Damon's POV

Como por arte de magia todo lo que había en su mente la pasada hora que pasó buscándola se esfumó, ya no recordaba la preocupación, ni su enojo con ella ni nada de lo que había planeado hacer en cuanto la encontrara. La impresión de las emociones y sensaciones que lo recorrieron ante aquella imagen tentadora y prohibida, hicieron que perdiera el control de su cuerpo y el arma que llevaba en su mano cayó como una pesada roca.

Se sobresaltó. Y también lo hizo Elena.

La chica se sentó de repente y paseó asustada y temblorosa la mirada por la oscuridad de alrededor. Y lo vio.

Damon la observó pasar del miedo al alivio y luego a la completa vergüenza al caer en la cuenta de cómo se encontraba frente a él. Sin perder un segundo la chica tomo la blusa que traía puesta y arrodillándose para tapar la mayor parte de su cuerpo se cubrió.

-¡Damon! ¿Qué haces aquí?- le preguntó, pero él no reaccionaba- ¡DAMON! Voltea con un demonio- le pidió mortificada.

El tono de la chica lo hizo reaccionar y de repente toda la vergüenza de haber sido descubierto observándola lo golpeo de lleno. Se giró rápidamente mientras sus mejillas adquirían un tono granate. Dios, que suerte que la oscuridad no permitía ver lo suficiente como para que ella hubiera notada la cara con que la observaba.

-Lo…lo siento- le dijo apenado-Estaba buscándote, no… no esperaba encontrarte así…- Tartamudeó. Que le pasaba, aquel no era el Damon Salvatore que no se intimidaba ante nada y menos una mujer, ni que fuera un crio con ataque de hormonas pillado observando una mujer adulta.

-¿Y porque demonios no me avisaste que estabas ahí? Mas bien, ¿Desde cuándo estas ahí?- le increpó, se oía molesta. Y no supo que contestarle, ni él mismo sabía porque no le había advertido de su presencia. Pensándolo ahora que no tenía a la vista nada que lo perturbara, se enfureció consigo mismo, había actuado como un maldito pervertido, y peor aún, con su pequeña.

-Apenas llego, no te preocupes no vi nada, la oscuridad es buena a veces- le mintió el chico y tragó saliva. La oyó suspirar.

-Está bien, ya puedes voltear- le dijo más calmada.

Damon lo hizo y la encontró ya completamente vestida, aunque se veían zonas húmedas sobre su ropa, señal de que aún estaba mojada, lo que provocaba a su vez que ésta se le adhiriera al cuerpo como una segunda piel. Mierda.

Carraspeó- Genial, toma a Satín y regresemos a casa- no la miró a la cara, no podía, se sentía la peor persona en el mundo.

-Está bien- murmuro ella, parecía terriblemente mortificada.

Cabalgaron en un silencio incómodo hasta las cuadras, allí Polo los recibió alegre.

-Deberías premiarlo, defendió a capa y espada el establo de Satín- Dijo el chico para romper un poco el ambiente tenso.

-Lo haré, tengo un trato con él- murmuro la chica sin mirarlo.

Genial, la había cagado. Debía pedirle disculpas. La observó desmontar y acariciar a Polo y la imitó para poder dejar a los caballos en el establo. Una vez hecho esto salieron y se dirigieron a la casa, seguidos de un efusivo Polo que iba dando vueltas alrededor de Elena, meneando la cola.

-¿Por qué viene con nosotros?- Preguntó. El perro vivía en las cuadras por lo general.

-Porque le prometí que dormiría conmigo- Le contestó Elena observando al perro.

Subieron en silencio y cuando llegaron la segunda planta Elena se dispuso a entrar en su habitación. Pero el la detuvo.

-Princesa yo…- Suspiró- Lo siento, no fue mi intención espiarte ni mucho menos, pero llegué allí con la intención de regañarte por salir sola y te encontré así… sé que no es justificativo, pero me tomaste por sorpresa, supongo que de la impresión no atiné a hacer nada- le dijo esperando que le creyera- ¿Me perdonas?- le puso ojitos de niño bueno.

-No te preocupes pudo haber sido cualquiera- Damon tembló ante ese pensamiento- Supongo que estuvo mal suponer que nadie andaría por allí a estas horas.- desvió la mirada y Damon notó que estaba sonrojada.

-No te avergüences, en serio no tienes de que- La tomó del mentón para obligarla a mirarlo- En serio princesa, olvidemos el incidente si?- le pidió.

Ella lo miró avergonzada- Esta bien, supongo que como dices no viste casi nada por la oscuridad- Dijo como queriéndose convencer de aquello- No había mucho que ver de todos modos- dijo con una risilla nerviosa. Estaba intentando aligerar la situación notó el chico.

Quiso replicar, decirle que si había mucho que ver, lo más hermoso que hubiera visto nunca. Pero se mordió la lengua, no podía decirle aquello, era su hermanita, y por amor al cielo era una niña 12 años menor que él. Lo único que conseguiría con aquello sería asustarla y que se alejara de él por pervertido.

Acarició su mejilla con el dorso de la mano, sin poder evitarlo, sintió una electricidad recorrerle el cuerpo y notó como la piel de la castaña se erizaba al contacto. Tragó saliva.

-Entonces estamos en paz pequeña- Le dijo tratando de transmitirle confianza a ambos.- Ve a dormir ya es tarde, mañana haremos algo juntos, le dije a Rick que no trabajaría- Le regaló una dulce sonrisa.

- Esta bien hermanito, hasta mañana- Ella le regalo una apenada sonrisa y le dio un suave beso en la mejilla que le dejó el corazón repiqueteando en su pecho.

Damon caminó a su habitación y una vez allí se arrojó a la cama, suspiró y cerró los ojos. Mala idea. Una curvilínea figura envuelta en sombras y agua asalto su mente con una fuerza abrumadora, haciéndolo temblar. Frustrado abrió los ojos y se quedó mirando al techo, aquella sería una larga noche, miro hacia abajo y notó que cierta parte de su anatomía estaba de acuerdo con ello. Grandioso, eres un completo pervertido Damon Salvatore, se reprendió mentalmente.

Se levantó y fue al baño, necesitaba con urgencia una buena ducha de agua fría

Elena´s POV

Se arrojó salvajemente en la cama y enterrando la cabeza en su almohada ahogó un grito que salió de lo más profundo de su ser. No sabía si dejarse llevar por la vergüenza que sentía o por la rabia hacia él por haberla visto así. Maldición, no esperaba realmente que nadie fuera a buscarla y mucho menos Damon, ¿De verdad pensó que podría bañarse allí desnuda y tranquila sin que fueran por ella? Ahora se daba cuenta de su error, como eran su padre y Damon era obvio que alguno notaría que no estaba e iría en su busca. Y al parecer no le fue difícil a su hermanito encontrarla, que predecible era.

Suspiró y se giró para observar la noche a través de la puerta balcón a su izquierda. Había comenzado a soplar una suave brisa que agitaba las blancas cortinas y la refrescaba deliciosamente.

La chica llevó sus pensamientos a unos instantes atrás, cuando descubrió a Damon observándola escondido entre los árboles de su pequeño bosque. Le había parecido por un segundo ver una mirada de deseo en los ojos del chico, pero se volteó a tiempo de no dejarla averiguar mucho más, culpa de la falta de claridad. Elena sacudió la cabeza alejando aquella idea, él nunca la vería de aquel modo, ella no era una mujer a los ojos de Damon. Ni quería serlo… ¿Verdad? Un escalofrío la había recorrido al notar aquella mirada en su cuerpo desnudo, recordó.

-Estas enloqueciendo Elenita- se reprendió a si misma.- El es tu hermano, punto final- Se dio un golpecito en la frente como castigo.

Se quitó la ropa que aún estaba húmeda y con solo su ropa interior se acostó intentando conciliar el sueño.

A la mañana siguiente, unos golpecitos en la puerta de su habitación la despertaron, vio el reloj en su mesilla, eran las 10 a.m. ayer se había dormido bien tarde por lo que aún tenía un poco de sueño.

-¿Princesa estas despierta?- Preguntó Damon al otro lado de la puerta.

Elena soltó una boba sonrisa de felicidad. Iba a decirle que pase cuando recordó que estaba en paños menores.

-Un segundo hermanito- gritó.

Rápidamente se puso un ligero vestido de color canela que tenía a la mano y fue a abrir la puerta.

-Buenos días pequeña- Dijo el chico con una mirada cariñosa. ¿Fue su imaginación o sus ojos se desviaron a su cuerpo?

-Buenos días hermanito- la chica alejó aquel pensamiento de su cabeza y lo abrazó.

-¿Lista para un día de diversión?- le preguntó con un giño.

-Claro que si- dijo ella con una sonrisa- ¿Qué planes hay?-

Damon extendió las manos y giró.- ¿A ti que te parece?- La chica notó por primera vez que solo llevaba un short de baño negro. Dios, ese torso parecía esculpido por el mismísimo Miguel Ángel.

Sacudió la cabeza.- Ok, iré por mi traje de baño supongo- Él asintió y ella entro a cambiarse.

Se puso un traje de baño color granate, y se cubrió con un enorme pareo blanco, anudado al cuello, que le habían regalado en su último cumpleaños. Salió en solo 5 min y juntos se encaminaron a la piscina.

Allí se encontraron a Kol y sus hermanos, Klaus y Rebecca.

-Hola a todos- Saludo la chica alegremente. Recibió un coro de saludos en respuesta.

-Tu padre nos ah dado el día libre a todos hoy- Dijo Rebecca emocionada.- Nos dijo que seguramente te pasarías por aquí asique vinimos por un poco de diversión- agregó con un giño.

Elena rió- Me parece genial, si no les molesta llamaré a Matt y Care para que se nos unan.- Todos accedieron gustosos y la chica sacó su móvil y mando dos mensajes.

"Piscina, Fiesta, Gente guapa, lol. E"

Se rió de su propia broma tonta.

"No clasifican como gente guapa hasta que yo no esté ahí, M."

"Cuenta conmigo, iré a aportar estilo. C"

Ese par eran adorables, pensó Elena. Y riendo se reunió de nuevo con sus amigos.

Una hora más tarde estaban todos allí reunidos y entre risas y juegos pasaron la calurosa tarde, mitad en el agua mitad bajo las sombrillas. Hubo varias competencias de nado las cuales fueron totalmente injustas a la vista de Elena, ella sabía que Damon tenía entrenamiento especial. Lo vio regodearse en cada una de sus victorias y no le quedó más que reírse del asunto.

También jugaron cartas, vóleibol en el agua, bebieron ricos licuados de frutas y bailaron como tontos al ritmo de algunas canciones de verano que pasaban en la estación de música favorita de Caroline.

Cuando estaba a punto de caer la noche, decidieron preparar unos sándwich y salir a comer en algún lugar del viñedo bajo la luz de las estrellas. Formaron un círculo de troncos como si fueran a encender una fogata en medio, pero como el clima no ameritaba que prendieran fuego, simplemente se sentaron allí y comenzaron a hablar de tonterías. Kol sacó una guitarra e hizo el penoso intento de cantar, el cual fue seguido de incesantes burlas del resto.

Entre tanta diversión Elena se tomó un momento para observar a Damon, estaba sentado frente a ella, con mirada relajada observando al resto pero sin participar del todo. Sabía que a él no le agradaba mucho pasar tiempo entre "críos" como él los llamaba, pero lo hacía por ella, y eso le encantaba. También adoraba en él que no pudiera controlar su genio y se divirtiera derrotando a los más jóvenes en estúpidas competencias, afortunadamente Klaus que tenía un año más, se ocupaba de conversar con él de cosas "de adultos" de vez en cuando.

Se había perdido contemplándolo cuando Caroline la sacó de sus pensamientos.

-¿Qué dices Elena?- La urgió.

-¿Qué digo de qué?- preguntó confundida.

-Por Dios amiga, ¡regresa a la tierra!- Se burló Becca y los demás rieron.

-Repito- dijo Caroline carraspeando- ¿Qué tal un juego de confesiones?- continuó picara.

-¿Confesiones?- preguntó extrañada.

-Así es- dijo la rubia emocionada- Uno elije un tema, y todos tenemos que confesar al respecto, el que no lo haga tendrá un castigo- movió maquiavélicamente sus cejas.

Elena llevó su mente unas cuantas semanas atrás, al último juego ideado por Caroline en el que se había visto implicada. Tragó saliva cuando los recuerdos la asaltaron y clavó su vista al frente. Unos ojos azules la observaban intensamente. Se sintió mortificada, él estaba recordando lo mismo, lo sabía.

-No lo sé Care…- Dijo temerosa.

-¡Anda preciosa no seas aguafiestas!- Le dijo Kol, sentado a su derecha, y la golpeó en la espalda.

-¡Si vamos Lena!- habló esta vez Becca, a su izquierda, pero en otro tronco.- ¿O tienes algún secretillo que te preocupe revelar?-

Se escuchó un "uuh" general. Genial, más recuerdos de aquella noche.

-Está bien- cedió de mala gana.

-¡Comencemos!- exclamó Klaus.

A pesar de sus reticencias al comienzo, y después de unos tres vasos de cerveza, Elena decidió relajarse y divertirse con sus amigos. Después de todo, era su último verano antes de comenzar su vida adulta y quizá ya no tendría tiempo para aquellas cosas. Algunas confesiones habían hecho estallar un sinfín de risas en el grupo y la verdad era que no se lo estaba pasando nada mal.

Era el turno de Matt de elegir tema.

-Zona del cuerpo que más los excita que les toquen- Proclamó el rubio y todos gritaron y aplaudieron.- El abdomen- Confesó Matt.

-La nuca- Dijo Klaus y todos lo miraron extrañados -¿Qué?, un viejo lobo tiene extrañas mañanas- Explicó y todos se carcajearon por eso.

Fue el turno de Damon entonces, y la chica clavó sus ojos en él. Parecía entretenido pero no muy interesado en las confesiones de los demás.

-Los hombros- Dijo como si nada.

-¿Los hombros?- preguntó Becca confundida.- ¿Osea que si te dan un masaje terminas a mil?- todos rieron de ello y Damon suspiró.

-No solo con un toque de manos rubia, se requiere más que eso.- Le dijo con mirada significativa.

Todos rieron y Elena de pronto se imaginó acariciando sus hombros. Mala idea, ¡cambia el rumbo de tus pensamientos en este instante!, se reprendió a sí misma.

Caroline carraspeo y la quitó de aquel peligroso lugar de su mente - Pantorrillas- Comentó la rubia valiente.

-Tomaré nota de eso- Dijo Matt y otro coro de "uhh" recorrió el círculo de amigos, seguido de una rama voladora a la cabeza de Matt.- Uii salvaje, me gusta- Y otra ronda de risas.

Kol acabó de reír y fue su turno de confesar -Las pompas- Afirmó con seriedad. Y Elena casi escupe el sorbo de cerveza que se había llevado a la boca.

Todos reían estruendosamente y el chico se paró y se inclinó al mejor estilo artista de Broadway sobre el escenario.

Las miradas se posaron entonces en ella. Elena no lo pensó ni medio segundo.

-El cuello- Dijo rotundamente.

-Esa es una chica que sabe lo que quiere- Elogió Klaus. Y todos la aplaudieron.

Elena se sonrojó y rió.

Becca era la último en la ronda. - El pecho- Dijo sin más y otro "uuh" fue coreado. La chica se encogió de hombros.

Damon's POV

Por fin después de todo el día, podía decir que estaba un poco más relajado. No había sido nada fácil el observar a su "pequeña" pasearse frente a él todo el día con ese diminuto y provocativo bañador, que no hacía más que recordarle tentadoras imágenes de la noche anterior. Tampoco fue fácil aguantar las miradas que le enviaban los demás chicos, pero también miraban a Caroline y Rebecca por lo que se consoló pensando que era algo lógico puesto que tenían ojos y apreciaban la belleza cuando la veían. De algo estaba seguro, en algún punto de los pasados años, no sabía exactamente cuándo, su pequeña y tierna hermanita se había convertido en una hermosa y sensual mujer que le estaba dando más de un dolor de cabeza.

Observó al grupo que aún reía después de la última confesión de Rebecca. Aunque fueran un puñado de críos debía admitir que se la estaba pasando bien, algunas confesiones le hacían mucha gracia realmente y con sólo observar a Elena divertirse y reír totalmente relajada y despreocupada, era suficiente para que él estuviera bien.

Klaus debía elegir tema.

-Edad a la que tuvieron su primera vez y con quien- Soltó con mirada picara. Y todos vitorearon el tema. - 17 años, Katherine Pierce- Dijo a continuación.

-Eras todo un niño atrevido- le dijo su hermano risueño.

-Era un niño con recursos- corrigió con aire de grandeza y fue víctima de algunos proyectiles voladores de parte del grupo.

Era su turno. Recordó entonces su primera vez, había sido con Rose. Cuando ambos eran unos críos inexpertos de preparatoria, recordar aquello le trajo a la mente a la mujer que lo había llamado mucho aquella semana, ya no podría evitar que se apareciera por la mansión. Suspiró.

- 17 años, Rose Austell- Confesó y vio a Elena agachar la mirada y a los demás aplaudir.

-Otro niño prodigio- Exclamó Matt divertido y todos rieron.

-20 años, Jessy Sampson- Dijo Caroline con mirada nostálgica.

-Uff Jessy- comentó Elena.- El primer amor que nunca se olvida- Bromeó y Caroline asintiendo se rió con ella.

-Cierto, estuve bastante loca por él- Comentó algo apenada para diversión de los demás.

Las miradas se dirigieron ahora a Kol, el chico estaba sentado junto a Elena y la miró como cómplice. La chica bajo la vista y soltó una risilla nerviosa. Cuando alzó la cara estaba totalmente sonrojada.

-Creo que no me apetece un castigo- Dijo el chico pensativo.- Así que tomen nota, un secreto de estado está a punto de ser revelado- Comentó y todos prestaron su mayor atención. El chico dirigió otra mirada a Elena con una sonrisa picara y esta asintió riendo. ¿Qué pasaba allí?

-18 años- dijo Kol y tomó aire haciendo una pausa dramática y dejando a todos totalmente expectantes.- Elena Saltzman- Soltó.

Silencio. Total y absoluto silencio. Caras de completa y total sorpresa recorrían el lugar.

-Supongo que ya no queda suspenso para mí- Dijo Elena sin haberles dado tiempo a reaccionar y para acabar de rematar al grupo confesó- 18 años, Kol Mikaelson.

Tras esto el grupo entero se puso en pie y estallando en aplausos y risas de incredulidad se lanzaron encima de la pareja y comenzaron a palmearlos y felicitarlos por la hazaña.

Damon estaba todavía sentado en su lugar inmóvil y completamente ido. ¿Qué había esperado? ¿Qué fuera virgen? Supuso que desde algún lugar de su mente, egoístamente, esperaba que sí. Ella era su hermanita pequeña, nunca se había parado a pensar en aquella situación. Y desde luego tampoco podía esperar que ella se lo hubiera contado. Pero, ¡Con Kol Mikaelson! ¿Cuando había estado juntos? ¡Frente a sus narices por amor al cielo!

La bulla cesó y Damon aún en shock recuperó la visión de unos sonrojados Elena y Kol ya que los demás estaban regresando a sus lugares.

-Cuéntanos Elenita, ¿Qué tal esta Kol?- preguntó picara Caroline.

-Caroline Forbes, no te hagas, tú eras la única aquí que sabía- dijo la castaña.

-Lo sé pero los demás quieren saber.- Dijo divertida.

-Pues no tengo ninguna objeción al respecto.- Accedió Elena aun mas sonrojada.

- ¡Ese es mi hermano!- exclamó Klaus.- Lo tenían bien guardadito, ¿Cómo es que no sabíamos de esto? ¡Somos su familia!- Exclamó haciéndose el ofendido.

-Digamos que queríamos tener una romántica y apasionada aventura a escondidas de todos- Dijo Kol riendo y provocando las risas en los demás- El viñedo y sus escondrijos fueron nuestros cómplices.- Añadió pícaro, Elena le aventó un codazo y los demás lo aplaudieron con admiración.

La sangre de Damon hirvió. Cálmate, se dijo. Pero no pudo evitar que una imagen muy parecida a la de ayer en la noche se colara en su mente, sólo que ahora ella no estaba desnuda y sola en la roca, Kol estaba allí. Lanzó un grito de rabia mental, maldita imaginación. Sacudió la cabeza. Le dolía el pecho, no se sentía bien, un sabor amargo se había instalado en su boca.

-Veo que se divierten- Era la voz de Rick. Apareció caminado tranquilamente en medio de la noche.

Todos lo observaron con cara de niños siendo pillados a mitad de una travesura y rieron cómplices.

-Es casi medianoche, será mejor que vayan a descansar, mañana hay mucho que hacer en el viñedo.- Dijo con una sonrisa.

Asintieron animados y recogiendo todo emprendieron el regreso a la mansión, a mitad de camino los Mikaelson se despidieron y se fueron a su hogar y llegando Caroline y Matt se subieron a sus autos y también se fueron.

Él, junto a Rick y Elena emprendieron el camino a sus habitaciones. Damon había estado callado y serio todo el camino.

-¿Pasa algo Damon?- preguntó Rick.

-Para nada, solo estoy cansado- Dijo viendo hacia abajo.

-Ya no estás para seguirle el ritmo a los jóvenes viejo amigo- Rió Rick y Elena lo siguió.- Tú te ves bastante animada cielo.

-Tuve un gran día, nos divertimos mucho- Le dijo la chica con una sonrisa.

-Eso veo- Le sonrió el padre. Llegaron a la planta alta.- Me voy a dormir, me alegro que se hayan divertido, hasta mañana- Dijo y besó a Elena en la cabeza.

-Te quiero hasta el infinito pa- Dijo la chica cariñosa.

-Y yo más allá cielo- Y entró a su cuarto.

Ellos siguieron en silencio hasta el cuarto de Elena, por inercia Damon frenó, y de pronto se sintió incomodo. No sabía que decirle.

-¿Por qué no lo sabía?- Soltó casi sin pensar. Y acto seguido se mordió la lengua. Idiota, a ti no te importa eso.

-Porque te habrías opuesto en su momento, y hay cosas que es preferible no enterarse hermanito- Le dijo la chica y el supo que tenía razón.- Tú y yo no hablamos de esas cosas, me daba pena contarte- dijo sonrojada.

El suspiró.- Tienes razón fue una pregunta tonta, lo siento- Dijo con aire derrotado.- Descansa princesa.- Y sin esperar respuesta se fue.

Media hora más tarde después y de un baño relajante, estaba en su cama, a oscuras, listo para dormir. Había dado una y mil vueltas alrededor de lo que pasó hace un rato y de algo estaba seguro. Pasaba algo extraño con él, algo que antes no estaba ahí, algo que tenía que ver con Elena y el hecho de que ya no estaba seguro de verla simplemente como su pequeña hermana.


Hola hola!... Estoy de vuelta :) y ya publicare con la regularidad de siempre XD... Espero que hayan tenido un bonito fin de semana n.n .. ¿Que les pareció este?, espero Reviews para saber si les gusta el rumbo que esta siguiendo la historia n.n.. Nos vemos en el próximo... besos, Blue :)