Damon's POV

Estaba allí frente a él. No pudo quitar sus ojos de ella, su corazón latió mil veces más rápido de lo normal. Pero no era lo que esperaba ver de alguien que estuvo secuestrado durante un año. Estaba envuelta en el vestido más hermoso que le hubiera visto puesto alguna vez, maquillada y sonriente como si nada en el mundo le preocupara. ¿Qué pasaba allí? El inmenso alivio de verla bien, se vio empañado por la sorpresa de verla exageradamente bien.

-¿Quién eres tú?- preguntó Wes.

-Damon Salvatore- dijo firme el chico. Trató de mantenerse calmado, no podía levantar sospechas, y mucho menos dejar ver el sinfín de sentimientos que lo recorrían ahora, desprendió con mucho esfuerzo su mirada de ella y posó su vista en Wes.

-ah ya, el cachorrito de Saltzman- comentó con diversión.- Así que el al fin me encontró, lamento decir que no llegó a tiempo.- lo miró de arriba abajo.

-De hecho él no te encontró, yo lo hice- comentó tranquilo.- Vengo por mi cuenta.

-¿Enserio?- interrogó aún sonriente.- ¿y que buscas aquí? ¿A Elena?

-No- sentenció Damon- Vengo para unirme a tu causa- vio de reojo como Elena abría mucho los ojos.

Wes soltó una risotada- ¿En serio? ¿Crees que soy estúpido?

-Tengo pruebas- sacó unos papeles de dentro de su chaqueta, ante el movimiento los hombres gatillaron sus armas y se inmovilizó.

Wes levantó una mano.- Déjenlo- dijo y extendió la mano para que le dé los papeles.

La vista del rubio se paseó por las hojas y alzó una ceja.

- ¿Una reunión del alto mando de ACO? – Interrogó - ¿y te presentas en mi casa y me lo das así nada más? Realmente crees que soy idiota- le soltó mirándolo con asco.

-Claro que no- sostuvo con convicción- Puedes corroborarlo, la reunión es en dos días, yo quiero ver a ACO destruido tanto como tú y esa es mi solicitud de empleo- continuó y dejo salir una sonrisa malévola.

-¿Por qué?- Wes era desconfiado, le daba crédito por ello.

-Porque ACO arruinó mi vida tal como la tuya- El rubio volvió a alzar una ceja- Mi padre me recogió de un orfanato cuando tenía ocho años, cuando tuve edad me enlistó en la agencia, sólo vivía para eso y nunca tuvo tiempo para mí, me maltrataba tanto cuando fallaba que Saltzman me llevó con él, sólo para manipularme como el quiso y tener un muñequito en la fuerza.- suspiró- me mando a un sinfín de misiones peligrosas, me hizo vivir más de un infierno y luego me vengo a enterar de que el supuesto ideal en el que creía estaba corrupto, que ellos eran capaces de entregar inocentes para salvar su trasero y que él incluso dejaría morir a su hija por salvar su estúpida agencia.- tomó aire dramáticamente- Ahora tengo 34 años y no tengo nada, salvé muchas personas que ahora corren riesgo por una estúpida lista, desperdicie mi vida ¿Entiendes? Quiero ver caer a ACO, mi vida esta tirada por la borda por ellos, ¿Necesitas más?- finalizó.

Wes entrecerró los ojos, no estaba convencido del todo.

-Elena ¿Qué opinas?- se giró a la chica, sorprendiendo a todos en la habitación- ¿Crees que él pueda traicionar a Saltzman?- Damon la miró de nuevo, su estómago se apretó, Dios la había extrañado tanto. Ella parecía no poder hablar y como si estuviera en shock, hasta que sacudió levemente la cabeza.

-Ellos nunca se llevaron muy bien- comentó débilmente, y Damon sonrió. Ella lo apoyaba.

-Bien, si ella lo dice puede que tenga razón- Wes volvió a mirarlo- Aún así no te creeré hasta que no se lleve a cabo esa reunión, mientras tanto, quedarás en una de las celdas del sótano.- levantó una mano y sus hombres lo tomaron de ambos brazos.

-Está bien- dijo tranquilo- ya me darás la razón-

Acto siguiente los hombres lo condujeron por unos cuantos pasillos y escaleras hasta que llegaron a una zona baja y oscura, allí abrieron la puerta de una celda y lo arrojaron dentro, trastabilló pero no llegó a caer.

- Ya veremos cuál es tu suerte idiota- comentó uno provocando risas en el grupo y saliendo de allí.

La única luz que provenía de la puerta se fue y quedó totalmente a oscuras. El lugar olía a humedad, se escuchaba el gotear de agua desde el techo y hacía un frio terrible. Una pequeña ventanita en lo alto de la pared, dejaba pasar la tenue luz de la luna. Cuando su vista se acostumbro pudo ver a su alrededor. Había una pequeña cama de hierro con un colchón demasiado fino y nada más. Imaginó a Elena encerrada allí y lo recorrió un escalofrío. Aunque analizando lo que había visto, dudaba que ella hubiera estado en este lugar. A juzgar por cómo estaba entre ellos, por la pregunta de Wes y por la apariencia de la chica, parecía que estuviese a gusto allí. Pero eso era imposible, seguramente estaba actuando para que no le hicieran daño, tenía miedo o estaba amenazada. Ya lo averiguaría, lo importante es que no lo había delatado y ahora tenía esperanza de que lo aceptaran allí. Todo dependía de Rick y de lo creíble que resultara esa reunión. Suspiró y se dejó caer en la horrible cama, armándose de paciencia para pasar por aquellos dos días que se le harían interminables allí.

No supo cuanto tiempo estuvo encerrado, pero vio el sol alzarse y la luna volver a salir, ya había pasado un día. Nadie vino a verlo, estaba muerto de frío y de hambre y la incertidumbre sobre lo que estuviera pasando arriba lo ponía ansioso y molesto.

El resplandor brillante de la luz atravesando la puerta de entrada al lugar, lo cegó por un segundo. Una figura se acercó hasta la reja y pasó por debajo de ella una bandeja, en la que supuso habría comido, la figura fue a cerrar la puerta y volteando encendió un farol de gas que llevaba en las manos. La tenue luz iluminó unos cálidos y preocupados ojos marrones.

-Anda come, antes de que alguien me vea aquí- Lo apremió.

-¡Elena!- exclamó y corrió hasta la reja estirando sus manos para tocarla, pero ella se alejó. Y él sintió una puntada en el corazón.- No tienes que preocuparte, ven, nadie se enterara que estas aquí, no dejare que te dañen, nunca más- le dijo compungido- Perdóname cariño, jamás debí haber permitido que te alejaran de mi lado, te fallé- comentó bajando la mirada.

Sintió una mano sobre la suya que estaba fuertemente agarrada a la puerta de rejas.- No fue tu culpa- susurró ella. Y él alzó la mirada, la tenía tan cerca, su olor le llenó el alma. Subió su mano y acarició su mejilla. Por un segundo ella cerró sus ojos y se apoyó en su mano. Y luego los abrió asustada y se alejó de él.- No deberías estar aquí, en cuanto puedas escapa, vete, no dejes que ellos te hagan daño- susurró apremiada.

-De que hablas vine por ti, a salvarte- le dijo sin comprender.

-No necesito que me salves, lo que necesito es que estés a salvo tú, si te quedas echaras todo a perder.- comentó con pesar.

-¿De qué hablas?- preguntó aún más perdido.

-Tú no has venido a traicionar a Rick, has venido a rescatarme- le afirmó- pero yo no quiero ser rescatada, tengo cosas que hacer aquí- Damon no daba crédito a lo que oía.

-Si hablas de abrir la bóveda Gilbert y darle a Wes lo que quiere, tenemos un plan para impedir que él ponga sus manos en esos papeles, no te preocupes todo está arreglado.- le dijo agitando su cabeza.

-Nada debería estar arreglado, yo le entregare los papeles a Wes y él destruirá ACO eso es lo que debe pasar- Damon no podía creerlo.

-¿Estás hablando enserio? ¿Ayudarás a destruir ACO?- preguntó dudoso.

-Claro que sí, ACO arruinó mi vida- dijo con firmeza- Escucha, convenceré a Wes de que es verdad lo que dices para que te saque de aquí y en cuanto estés libre, vete de aquí y no vuelvas, o podrían acabar contigo, eres el enemigo Damon-

-¿También soy tu enemigo?- ella no respondió, solo apartó la mirada- No puedo creerlo, ¿Acaso crees que pase un año buscándote como un loco, para encontrarte y simplemente darme la vuelta y dejarte aquí? ¿Qué se supone que crees que le diré a tu padre?- su voz comenzó a elevarse por el enojo.

-No me interesa lo que le digas a Alaric- dijo ella severa.- y baja la voz o nos meterás a ambos en problemas- se acercó a él y hablo con un tono bajo y duro.- Me aseguraré de que te saquen de aquí y cuando seas libre vete o arruinaras todo.- y dicho esto se giró y salió de allí tan de repente como había llegado.

Damon se dejó caer al suelo sacudiendo la cabeza incrédulo y dolido. Él movió cielo y tierra para encontrarla ¡Y ella lo echaba de allí como si fuera un estorbo! ¿Cómo es que estaba de acuerdo con que Wes destruyera ACO? Algo raro pasaba allí y él lo averiguaría.

Al día siguiente, unos hombres llegaron y lo arrastraron a través de la casa, a lo que él supuso que era el despacho de Wes. Unos minutos después, el rubio entró al lugar, seguido del joven que había visto el otro día acompañando a Elena.

-Bien señor Salvatore, esa reunión de la cual me informó fue de lo más interesante- le comentó Wes- Al parecer planeaban un ataque hacia cierta persona, que es aliada mía, gracias a usted, pude advertirlo y gané mucho dinero a cambio- Le comentó- Aunque admito que tuve mis dudas al principio, cierta hermosa castaña me comentó que es usted un agente letal y experimentado y que eso podría sernos muy útil, asique…- Wes le tendió unos papeles- Bienvenido a bordo Damon- le sonrió malévolamente.

Damon tomó los papeles triunfal. Elena había cumplido con interceder por él para que lo dejaran libre, pero él no cumpliría lo que ella le pidió.

-Gracias Maxfield-

-Puedes llamarme Wes- le dijo amigable el rubio- Él es mi hermano Stefan, te pondrá al tanto de todas las operaciones, el funcionamiento de la casa y algunas reglas útiles- En ese momento se escuchó un golpe a la puerta- Pase- Una chica morena se asomó- Bonnie, Él es Damon, ocupará el segundo cuarto del pasillo del ala izquierda, llévalo allí y asegúrate de que esté cómodo- Le ordenó y asintiendo, la chica lo esperó fuera- Sigue a Bonnie, en tu cuarto podrás darte un baño y tendrás algunas ropas que ponerte, más tarde irá Stefan a decirte como se espera que cooperes.- Damon asintió y salió de allí siguiendo a la chica.

Wes POV

-¿Así nada más? ¿Sólo lo aceptas y ya?- lo interrogó con intriga su hermano, luego de que Bonnie se llevó al joven Salvatore.

-Claro que no, no soy idiota, estuve a punto de mandarlo a matar- Le reveló.

-¿Y qué te hizo cambiar de opinión?- preguntó.

-Elena- sonrió Wes.

-¿Sólo porque te dijo que es buen agente?- no podía entenderlo bien.

Wes rió- Eso le dije a él, pero no fue así, tu hermosa futura esposa es toda una mente brillante- le confió y procedió a explicarse- Ella me dijo que no creía mucho en que él no fuera a traicionarnos, eso era obvio porque yo no pensaba aceptarlo, pero luego me dijo que él nos sería muy útil.- se sentó en su sillón y apoyó los codos en su escritorio- Es el hombre de más confianza de Rick, si yo le hago creer que confío en él, que comparto información importante, podré guiar a Saltzman hasta mí y tenderle una trampa- Sonrió- y así el habrá caído en su propio truco.

-¿Eso fue idea de Elena?- dijo sorprendido.

-Eso deja más que confirmado, por si había dudas aún, que ella está de nuestro lado.- y su sonrisa se tornó algo malvada- Adoro a esa chica, realmente es muy útil, felicidades hermanito te llevas el premio mayor - y ambos soltaron una risita.

Damon's POV

La habitación era sencilla y acogedora, tenía su propio baño, se metió a la ducha, se puso ropa limpia y comió algo de lo que habían dejado en su bandeja. Ahora se sentía mucho mejor, era hora de ponerse a trabajar, investigaría todo lo posible durante el día y en la noche iría al cuartel secreto cerca de allí para poner al tanto a Rick. Había algo que no le cerraba, lo habían aceptado muy bien, ¿Elena había intercedido? Ella le dijo que lo haría, en ese caso ¿Qué les habría dicho? La segunda opción era que Rick hubiera sido realmente muy convincente en su reunión falsa. Suspiró algo cansado, no había dormido bien, le vendría de perlas descansar un poco.

Su puerta sonó y al abrirla encontró a Bonnie.

-El joven Stefan lo espera en la sala- Le informó- Si me sigue le enseñaré el camino.

-Tranquila, puedo recordarlo- le dijo y sin esperar respuesta se encamino hacía el lugar.

Dobló la esquina del pasillo que se comunicaba con otro, el cual a su vez daba a las escaleras que llevaban a la sala. De pronto una puerta se abrió y chocó de frente con una presurosa Elena.

-Elena…- susurró sorprendido.

-Damon- se sorprendió ella igual, ella se alejó de él y se recompuso con un carraspeo.- Veo que te han liberado, ¿Qué haces aún aquí? Se supone que te fueras apenas te soltaran.

-Ya te eh dicho que no me iré de aquí, tengo cosas que resolver- le dijo molesto. En realidad no podía comprender lo que pasaba por la mente de la chica.

-No tienes nada que resolver, solo salva tu pellejo y vete, no fue fácil convencer a Wes de que te deje ir- Le dijo seria.

-Asique fuiste tú- soltó una sonrisa- No importa lo que digas, estas cuidando de mí- se acercó e intento acariciar su rostro, pero ella se alejó. Otro dolor en el pecho.

-Sólo lo hice para que te largaras- le dijo seria- No puedes interferir en esto.

-¿Qué es lo que te pasa Elena?- dijo con un susurro roto.- ¿Qué han hecho con mi princesa?- sus ojos se empañaron y ella desvió la mirada.

-Ella ya no existe- le dijo mirando hacia abajo- murió ahogada en mentiras- su tono fue duro y sin darle oportunidad de detenerla, se giró y salió de allí.

¿Ahogada en mentiras? ¿A qué se refería? Recordó la última vez que la había visto antes de su desaparición, cuando ella se enteró de su verdadera historia. ¿A eso se refería?

Ya lo descubriría. Determinado a desentrañar el misterio y a frenar el plan de Wes, siguió su camino a la sala para reunirse con el tal Stefan. Cuando bajaba las escaleras, vio al chico sentado en un amplio sofá mirando unos papeles, al oírlo alzó la cabeza y le sonrió amistoso.

-Te ves mucho mejor, lamento todo el tema de la celda, Wes a veces es un poco exagerado- su mirada era de disculpa y parecía sincero, pero Damon no se dejaría engañar por eso.

-El se protege a sí y a los suyos, lo entiendo- dijo serio. Stefan le hizo señas y se sentó frente a él.

-Bueno este es el asunto, En una semana tendremos una entrega importante en unas tierras que tenemos al sur del país, nosotros nos encargaremos de la seguridad de las vías y las comunicaciones, ¿Te llevas bien con las computadoras?- lo interrogó y le entrego unas cuantas hojas.

-Sé monitorear comunicaciones y puedo con algún que otro sistema- le dijo examinando la información. Se trataba de un cargamento de armas que llegaba por barco, tal parecía que los Maxfield abastecían de armas a ciertas personas de dudosa reputación a lo largo de Inglaterra. Esas pruebas serían oro en ACO, hablaría con Rick en cuanto pudiera.

-Con eso bastará, veremos que tan buen dúo somos- soltó una pequeña carcajada. Damon lo examinó, parecía muy joven, un par de años más que Elena tal vez, despreocupado y muy legre. Si las circunstancias fueran otras, seguramente se hubieran llevado bien, le recordaba al escuadrón de jóvenes de ACO que estaba a cargo de Tayler.- Bueno aquí te dejo los papeles, debo irme ahora, me toca salir de compras- dijo poniendo en blanco los ojos y riendo.

Damon observó el montón de papeles en la pequeña mesilla de café frente al sofá.- Compras, mi actividad favorita en el mundo- dijo irónico y se ganó una sonrisa divertida. Debía entablar amistad con él, no sabía porque pero estaba seguro de que aquel chico era el más vulnerable para ser manipulado y quitarle información. Intentó sacarle conversación para generar confianza.- ¿Te toca comprar regalos o algo así?-

-Para nada, estoy preparando una boda- fingió estar mortificado. Rieron.

-¿De quién?- curioseó Damon.

-Mía- Stefan hizo gesto de tener una soga al cuello y Damon rió.

-Te compadezco amigo- Intentó ser amigable. Vio al chico desviar la mirada hacia arriba- ¿Quién es la afortunada?

-Pues la mejor chica del mundo- Stefan sonrió y Damon se volteó. Vio a Elena en lo alto de las escaleras bajando con sus manos perdidas dentro de su bolso, parecía buscar algo. Cuando llegó abajo alzó la vista y los vio, su expresión se tensó.

-¿Vamos cariño? Nos están esperando en la casa de fotos- El chico le tendió una mano y ella la tomó viendo hacia abajo.

¿Cariño? Damon no entendió aquello, o no lo quiso entender.

-¿Sólo eso haremos hoy?- interrogó ella mirando los ojos verdes de Stefan.

-Tenemos que ir a ver los manteles- comentó mortificado.

Elena le sonrió.- Si quieres puedo ir sola, se los colores que te gustan-

-¿Lo ves?- Stefan lo miró sonriente- La mejor chica del mundo.- comentó orgulloso.

Damon entendió al fin.

-¿Se casan?- preguntó incrédulo.

Stefan atrajo a Elena de la cintura y la apretó contra él posesivo.- En dos meses- Su enorme sonrisa enseñó todos sus dientes.

Y el mundo de Damon se derrumbó por completo.


OMG! pobre Damon!... no me maten!.. les prometó que no los defraudare ;) sólo aguaten un poco jajaja.. Espero ver que les parece, se aceptan todo tipo de criticas! :p .. Nos vemos en el próximo... Saludos! Blue :)