Disclaimer: Soul Eater no me pertenece, ni ahora ni nunca (por k si ya me perteneciera, ahora mismo Soul y Maka serian novios xD) lo único mío son estas cortas historias, así como también las otras historias de las que surgen.

¡Hi! Gracias a todos por sus reviews, aquí les traigo otro One-shot que se me ocurrió de la nada, ¡disfrútenlo!


Sweet Dream my Dear

Melodía

Soul POV

Suspiro mientras volteo a ver mi copa.

Estamos en casa de Kid, la música suena en todo el lugar, nuestros amigos se la pasan de lo lindo bailando y disfrutando de la noche.

Es tu cumpleaños, tú te encuentras riendo junto a Patty, Tsubaki, Liz, Chrona, Kim y Jacqueline mientras que yo solo te miro a lo lejos, estoy en el balcón, ocultándome en la oscuridad de la noche.

Y te preguntaras, ¿Por qué me escondo?

Simple, es tu cumpleaños y no se que regalarte.

Recibiste millones de regalos este día: Un conjunto totalmente simétrico y a la moda por parte de Kid, Liz y Patty; un libro de cocina por parte de Tsubaki; un autógrafo por parte de Black Star; un animal disecado por parte del profesor Stein – aunque claro, eso no se cuenta como regalo –; un mantel nuevo para la mesa del departamento por parte de Marie-sensei; un libro por parte de tu pervertido padre; un cuaderno con poemas por parte de Chrona; un caramelo por parte de Ragnarok – el cual se termino comiendo el –; un nuevo juego de ajedrez por parte de Ox y Harvar y un nuevo reproductor de música por parte de Kim y Jacqueline… mientras que yo… no te regale nada.

¿Qué puedo darte cuando todos los demás te regalaron lo que yo pensaba darte – bueno, si no contamos los poemas de Chrona, el autógrafo de Black Star y el animal disecado de Stein –?

No tengo nada que ofrecerte, bueno… se me había ocurrido algo… ¡¡pero ni por todo el dinero del mundo te lo daría frente a todos!!

Hace tiempo tú me habías pedido que te tocara una canción de piano, yo me negué, y seguía negándome. No era por que tuviera miedo de que no le gustara a los demás mi interpretación… era otra cosa…

Tenía miedo de que a ti no te gustara.

Se que eso no suena para nada cool, pero es la verdad, quiero regalarte la mejor melodía de todas, pero por mas que intentaba crear una de tu agrado, esta terminaba por ser la peor canción de piano que jamás había escuchado.

Volví a suspirar.

¿Y ahora que haría? No podía quedarme aquí, no podía verte a la cara sin un regalo en la mano.

Volví a suspirar.

Lo mejor era irme, me inventaría una excusa y me iría a encerrar a mi cuarto, par ano salir hasta después de una semana.

Pero a la vez no quería irme, quería disfrutar de este día junto a ti, ya que no todos los días se cumplen 14 años.

Todavía recuerdo mi cumpleaños número 14, tú me regalaste el pastel de chocolate más rico que jamás había probado en mi vida… pero yo la regué diciendo que era el peor pastel que jamás había probado. Ese día recibí un gran Maka-chop como respuesta.

Pero… ¿Qué querías que te dijera? Amaba todo de ti, tu risa, tus ojos, tu sonrisa, tu cabello, tu voz… ¡¡todo!!, pero era tan estupido y cobarde como para decírtelo.

Suspire por tercera vez.

Esto si que no era nada cool…

- ¿Soul? – murmuro una voz cerca de mi.

Voltee a ver hacia donde provenía la voz, Kid se acercaba a mí con una copa en una de sus manos y una rebanada de pastel en la otra.

- ¿Por qué no estas con los demás? – me pregunto.

- Eh… b-bueno… yo… - murmure nervioso.

- No le trajiste un regalo a Maka, ¿verdad?

Desvié la mirada.

- No – admití.

- ¿Sabes? A ella no le importa si le trajiste un regalo o no, con que estés aquí es más que suficiente – me dijo.

- Eso ya lo se… pero… me siento mal al no traerle un regalo – susurre.

Kid se lo pensó un momento, hasta que luego sonrió satisfecho.

- ¿Y por que no le tocas una canción?

- No se me ocurre ninguna.

- ¿No hay una canción que a ella le haya gustado en particular?

Me lo pensé un momento. Una canción que le haya tocado a Maka y que a ella le hubiera gustado…

- Tengo una – dije.

- Entonces ve y tócasela.

- ¡¿Estas loco?!

- No, pero ten por seguro que a Maka le gustaría – me dijo con una sonrisa para luego darse media vuelta –, ahí esta el piano, ocúpalo si quieres, no importa si a los demás no les gusta, mientras a Maka-chan le guste es mas que suficiente – murmuro para luego irse junto a Chrona y sacarla a bailar.

Volví a suspirar mientras veía a Maka a lo lejos.

¿Tocaba esa melodía o no…?

Trague saliva mientras reunía todo mi valor y me encaminaba hacia el piano. Kid sonrió cuando me vio y pidió silencio a todos. El lugar se lleno de un incomodo silencio mientras que yo me preparaba para tocar.

Alcé el taburete del piano y deje que mis dedos tocaran las ya muy familiares notas para mi.

La melodía era lenta al principio, era suave y tétrica a la vez. Varios me miraron confundidos por un rato, pero eso no me importo.

Voltee a verte, tu tenias una gran sonrisa en el rostro.

Sonreí mientras seguía tocando mi oscura melodía, y cuando finalicé, tú fuiste la primera en aplaudir, seguida de todos los demás. El lugar se lleno de una música suave, y todos invitaron a bailar a sus parejas. Kid con Chrona, Tsubaki con Black Star, Liz y Patty juntas y por sorpresa de todos, el profesor Stein invito a bailar a Marie-sensei.

Suspire mientras caminaba de regreso al balcón, para volver a ocultarme en las sombras, esta vez sin motivo alguno, ya que me sentía más feliz al haberte dado mi regalo, sin embargo, pronto sentí como alguien me sujetaba del brazo, me gire y vi que eras tú.

- ¿Adonde crees que vas? – me preguntas entre risas.

- Por ahí- te respondo sin mucha importancia.

- Nada de eso, es mi cumpleaños, así que tendrás que bailar conmigo – me dices para luego arrastrarme hacia la pista de baile.

Comenzamos a bailar lentamente, balanceándonos de un lado a otro. Tú mirabas atenta a tus pies, por temor a pisarme, yo solo me reí quedito, adoraba cuando te enojabas por no saber bailar.

- Oye Soul…

- ¿Si?

- Aquella melodía… era la de ese día, ¿verdad?, la que me tocaste cuando nos conocimos.

- Si – admití.

Tú me volteaste a ver, tenías una gran sonrisa, al igual que un ligero rubor en tus mejillas, tus ojos brillaban más que nunca. Yo solo te mire confundido, ¿Por qué estabas tan feliz?

- Gracias – murmuraste, y lo próximo que hiciste fue algo que jamás me había esperado.

Juntaste nuestros labios en un tierno beso, el cual respondí con alegría.

Ahora que lo pensaba, tendría que hacer unos cambios en esa oscura melodía…


FIN


¿Review?