Trixie atendía una escuela pública común y corriente, todavía trabajaba en su magia, Fairy estaba con ella en ese asunto, pero estando fuera de la academia su nivel no avanzaba tan rápido como podría.

Fairy ocultó la verdad un tiempo, pero el incidente que había tenido con Witchcraft había pasado de boca en boca hasta que la familia le había sacado la verdad a la fuerza, luego de eso tuvieron que detener a un furiosa Mystic que quería ir a la academia a golpear a cierto profesor.

-Tú, Witchcraft, dime si tuviste algo que ver con todo esto – había dicho a los pocos días de los resultados Fairy entrando a la oficina de Witchcraft sin avisar, la secretaria había entrado intentando detenerlo, pero Witchcraft la despidió con un gesto.

-¿Si tengo que ver con que? – dijo calmadamente Witchcraft, ambos hablaban en voz baja, pero la seriedad y tensión de la conversación se palpaba en el aire.

-Vamos, eres un semental, compórtate como tal – dijo Fairy, el ceño de Witchcraft se frunció más todavía – esa niña tiene más potencial que la mitad de los alumnos que entraron a la academia, no quería hablarte por lo de los dos meses, al fin y al cabo siempre estuve seguro de que iba a entrar, pero luego de lo del dragón… apenas quedó fuera, y nesecito saber porque.

-Solo hice lo que tenía que hacer – dijo Witchcraft.

-Déjate de evadir el asunto, ¿Por qué? – Se miraron a los ojos unos segundos - ¿Por qué arruinar las oportunidades de una niña de entrar a la academia, porque atacarla casi, no se supone que cualquiera tiene la oportunidad de entrar, que debiera ser justo? – Witchcraft lo miró unos largos segundos antes de contestar.

-Debes estarte confundiendo Fairy… esos dos meses son simplemente mi completa falta de preocupación frente a una errante entrando a la academia, de hecho, empezaba a pensar que estaba haciendo algo incorrecto y en empezar a enseñarle de verdad cuando tomaste mi lugar, ciertamente, no me importa que lo hayas hecho, y si te refieres a los rumores, lo único que hice fue dar mi más honesta opinión a nuestros colegas, solo cuando me preguntaron…

-… Me estoy cansando de esto Witchcraft, sabes que quiero escuchar, solo dime porque, porque ser errante la hace tan diferente e insignificante de los demás…

-Porque el talento de un errante no le sirve de nada a la academia o a Equestria- dijo Witchcraft de golpe.

-¿A que demonios te refieres? – dijo Fairy incrédulo.

-Los ponis creen que la paz y tranquilidad de Equestria es algo simple y natural, pero no es cierto, fuera de Equestria, cientos de amenazas y monstruos esperan su momento, los animales del Everfree Forest solo es´tan quietos por Celestia, si no arrasarían con todo lo que encontraran, todo lo que nos da paz, es la magia, y darle el lugar a una errante que luego va a ir a hacer un espectáculo y no va a regresar nada a la academia, es algo que está lejos de mis deseos.

-Oh tu ¡Hijo de puta!

-¡No le faltado el respeto así que…!

-¡Claro que sí! ¡Le está faltando el respeto a todo un pueblo, y en especial a esa pequeña, ella es una talentosa unicornio, y lo único que quiere es ser parte de esta sociedad, ser parte de este mundo, pero tú por supuesto que jamás has pensado que pudiera hacer algo, al fin y al cabo es una errante, y tu, como todos tus alumnos favoritos, son parte de la alta alcurnia de Canterlot!

-¡Son potrillos que estoy seguro en un futuro harán la diferencia en Equestria!

-¡La misma princesa está en la Luna por traición! ¡Tú solo quieres sentirte bien por la maldita cuna donde creciste! ¡¿No has aprendido nada siquiera de Hearts Warming Eve?! ¡Equestria nació de tribus completamente diferentes! ¡¿Solo porque es diferente tomaste tal ligeramente una decisión que la afecta tanto?! ¡Yo la vi llorar, porque ella sabía que merecía estar aquí, ya no puede usar bien su magia, no ha podido volver a hacer un holograma en condiciones, pero eso no importa porque es una errante! – en ese momento Witchcraft se quedó sin palabras y bajó la mirada - ¡Si eso, no digas nada, te es fácil, el profesor estrella de la academia y aristócrata puede hacer o que sea con quien quiera, tal vez pensaste que era una decisión fácil y simple, pero ella no es menos poni que tu, es más poni de lo que tú eres! ¡Ah, y otra cosa, los errantes viven en los límites de Equestria, las criaturas de fuera no se mantienen en línea solo por el ejército!– Fairy había salido de la habitación con un portazo, mucho hace de eso, y no había tenido consecuencias… a excepción del agradecimiento de la familia.

-Bien Trixie, ¿Quieres que continuemos con las lecciones o estás bien por el momento? – Fairy estaba al lado de Trixie como cuando tenían que practicar para el examen, se había negado a dejar de enseñarle a la que el llamaba la mejor alumna que había tenido, pero Trixie ya no llegaba hasta el límite y terminaba agotada cada clase, su moral estaba por los suelos, incluso medio año después de quedar fuera de la academia.

-No, por hoy está bien profesor – dijo – además, hoy tengo que salir – Trixie suspiró y entró a la casa, Fairy miró la puerta unos instantes y suspiró a su vez, esperaba ver a su alumna favorita sonreír tan a menudo y tanto como antes, pero parecía que iba a pasar un largo tiempo antes de eso.

Trixie entró en el momento mismo en que sus padres entraban a la casa, últimamente tenían más trabajo, eran aproximadamente las una de la tarde del sábado, y mañana iban a tener que trabajar para compensar algunas horas, pero eso era lo de menos tomando en cuenta los planes que tenían para animar a su niña.

-¿Estás lista Trixie? – le preguntaron sus padres, Trixie los miró y amagó una sonrisa.

-Sí, estoy lista.

-Bien, Sunset y su madre tendrían que llegar en cualquier momento – dijo Mystic, justo en ese momento escucharon golpes en la puerta, Frelia abrió la puerta y recibió a sus invitados con una sonrisa.

-Loreta, Sunset, los estábamos esperando – dijo a ambas yeguas – pasen un momento, salimos en unos minutos – dijo entrando y dejando entrar a las invitadas, Loreta saludo amablemente con una inclinación, pero Sunset incluso antes de saludar corrió hasta Trixie y le dio un fuerte abrazo, Trixie se sorprendió pero le devolvió el abrazo con una sonrisa, Mystic sonrió con la visión y luego de saludar a Loreta también se adentró en la casa.

-¡Hola Trixie! – le dijo Sunset - ¿No te emociona? vamos al zoológico… o algo por el estilo, no tienen animales carnívoros – dijo soltándose de Trixie – en el reino grifo habían muchos animales feroces, mucho más de los de Equestria – claro que es justo decir que Sunset no había visto a los animales del Everfree.

-Hola Sunset, si, va a ser entretenido, supongo – dijo Trixie sin mucho entusiasmo.

-…Supongo – dijo Sunset mirándola de cerca – nada de supongo, di que te vas a divertir.

-Pero… - Sunset frunció el ceño con reprobación - okey, me voy a divertir.

-Miserable, pero me conformo – dijo Sunset, luego miró al gran semental que la miraba al otro lado del salón – ho… hola señor Journe – dijo algo nerviosa, Trixie volteó los ojos, Journe era algo así como un héroe a sus ojos.

-Hola pequeña, hola Loreta – dijo Journe moviendo un casco – así que al zoológico… se me hace una idea extraña, cuando he querido ver un animal salgo a buscarlo en lo salvaje.

-¿Ha visto muchos animales señor Journe?

-Cientos en cada viaje, he visto bastantes carnívoros.

-¡Genial! – dijo Sunset, que extrañaba algunos de los animales del reino grifo.

-No creo que pienses que es genial una vez los veas comer pequeña, te aseguro, nadie quiere ser comido – dijo Journe, luego escuchó a Loreta limpiándose la garganta sonoramente, cuando la vio ella lo miraba por encima de sus lentes, reprobadora – pero ese no es una tema para ponis de tu edad.

-Yo creo que sí, algún día quiero salir de viaje fuera de Equestria- dijo la pequeña evocando un paisaje moviendo el casco delantero delante de ella, su madre negó con la cabeza.

-Sunset, Journe dice que es peligroso, bromeaba sobre llevarme a mí, y apenas y se lleva a Fairy – dijo Trixie – ¿No te da miedo? Solo mira la colección de cicatrices que se ganó mi tío.

-Aguafiestas – dijo Sunset sacándole la lengua.

-Todavía no entiendo cómo es que Fairy quiere embarcarse en una aventura de esas – dijo Loreta – espero que no se haya esforzado en convencerlo a ir a la intemperie y el peligro – dijo la yegua incrédula.

-Le aseguro que irse de aquí es decisión solamente suya – dijo Journe – y si alguien tan agradable como él quiere acompañarme, yo no me voy a negar – dijo, luego escucharon a Trixie ahogando una risita.

-No sé de qué te ríes, pero es bueno verte reír – dijo Sunset, Trixie la miró y no pudo evitar sonreír de nuevo, ligeramente, el cariño y la compañía de Sunset tenían algo diferente que el de su familia, tal vez simplemente es que no era obligado, era de alguien a ajeno que la veía desde lejos y le había tomado cariño, Trixie no entendía ni pensaba en eso en ese momento y a esa edad, pero daba el cariño de su familia por sentado, y el de Sunset como algo ganado y que podía perder fácilmente.

-Bien – dijo Frelia que bajaba por las escaleras junto con Mystic, con los bolsos que habían preparado en la mañana – entonces ¿Todos listo? – Trixie, Loreta y Sunset asintieron – entonces vamos, ya es bastante tarde para ir al zoológico – se oscurecía más o menos a las ocho en verano, así que Frelia tenía razón, todos salieron alegremente de la casa hacia el zoológico de Canterlot.

No era tanto un zoológico como una granja, loa animales no estaban encerrados, de hecho eran más lo encerrados que estaban los visitantes, desde puentes por encima de la instalación, podían ver a todos los animales en grandes jardines, era un evento que hacían de vez en cuando los grupos de biólogos de Canterlot, no tenían a los animales más adorables como los jardines del castillo, pero habían más especímenes y animales de lugares lejanos, habían algunos sectores en el suelo donde se podían detener a descansar y comer, era algo realmente mágico, aunque la actividad no duraría muchos años más en el futuro por la falta de interesados, al fin y al cabo pocos ponis sabían apreciar la oportunidad con tanta fauna cerca.

Las pequeñas caminaban delante de los adultos mientras ellos estaban más atrás conversando entre ellos, de vez en cuando diciéndole a las niñas donde doblar y hacia donde caminar.

-Supongo que soy la única que extraño algún animal – le decía Sunset – porque hay algunos que no veo desde que me mudé, tu siempre has vivido en Canterlot.

-Sí, pero hay un pájaro que quiero ver también – dijo Trixie – me gustaría escuchar cantar a un torco de nuevo, cuando muy niña recuerdo que me gustaban, a mi padre también le hace ilusión – dijo Trixie, miraron hacia atrás y vieron a Mystic que caminaba intentando contenerse, pero se mostraba intranquilo como un niño.

-Yo quiero ver a los zorros, los zorros son mi animal favorito – dijo Sunset.

Ahí las únicas que mantuvieron la compostura fueron las dos madres, Mystic estaba también bastante interesado en los animales y después de unos minutos Frelia le dijo que fuera por su cuenta, que ellas cuidarían de las niñas, Mystic le hizo caso, claro que cada tantos minutos se devolvía a mirar que todo estuviera bien, para luego enfilar rápidamente hacia otro sitio.

-Trixie, vamos a ver a los zorros – dijo Sunset al poco tiempo de entrar.

-Pero esos están casi al final – dijo Trixie.

-No importa, vamos a verlos de todas formas – dijo Sunset, se la veía más nerviosa de lo normal - ¡Mamá, vamos a estar donde los zorros! – gritó antes de lanzarse corriendo, Trixie la siguió escuchando las advertencias de las dos yeguas detrás de ellas.

En las secciones había todos tipos de aves, felinos, caninos, reptiles tortugas, que básicamente venían de toda Equestria y algo más lejos, había monos e incluso unos cuantos fénix, pero Sunset pasó de todos hasta llegar al lugar donde estaban los zorros.

Habían zorros de toda clase, algunos eran pequeños con grandes orejas, algunos eran grandes y blancos, zorros de las nieves, habían zorros rojos y negros, lo extraño de todo era que estaban todos juntos en un mismo lugar, todos los demás animales más peligrosos, como los lobos, tenían su propio sector, y si los tamaños diferían demasiado, estaban separados por razas, incuso algunas aves estaban aisladas de las grandes jaulas de los insectos, más que eso, solo una reja separaba a los visitantes de los zorros.

-¿Cómo es que los dejan tan cerca y con poco resguardo? Creo que podrían escalar esa vaya, los más grandes al menos – dijo Trixie nerviosa.

-Porque son zorros Trixie, son el mejor animal del mundo – dijo Sunset, cuando Trixie la vio a la cara notó lo enternecida que se veía – Awwwwwwwww… son tan lindos.

-Wow, no creí que pudieras hacer ese sonido – dijo Trixie.

-Solo cállate y míralos – dijo Sunset apuntando, y la verdad al rato Trixie tampoco encontró razón alguna para asustarse, incluso los grandes zorros blancos jugaban con los más pequeños, más o menos de un tercio de su tamaño, sin hacerles daño. Cierto, los pequeños zorros de orejas gigantes estaban casi siempre rodando en el suelo, pero se levantaban inmediatamente intentando morder la cola o las patas de otro, que se agachaba y los empujaba fuerte con una pata, haciéndolos rodar por el suelo, la mayoría eso sí, solo caminaban por ahí oliendo a todo otro zorro cerca, seguramente era la primera vez que tenían tantos primos tan cercanos tan cerca, Trixie podía decir que habían una veinte especies, pero los zorros seguramente veían más que eso, era como una reunión familiar incómoda, solo que para ellos no parecía en lo más mínimo incómoda, cuando se cansaban de oler y mirar se ponían a jugar, o dormían apelotonados, Trixie rio cuando vio a un pequeño zorro escalar con esfuerzo a una pila de zorros grandes antes de bostezar y echarse a una siesta.

-Estás riéndote – dijo Sunset a su lado – hace tiempo no te veo reír.

-Tienes razón, son adorables, pero no sé si sean el mejor animal.

-Es el mejor, es silencioso y como un fantasma cuando lo intentan atacar, y cuando quiere ser amigable… solo míralo y escúchalo – Trixie escuchó, los sonidos del juego eran adorables también, parecían niños jugando, lanzando grititos y murmullos agudos.

-Pero hay muchos animales más sigilosos o más tiernos, además es un carnívoro – dijo Trixie.

-Supongo, pero simplemente son tan felices, son simples, alegres… a ver como lo explico, los zorros no son especialmente fueres o sigilosos, ni siquiera inteligentes, tampoco se camuflan bien, alrededor suyo hay muchos que los superan en los sentidos, en fuerza, en resistencia, en tamaño… pero el zorro lo supera todo con astucia, no piensa muy complejo, pero piensa rápido y en un instante, ninguna oportunidad se les va de las manos. Pero más importante, ellos solo quieren jugar y ser felices – dijo Sunset – cuando alguien los va a fotografiar no se asustan, de hecho se ponen a oler las cámaras, y casi posan, si les das un grito amable pueden incluso ponerse a jugar contigo, y no importa que tan mal lo pasen, siempre aprovechan para ser felices, solo tienes que hacerles cariño y se derriten, en eso me recuerdan a ti.

-¿A mí, porque a mí? – preguntó Trixie.

-Bueno, porque eres así, o sea, no tan alegre o simple, pero tu simplemente sigues adelante, no te he visto pedir o querer nada realmente, nada más que lo mínimo, y cuando algo es suficiente para hacerte feliz, solo sonríes, como ellos – Trixie miró y una zorro se acercaba a oler a través de la reja, Sunset pasó un casco por la misma y Trixie ahogó un suspiro, el zorro mordió suavemente el casco, para luego soltarlo y sonreír bobamente mientras Sunset acariciaba su cabeza – por eso se que estás triste – dijo Sunset encarando a Trixie.

-Yo, yo estoy bien Sunset – dijo ella mirando al suelo.

-¡Pero deberías estar mejor que bien! – dijo Sunset – como cuando ibas a jugar a mi casa antes de lo de academia, deberías reír y sonreír todo el tiempo, así es como quiero verte- dijo la pequeña. Miró al suelo nerviosa y se rascó la cabeza, insegura sobre como continuar – No… no sé si ayude de algo, mi mamá me dijo que, por ser errantes, tal vez te cueste confiar en los demás ponis, porque siempre hacen cosas malas – dijo Sunset algo insegura, Trixie tragó y sintió sus ojos acumulando agua – y que tienes miedo de que todos lo hagan, pero yo no voy a hacer eso, yo voy a estar aquí contigo siempre, así que puedes reír, y sonreír, y ser muy amiga mía, porque yo no pienso nada malo de ti – escuchó un sollozo y levantando la mirada vio a una Trixie con una mirada contrariada, por momentos parecía querer sonreír y por momentos parecía querer salir corriendo.

Más que nada se le hacía difícil aceptar el concepto de lo que Sunset le estaba diciendo, Trixie había estado viviendo siempre con el rechazo sobre su cabeza, hace poco había quedado fuera de la academia, se le había roto un sueño solo por ser errante, empezó a dudar de las palabras de Sunset, hasta que esta se acercó y le dio un abrazo. No era el típico abrazo, era un fuerte abrazo reconfortante, se sentó para pasar sus dos cascos delanteros por el cuello de Trixie, Trixie se sentó a su vez y le devolvió el abrazo.

-Me da miedo – dijo Trixie.

-¿Miedo de que?

-No se – dijo la pequeña, una lagrima cayó en el hombro de Sunset, y esta empezó a acariciar la melena de Trixie.

-Frelia, tienes que pasar por las aves, hace mucho no escuchaba el canto de los torcos… ¿Dónde está Trixie? – preguntó Mystic acercándose a las dos yeguas.

-Está donde los zorros, estamos yendo para allá – dijo Frelia.

Cuando llegaron vieron a Sunset y a Trixie abrazadas, cuando se separaron vieron las lágrimas en Trixie, pero antes de que pudieran adelantarse la escucharon reír, como no había hecho en meses, reía y se limpiaba mirando a Sunset.

-¡Vez! Eres como un zorro, te tengo que apretar un poco y te acabas sonriendo – dijo Sunset, Trixie rio de nuevo.

-¡AUUUUUUUUUU! – hizo la pequeña Trixie.

-¡Eso es un lobo, tonta! – dijo Sunset riendo.

-¡OU, OU, OU, OU WOU! – hizo luego en una decente imitación de un zorro, los demás zorros la quedaron mirando y ambas se rieron con decenas de miradas caninas en ellas.

-¡Me toca, ahora vamos a ver a los monos!- dijo Trixie.

-Bueno, están acá al lado – dijo Sunset, ambas partieron corriendo, recién viendo a los adultos, Trixie tenía la cara limpia ya.

-¡Vamos a ver a los monos! – gritaron mientras iban al sector.

-Ahora tú las cuidas, yo quiero escuchar a esos torcos – dijo Frelia, Mystic asintió y trotó en dirección a las chicas.

De vuelta en la casa, Trixie estaba hablando animadamente con Sunset mientras los adultos se despedían.

-Quédate aquí Mystic, ustedes han estado fuera todo el día, yo voy a dejar a las damas – dijo Journe, su melena rojiza caía cada vez más abajo a medida que la dejaba crecer, y era más impresionante tomando en cuenta que le crecía más debajo de la cabeza, casi por todo el cuello, Journe decía que tenía sangre árabe en las venas.

-Si… - dijo Sunset cuando escuchó eso, mirando la caída de la cabellera de Journe boquiabierta.

-Concéntrate Sunset – le dijo Trixie aplanando suavemente su nariz con un casco, las dos siguieron riendo un rato antes de despedirse.

-Se hacen cada vez más cercanas – dijo Loreta – ojalá tengan una larga amistad, las dos, se ve que van volviéndose cada vez más cercanas.

Un clic sonó en la cabeza de la familia de Trixie, Mystic y Frelia se miraron con una ceja levantada, antes de simplemente asentir, de todas formas, cuando Journe, Loreta y Sunset salieron Mystic y Frelia disfrutaron de ver a su alegre hija de nuevo con ellos, repasando el día, como si los meses anteriores de pena no hubiesen existido.

Desde ese día las niñas se veían al menos cuatro veces por semana.

-¿Cómo te fue en la academia? – Trixie caminaba al lado de Sunset mientras iban a la casa de esta última, Trixie siempre apreciaba tener noticias sobre el interior del lugar, y preguntaba a Sunset siempre que podía.

-Bien, me fue bien… es solo una escuela más exigente, nada del otro mundo – dijo Sunset, a decir verdad la escuela había sido un poco decepcionante, enseñaban mucho, eso es cierto, pero tenía incluso más presente el espíritu rígido e intransigente que tanto le molestaba desde que hubiera vuelto a Equestria, un profesor grifo solucionaría discusiones proponiendo duelos de honor, no llamando a sus padres… - honestamente estás mejor afuera, practica tu magia, no necesitas la academia.

-Si claro – dijo Trixie mirando el suelo, su holograma todavía no llegaba al nivel que tenía antes del examen – mi magia ya llegó a su límite, está bien – dijo cabizbaja.

-¿Cómo dices eso con diez años? Por supuesto que no ha llegado a su límite – dijo Sunset haciéndole cariño en la cabeza – yo sigo pensando que eres la unicornio más poderosa de la generación… bueno, a excepción de mi y la alumna de la princesa – agregó Sunset con una sonrisa.

-Ojalá y eso fuera decir mucho – respondió Trixie, Sunset le dio un golpe en el hombro y siguieron caminando, iba a estar en casa de Sunset hasta las siete, luego de eso Journe iba a ir a buscarla, así era siempre que iba a casa de Sunset.

-Pero en serio, tienes que seguir practicando tu holograma.

-He estado practicando con la magia, no la he dejado de lado – Trixie no se atrevía a invocar su holograma, en los mese luego del examen nunca sabía que se iba a encontrar, su magia parecía no pertenecerle.

-Si, magia en general, pero Fairy me dijo que hace tiempo no practicas tu holograma, y te quiero ver usándolo- dijo Sunset – vamos ¿Quieres ser como tus padres cierto, cuando grande, dar un buen espectáculo? – esas palabras hicieron saltar a Trixie, de hecho ese era su sueño, solo… quería dejar pasar un tiempo antes de volver a intentar su magia, quería que no le recordara nada malo, quería dejar todo ese episodio descansar.

-No me he rendido, solo quiero dejarlo estar un tiempo – dijo Trixie.

-No tienes que ponerte completamente a ello, solo inténtalo de vez en cuando, para que no se te olvide – Trixie suspiró rindiéndose, Sunset podía ser incluso impertinente sin darse cuenta, pero esa era una idea que golpeó a Trixie en las tripas ¿Podía olvidársele? No tenía idea, pero incluso Journe, cuando no estaba de aventuras seguía dándole trabajo a su cuerpo para mantenerlo firme, tal vez tuviera que hacer lo mismo con su holograma.

Ese día Bright, el padre de Sunset estaba en la casa, como diplomático, pasaba mucho tiempo fuera, pero era un buen poni.

-¿Cómo van los estudios Trixie? – estaban él, Trixie y Sunset sentados a la mesa comiendo un aperitivo mientras Bright le hacía preguntas a la pequeña, no era inquisitivo, pero de parte de la alta alcurnia los ponis solían intimidarla.

-Bien, estoy bien, soy una de las mejores de mi curso – dijo restregándose nerviosamente los cascos.

-Eso es bueno, aunque tal vez no sea suficiente dependiendo de que quieras ser en un futuro – dijo Bright – aunque a los diez años realmente no es un problema… - dijo tomando un sorbo de té.

-Papá, Trixie quiere trabajar en los espectáculos como sus padres ¿No es obvio? – dijo Sunset negando con la cabeza.

-No completamente obvio – dijo Bright - ¿No hizo un holograma en el examen, como va eso?

-Trixie es una buena hechicera, probablemente mejor que yo – dijo Sunset, Trixie tragó rogando que su amiga se callara – solo está teniendo un impas.

-Supongo que es esperable, con el asunto de Witchcraft… todavía me cuenta creer el nervio del tipo, como sea, en algún momento tienes que salir de eso de todas formas – le dijo a la pequeña, era un semental comprensivo pero exigente, también con su hija – puedes tomarte el tiempo que quieras pero no intentar… eso es otra cosa.

Trixie tragó nerviosa, ¿había estado intentándolo en este último tiempo? No estaba segura sobre eso.

-¡Papá! – Dijo Sunset molesta – no puedes comparar a Trixie con los hijos de mamá a los que usualmente les das tus discursos.

-Supongo que tienes razón…

-Además, Trixie no tiene que probar nada, ya con poder hacer un holograma está por encima de la media, incluso si se estanca un rato, sigue siendo la segunda maga más talentosa de los exámenes de la academia – Sunset estaba seria y Trixie sonreía de nuevo por tener una amiga como ella – y te lo vamos a probar, Trixie va a hacer un holograma ahora mismo.

Trixie casi se atragantando con lo que estaba bebiendo en ese momento, Sunset la tomó y llevó casi a rastras a la mesa de centro que estaba en el living.

-Ven a ver papá – dijo Sunset, Trixie miró a ambos.

-Sunset – le susurró algo molesta y angustiada – sabes que desde hace mucho no me sale bien el asunto.

-Descuida, cuando escuchan que una niña hizo un holograma no esperan más que una figurita inmóvil mal hecha, incluso tus peores hologramas podrían impresionar a mi padre.

Trixie miró a la mesa con inseguridad, la verdad le temía a lo que pudiera aparecer, estaba casi convencida de que iba a ser un hechizo de bajo nivel, no le importaba que impresionara al padre de Trixie, le preocupaba que se confirmara que de alguna manera, su talento se iba desvaneciendo, respiró profundo pero con una expresión más parecida a un castigo que a hacer algo que uno adoraba hacer.

-Así no Trixie – le dijo Sunset desde atrás – Trixie se dio vuelta con una ceja en alto – me gusta la Trixie que sonríe cuando hace magia, no a la que hay que obligarla, antes tenían que detenerte para que agotaras tu magia y quedaras tirada en el suelo ¿Qué pasó con eso?

-Sunset, ya estoy intentando u hechizo ¿Qué más quieres de mí? – preguntó Trixie empezando a saturarse.

-Quiero que seas feliz haciendo tu magia, nada más que eso, no me importaría si fuera de las peores de la academia – dijo Sunset, Trixie la miró incrédula – tu no vas a estar feliz con eso, pero, se que puedes hacerlo, siempre puedes hacerlo – Sunset le puso los cascos en los hombros y Trixie se sintió reconfortada por su contacto y su sonrisa confianzuda, el estómago le dio un suave vuelco.

Trixie miró hacia los lados y se dio cuenta de que la amenazadora casa era en realidad un acogedor hogar de madera bien iluminada por el sol que llegaba desde las ventanas, y que tanto Bright como Loreta, que había entrado hace poco, la miraban con sonrisas alentadoras, aunque eso no era suficiente para derrotar su miedo.

-Tu dijiste que tus padres traían personajes a la vida ¿Cierto? – Escucho que le decía Sunset – se que quieres hacer lo mismo, y no importa que tan fuerte sea tu magia, yo creo que ellos están ansiosos por vivir unos cuantos minutos.

A Sunset le parecía un argumento rastrero y meloso, pero Trixie se lo tomó con toda la seriedad del mundo, era cierto, había dejado a sus personajes de lado, en un futuro tal vez les pudiera dar vida, y dejar de practicar era un irresponsabilidad con ellos, no solo con sus memorias, con ellos.

De alguna forma pensar en eso le dio el último golpe de confianza que necesitaba, y respirando profundo, su cuerno comenzó a brillar.

Ni siquiera se dio cuenta de que l estaba haciendo sin una caja, que era más difícil, temblaba un poco mientras las figuras aparecían en la mesa, no tenía nada fijo en su mente, pero se fue formando una imagen bien definida, de un casco de alto, Bright tuvo que acercarse para ver, pero parecía gratamente sorprendido por el resultado.

En un escenario de madera, frente a una pequeña multitud se alzaba una yegua adulta sobre sus patas traseras, a todos les hizo falta solo unos segundos para darse cuenta de que era la misma Trixie, ahora con el sombrero y a capa de sus padres, los cascos delanteros abiertos en el aire con una expresión de alegría, era el sueño de su vida adulta.

El holograma en efecto sorprendió a todos, pero Trixie lo miraba boquiabierta, eso había salido de ella, pero cuando miraba la imagen de ella frente a todo el mundo su corazón palpitaba con fuerza, era una imagen dulce y emocionante, era una imagen que le traía calma y esperanza, sin darse cuenta sonrió con una de las sonrisas más honestas que había tenido en mucho tiempo.

-La gran y poderosa Trixie – dijo bromeando Sunset, pero el sonido de la frase resonó en los oídos de Trixie por un rato, y por más imaginara, no se le ocurría nada mejor.

-Qué bonito – dijo Bright con una sonrisa mirando el holograma a dos centímetros de su rostro, intentando captar todos los detalles.

-Sunset te había dicho querido – dijo Loreta riendo.

-Pero es muy diferente verlo – replicó el – no es algo que se suela ver a menudo, no lograba hacerme a la idea – luego acercó el casco y traspasó la imagen, parecía un niño jugando con el holograma, antes de que este se desvaneciera.

-Nosotras nos vamos a mi pieza entonces – dijo Sunset, medio arrastrando a una Trixie sonriente y embobada.

-Diviértanse – les dijo Bright.

-Demonios, impresionaste a mi padre, eso es algo de lo que vanagloriarte – dijo Sunset cayendo en la cama – te dije que podías hacerlo.

Trixie no le respondió, y cuando Sunset miró hacia abajo, la vio intentando invocar otro holograma, su amiga sonrió y la dejo un rato, hasta que la magia se le agotó y le comenzó a doler la cabeza.

-¡Ouch! – dijo al fin Trixie tocándose el cuerno.

-Trixie – dijo Sunset, la pequeña levantó la mirada y vió a Sunset invitándola a la cama – cuéntame una historia.

Journe llegó poco antes de las siete para buscar a Trixie.

-Hola Journe – dijo Bright a la puerta estrechándole el casco – pase, Trixie y Sunset están jugando en su pieza.

-Gracias Bright – dijo Journe con una leve inclinación con la cabeza, entrando por el puerta, los dos sementales si bien no eran cercanos, se mostraban respeto.

-Estuvieron conversando nimiedades en lo que se demoraron en llegar a la habitación de Sunset, desde dentro se escuchaban gritos y risas Journe alcanzo a escuchar "¡Soy la gran y poderosa Griseilda!" Bright se adelantó y golpeó con el casco.

-¡Sunset, llegó Journe a buscar a Trixie! ¿Podemos pasar? – dijo Bright.

Un "¡Awww!" molesto se escuchó desde el otro lado antes de que Sunset abriera la puerta, Trixie se veía parada al medio de la habitación con un manta azul como capa y una varilla de cetro, había un caos parecido en todo el lugar.

-Trixie estaba actuando uno de sus cuentos – dijo Sunset con un puchero.

-Eso estaba escuchando – dijo Journe sonriendo con alegría – al parecer hiciste un buen trabajo pequeña – le dijo a Sunset – no veo a Trixie así de animada desde hace un tiempo.

-¡¿Cierto?! – Exclamó orgullosa Sunset – además en la tarde hizo un holograma sin siquiera una caja.

-¿En serio? Que agradable sorpresa – dijo Journe – tal vez debiéramos dejarte a ti al cuidado de Trixie, al fin y al cabo eres la que mejor le hace.

-Oh – Sunset parecía algo descolocada por el comentario – no me molestaría pasar más tiempo con ella.

-De cualquier forma ya es tarde y se tiene que ir – dijo Bright – despídete cariño.

-Ah, pero papá, Trixie todavía no termina la historia – en ese momento se encendió una luz en su cabeza - ¿Puede quedarse a dormir? Es viernes, mañana es día libre.

Bright abrió la boca para reclamar pero luego la cerró, claro, podía asumir la actitud del orden para decirle que no, pero ¿Cuál era el punto? Su espíritu lógico le obligaba a buscar una razón válida y cuando no la encontró se dio vuelta a hacia Journe.

-¿Usted que dice, cree que los padres dejen a Trixie quedarse aquí? – frente al comentario Sunset saltó emocionada y Trixie los miraba emocionada y nerviosa.

-Supongo que tendría que ir y preguntarlo, pero no debiera haber problema, esto de dormir en un mismo lugar cada noche no es algo muy errante de todas formas – dijo pensando – okey, yo voy a preguntar, si dicen que si entonces voy a llegar trayendo las cosas de Trixie.

-¡Genial! – Dijo Sunset – tus padres te van a dejar, ellos son buenos.

-Eso sería… fantástico – dijo Trixie, para ella era algo más, quedarse en la casa de una amiga era un paso más en la aceptación que le tenían.

Como parece obvio, Trixie consiguió el permiso, y esa fue la primera de muchas noches que se quedó a dormir en casa de Sunset, se pasaron la noche contando y armando historias propias, hasta pasada la medianoche, cuando empezaron a bostezar a cada minuto.

-Oh… esta debe ser una de las noches más divertidas que he tenido – dijo Trixie bostezando y sonriendo – pero tengo sueño – armó el saco de dormir sobre la suave alfombra de la habitación de Sunset y se echó dentro - ¿Apagas la luz o vas a seguir despierta?

-Sunset apagó la luz con mala cara, desde su cama, miraba a Trixie con el ceño fruncido, incuso luego en la oscuridad, Trixie podía ver la silueta de Sunset mirándola en la noche, se puso nerviosa.

-Sunset ¿Qué sucede? – Dijo Trixie, antes de que la sombra se lanzara al suelo y se acercara- ¿Hice algo?

En ese momento Sunset saltó y se puso al otro lado, dejando a Trixie entre la cama y ella, y comenzó a empujarla.

-Ah Sunset ¿Qué haces?

-Súbete a la cama.

-¡¿Qué?!

-No estoy cómoda viéndote dormir en el suelo, si quieres sube el saco y duerme encima del cubrecama, pero no quiero que duermas en el suelo.

-Ah – dijo Trixie recuperándose del leve sobresalto – no importa Sunset, a mi no me molesta.

-Entonces perfecto, te subes porque a mí me molesta – dijo Sunset, Trixie suspiró y se subió a la cama, ahora que se daba cuenta, era una cama enorme para una potrilla, ahí podrían dormir cuatro potrillos sin estar demasiado apretados.

-Bien, te voy a hacer caso, voy a dormir aquí – dijo Trixie cubriéndose con las mantas y mirando hacia fuera de la cama.

-Excelente – dijo Sunset saltando y acostándose a su vez, mirando hacia el otro lado, de forma que se daban las espaldas – buenas noches Trixie.

-Buenas noches Sunset – dijo de nuevo Trixie, pero no se quedó dormida de inmediato, la presencia de Sunset acostada al otro lado la incomodaba de cierta forma, al rato agitó la cabeza y se calmó a la fuerza, quedándose dormida.

Ufff, okey, estoy reestructurando la historia, tengo que poner más del pasado, porque reescribiendo me doy cuenta de que esa parte se apelotona al final de todo, por eso tal vez me demore más, otra cosa, críticas constructivas, si tienen, tercero, de nuevo gracias y… eso, sería : D