Elena's POV
A la mañana siguiente, Elena despertó sobresaltada y sudorosa, había tenido un sueño horrible. Miró alrededor de toda la habitación pero Damon ya no estaba a su lado. Sacudió su cabeza vehementemente y tiró de sus cabellos para intentar alejar las imágenes. Había sangre por todos lados, se escuchaban disparos, el llanto de un bebé y gritos desgarradores por doquier.
Intentó tranquilizarse, seguramente aquel sueño era producto de todo lo vivido ayer. Recordó el susto que se dio cuando la atacaron aquellos hombres, luego aquel tipo llamándola Gilbert, la balacera… Un escalofrío la recorrió. Algo no le cerraba en aquel asunto, pero confiaría en su padre. Sólo esperaba que aquellos tipos tras él no volvieran a hacer algo así, miró al cielo y le pidió a Dios que cuidara de ellos.
Se levantó lentamente, algo dolorida de su brazo por haberse estado agitando en sueños, se tomó un calmante, se puso un vestido color chocolate de los que usaba cuando iba a la playa y decidió bajar a desayunar. En la cocina se encontró a Jenna.
-Buenos días cielo, ¿Cómo te sientes?- le preguntó la mujer con ojos de infinito cariño.
-Bien Jenna- contestó sin más dándole una pequeña sonrisa.
-¿Y tu brazo?- dijo con la voz llena de preocupación.
-Duele un poco- admitió, y luego le sonrió, esta vez de verdad- pero no te preocupes pasara con los calmantes- y luego puso pose orgullosa.- Además ahora estoy en el club de heridos de bala- Dijo, tras lo cual ambas rieron.
El desayuno paso entre charlas animadas sobre temas banales, ambas necesitaban relajarse y la compañía mutua era la opción ideal para hacerlo. Una vez terminaron y Jenna se hubo ido al viñedo, Elena decidió ir a buscar a Polo a las cuadras y junto con él se sentó en un banquito del jardín a leer, mientras le acariciaba el lomo y éste con su infinito amor incondicional hacia ella, le transmitía paz y alegría con su siempre vital y feliz actitud.
Damon's POV
Damon se reunió muy temprano con Rick y Mason en el despacho del primero. El Teniente General les estaba informando ahora a los jóvenes sobre las averiguaciones que habían hecho de los eventos de la noche anterior.
-Según la investigación y los cálculos, fueron aproximadamente 20 hombres los que llegaron ayer, 6 murieron en la balacera, 2 los inconscientes en el cuarto de Elena, el resto reducidos fuera por nuestros agentes.-
-¿Y cómo fue que lograron entrar si había agentes fuera?- interrumpió Damon.
-Los que estaban custodiando fueron asesinados, eran sólo 6 hombres en las fronteras de la propiedad- Dijo Rick suspirando.- Pero uno de ellos logró dar la alerta al cuartel antes de morir y enviaron automáticamente un escuadrón de rescate.- Continuó- Mason llegó justo en el momento que ellos lo hacían y al ser de más alto rango tomó el mando.- el rubio asintió.- Gracias Mason, por todo lo que has hecho por Elena- dijo con sincero agradecimiento.
-No hay de que agradecer, yo también le tengo mucho acariño a Elena, no permitiría que le hagan daño- dicho esto ambos hombres compartieron una afable sonrisa.
Mucho cariño a Elena… ¡ja! Pensó Damon poniendo los ojos en blanco. Si Rick supiera que tanto "cariño" le tenía a la chica, seguramente lo querría a más de cien metros de ella.
-Bueno siguiendo con el tema, quien haya planificado el golpe de ayer, tenía demasiada información sobre esta casa y su sistema de seguridad- Comentó serio Rick- lo que me lleva a pensar… que tenemos un infiltrado- Sentenció.
Mason y Damon se miraron serios.
-¿Alguna pista?- dijo el Mayor.
-Ninguna- comentó exasperado Rick.
-¿Cómo es que esos malditos tienen a toda la agencia dando vueltas?- se estresó Damon- ACO es altamente eficiente y competente en sistemas de seguridad. ¡Nos dedicamos a proteger personas!- gritó.
-El problema no fue de ACO, fue mío- Dijo Rick con aire derrotado-No le tomé la suficiente importancia, no creí que se atrevieran a atacarme tan directamente- Les dirigió una mirada que despedía fuego.- Pero eso al menos me aclaró algo- los jóvenes lo miraron interrogativamente.- Solo hay una persona con la suficiente confianza en sí mismo y su capacidad, para atacarme así, y también solo una persona que estaría interesada en la verdadera identidad de Elena.
-Maxfield- Dijeron ambos chicos a la vez.
-Exactamente-
-¿Por qué sigue tras Elena? No creo que solo por venganza aún después de tantos años- Comentó Damon.
-No tengo ni idea, pero como tú dices, no es solo venganza, quiere algo de ella, y no me puedo hacer una idea de qué- Rick se veía exasperado.
-Pues sea lo que sea tiene que ver con su familia- Comentó Mason.- Y estoy seguro de que no se dará por vencido, lamentablemente conocemos muy bien a ese mal nacido.
-Eso es verdad, por lo cual creo que es fundamental sacar a Elena de aquí lo más pronto posible.- habló Rick con aire decidido- Ya saben quién es, donde está y temo que conocen el terreno, no tenemos opción.
-¿Cómo sacaremos a Elena de aquí sin que sospeche nada?- Preguntó Damon.
-Estoy en eso, te lo haré saber cuándo lo decida- Dijo Rick pensativo.
-Rick… ¿Sabes que tarde o temprano deberás decirle la verdad cierto?- Damon lo miró con gesto acusatorio.
-Lo sé- Rick bajó la mirada.- Sólo que aún no es el momento.
Mason y Damon se miraron negando y decidieron dejarlo solo, parecía tener mucho en que pensar. El Mayor fue a chequear que todos los dispositivos de seguridad nuevos estuvieran funcionando con normalidad y también que los hombres que vigilaban estuvieran alertas en todo momento.
Damon aprovechó el momento para correr a buscar a Elena. Desde lo de ayer, había incrementado un doscientos porciento la necesidad de estar a su lado. Cuando la perdía de vista una sensación horrible de que algo podría pasarle le atenazaba el pecho. La busco unos 20 minutos hasta que la encontró leyendo en el jardín acompañada de Polo.
-Buenos días princesa- Le dijo con una sonrisa, la chica se sobresaltó y el mirando a todos lados rápidamente, le robó un beso fugaz.
-¡Damon!- Lo regañó ella en un susurro- No me beses en pleno jardín- Y le dio una sonrisa.
-Lo siento, eres irresistible- Dijo con un giño.
La chica rió y él se sentó a su lado. Polo lo miró feo.
-Salte chucho, ella es mía- Le dijo viéndolo de lado. El perro alzó la cabeza a él y luego a Elena.
-No le hagas caso cariño- comentó la chica acariciando su cabeza- Sabes que siempre serás mi favorito- Le dio un beso tras las orejas. El perro movió la cola contento y ladro en dirección a Damon.
-Derrotado por un perro- Dijo haciéndose el herido.
La chica rió y le pego con su libro.
-Ouch, pequeña salvaje- La picó- ¿Despertaste hace mucho?- la interrogó
-Una o dos horas, no podía dormir- Dijo desviando la mirada.
-¿Dolor?- Tomó su brazo suavemente y lo examinó.
-Si un poco- Le dijo en un susurro.
-¿Paso algo princesa?- la interrogó con aire preocupado.
-Es solo que…- Dudó- Tuve un mal sueño- le soltó avergonzada.
-¿Una pesadilla? ¿Por lo de ayer? Eso es normal cariño- Le dijo el acariciando su mejilla.
-No lo sé… fue raro- se veía contrariada.
-¿De qué iba?- esperaba que al contarle se aliviara un poco su angustia.
-Había mucha sangre, un llanto de bebé, disparos, gente gritando- Dijo ella cerrando los ojos, el miedo pintado en su cara.
Damon se tensó, y palideció un poco, hacía años que no la oía hablar de aquello. Estaba un poco sorprendido, al parecer después de casi 10 años de no hacerlo, la chica había rememorado el asesinato de su familia.
Supuso que fue debido a los acontecimientos de ayer, sumado a que el tipo la había llamado Gilbert. Debía comentárselo a Rick cuanto antes.
La abrazó y acarició su cabello. -Tranquila princesa fue solo un mal sueño- Intentó mantener alejada la preocupación de su voz. No quería que ella lo notara.
-Si lo sé, ya se me pasara- Alzó la cabeza y le regalo una sonrisa. Era una valiente, una hermosa y valiente mujer que lo sorprendía cada día. Aun después de lo que había pasado, no había entrado en pánico ni se encerró en su habitación, ni se negó a comer, ni estaba en shock. Ella simplemente salía a leer al jardín con el perro. Se sobreponía, olvidaba y lo superaba, como lo había hecho siempre desde el día en que la conoció. La admiraba.- Ahora soy una mujer fuerte, tengo una herida de bala- Dijo risueña levantando el brazo.
Eso le recordó a Damon las palabras de Mason, y también le trajo algo más a la mente.
-Por cierto…- Dijo pensativo- ¿Cómo es eso de que tomaste clases de defensa personal con Mason?- su tono era molesto lo sabía, pero no lo podía evitar.
-Yo…- Dudó ella al ver su expresión- Fue hace unos dos años, veía que todos eran tan fuertes y capaces, yo quería aprender, para no ser un estorbo en caso de emergencia, para poder cuidarme a mi misma- Continuó la chica desviando su vista en algún punto tras él como si estuviera recordando.- Por aquel tiempo tú estabas en el extranjero y me daba pena pedírselo a papá, el no tenía tiempo. Mason acababa de volver de una misión y pasaba por la casa para trabajar con papá en los informes de la misma.- Suspiró- Como ya tenía confianza con él, me atreví a pedírselo. Al principio se negó porque no tendría tiempo para darme lecciones constantes, pero luego mágicamente luego de insistir varias veces me dijo que sí- La chica sonrió.- Ahora me vengo a enterar que fue papá el que intervino.- Volvió su vista a él.- Como sea, él estuvo de licencia aquel año porque su padre estaba muy enfermo, asique durante todo ese tiempo vino a la mansión dos veces a la semana y entrenábamos juntos.- Finalizó.
Damon sintió una oleada de celos de sólo pensar en esos dos viéndose dos veces a la semana durante un año. No le extrañaba ahora que fueran tan cercanos, habían pasado mucho tiempo juntos.
-Ya veo- Dijo apretando la mandíbula y viendo hacía otro lado.
-No tienes porque ponerte celoso- Le dijo ella con una sonrisa y él se sorprendió una vez más de cuanto lo conocía.- Tú no estabas aquí, por eso no acudí a ti y para cuando volviste ya estábamos en pleno entrenamiento.
-Hubieras esperado a que vuelva- Dijo cortante.- Además, ¿Por qué no me lo dijiste cuando volví? Hubiera tomado su lugar- La interrogó molesto.
- Fui una cobarde, sabía que te enfadarías.- Le admitió- y luego no podía dejar a Mason en la estacada, realmente nos iba muy bien.- Ella le acarició el rostro.- Pero no debes dudar de que hubiera preferido aprender contigo, eres el mejor para mí y lo sabes- Le regaló una sonrisa.- Nadie te hace sombra en tu trabajo.- Comentó riendo.
-No es eso- Dijo él y la miró serio, ella le devolvió una mirada interrogante- Es el hecho de pensar en ese tipo cerca de ti, pasando tiempo contigo…- Su mirada se intensificó- Tocando tu cuerpo…- La observó sonrojarse y tuvo la extrema necesidad de besarla apasionadamente allí mismo. Pero sabía que no podía. Demasiadas chances de ser vistos.- Elena…- Dijo, pero fue interrumpido.
-Buenos días pequeña- Rick apareció tras él y ella nerviosa se levantó y fue a abrazarlo.
-Buenos días papá-
-¿Cómo amaneció hoy mi hija favorita?- Le preguntó alejándose un poco y revolviéndole el cabello.
-Soy tu única hija- le dijo ella risueña.
-Y Dios me libre de tener más, contigo me alcanza- Dijo gracioso llevándose un golpe en las costillas, Damon rió.- Ouch, creo que no te eh educado bien- Comentó haciéndole cosquillas. La chica soltó una carcajada.- ¿Tu brazo esta mejor?- le preguntó cuando la soltó.
-De maravilla- Le dijo ella con una sonrisa.
-Genial, tengo buenas noticias.- Comentó devolviéndole la sonrisa.
-¿Qué pasa?- preguntó con mirada contenta.
-Casi se nos acaba el verano y no hemos hecho nada en familia- Dijo el mirándola tierno- Y debido a los últimos acontecimientos creo que nos vendría bien relajarnos un poco- a continuación hizo una pausa dramática.- Por lo que decidí que nos vayamos todos juntos de vacaciones de aquí al fin del verano.
Elena dio un gritito emocionado y lo abrazó fuertemente.
-¡Genial! Genial, genial genial…- Saltó en el lugar- ¿Lo sabe ya Jenna?- interrogó ilusionada.
-Creo que si se lo cuentas tú se emocionará más- le giñó un ojo.
La chica sin decir más salió camino a la casa, seguramente a buscar un teléfono para llamar al viñedo y hablar con Jenna. Polo la siguió.
-¿Vacaciones?- Preguntó alzando una ceja.
-Por ahora es la mejor excusa que encontré- Se encogió de hombros Rick.- Nos iremos en una semana, es lo que me tomará asegurar apropiadamente el lugar, de más está decir que no hables de ello con nadie.
- Damon asintió.- Ah soñado con aquel día Rick- Dijo serio, sabía que él entendería.
-¿Cómo?- Lo vio palidecer. Su móvil sonó y disculpándose se alejó para contestar.
Damon se reclinó en el banco y suspiró, sin querer una sonrisa se asomó a sus labios, mientras pudiera estar al lado de Elena, no importaba que fueran ficticias, intentaría disfrutar al máximo aquellas vacaciones.
Elena's POV
Alguien la llevaba en brazos, corría desesperadamente. Escondida en su cuello podía escuchar el latir desenfrenado de su corazón y su respiración agitada. La depositaron en el suelo, en un lugar oscuro y pequeño. Ante sus ojos apareció una figura alta, pero la luz brillante que había detrás dejaba ver solo una sombra.
-Jugaremos a las escondidas cielo- Esa voz. Le resultaba tan familiar- No quiero que salgas hasta que alguien te encuentre, de lo contrario perderás y no habrá pastel- la figura la abrazó, y ella se relajo.- Oigas lo que oigas, no salgas de aquí…te quiero Elena- le susurró en su oído la acongojada voz.
La puerta se cerró y se encontró rodeada de oscuridad, pequeños rayos de luz se colaban por las rendijas de aquella abertura. Espió y todo era rojo, el aire era pesado. Una seguidilla de sonidos estridentes rompieron el aire, un fuerte olor a humo se instaló en el ambiente. Cayó de rodillas y lloró, estaba asustada. Gritos desgarradores provenían de fuera y el incesante llanto de un bebé la estaba poniendo enferma, quería huir, pero no debía salir de allí.
Entonces la puerta se abrió, y nuevamente la sombra la tomó en brazos. Le susurró palabras tranquilizadoras. Hundió la cara en su cuello, temblaba, estaba aterrorizada. Y notó que no era la misma sensación que antes, no era la misma sombra cargándola… Ese olor… Esa voz… Damon…
Elena se despertó sobresaltada, otra vez aquella pesadilla que la perseguía desde hacía una semana. Miró alrededor. Se había quedado dormida bajo un árbol del invernadero, con su cabeza recostada sobre el lomo de Polo. Parpadeó, miró al cielo a través de las paredes de vidrio, parecía mediodía. Sacudió la cabeza para alejar la pesadez del sueño. Se puso en pie y bajó con Polo a la cocina, no había nadie. Tomó una manzana y mientras la comía llevó al perro de nuevo a las cuadras.
Volvió a la casa pensativa, recordando el sueño y tratando por milésima vez desde que la habían atacado, de descifrar que significaba.
Subió las escaleras y se dirigió a su cuarto, aquella noche saldrían de viaje y aún no había acabado la maleta. Pensar en las vacaciones con su familia y Damon, alejó todo pensamiento malo que rondara en su mente y la hizo soltar una sonrisa contenta.
Al entrar se acercó a la cama donde reposaba la maleta abierta con algo de ropa. A su alrededor distintas pilas de ropa y cosas que se llevaría le daban a la habitación un aspecto bastante desordenado. Algo llamó su atención en la cama, algo que antes no estaba ahí. A un lado de la maleta reposaba un sobre de papel madera, bastante abultado, parecía contener algo grande.
Se acercó curiosa y de pronto se tensó. No tenía remitente ni nada parecido, solo decía con letras grandes en marcador negro "Elena Gilbert"… Se puso nerviosa, el miedo se apoderó de ella. ¿Qué era aquello y como había llegado allí? Por instinto giró rápidamente para buscar a alguien en la habitación, pero no había nadie. Salió corriendo al balcón y tampoco había nadie allí. Agitada regreso y se quedo contemplando el objeto sobre su cama. ¿Qué debía hacer? Lo más sensato era llamar a su padre y enseñarle aquello. Pero una parte de su mente le decía que aprovechara, que mirara el contenido del sobre, que su padre se negaría a contarle lo que había en él.
Se sentó en el suelo a un lado de la cama y con manos temblorosas lo tomó y lo abrió. Dentro encontró una carpeta grande de color crema, con un enorme sello en tinta roja en medio en el que la silueta de un águila y un halcón se entrelazaban en medio de líneas que parecían inconexas para aquellos que no conocían su verdadero significado y en letras negras impresas rezaba "Testigo 5496" Lo reconoció al instante, era una de las carpetas de archivos de ACO, el escudo de armas de la agencia lo delataba.
Aquello la intrigó aún más. Acarició la tapa y con un suspiro algo tembloroso la abrió. En la primera hoja se veía arriba a la izquierda la foto de una niña. Elena tragó saliva audiblemente intentando bajar el nudo que se formó en su garganta… era ella. A la derecha del cuadro estaban sus datos personales. Nombre, fecha y lugar de nacimiento, nacionalidad, edad, nombre de los padres.
A continuación unas serie de códigos, y más abajo en negrita resaltaba "Ingresada el 16 de Noviembre de 1998, código de entrada AA0, a cargo del Capitán Alaric Saltzman".
Un nudo se formó en su garganta. Entendía algo de aquello, había husmeado los papeles de su padre mientras él trabajaba numerosas veces. La fecha de ingreso era la fecha de rescate del testigo, el código de entrada definía de qué situación fue salvado y por último a cargo de quién quedaba.
Por lo que allí indicaba, ella era una más del programa de protección de testigos de ACO. ¿Cómo era aquello posible? ¿Cómo es que no lo sabía? Suerte que estaba sentada o habría caído al piso. La impresión de aquel descubrimiento sacudió su mundo. Aquello quería decir que había vivido en una mentira. Que las personas en las que más había confiado, las que habían salvado su vida, la tenían engañada.
Siguió pasando las páginas, uno tras otro vio informes, con fecha de cada 6 meses luego de su rescate, reconoció el sello y la firma de su padre en todos ellos. Leyó algunos fragmentos de distintas páginas.
"16 de Mayo de 1999, la testigo se adapta favorablemente, los resultados de los test psicológicos son prometedores, parece no recordar nada del día del incidente…" Sus ojos se llenaron de lágrimas y su respiración se volvió entrecortada.
"16 de Noviembre de 2001, la testigo ya con 9 años de edad, está totalmente incorporada a la familia, responde con naturalidad a las preguntas sobre su procedencia, me reconoce como su padre, inserción exitosa…" Soltó un sollozo acongojado, ¿Me reconoce como su padre? ¿Que era aquello? ¿Qué significaba ella realmente para él?
"16 de Mayo de 2009, 17 años, la testigo desarrolla una vida totalmente normal, no hay signo alguno de que alguien conozca su verdadera identidad, su vida se desarrolla sin inconvenientes…" comenzó a faltarle el aire.
La última página tenía fecha de hace tres meses.
"16 de Mayo de 2013, 22 años, la testigo está próxima a finalizar sus estudios universitarios, durante toda su carrera ah sido protegida con éxito, regresará a la propiedad que me pertenece dentro de los próximos meses…"
Aquello fue demasiado. Lanzó un grito ahogado en lágrimas y soltando el informe tiró de sus cabellos. Estaba sumida en la infinita tristeza, un sentimiento de pérdida y desolación se alojó en su pecho. Tenía que ser mentira, ella no podía ser una testigo, ella no… ¿No? … ¿Acaso su familia no había muerto en un incendio?
Ahora todo le cerraba, aquél ataque a la mansión, ese hombre llamándola Gilbert. Y Rick mintiéndole y diciéndole que era alguien de su pasado que buscaba venganza.
De pronto una ira ciega se apodero de ella, ¿Quién era Alaric Saltzman para arrebatarle así su identidad? ¿Para mentirle? ¿Para no decirle nada a pesar de su edad? Quería la verdad. Y la quería ahora. Tomó aquel maldito archivo y corrió hacia el despacho de quien decía ser su padre como alma que lleva el diablo.
Hola a todos! parece que alguien esta en problemas! y por primera vez no es Elena (?) jajajaja.. espero que les haya gustado, se viene lo emocionante!... Gracias a todos por leer, por el apoyo y las reviews!.. me hacen sentir feliz de escribir día a día :)... nos vemos en el próximo... saludos, Blue :)
