Trixie estaba viendo a Twilight hablar con Humming, y a los minutos se dio cuenta de que no la tomaban en cuenta en lo absoluto, así que salió hacia la granja de Apple Jack, al menos con ella mantenía cierto contexto de amistad y respeto.
Apple Jack le pidió que trabajara, pero no era su tiempo de trabajo, así que fue donde Pinkie, le molestaba el tono negruzco del cielo, ese cielo se veía solo en el Everfree o lejos de las fronteras de Equestria.
Pinkie quiso hacerla reír, pero como un mero trámite, sin ver a Trixie, así que la yegua decidió irse, se fue a caminar por Poniville.
Se sentía incómoda, al parecer nadie la quería cerca, aunque tampoco nadie la atacaba, ahora que había vivido con la princesa. Pero nadie la veía, parecía que fuera invisible para todos, pero no, más que invisible, parecía que verla no tenía significado alguno, las seis la aceptaban en su lugar, pero casi como a un mueble andante, habían aceptado su presciencia con civilismo, eso era todo, pocos días después encontró a Twilight y Humming besándose en la biblioteca, ya no aguantaba el dolor de estar ahí, afortunadamente Apple Jack había terminado su carro, empezó a quedarse a dormir ahí, Twilight se demoró días en darse cuenta.
Siguió trabajando donde Apple Jack hasta pagar sus deudas, se demoró unos cuantos meses, ya no aguantaba quedarse más tiempo ahí, se fue, Apple Jack se daría cuenta cuando no tuviera nadie a quien entregarle el saco de monedas.
Sus shows iban mejor, ahora no le lanzaban cosas, ganaba unas cuantas monedas de una audiencia que llegaba y se iba con la misma expresión, miraban sus hechizos y Trixie era lo de menos, ponto dejó de mostrarse e incluso decir su nombre, no hacía ninguna diferencia, ahora le molestaba el tono rojizo del cielo.
Los ponis comenzaron a aburrirse de sus espectáculos, comenzó a vivir cada vez peor, Twilight casi nunca contestaba sus cartas, y cuando lo hacía no decía nada de si misma, no le devolvía nada de lo que ella le entregaba en escrito, ninguna conexión real, cuando dejó de escribirle, se quedó completamente sola, de nuevo.
El público se reducía y ella comenzaba a pasar hambre, nada grave, ya había pasado antes, y ahora al menos la dejaban tranquila.
Demasiado tranquila.
En invierno no importa con cuanto frío se paseara por las calles, nadie se dignaba a darse una mirada, no importa cuanta hambre mostrara, no importa si gritara, no importa cuanto llamara la atención, nadie se dignaba a mirarla, estaba fuera del mundo.
El matrimonio de la princesa Twilight fue un fiesta anunciada por todo lo alto.
Su nueva protegida también.
Trixie seguía yendo de pueblo en pueblo, pero es como si fuera un fantasma, como si se trasparentara, como si tuviera una maldición y los ponis la olvidaran un segundo después de mirarla.
Casi como en un experimento, un día cualquiera, le lanzaron de nuevo un tomate, nadie se rió, pero nadie hizo nada tampoco.
Ahora si que estaba sola, al menos el desprecio hacia su familia venía del éxito de sus espectáculos, ahora ni siquiera ese reconocimiento tenía.
No quería gritar más, ya estaba cansada, no quería que nadie la mirara de nuevo para olvidarla al segundo siguiente, estaba harta, harta del mundo, sus lágrimas se habían secado hace tiempo, pero entre el hambre y el trabajo, lograba seguir.
En uno de sus shows se detuvo, no le veía el sentido, simplemente de la nada dejó de usar su magia, pero en ese momento empezó a sentir como las frutas caían al frente suyo y a su alrededor, y cuando miró al frente ahí estaba Twilight.
El sombrero y la capa ya estaban manchados, Trixie y Twilight se miraron unos segundos, y sin el más mínimo cambio de expresión, Twilight se dio la vuelta y se fue.
Fuera del radio de su carro, los ponis hacían su vida normal, tan brillante y emotiva como siempre, pero Trixie ya no le veía el sentido, se bajó de su carro y se fue corriendo.
Siempre había sabido que ese era su destino, flaca y malograda, escapando, no quería que la miraran, que la recordaran… pero menos que eso quería ver a Twilight alejándose sin expresión de ella para encontrarse con su esposo.
Todavía la amaba.
La molestaba el cielo negro, negro como un pozo sin fondo, con una rendición absoluta, siguió caminando hacia ninguna parte.
-No… - empezó a decir bajo, llegando a una abismo negro al lado del pueblo – Porque, no… decía con una voz suave y débil, el recuerdo de Sunset y Twilight chispeó e intentó gritar, pero su grito no se escuchó.
Al menos en el sueño no se escuchó.
Trixie despertó de golpe en su cama en la biblioteca, había lanzado un grito penetrante en medio de la noche.
Le temblaban los cascos y sudaba frío.
Pero despierta, con el corazón a mil por hora, sabiendo que su pesadilla era algo absurdo, no pudo convencerse de que no era cierta.
La puerta se abrió de golpe y Twilight apareció.
-¡Trixie ¿Estás bien, que pasa?! – Trixie no la escuchó de inmediato, estaba abrazándose a sí misma y repetía "no" suavemente, Twilight se preocupó en serio y corrió a la cama, vio sus mejillas cubiertas de lágrimas - ¡Trixie cálmate, dime que pasa ¿Fue una pesadilla?! – Trixie la miró por primera vez y luego de pensar unos segundos asintió lentamente.
Una pesadilla no era algo tan terrible que Twilight supiera, pero Trixie se veía tan indefensa que no pudo evitar sentarse a su lado y darle un abrazo, "Fue un sueño, es mentira, ¡Joder Trixie cálmate, esto es tan absurdo y patético!" se dijo la yegua, pero cuando llegaba a ese estado no tenía control ninguno sobre sus emociones.
-No sé qué tan terrible fue pero fue solo una pesadilla ¿Si? Cálmate Trixie – le dijo Twilight al oído, Trixie asintió de nuevo lentamente.
-Sí, tienes razón, es solo… fue solo… - pero Trixie no se lo creía, sabía que venía, se acercaba, la había golpeado antes esa honda pena que solo podía definir como un abismo eterno, aunque siempre la golpeaba sola, esta vez estaba Twilight cuando comenzó a sollozar.
Twilight la había visto llorar una par de veces, pero nunca había visto ese nivel de descontrol, estaba temblando y parecía que el llanto como los temblores fuera algo que estuviera fuera de su poder, como si la estuviera poseyendo, como si la estuviesen atacando.
-Ya Trixie, ya pasó, todo está bien, estás conmigo – Twilight repetía diferentes frases en un mantra tratando de calmar a Trixie – calma, todo va a estar bien.
-¿Twilight, Trixie? – preguntó Spike desde el pasillo, Twilight se dio vuelta y lo vio preocupado mirado la habitación a oscuras, él dragón alcanzó a ver a Trixie temblando en la colcha.
-No es nada, yo me hago cargo – dijo Twilight abrazando de nuevo a Trixie, Spike asintió con comprensión.
-Eh… ¿Quieren algo, un vaso de agua, café, leche? – preguntó Spike.
-Un vaso de leche - pidió Trixie con una voz ronca.
-Para mí también – dijo Twilight, Spike asintió y caminó hasta la cocina.
Trixie seguía temblando ligeramente, de vez en cuando limpiándose el rostro, sus temores saltaban de vez en cuando, burlándose de su autocontrol, odiaba eso, tomó su casco y como pudo, apunto a su frente, se dio un golpe.
-¡Trixie ¿Qué estás haciendo?!
-Tengo… que… controlarlo – dijo entre golpes, no demasiado fuertes, solo golpes, antes de darse otro la magia de Twilight no se lo permitió, la yegua la miraba reprobadoramente, pero con preocupación y cariño.
-¿Fue una pesadilla muy mala? – Preguntó Twilight, luego de unos segundos Trixie asintió con la cabeza - ¿Quieres hablar de eso? – Trixie se quedó unos segundos en silencio.
-Ahora mismo solo quiero calmarme – dijo Trixie intentando respirar profundamente, pero sabía cómo era el asunto, una vez esa ola negra se apoderaba de ella, no había salida rápida, tenía que aguantar y esperar a los días que se demorara en dejarla completamente, apoyó los codos en la cama y se sujetó la cabeza con los cascos, entre profundos y temblorosos suspiros.
-Bien – dijo Twilight todavía abrazándola - ¿Quieres que me quede? – Trixie asintió de inmediato, Twilight se preguntaba qué tipo de sueño tenía que haber tenido Trixie para estar así, luego de que la atacaran en Manehatan no había quedado tan dolida como ahora – Me asustaste mucho, cuando gritaste pensé que te había pasado algo malo… no es que una pesadilla sea algo bueno, pero… bueno, tú me entiendes.
-¿En serio te preocupas por mi? – la pregunta venía cargada de más significado del que Twilight pudiera adivinar.
-Claro que si, somos amigas – dijo Twilight – Claro que si escucho gritar así a una de mis amigas me voy a preocupar, parecía que te estuvieran matando, y luego voy y te encuentro así… ¿Estás bien Trixie, segura? Yo me puedo quedar aquí hasta que puedas hablar de tu pesadilla, si quieres claro….
-Estoy… estoy algo mejor – dijo Trixie sin lograr que Twilight le creyera, la oscuridad echaba raíces y cuando recordó la imagen de Twilight besando a Humming gimió y ocultó de nuevo su rostro en las mantas.
Twilight pensó en qué tipo de pesadilla tenía que haber tenido para quedar así, siendo la yegua fuerte que era, además, no era miedo lo que pesaba sobre Trixie, era pena, cualquiera podía verlo, al menos en el último tiempo Twilight había aprendido que tipo de cosas atormentaban a Trixie, Twilight se acomodó a su lado en la cama.
-¿Qué haces Twilight?
-Me voy a quedar aquí hasta que me puedas decir que soñaste.
-No vas a quedarte en vela por mi culpa.
-Muy tarde, no voy a pode dormir tranquila de todas formas – dijo Twilight – no sabiendo que dejé a una amiga sola llorando así…
Se hizo un largo silencio, hasta que Spike llegó con dos tazas de leche caliente.
-¿Dónde las dejo? – preguntó Spike, pero de inmediato Twilight las levitó hasta la mesita de noche.
-Muchas gracias Spike – dijo Twilight.
-¿Todo está bien?
-Sí, está controlado – dijo Twilight – ve a dormir Spike.
-Okey, buenas noches Trixie, cuídate, buenas noches Twilight – Twilight se despidió y Trixie asintió al dragón, que se fue más tranquilo a dormir.
-En serio no tienes que quedarte Twilight, esto es algo que me pasa de vez en cuando, voy a estar bien – dijo Trixie.
-¿De vez en cuando te despiertas gritando y llorando de una pesadilla? – Twilight fruncía el ceño, Trixie suspiró, dándose cuenta de su error.
-Algo así, aunque esta vez fue peor… supongo que ahora tengo más que perder…
-Trixie, cuando viniste aquí te pedí que intentaras estar bien, y no te he presionado porque se que has pasado por mucho, pero ahora te pido que me lo cuentes ¿Si? Si te comprometiste a poner un esfuerzo, lo mejor sería que intentaras deshacerte de esas pesadillas.
-Como si fuera tan fácil – dijo Trixie con una risa irónica, de inmediato sintió de nuevo el peso oscuro de sus pensamientos, sabía que era ridículo, pero en ese instante estaba completa y absolutamente convencida de que la visión de sus sueños era real, y peor, de que era como las cosas tenían que ser.
-Pero me prometiste intentarlo – insistió Twilight, Trixie la miro de reojo, era cierto, se había dicho que iba a intentar salir recompuesta de la biblioteca, incluso aunque ahora le pareciese ridículo.
-Okey Twilight – dijo hundiéndose cada vez más y más notoriamente en esa masa negra – te voy a contar.
La pesadilla era siempre con el mismo tema, así que solo le contó la última, evitó por supuesto decirle sobre el tema de ella con Humming.
La voz monótona y la mirada cada vez más ausente de Trixie asustaron un poco a Twilight, además su pesadilla era tan desconsoladora que Twilight sin casi darse cuenta tomó el casco de Trixie mientras ella seguía con el relato, al final del mismo Twilight tenía una expresión triste y adolorida.
-En… ¿en serio crees que haría algo así? – preguntó luego de un rato.
-No, claro que no – dijo Trixie con un suspiro – pero cuando llego a esto simplemente no puedo quitarme el pensamiento de la cabeza, y lo peor es que no es que piense mal de ti o de nadie, es que me parece que así va a ser…
-…No puedes seguir pensando así Trixie – dijo Twilight seriamente – si estás intentando salir de esta situación tienes que creer que se puede.
-Lo intento todos los días y hasta ahora he podido, pero de repente simplemente me hundo… ya aprendí a lidiar con eso Twilight, en un par de días voy a estar bien – dijo Trixie hundiéndose de nuevo en las sábanas, para intentar dormir, levitó la taza de leche y tomó un largo trago – puedes ir a dormir si quieres.
Twilight empezó a angustiarse, nunca antes había estado en una situación tan frustrante con una amiga, todos sus problemas se solucionaban en una tarde o máximo un día, Trixie tenía sus penas pegadas por años, necesitaba un esfuerzo sublime solo ablandar la suciedad, entonces recordó de nuevo las palabras de Humming, con gente así, lo mejor es buscar gestos que no se expliquen con solo lógica, para que el que lo reciba no pueda reducirlo a educación o estándares, un gesto que el otro no pueda evitar ver como cariño sincero y puro, como una conexión real entre dos ponis.
-Si me quedo aquí supongo que eso iría en contra de todo lo que soñaste – dijo Twilight, oh… diablos, cierto, se supone que no tenía que racionalizarlo… tal vez en esa situación fuera suficiente.
-Sí, supongo que sí, aunque repito que no tienes porque… - Trixie se interrumpió cuando sintió el cuerpo tibio de Twilight bajo las sábanas al lado suyo - ¡¿Qué estás haciendo?!
-Acabas de decir que sirve – dijo Twilight – a mi no me molesta, y a ti tampoco, así que ¿porque no?
-¿Quién dijo que no me molestaba?
-Oh, deja de rechazarme por las puras y acepta una derrota, cuando esto pasó hace una semana no te molestó en lo absoluto – Twilight se acomodó espalda con espalda – y si sirve para que la próxima vez no te afecte tanto, vale la pena.
Trixie pensó en como rechazarla, su cariño, por dulce que fuera en este momento, también le dolía, pensando constantemente en perderlo de la peor forma, pero estaba perdiendo contra ella, ahora se empezaba a decantar por absorber de ese cariño tanto como pudiera antes del final… Twilight tenía razón.
-Es… está bien… ¿Twilight? – Trixie tembló un poco antes de seguir.
-¿Si?
-¿Puedes… puedes abrazarme? – Trixie abrió los ojos cuando preguntó, segura de que se lo iba a negar, Twilight por su parte tragó y se sonrojó hasta el cuello, ahora que lo pensaba, había estado abrazando a Trixie ese día y a ella no le había molestado, tal vez no fuer gran cosa entre los errantes, Twilight no logró razonar porque no hacerlo, especialmente si tenía que darle una demostración honesta de cariño.
-Claro… supongo que no hay problema con eso – dijo Twilight, se dio vuelta y abrazó a Trixie sin que esta pudiese creerlo, el corazón de Trixie empezó a golpear su pecho como loco, incluso le dio miedo que Twilight lo notara de lo fuerte que palpitaba, Twilight, al sentir el calor de la espalda de Trixie junto a su abdomen se relajó, esto era algo que los ponis tenían que probar más seguido, tal vez todos los amigos pudieran hacerlo, se sentía tan bien… con una sonrisa extendió sus alas y rodeo el cuerpo de Trixie, que soltó un suspiro de placer que Twilight, afortunadamente, confundió con uno de relajación - ¿Así está bien?
-Sí, perfecto – dijo Trixie intentando que su voz sonara normal – buenas noches.
-Buenas noches – dijo Twilight cerrando los ojos y durmiéndose poco después.
Trixie se durmió con el cuerpo caliente pero feliz, con una felicidad frágil e insegura, pensando en que le quedaban un par de horas de sueño antes de salir donde Apple Jack.
-Estoy segura de que Apple Jack entendería si llegaras más tarde, incluso si no fueras un día, puedes ir el domingo – dijo Twilight desde la cama de Trixie, ella trabajaba y estudiaba constantemente pero en serio necesitaba esas ocho horas de sueño, se estaba restregando los ojos y bostezando constantemente – hoy apenas y dormiste.
-Si, pero no le he dicho siquiera, si se hace muy duro lo dejo un poco antes y voy donde Fluttershy, pero tengo que llegar a la hora de siempre – respondió Trixie que se estaba arreglando.
-Como me encanta mi horario – dijo Twilight – trabajo mucho pero cuando quiero.
-Sí, gracias por restregármelo – bromeó Trixie, miraba hacia otros lados intentando que Twilight no notara lo ruborizada que estaba, por su parte Twilight estaba un poco menos avergonzada, mirando a Trixie notó todavía algo de amargura en su rostro, esa amargura fría y vacía de la noche anterior.
-¿Vas a estar bien? – preguntó Twilight, Trixie supo a lo que se refería.
-Sí, voy a estar bien, estoy bien, es decir, no estoy bien BIEN, pero estoy mejor que como hubiera estado si hubiera dormido sola – dijo Trixie, se volteó un segundo – gracias Twilight.
-De nada – dijo Twilight bostezando – cuídate, ahora yo voy a seguir durmiendo un rato – y se tapó con las sábanas.
-Suerte con eso – dijo Trixie – adiós, cuídate – dijo ya habiendo comido envolviéndose con la bufanda, dudó un segundo pero luego se acercó a Twilight y le dio un largo beso en la mejilla.
-Adiós – dijo levantando Twilight un casco por encima de la frazada.
Trixie se fue donde Apple Jack bostezando y maldiciendo por lo bajo.
Twilight quiso dormir pero se sentía demasiado activa y despierta como para eso, así que se levantó apenas y salió de la habitación chasqueando la lengua y con los ojos adormecidos, apenas salir, vio a Spike mirándola desde la sala, el dragón levantó una ceja con una sonrisa maliciosa.
-Me decepcionas Twilight, en serio creo que no tendrías porque aprovecharte de un momento de debilidad – gesticulaba Spike - si hubieras insistido un tanto Trixie te hubiera invitado a su cama.
Twilight negó con la cabeza, se estaba acostumbrando a las bromas del dragón.
-Cállate Spike.
Trixie notaba la diferencia, no era una gran diferencia, pero el hecho de que hubiera una se le hacía sorprendente.
Usualmente esa negrura la quemaba como un acido por dentro un lago tiempo, hasta que se consumía por completo y tenía que reconstruir todo lo quemado, y construirlo desde la nada, casi sin el más mínimo ánimo, era como uno de esos juegos de recursos donde se llegaba a un desequilibrio que terminaba por destruir todo, Trixie sabía que en el alma de un poni, simplemente podía aplicarse más dolor y tesón a la formula y se salía adelante.
Ahora tenía una dulce emoción en el pecho, esa emoción podía aguantar, sabía que no iba a aguantar para siempre, pero la emoción iba a seguir ahí como un escudo, la emoción negra iba a quemar menos, e iba a tener que recuperarse con más ánimo que antes.
Twilight ya la había empezado a curar sin darse cuenta.
Claro que eso no evitaba que estuviera cayéndose del cansancio, se había dormido muy tarde, para luego tener una pesadilla, Twilight era la única que le había entregado algo de descanso.
Y el Otoño estaba volviendo los días fríos, cuando Apple Jack la vio el frente del granero siete horas después de que llagara estaba respirando agitadamente, con la cara enrojecida, y los párpados algo caídos, tenía un poco más de la mitad de los baldes que usualmente tenía a esa hora, cuando había llegado se veía cansada, pero solo ahora Apple Jack notaba que realmente no se veía bien.
-¿Estás bien sugarcube? – Preguntó la granjera girando la cabeza – te vez más apaleada de lo normal.
-Estoy bien, es solo que ayer me dormí tarde y después tuve una pesadilla, no dormí más de un par de horas – dijo Trixie estirándose lentamente – y la pesadilla también fue bastante mala.
-Sí, pareces cansada… - dijo Apple Jack – sabes, no trabajes duro, trabaja relajada, puedes venir un par de horas el domingo si quieres, además, solo quedan un par de horas, incluso, si quieres, puedes irte.
-No, prefiero trabajar hasta tener un poco más, al menos tres cuartos – dijo Trixie – gracias de todas formas.
-Como quieras, pero no mueras más de lo que puedes masticar – dijo Apple Jack – yo aprendí esa lección por las malas.
-Te tomo el consejo.
De vuelta a la biblioteca podía notar como esa resistencia en su pecho se terminaba de consumir, en un par de horas máximo iba a hundirse de nuevo para no salir hasta pasado mañana mínimo.
Entró a la biblioteca y la recibió Twilight que leía en la sala.
-Wow, Trixie, no te ves muy bien – dijo Twilight frunciendo el ceño.
-No me siento bien, estoy agotada – dijo Trixie casi sin ánimo.
-Déjame, te preparo agua para que te des un baño – dijo Twilight – he estado estudiando ese hechizo de temperatura.
-Gracias – dijo Trixie desplomándose en el sillón - ¿Dónde está Humming a todo esto?
-Se fue hace unos minutos – dijo Twilight, Trixie se arrepintió de preguntar de inmediato, solo pensar en el tipo la irritaba.
Trixie casi se queda dormida en el sillón, pero antes de entrar en el sueño escuchó la voz de Twilight.
-El baño está listo – dijo al lado suyo, Trixie reaccionó y abrió los ojos lentamente, parpadeando a destiempo, Twilight no pudo evitar sonreír – pero no te duermas en la bañera, te puedes resfriar si al agua se enfría.
Trixie no articuló una respuesta inteligible, solo murmuró algo y fue derecho al baño. Y de hecho se quedó dormida unos minutos en la bañera, joder, que molesto es tener tanto sueño cuando uno tiene cosas que hacer, ¡tenía! que ir donde Reitu, salió de la tina medio despierta, sus pensamientos no terminaban de cuajar cada vez que pensaba en algo, usó su cuerno para secarse y salió del baño.
Cuando Twilight la vio tuvo que aguantar la risa, la yegua era la más adorable demostración de terquedad que había visto, sus parpados caían constantemente intentando cubrir sus ojos, pero con una cara sería y decidida seguía caminando hacia delante.
-Trixie ¿No crees que deberías descansar un poco?
-No puedo, tengo que ir a ver a Reitu y practicar el hechizo de meditación – dijo Trixie tercamente, estar depresiva y trabajar nueve horas luego de no dormir es bastante cansador, y más que eso, no te da mucho ánimo, además del ambiente frio de ese día, con el baño caliente… su cuerpo parecía negarse a responderle.
-Cierto, pero tal vez sería mejor que te sentaras un buen rato, no quieres quedarte dormida de camino a casa de Fluttershy.
Trixie la miró y parpadeó lentamente con esa mueca de orgullo suya, Twilight de nuevo se aguantó la risa.
-Supongo que tienes razón – dijo Trixie echándose en el sillón.
-Claro que tengo razón, ahora toma una manta, que el cambio de temperatura no te resfríe – dijo Twilight envolviendo a Trixie – y una almohada, para que no te duela el cuello.
-Bien, voy a estar aquí una media hora – dijo Trixie haciéndose un capullo – luego voy a ver a Reitu, y a practicar… - diez segundos después estaba profundamente dormida, Twilight por fin libero su risita reprimida.
El rostro de Trixie se veía tan pacífico y fuerte cuando dormía… pero en realidad no tenía paz en el alma, o tal vez sí, pero muy profundo, si no fuera así no habría aguantado tanto para empezar a recuperarse tan rápido, en un impulso de ternura, Twilight se adelantó y le acarició la cabeza, peinándole algunos mechones, Trixie se retorció balbuceó un poco antes de quedarse quieta. Twilight salió alegremente por la puerta, dejando a Trixie dormir.
Trixie sintió unos golpecitos débiles pero con algo duro al lado de su cara, se despertó lentamente, estaba en la biblioteca, y por la ventana se veía el cielo oscuro de la noche, abrió los ojos de golpe.
-¡Mierda, me quedé dormida! – dijo levantándose de golpe y pensando en Reitu, hasta que vio al lagarto volando por los aires y cayendo en la mesa del frente, despataparrado, mirándola de cabeza, puso una expresión de molestia - ¿Reitu, que haces aquí? Ah, perdón por hacerte volar –detrás suyo escuchó la risa de Twilight y Spike.
-Fui a buscarlo cuando te quedaste dormida – dijo Twilight – se supone que tendrías que haber ido tu, pero ser la princesa y amiga de la cuidadora tiene sus ventajas, tienes que firmar un papel y entregárselo mañana.
-¿O sea que ya es mío? – Preguntó Trixie – mi mascota, quiero decir.
-Sí, tu mascota, el lagarto draconiano – dijo Twilight, Trixie bajó la vista cuando sentía que Reitu escalaba su cuerpo de nuevo – le dije que no te despertara pero no hizo caso – Trixie se acostó de nuevo de espaldas y Reitu llegó hasta su cara, Trixie por un segundo pensó que iba a darle unos de su golpecitos, pero en vez de eso, sorpresivamente, se acurrucó en su pecho hasta hacerse una bola para quedarse dormido, empezó a hacer un sonido entre un ronroneo y el rugir de las llamas.
-Eres demasiado parecido a un gato – dijo Trixie – pero así me gusta – empezó a acariciar sus escamas, y el lagarto la miró de nuevo unos segundos con algo así como una sonrisa, Trixie rió, al parecer el pequeño le acababa de dar un poco más de dulzura para aguatar algo más ese acido negro que intentaba quemarla por dentro.
Twilight también estaba feliz, Trixie sonreía brillante mientras acariciaba al dragón.
-Juntos vamos a recorrer toda Equestria, y un poco más allá – dijo Trixie sonriéndole el lagarto, su sonrisa tan sincera y alegre golpeó a Twilight como un mazazo, de golpe se sintió insegura mientras el pecho se le apretaba, antes había estado pensando en las palabras de Humming, realmente no podía decir que le desagradara directamente todas las ideas de las que él había hablado, pero si era con esa Trixie, si de vez en cuando podía tomar ese corazón malherido y sacarle una sonrisa tan brillante y alegre como ahora, la que lanzaba al lagarto en el aire mientras jugaban, si podía ver esa sonrisa una vez al día, no, dos veces a la semana… entonces no quería que Trixie se fuera, quería verla sonreír cientos de veces, hasta verla sonreír siempre, hasta que no la necesitara más.
Sus emociones y pensamientos la asustaron y sorprendieron de golpe, no, mejor no, prefiero que siga necesitándome aunque sea un poco… eso es terriblemente egoísta Twilight, lo sé pero… ¿Pero qué?... pero no quiero.
Twilight respiró profundo un par de veces antes de levantarse e ir a su pieza.
-Tenemos que re planear la salida, hoy necesitas dormir bien – dijo Twilight.
-Pero acabo de dormir muy bien – dijo Trixie.
-No arruinemos tu ciclo de sueño.
-Okey, si, tienes razón – dijo Trixie – Twilight ¿Estás bien?
Twilight se veía nerviosa y algo indispuesta.
-Sí, claro, esto bien, bien, solo, tengo un enigma en la cabeza que no me deja tranquila- Twilight sonrió y siguió caminando hasta la pieza.
-¿Entonces hoy no va cuento? – preguntó Trixie.
-No, lo siento, yo también estoy agotada, por hoy creo que sería mejor acostarnos temprano.
-Okey, buenas noches Twilight – dijo Trixie.
-Buenas noches Trixie, Spike – dijo Twilight.
Spike había estado observando a ambas con una sonrisa irónica en el rostro, pero no alcanzó a escuchar las siguientes palabras de Trixie, que le dijo en un susurro a su lagarto.
-La dulce rutina empieza a desmoronarse de a poco, mejor que no te acostumbres, dentro de poco vamos a irnos de este árbol – el lagarto parecía entender todo lo que le decían, o tal vez fingía entender por orgullo, como fuera, asintió y bajó e cuerpo de Trixie, mientras esta iba a su pieza, levitando un canasto en que Twilight había llevado a Reitu.
-Buenas Spike.
El dragón asintió de nuevo y se enfocó de nuevo en el libro que tenía en las manos, un tratado sobre la maldad del espíritu, basado en los actos de Nightmare Moon, Discord, Chrysalis y King Sombra que se había postulado hace poco, pero la información no lo convencía.
A la mañana siguiente Trixie seguía sintiéndose algo cansada, aunque ni de carca como el día anterior.
-Buenas Apple Jack – dijo al acercarse – dime que no voy a tener que venir el domingo.
-Eso deberías saberlo tú – dijo Apple Jack saludándola con el casco – aunque ayer revisé y si sigues así el viernes que vas temprano.
-Excelente – dijo Trixie – de cualquier forma tengo una duda ¿Este trabajo solo está en pie hasta por Otoño cierto?
-Bueno si… la verdad llegaste en la época de recolección más dura – dijo Apple Jack – no es que un unicornio sea nunca inútil, pero si, este trabajo y la paga tienen un tiempo de caducidad de tres meses.
-Mejor saberlo – dijo Trixie mirando al cielo – en tres mese creo que puedo volver a la carretera y ganar algunos bits.
Apple Jack se detuvo unos momentos a mirar a Trixie de reojo.
-¿Sabes? Tal vez debas quedarte aquí, o sea, viajar y trabajar no es malo, pero tener tu centro de mando en Poniville no parece una mala idea.
-Tal vez… en un futuro – dijo Trixie – en un futuro lejano.
-¿Por qué no? Sé que el pueblo no te adora pero por lo que se está mejor que el resto de Equestria.
-Déjalo en que me haría bien alejarme de Poniville por unos cuantos meses – dijo Trixie asintiendo y mirando de frente.
-No voy a preguntar – dijo Apple Jack volviendo al trabajo – pero conmigo tienes trabajo seguro y bien pagado hasta que acabe otoño, estoy segura que luego puedo encontrar algo, pero para ese momento supongo que ya quieres estar lejos.
-Exacto, como sea, voy a poner cascos… o cuerno a la obra.
-Así se habla, todavía quedan muchas manzanas que recolectar.
Twilight caminaba hacia Carruosel Boutique, la noche anterior no había dormida tranquila, estaba inquieta y confundida, y su intuición le decía que el consejo más acertado vendría de Rarity, sabía que la yegua se acostaba temprano y dormía siempre sus nueve horas obligatorias de belleza, si llegaba a las siete y media seguramente la iba a encontrar en ese momento pacífico y relajado que luego se convertía en un caos creativo que prefería no interrumpir.
Golpeó la puerta y al minuto apareció la diseñadora con una taza de té envuelta en una bata, arqueó una ceja con sorpresa.
-¿Twilight? Me pregunto qué puedes estar haciendo aquí tan temprano – dijo ladeando la cabeza - no es que me moleste, no pienses eso, pasa, acomódate, usualmente empiezo a trabajar más tarde – dijo dejándole entrar – adelante querida, te sirvo una taza de té, los Otoños se han vuelto más fríos con el tiempo, no sé que estarán haciendo los pegasos.
-Muchas gracias Rarity – dijo Twilight cuando la yegua por fin la dejó hablar – y gracias por el té, la verdad… vengo aquí porque tengo que hablar esto con alguien, y no puedo pensar en nadie mejor que tu para esto.
-Oh, parece que estás en un aprieto linda, conmigo puedes hablar de lo que sea, no te preocupes – dijo Rarity levitando una taza de té y sentándose en un sillón, Twilight se sentó al frente suyo.
-Es… es sobre un poni que conocí hace poco – dijo Twilight rascándose el cuello.
-Continua – dijo Rarity sonriendo para sus adentros, por Sweetie Belle había escuchado del guapo corcel que trabajaba con Twilight, de alguna forma la imagen de Trixie le incómodo, pero al parecer sus bromas eran solo bromas, hace dos semanas vivían juntas y no había pasado nada.
-Bueno… la cosa es, por este poni siento algo que no puedo relacionar con amistad – dijo Twilight enrojeciendo – hasta ahora siempre luego de pensar un poco podía analogarlo con un sentimiento de amistad, pero ayer… ayer me di cuenta de que estaba sintiendo algo nuevo que no calza con amistad exactamente.
Twilight casi hablaba para sí misma en ese momento, miraba hacia un lado mientras las palabras, al salir de su boca, hacían que las piezas cayeran en su sitio, Rarity sonrió al ver como la princesa se enrojecía.
-Oh Twilight, no sé si entiendo, por cómo me lo dices, pareciera que te estás enamorando – dijo Rarity irónicamente.
-No estoy diciendo eso – dijo Twilight – pero no entiendo de estas cosas, por eso vine a verte Rarity, no sé qué hacer - Twilight se tomó la frente con el casco con el rostro compungido.
-Okey, okey cálmate querida, nada de esto es el fin del mundo – dijo Rarity – primero dime, ¿A qué te refieres con que no puedes explicarlo, como te diste cuenta de eso?
Twilight golpeó sus cascos con nerviosismo.
-No quiero que se vaya – dijo Twilight – no quiero que se vaya de Poniville, quiero que se quede aquí.
Y aquí es cuando las diferencias entre Rarity se hacen presentes, Rarity es dada a enamorarse, a diferencia de Twilight. Más de un mes para darse cuenta realmente era un tiempo demasiado largo para la diseñadora.
-Este poni llegó hace poco a Poniville, muy poco, y en algún momento se va a ir, es parte de su trabajo, pero no quiero que se vaya…. Quiero que se quede aquí…
Ese "poco tiempo" disparó la atención de Rarity directo a Humming, pues vivir con un enmarado por dos semanas no calza bajo su percepción de "poco tiempo"
-No entiendo cual es el problema, simplemente te confiesas y le dices que quieres que este contigo, no debería ser tan difícil para la princesa – dijo Rarity tomando un sorbo de té.
-No es tan simple – dijo Twilight – primero, no estoy segura de querer una relación, además… además me da miedo, no sé qué hacer, como comportarme, que debería decir, como debería abrazar a alguien, nunca he estado en una relación – Twilight enumeraba esas cosas mientras su personalidad paranoica tomaba control de ella - ¡Por Celestia, esto no hace más que complicarlo todo! ¿Quién necesita una pareja? Hay… tantas cosas que puedo hacer mal, y si estoy un tiempo con alguien, que no estoy segura de que quiera, luego se va a acabar y voy a caer en depresión, y el poni con quien este también… aunque no sé si valga una depresión dejar de estar conmigo, tal vez el poni lo celebre… - Twilight había estado agitándose en su discurso, Rarity se acercó y le puso un casco en la boca, la princesa dejó de hablar y la miró unos segundos, en sus ojos se veía el temor y la inseguridad, Twilight había aprendido muchas cosas en su estadía en Poniville, pero para una yegua que hasta casi los veinte no tenía relación con el mundo exterior, era comprensible que una relación le diera miedo, aunque esto parecía un poco excesivo – no puedo aprender nada de esto en los libros Rarity.
-Por supuesto que no querida – dijo Rarity con una mirada amorosa – esto es algo que tienes que aprender por ti misma, Twilight, amar a alguien es el sentimiento más maravillosos que puede tener un poni, no puedes temerle tanto a eso.
-Es que además, la situación no es la más apta – le dijo Twilight.
-Nunca lo es – dijo Rarity sentándose de nuevo – siempre hay impedimentos, pero tienes que intentar experimentarlo, y hacerlo de la mejor forma posible ¿No quieres morir sin haber amado a nadie cierto?
-Claro que no, es solo que no estaba en mis planes sentir… esto en este momento de mi vida.
-Pero es algo que no se planea Twilight, solo llega – dijo Rarity – si vienes por un consejo o solo para desahogarte, no te puedo decir más que tienes que intentarlo… se nota que todavía no estás segura de lo que sientes.
-No, la verdad eso también me da miedo, tengo la impresión de que podría despertar mañana y no sentir nada en absoluto.
-Entonces no te queda más que averiguar que sientes realmente, y una vez lo hagas, si realmente estás enamorada, disfruta tu amor lo más que puedas, en vez de dejar que te torture.
-Eso – dijo Twilight – tiene sentido.
-¿Te he sido de ayuda querida?
-Si… supongo que también necesitaba simplemente decírselo a alguien – dijo Twilight – honestamente, esto me tomó por sorpresa, aunque supongo que yo dejé que me tomara por sorpresa, pude habérmelo imaginado.
-Me alegra al menos podido escucharte – dijo Rarity - ¿Hay algo más de lo que quieras hablarme?
-Nada en específico.
-De todas formas quédate un rato, ya que estás aquí podemos tener un momento de relajación antes de empezar el día.
-Okey – dijo Twilight sonriendo, conversaron una media hora, constantemente aparecía el tema de Spike y Sweetie Belle, al parecer lo estaban llevando bien, Twilight seguía haciendo investigaciones sobre el asunto, aunque no se apresuraba demasiado, el tema no iba a ser realmente importante hasta dentro de un tiempo.
-Hasta luego Rarity, gracias por escuchar mis tonterías – dijo Twilight saliendo de la boutique.
-Para eso están las amigas, yo les he hecho escuchar muchas de las mías – dijo Rarity despidiéndose.
"Esta visita al spa con Fluttershy va a ser de lo más interesante" pensó Rarity mientras preparaba todo para comenzar a trabajar, podía ser tan discreta como quisiera, pero entre ella y Fluttershy no había secreto alguno.
Cuando Twilight llegó a la biblioteca estaba Humming esperándola en el salón.
-Muy buenos días princesa – dijo con una leve inclinación - ¿Cómo va su relación con la encantadora señorita Trixie?
Apenas vio como las mejillas de Twilight se enrojecían, Humming supo que iba a ser un día divertido.
Trixie llegó a la biblioteca un poco más tarde que de costumbre, había tomado el consejo de Apple Jack, trabajó no tan duro pero más tiempo, se estaba acostumbrando más al hechizo, eso lo hacía más fácil, pero no podía permitirse agotarse cualquier día de estos y no poder usar magia normalmente por días.
Cuando llegó encontró a Twilight y Humming conversando en la sala, Humming tenía su típica sonrisa maliciosa, y hablaba a Twilight en tono confidencial, por su parte Twilight desviaba la mirada enrojecida.
-Hola Trixie ¿Cómo te fue? – preguntó Twilight zafándose de su conversación con Humming.
-A Trixie le fue bien gracias – dijo Trixie en un tono más inapetente que el tono frío que usualmente usaba cuando Humming estaba ahí - ¿Cómo te ha ido a ti Twilight?
-Bien, hey Trixie, recuerda que tienes que ir a entregarle el papel a Fluttershy.
-Sí, salgo ahora mismo.
-¿No vas a comer algo antes de salir? – preguntó Twilight – o descansar un rato.
-Voy a comer algo de camino – dijo Trixie levitando un papel de encima de la mesa donde había quedado el día anterior, el lagarto, que había estado observando desde una esquina se aceró rápidamente – hola a ti también Reitu – dijo Trixie con una sonrisa, extendiendo el casco para que subiese a su cabeza – hasta luego.
-Hasta luego – dijo algo desarmada Twilight, se quedó mirando la puerta luego de que Trixie la cerrara.
-¿Algún problema princesa? – preguntó Humming.
-Es solo que hace mucho que Trixie no habla en tercera persona – dijo Twilight frunciendo el ceño – no sé si está recuperando su personaje, su confianza… o se está cerrando de nuevo.
Humming se quedó mirando la puerta unos segundos también antes de despedirse y salir.
Trixie caminaba hacia el cobertizo de Fluttershy respirando profundamente e intentando calmarse, tenía que evitar ser devorada de nuevo por esa ola negra que la había devorado en sueños, a cada minuto sentía como estaba a punto de perderse antes de lograr calmarse y seguir adelante.
Trixie llegó al cobertizo y tocó la puerta, pero nadie salió a recibirla.
-Parece que Fluttershy no está en casa – dijo Trixie – y tampoco quiero volver a la biblioteca… ¿Te parece si tomo una siesta debajo del árbol Reitu? No recordé tomar una poción para practicar magia así que con lo cansada que estoy… – el lagarto la miro a la cara sin cambiar de expresión, así que Trixie lo tomó como un sí, se fue al árbol más cercano y se echó bajo su sombra.
Reitu se echó sobre su panza y Trixie comenzó a acariciarlo mientras esperaba el sueño.
Pero el sueño no llegaba, se pasó un tiempo en un estado de duermevela, cada vez que estaba a punto de dormirse, un pensamiento, una idea, un miedo lograba escurrirse en su mente para molestarla y despertarla de nuevo.
Tan concentrada en su molestia estaba que no escuchó los suaves pasos que se acercaban a ella cuando explotó.
-¡Oh joder, ¿Quién me manda a enamorarme de Twilight, por los dioses?! – escuchó una exclamación ahogada a sus espaldas y cuando giró el cuello hacia arriba vio a Fluttershy roja cubriéndose la boca con los cascos.
-Oh, yo lo siento, no estaba intentando espiar, o escuchar eso – dijo Fluttershy empequeñeciéndose, y cubriéndose con su melena.
-Mierda – dijo Trixie cubriéndose el rostro con los cascos mientras Reitu se reía en su estómago, Fluttershy se ponía cada vez más nerviosa mientras Trixie gruñía, hasta que de la risa el lagarto empezó a lanzar llamas.
-Promete que no le vas a decir a nadie – dijo Trixie mientras tomaba un sorbo de te en el cobertizo de Fluttershy.
-Ya lo hice tres veces Trixie, no le voy a decir a nadie – Fluttershy parecía algo más tranquila, pero un pensamiento la inquietaba.
-Lo sé, lo siento. Pero no quiero que nadie sepa nada… además de eso estoy segura que Spike, Rarity y Humming sospechan algo – Fluttershy bajó la cabeza al escuchar el nombre de Humming.
-Humming… el semental que trabaja con Twilight ¿cierto? – preguntó Fluttershy, aunque ya sabía la respuesta.
-Sí, ese mismo.
-Rarity me habló de él hoy en el spa – Fluttershy no sabía que decir o hacer frente a lo que le había comentado Rarity, pero es el tipo de poni que cuando no sabe simplemente dice la verdad – luego de que Twilight le comentara en la mañana… que se estaba enamorando de un recién llegado….
La reacción de Trixie fue lenta pero inmediata, Fluttershy vio como sus ojos empezaban a abrirse, al igual que su boca, como su respiración de detenía y tomaba la apariencia de una estatua asustada, su casco izquierdo, detenido en el aire, empezó a temblar con un pulso inconstante, unos diez segundos después inhaló de nuevo, cinco segundos más tarde logró soltar el aire y en ese momento se desinfló, se echó el sillón con la cabeza en el brazo del mismo, su mirada perdida en la distancia.
-Trixie ¿Estás bien? – preguntó Fluttershy.
-No – respondió Trixie de inmediato.
-Oh Trixie, lo siento, es solo que, Rarity me lo comentó esta tarde en el spa, y luego cuando te escuché, no sabía qué hacer, entonces simplemente lo dije… - en ese momento Trixie la interrumpió.
-Está bien Fluttershy, está bien, estaba casi segura de eso… supongo que es mejor mientras antes me lo confirmaran… - dijo Trixie apretando los dientes.
Reitu se subió al brazo del sillón y miro a Trixie directo a los ojos, y con una mirada rígida y seria comenzó a hacerlo un áspero cariño en la mejilla.
-Gracias Reitu – dijo Trixie intentando una sonrisa.
-Es bueno ver que se están llevando bien – dijo Fluttershy sentándose detrás de Trixie en el mismo sillón, dudó un segundo antes de acercarse y acariciar la cabeza de Trixie suavemente – realmente lo siento por esto ¿Vas a estar bien?
-Sí, voy a estar bien, que demonios, hace tiempo que no he estado tan bien – dijo Trixie, aunque no lo parecía.
-¿Cómo… como pasó? – Preguntó Fluttershy – está bien si no quieres hablar de eso, pero me sorprende saber de repente que estás enamorada de Twilight.
Trixie acarició a Reitu y levantó la mirada hacia Fluttershy.
-Promete no decirle nada de esto a nadie.
-Lo prometo – dijo Fluttershy, sabía que lo mejor para Trixie era hablar de esto con alguien.
-Si le dices a alguien voy a hacer que te arrepientas – dijo Trixie, luego lanzó un largo suspiro – la verdad conozco a Twilight desde hace mucho tiempo, ella no lo recuerda, pero yo la vi cuando tenía nueve años y ella solo tenía siete, a decir verdad me gustó desde ese momento, fue confuso claro, que me gustara una yegua teniendo nueve años.
-¿O sea que siempre te han gustado las yeguas? No pienses que me molesta – agregó de forma innecesaria, agitando la cabeza.
-Desde que tengo memoria, como sea, supongo que recordarla tanto tiempo hizo su efecto – Trixie le comentó brevemente sobre su paso por la academia y como vivía en ese tiempo – supongo que Twilight representa lo que siempre he querido y me ha atraído, ahora mas encima es una princesa, es inteligente, es… cariñosa no solamente, es increíble – dijo Trixie con una sonrisa soñadora – no puedo imaginarme a otro poni que hubiera hecho por mi tanto como ella, solo porque lo necesitaba… Incluso cuando me comporté como una idiota siempre – dijo riendo –no sé cómo explicarlo, pero cuando la miro no puedo evitar tener más esperanza y confianza.
-Yo creo que Twilight fue la única que logró verte claramente, y que le gustó o que vio- dijo Fluttershy, Trixie lo pensó unos momentos, ciertamente, solo se había abierto, primero por rabia y frustración, y luego con cariño, a Twilight, pero sabía que no sería lo mismo si otra lo hubiese hecho… solo le quedaba dejarlo a romanticismos como química o tu poni destinado o tonterías por el estilo.
-Cuando estoy con ella me siento bien, eso es todo – dijo Trixie.
-Realmente te gusta ¿Cierto? – preguntó Fluttershy con una expresión algo triste.
-Sí...
-¿Qué vas a hacer entonces?
-Nada, cuando consiga mi carro me voy de la biblioteca, voy a trabajar con Apple Jack hasta Invierno y luego veré que hago – Fluttershy dudó revolviendo su melena antes de decir en voz baja.
-Tal vez tengas que decirle.
-¿Decirle a quien, a Twilight?
-Sí.
-De ninguna forma, además, ya está enganchada con Humming, no tiene sentido decirle nada, no te preocupes por mi Fluttershy, yo voy a estar bien, necesitaba un tiempo para volver a rearmarme, eso es todo.
-¿Pero entonces no vas a intentarlo siquiera?
-No, no estoy para jugar con mi vida en este momento, además, una pareja no lo es todo, incluso puede ser lo peor que te pueda pasar – Fluttershy frunció el ceño ante el comentario, Rarity siempre hablaba de lo maravillosos que era estar enamorada pero Trixie tenía una opinión completamente diferente al parecer - ¿Y porque hablo todo esto contigo, aparte de que me escuchaste gritarlo frente a tu casa?
-¿Por qué me consideras una amiga? –dijo tentativamente Fluttershy, Trixie la miró y sonrió, asintiendo suavemente.
-¿Cómo va el Everfree a todo esto? – Preguntó Trixie – se supone que iba a volver a ser "seguro" luego de máximo un par de semanas, pero ya ves.
-Sí, los ponis cada vez tienen que alejarse más, se han visto monstruos cada vez más cerca del límite del bosque, yo estaría nerviosa si no fuera por Bob.
-¿Bob?
-Así lo llamo yo, aunque él reconoce un nombre, es el oso que ahora ronda cerca de aquí, todavía recuerda cuando lo curé de una mordida de Timberwolf – "Ah" respondió Trixie, claro que había notado al gran oso negro que se paseaba cerca del cobertizo, más grande incluso que los osos comunes que se veían normalmente, vale decir, eso era muy grande.
-Bien, ya firmé los papeles, ya va siendo hora de que vuelva a la biblioteca – dijo Trixie – recuerda que no le puedes decir a nadie.
-No lo voy a hacer, ya lo prometí - dijo Fluttershy – cuídate Trixie, y que te vaya bien con ese asunto.
-Perfectamente – dijo la yegua saliendo del cobertizo.
Trixie tuvo problemas con la pregunta de Fluttershy "¿No lo vas a intentar siquiera?" tal vez no fuera una terrible idea… o al menos dejárselo saber…
Pero ¿Qué sentido tenía? Si el único, era el de arriesgarse a perder el cariño de Twilight, alejarla más de lo que ya planeaba alejarla.
Fuera del cobertizo, se apoyó contra un árbol, su sonrisa frágil temblaba un poco, al parecer había sido bueno no fantasear, no tenía muchas burbujas que reventar, pero de todas formas le tomó un momento recomponerse, y con una mirada algo fría y algo dura, pero ahora con verdadera fuerza, siguió caminando.
-Trixie ¿Entonces vamos a hacer algo? – Dijo Twilight cuando en la noche Trixie caminaba decidida a su habitación - ¿O vas a contarme un cuanto esta noche?
-Lo siento Twilight, hoy estoy cansada – dijo Trixie – tal vez mañana – y siguió caminando con Reitu siguiéndole los pasos, la perta se cerró y la dejó sola en el living.
Twilight se mordió los labios, insatisfecha, tomando su taza de té.
A todos los mensajes y reviews, gracias por hacerme el día, queda decir que deben quedarle unos seis capítulos a la historia, así que dos semanas a más reventar esto va a estar listo : )
