Armin: -¡Luce! ¡Ahí estas!
Sale de los arbustos y se detiene cuando me ve contra el árbol con el chico, el cual se separa de inmediato al escucharlo
Armin:¡¿Qué crees que le haces, bastardo?!
Se acerca amenazándolo pero lo detengo antes que siga
Yo:-¡No, Armin! Estoy bien, él me estaba ayudando
Armin:-¿Segura?¿No estabas con Dake? No me digas que el lobo…-
Yo: Dake debe de estar bien. Nos separamos hace rato pero el lobo vino por mí.
Justo cuando termino de nombrarlo, Dakota aparece corriendo por donde hace unos minutos, era cazada.
Dake: ¡Gracias al cielo! Está bien, mi doncella.
Me abraza con fuerza pero afloja cuando ve sobre mi hombro al chico que nos observaba serio desde su sitio. Dake frunce el ceño y me mueve poniéndome a su derecha sin soltarme de la cintura.
Dake:-¿Qué hace un guardia del castillo por estos bosques?
¿?:-Patrullaba la zona por encargo del Rey. Pero he escuchado los gritos de vuestra acompañante y me he desviado de la rutina en su búsqueda.
Yo: Dake, déjalo en paz, él me ha salvado.
Me escabullo de su agarre y me dirijo al soldado para ofrecerle la mano a la vez que digo:
-Soy Lucinda, gracias por ayudarme, le estoy en deuda-
Sin embargo, él duda por un instante, vuelve la mirada hacia mi mano ¿Creerá que se la ofrezco para que la bese como hicieron antes los chicos? ¿Acaso aun no saben usar un apretón de manos como saludo? De vergüenza, la retiro pero él ya la estaba recogiendo para hacer lo que no esperaba y se presenta:
-Soy Kentin, caballero de honor y mano derecha del futuro Rey-
Es entonces cuando entiendo por qué no lo reconocí al verlo pero parecía familiar. Él es el mismo chico que ayude ayer, pero diferente…
-Es un gusto conocerlo- Respondo roja como mi pelo escondido.
Kentin:- Se dirigían a la ciudad, ¿cierto? Puedo acompañarlo si gustan.
Armin:-¿No andabas registrando la zona?
Dake:- Cierto. No queremos serle un estorbo…
Kentin:- No habrá inconveniente, ya estaba por terminar.- dice sonriendo abiertamente.
Antes que los chicos metan alguna otra escusa, acepte su ofrecimiento y me dirigí en busca de los caballos para evitar discusión. Además, quería encontrar a Gato, ver que la vestía no le haya hecho daño pero al llegar, no estaba ahí.
Partimos cuando mis guías me alcanzaron. Volví a sentarme con Dake pero esta vez distraída. Sé que le contaron a Ken sobre la petición de una audiencia y que Armin y Yo íbamos a aprovechar a comprar un par de cosas necesaria en la aldea. Peo me había invadido una tristeza que impedía prestar atención a nada más, ni siquiera cuando ya llegábamos a la ciudad. Solo ví un inmenso castillo con un ancho muro alrededor como en películas o cuentos de hadas donde las gigantes puertas de madera caían sobre unas lagunas para servir de puente.
Al llegar al centro de la ciudad, a través de millones de tiendas caseras sostenidas por palos, se encontraba el castillo. Bajamos de los caballos frente las escaleras mientras unas chicas se los llevaban. Al verlas mejor, distingo que son Melody y Violetta.
Kentin: No se preocupen, son sirvientes del castillo. Podemos confiar en ellas.
Yo: si, lo se.
Kentin: ¿Qué?
Yo: Nada :x
Los chicos me miraron con cara rara sin embargo siguieron el camino por las escaleras hasta la entrada del palacio. Arriba, las puertas se abrieron por un guardia. Entramos y seguimos a Ken hasta llegar un cuarto gigante con dos tronos al final en el centro, con un camino de una larga alfombra roja con franjas amarrillas y un par de puertas de tamaño normal a los costados.
¿?: ¿Se le ofrece algo, Sir Kentin?
Pegue un pequeño saltito por el susto de Lysandro que se encontraba a un lado de la puerta por donde habíamos entrado. Parece ser otro sirviente en el palacio.
Kentin: Si, avísele su majestad que he vuelto de la patrullada y necesito pedirle un favor.
Lys: Como guste, sir.
Hizo una pequeña reverencia, nos examino con la mirada y se fue sin decir nada más. Lys no podía faltar en este lugar, es ideal para él. Aunque me imaginaba que seria alguien de la realeza o de familia noble.
Esperamos por unos minutos hasta que alguien entra con un portazo por una de las entraditas de los costados, se dirije hacia nosotros alegre con los brazos abiertos. ¡Es Nathi!
Nath: Kentin, amigo mío, volviste. ¿El camino estuvo despejado?¿Ya puedo ir?
Ken: Si señor, pero antes, tengo una consulta. Me he cruzado con estos pueblerinos. Han sido atacados por un lobo en su ruta y venían a buscar su permiso para una audiencia. Ellos son Dakota, Armin y la joven es Lucinda, que casi no logra escapar del animal.
Nath: Oh pobres… Por supuesto, Tendrán la audiencia mañana a primera hora. ¡Lysandro! Infórmele al concejo de la junta. Mientras, ustedes tres deben estar exhaustos, ¿tienen alojamiento? Les pediré unos escoltas hacia el lugar
Dake: No, mi lord, aun no hemos pedido alojamiento. Nos disponíamos a pedir uno en la cabaña del centro.
Nath: en ese caso, pueden quedarse. Le pediré a alguna de mis sirvientas que les prepare un par de habitaciones.
Armin: No se preocupe, señor. No queremos serle una carga.
Nath: Para nada, si Kentin confía en ustedes, yo también. Ahora, vayan, Lysandro los conducirá.
Sin más, dio media vuelta y se retiro con Kentin. Nosotros seguimos a Lys por los pasillos hasta dejar a los chicos en una habitación y luego a mi en otra no muy lejos de la anterior.
Lys: Este es el vuestro, señorita. Si tiene algún inconveniente, puede dirigirse a las mucamas de la habitación siguiente. ¿Se le ofrece algo más?
La pieza era gigante, cama doble, muebles y una pared-vestidor que vi en muchas películas. Estaba fascinada. No puedo creer que yo este aquí. Suelto un suspiro y sin pensar le digo.
Yo: Este lugar es bellísimo. No te preocupes, estaré bien. Muchas gracias.
Me dirijo a la cama aun fascinada pero noto que Lys clava la mirada en mi examinándome.
Lys: Disculpe mi curiosidad, pero me permitiría preguntar ¿Cuánto tiempo se quedara?
Yo: Oh, supongo que mañana después de que Dake reclame un par de cosas, nos iremos.
Lys: ¿Estarán para el almuerzo?
Yo: Ni siquiera sé si llegaremos a desayunar. Debemos volver rápido a la aldea. Solo despertar, presentarse a la audiencia y volver a casa.- (Lo sé, mentir me sale mal. Pero es que me pone nerviosa mentirle a él)
Lys: Si, entiendo. Entonces les preparare algo para la vuelta.
Sus ojos se abren grandes, como si algo le haya asombrado. Vuelve a inspeccionarme antes de salir y dejarme sola. Mi cabeza da vueltas, ¿Fue por el comentario? ¿vio mi cabello? ¿me acusara con el rey? Me quito la ropa de Alexy quedando en la ropa interior que no abandone, me tiro en la cama y trato de dormir. Sea lo que sea, solo me queda esperar a mañana para encontrar el espejo y volver a mi mundo.
