Rick's POV

Rick estaba sentado en su despacho bebiendo un vaso de whisky y contestando algunos mails. El reloj marcaba las 8 de la noche y estaba un poco aburrido. Jenna había salido a cenar con sus amigas al pueblo, ya que una de estas se casaba y la estaban ayudando con la planificación de la boda. Acabó de enviar una respuesta a un comprador habitual del viñedo y se reclinó en su asiento suspirando. Paseo la vista por el despacho, había cambiado mucho en el último tiempo. Después de lo acontecido en L.A, él había reforzado la seguridad de su casa con algunos hombres de ACO patrullando los alrededores, había hecho instalar más cámaras y había colocado los monitores ahí mismo, se sentía más seguro cuando podía controlar él mismo la situación. Además había papeles revueltos por todas partes, como consecuencia de las numerosas investigaciones que se llevaban a cabo. Lanzó un bufido de fastidio, pensando que aquel estado de "alerta" parecía ser en vano, puesto que nada anormal había vuelto a pasar.

Recordó que tenía una llamada que hacer y tomó el teléfono.

-Buenas noches…todo bien por aquí… ¿Crees que podrías venir ahora?... me parece perfecto, necesito que te encargues de un asunto… Claro te lo explicaré en cuanto estés aquí… ok en media hora…- Colgó y dio un trago de whisky.

Siguió contestando mails un rato y de pronto algo captó su atención. Una de las pantallas de las cámaras de seguridad había perdido la señal. Con el seño fruncido se acercó al panel para tratar de arreglarla pero no pudo, parecía que había sido desconectada. Se tensó, pero intentó mantener la calma, podría ser un simple desperfecto técnico.

Regresó al escritorio y marcó en su móvil al puesto de control que tenía al Este de la propiedad, el sector de la cámara desconectada. Uno, dos, tres, cuatro… Cinco tonos y nadie respondió. Estaba oficialmente en alerta. Se dirigió a la cortina de su ventanal y la descorrió con cautela intentando ver algo fuera, pero todo parecía normal. No había indicios de que nada malo estuviera pasando. Regresó al escritorio a intentar llamar de nuevo, pero su mano quedo congelada en el teléfono, se le formó un nudo en la garganta y se puso pálido.

En medio la aparente calma de aquella noche de verano, un gritó de mujer desgarró el silencio, destilando pánico.

Elena.

Rick automáticamente salió disparado del despacho para ir en su rescate, pero cuando llegó a la sala se vio rodeado de unos 6 hombres vestidos totalmente de negro y con sus rostros cubiertos, apuntándolo con unas relucientes y mortíferas ametralladoras.

Elena's POV

Elena estaba inmersa en la lectura de una novela de misterio, había leído como cinco capítulos seguidos y ya sus ojos le pedían un descanso. Arrojó el libro a un lado, sobre la cama y se recostó suspirando. Miró el reloj, 8:20. Y Damon no regresaba. Lo extrañaba, había estado todo el día en el cuartel general de ACO haciendo quien sabe qué cosa, y ella se había aburrido terriblemente. Sin ánimos de ir a hacer nada más que esperarlo, se pasó el día entero entre libros y escritos propios, intentando huir del calor sofocante que hacía fuera.

Después de aquellas semanas juntos, se había vuelto adicta a sus besos, sus caricias y su compañía, lo necesitaba cerca y cuando no estaba no le apetecía hacer nada.

Decidió ponerse a revisar sus propuestas laborales, quedaba poco para que acabara el verano y tendría que decidir a donde iría a comenzar su vida. Aquello era un tema algo espinoso, porque elegir un trabajo significaba irse de casa, alejarse de su familia y más concretamente de Damon. Y no sabía si estaba preparada para ello, no ahora que al fin se habían animado a estar juntos.

Abrió uno de los cajones de su escritorio para sacar los papeles cuando un ruido proveniente de fuera la detuvo. Se dio la vuelta curiosa, a veces algunos animalitos solían colarse por su ventana y más de una vez había despertado con una ardilla traviesa observándola a los pies de su cama. Con una sonrisa por el recuerdo salió al balcón, se asomó,miró alrededor, pero no había nada. Negando con la cabeza entró de nuevo en la habitación.

De pronto sintió unas manos tomarla fuertemente por la cintura y pudo ver a dos hombres completamente de negro arrojarse sobre ella. El pánico que sintió la hizo lanzar un grito desgarrador, desde el fondo de su ser, antes de que uno de los atacantes le tapara la boca.

Cálmate Elena, piensa, recuerda. Se dijo a sí misma y en un momento se imaginó a Mason frente a ella, saltándole encima y enseñándole que debía hacer en ese tipo de situación.

"Ellos siempre serán más fuertes y más grandes, pero tu figura te vuelve más ágil y rápida, usa su peso en su contra". La voz de Mason resonó en su cabeza.

Armándose de un valor que no tenía idea que poseía,se concentró lo más que pudo. Mientras el segundo hombre abría la puerta para asegurarse de que nadie venia a causa de su grito, el que la tenía sujeta, con una mano por su cintura y la otra alrededor de su cuello, se dispuso a cargarla para sacarla de allí. Liberó su cintura y se reclinó para pasar la mano por sus piernas y así levantarla, la chica tomo ágilmente la muñeca del tipo, se doblo sobre sí misma y con el pie derecho dio un pequeño golpe hacía atrás, al pie del atacante, haciéndolo perder el equilibrio. El hombre cayó sobre la espalda de Elena y ésta tiró de su brazo, haciendo que el propio peso de él lo llevara hacia adelante, pasando sobre ella y dándose fuertemente la cabeza contra el piso, perdiendo el conocimiento al instante.

El segundo hombre desconcertado ante la escena corrió hacia ella y estiró una mano para alcanzarla, la chica tomó su muñeca y se giró rápidamente poniendo el brazo del hombre tras su espalda y cuando éste aulló de dolor lo soltó y automáticamente, dirigió sus manos a su cuello y le hizo lo que Mason había llamado "llave de sueño", el tipo cayó pesadamente.

Sonrió victoriosa y aún un poco incrédula por lo que acababa de hacer. Se giró para salir corriendo a buscar a su padre y se encontró con un tercer hombre, apuntándola con un arma, directamente al corazón, tragó ruidosamente y el hombre tomándola de la muñeca la colocó de espaldas a él, puso el arma en su cabeza y salió de allí en dirección a las escaleras.

Rick's POV

Estaba rodeado, lo habían arrodillado en medio de la sala y formaron un semicírculo a su alrededor sin dejar de apuntarlo. Su mente estaba funcionando a mil por hora, buscando una forma de librarse de esa y correr escaleras arriba a buscar a su hija, si algo le pasaba…

De pronto la puerta principal de la casa se abrió y un hombre trajeado, a cara descubierta,entro caminando tranquilamente y cerró la puerta tras de sí, seguido de dos hombres más, de negro al igual que los otros.

-¿Alaric Saltzman verdad?- Dijo con una sonrisa.

-¿Quién demonios eres tú?- le espetó con una voz baja y mortal.

-Aquí soy yo el que hace las preguntas Teniente General- comentó burlón- No te preocupes, no te haremos daño si cooperas.

-¿Qué buscan aquí?- Dijo con llamas saliendo de sus ojos.

-Algo que has tenido guardado durante mucho tiempo y que no te pertenece- Comentó sencillamente.

-No sé de que hablas, pero esto no se quedara así, no tienes idea de con quién te metes.- Su voz sonó helada y autoritaria.-

-¿Seguro que no sabes de que hablo?- soltó una risa aguda- Mi jefe no opina lo mismo, no es nada personal, sólo quiere lo que es suyo.- continuó.

-Y supongo que no vas a decirme quien es tu maldito jefe- Escupió Rick, el hombre negó con una sonrisa.- No se que buscas, pero te equivocaste de lugar.

-Yo creo que no.- Dijo el hombre dirigiendo su mirada sonriente y lujuriosa a lo alto de las escaleras.

Allí en el rellano, con un hombre apuntando un revolver a su sien, estaba Elena con ambas manos en el brazo de su atacante y mirada de temor.

-Como le toques un pelo…- Habló Rick y su tonó hizo que los hombres que lo rodearan se miraran entre ellos.

-Me encantaría- Dijo el tipo como saboreando la posibilidad- pero lo tengo prohibido.- Se acercó al pie de las escaleras y le sonrió a Elena- Buenas noches señorita Saltzman, o debería decir… Gilbert- Comentó con malicia.

Rick se puso pálido y un sentimiento de angustia le recorrió el cuerpo alojándose directamente en su estomago. Vio a Elena abrir los ojos desmesuradamente con asombro y desconcierto. Su mirada se dirigió a él desesperada y luego de nuevo al hombre de traje.

-Espero que sea tan amable de acompañarnos sin oponer resistencia- Dijo subiendo un escalón.

De pronto un sonido estruendoso rompió el ambiente tenso y el tipo que sostenía a Elena se desplomó a sus pies con un tiro en medio de los ojos. El hombre de traje abrió los ojos impresionado y se giró automáticamente, los ojos de todos los presentes se clavaron en la puerta y allí, parado con un arma humeante y una mirada asesina en sus ojos, se alzaba triunfal y poderoso el Mayor Mason Lockwood.

El hombre de negro levantó una mano y ordenó a sus hombres abrir fuego contra el intruso, pero un estruendo a cristales se escuchó y por los ventanales rotos a las espaldas de Rick y los hombres armados, entró un escuadrón de ACO completamente armado y listo para rescatar a los rehenes.

En ese instante se desató el infierno. La balacera comenzó y Rick se dejó caer al piso para evitar ser herido, uno de sus hombres le gritó y le lanzó una ametralladora, éste intento abrirse paso hasta Elena pero la lluvia de balas se lo impedía. Alzó su vista a las escaleras y la vio caer. Su corazón se paró y la sangre se heló en sus venas. Le habían dado.

No atinó a hacer nada, pero al instante vio como Mason llegaba hasta ella y la levantaba en brazos perdiéndose en la planta alta.

De pronto y casi tan rápido como había comenzado, el ruido se detuvo y un mortal silencio se apoderó de todo el lugar.

A su alrededor, los cuerpos de los atacantes yacían muertos y sus subordinados estaban registrándolos.

Rick dirigió su vista al hombre de traje tirado en el suelo con una gran mancha oscura en su pecho, aún respiraba. Llegó a su lado y lo tomó fuertemente del cuello de la camisa.

-Dime maldito hijo de perra ¡¿Quién demonios es tu jefe?!- Lo sacudió.

El hombre rió y escupió sangre.-N…no… po…podrás evitar… que…que la tenga- Dijo con suficiencia y atragantándose en su propia sangre, murió.

Rick se giró a dos de sus hombres. -Registren la mansión entera, capturen a cualquiera que encuentren.- Les dijo con vos autoritaria, estaba totalmente iracundo por las palabras de aquél infeliz.

Observo a Mason bajar las escaleras con Elena aún en brazos, Ambos manchados de sangre. Entró en pánico y se acercó a ellos corriendo.

-¿Hija estas bien?- preguntó desesperado, tocándola y tratando de ver donde estaba herida.

En ese momento la puerta delantera se abrió con un estruendo chocando contra la pared y un Damon visiblemente agitado y alterado apareció frente a ellos. Su mirada se nubló y se puso mortalmente pálido cuando vio la escena que tenía delante.

Damon's POV

Extrañaba a Elena, la había echado de menos todo el maldito día. Rick lo había mandado al cuartel porque había nuevos informes sobre el último caso en el que había trabajado en Alemania y quería que los vea personalmente.

Se la paso entre papeles y personas dándole información y detalles sobre cómo progresaba todo luego de acabada la misión, escuchó atentamente e hizo todo lo que debía. Pero aunque su mente estaba concentrada en el trabajo, su corazón se había quedado en casa, y no veía la hora de llegar y estrechar a su princesa entre sus brazos, besarla y llenarse de la paz y la ternura que solo ella le daba. Suspiró y lanzó una sonrisa, se estaba volviendo un estúpido cursi romántico.

Cuando llegó a las puertas de acceso a la pequeña ruta que llevaba a la mansión, se extrañó de que los guardias no estuvieran en su puesto, se encogió de hombros pensando que tal vez era su hora de comer o algo así, se lo comentaría a Rick.

En menos de 5 minutos estaba llegando y de pronto supo que algo no estaba bien, aceleró con un horrible presentimiento en su pecho, que fue confirmado cuando al estar a menos de 50 metros de la casa, vio varios hombres tirados. Frenó en seco y se bajo del automóvil como una exhalación. Pasó entre los hombres caídos, algunos eran de ACO, otros estaban completamente de negro, se veían casquillos de balas por doquier y algunos vidrios de la mansión estaban rotos.

No pudo evitar que su mente lo llevara a una situación similar, 16 años atrás. Tragó saliva y un enorme nudo en su garganta casi le impedía respirar. Temiéndose lo peor corrió a la casa.

No, no, no…Por favor, por favor. Se repetía en su mente.

Llegó a la puerta y la abrió violentamente, el panorama que encontró lo congeló en el sitio. Cadáveres por toda la sala, el interior de la casa destrozado, el olor asfixiante de la pólvora recientemente disparada. Pero lo peor era lo que tenía exactamente enfrente.

Rick pálido y sudoroso, tenía una mano sobre el cuerpo de una inconsciente Elena, en brazos de Mason Lockwood, ambos tenían la ropa cubierta de sangre.

Un miedo atroz se apoderó de él, sus ojos se empañaron, ya no veía con claridad. Su cuerpo logró reaccionar y se acercó a ella en un santiamén.

-Tranquilos, es sólo una herida en el brazo, estaba consciente cuando la saque de en medio, supongo que se desmallo por el shock- Les dijo el Mayor para tranquilizarlos.

A continuación depositó a la chica en el sofá y con cuidado de no herirla examinó su brazo eficientemente. Damon pudo observar la herida de bala en la parte baja del brazo uno o dos centímetros por encima del codo.

-Es una herida limpia, la bala ah entrado y salido, tiene ambos orificios a cada lado del brazo, eso es bueno no necesitará cirugía- Comentó Mason.- Con una buena desinfección, calmantes y el vendaje adecuado sanará pronto- Siguió.

Ni Rick ni Damon emitían palabra, estaban como en shock solo observando a Elena. Las pestañas de la chica se agitaron y poco a poco una confundida Elena abrió los ojos. Un alivio lo recorrió entero, su princesa estaba bien.

-¿Qué…- intentó, sus ojos se veían confundidos, de pronto se abrieron enormes, señal de que recordaba lo sucedido, observó a los tres hombres alrededor y su cara reflejó el alivio de verlos bien.- ¿Qué fue eso?- Preguntó ahora un poco alterada, se removió y soltó un quejido de dolor.

-Tranquila cielo- Le dijo Rick con ternura- Sufriste una herida de bala, haremos que te vea un médico enseguida, pero no te muevas mucho.

-Bienvenida al exclusivo club de los heridos de bala- Le dijo Mason guiñándole un ojo y haciendo pose ruda. Era como un mito entre los agentes que no eras digno hasta que no te herían de bala. Chiste interno.

-No creo que quiera pertenecer a ese club- Dijo poniendo una mueca.

-No es de afiliación optativa, te adhieres a la fuerza- Dijo risueño, se veía que trataba de animarla.

Idiota. Deberías estar apoyándola como él lo hace en vez de mirarla como un imbécil, se dijo Damon.

-Princesa…- Susurró, ella lo miró y fue casi física la oleada de paz que lo invadió, ella aún estaba ahí, no se la habían arrebatado.

-Damon…- Se miraron como agradeciendo al cielo que aún estuvieran juntos.

-¿Qué fue lo que paso aquí?- Preguntó él ahora dirigiéndose a Rick.

-No lo sé con seguridad, de pronto se desconectó una cámara, los de seguridad no respondían, luego escuché el grito de Elena y lo siguiente fue estar rodeado de esos tipos.- Comentó Rick- Afortunadamente Mason estaba viniendo para aquí y llegó a tiempo.- Se levantó del suelo donde estaba con sus manos sobre las piernas de Elena, acariciándola como para asegurarse que estuviera bien.- Iré a llamar a mis hombres, tienen que limpiar todo esto y rastrillar en busca de pistas, alzaré una investigación para descubrir que sucedió- Les lanzó una significativa mirada a Damon y Mason y estos asintieron en silencio. Había que resguardar a Elena.

En ese momento un agente que Damon reconoció como el Cabo Fell, descendió las escaleras y se acercó a ellos.

-Hemos registrado todo el lugar Teniente General, sólo encontramos dos hombres inconscientes en el cuarto de la señorita Saltzman- Comentó, y la miró con aprobación.

Damon levantó una ceja sorprendido y notó que todos se habían girado a mirarla, la chica se puso roja.

-Gracias Cabo, puede retirarse- Habló Rick.

El hombre se retiró con una inclinación de cabeza.

- Bueno, no eres tan mala alumna después de todo- Le dijo Mason a Elena con un giño.

-Es porque tú eres un gran maestro- Le dio una sonrisa tímida. Damon no entendía nada.

-¿Cómo demonios redujiste a dos hombres probablemente del doble de tu tamaño?- Le preguntó sin poder contenerse, no le gustaba por donde iba la conversación.

-Hace un par de años, Mason le dio a Elena clases de defensa personal, dos veces a la semana durante un año- Comentó Rick.

-¿Tu sabias?- preguntó incrédula.

-Fui yo quien lo autorizó, me pareció muy buena idea de tu parte hija- Comentó revolviéndole el pelo.

Damon se molestó, ¿Cómo estaba eso de clases de defensa personal? ¿Y porque no se las había dado él?

-Bueno ahora…- dijo Elena dudosa.- ¿Van a decirme que fue eso?- comentó mirando alternativamente a los tres hombres a su alrededor.- No me van a decir que venían de atraco, que no soy idiota.- Dijo con mirada seria- Ese hombre, él… me llamó… me llamó Gilbert- Finalizó y tembló visiblemente.- ¿Cómo es que sabe mi verdadero apellido? ¿Por qué quería que fuera con él?- Dirigió una mirada angustiada a su padre- ¿Qué pasa aquí papa?- finalizó suplicante.

Rick se notaba visiblemente afectado, pareció vacilar.

-Ellos… aún no lo sabemos con certeza… Pero seguramente sea alguien de mi pasado que quiere ajustar cuentas conmigo, esta clase de personas pueden averiguar todo tipo de cosas para arruinar la vida de sus enemigos- Le mintió. Damon tragó duro, algún día deberían contarle la verdad a Elena y sospechaba que ella no lo tomaría muy bien.

La chica pareció aceptar la respuesta asintiendo lentamente, Rick se marchó a su despacho a hacer la llamada al cuartel y él, Mason y Elena se quedaron solos.

La chica miró al Mayor y le dedicó una cálida y tierna sonrisa.

-Gracias por salvarme, no sé que habría sido de mí si no hubieras aparecido- Tomó su mano y le dio un apretón.

Damon se sintió terrible. Era él quien debió estar ahí para ella, salvarla, protegerla. Una rabia creciente se expandió por su cuerpo. Y aún así sabía que estaba en deuda con aquel tipo.

-Cuando quieras preciosa- Dijo el rubio acariciando su mejilla.- Sabes que parte de mi trabajo consiste en…-

-Salvar damiselas en apuros- Dijeron al unísono y ambos se sonrieron cálidamente.

Damon sintió una incontenible oleada de celos. Que tanta complicidad tenían esos dos. Definitivamente lo odiaba, lo borraría del mapa gustoso.

-Creo que deberías ir a descansar, yo iré a ayudar a tu padre, ¿Te acompaño?- Dijo extendiéndole una mano.

-Yo lo hago, tú ve con Rick- Dijo Damon serio y sin esperar respuesta cargó a Elena en brazos y subió escaleras arriba.

Cuando llegaron al cuarto y cerró la puerta, ella se aferró a su cuello y mientras el aún la cargaba le dio un profundo beso, cargado de miedo y necesidad, de angustia,y de alivio porque todo había pasado ya. El sintió las lágrimas de la chica contra su boca y se separó de ella. La deposito en la cama y acunó su cara entre sus manos.

-Princesa no llores, yo… siento no haber estado aquí, debería haberte protegido, debería…- Ella lo silenció con una mano en sus labios.

-Hubiera muerto de preocupación si hubieras estado en peligro, y no tienes porque disculparte, no sabías que pasaría- Dijo calmándose un poco y limpiando sus lágrimas- Y no te preocupes, aún sigues siendo mi héroe- le dedicó una sonrisa y lo volvió a besar.

Damon trato de acallar el sentimiento de culpa por no haber estado ahí y reconfortarse con la sensación de que estaba a su lado y ella estaba bien.

Horas más tarde el médico había revisado a Elena, le limpió la herida, la cerró, la vendó y le recetó un medicamento para aliviar el dolor. Elena se dio un baño para quitarse la ropa ensangrentada y se metió en la cama.

La casa se llenó de agentes de ACO aquí y allá registrando todo y reuniendo pruebas, para cuando dió la medianoche ya no quedaban ni cuerpos ni restos de nada, sólo el destrozo general de la casa. Ambos escucharon los gritos de Jenna al llegar y al instante entró como un vendaval en la habitación y llorando se lanzó a abrazar a Elena. Más tarde por fin Rick pudo sacarla de ahí y le pidió a Damon que dejara descansar a Elena, habían sido muchas emociones aquella noche.

-Quédate conmigo por favor- Le suplicó la chica con miedo en los ojos.- No creo ser capaz de conciliar el sueño, cada que miro al balcón siento que alguien entrará y me atacará- Confesó en un susurro tembloroso.

-Shhh- Dijo Damon acunándola en sus brazos y recostándose con ella- Tranquila princesa, todo está bien, estoy aquí contigo, nada va a pasarte- Comenzó a acariciar su espalda- Relájate, descansa- Le susurró suavemente.

Así acunada en sus brazos, la chica logró conciliar el sueño.

Damon no tenía detalles aún de lo que había ocurrido, ya tendría tiempo mañana de que Rick le contara todo, pero estaba seguro que estaba relacionado con lo de L.A. lo que no se explicaba aún era como habían tenido el coraje de ir a raptarla a su propia casa, bajo las narices del mismísimo Teniente General de ACO, y lo peor era que casi lo habían logrado, ahora se verían débiles a sus ojos, ahora lo intentarían de nuevo. Un escalofrió lo recorrió. Sus pensamientos bullían y sus emociones estaban hechas un caos, pero la acompasada respiración de Elena a su lado y su cálido cuerpo contra el suyo, comenzaron a tener un efecto sedante en él. El último pensamiento coherente que tuvo antes de dormirse fue que no descansaría hasta matar al desgraciado que estaba tras su princesa.


Bueno hasta aquí lo dejo hoy, ya comienza la acción! jajajaja.. Ojala les haya gustado, espero sus opiniones! Gracias por el apoyo y las reviews! me impulsan a seguir escribiendo! ..Nos vemos en el próximo, Saludos... Blue :)