Elena's POV
Entró a su cuarto dispuesta a darse un baño e irse a dormir, hoy había sido un día muy duro. Estaba a punto de desvestirse cuando escucho abrirse su puerta violentamente. Se volteó asustada y ahí estaba Damon, con la mirada más helada que había visto en sus ojos jamás, traía una enorme bolsa negra que arrojó a sus pies.
Ella levantó una ceja interrogante, no tenía ni idea de que hacía allí.
-¿Quién te crees para entrar así a mi habitación?- le soltó molesta.
-Ahí tienes todas las "Pruebas"- dijo haciendo comillas con sus dedos- que reuniste para venderme a Wes.
Elena abrió la bolsa y encontró solo pedazos de todo aquello que le había costado tanto reunir.
-Pero que…-
-Es sólo una advertencia- la interrumpió él. Subió su vista hacía su rostro y lo que vio allí la asusto. Ese era un Damon que no había visto jamás.- ¿Crees que puedes amenazarme y salirte con la tuya así nada mas?- él se acercó y la tomó fuertemente de los hombros, su cuerpo se cernió sobre ella con la clara intención de intimidarla- eres sólo una niña jugando a hacerse la valiente… no sabes con quien te metes… soy un agente experto, asique esta vez yo te advierto a ti…- acercó su rostro al de ella con una mortífera mirada clavada en sus ojos- No vuelvas a intentar chantajearme, ni tampoco creas que te dejaré acercarte a mí, ya no confío en ti, asique ve con cuidado Elena, no querrás tenerme de enemigo- La observó un segundo más y salió de allí tan rápidamente como había aparecido.
Elena se dejó caer delante de la bolsa, sus ojos con lágrimas que no tardaron en caer. Se abrazó a si misma intentando frenar los temblores que se habían apoderado de su cuerpo. Aquello se estaba saliendo totalmente de control.
Damon's POV
Después de aquella pequeña "charla" que tuvo con Elena, las cosas entre ellos habían cambiado drásticamente. Ambos se ignoraban cada vez que se cruzaban y sólo se dirigían unos educados saludos cuando estaban en presencia de alguien más para no levantar ninguna sospecha.
Damon había dedicado una semana entera de arduo trabajo a restablecer su comunicación con Rick y finalmente lo había logrado, la nueva base secreta estaba un poco más lejos que la anterior pero era igual de útil. Ahora sus sentidos estaban tan despiertos, que sabía que sería prácticamente imposible que alguien lo siguiera sin que se diera cuenta. Definitivamente trabajaba cien veces mejor cuando no estaba preocupándose por Elena. Y ahora ya no le cabía duda que no era necesario preocuparse por ella. La chica había escogido su bando, y así iba a desarrollarse el juego. Ya tendría tiempo cuando todo aquello acabara y los Maxfield estuvieran en la cárcel, para hacer recapacitar a aquella mocosa insolente. Y por Dios que se arrepentiría de todo lo que le había hecho pasar. Tendría que venir de rodillas para que le perdonara su última jugadita.
El tiempo pasó, faltaban apenas dos días para la boda del año y la casa estaba muy bulliciosa. Lo que no hacía sino aumentar el mal humor de Damon. Si no fuera por la misión que tenía que llevar a cabo, hubiera salido de allí hace tiempo. No le hacía ninguna gracia tener que presenciar la boda de la feliz parejita. Bastante tenía ya con verlos derramar miel por todos los rincones de la casa.
Resopló molesto cuando la sala fue invadida por varias personas cargando cientos de cajas que según pudo oír traían la vajilla. Ya arto, recogió los papeles que estaba leyendo y decidió ir a trabajar a su habitación.
Tres horas después, el ruido que venía de todas partes era tan insoportable, que sólo había logrado leer exitosamente la mitad de los informes sobre la dichosa entrega a los narcos. Totalmente irritado decidió ir por algo de comer y salir a tomar aire, lejos del ruido y los preparativos.
Cuando doblo en el pasillo de la habitación de Elena, una música elevada le llegó a los oídos. Se paró frente a la habitación de la chica, notó que la puerta estaba abierta y no pudo evitar dar un vistazo dentro. Reconoció la música por las miles de veces que la había oído en la mansión Saltzman, era Bon Jovi, el cantante favorito de la castaña.
Unos pasos más allá de él, sobre la enorme cama, pudo ver a la estrella de aquellos preparativos durmiendo plácidamente. Ahora entendía porque la música, con tanto ruido fuera, era la única manera que tenía de descansar un poco. Debía estar agotada, había sido testigo de que no la dejaban en paz ni un segundo.
Sin poder evitarlo, se acercó a ella. Su hermoso cabello esparcido en la almohada, su pecho subiendo y bajando acompasadamente, era la imagen misma de la calma y la inocencia. Dormida así se veía tan frágil que le despertaba una necesidad casi primaria de protegerla de todo aquello que quisiera acercarse.
Se arrodillo ante ella, casi con miedo, mientras la letra de la canción que se oía de fondo se colaba en su mente.
This romeo is bleeding (Este romeo está sangrando)
But you can't see his blood ( Pero tú no puedes ver su sangre)
It's nothing but some feelings (No es otra cosa que algunos sentimientos)
That this old dog kicked up (Que éste Viejo perro ah vuelto a sacar)
It's been raining since you left me (Ah estado lloviendo desde que me dejaste)
Now I'm drowning in the flood (Ahora me ahogo en la corriente)
You see I've always been a fighter (Sabes que siempre eh sido un luchador)
But without you I give up (Pero sin ti me rindo)
Now I can't sing a love song (Ahora no puedo cantar una canción de amor)
Like the way it's meant to be (De la manera que debe ser)
Well, I guess I'm not that good anymore (Bueno, supongo que ya no soy tan bueno)
But baby, that's just me (Pero nena, solo soy yo)
Levantó su mano lentamente para acariciar su rostro, y la dejó en su mejilla cerrando sus ojos, sintiéndola. El toque fue doloroso, echándole encima toda la necesidad que tenía de ella.
And I will love you, baby – Always (Y yo te amaré, nena… Siempre)
And I'll be there forever and a day – Always (Y estaré ahí para siempre y un día más… Siempre)
I'll be there till the stars don't shine (Estaré ahí hasta que las estrellas dejen de brillar)
Till the heavens burst and (Hasta que los cielos exploten y…)
The words don't rhyme (Las palabras no rimen)
And I know when I die, you'll be on my mind (Y sé que cuando muera, tu estarás en mi mente)
And I'll love you – Always (Y te amaré…Siempre)
Abrió sus ojos y la contempló, alejó su mano de ella y una solitaria lágrima rodó por su mejilla al tiempo que apretaba la mandíbula. ¿Por qué el destino jugaba así con él? ¿Enserio creyó que podría odiarla por lo que estaba haciendo y dejarla ir así nada mas? Era un idiota sí, pero un idiota que la amaba. Un idiota que anhelaba tenerla a su lado más que cualquier otra cosa en el mundo. Y arrancársela de los brazos a ese estúpido que la creía suya.
Now your pictures that you left behind (Ahora las fotos que dejaste atrás)
Are just memories of a different life (Son solo recuerdos de una vida diferente)
Some that made us laugh, some that made us cry (Algunos nos hicieron reír, otros nos hicieron llorar)
One that made you have to say goodbye (Uno que te hizo tener que decir adiós)
What I'd give to run my fingers through your hair (Lo que yo daría por pasar mis dedos por tu cabello)
To touch your lips, to hold you near (Por tocar tus labios, por tenerte cerca)
When you say your prayers try to understand (Cuando digas tus plegarias, trata de entender)
I've made mistakes, I'm just a man (Eh cometido errores, soy solo un hombre)
When he holds you close, when he pulls you near (Cuando él te tiene cerca, cuando te acerca a él)
When he says the words you've been needing to hear (Cuando te dice las palabras que necesitas oír)
I'll wish I was him 'cause those words are mine (Desearía ser él, porque esas palabras son mías)
To say to you till the end of time (Para decírtelas hasta el fin de los tiempos)
Dio un largo suspiro y se levantó, dirigiéndose hacia la puerta. Tenía que alejarse de ella antes de seguir ese loco impulso de cargarla en sus hombros y sacarla de allí para huir lo más lejos que se pudiera.
Dos días después, se miraba al espejo, vestido de traje, estaba listo para ir a enfrentar su karma. Es decir, para la boda de Elena, que no era con él. Suspiró y soltó una sonrisa irónica. Dios tenía una forma muy maquiavélica de hacerle pagar sus pecados, y por Jesús que había cometido muchos. Pensó en las veces que se infiltró en algunas de las organizaciones más peligrosas del mundo, las veces que tuvo que asesinar para no ser asesinado, estuvo en medio de guerras, y mil y un infiernos. Y sin embargo prefería estar en cualquiera de esos lugares antes de en aquella festiva casa.
Se asomó por la ventana. El patio estaba lleno de invitados, y muy bien decorado. Todo en beige y dorado. Se había armado un pequeño altar improvisado donde un cura uniría a los novios en santo matrimonio. Al día siguiente se haría una ceremonia más íntima con solo la familia, donde un juez de paz legalizaría la unión.
Salió de su habitación al fin, como condenado que se dirige a la horca.
Unas cuantas mujeres, que ya había visto antes salieron presurosas de la habitación de Elena.
-Iremos a avisar que ya está lista- comentó una de ellas y se alejaron por el pasillo.
Casi por impulso y sin pensarlo, se metió a la habitación de Elena y echó el cerrojo tras él.
Ya conocía el vestido, pero el peinado y el leve maquillaje que le habían aplicado la dejaban todavía más hermosa si era posible. Habían rizado todo su cabello que caía libremente por su espalda, tenía recogido ambos lados con unos pequeños ganchos plateados, dejando libre su precioso rostro y estaba coronada con una pequeña tiara, también plateada adornada con unas diminutas flores entrelazadas entre sí.
Damon se quedó sin aliento.
Una vez más ella se sobresaltó al verlo reflejado tras de sí e inmediatamente volteó a verlo.
-¿Qué haces aquí?- interrogó nerviosa. El chico lo notó por el temblor de sus manos.
Suspiró.- No lo sé, simplemente…- se acercó a ella incapaz de continuar.- Antes de que te cases quiero que recuerdes algo…- y sin darle tiempo a la chica a reaccionar, la atrajo hacia sí bruscamente y le planto un beso que no admitía réplica.
La sintió resistirse al principio, pero rápidamente se relajó contra él. El chico la sintió dudar y un segundo después sus suaves manos subieron por su cuello hasta enredarse en su cabello.
Damon soltó un ronco gemido de júbilo al sentir aquello y sus propias manos viajaron involuntariamente hacia las caderas de la chica para atraerla más hacia él. No se estaba resistiendo, lo estaba besando con la misma necesidad y entrega que estaba poniendo él.
Se deleitó en su sabor y su suavidad, en todo aquello que había extrañado y necesitado durante tanto tiempo. Fue como el respiro que se da luego de un largo tiempo sumergido. Su cuerpo entero revivió en aquél instante.
Un golpe en la puerta los sacó de aquella burbuja en la que estaban.
-Todo está listo señorita Elena- dijo una voz de mujer desde fuera.
Ella estaba agitada, sus enormes ojos chocolate se posaron en él con miedo- Damon…-
-Shh…- el posó su dedo en su boca para silenciarla- no te impediré salir de aquí, ni mucho menos iré a impedir tu boda.- le acarició dulcemente la mejilla- esta es tu decisión… pero sólo quiero pedirte una cosa…- ella asintió y él tomó su rostro entre sus manos.- Antes de dar el sí, piensa en mí, voltea a verme, recuerda lo que sientes cada vez que te beso y todo lo que alguna vez compartimos juntos.- depósito un suave beso en sus labios- recuerda que te amo Elena- dijo atravesando su alma con sus ojos azules.
Los ojos de la chica se llenaron de lágrimas y agachando la cabeza paso a su lado para salir de la habitación.
Diez minutos más tarde, la vio caminar al altar del brazo de Wes. Tenía una enorme sonrisa fija en su rostro, y la conocía tanto que podría jurar que era falsa. Delante de ella Stefan estaba que no cabía en sí de la felicidad. Estúpido, pensó Damon. Tendría que haberse escondido con un francotirador y asesinarlo sin que nadie se diera cuenta. Ok, eso era algo drástico se dijo poniendo los ojos en blanco.
El cura comenzó la ceremonia, Damon estaba parado detrás de la última fila de bancos, del lado derecho del altar. Luego de muchas palabras que ni siquiera escuchó, llegó el momento de la verdad. La pareja se puso de lado uno frente al otro, ella a la izquierda y el a la derecha. Elena solo debía desviar la mirada unos milímetros para poder fijar la vista en sus ojos azules que estaban clavados en ella. El chico casi sentía las llamas del infierno acariciando su cuerpo.
-Stefan Maxfield, ¿Aceptas por esposa a Elena Gilbert, para amarla y respetarla, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, y serle fiel hasta que la muerte los separe?-
-Acepto- dijo el chico observándola fijamente y sin dudar un segundo. Ambos sonrieron.
-Elena Gilbert, ¿Aceptas por esposo a Stefan Maxfield, para amarlo y respetarlo, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, y serle fiel hasta que la muerte los separe?-
Ella desvió su mirada hacía él durante un segundo que le pareció eterno y acto seguido volvió a mirar a su novio.
-Si, Acepto- dijo sin dudar. Y Damon sintió el golpe casi físicamente.
-Si alguien tiene una objeción, que hable ahora o calle para siempre-
El tenía mil y una, pero el nudo en su garganta, el dolor y la decepción le impidieron abrir la boca, ella tuvo la oportunidad. Y eligió a Stefan.
-Entonces, por el poder que me confiere la iglesia ante dios, los declaro marido y mujer- sentenció el cura y le sonrió a la pareja.- Puede besar a la novia.
Já, pensó Damon, yo ya la eh besado y soltando una sonrisa amarga salió de allí sin mirar atrás.
Elena's POV
La anoche había avanzado entre saludos, bailes y comida por doquier. Había perdido la cuenta de las personas que la habían felicitado, y estaba segura de no conocer a ninguna de ellas. Luego de que cortaron el pastel, Stefan y ella abrieron la pista de baile con una tierna balada de James Blunt, uno de los músicos favoritos de él. Ahora todo el mundo disfrutaba de la sección de canciones románticas que envolvían el cálido ambiente de la casa. Las luces estaban bajas y la música era tan suave que invitaba a perderse en los tiernos compases de la mano de tu pareja.
Como ya habían bailado unas cuantas piezas, ahora los novios estaban sentados en la mesa principal, sonrientes mientras veían a los demás bailar. Elena creía que sus mejillas se habían quedado estáticas en esa posición, después de casi un día entero sonriendo a diestra y siniestra. Estaba agotada, pero aún le quedaba por aguantar otro rato más de fiesta antes de poder irse a vivir una romántica noche de bodas. Rió ante este pensamiento y miró a Stefan que levantó su mano y la besó. Como adoraba a ese chico, pensó sonriéndole sinceramente. El se acercó a darle un suave y tierno beso que fue interrumpido por un leve carraspeo.
-Detesto interrumpir pero…- El joven rubio tendió una mano hacía Elena- ¿puedo robarme un segundo a la novia?- dijo Wes divertido. La pareja rió y Elena tomó la mano extendida hacía ella y se dirigió a la pista de baile con Wes.
Bailaban un tema de lo más romántico.
-Bueno cuñada, debo decir que eres una buena bailarina- la elogió.
-Gracias cuñado, igual tú- lo elogió de regreso. Y ambos rieron porque el rubio ni siquiera podía seguir el paso.
-Aprecio tu piedad querida- su sonrisa se ensanchó- Quiero que disfrutes este día al máximo- le pidió- y luego espero que estés lista para lo que viene- le comentó algo más serio- algo que te dará la llave para vivir feliz el resto de tu vida- sonrió de nuevo.
Ella le sonrió de regreso.- Estoy más que lista- dijo decidida y ambos se sonrieron.
La enorme sala de la casa estaba desprovista de muebles, para poder ejercer ampliamente como pista de baile. Wes dirigió su mirada a las escaleras y vio a Damon a punto de subirlas. Se dirigió hacia él arrastrando a Elena consigo.
-Damon- lo llamó, este se volteó desinteresado y su mirada se endureció al ver a Elena allí.-¿Te escapas tan rápido?- dijo divertido- Aún no te eh visto bailar con la novia.
Ambos jóvenes miraron molestos al rubio.
-Wes no…- comenzó Elena, pero fue interrumpida.
-Vamos Elena no seas aguafiestas, tengo entendido que ustedes se criaron juntos, es prácticamente la única persona además de nosotros que conoces aquí, vamos que este es un día de fiesta- dijo alegre y empujó a la chica a los brazos de Damon.
Él clavó en ella su mirada profunda, Elena pudo notar que no estaba nada a gusto con aquello, pero no se delataría frente a Wes, se encogió de hombros y la arrastró a la pista. Puso una mano en su cadera y la otra la enredó con la suya, ella puso una mano en su hombro y comenzaron a mecerse suavemente al compas de la música, Elena con la vista clavada en el piso y Damon mirando hacía un lado.
Por obra del destino, que sólo le jugaba malas pasadas, Elena escucho como justamente en ese momento la canción acababa y comenzaba una distinta. Genial, Bon Jovi en aquél momento. Como su novio sabía sobre su admiración hacía el cantante, había hablado con el dj para que lo incluyera en la lista de canciones. A lo largo de la noche se habían oído varias, pero no necesitaba una justamente en ese momento, y precisamente no aquella.
Yo no vi las flores marchitar
Y Ese frío en tus ojos al mirar
No, no vi la realidad
Me ibas a dejar.
Damon fijó entonces su mirada en ella y la chica no pudo ni quiso escapar de sus ojos.
Dicen que la vida, baby, no es como la ves
Para aprender hay que caer
Para ganar hay que perder
Lo di todo por ti.
La mirada azul se hizo más intensa, le dio un giro rápido y luego la atrapó fuertemente contra él.
Lloré y lloré y juré que no iba a perderte
Traté y traté de negar este amor tantas veces, baby
Si mis lágrimas fueron en vano
Si al final yo te ame demasiado
Como yo, como yo, nadie te ah amado.
En ese instante él la soltó, pero no antes de que ella viera el fuego y la pasión saliendo de sus ojos. Se quedó allí parada en medio de la pista, con el corazón en un puño y su vista fija en aquel hombre que se perdía en lo alto de las escaleras.
Y como llevaba haciéndolo por tanto tiempo, suprimió lo que sentía en ese momento. Todo acabaría pronto y no tendría que aguantar más aquello, se dijo tragando el nudo en su garganta y poniendo otra vez esa tonta sonrisa en su cara.
Hola todos! bueno, solo faltan unos tres capítulos!... las canciones que use hoy son Always y Como yo nadie te ah amado.. por si quieren escucharlas, les dará mas emoción XD jajaja... vayan disfrutando que so los últimos!.. Saludos...Blue :)
