Elena's POV

El shock inicial de ver a Damon allí con cara de asesino, observándolos, fue sustituido por un ataque de pánico al verlo arrojarse sobre Mason. ¿Cómo se suponía que ella, que en comparación era un alfiler, se interpusiera entre aquellos dos musculosos gigantes? Debía impedir aquella pelea de alguna forma. Los observó desesperada y de pronto notó que aquello no era una pelea. Mason simplemente se cubría pero no hacía intento alguno de golpear a Damon.

-¡DAMON!- gritó la chica desesperada.- Suéltalo Damon le harás daño- suplicó al borde del llanto. Pero parecía que él no estaba por la labor de escucharla.

Miró a su alrededor, no había nadie, a aquellas horas la calle estaba desierta. No podía pedir ayuda.

-Damon, por amor de Dios, déjalo- seguía suplicando sin éxito. Entonces, en un acto desesperado se abalanzó sobre su espalda.- ¡Ya basta!- le gritó y tomó fuertemente uno de sus puños tirando de él con todas sus fuerzas.

El tirón hizo que Damon volteara a verla, sus ojos estaban desencajados y en ellos había una furia y un odio que ella jamás le había visto.

-Cálmate- le pidió con un sollozo, alzó su mano y le toco la cara-Por favor- suplicó clavando su mirada en él. Damon se reclinó contra su mano y cerró los ojos, como sintiendo el toque hasta lo más profundo de su ser. Cuando su mirada apareció nuevamente, ella notó que había vuelto en sí.

Se alejó de Mason e inmediatamente ella fue a socorrerlo, tenía sangre en el labio y sus brazos se veían hinchados y rojos por los golpes que había frenado. Quiso acercarse pero la mano de Damon la frenó. Elena no pudo descifrar lo que había en su mirada.

-Está bien preciosa- dijo Mason con voz dolorida- Hablaremos luego.

-Pero…debo verte esa herida- replicó e intento acercarse de nuevo, pero la presión de Damon en su brazo no se lo permitió.

-No pasa nada, es algo leve para mí - Dijo observando a Damon, su mirada ya no era tan amistosa y estuvo segura de que no se había defendido sólo por respeto a ella.- Será mejor que me marche- dijo dándole una cálida mirada. Se subió a su moto y se fue.

-¿Qué rayos fue eso?- le espetó a Damon. Ahora que el susto había pasado, le había dado el cabreo del siglo. ¿Cómo se había atrevido a golpear a Mason de aquella forma?

-Podría hacerte la misma pregunta- Dijo mirándola con ojos intimidantes- Pequeña – dijo remarcando la palabra como si le diera asco.

Un escalofrío la recorrió, jamás había usado ese tono con ella. Intentó descifrar que era lo que le pasaba al chico pero sus ojos estaban fríos como el hielo, sin esa luz con que siempre la miraba.

-Contéstame- le replicó sin miedo- ¿Por qué demonios lo golpeaste así?- demandó.

-Simplemente se atrevió a poner sus manos sobre algo que no es suyo- Dijo sin más.

-¡Y quién demonios te crees tú para decir eso!- le dijo mas molesta aún por referirse a ella como una cosa.

-¡Digo lo que se me da la maldita gana!- Tiró de ella en dirección al hotel- Vamos, tu y yo tendremos una seria y muy larga charla- le dijo y la condujo a su habitación.

Una vez dentro del cuarto de Damon, este se sacó la camisa que tenía algo de sangre de Mason y la arrojó lejos. Cuando se giró para enfrentarla, Elena tragó saliva.

Mierda. Como se suponía que iba a concentrarse en su enfado hacia él, si el desgraciado estaba jodidamente bueno. Intentó alejar la mirada y los pensamientos de su marcado abdomen y su amplio pecho, para concentrarse únicamente en su cara.

-Dispara- le dijo seria.

-Quiero una explicación sensata de porque estabas devorando a un hombre 12 años mayor que tu, en plena calle a media noche, sin ningún tipo de reparo- la increpo con una voz calmada, que le erizó el vello de la nuca.

-Eso suena a algo que me hubiera dicho mi padre- Le dijo evadiendo la pregunta.

-¡Contesta!- le gritó enfadado.

-¡Eso no es de tu incumbencia!, ¡no me sentare aquí a que me regañes como si fuera una chiquilla que no sabe nada del mundo!- Le dijo soltando el enfado que llevaba dentro, soltando la presión que había sentido desde que se habían besado, utilizando el enojo como excusa para liberar toda la energía negativa que llevaba acumulada dentro.- Tengo 22 años, soy una persona adulta y no es el primer beso que eh dado ni tampoco será el ultimo. ¡No estaba haciendo nada distinto de lo que tú podrías hacer con cualquiera de tus conquistas!- gritó.

-No compares. ¡Eres una niña! Y él es un hombre adulto que solo busca una cosa- le espetó duramente con llamas saliendo de sus ojos.

-¡Pues tal vez yo esté buscando lo mismo!- le gritó sin pensar. Y al instante se arrepintió al ver la cara de Damon. Estaba muerta, intento arreglarlo- Eso no fue lo que…- Damon la tomó de un brazo bruscamente y la pegó a él.

-Escúchame una cosa maldita niña insolente- Le dijo con la voz fría y los ojos ardiendo a milímetros de su cara.- no permitiré que te pasees por ahí, revolcándote con media ciudad, ¡No frente a mis ojos!- soltó con una voz que destilaba veneno.

-Nadie te pidió que veas- Dijo sosteniéndole valientemente la mirada.

-¿Qué es lo que buscas?- Replicó como asqueado.

-¡Nada!- le dijo sin moverse de donde estaba-Simplemente vivo mi vida y pretendo que me dejen hacerlo- Le recriminó- Nunca me eh metido en tu vida amorosa o sexual, asique no te metas en la mía- le dijo molesta. No podía creer que estuvieran hablando de aquello, nunca habían tenido ese tipo de charla.- Eres peor que papá, lograrán que muera sola- dijo entre dientes.

Damon la soltó y se alejo de ella, dio un largo suspiro.

-Sea lo que sea que piensas que haces, que me cuidas o lo que sea, no te da derecho a comportarte como un salvaje, Mason no lo merecía- se quejó la chica.

En dos zancadas Damon estuvo delante de ella- ¡Deja de defenderlo!- le gritó en la cara.- Estaba aprovechándose de ti, es un hombre experto seduciendo a una niña, no le costará mucho sacarte lo que quiere- le dijo exasperado.

-¡Que no soy una niña! ¿Tan seguro estas que es él quien me seduce? ¿No puedes ni imaginar que sea al revés? ¡Fui yo quien lo beso! Estabas ahí, lo viste, el no me obligó a nada- le gritó ya fuera de sí.

Él le dio la espalda.

-¿Realmente eso querías?- le dijo con una voz tensa.- ¿Tanto ansiabas estar con él el día de hoy?- siguió- ¿Lo quieres?- su voz sonaba muy extraña.

-¿Quererlo?- lanzó una risa estupefacta- Damon fue solo un beso.

El se giró bruscamente- ¿Acaso todos los besos que das son solo besos?- le dijo fríamente.

Elena se congeló, sabía de qué estaba hablando.

-Ya basta, se acabó- dijo cansada, su mente ya no podría seguir soportando aquello- No tolerare más este interrogatorio sin sentido, hago lo que se me da la gana, con quien se me da la gana y tú no puedes impedírmelo- le dijo y dándose la media vuelta, salió de allí dando un portazo.

Damon's POV

Tras la salida de Elena se dejó caer pesadamente en su cama, se quedó mirando al techo y trató de serenarse. Casi la estrangula del coraje. ¡Qué descarada! Prácticamente le había gritado en la cara que quería acostarse con Mason. Su sangre hirvió, eso no pasaría, no mientras un soplo de vida quedara en su cuerpo. Antes muerto, que dejar que ese maldito idiota hiciera aquello con su princesa.

El sonido de su móvil lo sobresaltó. Era Rick.

-Hola Rick- dijo con voz aparentemente calmada.

-Hola Damon, hubo un cambio de planes- dijo serio.

-¿De qué hablas?- se sentó en la cama atento.

-Haz sido relevado de la misión en Europa.- le comentó

-¿Qué? ¿Por qué?- preguntó molesto.

-Porque yo lo ordené- dijo Rick simplemente.

-¿Por qué hiciste eso?- interrogó desconcertado el hombre.

-Porque te necesito aquí, reunimos todas las pruebas de lo ocurrido la noche del secuestro y hay noticias preocupantes, eres el más indicado para atender este asunto asique te asigné el caso- le dijo Rick.

-Entiendo- dijo seriamente.

-Ya te conseguí vuelo, sale una hora antes que el de Elena, te veré mañana en casa- finalizó.

-Nos vemos allí, adiós Rick- Damon colgó.

De pronto una oleada de alivio lo invadió. Si lo habían asignado al caso de Elena, eso quería decir que pasaría una temporada en casa. Tendría tiempo de arreglar las cosas entre ellos y lo más importante, él mismo se haría cargo de su seguridad ante la amenaza que se cernía sobre ella.

Las imágenes de lo de hace rato aún estaban en su mente, sacudió la cabeza vehementemente para alejarlas. No necesitaba rememorar como las manos de ese sujeto paseaban por el cuerpo de Elena, ni como sus bocas se movían apasionadas una sobre la otra. Le dio un escalofrío.

Sus emociones eran un tornado azotando su mente y su corazón. No quería sentarse a analizar lo que le estaba pasando, lo que lo había impulsado a golpear a Mason, lo que lo dominaba cada vez que veía a Elena cerca de otro. Tenía demasiado miedo de lo que podría descubrir. No quería acabar atrapado en algo imposible, no quería asustarla y que pensara que era un demente pervertido, no quería alejarla de él, perder aquello tan hermoso que siempre habían tenido, eso lo era todo para él. Tenía que serenarse se dijo. Aquello sólo era producto de los celos normales que tiene un hermano mayor cuando nota que su niña pequeña ya no lo es tanto y debe aceptar que no siempre será el hombre más importante para ella. Eso definitivamente debía ser.

Suspiró y se dio media vuelta para intentar dormir, le esperaba un día largo mañana.

19 horas después, Mansión Saltzman

Elena's POV

Recién llegada a casa y después de una cálida bienvenida de la familia Mikaelson, Elena subió agotada a su habitación. Se había despedido de Care y Matt en el aeropuerto, prometiendo verse aquella semana, aprovecharían el resto del verano antes de que cada uno comenzara su vida laboral y se les dificultara más. Se sentía terrible, hundida, triste. No había visto a Damon desde su pelea de la noche pasada, y ya no lo vería porque a estas horas el debería estar volando a Europa. No sabía cuándo volvería y la idea de pasar meses lejos de él, después de todo lo que sucedió la última vez que estuvieron juntos, le dejaba un sabor amargo en la boca y un dolor fuerte en el pecho.

Solo podía esperar que el tiempo distanciados enfriara las cosas y que pudieran hacer las paces a su regreso. Si hay algo con lo que no podía vivir, era estando disgustada con él. Seguramente aquel tiempo sería suficiente para olvidar el beso y todo lo que vino después, le aclararía las ideas y permitiría que todo vuelva a ser como antes. Tratando de animarse con aquella posibilidad, se quitó la ropa y entró a darse un baño.

Un rato más tarde salió de su habitación sintiéndose un poco mejor, el reloj marcaba las 8 de la noche, aún faltaba bastante tiempo para que su padre y Jenna volvieran, asique pasaría unas bonitas horas de relajación en el invernadero. Iba sumida en sus pensamientos caminando por el corredor que llevaba a las escaleras del último piso, pasó frente a la puerta de la habitación de Damon la cual se abrió y el chico salió sin mirar que ella venía. Chocaron y la chica hubiera caído si él no hubiera sujetado su cintura.

Quedó presa en sus brazos, sus caras a centímetros, viéndose a los ojos, que se atrevían a decirse todo lo que ellos no.

-¿Qué haces aquí?- preguntó una vez que se libró del shock inicial.

-Hubo cambio de planes no me iré a Europa- dijo soltándola y alejándose un paso de ella.

-¿Y eso?- inquirió curiosa.

-Fui relevado de la misión- explico sin más.

-Espero que no haya sido por mi culpa- dijo apenada.

-Tú no tuviste nada que ver princesa- dijo con normalidad y su cara se tensó.

-Damon…- comenzó, pero fue interrumpida.

-No calla, déjame hablar- Dijo decidido y tomando aire clavó su vista en ella- Odio esto, odio que estemos peleados, odio como tú te comportaste y odio como reaccione ante ello- continuó casi sin respirar- Eh sido un idiota- declaró y respiro hondo- ambos lo hemos sido- aclaró y le arrancó una pequeña sonrisita- lo reconozco y sé que tú también- sus ojos se volvieron tiernos- Te pido disculpas y acepto las tuyas- ella iba a decir que no le había dado tiempo de disculparse pero él la silencio levantando una mano-no, no digas más, no quiero perder más tiempo en esto- continuó con urgencia- Odio que me digas Damon, odio que no me sonrías, odio que no me abraces, odio no poder estar contigo como siempre hemos estado…juntos- y acarició su mejilla.- Por favor princesa, olvidemos que el viaje a L.A existió y volvamos a ser los de siempre- le suplicó con unos ojos que Elena no pudo resistir.

Aquello era la respuesta a todas sus plegarias pensó sintiendo una ola de alivio tan inmensa que se le aflojaron las piernas.

-¿Cuál viaje a L.A? no se de lo que hablas hermanito- comentó con una sonrisa y se arrojó a sus brazos.

No supo por cuánto tiempo permanecieron así uno en brazos de otro, en silencio, sintiéndose. Sus respiraciones se acompasaron, los latidos de sus corazones se unificaron, eran uno, eran ellos, como siempre lo habían sido. La paz llegó a ella en medio de la tormenta, y ese hermoso aroma, tan suyo, que le devolvió la seguridad a su mundo.

-Estaba por subir al invernadero- le dijo separándose de él- que te parece si vamos a la cocina por algo de comer y hacemos un picnic a la luz de las estrellas?- le propuso contenta, se alegraba de que todo se hubiera solucionado.

-Me parece la mejor idea que has tenido en mucho tiempo princesa- le contestó el chico con una sonrisa.

Dios, como podía haber estado tan enojada con él, como podían haber peleado así, como demonios logró vivir algunos días sin aquello, sin su hermanito. Sacudió la cabeza alejando todo lo malo, definitivamente lo de L.A debía quedar en el olvido, esas raras cosas que sintió debieron ser producto del momento. Ella lo quería así como ahora, su hermanito, su héroe. Así sin complicaciones ni sentimientos extraños. Así todo estaba bien.

Caminaron abrazados hasta la cocina y se prepararon una bandeja con manzanas, uvas, un poco de pan, queso, jamón y unas latas de coca cola. Regresaron por el mismo camino y subieron al invernadero. Se sentaron bajo un conjunto de árboles frutales de baja estatura, extendieron una manta y comenzaron a comer.

-Entonces, ¿Por cuánto tiempo estarás aquí?- preguntó mientras pelaba una manzana.

-Bastante espero- dijo contento- Aprovechare para hacer muchas cosas que tengo pendientes.

-Espero que una de ellas incluya pasar tiempo con tu pequeña hermana- le dijo con mirada de niña buena.

-Eso es lo primero de la lista princesa- le dijo y le picó la nariz.

-Te extrañé- le soltó de golpe.- Es decir, estuviste ahí todos estos días pero, no eras tú-le dijo encogiéndose de hombros.

-Entiendo a lo que te refieres- le dijo con mirada comprensiva.- Yo también te extrañé hermanita.

Cuando acabaron de comer hicieron todo a un lado y se tiraron en la manta, miraron las estrellas hasta que sin darse cuenta, allí abrazados en el suelo, se quedaron dormidos.

Rick's POV

El reloj marcaba la una treinta cuando entró a casa seguido de su esposa, todas las luces estaban apagadas, se lamentó, tenía muchas ganas de ver a su niña. Después de todo lo que había pasado aquellos días, aún estaba intranquilo. No estaría realmente bien hasta que no la tuviera frente a él y se asegurara de que nada le había pasado.

Pensó en el angustioso tiempo en el que Elena estuvo en L.A., cuando Mason le contó lo que sabía, las horas que estuvo secuestrada, lo que descubrió luego de recoger todas las pistas. Casi había muerto de preocupación y angustia, sino hubiera sido por Jenna que lo contuvo, se habría tomado un avión a L.A y hubiera ametrallado a media ciudad para salvarla. Pero afortunadamente pudo contar con que Mason se hiciera cargo de todo y lo agradecía, ya que fue por él que ahora sabían lo que sabían. Tenía que hablar con Damon en cuanto tuviera un minuto, pero eso podía esperar a mañana. Ahora necesitaba verla con urgencia, asegurarse de que su niña, su hija, la luz de sus ojos estuviera realmente bien. Que no se la habían arrebatado de las manos como había soñado la noche en que supo que estaban tras ella.

Miró a Jenna-Anda vamos, yo también quiero verla- le dijo su esposa comprensiva.

Ambos subieron las escaleras y se dirigieron al cuarto de Elena, abrieron la puerta despacio para no despertarla, pero al acercarse a la cama la encontraron perfectamente hecha. Rick se tensó.

-Tranquilo- dijo Jenna.- creo que tengo una idea de donde puede estar- le dijo con una risilla.

Lo sacó al pasillo y lo condujo al cuarto de Damon, pero al entrar encontraron el mismo panorama.

-Este par- suspiró Rick negando con la cabeza.

Jenna rió- Creo que estamos en presencia de una fuga nocturna- lo tomó del brazo y lo saco de allí. Lo guió al invernadero.

Caminaron un minuto entre las hileras de plantas y árboles hasta que los hallaron. Abrazados sobre una manta y plácidamente dormidos, una bandeja llena de restos de comida descansaba a su lado.

-No tienen remedio- dijo con una sonrisa.

-¿No es lo más tierno que has visto?- le dijo Jenna poniendo ambas manos a un lado de su cara y meciéndose suavemente como si contemplara un panda bebé.

Rick rió y se agachó a un lado de Damon, tocó suavemente su hombro.

-Eh Damon, despierta- le dijo en un susurro. Damon abrió los ojos y lo observó soñoliento, hasta que cayó en cuenta de lo que pasaba y trató de incorporarse, su cuerpo se resintió por haber estado tirado en el piso y se quejó.- no se han buscado un buen lugar para dormir- le dijo con una sonrisa.

-¿Qué hora es?- preguntó aún algo ido.

-Cuarto para las dos- contestó Rick mirando su reloj.

Desvió su mirada a Elena y le acarició la mejilla, un alivio monumental se apoderó de su cuerpo, ella dormía con una cálida y relajada expresión en su rostro, se veía en paz. Al fin podría descansar tranquilo aquella noche.

-Llévala a su cuarto, le dolerá todo si sigue aquí- dijo en un susurro.- nosotros nos encargamos de las cosas.

Damon asintió y se levantó, tomó a Elena en brazos, besó a Jenna en la mejilla y susurró un "Buenas Noches".

Rick y Jenna los vieron alejarse sonrientes. Cuando Damon estaba alrededor, podía estar tranquilo de que a su niña no le haría falta nada. Solo alguien que era capaz de cuidarla como él lo hacía e incluso más celosamente y ese era Damon.

-Vamos a la cama cariño, estoy muerta- dijo Jenna y luego de juntar todo lo que había en el piso, se fueron a dormir.

Damon's POV

Caminó por el corredor hasta la habitación de Elena, entró cerrando la puerta tras él con el pie, como pudo abrió las colchas y recostó a la chica con suavidad, esta se removió en sueños suspirando ante la comodidad de la cama, eso le arrancó una sonrisa. Se inclinó a besar su frente y se dispuso a marcharse, pero cuando iba a levantarse una mano sobre la suya lo detuvo.

-Quédate- susurró la chica adormilada, con los ojos algo nublados fijos en él.

Simplemente no pudo ni quiso negarse. Se acomodó a su lado y dejó que ella se acurrucara contra él. Le puso una mano en el pecho, enterró la cara en su cuello y restregó la nariz contra él cariñosamente, enviando un escalofrió que lo recorrió por entero.

Puso una mano por su cintura y la aferró posesivamente, como si no quisiera dejarla ir. Y realmente en aquel momento no quería, aunque trajeran una orden judicial no permitiría que se alejara de él. Era maravillosamente bueno sentirla contra él como la sentía ahora. Acarició su pelo con la otra mano y envuelto en su aroma, su calidez y su acompasada respiración, logró conciliar el sueño y dormir como hace tiempo no lo hacía.


Bueno, logré terminarlo antes de ir a dormir ;D .. Fue mas fuerte que ellos, no podían estar peleados.. Aww son tan tiernos *-* jajaja.. Espero que les haya gustado el desenlace de este conflicto!... se aceptan tomatazos igualmente :3 jajaja.. Lo próximo sera ver como conviven un tiempo juntos en la casa y aún queda mucho misterio que aclarar!.. todavía no llegamos ni a mitad de camino así que paciencia! xD.. Ahora sí, nos vemos luego del fin de semana, estaré ansiosa de ver que les pareció :)...suerte y gracias por el apoyo y por leer!.. Saludos! Blue :)..