Rick's POV

Maxfield había insistido varias veces más a través de repetidos emails con lo de la supuesta bóveda Gilbert, pero él no tenía ni idea de a qué se refería o que era lo que buscaba.

El día exacto en que se cumplía una semana desde su charla, Rick sentado en su despacho conversando con Damon y Mason, recibió otra videoconferencia.

-Tu tiempo se acabó Saltzman- dijo Wes apenas se hizo visible.- pero voy a darte una última oportunidad ya que te noto algo perdido.- comentó risueño.

-No tengo idea de que es lo que buscas- dijo mordaz.

-De acuerdo le echaré un poco de luz al asunto, antes de que me hagas perder la paciencia- comentó el hombre tranquilamente.- Quiero los papeles que Gilbert confisco cuando encerró a mi padre, y sé que están metidos en una de las bóvedas bancarias de Grayson, quiero que me digas su ubicación.-

Rick tragó duro y empalideció, creía que esos papeles habían sido destruidos hace años, si aquellos papeles salían a la luz, significaría el fin de ACO.

-¡Maldito infeliz! No te entregaría esos papeles ni aunque supiera donde están- gritó furioso.

Damon y Mason intercambiaron miradas preocupadas.

-¿Ni siquiera por la vida de tu hija?- y una vez más se hizo a un lado y le enseño a Elena dormida con un libro en su regazo tras él.

Rick enmudeció de alivio al verla bien, su corazón se estrujó por la angustia de no poder tenerla a salvo a su lado, la contempló perdido en las mil emociones que le provocaban verla y luego de un minuto volvió a la tierra.

-Daría hasta mi vida por ella- respondió firme.

Wes sonrió y cortó la comunicación.

Elena's POV

Estaba dando vueltas por la biblioteca de Wes buscando algo que leer como de costumbre, cuando éste hizo acto de presencia.

-Querida Elena, estaba buscándote- Le dijo con tono dulce.

-¿Necesitas algo?- preguntó curiosa.

-Siéntate, tengo algo que contarte.- emocionada porque fueran a revelarle algo, la chica se sentó en el sofá en el que siempre acostumbraba a leer, frente a ella Wes tomó asiento y colocó sobre sus piernas un ordenador portátil.

-Sé que te has estado torturando todo este tiempo acerca del motivo del que estés aquí.- comenzó a hablar el rubio.- ¿Recuerdas la bóveda bancaria que abrimos la semana pasada?- la interrogó, la chica asintió rápidamente.- Bueno, tu padre tenía varias bóvedas alrededor del mundo, eh abierto varias, pero estoy buscando una en específico-

-Pero yo era apenas una niña no tengo ni idea de donde pueda estar- comentó confundida.

Wes soltó una risita- Eso lo sé querida, no necesito que me digas la ubicación, a ti te necesito para abrirla, ya que solo el ADN Gilbert nos dará acceso a ella- Wes giró su portátil y una imagen de Rick la dejó pasmada, no se había dado cuenta que lo extrañaba tanto, sus ojos se llenaron de lágrimas- es él quien debe decirme donde se encuentra, pero no está por la labor.- Wes le dio play al video, Elena observó toda la charla.

"-¿Ni siquiera por la vida de tu hija?-"

Silencio. Un minuto de silencio y la comunicación se cortó. Elena no puede creerlo, ¿Planeaba dejarla morir solo por unos papeles? ¿Su padre era capaz de eso? Se negaba a creerlo, pero el video lo decía todo, lágrimas cayeron incontrolables por su cara.

-No me malinterpretes Elena, no te enseño esto para ponerte en su contra- dijo Wes con tono dulzón.- lo que quiero es que pienses bien de qué lado quieres estar, yo no te haré daño, es solo algo que necesito que él crea para que me dé la ubicación, te prometo que en cuanto tenga lo que busco te dejaré vivir tu vida en paz- Wes le dio una sonrisa comprensiva.

-No puedo creerlo- negó con la cabeza abatida- primero mi verdadero padre deja que asesinen a mi familia entera por esos malditos papeles, y ahora mi padre adoptivo dejaría que me asesinen sólo para no entregarlos- Realmente no quería creer aquello, no entendía, no podía soportar aquella idea en su mente.- ¿Qué es lo que tienen esos papeles que son tan importantes como para sacrificar vidas por ello?- gritó desesperada.

-Calma Elena no quiero que te desmayes como la otra vez- intentó calmarla el rubio.

-No me pasará nada- dijo molesta- Prometiste que me dirías la verdad, que no eras como ellos, quiero saber, cuéntame la historia completa- Ella tomo aire profundamente.- y una vez que sepa quién tomo parte en qué, decidiré lo que haré.

- Si eso quieres, con gusto te lo contaré todo querida.- dijo el complaciente- pero no hoy, es cumpleaños de Stefan, ¿Lo sabías verdad?-

-Bonnie me mencionó algo de una fiesta- Asintió.

-Te han dejado un hermoso vestido nuevo en tu habitación, yo mismo lo elegí, espero que te guste- le dijo con una sonrisa.- Date un baño relajante, vístete y ponte más bella si es posible, diviértete esta noche, date un pequeño momento para desentenderte de todo lo malo, después de todo, tus problemas seguirán ahí mañana.- le dijo dándole un giño y acariciándole la mejilla salió de allí.

Tres horas después estaba sentada frente al espejo acabando de ponerse maquillaje, aquello le recordaba a las grandes fiestas que daban en la mansión por su cumpleaños, soltó una sonrisa melancólica recordando y se tragó las lagrimas, tenía que ser fuerte, estaba a un paso de desentrañar todo aquello, no podía darse el lujo de caer ahora, sólo un poco más.

Se puso de pie y se contemplo en el espejo de cuerpo entero, el vestido era de un color granate brillante, el escote palabra de honor y el ajustado corsé le resaltaban sensualmente la figura, su pelo recogido en un tocado en lo alto de su cabeza con unos mechones rizados cayendo en su cara le daban un toque sofisticado, la amplia falda flotaba a su alrededor y la hacía sentir como una dama antigua salida de alguna historia de la corte inglesa. Wes tenía razón, debía tratar de relajarse solo un rato, le esperaban cosas muy difíciles, necesitaba renovar sus energías.

Tocaron a su puerta y al abrirla se encontró a un sonriente Stefan vestido con un Frac negro que resaltaba enormemente sus ojos claros.

-Preciosa- dijo el chico recorriéndola con la mirada de arriba a abajo, luego le ofreció el brazo- ¿Me haría el honor bella dama, de ser mi acompañante esta noche?- le dijo coqueto- Estoy cansado de que la gente me trate de Gay- comentó arrancándole una sonrisa, él le recordaba tremendamente a Matt, siempre podía sacarle sonrisas.

La noche transcurrió alegre y festiva, había cientos de personas en aquella enorme mansión y Elena realmente logró olvidarse por un rato de sus problemas, varios chicos la sacaron a bailar pero pasó casi toda la noche recorriendo la pista con Stefan bailando cualquier ritmo que estuviera sonando, inventando pasos nuevos y haciendo payasadas, realmente lo pasó muy bien.

Bebieron unas copas, hubo varias sorpresas para el cumpleañero, conoció a muchas personas, a las cuales la presentaban como una vieja amiga de la familia, comieron pastel y abrieron un sinfín de regalos.

Todo estuvo plagado de risas y festejos y para cuando acabó se retiró a su cuarto agotada y cayó dormida como hacía tiempo no le ocurría.

La vida cotidiana comenzó tarde en la casa al día siguiente, estaba saliendo de darse un baño cuando Bonnie golpeó a su puerta para comunicarle que Wes la esperaba en la biblioteca. Nerviosa y ansiosa se dirigió allí a toda prisa.

Lo encontró sentado en el mismo lugar que ayer, y tomó su lugar de siempre.

-Buenos días Elena, ¿Qué tal la noche?- le dijo sonriente.

-La pasé muy bien- soltó una sonrisita.

-Me alegro que hayas seguido mi consejo- comentó con un asentimiento de cabeza.- ¿Estas lista para esto?- alzó una ceja.

-Definitivamente- le contestó decidida.

-Bien- Wes tomó aire y comenzó.- Por lo que sabes hasta ahora, Tu padre que era abogado metió en la cárcel al mío- tras el asentimiento de la chica, él continuó- Bueno todo se remonta a muchísimos años atrás, mi padre con 18 años de edad era recluta de ACO- la chica no pudo evitar la enorme sorpresa que llenó su expresión- Por aquel entonces, compartía su entrenamiento con el joven señor Saltzman, padre de Rick, ambos eran inseparables, y con el tiempo fueron escalando posiciones en la agencia, pero lamentablemente hubo un incidente en una misión, y mi padre fue acusado por el fracaso de la misma, cuando en realidad no fue su culpa.- Wes suspiró melancólico- Inmediatamente lo relegaron de sus funciones y el único testigo de aquello y verdadero culpable, su mejor amigo, no intercedió por él, por miedo a perder su puesto, El viejo Saltzman era un cobarde- dijo con rencor- Mi padre salió de la agencia para siempre, jurando venganza, su carrera y todos sus sueños se vieron frustrados, por la traición de alguien que él consideraba su hermano.- Wes se dirigió al pequeño bar, se sirvió una copa de Whisky y siguió- Con el tiempo, el rencor lo llevó por el mal camino- el tono de su voz parecía de lamento pensó la chica- Se alió con las personas equivocadas sólo con la intención de darle problemas a ACO, y la guerra entre él y aquella agencia se volvió prácticamente insostenible, mucha gente salió perjudicada.- sus ojos se perdieron a través de la ventana, parecía cansado.-Muchos años después mi padre hizo presencia en el cuartel general para ver a Saltzman que para ese entonces, ya estaba a cargo de todo, al igual que Rick ahora.-suspiró- ACO tenía problemas por el notable incremento de los grupos mafiosos que estaban en su contra, no contaban con personal suficiente y comenzaron a perder misiones importantes… y mi padre supo que había llegado la hora de su venganza.- Se giró a verla- Él tenía contactos con la mafia, y podía ayudar, le ofreció un trato al viejo teniente general… si él accedía a entregar una lista con los nombres de algunos testigos claves sobre los cuales la mafia ansiaba poner las manos encima, mi padre haría de intermediario entregándolos a cambio de que los grupos cedieran en sus constantes ataques a la organización.- Wes se sentó frente a ella de nuevo- El cobarde de Saltzman, por miedo a perder a su querido ACO, accedió, ¿Qué eran la vida de unas cuantas personas a cambio de que la agencia sobreviviera para salvar a muchas más?- dijo negando con la cabeza- Firmaron un contrato de anonimato y se confeccionó la lista… una semana después y con esos documentos, el plan maestro estaba prácticamente completo… Mi padre entregaría la lista a la mafia y haría que el contrato saliera a la luz ¿Su objetivo? Que el gobierno acusara a Saltzman de alta traición, lo apresaran y cerraran la agencia con una causa y un juicio por corrupción, era su sueño hecho realidad y obviamente, los mafiosos estaban ansiosos por ello.- el hombre la miró fijamente- pero el mismo día en que se llevaría todo a cabo tu padre llegó con la policía y una orden de allanamiento, se llevaron a mi padre y al allanar la casa, tu padre se llevó los papeles… se cree que Saltzman lo contrató para resguardarse porque sospechó la traición desde un principió- Wes se encogió de hombros- el punto es que, mi padre fue a la cárcel y el tuyo se llevó los papeles, y el resto es historia.- Finalizó él con gestó de pena.

La cabeza de Elena estaba encajando poco a poco las piezas de toda la información que acababa de recibir.

-Elena- Dijo Wes, y estirándose tomó su mano.- Lo único que quiero es esos papeles para poder hacer justicia, Saltzman también merecía ir a la cárcel, desde un principió fue él el que debió ser expulsado de la agencia, y luego vendió a gente inocente para ser asesinada por la mafia sólo para mantener en pie la organización.- le dio un apretón- ¿Lo entiendes? Sé que mi padre no fue un santo, pero sólo quiero justicia para todos, ACO esta corrupto, desde hace mucho tiempo, provocó tantas muertes como las que salvó, arruinó tu vida, al igual que la de muchos otros…sólo quiero que salga a la luz que Saltzman no era un santo y sí, quiero que cierren la agencia, pero no sólo por terminar lo que empezó mi padre, sino para que nadie más muera por causa de un ideal corrupto en manos de personas como Rick, quién al igual que su padre antes, está dispuesto a defender a la agencia a cualquier precio.- Elena tragó el nudo de su garganta- El sobrepone ACO ante todo, incluso ante ti.- Sentenció mirándola profundamente a los ojos.

Las lágrimas de Elena se escaparon de sus ojos.

-Gracias por contarme la verdad Wes- dijo ella apretando su mano también.- Ahora solo necesito tiempo para pensar, pero quédate tranquilo, yo no soy ellos, no pondré en riesgo la vida de nadie por la estúpida agencia… si tengo que destruir ACO para salvar inocentes, lo haré.- soltó conteniendo el llanto atrapado en su garganta.

Wes le sonrió y asintiendo le dio un último apretón.

-Tómate tu tiempo, y hazme saber tu decisión- Le dijo saliendo de allí.

La chica se dejó caer pesadamente en el sofá y se hundió en un mar de lágrimas. ¿De qué lado estar? No tenía ni la menor idea.

Wes POV

Wes salió de la biblioteca con una sonrisa, la chica sabía ahora la verdad, le había contado la historia completa, aunque tal vez mintió un poco al final pensó y soltó una risita. Una vez que tuviera esos papeles no sólo acabaría con ACO, sino que entregaría la lista de testigos, era el trato que tenía con la mafia, y por supuesto, se ganaría el placer de acabar con la vida de Saltzman.

Entró a su despacho y le sonrió al retrato de su padre.

-Todo va según el plan padre, la chica es una inocente criatura que sólo ve bondad en las personas, una ingenua totalmente manipulable, está prácticamente bailando en mi mano, no hay duda de que cooperara.- Escuchó un golpe en su puerta.- Pase.

Stefan entró sonriente.

-¿Querías verme hermano?- lo interrogó.

-Claro, siéntate- le dijo tomando asiento tras su escritorio y señalándole al chico la silla frente a él.-¿Ibas en serio cuando me dijiste el otro día que querías involucrarte en los negocios familiares?¿En vengar la muerte de papá?- comentó alzando la vista al retrato nuevamente.

-Claro, yo quería mucho a nuestro padre, haría cualquier cosa por ver su nombre en alto.- dijo orgulloso.

-Perfecto- una sonrisa pícara se asoma a su rostro- Te vi pasándola en grande ayer con la pequeña Elena.- comentó.

-¿Qué tiene eso que ver con nuestro padre?- dijo sin entender.

-¿Recuerdas el porqué ella está aquí?- el chico asintió- Estoy casi seguro que estará de nuestro lado, pero no viene nada mal un pequeño incentivo para tenerla 100% cooperando.- alzó las cejas en gesto sugerente.

-¿De qué hablas?- preguntó con cara de perdido.

-Sedúcela Stefan- dijo poniendo los ojos en blanco como si fuera obvio- Haz que confíe en ti, que quede prendada de tus ojos, que se vuelva parte de la familia, enamórala, y asegura nuestra victoria.-

Stefan sonrió- Sera un placer hermano- Dijo como saboreando la idea.- no implicara una molestia atraer a la pequeña preciosidad a mis brazos.- comento con lujuria.

Wes bufó- no es justo te toca la parte más interesante.- y ambos rieron.


Hola todos! aquí les dejo otro para que disfruten el fin de semana, les prometo no excederme con escenas Stelena, solo lo justo y necesario para la historia, vale la pena que aguanten algunas!... comenzará algo bueno en el próximo, habrá un gran giro en la historia!...Gracias por seguir leyendo y por sus comentarios.. saludos! Blue :)