El carro estaba casi completo, solo le faltaba ajustar unos cuantos tornillos, fijarle las ruedas e iba a estar listo para partir, faltaban los muebles por dentro y convertirlo en algo posible de llamar casa, pero en dos días podía irse fácilmente de la ciudad.

Trixie echo su cabeza sobre la mesa del salón con un suspiro, mirando por la ventana hacia afuera, pensando obviamente en la pegaso que hace casi un mes se le había confesado.

-No deberías simplemente sentarte ahí si algo te preocupa – dijo Frelia cuando entró a la habitación – y por los dioses, no digas que todo está bien.

-No es que pueda hacer algo con esto - dijo Trixie – simplemente puedo alejarme y dejarlo morir… – dijo Trixie gesticulando con el casco por el frente.

-Sí, y su amistad va a morir también – dijo Frelia – vamos, no es tan terrible que se te haya confesado, a cada uno lo rechazan decenas de veces – dijo Frelia.

-No insistas mamá, Mónica no me gusta, y prefiero no darle esperanzas – dijo Trixie – además, me voy a ir pronto de Manehatan y no sé cuando voy a volver, tal vez me despida de ella antes de irme, pero creo estar haciendo lo mejor…

-Si fuera solo un enamoramiento, si, pero fuiste su amiga largo tiempo antes de eso, ESTA perdiendo algo, y hacerle perder algo a una pobre pegaso como ella no es muy considerado de tu parte.

-Gracias por hacerme sentir culpable – dijo Trixie con una expresión de molestia, Frelia la miró y se sentó a su lado, acariciando su melena con cariño.

-Lo siento hija, no era mi intención… Tal vez te sería más fácil enfrentarte a la situación si no pensaras tanto en Mónica como en ti misma.

-¿A qué te refieres?

-Estas convencida de que abandonar a Mónica es lo mejor ¿No suena raro eso? – dijo Frelia – mira, hasta aquí he evitado meterme, pero te lo digo, te estas convenciendo a propósito de algo que no es cierto.

-A mi me parece cierto.

-¿Por qué te parece cierto? Tiene que haber algo que te lleve a pensar así, al fin y al cabo no dirías lo mismo si esto le pasara a otro poni.

Trixie levantó la mirada hacia su madre con los labios fruncidos.

-No, es cierto, no pensaría lo mismo de otro poni.

-Esa es tu tarea por ahora, darte cuenta de que anda mal contigo – dijo Frelia, luego se preparó una taza de té y lo empezó a beber lentamente sentada a la mesa.

Hace unos años apenas y se hubiera sentado un rato sin empezar a escribir, ahora se tomaba grandes momentos de simple relajo, Trixie decidió simplemente aprovecharlo, tragando con nervio soltó su teoría.

-La verdad… me da miedo empezar una relación, esa es la verdad – dijo Trixie – con todo lo mal que salió la vez anterior…

-Vamos, lograste ser feliz con Sunset, al menos la mayor parte del tiempo ¿O te gustaría nunca haberla conocido?

-No, claro que no, me alegro de haberla tenido en mi vida – dijo Trixie –pero es diferente, no es como que vaya a renunciar a viajar por Equestria, ni que me guste Mónica de verdad, Sunset y yo estábamos enamoradas y estuvimos juntas por años.

-Pero no me refiero a eso, me refiero a que Mónica preferiría que al menos la visitaras para intentar ser amigas, no tirar todo por la borda, no con la poca movilidad que tiene, no es que pueda salir a fiestas o ir al colegio para conocer más ponis…

Trixie se quedó mirando al vacio unos segundo pensando en las palabras de su madre.

-Okey… Definitivamente voy a ir a despedirme, no prometo más que eso – respondió Trixie, Frelia la miró con los labios fruncidos, negando suavemente con la cabeza.

-Al menos eso… recuerda que tienes que salir al mercado hija, no te demores demasiado – dijo Frelia.

-Bien, voy – dijo Trixie levitando la lista de compras desde el refrigerador – vuelvo en un rato.

-Cuídate hija – dijo Frelia cerrando los ojos.

Trixie caminaba por el mercado de Manehatan mirando los puestos de fruta y verduras con la mirada sombría, pensando en las palabras de su madre.

Era cierto que la mejor opción estaba yendo con Mónica y resolviendo todo, pero existía un riesgo que no estaba segura de querer tomar, si se quedaba sin ir tenía los daño contabilizados y aceptados, si no, no sabía que podía pasar… Y aunque le dolía pensar en Mónica algo abandonada en su casa y como se tenía que estar sintiendo, creía poder hacerle más daño si la visitaba y la ilusionaba sin quererlo, solo para desilusionarla de nuevo.

-Joder, porque tenía que hacer eso – susurró Trixie a las manzanas.

-Trixie – se escuchó una voz gruesa y seca detrás de la yegua, Trixie se dio vuelta con sorpresa.

-¡Forged! Joder, me asustaste – dijo Trixie nerviosa mirando al enorme unicornio detrás suyo, que la miraba con una mirada dura y vacía.

-Te he estado buscando – dijo Forged secamente – para pedirte que vayas a ver a Mónica.

-Mira Forged, no es el mejor momento…

-Yo solo sé que ella quiere verte – la interrumpió Forged.

-¿Ella te dijo eso? – preguntó Trixie rascándose el cuello.

-Al menos al principio – dijo Forged – ahora no es que hable mucho…

Trixie suspiró encasquetándose el sombrero, no esperaba que fuera tan malo.

-Es complicado Forged, no sé si sea lo mejor ir hasta allá, además de cómo reaccionaría e resto del grupo…

-Tough simplemente está preocupado, Hiden está algo dolido contigo, pero Wicked… tu sabes cómo puede ser Wicked.

-¿Y tú? – preguntó Trixie, algo sorprendida por ver a Forged hablar tanto, Forged la miró unos segundos sin decir nada.

-Eso es lo de menos- dijo Forged- lo único que me importa es lo mejor para Mónica, y creo que lo mejor es que vayas a verla.

-No prometo nada – dijo Trixie – dile que… que al menos voy a ir a despedirme de ella, cuando me vaya de Manehatan…

-Espero que eso le suba el ánimo – dijo Forged – y que empiece acuidar su salud.

-Forged, no hagas esto sentirse peor todavía, no sabes que sucedió, así que…

-Por favor, todos saben que sucedió, es obvio que tu le gustas ¿Qué más puede ser?

-Ella no me gusta.

-Va más allá de eso, eres su primera amiga, y su primer amor también, no creo que puedas hacer algo peor que ignorarla, está enferma Trixie.

-Dile – Trixie se interrumpió – diles que no la estoy ignorando, solo quiero que se calmen las aguas, luego me voy a pasar por ahí.

-Mónica no es tan fuerte ¿sabes? Está siempre al borde, se esfuerza por su hermano y por nosotros, al menos hasta ahora… Yo no pensé que fueras tan cobarde – soltó Forged caminando rápidamente fuera del mercado, Trixie se giró a verlo de golpe pero no pudo responder de inmediato, cuando ya se perdió de vista Trixie apretó los dientes con rabia ¿Qué sabía el por lo que había pasado? Terminó de comprar todo con mal humor y luego fue hacia su casa.

Hace dos semanas que no los había visto, después de ese tiempo se habían rendido y le habían dado su espacio, al parecer Mónica se lo había tomado peor de lo que Trixie pensaba, no era solo respeto, era rechazo… Trixie no podía imaginarse a Mónica realmente deprimida, siempre le parecía tan fuerte y alegre, aunque la última vez estaba más tristona que de costumbre.

Al parecer estaba cometiendo un error, aunque aun si estaba tan mal, Trixie sabía, ella siempre podía empeorarlo si no tenía cuidado.

Sunset y su recuerdo eran la razón, se dio cuenta de eso desde el primer día, pero no era miedo por ella misma, era miedo de herir más a la pegaso de lo que ya lo había hecho.

"Tampoco tengo intención de ser una perra con ella, creo que si simplemente soy honesta… las cosas van a salir mejor, espero" pensó Trixie en su cama esa noche, tenía que encontrar una forma de volver a presentarse, y una disculpa preparada, aunque tal vez con explicarle a Mónica todo lo que pensaba en ese mismo momento bastara y sobrara.

Al día siguiente decidió hacerlo.

Trixie caminó largo rato por el barrio donde vivía Mónica, no decidiéndose a llegar a la casa, la situación le recordaba el día después de confesarle a los padres de Sunset, lo que solo lo hacía más incómodo, al final simplemente respiró profundo y se encaminó en la dirección correcta.

La casa de Mónica estaba vacía.

Tenía la llave, entró sin preguntar esperando que no se enojaran al verla dentro cuando volvieran de donde quiera que estuviesen.

El Sol se ocultaba lentamente en ese momento pintando de naranjo y salmón toda la ciudad, Trixie pensaba que era mejor aparecer en la hora favorita de Mónica, tal vez para que no se enfureciera al verla.

A los cinco minutos empezó a preguntarse qué tan lejos podían haberse ido de paseo, probablemente habían salido casi al momento en que ella llegaba.

Los minutos comenzaron a pasar muy lento desde ese momento.

A los veinte minutos el primer golpe de preocupación le llegó, tragó con nervio, Mónica solo podía salir cierto tiempo.

A los cuarenta minutos tragaba intranquila y nerviosa, pero intentaba calmarse diciendo que tenía una explicación lógica.

A la hora se encontraba registrando la casa para encontrar algo que le diera alguna pista.

El Sol comenzaba a ocultarse mientras Trixie trotaba por la casa esperando tranquilizarse.

Debían estar visitando a alguien, oh, a quien engañaba, ella sabía que Mónica había dormido ahí en esa casa por años… Excepto cuando había caído enferma la última vez, las palabras de Forged resonaron en su mente "Está enferma Trixie" había pesado que se refería a su condición, no que le había pasado algo, Trixie se sentó en el sillón mordiéndose los cascos, el silencio del anochecer, la calma que tenía la casa y los alrededores parecían burlarse de su preocupación.

Okey, calma, Mónica y Tough están en el hospital… en alguno de todos los hospitales de Manehatan, tal vez esté en cama y Tough simplemente este aprovechando el horario de visita, que en la mayoría de los hospitales se acababa a las nueve de la noche.

Trixie tenía el ceño rostro crispado mientras el tic tac del reloj la irritaba cada vez más, cada cinco minutos salía de la casa al silencio de la noche esperando ver la figura de Tough dando la vuelta de la esquina, pero mientras pasaban las horas se dio cuenta de que las opciones bonitas se iban muriendo de a poco.

Luego de las nueve de la noche solo a los cercanos de pacientes graves se les permite estar en la sala de espera para esperar noticias.

Daban las once de la noche y nadie aparecía por la casa cuando Trixie decidió irse, no para rendirse, mientras trotaba y corría de vuelta a su casa pensaba en pedirle ayuda a sus padres para buscar por los hospitales, se negaba a creer en lo peor, con el rostro y emociones paralizados en una aguda angustia.

"Oh, mierda, que no le haya pasado nada, dioses que no le haya pasado nada" pensaba entre escalofríos de vuelta a su hogar.

Abrió la puerta de su casa de golpe, recién pensando en que sus padres podrían estar preocupados.

-¡Mamá, papá, tienen que ayudarme con esto! – exclamó al verlos en la mesa a ambos, luego se interrumpió cuando vio a Hiden sentado en un sillón un poco más allá – Dioses Hiden, dime que pasa- susurró Trixie.

-¿Dónde se supone que estabas? – exclamó con un rostro enfadado Hiden al verla entrar.

-¡He estado horas en casa de Mónica pero nadie apareció! – respondió Trixie.

-Podrías habernos dicho – dijo su padre cuando la escuchó, al mismo tiempo la expresión de Hiden se suavizó un poco.

-¡No se supone que iba a estar fuera hasta la medianoche, iba a disculparme! – Trixie se giró hacia Hiden – Dime, por favor, que no le pasó nada a Mónica.

Hiden y sus padres se miraron unos segundos antes de que Hiden suspirara profundamente.

-Trixie, creo que deberías ir con el – dijo Mystic a su hija.

-¿Ir a donde? – Preguntó Trixie con el rostro compungido, se mordía el labio con preocupación - ¡Díganme que pasa! Mónica no… - Trixie no alcanzó a preguntar, con miedo.

-Está viva – dijo Hiden desde el sillón – no pierdas más tiempo y vamos al hospital de inmediato, no tengo idea de cómo sigan las cosas por allá.

-Dioses – susurró Trixie abriendo los ojos ¿Cómo es que las cosas se iban tan al carajo tan rápido?

-Ve hija, nosotros te vamos a esperar despiertos – dijo Frelia.

-Tal vez no sea lo mejor, las noticias podrían llegar a las ocho de la mañana, yo se que Tough al menos se va a quedar ahí hasta que se desmaye de hambre – respondió Hiden - ¿Y tú que Trixie, vas a pasarte e irte de inmediato?

-No, el tiene razón, ustedes acuéstense – dijo Trixie – yo voy a volver… en algún momento – terminó yendo hacia la puerta.

-Cuídate hija – le respondieron los dos mientras los dos jóvenes salían.

La sincera preocupación de Trixie terminó de ablandar a Hiden, que empezó a caminar rápidamente hacia el hospital.

-Mónica llegó al hospital a las tres de… ayer, supongo, siendo pasado medianoche, el doctor nos dijo que tenemos que esperar cuatro días para ver cómo va a evolucionar, si se mantiene estable, es una buena señal – Hiden decía todo esto maquinalmente, como si dictara un discurso prescrito – como sea, cuando leguemos ahí, puede que no haya que esperar nada más…

-No tendría que haberla dejado así – dijo Trixie de inmediato, temblando de cascos a cabeza con los ojos muy abiertos – pensé que era lo mejor.

-Yo no te culpo solo a ti – dijo Hiden – Wicked se preocupó de maximizarlo y criticarte bastante cuando te fuiste, no creo que eso haya animado demasiado a Mónica… su caso es muy raro, y no siempre actúa igual, ella tiene las defensas muy bajas, y cuando se deprime sus defensas caen en picado – Hiden agitó la cabeza – Uno usualmente no relaciona a la pena con una alarma médica ¿Cierto? No tiende a ensar en eso como algo tan terrible.

-No me digas que la vamos a encontrar… - Trixie se interrumpió, anonadada por tanta información.

-Ni siquiera digas eso, ella tiene un cuerpo débil, pero no ES… yo confío en que se va a recuperar, eventualmente – Hiden parecía bloqueado, sus palabras y movimientos eran cortados y duros, tal vez fuera su forma de enfrentarse a la situación, Trixie por su parte sentía su mente volar por cada detalle, las hojas de los árboles, las calles, los ruidos, su cabeza parecía querer defenderla pensando en cualquier otra cosa, pero ella se obligaba a seguir con la cabeza en Mónica.

-¿Y que con Wicked y Forged?

-El primero niega como niño malcriado, y el segundo está como zombi, aunque no los vas a ver, Wicked armó un alboroto con los médicos y cuando Forged lo defendió los echaron a ambos – respondió Hiden.

Trixie entró por las puertas junto con Hiden, subieron al tercer piso de una clínica de Manehatan en un moderno ascensor.

-No quiero imaginarme cuánto gasta Tough en el seguro medico de una pegaso como Mónica – dijo Hiden.

-Realmente es el mejor hermano del mundo – dijo Trixie.

-Es probable, aunque a los demás hermanos no deben haberles dado la oportunidad de ser tan buenos – respondió Hiden, Trixie lo miró pensando en cómo su elocuencia de siempre cambiaba bajo presión.

En la sala de espera, llena de ponis con el alma en un hilo, estaba Tough, sentado en uno de los pequeños sillones con la cara entre los cascos.

-La pródiga llegó – dijo Hiden – la espere tanto porque se quedó todo el día en tu casa – dijo Hiden sentándose el lado de Tough - ¿Alguna noticia?

Tough levantó el rostro para dejar ver el rojo de sus ojos y su ceño como roca pulida.

-No ha vuelto a sala de paro, está en tratamiento crítico, pero nada mucho más grave – dijo Tough – sigue en riesgo vital inminente… hola Trixie.

-Tough, lo siento mucho – susurró Trixie, se sentía como una niña pequeña en esa situación.

-No te culpes… si la culpa es de alguien, es mía, ya van dos veces, fue muy ingenuo y arrogante pensar que un pobre obrero podía mantenerla sana solo por ayudarla a bailar – Tough apretó los dientes con una terrible expresión de rabia, al segundo siguiente se golpeó con el casco en la frente con un sonido brutal, seguramente habría dejado inconsciente a cualquier unicornio o pegaso y a gran parte de los ponis terrestres, pero el solo gruñó un segundo.

-No es culpa de nadie – dijo Hiden – o al menos eso va a querer Mónica que digan cuando despierte – Tough lo miró y le dio unos golpecitos en la espalda.

-¿Y no hay nada que podamos hacer? – preguntó Trixie.

-Esperar – dijo Tough – solo esperar, he estado esperando diez horas ya… de todas formas puedo perder el trabajo, no me van a dejar quedarme con Mónica luego de esto… Ah, y puedes donar sangre mañana, pero el banco abre a las ocho.

Trixie abrió los ojos con sorpresa, y se sentó al otro lado de Tough, escondió la cabeza entre los cascos, y esperó.

Dioses, como pasaban lentas las horas, bebieron ronda tras ronda de café negro como la noche repleto de azúcar, contaron segundos e intentaron leer revistas al igual que todas las dos decenas de parientes angustiados de esa terrible sala.

-No es la primera vez que paso por aquí – comentó a los otros dos Tough en un momento – es curioso lo que se da en esta sala…

-¿A qué te refieres? – preguntó Hiden.

-Primero, no todos aquí van a irse con buenas noticias, algunos van a salir con una tragedia entre los cascos, además, es como un lugar de paso, la gente llega y se va constantemente, los que llevan días o semanas calman a los que recién llegan, son como los veteranos de emergencias, luego se van y los nuevos se convierten en veteranos y tienen que calmar a los nuevos, y explicarles los términos médicos, interpretar los acertijos con que hablan los doctores… es un ciclo que no acaba nunca.

Dieron las cinco de la mañana antes de que un doctor interrumpiera en la sala.

-¡La familia de Mónica! ¡¿Alguien de la familia de Mónica?! – preguntó el poni de bata blanca, los tres se levantaron de inmediato y caminaron hacia el doctor – Bien, primero lo bueno, ella no ha tenido ninguna recaída, se ha mantenido estable dentro de su gravedad, pudimos preocuparnos de todos sus problemas, la falta de oxigenación en la que cayó luego de caer inconsciente, y la infección generalizada que casi llega a meningitis bacteriana, que se haya salvado de eso es realmente una gran suerte – luego miró su tabla una vez más para checar – lo malo su cuerpo llegó extremadamente decaído, sus defensas en un estado crítico, lo que no es demasiado raro para una pegaso como ella, lo malo es que en el último tiempo seguramente no se ha cuidado lo suficiente, la infección llegó al oído, a los ojos, y es bastante posible que tengamos que luchar contra varias infecciones que van a suceder aquí mismo, mejor dicho, es casi imposible que no pase, lo más grave, frente a su defensa casi inexistente, la bacteria se asentó en el sistema antes de empezar a atacar, por eso cayó tan rápido, cuando le dijeron que tenía bronquitis, la tenía, no fue irresponsabilidad del colega, si falta de experiencia, solo que en ese mismo momento hubo que haberla empezado a tratar como si tuviera ya la pulmonía, ya que era inminente, ahora mismo tiene afectado el pulmón y la neuma, por tanto es peligrosos, necesita respirar para curarse, pero necesita curarse para respirar, le estamos aplicando oxigeno sin humificar por momentos cortos… Eso es lo más que puedo explicar sin caer en detalles, si sigue así era mismo va a recuperarse definitivamente, técnicamente está bien, pero si recae un poco, puede pasar bajo el nivel de lo estable, no puedo darles ninguna seguridad, excepto por el hecho de que es joven y no fuma, eso le da buenas posibilidades ¿Alguna pregunta? – el doctor había hablado clara, directa y rápidamente, seguramente intentaba no gastar nada de tiempo con las preguntas de los visitantes, y era efectivo, de momento a Trixie no se le ocurría que preguntar.

-Si tuviera que apostar su licencia ¿Va a salir de aquí? – preguntó Tough, suavemente pese a sus palabras, el doctor frunció los labios al verlo a la cara.

-Yo apostaría a que si, aunque esa pregunta no es realmente útil, si fuera por eso habría perdido mi licencia varias veces, de nuevo, ser joven ayuda mucho, yo no me preocuparía por si va a salir de aquí – dijo el doctor – pero si por cómo va a salir, puede que tenga que pasar por terapia, la falta de oxigeno puede haber hecho daño.

-¿Qué clase de daño?

-Nada crónico, tal vez tenga que trabajar en su motricidad fina y tenga lagunas de memoria – dijo el doctor – de momento eso es todo, si quieren pasar a verla tienen que ir de a uno, no se supone que debieran entrar, pero siempre se hace la excepción con un paciente recién ingresado, tienen treinta minutos.

-Si quieren entrar, tienen que intentar no impresionarse – dijo Tough – no es fácil ver a alguien recién conectado.

-La vi la última vez – dijo Hiden.

-Solo una vez despierta – dijo Tough.

-Porque no nos dejaste entrar antes.

-Y por buena razón – dijo Tough – de todas formas yo entro primero.

Entró junto con el doctor a un corto pasillo donde le hicieron ponerse una bata y una mascarilla y luego pasó a ver a su hermana.

-¿Es tan malo como la última vez? – preguntó Trixie a Hiden.

-La última vez también fue una infección oportunista, pero no estaba tan deprimida…

Tough salió a los diez minutos, entonces entró Hiden.

-¿Cómo fue? – preguntó Trixie.

-Lo mismo que la última vez, simplemente se ve más delicado… van a drenarle los pulmones, si eso sale bien, va a mejorar de inmediato – dijo Tough – no se ve mal, las enfermeras no andan rondando a su alrededor a cada segundo, así que no es la más grave del lugar.

Hiden salió y se veía pálido, no tan impactado como impresionado, Trixie tragó y entró.

Solo estando dentro sintió ganas de llorar, era demasiado real.

La pegaso estaba de lado con decenas de cables cruzando su cuerpo, tenía los ojos tapados y tenía la apariencia de una muñeca rota lanzada en la cama, la boca abierta para dejar entrar otros cables gruesos, parecido a como se vería Trixie unos años más tarde en el hospital de Poniville.

-Dioses – susurró tras su mascarilla acercándose a la cama, se limpió el casco con alcohol que estaba a la entrada de la habitación, ella simplemente se veía tan, tan frágil… - lo siento – dijo tomando el casco apenas libre de Mónica y apoyando su cabeza en la cama – lo siento Mónica…

Cuando salió con los ojos enrojecidos, Hiden la esperaba con una advertencia.

-Deberías bajar y salir por el área de recepción de maternidad, Wicked está esperando al frente y… bueno, a él le gusta culpar de algo a los demás.

-Gracias Hiden… en serio no quería que esto pasara.

-Nadie – dijo Hiden – no te culpo de eso, solo me molesta que la hayas dejado tirada.

-Pensé que era lo mejor – dijo Trixie saliendo de la sala de espera, esquivando a Wicked.

Trixie se mantuvo en Manehatan un par de semanas, esquivando a Wicked y Forged, visitaba a Mónica siempre que podía, que no era demasiado, porque en estado crítico las horas de visita son solo dos al día, cuando podía se pasaba para hablar con el doctor a cargo, fuera de eso, esa semana pasó volando de golpe, entre una bruma de preocupaciones, fuera como fuera, no podía evitar sentir que las cosas no hubieran ido tan mal si hubiera estado al lado de Mónica, y ese pensamiento no la dejaba dormir.

-Tal vez no haya sido tan terrible que haya caído por una infección oportunista, su cuerpo apenas tuvo pelea ante de quedar hospitalizada, una vez sus defensas volvieron a lo normal se recuperó bien, ya no tienen que preocuparse, está fuera de riesgo vital – mientras el doctor decía eso a las dos semanas, Trixie suspiró con fuerza, acababa de quitarse de encima el peso más grande que había tenido hasta el momento, estaba solo con Hiden, Tough estaba en casa con los otros dos, Hiden y Tough tomaban turnos para darles noticias y tenerlos ocupados lejos de Trixie.

-Joder, siento que vuelvo a la vida – dijo Trixie.

-Completamente de acuerdo – dijo respirando agitadamente Hiden, Trixie vio como su estado de negación se desvanecía y como temblaba de miedo por lo cerca que había estado.

-Tough va a tener algo de descanso cuando escuche eso – dijo Trixie – gracias doctor.

-Es mi trabajo – dijo el doctor revisando su tabla para ver que tenía que hacer luego, se dio vuelta y entró de nuevo sin otra palabra.

-Esto… todo esto, los familiares, las emergencias, todo… debe volverse rutina para ellos.

-No me imagino cómo puede ser eso – respondió Trixie

-Pasando a otros asuntos – dijo Hiden – Mónica debería despertar en unos pocos días… y no creo que debas estar más tiempo en Manehatan, incluso menos que eso…

-¿Por Wicked?

-No sé qué le pasa, está como loco estos días, antes era algo violento y agresivo, pero ahora se está volviendo un resentido agresivo, y te está echando a ti toda la culpa… Fuera de eso, ya estabas pensando en irte ¿Cierto? Y no lo niegues, vi que tan completo está tu carro.

-No lo voy a negar, mi idea siempre fue irme – dijo Trixie – oye Hiden… ¿Cómo va el asunto de Tough y la tutoría?

-Creo que la va a perder, y creo que quiere perderla también – dijo Hiden, Trixie bufó con frustración – pero no va a dejar de visitarla a diario, al menos, eso dijo... Es lo mejor, más ahora, va a estar muy delicada, y esa casa no es suficiente.

-Lugar por donde paso todo lo mando a la mierda… - susurró Trixie apretando los dientes.

-Eso habla bien de ti – dijo Hiden – no la mala suerte, pero cualquier poni diría "La mierda me sigue" o "¿Por qué todo lo malo me pasa a mi?"

-Gracias, supongo… Entonces Mónica se va a ir.

-Podría ir a parar a cualquier lugar de Equestria…

Luego de tres días estables, Mónica despertó, se fueron unos cuentos cables, pero por lso que tenía conectados a la boca y la nariz, no podía hablar, las visitas seguían siendo de a uno, a las seis de la tarde, Trixie entró por la puerta de la habitación de Mónica.

Mónica estaba mirando al techo, cuando escuchó los pasos centró su mirada en la puerta y abrió los ojos como platos, Trixie no sabía cómo iba a reaccionar a tenerla cerca.

-Hola – dijo Trixie con una frágil sonrisa, agitando su casco, Mónica no respondió de ninguna forma, ni siquiera parpadeó, pero a los segundos Trixie vio una lágrima bajando por su rostro, su sonrisa se quebró y corrió hacia la cama.

-Oh Mónica no llores por favor – dijo Trixie compungida – lo siento, lo siento mucho por irme tanto tiempo, si te molesta verme puedo irme – continuó Trixie - ¿Quieres que me vaya? No te cul… - pero se interrumpió cuando Mónica negó fuertemente con la cabeza – No quieres que me vaya – volvió a negar – quieres que me quede – asintió con fuerza – Bien... ¿No… me guardas rencor? – volvió a negar, pero débilmente, solo luego de unos segundos, lo pensó unos momentos y asintió muy despacio, Mónica miró de nuevo al techo y cerró los ojos con fuerza, dos lágrimas cayeron.

Trixie tomó uno de los jabones gel y se limpió, luego tomó un pañuelo desinfectado de uno de los cajones de la cómoda, y limpió sus ojos.

-Te juro, por todo lo que quieras, que solo me alejé porque pensé que era lo mejor para ambas – dijo Trixie – supongo que fue estúpido.

Mónica parecía ablandarse mientras Trixie limpiaba su cara, pero asintió cuando la escuchó.

-Supongo que solo fui una cobarde y tonta yegua – dijo amagando una sonrisa, Mónica asintió de nuevo – pero te juro que nunca he pensado mal de ti, o como alguien poco valiosa, sigues… sigues siendo la única amiga que tengo, mi mejor amiga – dijo Trixie con la garganta apretada, Mónica la miró al fin ablandando un poco su ceño fruncido y asintió de nuevo, amagando una sonrisa.

Trixie sonrió de vuelta sintiéndose terriblemente aliviada, pero de pronto su sonrisa se desvaneció en un puchero, su cara tembló y en unos segundos soltó un sollozo, ocultando su rostro en la sábana.

-Los primeros días los pasé pensando en que iba a hacer si te pasaba algo – dijo entrecortada y temblorosa, llorando – si algo te pasaba, si… si no despertabas, me decía una y otra vez que iba a ser mi culpa, que si no me hubiera ido no hubiera sido tan malo, tenía tanto miedo – Monica vio a la sollozante Trixie, la misma que había visto dura y fuerte como un trozo de acero, y suspiro muy débilmente, ella realmente la quería, solo había cometido un error, levantó su casco lo más que le permitieron los cables y acarició su melena.

-Mónica, yo voy a irme de Manehatan – dijo Trixie, Mónica frunció el ceño y negó lentamente con la cabeza, Trixie sonrió con disculpa –¿Sabes? ya he estado aquí casi medio año más de lo que pensaba quedarme… Necesito ir a hacer mi vida, siento que si no voy, no voy irme nunca, esa es en parte la razón por la que no quiero una relación ahora mismo…

Mónica la miró con una ceja levantada.

-Bueno, si, también por miedo… Mira Mónica, lo siento por eso, no eres tú, sigo diciendo que eres una buena yegua, y el día de mañana vas a encontrar una buena yegua… o semental para ti, como prefieras, es solo que yo no… lo siento, debí decirte eso antes, no pasar un mes ignorándote.

Mónica simplemente miró al techo.

-Pensé que tu hermano te había dicho ayer que iba a venir – dijo Trixie, Mónica asintió – o sea que simplemente no lo creíste – Mónica negó – diablos, soy mucho menos madura de lo que creía… tu hermano… te habló del tema de protección infantil ¿Cierto? – Mónica es en ese momento se encogió con angustia y asintió – él se siente culpable de que te enfermaras, así que tal vez no te dijo, pero planea mudarse a donde quiera que vayas a parar, de todas formas puede conseguir trabajo donde sea, dijo que si podía iba a visitarte a diario, como no va a necesitar trabajar tanto… - Mónica de inmediato la miró con los ojos abiertos – hablo en serio, al menos eso fue lo que nos dijo a todos nosotros… El podría haberlo peleado, pero quiere que te vayas a vivir a una casa donde puedan cuidarte mejor, nos dijo que no te dijéramos, pero yo creo que es mejor así - Mónica asintió lentamente mirando hacia el otro extremo de la cama.

-Es extraño hablar así, sin que puedas responderme – dijo Trixie – aunque es realmente bueno poder hablarte, yo nunca había visto a ningún poni tan crítico… siento que recién ahora puedo respirar en paz – soltó una corto y nerviosa risa – Wicked y Forged… déjalo en que no nos llevamos bien ahora, yo voy a partir mañana en la mañana…

Trixie sintió presión en el casco que tenía apoyado en la cama, cuando vio, Mónica estaba apretando su casco.

-Jamás te voy a olvidar – dijo Trixie – pero ahora tengo que irme de esta ciudad, ya no debería estar aquí… En un futuro, tal vez, pueda ir a visitarte a donde estés, eso si no me hechas a patadas – rio Trixie – me conociste en el peor momento Mónica.

La pegaso asintió muy lentamente, dejando el casco de Trixie, pero esta lo tomó con ambos cascos, sosteniéndolo contra su pecho.

-No se supone que fuera a resultar así – dijo Trixie – realmente lo siento Mónica, desde que llegué a esta ciudad pensaba únicamente en largarme lo más pronto posible, solo por ti esta ciudad es para mí un momento feliz, y por ti voy a extrañarla…

Mónica la miró y asintió, luego intentó mover la cabeza cerca de Trixie, abriendo la boca.

-Mónica, deberías estar quieta – la enferma negó y parecía intentar decir algo, Trixie tragó con nervio y acercó su oreja a la boca cubierta de Mónica, el oxigeno seca la garganta y puede producir leve daño, la voz de Monica era muy débil.

-"Suerte"- dijo Mónica, Trixie la miró al rostro y vio una gran sonrisa – "Suerte Trixie"

-No me merezco tener una amiga como tú – dijo Trixie con una sonrisa, luego dudó unos segundos y se acercó a Mónica, sin quitarse la mascarilla, le dio un dulce e inocente beso en la frente.

-¿Quieres que me quede un poco más, o me largo de aquí?

Mónica asintió mirándola con cariño, Trixie sonrió y se quedo ahí, "conversando" un poco más con ella, hasta que casi había acabado el horario de visita.

-Así que finalmente te vas – dijo Hiden al frente de la casa de Trixie a la mañana siguiente – honestamente pensé que no ibas a hacerlo.

-Sí, yo también – dijo Trixie – adiós Hiden, Tough.

-Hasta la próxima vez Trixie – dijo Tough, Trixie entonces se acercó a sus padres que estaban esperándola en la puerta de la casa.

Frelia y Mystic estaban mirándola con tanto cariño como siempre, Trixie se quedó un segundo frente a ellos antes de acercarse y darles un abrazo a ambos.

-Se que yo partí por mi cuenta a tu edad, pero de todas formas me duele verte partir pequeña – dijo Mystic- cuídate ¿Si?

-Voy a cuidarme, lo prometo – dijo Trixie con el rostro entre los pechos de sus dos padres.

-Que los dioses te acompañen hija – dijo Frelia, Trixie la miró al rostro y luego restregó el rostro contra el pecho de ambos.

-Los voy a extrañar, gracias por arreglar el carro por mí.

-Intenta visitarnos – dijo Mystic – se que yo no vi a mis padres por una década, pero intenta visitar, creo que el ambiente de ciudad me está afectando – dijo limpiándose un ojo.

-Una vez tenga un nombre, una vez tenga una reputación voy a volver a verlos – dijo Trixie poniendo una expresión más rígida.

-Puedes hacerlo cuando quieras mi niña – dijo Frelia – no necesitas un nombre – Trixie asintió pero siguió con su expresión decidida, luego se acercó al carro, su cuerno brilló levemente, al igual que las ruedas, y se puso en movimiento.

-¡Adiós a todos, cuídense, los veo… en algún momento! – gritó Trixie hacia atrás mientras se alejaba, una vez dio una vuelta y se perdió de vista Mystic cayó sobre su flanco con un suspiro.

-Oh, joder estoy cansado… y son las once de la mañana.

-Ayer casi no dormiste querido – dijo Frelia mirándolo preocupada.

-Sabes que no es solo por eso – dijo Mystic mirándola con el ceño fruncido – como sea, yo voy a acostarme de nuevo, no te demores aquí afuera – Mystic entró a la casa lentamente, Frelia a los segundos bostezó casi en cámara lenta, y entró siguiendo a su esposo.

Esa vez fue la última que Trixie vio vivos a sus padres.

Salía de la ciudad mirando directamente hacia el frente, ni Mónica ni sus padres lograron ver cuando la amabilidad escapaba de ella, una vez no tenía a ningún ser querido al frente.

-¡Oye Trixie! – escuchó la voz de Wicked, al darse vuelta ahí estaban los dos, Wicked y Forged, mirándola, Forged parecía molesto, pero Wicked sonreía con maldad - ¡Crees que te vas a ir libre de polvo luego de lo que hiciste!

-Por favor dime que eso es una amenaza – dijo Trixie secamente.

-Claro que es una amenaza, te he estado buscando desde… - pero no fue capaz de terminar la frase, algo le golpeó el torso quitándole el aliento, luego recibió otros tres brutales golpes venidos de la nada, que lo dejaron en el suelo temblando.

-Si no fuera porque vas a seguir visitando a Mónica te daría en la cara, dese ahora nadie va a amenazarme o insultare sin recibir de mi parte – dijo Trixie, Forged la había quedado mirando impresionado, para luego mirarla con los ojos entrecerrados con una expresión de desprecio, Trixie bufó y se dio vuelta alejándose nuevamente.

Otro capítulo, es increíble como cambió el concepto de Manehatan, al principio no iba a estar enferma, iban a ser una pandilla violenta, Mónica como líder, pero depresiva y bipolar, y una vez Trixie los dejara de lado sin la más mínima emoción, ella iba a suicidarse, ese fue el primer concepto de Mónica, Forged, Hiden y Wicked, Tough no existía, dudé solo un poco, pero luego del cambio me fue imposible matar a Mónica.

Como sea, esa es la razón por la que creo, este capítulo apesta, es casi un cierre forzado, pero no supe cómo hacerlo, simplemente me salió así, y más hubiera sido relleno descarado para tapar que esta parte es la que menos y peor planee al empezar a escribir, no se si les guste, puede ser, pero me disculpo si la calidad bajó en picado.