A la mañana siguiente Trixie se levantó temprano, favor de un despertador que por primera vez usaba desde que llegó a casa de Twilight, abrió lentamente los ojos, bostezando con pereza, esta vez se levantaba antes que cualquier otro habitante de la casa.
Por la hora hacía algo de frío, así que se enfundó en una de las bufandas que le había regalado Rarity y se dispuso a desayunar, sola.
Terminaba de desayunar y el reloj marcaba las cinco de la mañana, se dio un último vistazo al espejo y se dio cuenta de que nada de lo que hiciera la iba hacer sentirse mejor con su aspecto, ni tenía el ánimo, siendo que iba a una granja a sudar, así que salió por la puerta y caminó lo más rápido que le permitía su cuerpo hacia Sweet Apple Acres.
No le sorprendió encontrar a Apple Jack ya trabajando, antes de acercarse sacó las tablas de la semana de su mochila y se aseguró de recordar todos los detalles de los que Apple Jack le había hablado el día anterior.
-Llegas justo a tiempo Trixie – dijo Apple Jack – algunos árboles ya están en su punto, así que tú trabajas en los que tendría que cosechar en una semana, así puedo demorarme un poco más y sacar una mayor ganancia.
-Maldita la hora a la que me haces venir – dijo Trixie - ¿No tienes alguna luz? Está algo oscuro para reconocer bien las manzanas maduras.
-Oh, claro, espera un segundo – dijo Apple Jack corriendo hacia el cobertizo, Trixie no entendía de dónde sacaba el animo a esa hora de la mañana.
Las hojas iban a estorbarle en su búsqueda, iba a usar un simple hechizo de traslucidez.
Un unicornio con talento mágico no solo tiene más magia, puede usar ciertos hechizos simples de forma continua por casi todo un día sin agotarse, su magia se regenera más rápido, y mientras no se exijan, es como un maratonista caminando, es bastante poco probable que necesite mucho descanso, así que levitar las manzanas no iba a ser lo que la cansara, si no la rapidez con que tenía que hacer, además del hechizo de traslucidez… si no lo lograba tenía que recordar traer unas cuantas bases de poción, de esas que solo tenían magia dentro… esto parecía un juego de calabozos y humanos…
-Aquí tienes Trixie – dijo Apple Jack entregándole una lámpara de aceite – obviamente vamos a estar trabajando en sectores diferentes de la granja, pero si necesitas ayuda con cualquier cosa, no dudes en preguntarme.
-Okey, creo que entiendo todo – dijo Trixie – voy a poner cascos a la obra entonces.
-Esfuérzate y suerte – dijo Apple Jack mientras Trixie se alejaba.
A pesar de todo, Trixie se encontró con que el trabajo, a pesar de arduo, era agradable, la frescura restante de la noche acariciaba su pelaje amablemente, el aroma de las manzanas y la quietud de la mañana le resultaron acogedoras, y pronto se encontró recolectando manzanas de los árboles marcados.
El tiempo corría rápido, un hechizo de traslucidez, un vistazo a las manzanas, recolectarlas, levitar de nuevo el balde y dejarlo bajo otro árbol, repetir el proceso, una y otra vez.
Una par de veces Trixie llevó una manzana a Apple Jack, preguntándole si esa calzaba con lo que quería, un par de veces resultaba que había recolectado una manzana no lo suficientemente madura, pero la mayoría de las veces le había atinado justo.
Traslucidez, balde, siguiente árbol, traslucidez, balde, siguiente árbol, traslucidez, balde siguiente árbol.
Trixie pronto se encontró levitando un balde tras otro llenos de manzanas hasta el frente de la casa de Apple Jack, de vez en cuando checaba su nivel de magia, si bajaba de cierto punto, recuperarla para volver a trabajar iba a ser mucho más difícil, como estar agotando en vez de calentando.
Luego de unas cuatro horas de trabajo se sentó en una tocón cerca de la casa de Apple Jack y sacó un sándwich y un termo con te de su mochila, se puso a comer, y de paso dejó la lámpara, hace unas horas el Sol ya era lo suficientemente fuerte como para no necesitara, al poco tiempo llegó Apple Jack, en busca de más baldes.
-¿Ya cansada? – preguntó la granjera con una ceja en alto y una sonrisa, luego vio los baldes de manzanas al lado – ese es un buen tanto de manzanas, no esperaba que fueran tan rápida.
-Es por el hechizo de traslucidez, así puedo ver todas las manzanas maduras de inmediato, y no estoy cansada realmente, pero es mejor recargarse – dijo apuntando a su cuerno.
-¿Hechizo de traslucidez? ¿No va a tener ningún efecto adverso?
-¿Las hojas van a dejar de recibir energía por diez segundos? – dijo Trixie encogiéndose de hombros, Apple Jack miró hacia arriba pensando y luego se encogió de hombros también.
-Si sigues así de bien vas a tener que venir solo unos cuatro días de la semana, en todo caso, buen trabajo, prácticamente todas esas son manzanas que se hubieran podrido ahí arriba – dijo Apple Jack cargando de vuelta un buen número de baldes.
-Voy a seguir luego de un descanso – dijo Trixie caminando hasta el árbol más cercano y apoyándose en el con las piernas cruzadas - ¿No te importa cierto?
-Mientras las manzanas salgan del árbol, no, no me importa – dijo Apple Jack- suerte.
Trixie se dispuso a hacer algo de meditación mientras descansaba, hace tiempo había descubierto que hacía que recuperara su magia más rápido, meditó unos veinte minutos como corresponde, y otros veinte minutos que fueron básicamente quedarse dormida, luego despertó y sacudió la cabeza con fuerza, comenzó a trabajar de nuevo.
Para las dos de la tarde tenía cubierta su cuota, pero siguió trabajando, si no podía reducir su trabajo a cuatro días, el viernes al menos iba salir temprano, dejó de trabajar a las tres y media de la tarde.
-¡Wow Trixie! Sabía que un unicornio podía hacer un buen trabajo, pero la verdad lo hiciste mejor de lo que pensé – dijo Apple Jack, su hermano detrás asintió con una sonrisa.
-Trixie siempre hace un buen trabajo – dijo Trixie con orgullo sin darse cuenta de la tercera persona.
-Me alegro de saberlo, si lo haces tan bien cada vez que llegas aquí, vamos a sacar un buena ganancia de tu trabajo, pero lo más importante es que podemos ser más flexibles con los pedidos – dijo Apple Jack – ahí está la maravilla.
-Hablando de eso, y no intento decir nada malo ¿Cómo me van a pagar? – preguntó Trixie.
-Espérame unos momentos – dijo Apple Jack, entró en la casa y salió luego de algunos segundos con una bolsa con bits.
-Esa es la paga semanal por todas las manzanas - dijo Apple Jack – si quieres puedo dejarlo en una cuenta bancaria, pero es seguro en Poniville.
La bolsa era pesada, Trixie la miró con desconfianza, iba a tener que usar levitación con ella.
-¿Cuánto hay aquí Apple Jack? – dijo de reojo, Apple Jack le había hablado unos quinientos o seiscientos bits.
-Esa bolsa tiene trescientos bits, te pago por adelantado porque eres amiga de Twilight, y demasiado orgullosa como para estafar a alguien.
-No no no no no – dijo Trixie – no sé porque quieres pagarme tanto, pero no voy a aceptarlo ¿Lo haces como un favor a Twilight?
-Créeme, pensé que te iba a pagar menos, de hecho, tal vez deba pagarte, más, nunca hubiera creído que en serio ibas a cubrir la cuota semanal – dijo Apple Jack empujando la bolsa de bits más cerca de Trixie.
-¿A qué te refieres?
-Tu magia se especializa en ilusiones e imágenes ¿Cierto? – Trixie asintió - ¿Cuántos otros unicornios podrías usar ese hechizo todo un día?
-Me imagino que un puñado en Poniville – dijo Trixie dudando.
-Y yo me imagino que un puñado en Equestria, gran y poderosa Trixie – dijo Apple Jack riendo – solo toma el dinero, te aseguro que no estoy perdiendo dinero contigo, todo lo contrario – Trixie dudó unos segundos pero luego tomó la bolsa con un hechizo de levitación.
-Hasta mañana entonces Apple Jack – dijo Trixie, tal vez hubiese insistido de no estar cansada y hambrienta, solo quería llegar a la biblioteca a darse un baño y quitarse en sudor del cuerpo, pero al parecer ese detalle complacía a su ahora jefa.
-Hasta mañana Trixie, recuerdo, aquí antes de las seis – y con eso terminó su primer día de trabajo en la granja, tenía trescientos bits por la semana, un poco menos de lo que ganaba en un mes hace un tiempo.
Cuando llegó a la biblioteca, no había nadie en el salón principal, pero había unas cuantas cartas para ella encima de la mesa, tomó las cartas amenazantes y los echó al basurero como siempre, luego abrió un sobre, y descubrió todavía más dinero.
A decir verdad era un cheque, un cheque de Quills and Sofas, había una copia de los papeles firmados, una de la venta de la moneda en Canterlot, y un cheque por trescientos bits.
Tenia seiscientos bits de golpe, Trixie se sonrió a sí misma, si seguía con esa racha en un par de mese podía asegurarse de pagarle a los prestamistas, afortunadamente la mayor parte de sus deudas habían ido a parar al banco, fuera de eso necesitaba unos cinco mil bits… tal vez tuviese que quedarse en Poniville un tiempo… un largo tiempo… con Twilight.
Agitó la cabeza para desechar esos pensamientos cuando Spike salió de su pieza hacia el salón.
-Ah Trixie, llegaste ¿Cómo te fue en la granja?
-Bien, con un hechizo de traslucidez pude hacer más de lo que Apple Jack planeaba, me va a pagar trescientos bits por semana.
-¡Eso es dinero! Bien hecho Trixie, Twilight se va a alegrar al escuchar eso – dijo Spike dándole una palmadita en la espalda, hace un mes lo hubiera considerado un insulto, pero ahora solo sonrió.
-¿Dónde está Twilight, de todas formas? – preguntó Trixie, Spike se puso nervioso de inmediato.
-Está trabajando en el sótano – dijo Spike rascándose la cabeza.
-¿Cuál es el problema? No tengo mucho que hacer, así que voy a bajar – dijo Trixie con el ceño fruncido en sospecha.
-Tal vez no quieras hacerlo – dijo Spike, en ese momento se escucharon pasos que subían por las escaleras.
-¡Twilight, lle…! - empezó Trixie alegremente, pero se interrumpió cuando escuchó risas y pasos pesados desde las escaleras.
-¡En serio, no entiendo cómo se me pasó de largo, extraer la clorofila de las hiervas mágicas, una forma tan simple de obtener la magia! – decía Twilight.
-Ah, princesa Sparkle, no tiene que sentirse así, no siendo su especialidad las pociones, ¿He escuchado que las transformaciones son su campo más fuerte?
-Me defiendo en todos, pero si, las transformaciones son lo mío – dijo Twilight, en ese momento aparecieron por las escaleras Twilight y un alto semental de color verde crema, con un caldero de cutie mark, para sorpresa de Trixie, era un poni de tierra.
-¡Trixie! – Exclamó Twilight acercándosele - ¡Llegaste! ¿Cómo te fue en la granja? – Twilight le sonreía, pero Trixie tenía sus ojos taladrando al semental – Ah, el es Humming Brew, el solicitante del tomo de pociones – dijo Twilight, el semental se acercó hasta quedar al frente de Trixie, que tuvo que levantar la vista para mirarlo a los ojos.
-Saludos señorita Trixie, la princesa me ha hablado mucho de usted – dijo Humming acercando el casco, Trixie lo miró sin expresión alguna, luego al casco y luego al semental de nuevo.
-Hola – dijo secamente sin tomar el casco que le ofrecían – lo siento, pero estoy agotada, necesito darme un baño –adelantó a Humming hacia el baño sin mirar a nadie ni mirar hacia atrás.
-Tiene su temperamento la señorita Trixie – dijo Humming a Twilight.
-A veces es así – dijo Twilight, Trixie todavía la escuchaba – ha pasado por mucho, pero es una buena yegua – en ese momento Trixie cerró la puerta del baño – una buena yegua… fuerte – dijo asintiendo para sí misma – orgullosa y digna yegua…
Humming la miró de reojo y se sonrió a sí mismo, venía a aprender, eso era cierto, pero tal vez su estadía en Poniville fuese más divertida de lo que había pensado.
Ya dentro del baño Trixie se permitió mirar la tina con una espeluznante mirada asesina, y apretar los dientes tanto que le dolieron las encías, una buena yegua, y cuando lo hace bien hay que darle una galleta… no… cálmate, por supuesto que Twilight no lo dijo así, hablaba así de sus amigas, por los dioses… pero eso no la calmó mucho, todavía recordaba ese segundo en que había querido tirar a Humming al suelo de una patada.
A Trixie le había costado días hacer reír a Twilight o entusiasmarla así… los primeros días se la había pasado siendo fría e hiriente, o decididamente gritándole desde una camilla… con sus demás amigas se había entendido en un par de días… era imposible, imposible de cualquier forma que Twilight la quisiera como yegua, que quisiera ESTAR con ella, espera… ¿Desde cuándo siquiera eso le interesaba, no había decidido tomar distancia? Joder, hasta ese momento había fracasado miserablemente, o tal vez ni siquiera fracasado, no lo había intentado siquiera.
Salió del baño limpia y descansada, y fue directo a la puerta.
-¿Trixie, donde vas? – preguntó Twilight.
-Voy a ver a Reitu – dijo Trixie mirando hacia atrás.
-Oh… bien, cuídate… espera, ¿Siquiera almorzaste?
-Voy a pillar algo de camino, tengo unos cuantos bits – dijo Trixie, Humming se levantó y se acercó a Trixie.
-¿A la casa de la cuidadora de la que me habló la princesa? – preguntó.
-Fluttershy, si – dijo Trixie.
-Y llámame Twilight, por favor – Humming notó divertido como el cuerpo de Trixie se tensaba frente a esa oración.
-Le acompaño señorita Trixie, de todas formas, voy de camino al Everfree.
-¿A esta hora? – Preguntó Twilight – el bosque se ha vuelto realmente peligroso.
Humming se acercó a una mochila que Trixie no había visto y sacó dos francos.
-Con esto voy a estar bien – dijo el semental.
-Tenga cuidado – dijo Twilight frunciendo el ceño.
-Lo voy a tener – dijo Humming, Trixie salió sin preguntar, y el semental la siguió luego de tomar sus cosas.
Caminaron en silencio unos momentos, Trixie no se dignaba a mirarlo, y el sonreía a su lado.
-Entonces ¿Es muy cercana a la princesa? – preguntó Humming rompiendo el silencio.
-Se puede decir que somos amigas… ¿No sabes quién soy? – preguntó.
-Ni idea.
-La primera vez que vine ataque a casi todas sus amigas, y luego descubrieron que mentía sobre vencer a un Mayor Ursa, la segunda intenté esclavizar a Poniville con un amuleto maldito, la tercera ella y sus amigas me salvaron la vida de un ataque de timberwolfs.
-Vaya… estoy seguro de que no me dice toda la verdad, pero sigue siendo algo… impactante.
-Puede ser – dijo Trixie sin especificar a que respondía, luego volvió al silencio.
Llegaban al bosque cuando Humming bebió los dos frascos, Trixie lo miró con curiosidad pero no dijo nada.
-Me gustaría saludar a la amiga de Twilight, si no le molesta – dijo Humming.
-Como quieras.
Fluttershy escuchó que golpeaban y fue a abrir la puerta, se encontró con una malhumorada Trixie y un gran semental color verde crema y melena entre café y amarilla que sonreía divertido.
-Muy buenas tardes, señorita Fluttershy, si no me equivoco – dijo Humming adelantando el casco.
-Oh, si, soy yo – dijo Fluttershy tomando su casco con algo de sonrojo, Trixie giró sus ojos y fue a donde estaban los animales.
-Voy a ver a Reitu – dijo alejándose.
-Okey – dijo Fluttershy - ¿Y usted es? – le preguntó al semental.
-Humming Brew, voy a estar un tiempo en Poniville, trabajando con la princesa sobre pociones.
-Bienvenido entonces señor Humming, ojalá tenga una buena estadía en el pueblo.
-Oh, estoy seguro de que va a ser divertido – dijo Humming Brew – ahora voy al bosque, pero espero nos veamos en el futuro.
-¿El bosque, está seguro?
-¡Va a estar bien Fluttershy, déjalo ir! – gritó Trixie, que estaba buscando a feito en el suelo.
-Ella lo dijo, adiós, señorita Fluttershy, cuídese – dijo agitando el casco.
-Adiós señor Humming – dijo cerrando la puerta y caminando hacia Trixie.
-Baja de ahí Reitu, deja de de molestar a Trixie – dijo Fluttershy con una sonrisa, Trixie estaba bajo un árbol y se giró a mirar a Fluttershy, sintió un golpe sobre su cabeza.
-¡Ouch! – dijo sobándose la cabeza, sintió unos pies caminando hacia delante de su cuerno y cuando miró hacia arriba ahí estaba Reitu mirándola.
-Ahí estas pequeño – dijo Trixie – ya te estaba extrañando – el lagarto draconiano caminó hasta su hombro.
-Me alegra que se estén llevando bien ¿Cómo van las cosas con eso de ser protegida? – dijo Fluttershy.
-Ya enviemos una carta a la princesa, todo debería salir bien – dijo Trixie – al menos hasta que Twilight consiga una verdadera protegida, pero para ese momento debería ser capaz de comprar mis medicamentos sola.
Conversaron un rato, Fluttershy preguntó si estaba enferma, pero Trixie le quitó importancia, hablaron un poco de Humming, pero a Trixie no parecía agradarle en lo más mínimo el semental.
-Sabe de pociones – dijo Trixie – no se más que eso, de cualquier forma ¿En que tipo de ambiente vive Reitu?
-Oh, como dije, vive en zona desértica, por eso puede beber agua con sus patas, también habitan selvas y pantanos, son muy hábiles sobreviviendo – dijo Fluttershy.
-Entiendo – dijo Trixie, luego tomó una base de las pociones de Twilight y comenzó a practicar.
Frente a ella, esta vez, no apareció la playa, en su lugar apareció una mezcla de desierto y selva, el lagarto en su hombro reaccionó de inmediato, intentó atrapar una rama que pasaba cerca, pero solo atrapó el aire, luego vio el cuerno de Trixie brillar y solo se echó en su hombro, soltando un sonido silbante, algo parecido a un ronroneo reptil, se terminó durmiendo relajado en el hombro de la yegua, frente a la mirada feliz y emocionada de Fluttershy.
Trixie se quedó un tiempo con Reitu, tanto el lagarto como ella parecían disfrutar simplemente de echarse uno al lado del otro, Trixie acariciaba las escamas duras del lagarto mientras este suspiraba, Trixie sentía el calor golpear su pierna cada vez que el lagarto respiraba, iba a tener que tener cuidado con él, a ver si en algún momento encendía el carro.
-Tú vas a ser un buen amigo ¿Cierto Reitu? – Preguntó Trixie, sintió unas palmadas cariñosas en su pierna – tu y yo nos entendemos, yo te voy a cuidar bien, y tu vas a hacerme compañía cuando me sienta sola – otro par de palmadas – Y no escomo si fuera a aparecer un idiota en algún momento y me vayas a dejar sola ¿Cierto Reitu? – su voz tenía un tiente de rabia, y no recibió las palmadas, cuando miró a Reitu, este la miraba con una leve expresión, como diciendo "¿En serio?" – Lo siento, eso es cosa mía – el lagarto la miró un segundo más y le dio otro par de palmadas antes de acurrucarse, Trixie sonrió y siguió acariciando a su futura mascota.
Hasta que su estómago rugió furiosamente.
-Oh, dioses, no me había dado cuenta del hambre que tengo – dijo Trixie sobándose la panza – lo siento Reitu, tengo que partir.
El lagarto la miró y se levantó, dando el frente a la salida del lugar.
-¿Me vas a dejar a la puerta? Que caballeroso – dijo Trixie riendo – cuando estés viviendo conmigo no tienes porque limitarte a pescado ¿Sabes? En el descampado hay muchos insectos que van a ser todos tuyos – el lagarto hizo un gesto parecido a una sonrisa y se relamió, Trixie se rio de su reacción.
Unos diez minutos más tarde estaba en un local de Poniville comiendo su almuerzo, Clovers Café, una larga taza de café junto con una ensalada y un pastel, las miradas de la gente seguían igual, solo que ahora miraban siempre sus cicatrices con algo parecido al miedo o la sorpresa antes de girarse rápidamente.
-¡Diablos Trixie, no me sorprende que estuvieras dos semanas en el hospital, mira esa cosa! – dijo una voz conocida, casi se sintió como el ambiente se tensaba cuando los demás ponis escucharon esas palabras, Trixie se giró lentamente para encarar a Lyra Heartstrings.
-Gracias por el halago Lyra, hola por cierto – dijo Trixie.
-Oh, sí lo siento – dijo rascándose el cuello – y hola… ¿Cómo te ha ido? – dijo sentándose al frente suyo sin siquiera preguntar.
-Bastante bien – dijo Trixie – conseguí trabajo con Apple Jack, vendí una moneda extraña, voy mejorando con los hechizos y tengo una nueva mascota.
-Me alegro, oye hablando de los hechizos – dijo acercándose y susurrando con un casco a un lado de la boca, pareciendo mucho más sospechosa de lo necesario - ¿Cómo es ese asunto de las pociones? Ya sabes, eso de potenciar la magia ¿Crees que pueda tomarme una de esas?
-¿Para qué quieres una de esas? – preguntó Trixie suspicaz, Lyra se echó hacia atrás con sonrojo y golpeando sus cascos entre sí.
-Solo digamos que hay un hechizo que quiero mantener más tiempo… y con distracciones cerca.
-Bueno, yo ya la probé, definitivamente puede ser útil, aunque depende del hechizo ¿Qué hechizo es ese? – preguntó Trixie.
Lyra la miro frunciendo los labios, y luego de un momento su cuerno empezó a brillar, el brillo verde se condensó rápidamente en una mano, una mano bastante fina y pequeña, de dedos largos y gráciles, parecían perfectos para tocar la lira.
-Oh… - dijo Trixie entendiendo las repercusiones profesionales, pero no era ilegal potenciar la magia, lo sería si fuera un hechizo de creatividad, además, había escuchado que Lyra era muy buena, debía ser para algo más… - Oh – dijo Trixie con una voz más grave cuando recordó que la pareja de Lyra era una yegua, una sonrisa se formó lentamente en sus labios, Lyra la miraba con las mejillas encendidas y el mentón apoyado en el casco – entiendo.
-Quita tu cara de lujuria y deja de pensar en Bon Bon – dijo Lyra – ya que sacaste tu pérfida conclusión, dime, ¿sería útil o no?
-Definitivamente – dijo Trixie con una sonrisa burlesca.
-Bien, porque se acerca nuestro aniversario y quiero darle varias sorpresas – dijo Lyra, pero no pudo continuar ya que Trixie empezó a carcajear con fuerza.
-Oh, dioses, ¡En serio eres ingeniosa! Que divertido, cuando pienso en la investigación de Twilight, todo el esfuerzo inocente que le pone ¡Y en que uso quieres darle a todo eso! Es... Es muy divertido – dijo riendo Trixie – como sea, para ese tipo de magia todavía no hay una poción específica, pero de aquí a una semana va a estar.
-Entonces ¿Puedes conseguirme una? – preguntó Lyra girando los ojos.
Entonces Trixie recordó que quedaba fuera del trabajo de pociones, y luego recordó PORQUE, y su sonrisa se desvaneció en una mueca de supremo fastidio.
-Lo siento, quedé fuera del proyecto, tendría que pedírselo a Twilight, pero creo que podría ser.
-Oh… ¿Qué pasó, lo arruinaste con una mezcla o algo así? – pregunto Lyra interesada, buscando como compensar la burla.
-Twilight tiene un nuevo compañero de trabajo, un semental, Humming Brew – dijo Trixie mirando hacia otro lado.
Esta vez le tocó a Lyra sonreír burlonamente.
-Ahora entiendo porque parecías tan molesta cuando llegué – dijo Lyra – te están robando a tu princesa, déjame adivinar, cuando dijiste que te estaba secuestrando ¿Era una broma o una esperanza? – ahora Lyra reía burlonamente, más cuando las orejas de Trixie saltaron y algunas imágenes mentales la hicieron enrojecerse hasta las orejas, lo que hizo que Lyra riera más fuerte todavía.
-Lyra, cállate – dijo Trixie.
-No, tú te burlaste de mi, ahora me voy a reír cuanto quiera – dijo Lyra calmándose de a poco, Trixie la miraba con los labios fruncidos.
-Olvídate de tu fiesta – dijo Trixie.
-Hey, espera, eso no va en serio ¿O sí? – Trixie suspiró.
-Claro que no, voy a hacer lo que pueda – dijo Trixie – de cualquier forma ¿No tienes que hacer un mandado de Bon Bon o algo así?
-Oh, cierto, se me había olvidado – dijo Lyra saltando del asiento – me tengo que ir, Bon Bon me va a regañar de nuevo – dijo nerviosa – adiós Trixie, cuídate, hasta la próxima.
-¡Hasta luego! – le gritó Trixie cuando Lyra se alejó corriendo, buscando una supuesta lista por todos lados.
Trixie sonreía a medida que la veía alejarse a la extraña yegua, al parecer si estaba consiguiendo amigos aparte de Twilight.
Twilight…
Trixie llegó a la biblioteca a eso de las siete y media de la tarde, Twilight estaba leyendo en un rincón, pero levantó la mirada cuando Trixie entró.
-¡Hola Trixie! Spike me contó cómo te fue con Apple Jack, no sabes cómo me alegro por ti – dijo Twilight acercándosele, Trixie la miró y sonrió cuando la vio sin Humming cerca.
-Tal parece que las cosas me están empezando a ir mejor – dijo Trixie – si me necesitas voy a estar leyendo en mi pieza.
-Oh, okey, bien – dijo Twilight con una sonrisa desganada - ¿Comiste bien?
-Sí, comí en el Clovers Café – dijo Trixie – estoy cansadísima Twilight, te veo luego.
-Hasta luego – Trixie se acercó y le revolvió el pelo cariñosamente, Twilight se sonrió y se concentró de nuevo en el libro, Trixie fue a su pieza y se echó en la cama como un saco de papas, todavía se cansaba un poco más rápido de lo normal, y era cierto, con lo que había pasado ese día, y el trabajo donde Apple Jack, estaba agotada.
Dentro, Twilight leía una carta.
"Querida princesa Twilight Sparkle:
No he de negar que me sorprendió cuando me informaste tu decisión e tomar una protegida, y más me sorprendió saber que se trataba nada menos que de Trixie Lulamoon, la misma yegua que atacó Poniville usando el muleto alicornio.
No es ya mi deber o poder el de ordenarte, o siquiera cuestionar tus actos, pero he de preguntar ¿Por qué has decidido tomarla como protegida? De seguro deben haber muchísimos jóvenes unicornios dispuestos a aprender de la princesa Twilight Sparkle, incluso de mudarse a la biblioteca, y lo digo porque ya algunos nobles han pedido la oportunidad para sus hijos, siempre consideré que tu, al menos de momento, necesitabas tu propio espacio para estudiar e investigar a gusto, y que tomar un protegido o protegida, era un asunto del que preocuparse en unos cuantos años.
Pero lo que más extrañeza me causa, es como se han dado las cosas en este último mes, estoy orgullosa de cómo te has comportado con una poni en desgracia, pero no solo me sorprende el compromiso que tienes con esta Trixie, si no tu comportamiento con ella.
En los últimos años he aprendido a ver en tus cartas más de lo que escribes en ellas, ¿Hay alguna preocupación que tengas de la que no me has informado? ¿Alguna razón ajena por la que quieres a Trixie de protegida? No soy quien ya para juzgar los actos de la princesa Twilight, pero me gustaría saber si es una decisión bien pensada o no hay otra forma de conseguir lo que quieres.
De cualquier forma los arreglos ya están hechos, con una simple respuesta positiva Trixie va a ser tu protegida, se puede asignar el seguro médico, y no creo que la comisión de especies foráneas piense en negarle el permiso a la protegida de una princesa.
Siempre tuya, Princesa Celestia"
Twilight suspiró, pensando en cómo Celestia se había enterado de lo del lagarto, tampoco es que fuera muy difícil, tal vez incluso la comisión hubiera preguntado al castillo si eso era cierto.
Pero era la mejor forma de conseguir lo que quería, si se hacía público que Trixie era la protegida de la princesa tendría muchas más posibilidades de ser aceptada de nuevo en Equestria, y de seguir tomando sus medicamentos, y de poder quitarse de encima todos los problemas que tenía…
Por alguna razón, cuando Twilight pensaba en Trixie por fin libre de todos sus problemas y yendo de nuevo con su carro por Equestria sentía un peso en el estómago y su pecho se apretaba de una forma desagradable, aunque por ningún momento podía dejar de desear lo mejor para ella.
Escribió una corta carta, donde decía que era la mejor forma y estaba segura de su decisión.
La iba enviar apenas llegase Spike de su cita con Sweetie Belle, estaba completamente segura de que estaba haciendo lo correcto.
A eso de las nueve de la noche Trixie empezó a sentir la necesidad de salir de su pieza para ir a sentarse en el largo sillón con Twilight. Según ella misma, tenía que empezar a alejarse de la yegua, pero dejar ese ritual sin respuesta de alguna forma parecía erróneo, como si en vez de una lejanía sana estuviera rechazándola, y Twilight tal vez lo sentiría de la misma forma.
Hacer ese punto intermedio se volvía difícil.
En ese momento escuchó un golpe en su puerta, Trixie fue a abrir y se encontró de frente con Twilight.
-Spike acaba de enviar la afirmación a Celestia, ya eres protegida de una princesa, deberían entregarte a Reitu pasado mañana como máximo – dijo Twilight.
-Genial, esas son buenas noticias – dijo Trixie sonriendo, pero notó a Twilight distraída y preocupada - ¿Pasa algo Twilight?
-¿Ah? No nada – dijo Twilight con sorpresa, luego agitó la cabeza – solo estoy pensando en tonterías – dijo sonriendo y agitando un casco para quitarle importancia.
-Oye, ¿Queda algo de café? – preguntó Trixie sin saber porque, claro que no, una cafetera llena era algo que solo había encontrado siempre en su casa.
-No – dijo Twilight algo confundida – no suelo dejar café hecho, o tomar a esta hora.
-Bueno, yo necesito una taza – dijo Trixie saliendo de su habitación a la cocina.
-¿Estás segura? Mañana tienes que levantarte temprano.
-En los buenos tiempo tomaba unas cinco tazas diarias, ahora lo tomo para dormir ¿Tu no quieres?
-No gracias – dijo Twilight – si tomo no voy a dormirme hasta pasada la una de la madrugada.
-Una pena – dijo Trixie.
Luego de preparase la taza caliente de café, se dijo a si misma que tenía que volver a su pieza, obviamente, antes de terminar el pensamiento, ya estaba en el largo sillón con Twilight a su lado.
Cuando Trixie se quedó sentada fue Twilight la que se echó apoyando su cabeza en el regazo de Trixie.
-Entonces ¿Qué me cuentas hoy Trixie? – preguntó Twilight, Trixie no respondió de inmediato, lo pensó unos segundos… si todo salía como tenía que salir, se iba a ir de casa de Twilight en un par de semanas, no hacía daño al menos confiarle lo que quería saber ¿O sí?
-Sigamos donde lo dejamos con mi historia – dijo Trixie – la próxima vez vas a tener que decir algo de la tuya.
-Por mi está bien – respondió Twilight.
-Bien, poco tiempo después de donde quedamos, fue cuando llegó Journe a vivir con nosotros, es una costumbre errante, usualmente aplicable a caravanas o tiendas, pero él vivió en nuestra casa por años, llegó un día reclamando porque nos habíamos mudado a la ciudad llena de ponis blandos y frufrú, como les llamaba, estaba lleno de polvo, con una cicatriz nueva que la cruzaba el rostro, y acarreando un cofre lleno de monedas de oro, acababa de llegar de una aventura con las cebras…
Trixie en todo momento dejó ver el enorme cariño que le tenía a su tío Journe, le habló de su actitud y sus bromas, de su larga melena canela intenso, de su andar orgulloso y duro, pero de cómo siempre estuvo lleno de ternura con ella, de cómo siempre la defendía de los ponis que la molestaban por ser errante, y de cómo, si bien no acalló comentarios, llegó para ser una figura intimidante y fuerte de esa cultura extraña instalada en Canterlot.
Trixie siempre iba a estar agradecida con el, porque además de eso, se quedó años en la ciudad, Trixie sabía que no le gustaba estar más de un año en el mismo sitio, lo hizo porque ella se sentía sola, solo por ella.
-Sacrifico su pasión por estar conmigo, su cutie mark de un camino incompleto en el horizonte seguramente lo llamaba, pero no se fue hasta que creyó que estaba bien acompañada… - las sonrisa que le habían traído los recuerdos de su tío se empezó a desvanecer, por momentos había vuelto a esa época feliz de antaño, por momentos había sentido a Journe mas cerca… pero desde hace mucho no hablaba con él, y nunca más iba a habar con él, era algo del pasado, pero nunca se termina de extrañar a los seres queridos – Bien acompañada – repitió pensando en el pasado… ¿Qué estaría haciendo Sunset? Ah Sunset, ambas se habían juntado en las peores circunstancias…
-¿Trixie, estás bien? – preguntó Twilight.
-Sí, estoy bien – respondió Trixie restregándose los ojos – nunca voy a dejar de extrañarlo… a ninguno de los cuatro.
Se hizo el silencio unos segundos, pero se interrumpió cuando Twilight se levantó y se sentó casi tocando a Trixie, levantó su casco y abrazó a Trixie por los hombros.
Trixie se giró a mirar a Twilight y vio su sonrisa, acogedora y cálida, y sintió como se le aceleraba el pulso, por un segundo pensó en besarla, fue un pensamiento muy fuerte y casi incontrolable, casi se asustó.
-Yo – dijo Trixie quitándose el casco de Twilight – tengo que ir a acostarme, te veo mañana Twilight – casi huyó del lugar.
-Okey, hasta mañana Trixie – dijo Twilight agitando el casco algo confundida.
Esta vez Trixie se durmió apenas su cabeza tocó la almohada, el día la había dejado hecha polvo, y no quería ni siquiera pensar.
El siguiente día empezó exactamente igual al anterior, se levantó temprano y de malas ganas, comió y se guardo un termo con café y un par de sándwiches, se envolvió el cuello con una bufanda que usaría más allá de las diez de la mañana y partió a casa de Apple Jack.
-Hey, veo que el trabajo no te espantó – dijo Apple Jack agitando un casco.
-¿Pasa a menudo?
-Algunos ponis no están hechos para madrugar – respondió Apple Jack – como sea, sigue con el trabajo duro.
-A eso voy – dijo Trixie – una vez me dijeron que quisiste cosechar todo el campo tu sola en unos cuantos días, tengo curiosidad, ¿Qué hay con eso?
-Bueno – dijo Apple Jack – es por eso que tenemos muchas variedades de manzanas, el campo ha crecido y producimos mucho más que en ese tiempo, por eso es tan bueno que un unicornio nos ayude, antes perdíamos manzanas que eran muy parecidas, ahora, cuando perdemos manzanas, son de una variedad ya reducida, lo que hace que siempre falten para entregas especiales.
-Mmm… mientras más crece el negocio se hace más complejo – dijo Trixie.
-Afortunadamente Apple Bloom está llena de ideas para la granja, aunque deja a la familia un poco de lado… o encima en la cadena de mando, dice ella.
-Interesante… bueno, voy al trabajo –dijo Trixie.
-Ya sabes dónde está la lámpara – dijo Apple Jack, y continuó golpeando árboles.
El trabajo fue en un sentido más duro y en un sentido más fácil, parecía no haber recuperado completamente la magia, le costaba un poco extraer su poder para traslucir el follaje, pero a su vez estaba logrando el hechizo más fácilmente, siguió con la tarea por la horas correspondientes, esperando que el escozor de su cuerno fuera como el del ejercicio físico, y acostumbrarse luego a hacer eso todos los días.
Se fue a las tres de la tarde de la granja, se despidió de una satisfecha Apple Jack al frente de un buen número de barriles salvados de la putrefacción.
De vuelta iba pensando en lo trabajólica que era Apple Jack, su familia aparte de cosechar preparaba todo tipo de comida con las manzanas, y aparte de eso trabajaban ellos mismos de vendedores en el mercado… tal vez no fuera tan terrible, siendo que estaban a finales de verano, probablemente el momento más terrible para los Apple.
Cuando llegó a la biblioteca Humming no se veía por ninguna parte, Trixie sonrió complacida, no se había dado cuenta de cuánto hubiera detestado verlo por ahí, tampoco estaba Spike por ningún lado, y tampoco Twilight, decidió ir al banco con el cheque y hacer un depósito a quien pudiera, ahí se iban trescientos bits de golpe… y le quedaban años de deudas, suspiró mientras salía de la biblioteca.
No debió demorarse más de media hora, impresionante, pero cuando llegó de inmediato quiso haberse demorado mucho más, unos cuantos meses preferiblemente.
Twilight estaba en la sala charlando animadamente con Humming Brew cuando Trixie abrió la puerta, su ánimo inmediatamente se congeló.
-Trixie, hola – dijo Twilight.
-Señorita Trixie.
-Hola – dijo Trixie fríamente, Twilight no se daba cuenta pero el semental notaba las dagas que le lanzaba con la mirada, y no podía evitar sonreír frente a eso – me voy a duchar, luego salgo donde Fluttershy – sin decir una palabra o mirada más caminó hasta el baño y cerró la puerta con fuerza.
-¿Qué le pasa? – Se preguntó Twilight con fastidio – desde el hospital que no se había comportado así.
-No importa – dijo Humming Brew – a mi me parece tierna ¿A usted no?
-A veces – respondió Twilight con una sonrisa, la mueca maliciosa de Humming se ensanchó.
Era ahora que Trixie empezaba a sentirse una intrusa de nuevo, solo en este momento, de alguna forma no podía disfrutar el agua caliente en la tina o la comida del refrigerador de Twilight o incluso su compañía, no a menos que le pagara unos cuantos cientos de bits… e incluso así no iba a dejar de ser molesto ver al tipo ahí metido en lo que durara el proyecto de investigación de Twilight.
Tenía que irse de la biblioteca.
Mientras tanto, Spike estaba con Sweetie Belle en el parque.
Sweetie Belle apoyaba su cabeza en la panza del dragón, que acariciaba su melena mientras hacía el cielo acercándose al crepúsculo.
-¿Quieres que nos veamos mañana Sweetie?
-Mañana estoy ocupada, tengo que juntarme con Scootaloo – dijo Sweetie Belle con una voz soñadora y somnolienta.
-¿Ah si, van a seguir buscando su cutie mark?
-Ella la va estar buscando, yo voy a acompañarla, ya que Apple Bloom está ocupada todo el tiempo.
-¿No has hablado con ellas?
-Les he dicho que deberíamos pasar más tiempo juntas, y que me llamen siempre que me necesiten, pero no las he juntado para tener una charla grupal o algo por el estilo.
-Sigo pensando que eso sería lo mejor – respondió Spike – pero la decisión es tuya de cualquier manera – Sweetie se quedó un momento pensativa mirando al cielo con el ceño fruncido.
-…Scootaloo piensa que nunca va a tener su cutie mark – dijo Sweetie Belle, Spike bajó su mirada y el rostro de la potrilla estaba serio y triste.
-¿Pero eso no es imposible? ¿Tiene que conseguirla algún día o no?
-Sí, pero con todo esto de la sangre de poni de tierra… la verdad es algo muy extraño, es una teoría, pero nadie sabe si es completamente cierto o no, creo que nunca van a saber, pero de todas formas básicamente le dijeron que nunca va a poder volar como Rainbow Dash.
-Bien – respondió Spike, Sweetie Belle levantó la mirada sorprendida – tiene que dejar de intentar ser Rainbow Dash si quiere conseguir su cutie mark.
-¡Spike, no digas eso! Scootaloo es mi amiga, no quiero que hables mal de ella, ¿Cuál es el problema si quiere seguir los pasos de Rainbow Dash? – incluso molesta y con los labios fruncidos se veía irresistiblemente tierna y Spike tuvo que contenerse para no besarla en ese momento.
-El problema es que no ES Rainbow Dash, nunca lo va a hacer, y eso está bien ¿No es lo que le dijo la misma Rainbow? Creo que no va por ahí el problema, va porque Scootaloo descubra donde es una potrilla asombrosa ¿No las llevó a ustedes dos a el reino de cristal solo con su scooter? Eso es impresionante, y eso, no lo podría hacer Rainbow, debería concentrarse en si misma, y si de algo te sirve, voy a preguntarle a Twilight, una princesa puede investigar esto a cabalidad, además, si le digo que nadie sabe qué pasa, no va a aguantarse – Sweetie Belle se calmó y volvió a recargarse completamente en el dragón.
-Tienes razón, Scootaloo es más que una segunda Rainbow, aunque ahora tiene que sentirse algo perdida… y pregúntale a Twilight igual, le ayudaría saber exactamente qué le pasa a su cuerpo.
-Lo iba a hacer incluso si no me lo confirmabas.
-Gracias Spike – dijo Sweetie Belle dándole un suave beso en el abdomen, luego cerró los ojos y siguió dormitando.
Spike se sentía en el cielo.
-Recuerda que en un par de semanas vamos a Manehatan con Rarity, no prometas nada para ese día – dijo Spike.
-Lo tengo anotado en la memoria, el 12 salida con Scootaloo, el 29 a Manehatan con Rarity – dijo Sweetie Belle.
-Ahhhh…. ¿Sweetie? Estamos a doce.
-No, estamos a once – dijo despreocupadamente.
-No, estamos a doce – respondió Spike, Sweetie Belle frunció el ceño y levantó la cabeza lentamente, hasta que su mirada de fijó en la de Spike.
-Es broma ¿Cierto? – preguntó Sweetie Belle, Spike negó con la cabeza.
-Corre – le dijo el dragón.
-¡Oh Celestia, Scootaloo debe haber empezado ya! – Dijo Sweetie, nerviosa - ¿Qué hago ahora?
-Corre, amor – le dijo Spike levantándose – yo recojo todo y lo llevo a tu casa.
Spike le sonreía y Sweetie sintió el gesto de no molestarse en lo más mínimo cuando lo dejaba tirado en una cita.
-Oh, Spike, gracias – se levantó en sus cascos y lo besó en los labios – ahora tengo que correr, te compenso luego ¿Okey? Adiós, cuídate amor - dijo Sweetie Bell comenzando a correr, Spike la vió alejarse con sonrisa soñadora en el rostro.
Cuando miró hacia los lados se dio cuenta de que un par de ponis lo miraban con una expresión extraña en el rostro, mezcla de sorpresa y desagrado, Spike clavó su mirada en ellos un segundo antes de lanzar una llamarada verde por la comisura de los labios, los ponis sorprendidos giraron la vista de inmediato y Spike comenzó a levantar las manta, canasta y demás del suelo.
Humming y Twilight estaban en el sótano, ni siquiera se dieron cuenta cuando Trixie salió de la casa.
-Vamos allá – dijo Twilight, empezó a procesar las diferentes partes de a belladona, había aprendido hace poco que cada pequeña parte de los componentes de una planta tenían diferentes funciones en su uso mágico, con lo que extraer cada una podía potenciar cualquier preparación, además de los efectos no mágicos que podía tener también.
Pero separar los componentes y que estos pudieran usarse sin riesgo en una poción era otra cosa, muchos diluyentes y tóxicos podían usarse en el proceso, para hacerlo sin riesgo tenía que hacerse con un exhaustivo y cuidados proceso de destilado y segmentación, uso de fosfatos, alcoholes y aceites, con las facilidades de una alicornio, claro está.
Claro que eso era solo la primera parte, la creación de pociones luego era mucho más compleja, especialmente considerando el objetivo de Twilight, que era mezclar la magia de los mismos unicornios con las pociones con un fin educativo.
Era realmente algo nuevo.
-Entonces ¿Qué hace la señorita Trixie viviendo con la princesa? – preguntó mientras trabajaban Humming.
-Es mi protegida ahora, y vive aquí porque se destruyó su carro… dos veces, y tuvo un accidente con timberwolfs – Twilight levantó la vista un segundo hacia Humming – no ha tenido muchas suerte en los últimos… años a decir verdad.
-O sea que es tu amiga – respondió Humming.
-Al menos, yo pienso así de ella… es complicado, tenemos un pasado picudo, y ella tiene… - Twilight suspiró y tomó una expresión algo triste, y Humming notó, protectora - problemas, muchos problemas y miedos… aunque espero que piense en mi como amiga en un momento – dijo Twilight asintiendo.
-Yo creo que realmente le tiene aprecio princesa – el semental se negaba a llamarla por su nombre, aunque tampoco se comportaba adulador – aunque probablemente le cueste mostrarlo.
-¿Si, que le hace pensar eso?
-Bueno, ella me detesta, y creo que es porque le quité algo del tiempo que pasaba con usted – dijo Humming.
-¿Trixie? Ni siquiera lo conoce, porque iba a detestarlo – dijo Twilight frunciendo el ceño.
-Porque está celosa – dijo Humming sonriendo maliciosamente – hierve de celos cada vez que me ve – Twilight giró la cabeza y lo miró sorprendida, tenía sentido al explicar porque se comportaba tan fría con el, se sonrojó y desvió la mirada – claro que tiene que quererla mucho y ser muy cercana a usted para estar tan celosa ¿o es que la señorita Trixie necesita de usted? – Humming aprovechaba de sonreír cada vez que Twilight no lo miraba, para volver a su expresión casual y despreocupada justo después.
-Que Trixie… ¿Me necesita? – preguntó Twilight tragando, la frase sonaba exagerada – no, por supuesto que no, Trixie es demasiado dependiente y fuerte como para necesitar a nadie.
-Ser débil es cansador, pero ser fuerte es completamente agotador, todos los fuertes necesitan descansar, o conseguir algún apoyo en su vida, tal vez la señorita Trixie piense en usted como el poni que puede cumplir esa condición – Twilight se sonrojó hasta las orejas y se puso nerviosa.
-Yo… yo no puedo hacer eso, eso se parece a lo que alguien espera de una pareja – Twilight rio nerviosa y miró a Humming de reojo, pensando en si realmente se refería a eso, después de todo habían rumores – no me siento muy cómoda hablando de eso – se excusó Twilight con una mala sonrisa en el rostro.
-Oh, si, lo siento princesa, solo me preocupaba la señorita Trixie, por lo que he escuchado la ha tenido difícil, y su situación parece bastante vulnerable – Humming tuvo que aguantar la risa cuando el rostro de Twilight se debatía entre la vergüenza y la ternura, muy princesa será, pero era una joven e inexperimentada yegua, nada más tierno que eso… tal vez un joven e inexperimentado semental, pero eso es lo de menos.
Humming desde ese momento tuvo mucho cuidado en como picaba a Twilight, pero siguió divirtiéndose en el sitio donde había caído.
-Ah, voy a ser abandonada a mi suerte como siempre de nuevo – suspiró Trixie echada en la pradera mirando al cielo, Reitu a veces se echaba encima de ella o se dedicaba a caminar por ahí, usando su cuerpo como parte del camino – aunque esta vez probablemente te tenga a ti pequeño lagarto, tu si me escuchas – Trixie entrecerró los ojos y miró al lagarto que la mirada desde su abdomen – además, no importa que te diga, no puedes repetirlo… ¡Dios, porque tenía que enamorarme de Twilight! – Cuando lo dijo en voz alta se sintió más idiota todavía, se llevó los cascos a la cara con un quejido.
-No quiero volver a la biblioteca Reitu… siento como si no fuera más que un estorbo ahí, como si ocupara espacio que no me corresponde – Trixie sintió como el lagarto subía rápidamente hasta su cuello y al bajar la mirada vio que el lagarto subía su pata, se preparó para recibir un golpe, pero el lagarto en vez de eso pasó su áspera y torpe pata en una extraña caricia a través de su mejilla.
Trixie rio algo conmovida por el gesto del animal, era lo suficientemente inteligente como para dar miedo, tal como la lechuza de Twilight.
-Okey, tengo que irme pequeño, mañana o a más tardar pasado mañana te vas conmigo a la biblioteca – el lagarto asintió y saltó al suelo, luego corrió hasta un árbol y lo escaló con la rapidez de un gato, de entre unas ramas comenzó a sacar algunas rocas, que examinaba con cuidado antes de rasparlas y probarlas, Trixie partió hacia la biblioteca mirándolo de reojo.
Humming tenía cierta poesía en el habla, era un buen mentiroso, y además de eso, era un manipulador consumado, todo eso no quiere decir que fuera una mala persona, pero si que podía conducir una conversación por donde quisiera sin que el otro se enojara, podía estirar la cuerda al máximo sin romperla.
-Es complicado confiar en algún semental siendo una princesa, eso es bastante entendible – decía Humming – supongo que muchos nobles solo quieren el título y a la bella e inteligente yegua, casi como un premio - Humming mezclaba pociones con una facilidad anonadante, casi sin mirar los frascos y dejando caer un hilo de líquido que justo al retirarlo, la última gota caía llenando la probeta hasta la medida exacta, todos sus movimiento eran precisos y casi despreocupados, Twilight no sabía cómo cada brillo o reacción le resultaban a pedir de boca, casi como si tuviera realmente magia.
-Ahá, eso es lo que ha venido pasando con unos cuantos sementales – dijo Twilight intentando imitar los movimientos de reojo, sin lograrlo – por eso prefiero mantenerme fuera de ese tipo de asuntos.
-Bueno, este es definitivamente un buen lugar para pasar desapercibida, además, está rodeada de amigas, las guardianas y Trixie, que no tienen esa intención en lo absoluto – Humming se apoyó el el mesó habiendo terminado todo su trabajo antes que Twilight - ¿Pero quiere estar para siempre así? Y punto aparte, las cosas cambian la gente quiera o no, en algún momento alguna de sus amigas se va a casar, luego otra, luego se van a mudar… su dragón ya tiene una bella relación – dijo Humming.
-Primero, se llama Spike, y no es mío, no es como si fuera una mascota – respondió Twilight con una mirada desaprobadora – y es segunda, de nuevo está siendo demasiado inquisitivo.
-Todo intentando ayudar ¿Para qué están los amigos? – dijo Humming encogiéndose de hombros.
-¿Quién dijo que éramos amigos tan pronto?
-¡Uh! – Dijo Humming fingiendo dolor en el pecho – eso duele viniendo de la princesa de la amistad.
-¿Cómo sabe tanto de todas formas? – preguntó Twilight, estaría enfadada con el, pero era demasiado honesto y respetuoso en cada intromisión como para eso, era pura curiosidad y consejo, nada había sido molesto, no había ni siquiera un punto mal interpretable – llegó apenas anteayer a Poniville.
-Me declaro culpable de ser el más irremediable chismoso de Equestria – frente a la mirada de Twilight, con el ceño fruncido y los ojos abiertos continuó – pero me vanaglorio de jamás, nunca, haber usado eso para beneficio propio, es solo que hacer a los ponis caer en la felicidad sin darse cuenta es demasiado divertido.
Twilight lo siguió mirando igual unos segundos, no sabía porque, pero le creía, la misma Twilight había aprendido mucho de los libros y conversaciones con Spike y de su vida en Poniville, Humming era un descarado, y eso le daba fuerza para hacer el bien, al fin y al cabo, la mejor manera de manipular y engañar a alguien era mostrando la verdad.
-Usted me recuerdo muchísimo a Discord – terminó diciendo Twilight mirando de nuevo a la mesa – demasiado para sentirme cómoda.
-¿Eso es bueno o malo… o ambas? – preguntó Humming levantando la mirada y las orejas.
-Ninguna, solo Discord – dijo Twilight – y no puedo evitar sentir que me está coqueteando, para ser honesta – Twilight lo miraba con una ceja en alto y los ojos entrecerrados.
-No, eso es imposible – dijo Humming con tranquilidad.
-¿Por qué es tan imposible?
-Porque es usted una yegua, después de todo, y sobre eso ¿Que sabe del gran semental rojo de Apple Farm? Es hermano de la guardiana de la honestidad, según entiendo – la sonrisa burlesca de Humming, de oreja a oreja, le decía que le estaba tomando el pelo, pero que información positiva de Big Mac tampoco era mal venida.
Twilight se sonrojó de golpe al entender las implicaciones y también se sintió bastante más cómoda, desechando la tensión que veía acumulando desde hace un rato, soltando un suspiro que no sabía que había estado sosteniendo.
-No tengo idea, Big Mac es muy suyo, tendría que preguntarle a el directamente.
-Lástima… como sea, esto va a estar listo en unos segundos, mejor seguir trabajando – dijo Humming repasando notas y volviendo al trabajo, tal vez por eso Twilight estaba cómoda en su presencia, cuando alguien trabaja o estudia, completamente concentrado, deja ver parte de su persona, la forma en que miran, respiran y se mueven dice mucho de ellos, además, Humming era transparente, transparente como un niño pequeño, como quien se muestra completo de forma que confíen en el, sabiendo que realmente no tienen nada que ocultar.
Estaban subiendo las escaleras cuando vieron a Trixie de perfil, ella todavía no los había visto.
-Aquí la oportunidad – susurró Humming – salúdela.
-Hola Trixie ¿Cómo te fue? – Trixie se dio vuelta con una sonrisa, y en ese momento Twilight escuchó un susurro en su oreja.
-Ahora mire como se transfigura – le decía Humming con la boca a centímetros de la oreja de Twilight, hubiera reaccionado si no fuera porque notó como el rostro de Trixie se transformaba en una máscara de hielo, dura como el acero, contenía emociones a duras penas, ¿Eso era rabia? Trixie tenía un rostro intimidante cuando quería.
-Bien, perfecto – dijo Trixie – tengo que salir de nuevo en unos minutos, así que sigan con lo suyo – luego fue a su pieza rápidamente y cerró la puerta, Humming intentaba no reír.
-Eso lo confirma, la señorita Trixie está celosa de su mejor y única amiga, nada más natural – dijo Humming.
-Así parece – dijo Twilight - ¿Algún consejo, chico listo? – Humming dejó pasar el comentario de alguien que seguramente tenía ocho años menos que el.
-Trixie tiene que entender que su amistad no está en peligro, a sentirse segura de usted, aunque lo veo algo imposible por cuenta de ella, en ese caso usted tiene que hacerle entender – Humming tenía ahora de nuevo esa mirada alegre y honesta, sin burla alguna – para cualquier corazón herido, aprender a confiar en los demás es el primer paso, luego de eso las cosas se dan naturalmente.
-¿Y cómo demonios hago eso?
-Detalles completamente desinteresados, que no se respalden con ninguna razón práctica, suelen ayudar.
-Tuvimos una fiesta y salimos al parque, y las lecturas cada noche y la vez en el bar…
-Todas esas pasaron por algo ¿Cierto?
-Cierto… creo que tiene razón señor Humming, voy a hacer algo para ella – respondió Twilight sonriendo con un saltito que la dejó encarándolo – realmente da buenos consejos, aunque sean simples y prácticos.
-Eso es halagador de parte de la princesa de la amistad – dijo Humming – yo ahora me voy, tengo antojo de manzanas, cuídese princesa Twilight.
-Hasta luego Humming – respondió Twilight con una media sonrisa mientras se despedían.
Trixie salió en ese momento de su habitación, y Twilight aprovechó para acercarse a ella.
-Trixie ¿Qué te parece si mañana salimos a alguna parte? – preguntó Twilight.
-¿A alguna parte, o sea, las dos? – preguntó Trixie buscando a Humming y relajándose cuando no lo vio.
-Sí, claro, has estado casi todo el tiempo encerrada en la biblioteca, así que pensé que sería buena idea salir a… no se, al parque, supongo que puede ser, o a lo que tú quieras.
Trixie lo pensó un segundo, algo sorprendida por la invitación… la verdad desde hace mucho tiempo que no salía simplemente a divertirse, a excepción de cuando fue al bar con Lyra, pero esa salida con Twilight… mejor pensar en otra cosa, además, no iba a ir a trabajar borracha.
-No se me ocurre ninguna otra cosa que salir a ver las estrellas – dijo al final Trixie, SALIR a verlas, en sus viajes las tenía encima siempre, pero no se había detenido a disfrutarlas, o no había podido hacerlo, por las condiciones en las que viajaba, ahora estaba más tranquila y feliz, y honestamente, quería echarse bajo la luna y las estrellas.
-O sea, ¿salir al balcón? – preguntó Twilight.
-No, ir lejos – dijo Trixie como si fuera evidente – salir del pueblo hasta un claro gigante y solo ver las estrellas.
-¡Bien! puedo llevar mi telescopio – dijo Twilight.
-Si tú quieres – dijo Trixie – yo solo quiero ver las estrellas.
-Bien, entonces mañana podemos salir a ver las estrellas, es justamente luna llena – dijo Twilight – ¿Dónde vas de todas formas?
-Voy donde Apple Jack, para hablar sobre la construcción del carro – dijo Trixie bajando la mirada.
-Oh, no tienes que apresurarte con eso, puedes estar aquí cuanto tiempo quieras – dijo Twilight con una sonrisa cariñosa.
-Lo sé, pero quiero tenerlo solucionado – dijo Trixie al salir "Además, no sé cuanto aguante en esta casa como están las cosas"
Cuando iba a la granja encontró a Humming viniendo de vuelta, el no la notó mirando al cielo como estaba, y ella tampoco lo llamó, siguió caminando.
Cuando Apple Jack la vio a esa hora se sorprendió un poco, pero salió a atenderla de inmediato, había adquirido sobre ella no solo el respeto a quien ha pasado por momentos duros, sino también a quien trabaja bien y diligentemente, dos valores que Apple Jack apreciaba bastante.
-Hola Trixie ¿Qué te trae por acá? – preguntó la granjera.
-Es sobre el carro, pero antes ¿Un semental verde crema acaba de pasar por aquí?
-Sí, intentó conversar con mi hermano sobre la compra de algunas cosas, hasta que se rindió y me preguntó a mí, es un recién llegado.
-¿Qué diablos querría ese tipo realmente? – se preguntó Trixie frunciendo el ceño y mirando el suelo.
-Espera, ¿lo conoces?
-Humming Brew, está trabajando con Twilight con las pociones – respondió Trixie.
-Vaya, se nota en su cutie mark, pero tiene que ser bastante inteligente como para trabajar con Twilight.
-Si, si, como sea – dijo Trixie agitando un casco - ¿Cuándo crees que puedes tener listo el carro?
-Bueno, la verdad no sé, ni siquiera he empezado, es decir, como supuse que te quedarías aquí unos cuantos meses…
-Si, al menos un par de meses – respondió Trixie – pero preferiría tener el carro lo antes posible, si quieres me lo descuentas del trabajo – dijo efusivamente Trixie.
-¿Es necesario? Te estás quedando con Twilight… oh bueno, si realmente lo quieres supongo que necesito una semana, siempre que Apple Bloom me ayude con esos planos extraños que me diste la última vez – Apple Jack la miró de reojo - ¿No estás planeando escaparte apenas esté construido cierto? Twilight no te lo perdonaría jamás.
-No, al menos en Poniville me voy a quedar, pero… no consigo sentirme cómoda viviendo bajo el techo de otro poni – Trixie se rascaba el cuello nerviosa por la media mentira.
-Buena, chica, te digo que es una tontería, Twilight está feliz de poder ayudarte, pero voy a tener el carro listo en algo más de una semana, te lo puedo descontar de a poco de tu paga, si lo prefieres.
-Si, por favor, eso sería lo mejor – dijo Trixie, Apple Jack levantó las cejas y suspiró.
-Te aviso cuando esté preparado ¿Algo más?
-No, nada más, gracias – dijo Trixie con una sonrisa melancólica, Apple Jack se sorprendió ante el gesto, pero solo duro unos instantes.
-De nada Trixie, para eso están las amigas – dijo Apple Jack, esta vez le tocó a Trixie sorprenderse.
-Cuídate Apple Jack – dijo mientras se alejaba.
-Tú también Trixie.
Ambas yeguas se alejaron con una sonrisa y el corazón contento.
Trixie llegó a la biblioteca y se encontró a Spike y a Twilight conversando en la sala.
-Ah, Spike, hola, no te había visto hoy – dijo Trixie - hola Twilight.
-Hola – Spike parecía algo cansado.
-¿Dónde estuviste todo el día?
-Con Sweety en el parque, y luego con Rarity el Carruosel Boutique.
-¿Oh, con las dos hermanas al mismo tiempo? Un menage a trois incestuoso no suena mal – bromeó Trixie ligeramente – aunque no sé cómo se lo vas a presentar a ellas…
-¡Trixie! – le dijo Twilight con reprobación, pero Spike sonreía maliciosamente.
-No creo que haya ninguna forma de presentarlo, así que solo puedo rogar que pase por casualidad – respondió Spike con sorna – fuera de eso, prefiero no tomar ningún riesgo.
-Seriamente ¿Qué diría Sweetie si te escuchara bromear así?
-No quiero averiguarlo – respondió el dragón – como sea, yo me retiro, es esa hora especial donde ustedes dos se quedan solas y hacen como si se contaran historias – Spike se levantó y fue a su pieza.
-¡Spike! ¿Qué se supone que significa eso? – preguntó airada Twilight.
-Es solo una broma Twilight – dijo Spike bostezando – buenas noches chicas.
-Buenas noches Spike – dijeron ambas.
-Bueno, son las ocho y media ¿Quieres que te prepare una taza de café? – preguntó Twilight.
-A decir verdad, tengo hambre, yo voy a la cocina, necesito un sándwich – respondió Trixie.
-Yo puedo hacerlo – respondió Twilight empujándola suavemente contra el sillón.
Trixie se sentó e intentó relajarse, echó la cabeza hacia atrás con los ojos cerrados y estiró los cascos delanteros hacia los lados. Estuvo así unos minutos, sin tomar el paso de tiempo.
-Aquí tienes – la interrumpió Twilight dejando un plato con un sándwich y una taza de café con su cola de vapor, Trixie se restregó los ojos - ¿Qué me vas a contar esta vez Trixie?
-Según creo, ahora toca contarte de cuando tomé el examen para la academia de la princesa Celestia – dijo Trixie.
-¡Sabía que algo tenías que ver con la academia! – dijo Twilight.
-Sí, bueno, tampoco es una bonita historia, pero a base de eso conocí a Fairy, así que está bien – dijo Trixie – como ya te dije, hasta ese momento estudiaba en casa, y no tenía conocidos o contactos con los demás postulantes, por eso los primeros dos meses… pero ¿Sabes? Me estoy adelantando, eso no es bueno de parte de una cuenta cuentos, voy a empezar simplemente con el primer día que fui a la academia.
La historia seguía con lo feliz y confiada que estaba Trixie en las primeras clases, pero obviamente, Twilight se dio cuenta de inmediato de lo que pasaba, al fin y al cabo ella había tomado el examen también, para cuando llegó a los dos meses y le contó el encuentro con Fairy, el rostro de Twilight no mostraba sorpresa, pero si estaba seria, y tenía algo parecido a decepción en su expresión, iba a hablar pero Trixie la interrumpió poniendo un casco en su boca, Twilight se calló y la dejó continuar.
Trixie comentó lo impactada que estaba la familia, y el mismo profesor Fairy, pero tenía una sonrisa cuando contaba como el semental la defendió e incluso se convirtió en su profesor privado por un precio bastante menor al que podría cobrar un profesor de la academia, pero que se había negado a cobrar más.
Después de eso solo comentó lo cercana que se había empezado a volver con la llamada Sunset, y lo difícil que se volvía ponerse a la par con los demás alumnos, que si habían estado avanzando esos dos meses.
Un poco antes de tiempo, Trixie decidió detenerse a la mitad del año y del proceso de admisión.
Twilight se mantuvo en silencio unos segundos, con el ceño fruncido, antes de decir en voz baja.
-Como que… solo ahora empiezo a tomar conciencia de lo que significaba para ti ser una errante en Canterlot… me da un poco de vergüenza por mi ciudad natal – dijo Twilight - ¿O sea que hubieras quedado dentro de no ser por eso?
-Eso sería adelantarte la historia, y no debería darte vergüenza, tú nunca hubieras sido capaz de hacer algo así – dijo Trixie – pero basta por hoy, mañana me levanto temprano, tengo que ir a dormir.
-Recuerda que mañana tenemos que salir, así que el cuento tiene que quedar para otro día – dijo Twilight.
-Seguro, oh, Twilight antes de que seme olvide, Lyra quiere usar tus pociones con su magia de manos, por ser una magia rara, pensé que puede ser un buen sujeto de pruebas.
-Oh, seguro – dijo Twilight entusiasmándose – justamente ese el siguiente paso en el que esperaba trabajar mañana con Humming, el tipo es extremadamente bueno en lo que hace – luego de eso se internó en un monólogo sobre su trabajo en pociones y todo lo que estaba aprendiendo con el semental, Trixie notó como su respiración se aceleraba, pero esta vez no era de rabia, era simplemente un dolor sordo.
Había dejado caer sus murallas demasiado tiempo, y además, ahora no estaba el semental para dirigir su rabia, estaba solo Twilight, y a Twilight no podía dirigir esos sentimientos.
Casi por cinco minutos Trixie se quedó callada escuchando a Twilight hablar sobre el trabajo del que había quedado excluida, para ser justos, Twilight confiaba en que para Trixie era un tema de interés, pero Trixie solo escuchaba como Twilight cada vez estaba más entusiasmada sobre las pociones y el semental que ahora trabajaba con ella.
Hace tiempo se hubiera enojado, bloqueado y aguantado, ahora estaba intentando no mostrar su pena.
-Trixie… ¿Estás bien? - preguntó Twilight cuando vio la extraña mueca de Trixie.
-No, la verdad me duele la cabeza – mintió Trixie sobándose una sien – yo voy a acostarme.
-Buenas noches – dijo Twilight con una caricia en la frente de la yegua azul.
-Buenas noches.
Esa noche a Trixie le costó dormir, tenía un molesto peso en el pecho y el estómago se le retorcía cada vez que pensaba en Humming, había sido malo cuando se imaginó a un semental desconocido con Twilight años en el futuro, pero ahora que tenía su imagen y estaba trabajando con ella, al lado de Trixie, apenas se hacía soportable.
Trixie recordó la noche en que durmió con Twilight, en ese momento le había parecido bien, ahora no podría hacerlo sin arruinarlo, el cuidado y la atención de la bella yegua la estaban desarmando lenta y certeramente, y no podía quitarse las imágenes de ella y Humming, riendo juntos, trabajando juntos, solo juntos, lo más juntos que dos ponis pueden estarlo… No, la quería para ella, quería que Twilight fuera su yegua…
Se durmió tarde y mal, retorciéndose en las sábanas y comiendo decepción e ira.
