Trixie despertó al día siguiente y se dio cuenta con satisfacción de que el resfrío moría sin piedad.

Su cuerpo no dolía tanto, no tenía tanta fiebre, no estaba tan congestionada y se sentía con más energía, de hecho pensó en levantarse, pero Twilight se habría enojado demasiado con ella, así que tomó un libro y se distrajo con él mientras esperaba a ver si alguien entraba por su puerta.

Se había despertado a eso de las once de la mañana, luego de estar leyendo una hora sintió sed y ganas de ir al baño, estaba decidiéndose a salir de las sábanas cuando escuchó unos pasos que se detenían al frente de su puerta, y que luego esta se abría muy lentamente sin hacer el más mínimo ruido.

Twilight abrió solo una rendija para poder mirar, Trixie sonrió y saludo viendo solo una línea lavanda.

-Ah, Trixie – dijo Twilight con una sonrisa abriendo la puerta – no estaba espiando ni nada, solo quería ver si ya estabas despierta.

-Despierta y sintiéndome mejor – dijo Trixie – para mañana voy a estar bien, te lo aseguro.

-Eso lo vamos a ver mañana, de todas formas pasé a hablar con Apple Jack sobre tu resfrío – dijo Twilight acercándose, le puso un casco en la frente – al menos parece que tienes menos fiebre… ¿Tienes hambre? Spike dejó desayuno hecho.

-Sí, me muero por un sándwich, gracias – respondió Trixie – ¿Tienes algo que hacer hoy?

-No, no mucho- dijo Twilight – pensaba leer un par de libros de pociones… se que le dije a Spike que no iba a trabajar, pero me divierto leyéndolos, así que… - dijo Twilight mirando al techo mientras se lo cuestionaba.

-Sí, lo que pasa es que hoy me gustaría hablar contigo – dijo Trixie.

-¿Sobre qué?

-Ese es el punto, no tengo idea, tú tienes que decirme – dijo Trixie alisando nerviosamente las sábanas.

-Okeyyy…. – Dijo Twilight – entonces, ¿vengo y me quedo un rato?

-Prefiero desayunar sola antes de eso – dijo Trixie – si no molesta.

-No, está bien, no me molesta – dijo Twilight mirando curiosa a Trixie – todo está bien ¿Cierto?

-Todo está perfecto – dijo Trixie – créeme.

-Bien entonces, te traigo desayuno – dijo Twilight quitando su sospecha del rostro y saliendo de la habitación, fuera lo que fuera, lo iba a saber pronto.

Trixie comió en silencio completo, incluso para estar sola, preparándose, iba quedarse una noche más en la biblioteca, pero Twilight lo supiera o no, esta era lo que ella consideraba la despedida.

Se levantó para ir baño respirando profundamente, no quería interrumpirse en último momento, fuera lo que fuera que iba a contar.

-Twilight – se acercó al sillón donde la yegua leía y tocó levemente su hombro, Twilight se dio vuelta de inmediato – voy a bañarme, no creo que pase nada con eso ¿cierto?

-No, está bien – dijo Twilight de nuevo sospechando, Trixie se estaba comportando raro, se veía demasiado apacible y tranquila - ¿Quieres que cambie las sábanas? Ya debería.

-Eso sería genial – dijo Trixie – nos vemos al rato – dijo cerrando la puerta del baño.

Trixie se relajó con el agua caliente, limpiándose de la enfermedad de alguna manera, se pasó una media hora en el baño y luego salió hacia su habitación.

Twilight estaba terminando de rearmar la cama cuando Trixie entró.

-Eres demasiado amable conmigo – dijo Trixie.

-Solo porque estás enferma, no esperes que haga esto luego – dijo Twilight sonriendo de vuelta – Entonces ¿Tenías algo que decirme?

-No, tú tienes algo que preguntarme – dijo Trixie tentativamente metiéndose en las sábanas – hay algo que quieres escuchar ¿Cierto?

Cuando Twilight miró hacia el lado mordiéndose el labio Trixie se dio cuenta de que había mordido el anzuelo.

-La verdad si hay algo que he querido saber desde que llegaste aquí – dijo Twilight – pero no me parece bien preguntarte…

-Tú escupe, yo te voy a decir lo que quieras saber.

-Bueno… - Twilight chocó sus cascos tragando nerviosa - siempre me he estado preguntando cómo es que llegaste a esto, es decir, vi el carro y los grafitis y me has contado algo… Pero la última vez que te vi no estabas mal – Twilight suspiró – me gustaría saber cómo pasó todo, como es que se arruinó así, ¡No por morbo ni nada parecido! Simplemente es un espacio en blanco que no entiendo, y no sé cómo ayudarte con eso… y además – dijo bajando la voz – siempre me cuentas sobre tus padres, pero ahora estás sola…

-Entiendo – dijo Trixie, frunció el ceño, esa era una parte delicada de su vida, una que intentaba ocultar de su mente, pero probablemente fuera el mejor momento para enfrentarlo – creo que lo supones, pero todo empezó a irse al carajo cuando mis padres murieron… Ellos murieron poco después de mi segunda venida a Poniville – dijo tocándose el pecho – de la enfermedad que tal vez yo tenga, no es seguro, pero es probable…

-Al menos simplemente se fueron durmiendo cada vez más profundo – murmuró Twilight con una expresión triste.

-Así que lo investigaste… Si, murieron en el sueño, cada vez más lentos y con menos energía, pero no sufrieron realmente.

-Lo siento si soné insensible – se adelantó Twilight – es obvio que todavía te duele, si quieres podemos dejar de hablar de eso- dijo apretando el casco de la yegua azul con fuerza, el corazón de Trixie se dio un vuelco, pero simplemente se aferró al casco.

-No, está bien, al fin y al cabo tengo que hablarlo con alguien ¿Cierto? Que mejor momento que ahora – Trixie respiró profundo, sentía la herida en el pecho, le iba a costar mantenerse firme en el relato – nunca se lo he contado a nadie, pero no creo poder contarlo como una historia, con tanto detalle…

-Solo dilo como puedas – dijo Twilight – yo te escucho.

-Gracias – dijo Trixie antes de empezar.

"Luego de salir de Canterlot pasé un tiempo en Manehatan, al principio las cosas fueron bien, luego un poco peor, pero finalmente lo que importa es que desde eso ciudad salí en mi carro…"

-Siempre pasa lo mismo – masculló Twilight.

-¿Cómo?

-Empieza bien y luego se arruina - dijo Twilight – con Canterlot, Journe, Sunset, Manehatan… - dijo enumerando – oh, lo siento, no quería interrumpir.

-No, tienes razón, pero ahora va a peor – dijo con una amarga sonrisa.

"Bien, salí de Manehatan en mi carro.

Es difícil viajar en un armatoste como ese, gran parte de mi magia la usaba acarreándolo, así que nunca usé mis ilusiones más poderosas en mis actos, además, eran complejas, y no entretenían tanto como otras, como viste, terminé decantando por los trucos y derrotar a otros ponis.

Cuando niña jugaba a crear mis propios personajes, en el camino me sentí sola y algo indefensa contra el público, fue en ese momento cuando nació La Gran y Poderosa Trixie,el nombre lo saqué de mis padres, igual que la capa y el sombrero, como los ponis solo veían a mi personaje, de a poco me empecé a transformar en ese personaje, en La Gran y Poderosa Trixie.

Tienes que entender, venía de sufrir muchas desilusiones y desprecio, cuando salí de Manehatan tenía rencor guardado, tenía rabia, y no encontré mejor forma de desahogarme que con arrogancia, intentando sentirme superior, no estoy orgullosa, aunque tampoco me voy a dar toda la culpa, incluso aquí gané buen dinero y me aplaudieron cuando humillé a un par de tus amigas.

Pero me estaba sintiendo cada vez más vacía y aburrida, iba directo a una depresión, de pueblo, en pueblo, con la máscara, una y otra vez.

Además, estaba escapando, cuando salí de la ciudad estaba intentado escapar y olvidarme de todo mi pasado, casi no respondí a las cartas de mis padres, y eran las únicas que recibía, una vez quemé una de Sunset, no quería saber de mis conocidos mas nada, me estaba quedando algo sola y sin ánimo.

Fue entonces cuando llegué por primera vez a Poniville, y ya sabes cómo termino.

Es raro, pero ese evento me dio un poco más de vida, antes de eso no hubiera trabajado para conseguir un amuleto, pero ahora sí, seguía débil, sin carro y sin sustento, no estaba en las mejores condiciones, mis padres me pidieron que volviera, pero yo quería quedarme e intentar derrotarte"

Trixie es ese momento rió y miró a Twilight.

-Que mala suerte encontrarme de rival a una futura princesa.

-A mi me alegra haberte conocido – dijo nerviosa, sabiendo que se venía la peor parte, Trixie asintió y siguió su relato.

"Cuando investigué el amuleto, lo quería por una razón, quería demostrar mi fuera, mi batalla, que estaba segura era mucho mayor a la tuya, me negaba a dejarme vencer por una unicornio mimada perfecta ¡Yo había pasado por mucho más que tu, yo tenía que salir victoriosa! Ahora que lo pienso, en ese momento era más mi personaje que yo misma.

Me emocionaba pensar en tu derrota, me emocionaba verme por encima de la perfecta hechicera venida de Canterlot, tu sabes, por lo de la academia, estar por encima de la protegida de la princesa Celestia ¿Suena bien no te parece?

Claro que cuando me puse el amuleto las cosas cambiaron, también se hizo más poderoso mi personaje, tal vez porque había puesto todos mis miedos y defectos en el.

Una vez me puse el amuleto quería destrozar todo eso que me había hecho daño, quería controlarlo y humillarlo de la misma manera que me habían humillado a mí, en vez de reafirmarme a mí misma, quería venganza.

Y también sabes cómo terminó eso.

Luego de quitarme el amuleto y ver lo que había hecho me di cuenta de que estaba haciendo algo mal, si mi tío me hubiera visto en ese momento hubiera estado muy decepcionado, o al menos eso pensé, había dejado a mis padres de lado, había escapado de todo, en ese momento pensé en volver donde mis padres…"

La voz de Trixie se había vuelto un poco más temblorosa, su rostro era de una rigidez quebradiza, lentamente, pero sin poder evitarlo, se tapó los ojos con un casco, y subiendo un rodilla, enterró la cabeza en las sábanas.

-Trixie – dijo Twilight adelantándose - ¿Estás bien? no debería haberte preguntado de eso- dijo arrepentida viendo como lo pasaba la yegua azul.

Trixie respiró pero su respiración estaba temblorosa y entrecortada.

-Voy a seguir, quiero contárselo a alguien – dijo.

"Mis padres, en las cartas que me habían estado mandando, me habían dicho que los visitara… yo había estado huyendo de mi pasado mucho tiempo, y oculta bajo la justificación de la vida errante, hace años no los había visto"

Trixie sollozó y Twilight se sentó en la cama con un casco en su hombro.

"El doctor me dijo luego que con la enfermedad muchas cosas pasan, entre ellas, se desactivan algunas emociones, urgencia, temor, entre otras… mis padres nunca insistieron demasiado, solo me pedían que los visitara, pero yo no quería ir así, derrotada y como un fracaso, quería volver como mínimo con un buen carro, con un nombre, con algo ¿Entiendes? Sus cartas eran cada vez más cortas, y las mías se hacían más largas, hasta que se encontraron y se rebasaron, ahora era yo la que escribía más.

Luego pasó un tiempo sin que me llegaran cartas, yo las enviaba de ida, pero no volvían de vuelta, pensé que no tenían nada que contarme, luego pensé que estaba molestos conmigo, alcancé a enviar cuatro cartas sin respuesta, yo les decía donde iba a estar y me enviaban la carta ahí, si nadie abría mi carta, nadie sabía dónde encontrarme, estaba inubicable"

Trixie se limpió los ojos y levitó el cofre desde debajo de su cama.

-Al final cuando pensaba en volver sin avisar me encontraron – dijo sacando la última carta de un fajo y entregándosela a Twilight. Ella la tomó con los cascos algo temblorosos – léela.

Twilight la miro un segundo con algo parecido al miedo, Trixie parecía a punto de derrumbarse, pero insistía en seguir firme, abrió el sobre ya roto lentamente, y se puso a leer.

"Señorita Trixie Lulamoon.

Lamento contactarla con este tipo de noticias, pero le gradeceríamos que viniese a Manehatan lo antes posible por asuntos de extrema urgencia, se han enviado cartas a varias ciudades esperando usted las encuentre.

Le envió esta carta con la trágica noticia del fallecimiento de sus padres, Mystic y Frelia Lulamoon, la esperamos para poder llevar a cabo según la ley, el testamento de ambos ponis.

Con mis más sinceras condolencias, se despide Guarded Sign, abogado del la fiscalía pública de Manehatan"

Twilight terminó de leer con el rostro pálido, conocía a ponis que habían perdido a sus padres y sabía que era doloroso, Apple Jack apenas y hablaba del asunto.

Pero esto era demasiado mezquino como para poder tomárselo bien, parecía que el destino se volvía cada vez más nefasto para Trixie.

-Nunca fui desagradable con ellos ni nunca peleamos o nos desconectamos tanto – dijo Trixie – pero… pero.

Es ese momento fue cuando Trixie empezó a llorar, lo intentaba pero ya no podía seguir evitándolo.

-Debe ser de lo que más me arrepiento – dijo con la voz temblorosa, en ese momento su máscara se desvaneció y tomó la expresión típica de alguien que sufre, en vez de su máscara de hierro y hielo, y su voz también cambio mientras las lágrimas caían por su rostro - ¡Demonios! No quería llorar – dijo mientras se limpiaba el rostro.

-Trixie – susurró Twilight acercándose a ella y abrazándola suavemente.

-Eso no es justo, lo demás no importa – dijo Trixie – siempre me pasaron cosas difíciles, pero ¿Por qué a ellos?... Se estaban muriendo Twilight, se morían de a poco y yo no fui a verlos una última vez, ¡Es tan…! – Dijo golpeando la cama, Twilight sintió un escalofrió – injusto… si, injusto, es lo único que no me voy a perdonar nunca…

"Cauno llegué me dijeron que habían muerto pacíficamente, eso y que al menos siempre mantuvimos un contacto cariñoso me mantiene tranquila, pero de todas formas me duele mucho no haberme podido despedir como corresponde…

Pasé unas semanas ahí, casi oculta del resto del mundo, en la antigua casa de mis padres, mirando una y otra vez sus cartas y el testamento, me dejaban todo lo que tenían, pero aparte de eso me dejaron una gran deuda, con todo, no me llegó demasiado… La deuda era por todos los medicamentos ya comprados por unos cuantos años… Los que estaban en mi primer carro, con lo que quedó logré construirme el otro carro.

Finalmente logré salir de la pena y salir de nuevo a hacer espectáculos.

Pero mis padres seguían en mi cabeza, girando en ella una y otra vez.

Pensaba en que me hubieran dicho de verme en ese estado y usando mi magia para alimentar mi ego, mi orgullo… sabía que no se lo hubieran tomado bien, no me hubieran gritado, pero podía ver sus rostros de reprobación por todos lados.

Desde ese momento me dije que iba a cambiar, había estado escapando de mi pasado, pero cuando no tenía nada de lo que escapar ya, quise rehacer mi camino desde cero, en ese momento estaba segura de que iba a poder seguir adelante y rehacerme de a poco, poder ser una hechicera tan buena como lo fueron mis padres.

Una semana después recibí el primer tomatazo en público"

Trixie terminó su historia mirando derecho hacia el frente, con Twilight todavía abrazándola, Trixie en ese momento no lo sabía, pero el relato la estaba haciendo sufrir más que a ella misma.

-Después de eso no queda mucho más que decir, mi reputación no me dejó vivir tranquila, y lo hice peor respondiendo fuertemente a los ataques, cuando medí cuenta de que eso era peor ya era tarde, fue un vaivén entre la dignidad y la decadencia, siempre que creía las cosas iban a salir para mejor, otro espectáculo salía terrible, al final me fui alejando cada vez más de la superficie, cayéndome cada vez más en el hoyo, cuando llegué a Poniville estaba desesperada, nunca había querido acercarme aquí de nuevo, estaba amargada y resentida, y encima de todo eso, me atacan los timberwolfs – dijo Trixie, luego soltó una dura risita – espero que ahora entiendas porque fui tan terrible en el hospital – terminó al fin de hablar la yegua, pero Twilight en su hombro no reaccionó en lo más mínimo, Trixie arqueó una ceja antes de que sintiera a Twilight temblar.

-Twilight ¿Qué pasa? – Preguntó Trixie sin entender, antes de escuchar a Twilight sollozar - ¿Estás llorando? – preguntó anonadada, ella ya había dejado de llorar.

-¿Cómo quieres que no me ponga a llorar? – Dijo Twilight alejándose, Trixie quedó todavía más anonadada cuando la vio haciendo un puchero – ya me dolía escuchar el resto de tu historia, pero ahora… - Twilight no pudo terminar la frase cuando se tapó los ojos con los cascos y sus hombros temblaron unas cuantas veces más.

-No te tienes que sentir así – aseguró apresuradamente Trixie – todo eso pasó hace un tiempo, admito que todavía siento miedo cuando pienso en salir, y me duele cuando pienso en mis padres, pero estoy bien, en serio estoy bien.

-Aún así es triste – dijo Twilight – si fuera Fluttershy estaría llorando a cántaros.

-De todas formas no tienes que preocuparte- dijo Trixie – en serio, estás más afectada que yo.

Twilight la miró y se dio cuenta de que era cierto, a pesar de tener los ojos rojos y haber llorado un poco Trixie en ese momento le sonreía.

-No entiendo cómo – respondió Twilight – no sé como superaría perder a mis padres, pero perderlos así de repente, y luego todo lo demás… incluso tenía miedo de escuchar esa parte de la historia, porque te iba a doler mucho… pero ahora pareces estar bien, realmente eres una yegua fuerte – dijo con una risita limpiándose los ojos.

-Cuando la vida te obliga a serlo – dijo Trixie encogiéndose de hombros.

-No es solo eso, los ponis se vuelven tristes y amargos de por vida, pero ha pasado poco más de un mes y tu pareces estar perfecta – dijo Twilight limpiándose los ojos y mirándola de frente, ahora con una mirada de suave admiración y cariño que hizo a Trixie sonrojarse – tus padres debieron haber sido muy buenos ponis, Journe y Fairy también, si pudieron criarte tan resistente, pero me alegra que puedas sanar así de rápido, no sé que hubiera hecho si las cosas hubieran seguido así de mal, aunque no es que he hecho más que darte un techo…

Twilight se interrumpió con la risa de Trixie, una risa serena y alegre, cuando vio su sonrisa honesta de nuevo el corazón le dio un vuelco.

-No es solo yo y mi familia – dijo Trixie - ¡Tu! Eres una de las razones de que pueda estar feliz ahora, tal vez la más grande – dijo Trixie apuntándola con el casco.

-¿Yo? – Preguntó Twilight incrédula – pero si no he podido hacer mucho, no sé cómo consolar a un poni, no sé qué decir cuando me cuentan algo, es decir, mírame, debería ser un apoyo y estoy llorando – dijo con una sonrisa compungida.

-Nunca necesité consejos y una terapia – dijo Trixie- simplemente que alguien fuera de mi familia me quisiera sin ningún miramiento – Trixie se adelantó y le dio un abrazo a Twilight, ella se dio cuenta dió que no era un abrazo cualquiera, Trixie la apretó largos momentos – una amiga como tu era lo que necesitaba Twilight, que supiera convencerme de que soy tan buena y puedo ser tan querida como cualquier otro poni, por una razón u otra nadie fuera de mi familia había hecho eso – la alejó un segundo de si, mientras Twilight la miraba conmovida por sus palabras – gracias, y estas van más en serio de lo que puedas imaginar, te lo agradezco desde el alma – terminó Trixie.

Twilight tenía una enorme sonrisa, las palabras de Trixie la volvían muy feliz, hasta hace unos minutos y por mucho tiempo no había estado segura de estarle haciendo un bien a la yegua.

-Yo solo hice lo que quise hacer – dijo Twilight negando suavemente – no sé si sea para tanto, hice lo que me salió del alma.

-Exacto – respondió Trixie – eso es lo único que quería - Twilight levantó la mirada y se encontraron en medio, ambas felices y conmovidas, se miraron en silencio unos segundos, sin decir nada, la situación se volvía cada vez más íntima, hasta que Trixie se decidió a interrumpirla.

-Twilight ¿te enojarías mucho si me levanto?

Twilight frunció levemente el ceño, ahora mismo le costaba incluso no decirle que si de inmediato, se sentía algo manipulable.

-Todavía no has estado en reposo los tres días que recetaron – dijo Twilight.

-No quiero levantarme y salir, solo quiero cambiar de sitio – dijo Trixie – me llevo el abrigo al sillón, es solo que estoy harta de esta habitación.

-Okey, supongo que puedes hacer eso – dijo Twilight de mala gana.

Trixie agradeció y se levantó llevando la ropa de cama consigo, Twilight la siguió algo preocupada hasta que Trixie se sentó en el sillón, haciendo algo así como una carpa con lo que traía, le sonrió a Twilight desde su refugio y esta no pudo evitar sonreírle de vuelta.

-Al menos te voy a traer algo caliente – dijo Twilight.

-Una taza de café sería magnífico.

Twilight y Trixie se quedaron conversando un rato más en el salón, con una taza de café cada una, Twilight estaba sentada al lado de Trixie, aunque no hablaran demasiado estaban tranquilas y felices relajándose en el lugar.

Twilight pensaba en lo que había pasado Trixie, su historia sin duda estaba llena de angustia y pena, aunque más le afectaba lo que había dicho al final. "Eres todo lo que necesitaba" Twilight sonreía con alegría a cada momento que Trixie se volteaba a mirarla, y aunque Trixie no dijera nada, Twilight estaba segura de que se veía tonta.

Un poco más tarde Spike llegó a la biblioteca junto con Sweetie Belle.

-Ah, hola Trixie - dijo el dragón – Twilight, te estás ablandando demasiado si la dejas estar aquí en la sala.

-No es como si se estuviera descuidando, simplemente está en el sillón – dijo Twilight encogiéndose de hombros.

-Ahá, porque eso es lo que siempre me dices a mi cuando estoy enfermo, y eso que soy un dragón – dijo Spike.

-Hola Spike – dijo Trixie agitando su casco – Sweetie Belle.

-Hola señorita Trixie – dijo Sweetie – hola Twilight.

-Bien, nosotros vamos a estar en mi habitación - dijo Spike estirándose – hasta luego chicas.

-Hasta luego Spike – dijeron ambas mientras los dos jóvenes se internaban en la biblioteca.

-¿No hay ningún problema en que estén solos? – preguntó Trixie una vez se fueron – es decir, sé que no son idiotas, pero ¿Es siquiera posible? – Twilight analizó unos segundos lo que dijo Trixie y se sonrojó levemente.

-No, no, la verdad no podría suceder nada aunque quisieran – dijo Twilight, luego se aclaró la garganta y tomó su modo profesora – los ponis y dragones no son compatibles genéticamente, no del todo al menos, existen hechizos poderosos que pueden combinar los genes de dos seres de forma compatible, creando una nueva criatura con características de ambos, el problema es que se usa en plantas mayormente, técnicamente se puede, pero al menos un alicornio tendría que estar usando el hechizo en el acto… Supongo que entiendes que nadie le ha pedido a las princesas usar su magia mientras…

-Mientras cogen, entiendo – dijo Trixie, Twilight se atragantó.

-Si, bueno… eso, otra cosa es que cada híbrido es diferente genéticamente a otro que viene incluso de los mismos padres, y los híbridos a su vez son infértiles, al menos, es lo más probable.

-Pero tú eres una princesa – dijo Trixie tomándose el mentón y mirando el techo – y la princesa del amor podría ser una candidata, además de tu nueva poción que afirma hechizos…

-Si el hechizo no se hace bien puede pasar cualquier cosa – dijo Twilight seriamente – es riesgoso.

-O sea que esos dos tendrían que adoptar si siguen juntos – dijo Trixie.

-Creo que te estás adelantando – dijo Twilight con una risita – apenas llevan unas semanas juntos.

-Es algo sobre lo que piensas una vez te das cuenta de que eres lesbiana – soltó Trixie – no a los nueve, pero si luego, cuando te das cuenta de que no vas a tener hijos propios.

-Tu… - Twilight tragó - ¿Pensaste sobre eso? Adoptar, seriamente.

-No, no he tenido una relación tan seria o duradera, pero si la tuviera, claro – dijo Trixie – me gustaría tener un pequeño.

-No te veía como madre – dijo Twilight - ¡No es que no pudieras ser una buena! Es solo…

-No mientas Twilight, sería una horrible madre – dijo Trixie tomando café – soy inestable y pobre, es una linda idea, pero no me llevaría a un potrillo conmigo estando tan mal.

-Vas a salir de eso – dijo Twilight acariciando su espalda a través de las mantas – estoy segura de que serías una buena madre – aclaró la garganta buscando que decir, realmente lo creía pero le costaba encontrar las palabras – puedes enseñarle a un potrillo sobre cómo ser fuerte y tenaz, además, no podrías evitar amarlos como a unos propio.

-Al menos en lo último tienes razón – dijo Trixie con una sonrisa – aunque me da miedo estar teniendo un potrillo para tener compañía, tienes que ser feliz por ti mismo antes de criar a alguien tan indefenso.

-Cierto, pero contigo estarían bien, te han pasado muchas cosas, pero eres una buena yegua, de eso estoy segura.

-Gracias Twilight – Trixie sonrió algo cohibida con los halago de Twilight, luego se hizo de nuevo el silencio.

El día de descanso pasó rápidamente, Trixie empezó a practicar desde su sillón, pero Twilight de inmediato se puso frente a ella con el rostro reprobador, Trixie volvió a dejar todo de mala gana, Twilight se supo a leer en la alfombra, aunque de vez en cuando veía pasar pequeños ponis de colores en frente de su libro, que le sacaban la lengua y le hacían morisquetas, el principio se molestaba, pero luego empezó a impresionarse cada vez más, estaban muy bien detallados y se movían de una manera muy realista, cuando uno comenzó a bailar sobre la página se giró hacia Trixie, que de nuevo hizo desaparecer la ilusión de inmediato.

-¡¿Cómo hiciste eso?! – preguntó Twilight entre divertida y molesta subiéndose al sillón.

-La verdad tampoco lo sé – dijo Trixie – Es una ilusión que hago desde niña, pero ahora me está costando menos, no sé si será por el descanso, por estar más sana… O porque estoy más tranquila y feliz, tal vez todos estos años hayan sido como una práctica en hándicap, si lo piensas, mejorar de apoco en esas condiciones es un logro – aunque Trixie pensaba en ese momento que con Twilight al lado, podía hacer la ilusión que quisiera.

-Entonces no te va a ser tan difícil salir de Poniville – dijo Twilight amagando una sonrisa nerviosa – cuando por fin te vayas de aquí…

-Pareciera que lo estás esperando.

-Para nada, es agradable tenerte aquí…

Trixie y Twilight se quedaron mirando unos segundos sin hablar, ya sin que siquiera se sintiese incómodo.

-Buena Twilight, yo me voy a dormir, mañana voy donde Apple Jack y quiero estar en perfectas condiciones.

-Claro, tienes razón – dijo levantándose, siguió a Trixie hasta la puerta de su habitación – aunque de todas formas es temprano.

-Tengo que terminar con el primer sector mañana, y preferiblemente seguir con el segundo, tal vez tenga que ir hasta el domingo por culpa del resfrío- se miraron en la puerta un instante.

-Buenas noches Twilight – dijo Trixie adelantándose y dándole un beso en la mejilla, la puerta se cerró al segundo siguiente.

Twilight se sentó en el sillón de vuelta con un suspiro, Spike Y Sweetie Belle salieron riendo de la habitación.

-Oh, Twilight ¿Trixie fue a dormir ya?

-Sí, mañana trabaja, así que se acostó temprano.

-Bueno, yo voy a ir a dejar a Sweetie a su casa, nos vemos más tarde.

-Adiós chicos – ambos se despidieron y salieron dejándola sola, Twilight se levantó de mala gana y fue hacia su habitación.

Intentó leer pero no podía concentrarse, su cercanía con Trixie se estaba volviendo demasiado obvia como para seguir ignorándola.

¿Cómo sería estar con una yegua? El solo pensamiento le parecía extraño y la ponía nerviosa, ya no decir cuando recordó las palabras de Trixie sobre adoptar un potrillo, eso le hizo revolver el estómago.

Claro que no podía negarse que estar cerca de Trixie le gustaba más de lo que le gustaba estar con cualquier amiga, hacerla reír o consolarla o abrazarla, o dormir con ella…

Ah, si tan solo pudiera dejarlo hasta ahí, solo eso, sería mucho más simple, PERO, pensar en dejarlo ahí también le revolvía el estomago y la apenaba.

Por Celestia si su mente ya no podía razonar con lo que estaba pasando.

Y la poción seguía dando vueltas en su cabeza, como un candado a cualquier cosa que pudiera pensar… aunque le daba coraje, no es que pudiera usarla realmente, era demasiado peligroso, aún así usaba esa excusa para sellarse a sí misma.

La verdad es que tenía mucho miedo a comprometerse en una relación tan seria, esa era la verdad, menos con una errante "Trixie en algún momento va a irse a recorrer Equestria, y tal vez más allá…"

Tenía que resolver la situación, pronto.

A la mañana siguiente Trixie se despertó con golpes en su puerta.

-Trixie ¿Estás despierta? – escuchó la voz de Twilight desde el otro lado.

-Ahora lo estoy – dijo levantándose lentamente, había dormido mucho.

-Son las siente, Apple Jack te espera a las nueve – dijo la yegua desde el otro lado - ¿Quieres que te sirva algo?

-Yo puedo hacerlo, no te preocupes – dijo Trixie saliendo de la cama – tengo dos horas para llegar.

La puerta se abrió y Trixie vio a una preocupada Twilight en la puerta.

-Twilight, no voy a morir, solo fue un resfrío – dijo Trixie divertida – no me mires así.

Twilight no dijo nada, solo le dejó una bufanda y una chaqueta en el lomo.

-¿Quieres que me ponga todo esto?

-Cuando termines de trabajar abrígate un poco más, si no puede hacerte mal – dijo Twilight.

-Bien, como usted quiera princesa.

Trixie estaba tomando café y comiendo unas tostadas en la mesa mientras Twilight ordenaba algunas cosas, cada vez que Twilight no la miraba se permitía temblar un poco, ese mismo día estaba planeando irse del lugar, no importa que pasara, entre la fuerza fría que había creado y esa felicidad cálida del último tiempo se sentía como una florecilla agitada por el viento, tenía que lograr salir bien de eso, por Twilight y más importante, por ella misma.

A las ocho diez, cuando Trixie estaba arreglando lo último antes de salir, se escucharon unos golpes en la puerta, Twilight fue a abrirla, al otro lado apareció Humming Brew.

-Princesa, señorita Trixie – dijo saludando el semental.

-Hola Humming – dijo Trixie desde la mesa, no era un saludo entusiasta, ni siquiera lo estaba mirando, pero era un saludo amable de todas formas, Twilight la miró sorprendida y Humming con una ceja levantada.

-Bueno… hola – dijo Twilight a Humming – deberíamos empezar de inmediato.

-¿Tan temprano? – no pudo evitar decir Trixie de golpe.

-Tengo que ponerme al día con todo – dijo Twilight.

-Como sea, yo ya tengo que irme – dijo Trixie levantándose – adiós, cuídense.

-Adiós, ten cuidado – dijo Twilight.

-Hasta luego señorita Trixie – dijo Humming, Trixie cerró la puerta.

Ya fuera, apretó los dientes con ira.

Le daba rabia y celos dejar a Twilight sola con ese zopenco, pero se aguantó, tenía que dejar eso atrás y seguir… había muchas cosas que tenía que dejar atrás, meditó pensando en la moneda de oro que llevaba en su mochila.

-Hola granjera, espero no te moleste demasiado que tenga que llegar más tarde – dijo Trixie cuando encontró a Apple Jack.

-No demasiado – dijo la susodicha frunciendo los labios - me incomoda no trabajar al mismo tiempo que tu, te voy a dejar sola y no me gusta, pero como ya te dije, me sales a cuenta, y sé que vas a completar el trabajo.

-Tal vez más rápido de lo que crees – dijo Trixie yendo hacia su lugar.

Y resultó cierto, el hechizo de traslucidez le resultaba más fácil que siempre, al menos cuando su mete se centraba en pensamientos dulces como Twilight acompañándola enferma, o simplemente en ella, cuando Humming y sus pesadillas se lograban entrometer en su pensamiento le resultaba bastante más difícil, por suerte la mayor parte del tiempo lograba mantenerse positiva, sonrió con una rabia alegre al darse cuenta de eso.

Mientras pasaban las horas y Trixie se cansaba empezaba a ser obvio que iba a lograr hacerlo todo más rápido, no se tuvo que detener a descansar, terminó el sector y le pidió a Apple Jack que le mostrara el siguiente lugar, a eso de las tres de la tarde había hecho casi tanto trabajo como antes en nueve horas, aunque todavía le faltaba un tanto para ponerse al día.

-Wow, Trixie ¿Qué te pasó? Estás más trabajadora que la semana pasada – dijo Apple Jack apoyada contra un árbol.

-¿Cierto? Tener un hogar y alguien que te quiera realmente ayuda – dijo Trixie – pronto vas a tener que darme más trabajo para darme un reto.

-Tal vez eso sea un punto de porque tú y Twilight se llevan tan bien, ambas son hechiceras fuera del motón.

-Tal vez, como sea ¿Me estás vigilando, para ver si no me desmayo?

-Por una parte, por otra, yo ya salgo del campo, así que quería pasar a ver cómo iba la cosa.

Trixie miró al suelo viéndose de golpe muy seria, ese sería el momento perfecto, pensó, tenía que tomar la iniciativa y dar un paso adelante, cerró los ojos con la cabeza gacha y respiró profundo, con un escalofrío.

-¿Estás bien chica?

-Perfectamente – dijo Trixie soltando el aire - Apple Jack, tengo que hablarte.

Llegaron hasta el frente de la casa, donde Big Mac estaba cargando una carreta para el mercado, y se sentaron un poco alejadas del resto.

-Primero ¿Cómo va el carro? –Apple Jack frunció los labios.

-Va bien, tuvimos unos inconvenientes, pero en unos cuatro días estaría armado… ¿No estás pensando en irte de la biblioteca o sí? ¿Piensas en irte de Poniville?

-No de Poniville al menos – dijo Trixie suavemente, mirando al cielo y respirando acompasadamente.

-¿De la biblioteca si? Sabes que eso molestaría a Twilight – dijo la granjera frunciendo el ceño.

-Lo sé, pero créeme, lo último que quiero es molestarla – Trixie siguió hablando frente a la cauta mirada de Apple Jack – segundo, tus primos vienen cada cierto tiempo ¿Tienes habitaciones extra, presumo?

-Unas cuantas, la mayor parte de mis primos vienen por el día o traen carpas, las habitaciones nunca se llenan.

-Necesito dormir aquí hasta que el carro esté listo, luego de eso voy a vivir en el hasta finales de Otoño, Invierno completo tal vez si encuentro un buen trabajo, pero tengo que salir de la biblioteca- dijo Trixie gesticulando con los cascos, parecía estar realmente preocupada, Apple Jack la miró confundida, no parecía un gesto mezquino.

-¿Por qué? Hasta donde sé, Twilight y tu se llevan de maravilla, y ella realmente quiere ayudarte, la vas a herir y vas a hacer todo más difícil, tal vez pueda dejarte, pero tienes que decirme porque – esa frase era tajante y definitiva, Trixie suspiró y miró hacia el lado, le debía la honestidad a Apple Jack.

-Nos llevamos bien, cierto, tal vez demasiado… No voy a poder seguir aguantando verla acercarse más y más a Humming – dijo Trixie – ya me es difícil no caer cuando lo veo, pero si los veo juntos… No voy a poder aguantar eso Apple Jack, y podría pasar en cualquier momento – se hizo un corto silencio, mientras Apple Jack absorbía lo que le decía Trixie, abrió los ojos con sorpresa y comprensión, y tal vez un poco de pena – si me dices que no, puedo pagar un hotel unos días, pero preferiría no derrochar con los deudas que tengo, si te soy sincera, debo poco más de veinte mil bits, es mucho dinero.

-No, está bien – dijo Apple Jack de inmediato – puedes quedarte aquí.

Se giraron y miraron hacia la ciudad sin decir nada unos momentos.

-Espera un segundo – dijo la granjera adentrándose, al rato salió con unas cuantas botellas en una canasta – pensé que iba a ser útil – cuando Trixie vio, eran cervezas de la mejor calidad, cerveza negra, sin ningún sello, incluso tenían algo de polvo encima, si bien la cerveza se veía impoluta.

-Cerveza errante – dijo Trixie sorprendida – solo la probé un par de veces con mis padres…

-En la fiesta dijiste que era la mejor, así que le pedí a mis compradores si podían conseguirme un poco, exporto a toda Equestria, no fue difícil.

-Muchas gracias – dijo de todo corazón Trixie abriendo una botella, bebieron en silencio.

-¡Los alcanzo en un rato! – le gritó Apple Jack a sus hermanos cuando salían al mercado, luego se giró a ver a Trixie, que sonreía un poco conmovida por el sabor de la cerveza que le recordaba antiguos tiempos – tal vez no debería dejarte beber luego de estar enferma, pero la felicidad es una buena cura.

-Esto es lo mejor – dijo Trixie tomando otro sorbo.

-Es muy buena… De cualquier forma ¿No has pensado en decirle a Twilight? Me sorprende que alguien como tú no esté apaleándose con Humming por la yegua que le gusta.

Trixie la miró unos segundos, luego asintió.

-Eso haría, pero no estoy en condiciones, Twilight a ayudado, pero todavía me entra miedo, de repente me siento sola, de repente siento rabia, odio… Sigo inestable, no me gusta aceptarlo pero es verdad, si me voy ahora, sé que puedo volver a ponerme de pie y hacer una buena vida, si me quedo y todo sale mal… - tomó un sorbo más – voy a morir amargada y rencorosa – Apple Jack la miró unos instantes y asintió tomando la cuarta botella.

-Eso es de mi estilo, tu decisión, me refiero – dijo Apple Jack – mi hermano diría algo como "Si no estás lo suficientemente fuerte como para luchar por eso, no vas a ganar nada fuera de esa lucha" o algo por el estilo.

-¿Realmente lo diría? ¿O solo diría "Yep" cuando le preguntaras? – dijo sarcástica Trixie.

-Cuesta hacerlo hablar, pero puede ser bastante inteligente cuando quiere – dijo Apple Jack – si tienes la suerte de escucharlo.

-Como sea ¿No te molesta si me voy ahora? Tengo cosas que hacer, te juro que para el fin de semana tengo todo listo.

-No necesitas jurarlo – dijo Apple Jack despidiéndose a medida que Trixie se levantaba – se que lo vas a hacer, además, yo tengo que ir al mercado.

-Adios Apple Jack.

-Cuídate chica.

Trixie llegó a Quills and Sofas a eso de las cuatro y media, respiró decidida y entró.

El mismo poni de la otra vez la miró, pero esta vez levantó una ceja.

-El jefe me dijo que podía volver a aparecer – dijo - ¿Tenía razón?

-Sí, vengo a verlo a él – dijo Trixie – con algo que podría interesarle.

-Adelante – dijo abriendo la puerta hacia arriba y haciéndose a un lado – parecía entusiasmado, así que puedes negociarlo bien.

-¿Eso no es traición? – dijo Trixie levantando una ceja, el semental rio.

-No es como si pudieras estafarlo.

Trixie pasó a la misma sala de la otra vez, había dos ponis dentro, el otro era un anciano unicornio con una lupa en el flanco, de tono morado y con una larga melena blanca.

-¡Ah, señorita Trixie, que oportuna! justamente tengo aquí a un conocedor de monedas antiguas, porque para eso viene ¿Cierto?

-Justamente señor Waddle – dijo Trixie sentándose al otro lado – aunque no se que vengo a ofrecerle realmente, las condiciones son las mismas, no quiero ensuciar el nombre de la princesa, y usted no quiere estafar a la protegida de la misma – dijo con una sonrisa.

-La protegida de la princesa, que interesante – dijo el unicornio con una sonrisa – aunque es injusto decir que tengo solo conocimientos en monedas, puedo avalar casi cualquier antigüedad.

-Perfecto, porque me da la impresión de que vamos a necesitarlo – dijo Trixie sacando la moneda de su mochila.

Dudó una última vez, ese era el último recuerdo de su tío, pero podía ser una forma de superar su pasado, cada vez que veía la moneda le dolía… aunque lo que lo decidió fue pensar en su tío, si la viera en ese momento, le golpearía la cabeza "No seas tarada, vende el cachivache y paga algo de tus deudas mujer, me vale más eso que te aferres a ese trozo de metal" se acercó la moneda a la boca.

-Jamás los voy a olvidar, pero necesito pensar un poco menos en ustedes, al menos un tiempo – susurró, luego puso la moneda en la gran mesa.

Los ojos de ambos sementales, lentamente se abrieron con sorpresa, el unicornio tragó sonoramente, y Waddle parecía aflojarse.

-Señorita Trixie, no sabía que fuera tan maliciosa – dijo Waddle – intentar arruinar a un anciano como yo.

-¡¿Qué?! ¡No, no quería… - empezó Trixie confundida.

-Era una broma, solo una broma – dijo Waddle levantando un casco – Clear Sight, ten los honores – el unicornio lo miró un segundo y luego reaccionó, asintiendo, ambos parecía nerviosos y algo shockeados, Trixie empezó a preguntarse que le había regalado su tío.

Un hechizo denso y vibrante envolvió desde el cuerno del unicornio hasta la moneda, por unos segundos.

-Mil años… - dijo el unicornio tragando, luego la hizo levitar por encima suyo mirándola insistentemente – y tiene todas las marcas originales… ¡Este es oro real Waddle, puedo ver las marcas de la aleación bajo la moneda!

-Bien, bien, cálmate – dijo Waddle, mirando a Trixie nervioso – al grano señorita ¿Cuánto quiere?

Trixie no sabía que responder, la moneda parecía importante.

-¿Tres mil bits? – dijo tentativamente, ambos sementales se sorprendieron, pero a la vez se relajaron un poco.

-Ni siquiera es que no pueda estafar así a alguien, tengo que ganarme esta moneda por las buenas – dijo Waddle – sería un insulto a la historia pagar eso.

-¿Cinco mil? Honestamente, no podría recibir más que eso – dijo Trixie algo anonadada.

Clear y Waddle se miraron unos segundos, luego suspiraron.

-Yo te ofrezco siete mil, pero solo porque no puedo pagar más – dijo el unicornio.

-Es mía Clear – dijo Waddle – señorita, ¿Sabe porque tengo esta tienda?

-Porque le gustan las antigüedades, porque es rentable – dijo Trixie.

-Si fuera rentable no vendería sofás – dijo Waddle – vendo porque soy coleccionista – continuó acariciando la moneda – y un coleccionista ama las cosas con historia, me dijo que su tío encontró esto en un cofre fuera de Equestria ¿Cierto?

-Cierto.

-No sé qué historia tendrá la moneda, pero me encanta – dijo Waddle- y me va a recibir el dinero, porque quiero pagar bien la moneda, porque puedo morir tranquilo teniendo esta moneda en mi tienda ¿Le parece bien?

-No quiero abusar de eso – dijo Trixie pensando – pero si lo pone así, voy a tomar lo que me ofrezca.

-Diez mil bits, en cuotas, si no le molesta – dijo Waddle.

-Diez mil bits… - repitió Trixie sobrecogida - ¡¿Por una moneda?!

-Por una moneda – dijo Waddle que ya había empezado a escribir el contrato de venta – le doy cinco ahora, y el resto por otros diez meses.

-Por mi perfecto – dijo Trixie agitando la cabeza – aunque todavía me siento abusiva…

-No lo sienta, un coleccionista espera esto toda su vida – dijo Waddle, pasándole el papel – léalo de cabo a rabo, por favor.

-No quiero traicionar a mi amigo – dijo Clear en un momento – pero creo justo que sepas que en una subasta puedes sacarle unos cuantos miles más…

Trixie lo pensó unos segundos.

-No, Waddle ha sido bueno conmigo, y parece adorar la moneda, yo me quedo feliz – dijo Trixie firmando.

-Excelente – dijo sonriendo Waddle, sacó un cheque de la chequera y escribió una cifra en el – solo puedo darle dos mil en efectivo, tres en el cheque – dijo entregando el papel, luego abrió una caja fuerte y sacó dos bolsas gigantes - ¿Puede cargarlas?

-Me serviría una carreta – dijo Trixie con los ojos como platos en los sacos – muchas gracias… - no escuchó respuesta, levantó la mirada y lo vio poniendo la moneda dentro de una vidrio grueso en la pared – ¿Señor Waddle? – de nuevo no hubo respuesta, estaba ensimismado mirando la moneda, Trixie salió pensando en preguntarle al semental del frente.

Llegaba feliz a casa de Apple Jack, si no estaba ella, al menos estaría su abuela.

-¡Hola Granny Smith, señora! – gritó Trixie viéndola desde lejos en su mecedora.

-Jovencita – dijo la señora levantándose – Apple Jack me dijo que iban a quedarte con nosotros unos cuantos días.

-Espero que no le moleste – dijo Trixie.

-Para nada, siempre es bueno tener ponis jóvenes de visita ¿Ese es tu equipaje?

-Algo por el estilo – dijo Trixie dudando – por el momento lo quiero dejar aquí de todas formas.

-Déjalo en el salón por ahora, cuando elijas habitación lo mueves.

-Muchas gracias – dijo Trixie, las bolsas cayeron con un fuerte sonido metálico, la abuela Smith abrió los ojos y arqueó una ceja.

-¿Esas bolsas están llenas de bits?

-Yep.

La abuela se puso un antiguo casco, tomó un rastrillo y volvió a su mecedora con una mirada seria en el rostro.

-Adelante jovencita, yo me quedo cuidando.

Trixie le agradeció y se fue, por alguna razón, completamente segura de la defensa de la abuela, se encontró a Apple Jack de vuelta.

-Ah Trixie, que suerte verte tan pronto, se me olvidó por completo decirte algo.

-¿Si?

-Dentro de unas horas deben estar llegando unos familiares, tenemos una junta, pero son menos, y una fiesta en la noche, no creo que les molestes, pero si quieres te encierras en tu habitación – dijo Apple Jack – o bailas con mis primos… o primas, que se yo.

-Tal vez me tome un par de tragos – dijo Trixie – ahora mismo voy a la biblioteca, tengo que sacar mi cofre.

-Te acompaño entonces, de todas formas ya terminó mi día, y el cofre parece pesado.

-Gracias Apple Jack.

Cuando llegaron a la biblioteca la sala estaba sola.

-Perfecto – dijo Trixie casi corriendo a su habitación- debieron haber salido un momento.

Levitó su baúl hasta afuera sin que nadie la viera.

-Algo me dice que no le has dicho todavía a Twilight- dijo Apple Jack.

-No… no pude, estoy tomando estas decisiones una por una, me cuesta – respondió Trixie dejando el baúl en el carro- le voy a decir esta noche.

-A despedirte, mejor dicho.

-Cierto… Realmente no quiero estar aquí una vez pase algo entre ella y Humming.

-¡Trixie! – Escuchó la voz de Twilight a su espalda – te estaba buscando, ya son las cinco, estaba preocupada.

-¡Ah! ¡Hola Twilight! – Dijo Trixie dándose vuelta de golpe – si, la verdad tenía que hacer un par de cosas antes de volver – en ese momento le hubiera encantado tener un sombrero – y sigo algo ocupada, nos vemos al rato.

-Intenta llegar temprano – dijo Twilight.

-La verdad, me invitaron a la fiesta de los Apple, voy a estar ahí hasta tarde – dijo Trixie.

-¿Te espero entonces o no llegas? – preguntó Twilight mosqueada, Trixie tragó.

-Puedes venir si quieres – dijo Apple Jack en ese momento – luego se van las dos juntas.

-Supongo que estaría bien – dijo pensándolo Twilight – por hoy ya terminé de trabajar.

-Entonces hoy a las siete y media, te espero – dijo Apple Jack - ven Trixie, déjame cargar eso – le echó una manta al baúl sin que Twilight pudiera verlo y se encaminó hacia la granja, se acercó a Trixie y le susurró al oído – Un poco más de entereza, tienes hasta la noche para decirle lo que quieras decirle.

-Adiós Apple Jack.

-Adiós Twilight – dijo Apple Jack acarreando el carro hacia la granja.

-Tenemos dos horas entonces – dijo Twilight a Trixie.

-Sí, yo voy a practicar un rato – dijo la yegua entrando apresuradamente en la biblioteca.

Sabía que se estaba comportando un poco cobarde, pero realmente le desagradaba la idea de herir a Twilight, por encima de todo, no quería enfrentarse a ella.

Sus ilusiones esa tarde fueron las mejores que había hecho desde hace años, pero frecuentemente se quebraban, Reitu estaba en su cabeza mirando el espectáculo, y tanto Spike como Twilight la miraban de lejos.

-Es bastante impresionante – dijo Spike.

-Mmm…

-¿Algún problema?

-Trixie se está comportando rara hoy día – dijo Twilight.

-¿Rara cómo?

-Parece… tan lejana como cuando recién llegó a la biblioteca – dijo Twilight sosteniendo su cabeza en el casco, meditabunda – esta yegua es muy frustrante…

Spike ahogó una risa antes de volver a sus asuntos.

-Entonces ¿De qué va la fiesta? – preguntó Twilight mientras caminaban a la granja - ¿Y porque estás invitada?

-Porque voy a estar trabajando en la granja unos meses, y a ti porque te preocupo, es así de simple – dijo Trixie sin voltear a mirarla.

-¿Todo está bien?

-Si ¿Porque?

-Me da la impresión de que estás molesta por algo – dijo Twilight suavemente – estás distante…

-No – dijo luego de suspirar – estoy bien Twilight, solo… estoy algo decaída.

-¿Por el resfrío o simplemente te deprimiste?

-Estoy tristona, es todo – dijo Trixie – se me va a pasar.

Twilight pasó un casco por la melena de Trixie.

-Ánimo – Trixie le sonrió pero pensaba en que no lo hiciera tan difícil, Twilight se mantuvo preocupada y Trixie distante todo el camino.

Llegaron un poco pasado las siete y media a casa de los Apple.

-Granny Smith, aquí todos los ponis son de confianza, no necesitas cuidar el dinero de esa forma – escucharon que decía Apple Jack, mientras saludaban a los primos de Apple Jack de camino a la casa – deja el casco y el rastrillo por favor.

-Una invitada nuestra dejó todo esto a nuestro cuidado, como anfitriona de los Apple no puedo permitir que nada le pase – dijo la anciana yegua firmemente.

-¡Apple Jack! – Gritó Trixie adelantándose – hola.

-Ah, jovencita, no se preocupe, sus bits… - empezó Granny, pero Apple Jack le lanzó un mirada a la situación y reaccionó de inmediato.

-¡Granny, no es el momento para discutir el asunto, tenemos invitados! – la abuela levantó una ceja mirando a Trixie y Apple Jack que se veían nerviosas y a Twilight que estaba mirándolas con sospecha..

-Ya veo… - dijo agitando la cabeza – parece que este asunto no me concierne, bueno, tampoco me voy a comprometer con eso – dijo quitándose el casco y dejando el rastrillo, luego miró a las tres sonriendo – espero se diviertan, hasta luego.

-¿Qué fue eso Apple Jack? – preguntó Twilight.

-Nada Twilight, no te preocupes – cuando la alicornio miró hacia otro lado la granjera susurró a Trixie - ¿De dónde sacaste eso?

-Vendí una última moneda en diez mil bits – los ojos de Apple Jack se abrieron con sorpresa – no le digas nada a Twilight, ah, y te pago el carro de inmediato.

-Chica, tienes que enfocarte – dijo Apple Jack agitando la cabeza hacia los lados.

Era entrada la noche, el oscuro cielo se iluminaba por la gigante hoguera del centro, Trixie estaba sentada en una de las mesas mirando al feliz grupo de los Apple que danzaban alrededor de la fogata, los dos hermanos anfitriones eran menos entusiastas, pero de todas formas observaban el espectáculo sonriendo.

Twilight se preguntaba que estaba haciendo ahí, es cierto que todos habían sido amables, pero realmente empezaba a sentirse fuera de lugar, se supone que estaba ahí por estar preocupada de Trixie, y era cierto, pero sentada a dos asientos de distancia, no hacía más que observar a la yegua, que miraba a infinito tomando cerveza errante.

Ella estaba algo mareada ya, el alcohol no era ni nunca había sido su fuerte, Trixie por su parte se veía perfecta, a medida que la fiesta avanzaba, las empezaron a dejar de lado, Twilight se sentía incómoda, aunque Trixie parecía estar en su mundo.

-¿Vas a bailar o vas a estar aquí todo el rato? – preguntó Twilight a Trixie, pero esta estaba tan ensimismada que no reaccionó "Demonios" murmuró Twilight por lo bajo, ella no estaba completamente segura de mantenerse en pie, menos bailar, esa cerveza era más fuerte de lo que hubiera pensado.

-¡Trixie! - Se escuchó el grito de Apple Jack desde el otro lado de la mesa, la yegua azul la miró algo desprevenida - ¿Todo listo? – dijo sin que Twilight la escuchara.

-No, todavía no – dijo Trixie.

-Te estás demorando demasiado – dijo Apple Jack – como sea, si vienes a la fiesta al menos puedes dar un baile ¿Cierto? Te ayudaría a relajarte.

-Hace mucho que no bailo – dijo Trixie con una sonrisa.

-Pero sabes hacerlo, estoy segura, además, los primos se ofrecieron a tocar una canción para ti sola – dijo con un guiño.

-Sabes que no tengo interés en ningún primo.

-Solo baila la maldita pieza – dijo Apple Jack tomando de su jarra.

Trixie lo pensó un segundo ¿Por qué no? Había hecho espectáculos desagradables por años, podía divertirse un rato con el grupo de ponis.

Algunos bailaban en el centro, entre sementales y yeguas, solo para divertirse un rato, aunque las parejas bailaban más de cerca al ritmo de las guitarras y el canto country, habían grupos en las mesas conversando, riendo o solo bebiendo, Trixie se levantó de la mesa y se acercó al centro de la fiesta, Twilight la siguió con la mirada, Apple Jack le dio un guiño a sus primos con los instrumento sin que las otras dos se dieran cuenta, ella no estaba muy segura de Humming metiendo sus narices ahí.

Twilight vio como uno de los sementales le ofreció el casco a Trixie sintiéndose de golpe contenta cuando ella lo rechazó, el alcohol le estaba haciendo efecto y tenía la cara roja, estaba molestándose cada vez más, los primos comenzaron a tocar una bella tonada, seguida de un simple canto, acompañada de un pandero y una campana (Gipsy Woman – Brian Hyland), no se dio cuenta de que todo parecía demasiado planeado.

Y entonces Trixie comenzó a bailar, sola.

Se levantó en sus patas traseras y empezó a girar como en uno de sus espectáculos, moviendo sus caderas y brazos al ritmo de la música.

Twilight abrió los ojos y la miró fijamente, Trixie movía su cuello y su melena la envolvía casi abrazándola, giraba alrededor de la fogata y la luz golpeaba su cuerpo resaltando por segundos cada detalle de su figura, las cicatrices estaba ahí, pero a mirada de Twilight, eso solo le daba más encanto, y al resto de los sementales tampoco parecía importarle, pronto se escucharon risas, silbidos y algunos aplausos.

Twilight se relajó pero se quedó mirando fijamente los movimientos de Trixie, la letra misma de la canción comenzó a tocarla proundamente.

"Salida de la nada de una caravana.

Alrededor de la luz de la hoguera.

Una bella mujer se mueve.

Con cabello tan negro como la noche.

Sus ojos eran como los de un gato en la noche.

Que me hipnotizan con amor.

Era la mujer gitana.

Era la mujer gitana.

La letra no calzaba con la apariencia de Trixie, pensó Twilight con una risita, pero de todas formas la estaba derritiendo, más cuando el movimiento de Trixie se hacía más lento, casi haciendo gala de su cuerpo, pero sin parecer indecente de ninguna forma, se reía junto con los que la veían y cantaban con ella, como si se sacara un peso de encima.

Ella baila alrededor.

Con la melodía de la guitarra.

Por el fuego su rostro estaba fulgurante.

¿Cómo fue que me encanto?

Oh, como amaría sostenerla cerca.

Y besarla y para siempre susurrar en su oído.

Te amo mujer gitana.

Te amo mujer gitana.

" …"

Odie ver a la gitana irse.

Sabiendo que nunca sabrá.

Que la amo, la amo…

Twilight seguía mirando a la yegua azul mientras repetían la letra una y otra vez, hasta que algunos ponis empezaron a silbar entre risas para que cambiaran de canción.

Tal vez por el alcohol, Twilight tomó una decisión, desde su indecisión se dijo que iba a acercarse a Trixie cada vez más, un paso a la vez, y ver que sucedía, porque odiaría verla irse y luego darse cuenta de que había algo más… podía demorarse, tenía tiempo, tenía meses seguramente.

-Ojos de caramelo, le llaman a esos – dijo Apple Jack que se había sentado a su lado sin que se diera cuenta, Twilight saltó sorprendida, de inmediato se mareó y se agarró la cabeza.

-No debí beber tanto…¿A qué te refieres con eso?

-A como estabas mirando a Trixie – dijo Apple Jack – mírame a la cara y dime que no sientes nada por esa yegua – Twilight abrió los ojos sintiéndose expuesta, no le respondió nada de inmediato, solo tragó ruidosamente, miraba hacia los lados alejándose mientras Apple Jack se acercaba con un sonrisa maliciosa, la granjera no estaba segura de si tenía razón, pero las miradas que el alquimista le lanzaba a su hermano le decían que algo fallaba en la ecuación, Trixie interrumpió cuando llegó a la mesa riendo, Twilight y Apple Jack se interrumpieron mirando hacia otro lado.

-¡Tenías razón Apple Jack, eso me ayudó a relajarme! – dijo Trixie con una firme sonrisa.

-De todas formas se está haciendo tarde – dijo Twilight – deberíamos volver a la biblioteca… ¿Trixie? – preguntó cuando la vio ponerse de golpe seria y mirarla a la cara.

-Twilight… No voy a volver hoy a la biblioteca – dijo Trixie – me voy a quedar con Apple Jack en la granja – Twilight quedó boquiabierta.

-Dices ¿Por la fiesta? Si realmente te quedas hasta tan tarde podría quedarme también…

-No, me voy a quedar con Apple Jack unos días hasta que el carro esté completo, después voy a empezar a vivir en el carro – dijo Trixie con una austera sonrisa.

-No es en serio.

-Va completamente en serio, me voy a ir de la biblioteca, perdón por no avisarte antes…

-¿Pero porque? – Preguntó Twilight, luego agito su cabeza hacia los lados incrédula – tiene que ser una broma, todavía estás convaleciente, todavía no te vas de Poniville ¡Faltan meses para eso! ¿Qué necesidad tienes de irte de la biblioteca? – Twilight soltó una risita nerviosa – No te creo, la verdad, me estás molestando.

-No Twilight, la pasada fue la última noche que pasé en la biblioteca – dijo Trixie, Apple Jack las estaba mirando esperando el momento justo, Twilight parecía herida y Trixie se mostraba tan fría como podía.

-No Trixie, no puedes hacer eso, me prometiste que ibas a intentar salir de todo eso, si te vas ahora…

-Es solo una parte de seguir adelante Twilight, en algún momento iba a irme de la biblioteca, ¿Por qué esperar más? – Twilight se quedó sin palabras mirando a Trixie, que miraba hacia el cielo sin siquiera mirarla a la cara.

-Trixie, estás arruinándolo, Twilight tenía una sorpresa preparada para ti en la biblioteca – dijo Apple Jack – deberías al menos pasarte por ahí una última vez.

-Exacto – dijo apresuradamente Twilight – ven conmigo, si quieres luego de devuelves.

Trixie miró a ambas levantando una ceja.

-Bien, me voy a pasar una última vez – dijo Trixie, Twilight por el frente, se alejaron de la granja hacia la biblioteca.

Trixie caminaba apresuradamente intentando alcanzar a Twilight que estaba trotando al frente de ella, le parecía extraño pero no encontró razón para negarse, debían ser las doce de la noche cuando llegaron a la biblioteca, estaba a oscuras, Twilight abrió la puerta y Trixie entró.

-Okey Twilight ¿Qué era lo que querías mostrarme? – preguntó Trixie en la oscuridad antes de escuchar el portazo detrás suyo.

-Para con eso y dime la verdad – dijo Twilight en voz alta – No te creo nada sobre esa idiotez de que es lo mejor para seguir adelante – Twilight tenía las mejillas enrojecidas y la miraba con los ojos entrecerrados, Trixie se puso nerviosa.

-¿Twilight? – dijo notando lo bebida que estaba Twilight - No se deberías subir la voz ¿Qué pasa con Spike?

-Spike se queda donde Rarity hoy, tal vez lo sabrías si no hubieras todo el día ensimismada en lo tuyo sin escuchar a nadie más – dijo Twilight – ahora, dime en serio, que pasa.

-Ya te lo dije, simplemente estoy siguiendo con mi vida – dijo Trixie – déjalo así.

-¡Mentira Trixie! Te conozco, se que pasa algo, simplemente dime que sucede – pidió Twilight casi compungida – puedes decirme, no tienes que irte de golpe.

-No me pasa nada Twilight – dijo Trixie – en serio, simplemente creo que es momento de que me vaya de la biblioteca…

Twilight la miró unos segundos y luego gruñó con rabia.

-¡Se que es mentira, lo sé y no digas lo contrario! Eres, tu sola, lo más frustrante que me ha pasado en la vida Trixie – Twilight estaba asustada aunque no lo aceptara, había estado dándole vueltas y tiempo a la situación y ahora de golpe Trixie parecía escapársele de los cascos.

-Solo déjalo estar Twilight, es lo mejor – dijo Trixie bajando la mirada – voy a irme, y voy a estar bien.

-Ayer mismo me dijiste que éramos amigas, que yo era todo…- Twilight se trabó antes de terminarlo – ¿Y ahora llegas y me dices que te vas sin decirme porque? Vamos, por favor, si tienes una buena razón dímela, incluso puedo ayudarte, pero por favor, dime quiero, saber, me preocupa.

-No puedo decirte, no ahora – dijo Trixie, admitiendo la mentira - tal vez luego, en un largo tiempo, pero por ahora déjalo estar ¡No es que quiera irme!

-Entonces quédate, yo tampoco quiero que te vayas… si es por el dinero no te preocupes, tampoco molestas, esta ya es como tu casa ¡Nunca fue mía en primer lugar! – se hizo un largo silencio, Trixie se negaba a mirarla – pensé que me tenías más confianza.

-Twilight por favor no sigas con eso – dijo Trixie encogiéndose, escuchar eso la hería – lo dije en serio, eres mi amiga…

-No parece – dijo Twilight acercándose algo tambaleante.

-Cuidado – dijo Trixie nerviosa.

-No me gusta esto ¡Soy la maldita princesa de la amistad! Pero ahora he invertido un mes completo intentando ayudarte, me dijiste que era tu amiga, pensé que confiabas en mi, pensé que ibas a quedarte aquí hasta fines del Otoño como mínimo – dijo Twilight – pero ahora tiras todo por la borda y te largas sin decirme nada, ni siquiera me avisaste, implemente me lo dices de repente, como escapando, ¿Y quieres que me quede tranquila?

-Eso sería lo último que te pido, que me dejes ir en paz – dijo Trixie alejándose un poco de Twilight, era obvio que el alcohol hablaba por ella, pero bueno, los borrachos no mienten.

-Me duele Trixie – dijo Twilight con pena, dio un último paso y puso sus cascos en los hombros de Trixie, esta se estaba derritiendo, miraba la expresión herida y la pena de Twilight y su decisión se desvanecía – no quiero que me dejes tirada así.

-Twilight, no estás bien – Twilight se adelantó y le dio un abrazo.

-Claro que estoy bien, tu no entiendes, yo quería ayudarte hasta el final, incluso más, quiero asegurarme de que no te vuelva a pasar nada como lo que me contaste, me hice a la idea… y ahora te vas a ir y voy a quedarme aquí pensando en si alguien te está lanzando tomates en algún pueblo – susurró Twilight en el oído de Trixie, esta tragó sintiendo el calor de Trixie, luego se alejó y se la quedo mirando de frente – y encima mee estás mintiendo, sé que si, lo peor es que sé que no te puedo obligar a quedarte.

-Me gustaría hacerlo Twilight – dijo Trixie intentando calmarse con Twilight tan cerca – no creas que te estoy dejando tirada, sigo diciendo que eres el poni vivo que más quiero pero…

-¿Pero qué? Al menos dime porque Trixie, al menos merezco eso ¿No? Me gané eso al menos, déjame saber que te pasa, para estar más tranquila – Trixie miraba a Twilight que estaba a pocos centímetros.

-Si te digo… promete no decir nada y dejarme ir, es lo mejor – dijo temblorosa Trixie.

-Dime y lo voy a pensar – dijo Twilight, Trixie la miró unos segundos dudando profundamente, el temor a perder su amistad, a que la viera mal, y simplemente mostrarse tan vulnerable seguían ahí, pero no podía sobrepasar el hecho de estar hiriendo a Twilight.

La alicornio casi no tuvo momento de reaccionar, Trixie cerró los ojos y se acercó a ella, cuando quiso darse cuenta Trixie la estaba besado apasionadamente.

Twilight tenía los ojos abiertos en shock mientras Trixie con los ojos cerrados hacía bailar los labios suavemente sobre los suyos, Twilight sentía la respiración agitada de Trixie, pero además sentía su propio cuerpo, no decidido a que sentir. Un escalofrío le recorrió la espalda cuando Trixie acaricio sus labios de cabo a rabo con la punta de la lengua, como si metódicamente quisiera tocar, marcar cada centímetro de piel con su boca, no podía alejarse ni responder, no lograba reaccionar.

Trixie sentía la inmovilidad de Twilight y la interpretó como rechazo, pero no podía dejar de querer, su cuerpo le pedí un poco más, sin abrir la boca de Twilight intentó besarla de toda manera posible, en un momento, incluso con el temor al rechazo, no aguantó más y su lengua abrió la boca de Twilight, en ese momento metió su lengua y la beso profunda y lentamente, Twilight reaccionó con un quejido y encogiéndose un poco, pero no lo empujo, Trixie estaba en un paraíso del que no quería salir, pero acariciando entre sus labios una última vez la lengua de Twilight dejó de besarla, se alejó de ella con la mirada baja.

-Gracias por no empujarme o echarme a patadas – dijo en voz baja, con una irónica sonrisa – por eso no aguanto estar más aquí, no contigo y Humming trabajando juntos, solo… duele mucho – Trixie se alejó hacia la puerta – eres lo única que necesito, pero a veces uno no puede tenerlo todo ¿Cierto? – Estaba llegando a la puerta cuando sintió algo agarrarle la cola, se dio vuelta y Twilight la tenía agarrada con su magia – No lo hagas más complicado…

-¿A qué te refieres conmigo y Humming? – dijo reaccionado Twilight, luego se tapó la boca con un casco, ¡Por Celestia, acababa de besar a una yegua! ¡Hace solo una semana lo consideraba algo posible! Estaba muy confundida, le hubiera gustado repasar la idea un tiempo antes de considerarlo seriamente siquiera, y la lengua de Trixie… Sentía todavía cada movimiento de la boca de la yegua en la suya, no tenía que tener mucha experiencia para saber que era muy buena.

-Vamos Twilight, todo el pueblo lo comenta, te gusta Humming – dijo Trixie – no quiero estar aquí con ustedes dos, deberías entender eso.

-¡No me gusta Humming, es un gran conocedor de pociones y muy simpático, eso es todo! – dijo aceleradamente Twilight, seguía queriendo que Trixie se quedara… incluso…

-Por eso siempre estás sonrojada y riéndote cerca de él – dijo Trixie irónica – Fluttershy me dijo que le dijiste a Rarity que te estabas enamorando de él, no tienes que mentirme.

-Pero no le dije eso a Rarity, no exactamente, ¡¿Y cómo fue que Fluttershy te dijo?!

-Me escuchó conversarle a Reitu de que me había enamorado de ti – dijo simplemente Trixie, Twilight pegó un saltito al escucharlo tan claramente.

-No le dije eso a Rarity, le dije que estaba confundida sobre un recién llegado – dijo Twilight dudando, Trixie la miró muy levemente irritada.

-Como sea, algo sobre él le dijiste, o sea que yo estoy fuera – dijo Trixie – no quiero quedarme esperando que pase algo que no va a pasar, ¿Al fin y al cabo no te gustan las yeguas o sí?

-Yo no dije nada sobre Humming – dijo Twilight, luego abrió los ojos notando que había dicho, y se tapó la boca.

Trixie la miró un segundo, luego captó el mensaje, la única recién llegada que quedaba era ella misma…

-Okey, okey… esto tiene que ser una confusión – dijo Trixie poniendo un casco delante suyo – recuerdo todos los rumores sobre ti y un tipo de la guardia, Flash algo, a ti no te gustan las yeguas ¿Cierto? – Twilight la miro sintiéndose atrapada, no respondió - ¿Cierto? – Repitió Trixie acercándose a medida que Twilight se alejaba - No estabas hablando de mi cuando hablaste con Rarity ¿Cierto? – Twilight la miró y se tomó la cabeza.

-¡¿Por qué tenías que ser tan… inoportuna?! – soltó Twilight, Trixie se acercó más, todavía sin poder creer lo evidente.

-¿Eso quiere decir que podría haber sido oportuna? – preguntó Trixie acercándose más todavía, Twilight se topó con una pared en su retroceso.

-Yo no dije eso – dijo Twilight tragando.

-Deja de jugar conmigo Twilight – dijo Trixie – ten algo de respeto porque este enamorada de ti, por favor, dime si hablabas de mi cuando fuiste donde Rarity – Twilight miró al suelo dudando, todavía no estaba segura de que le pasaba, y cualquier respuesta podía ser una catástrofe, por darle esperanzas, o por arruinar un amorío, por herirla ya más de la que la habían herido…

-Sí, hablaba de ti – susurró Twilight – pero no es que me estuviera enamorando, simplemente no sabía que estaba pasando, nunca… nunca me había sentido así, no podía analogarlo con amistad…

-¡Oh vamos! ¿Qué significa eso?

-No quería que te fueras – dijo Twilight rascándose el hombro con el casco, sonrojada a más no poder- cuando te imaginaba yéndote a hacer tu vida, me sentía abandonada, quería que te quedaras aquí mucho tiempo… Todavía lo quiero…

Eso no terminaba de responder la pregunta de Trixie, pero era más de lo que creía iba a recibir jamás de Twilight.

-¿Te gustó? – preguntó Trixie.

-¿Qué?

-El beso.

-Yo… - Twilight suspiró – todo esto es realmente confuso Trixie, nunca antes… ¡Siempre he estado sola, lo de Flash fueron unas miradas!

-Si no te hubiera gustado no sería confuso – dijo Trixie acercándose más todavía, estaba a centímetros de Twilight esta se tiró para atrás hasta quedar sentada en el suelo.

En ese momento vio los ojos de Trixie se había esfumado toda la arrogancia y protección que tenía siempre, la miraba sin un atisbo de dureza.

Trixie apenas podía creer lo que pasaba, Twilight la miraba dudando, pero sin embargo podía ver todo el cariño que tenía, y podía notar como su respiración se agitaba, en cualquier oportunidad habría asegurado sin dudar que en eso había algo, pero simplemente no lo creía.

-Porque si te gustó el beso, si yo te gusto – dijo Trixie acercándose lentamente, Twilight la vio acercarse pero no pudo alejarse, Trixie bajó la cabeza hasta la altura de su cuello – puedo hacer cualquier cosa por ti Twilight – susurró en su cuello – puedo hacer lo que quieras.

Entonces se zambulló en el cuello de Twilight.

Twilight gimió e instintivamente se agarró de la nuca de Trixie, esta abría la boca y lamía el cuello de Twilight en círculos cada vez más pequeños para ir cerrando los labios lentamente en la piel de la yegua.

Twilight tenía razón, era muy buena, a cada momento sentía un escalofrío que la recorría desde el hombro hasta la punta de los cascos y hasta el cuerno, el tacto de la lengua de Trixie y sus labios era tan delicado y preciso que se encontraba temblando y gimiendo entre los besos y las caricias de Trixie, sus cascos bajaron hasta los lados de su torso, acariciándola de una forma que la hizo arquear la espalda.

-Te amo – susurró Trixie mientras la besaba de vuelta por el cuello hasta la oreja, lamió muy lentamente el oído de Twilight – desde la primera vez que te vi.

-Trixie…- dijo Twilight poniendo sus cascos contra el pecho de Trixie, esta los apartó de inmediato y comenzó a besar el pecho de Twilight – Trixie, no, por favor.

-Te gusta, lo sé – respondió Trixie empezando a acariciar la alas de Twilight con sus cascos – déjate llevar.

-¡Trixie no! – Dijo en voz más alta, intentando apartarla, Trixie apartó sus cascos bruscamente, bajando por su estómago, Twilight la miró y se asustó de golpe - ¡No así! – Dijo ahora apartándola más fuertemente, Trixie se alejó respirando agitadamente - ¡Si digo que no es no!

Trixie la miró y Twilight vio en su rostro como se asustaba de golpe, la miraba espantada.

-¡Lo siento! – Dijo acercando un casco – me dejé llevar, no quise… no era un ataque o algo…

-Se que no – dijo Twilight, pensando en todo el tiempo que Trixie había estado sola – se que no, pero si te digo que no, no es juego… solo hace una semana por primera vez, siquiera consideré posible sentirme atraída por una yegua, esto va muy rápido para mi, ni siquiera he tenido un semental de pareja… no he tenido nada y tu ibas a… - dijo mirando hacia abajo.

-Sí, iba a hacer eso – dijo Trixie – lo siento, no pensé, es solo que he estado casi soñando con esto tanto tiempo – dijo con una risa nerviosa – te amo tanto…

Twilight la miró conmovida.

-Trixie, lo siento, no puedo decirte nada ahora, todo es tan confuso – dijo agarrándose la frente con los cascos, Trixie vio en Twilight los mismos temores e inseguridades que había visto en Sunset y conoció de niña, pensar en eso teniendo más de veinte era reinterpretarse como poni – no puedo pedirte que te quedes sin una respuesta… al final si que te vas – dijo con pena – pero no se que responder, en serio lo siento…

-Yo me quedo – dijo Trixie sentándose en el suelo.

-Pero mañana podría decirte que no, no puedo hacerte eso – dijo Twilight.

-Pero hay una posibilidad de que me digas que si ¿Cierto? – preguntó Trixie.

-Si, supongo que si – dijo Twilight tragando.

-Entonces me quedo, tengo más chances aquí en la biblioteca.

-Hace media hora estabas segura de irte.

-hace media hora estaba segura de que iba a quedarme a ver cómo te enamorabas y quedabas con Humming, o tal vez me convencí por miedo, pero ya me embarqué, o remas o te ahogas dicen algunos ¿Vas a echarme?

-Claro que no – exclamó Twilight.

-Entonces me quedo, voy a avisarle a Apple Jack – dijo trotando a la puerta.

Cohibida como estaba Twilight solo atinó a hacer levitar una bufanda y una chaqueta y ponérselos a Trixie, por la hora y la temperatura de fuera, Trixie se giró y la miró con una gran y honesta sonrisa, llena de cariño y cierta malicia.

-Por este tipo de cosas es que te amo – dijo Trixie antes de salir, Twilight se quedó sola con un torrente gigantesco de emociones que no alcanzaba a procesar, emoción, nervio, confusión, miedo, cariño, todo revolviéndose en su estómago, no sabía que iba a salir de ahí cuando terminara, pero tenía una leve idea "¿Qué va a decir mi familia si empiezo de novia con una yegua?" pensó en su fuero interno.

Trixie caminaba a paso redoblado hasta la granja, corriendo por momentos incluso, sus ojos tenían una llama potente que no habían tenido en mucho tiempo, ahora parecía más grande y poderosa, sonreía casi demente.

-¡Ahí viene la chica enamorada! – Gritó Apple Jack antes de que Trixie se fijara, en el camino estaba ella con un carro – parece que te ha ido bien.

-Apple Jack – dijo Trixie recordando - ¿Cómo se te ocurrió eso de la sorpresa, porque sabías… todo?

-No sé nada – dijo Apple Jack – es solo un tema de perspectiva, y decidí apostar.

-¿Qué perspectiva?

-Desde mi perspectiva puedo ver a Humming babear cada vez que mira el rojo trasero de mi hermano, lo juro, es un detector de gays – dijo Apple Jack riendo – no quería entrometerme demasiado, pero lo hubiera hecho si las cosas no se hubieras aclarado, traje tus cosas – dijo apuntando al carro.

Trixie la miró unos segundos antes de lanzarse y darle un fuerte abrazo.

-No tienes idea de cuento te lo agradezco – dijo Trixie –incluso si las cosas salen mal, ese beso me lo llevo como un tesoro.

-Wow, no es información que me concierne – dijo Apple Jack – solo toma tu cofre y tus bits y vuele a la biblioteca.

-Eso voy a hacer – dijo tomando e carro con magia, inusualmente fácil – hasta luego Apple Jack, te debo la vida.

-Ve a dormir, mañana tienes trabajo que hacer – dijo agitando un casco mientras Trixie corría de vuelta.

Cuando llegó encontró a una nerviosa Twilight en el centro del salón, tiro las bolsas y el cofre al suelo.

-Vendí otra moneda – se adelantó Trixie.

-Realmente estuviste a punto de irte – dijo Twilight con un escalofrío mirando el cofre – entonces… ¿Que hacemos ahora?

-Ir a dormir si no te molesta, estoy agotada.

-Bien – dijo Twilight caminando a su habitación, sentía las pisadas de Trixie siguiéndola hasta la puerta, abrió la puerta y entró, cuando se dio vuelta estaba ahí – Trixie…

-Supongo que no me vas a invitar – dijo Trixie – calma era broma – Trixie se adelantó y Twilight se estremeció esperando que le robara otro beso, pero pasó de su boca y beso muy cariñosamente su mejilla, fue un beso lleno de amor, que sintió luego como quemando su rostro.

-El próximo beso me lo as a dar tu – se despidió Trixie cerrando la puerta.

Esa noche Trixie durmió más feliz que en diez años, para Twilight, en cambio, el frasco que movía empezaba a ser más una cadena que un factor.

Joder, capítulo largo, una mudanza, escenas complicadas, espero les guste, me costó este : )