ERASE UNA VEZ… UNA MÁGICA HISTORIA.

11

Algo muy raro le ocurre a Remus

Los demás niños lo miraron sorprendidos.

—Es por eso que le dolía la espada en el tren —comentó Jimmy.

—¿Ustedes creen que en vacaciones haya tenido un accidente? —preguntó Peter.

—No —refutó Thomas cruzando los brazos—. Remus ha estado así desde el año pasado. ¿Recuerdan la primera vez que se fue a visitar a su madre¿Recuerdan que dijo cuando le preguntamos porque le dolía la espalda?

—Dijo que se había caído de las escaleras de espalda —respondió Jimmy.

—Pues¿y si no fue eso? —expresó Thomas—. ¿Y si no eran golpes de escalera lo que le dolía sino, como dice James, heridas hechas por un animal?

—¿Qué estás sugiriendo, Thomas? —preguntó Sirius mirando a su amigo con el ceño fruncido—. ¿Qué nuestro amigo se pelea con un monstruo todos los meses¡No es posible!

—No, Sirius. Sí es posible —comentó James meditando la propuesta de su amigo—. Lo que dice Thomas puede ser cierto. Remus ha estado muy sospechoso durante todo este tiempo. No nos ha explicado muy bien a donde va cada mes.

—¡Pero James! —dijo Sirius—. ¡Eso es absurdo¡Remus no puede pelearse con un monstruo cada mes¡Ya estaría muerto!

—¡Ya sabemos que todo este asunto es demasiado raro! —dijo Jimmy—. Pero es la única sospecha que tenemos.

—Remus oculta algo que no quiere que nos enteremos —dijo James a sus amigos—. ¿Saben lo que eso significa?

Los chicos se quedaron callados con una mirada de extrañeza por unos momentos.

—¡Oh, vamos! Hay que investigar lo que le ocurre a Remus, porque algo muy raro le ocurre a nuestro amigo. Algo muy raro que debemos averiguar.

Todos asintieron y Peter Pettigrew suspiró desalentado

—Aquí vamos otra vez...


Después de salir de la biblioteca se dirigió a la lechucería. Tenia que escribirle una carta a su madre. Decirle que ya se sentía mejor y que estaba feliz por estar con sus amigos de nuevo era mentirle, pero tenía que hacerlo. No quería que su madre se siguiera preocupando por su estado anímico.

La lechucería era un habitáculo circular con muros de piedra, bastante frío y con muchas corrientes de aire, puesto que ninguna de las ventanas tenía cristales. El suelo estaba completamente cubierto de paja, con excrementos de lechuza y huesos regurgitados de ratones. Sobre las per­chas, fijadas a largos palos que llegaban hasta el techo de la torre, descansaban cientos y cientos de lechuzas de todas las razas imaginables, casi todas dormidas. Remus se apoyó en una de las ventanas. Sacó una pluma y tinta y empezó a escribir. Cuando terminó, se dirigió a una lechuza de plumaje medio marrón que terminaba de comer un ratón muerto. En cuanto vio a Remus, levantó la pata para que le atara la carta.

—Entrega esto a mis padres, la familia Lupin ¿vale? —dijo Remus, acari­ciándole la espalda mientras la llevaba posada en su brazo hasta uno de los agujeros del muro.

La lechuza ululó suavemente, como diciéndole que sí y extendió las alas para salir a emprender el viaje. Remus la vio alejarse, sonriendo tristemente. Su madre ahora estaría más tranquila al saber que él se sentía mejor. Se sentía mal por mentirle a su madre pero no quería seguir inquietándola. El último mes había sido muy preocupante para todos, especialmente para él. El saber que su atacante era verdaderamente culpable de su maldición lo llenaba de rencor, un rencor que nunca había sentido y que jamás quiso sentir puesto lo hacia miserable. Ese hombre era monstruo al igual que él. De solo imaginar que él en cualquier momento podría atacar a alguien, sea con o sin intención, lo apesumbraba bastante.

—Si los chicos se enteraran, se alejarían de mí –pensó en voz alta.

—¿Enterarse de qué?

Remus casi se cae entre los excrementos de lechuza por el salto que dio al oír a la otra persona que estaba detrás de él. Se volvió y vio a Lily Evans con una carta en una mano y con una lechuza gris en su hombro.

—¡Lily¡Que susto me diste! — exclamó Remus poniendo una mano en su pecho—. ¿Qué haces aquí?

—Pues como tú, mandando una carta. Le prometí a mi madre que le escribiría llegando a Hogwarts. No pensé que alguien haría lo mismo a estas horas de la mañana—se acercó a la ventana atando la carta en la pata de la lechuza—.Entrega esto a mi madre, en la casa de los Evans. ¡Vuela ya! —la lechuza emprendió el viaje animosa—. ¡Regresa pronto, Horus!

—¿Horus¿Es tu lechuza? —preguntó Remus.

—No, es la lechuza macho de Annie —contestó Lily sonriéndole.

Remus sintió una ligera sacudida en el estomago al contemplar la sonrisa de la niña. Se limitó a alejar la mirada de ella.

—¡Que lindo día! — suspiró Lily mirando por unas de las ventanas—. Empezamos un nuevo año. Solo espero que el imbécil de Potter no me siga fregando la paciencia porque este año no le aguantaré nada. Pero volviendo al tema¿por qué dijiste que si tus amigos se enterarían de algo, se alejarían de ti?

Remus trató de cambiar el tema rápidamente.

—¿Yo¡Yo no dije nada!

—¿No dijiste nada?.. ¡Entonces, lo que oí fue un pensamiento¿No? —le contestó cruzando los brazos y sonriéndole.

—No... era nada —contestó Remus titubeando.

La verde mirada de la pelirroja no se alejó del rostro turbado y sonrojado el niño, por unos instantes.

—Bueno, tú ganas por esta vez, Remus —dijo la niña—. Pero haré que me lo digas cualquier día de estos¡ya lo veras! —se acercó a la puerta—. ¿Me acompañas al Gran Comedor o todavía vas a quedarte?

—Bueno...

La pelirroja le sonrió y de nuevo Remus sintió otra ligera sacudida en el estómago que no creyó que tuviera nada que ver con el tratar de evadir lo que había pensado en voz alta.


Llegaron al Gran Comedor sintiendo ya hambre. El techo encantado estaba de un radiante sol con el cielo celeste. Las cuatro grandes mesas correspon­dientes a las cuatro casas estaban repletas de soperas avena, fuentes de arenques ahumados, panecillos, tazas de té, montones de tostadas y platos con huevos y tocino. Lily sentó donde Deborah, Annie y Samantha estaban conversando mientras desayunaban. Las dos niñas, al ver que su amiga había llegado con Remus, soltaron un patético "Uh" a la muchacha que se ruborizó ligeramente sonriendo. Remus trató de disimular que no había visto y se acercó a donde estaban sus amigos.

James no había pasado por alto ese gesto de las niñas y el hecho que la pelirroja se había sonrojado ligeramente. Por lo que cuando Remus se sentó a su costado, saltó al grano.

—¿Por qué viniste con Evans?

Remus parpadeó cuando su amigo le preguntó con la mirada entrecerrada.

—Me la encontré en la lechuceria.

Pero James no dejaba de mirarlo inquisitivamente.

—¡Oh, vamos James! —dijo el niño apenado y metiendo un pedazo de huevo en la boca— ¡Deja de mirarme así¿Acaso estás celoso?

Las mejillas de James se tiñeron ligeramente.

—¿Celoso yo¡ja¡Por favor! —exclamó el niño con sorna— ¿Cómo voy a estar celoso yo porque te vengas con Evans al salón¡Cómo si Evans me importara¡Por favor!

—Sí, claro... —musitó Remus mirando con complicidad.

—Además, Evans no es mi tipo —dijo el niño tratando de parecer desinteresado—. ¡No señor! Evans es solo una niña tonta para mí. ¡Por favor¿Quién se va a fijar en una chica que solo lee libros y se cree la mejor del colegio¡Por favor¡Además no estoy para esas cosas y si las estuviera, no seria con Evans¡Porque Evans...!

—¡Ya, James¡¡Ya deja de hablar de Evans porque ya me estas hartando! —exclamó Sirius—. ¡A Remus ya le quedó claro que "no te interesa" Evans! —lo ultimo lo dijo haciendo un ademán de dos comillas con los dedos.

James lo fulminó con la mirada mientras Thomas revisaba el horario de ese día.

—La primera clase es Pociones con Slughorn —declaró el niño comiendo una tostada untada—. ¿Qué tal enseñará ese Slughorn? Espero que no sea como el idiota de Mulciber.

—Ese tipo tiene cara de malo —susurró Sirius—. Estoy seguro que es peor que Mulciber.

—Sirius... —dijo Thomas mirando con preocupación por detrás de su amigo.

—¡Déjame terminar, Thomas! Apuesto lo que sea que es un viejo tirano, molestoso, odioso y...

—¡Vaya¡No sabia que tenía esos hermosos conceptos de mí!

Sirius dio un respingo. Al voltearse vio la provinente barriga del profesor delante de él y en su rostro se curvaba una sonrisa que casi era ocultada por su bigote de morsa.

—Profesor... —empezó a decir Sirius.

—Supongo que usted es el señor Sirius Black —dijo el profesor a lo cual el niño asintió—. Pero¡que raro! Yo esperaba que usted estuviera en Slytherin y no aquí en Grynffindor.

—Bueno, lo que pasa es que respeto mi posición de ser la oveja negra de mi familia —expresó Sirius con sarcasmo sonriéndole a sus amigos.

Sirius esperaba que el profesor se enfadara, pero para sorpresa de él y de los chicos, el profesor le dedicó una gran sonrisa.

—Puedo notar que nadie le seria capaz de tomarle el pelo, señor Black —miró a James y Jimmy—. ¡Oh, los señores Potter! Yo les enseñe a sus padres cuando estaban aquí en Hogwarts. ¡Excelentes alumnos! Esperemos que ustedes sigan su ejemplo. Pero, Minerva me ha rumorado que ustedes y el señor Black son los cabecillas de los alumnos más rebeldes y alborotadores de este colegio.

—Déjelo ya, profesor; ¡nos halaga!—dije­ron los mellizos a la vez, haciendo como que se sonrojaban.

—Y usted debe ser el señor Thomas Altair Ryddle —dijo el profesor mirando a Thomas.

—¿Altair? —preguntaron todos los niños a la vez.

—Es mi segundo nombre —declaró el niño sintiendo como sus mejillas ardían—. ¿Cómo sabe de mí?

—Enseñe su madre, la cual tenía esos mismos ojos celestes y el mismo cabello dorado que usted heredó —sonrió el profesor.

—Mi madre era hija de muggles —dijo el niño.

—Sí, eso ya lo sabia —contestó el profesor—. A mí nunca me importó si mis alumnos provenían de familias mágicas o muggles. Y tu madre era una bruja muy brillante aparte de ser muy hermosa. ¿Y cómo está ella?

—Muerta —respondió el niño con tristeza.

—¡Oh, lo siento mucho! —dijo el profesor—. Ella era una bruja muy hermosa y dulce. Estaré encantado de enseñar a su hijo. Como también enseñé al señor Tom Ryddle cuando estaba en el colegio —respondió el profesor con una expresión en el rostro de ¿preocupación? —. ¡Bueno, ya no hablemos de él!

—En ese punto concuerdo con usted —respondió el muchacho.

—¿Y usted es? —preguntó el profesor a Peter.

—Peter... Peter Pettigrew —contestó el niño con temor.

—Pettigrew? Estas emparentado con Harold Pettigrew?

—Es uno de mis tíos —contestó el niño.

—¡Ah, claro! Era de esperarse. Uno de mis alumnos preferidos —luego miró a Remus—.Y usted es el señor Remus Lupin

Remus asintió con la cabeza.

—Quiero decirle, señor Lupin que sé de su problema y que no tengo ningún prejuicio sobre ello. Estaré encantado de enseñarle este año.

—Este... gracias, profesor —respondió el muchacho sintiéndose incomodo.

Sus amigos lo miraron extrañados.

—Bueno, los veré en mi clase.

Y se alejó del Gran Comedor.

—¿Por qué el profesor te dijo eso?

—Por nada! —evadió Remus.

Todos lo miraron no tan convencidos.

—Ese profesor no parecía muy orgulloso de haber enseñado a Tom —comentó Remus para cambiar de tema.

—¿Y quién va a estar orgulloso de haber enseñado a Voldemort? —contesto Thomas untando mantequilla en su tostada.

Peter ahogó un grito que todos nuestros amigos ignoraron porque en ese momento las lechuzas entraron al Gran Comedor a dejar el correo. Una gran lechuza les arrojó a los mellizos un suplemento del diario el Profeta.

—¡Hasta que al fin papá nos suscribió! —exclamó Jimmy abriendo el diario y leyendo los titulares—. ¡Hey, Thomas mira esto!

Jimmy le entregó el ejemplar a su amigo que leyó en voz alta:

LOS CABALLEROS DE WALPURGIS

ATERRORIZAN A MEDIA EUROPA

Los caballeros de Walpurgis, como se les conoce a los seguidores de El Innombrable, han aterrorizado a media Europa y se rumora que su dominio de torturas se extenderá a los demás continentes.

Las terribles masacres a magos y brujas de orígenes muggles como las matazas a las comunidades muggles en Irlanda, Holanda, España, Suecia, Italia y Francia han sido cada vez más continuas y causa una gran dificultad para los Ministerios de dichos países al igual que él nuestro. Es un horror para el Ministerio ir a una casa y encontrar sobre ella la marca que los identifica: La Marca Tenebrosa.

La marca Tenebrosa es aquella que aparece sobre un lugar donde los caballeros de Walpurgis y El Innombrable han desatado el terror. Muchos magos sienten pavor con sólo oír hablar de dicha marca (pavor que nosotros también compartimos) y que es el susto más grande verla sobre la casa de un familiar.

El Innombrable o como todos aquí en Inglaterra lo conocemos como El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado ha desatado el terror entre los países más conocidos de Europa y a la vez el miedo entre los demás continentes del planeta. Ellos están por todas partes, sirviendo a su Señor con toda lealtad. Por ello, se le ruega a la comunidad mágica inglesa, tener cuidado.

Que Dios nos ayude.

—Bastardo —musitó Thomas entregándole el diario a Jimmy—. Ese bastardo está por un "tour" por Europa con sus amiguitos.

—No podemos hacer nada —dijo James tratando de tranquilizarlo—. Voldemort está afuera y nosotros aquí.

—Los caballeros de Walpurgis —comentó Thomas omitiendo el bufido de Peter—.Ese nombre no le va nada mal para llamar a sus seguidores. Todos son unos demonios.

—¿Walpurgis no aquella fiesta antigua que se realizaba en las montañas Harz de Alemania, en Brocken? — preguntó Lily, detrás de ellos junto con Samantha, Annie y Deborah, asustando a los niños completamente.

—Sí —le contestó James mirándola—. La más espeluznante sabbat que antiguamente celebraban los magos.

—¿Sabbat? —preguntó Deborah extrañada.

—así se les llamaba a las reuniones más importantes de brujos —contestó Jimmy—. ¿Y cómo sabes de Walpurgis, Evans?

—Lo encontré en los libros de la biblioteca —contestó lacónicamente Lily.

—Era de esperarse —sonrió James, algo que ruborizó ligeramente a la pelirroja y hizo que frunciera el ceño.

—¡No estoy hablando contigo, Potter! —le contestó con seriedad.

—¡Sí, tú eres la que se metió en la conversación! —saltó James ofendido.

—Sólo quería cerciorarme de ese dato de Walpurgis —se defendió Lily—. Es curioso que ese tipo llamado Voldemort —Peter ahogara un grito de nuevo—, use ese nombre para todos sus seguidores. Además, me llama la atención esa antigua fiesta.

—Se celebra todos los 30 de Abril —dijo Sirius sin darle importancia a la discusión de sus amigos.

—¿Y cómo sabes que es el 30 de Abril? —preguntó Samantha.

—Porque antiguamente la familia Black participaba de esas fiestas —contestó Sirius secamente y jugando con su cuchara—. Mi abuelo me aburría contando como su bisabuelo era el líder de su grupo —terminó su plato de avena y se levantó—. ¡En fin¡Es una suerte que esa cochina fiesta ya no exista porque tal como la contaba el abuelo debía de ser muy aburrida! Pero creo que Voldemort —Peter ahogó otro grito— va querer instituirlas de nuevo por como ha llamado a sus seguidores —suspiró desalentadoramente—. ¡Pobres muggles! —y salió de su asiento.

—¿Por qué dices eso? —preguntó Annie.

—Porque los malditos usaban a muggles como sacrificio —respondió Sirius.

Annie se tapó la boca horrorizada. Thomas volvió a leer "Los caballeros de Walpurgis"

—Sabiendo que hacen atrocidades en todo el mundo y atentan contra los muggles, ese apelativo les queda—comentó Deborah mirando preocupada a Thomas.

—Es un poco terrorífico ¿no creen? —opinó Samantha.

—Aun así me da curiosidad saber de esa fiesta —dijo Lily.

—A mí también —dijo Annie con la mirada perdida.

—Si quieres te puedo dar información de esa fiesta, Annie —se ofreció Jimmy con una sonrisa amistosa—. La biblioteca de nuestra familia se destaca por ser una de las guardianas de la historia de la Magia.

La niña le sonrió haciendo que el niño se ruborizara por completo. James vio eso y miró con diversión a Sirius. El niño comprendió esa mirada y sonrió a su amigo. Luego, ambos empezaron a decir en voz alta.

—¡Jimmy ya tiene novia¡Jimmy ya tiene novia!

El niño miró mal a su hermano y a su amigo. La niña se había ruborizado y ambos niños trataron de defenderse.

—¡Eso es mentira! —se defendió Jimmy.

—Sí, Jimmy tiene razón!

—¡McCainer no me gusta!

—Ni tampoco Jimmy a mí!

—Además a mi no me agradan las niñas de aspecto patético.

—¡Así es!... ¿Qué cosa! —exclamó mirando a Jimmy enfadada.

Jimmy se tapó la boca al ver lo que había dicho.

—Lo que quise decir es...

—¡Lo que quisiste decir ya lo dijiste, Potter! —le espetó Annie furiosa—. Pues si no soy de tu agrado, entonces no me hables!

—¡Pero Annie¡Yo no quise...!

Pero la niña se alejó con la nariz alzada junto con Samantha; Lily, que fulminó con la mirada a James y Jimmy; y Deborah, que suspiró moviendo la cabeza de lado a lado. James y Sirius se miraron preocupados. McCainer era muy vulnerable a los comentarios.

—¡Annie¡Annie! —la llamó Jimmy desesperado, metiendo el diario en su mochila a toda prisa y levantándose de su asiento tratando de alcanzarla—. ¡Yo no dije que no me agradaras, sólo es que...!

¡Depulso!

Jimmy Potter fue arrojado hacia atrás chocando con su mellizo y Sirius, cayendo hacia el final de la mesa de Gryffindor.

—Los odio —musitó el niño adolorido sobre sus dos amigos mientras escuchaba las risas de los demás estudiantes.


Cuando llegaron a las mazmorras para la clase de Pociones, Jimmy miraba de reojo a Annie que se limitaba a fulminarlo con la mirada. Remus, que estaba en medio de ellos en la fila, suspiraba ladeando la cabeza.

Los Slytherin llegaron en ese momento.

—¿Cómo? —exclamó Sirius sacando su horario de su mochila— ¡Diablos¡De haber sabido que nos tocaba con esos imbéciles no hubiera venido!

Piers Carey, un chico de Slytherin de cara pálida, se acercó a ellos junto con un chico que James y Jimmy conocían bien.

—Era de esperarse que estarías con el idiota de Carey, Snape —dijo Sirius.

El niño los miró con esa mirada de desdén que suele tener.

—¡Vaya, vaya! Miren quienes están aquí. Los que se dejan golpear por sangre sucias inmundas.

Lily y Annie lo miraron escandalizadas.

—¡Vete a lavar esa boca, idiota! —dijo James sacando su varita, pero Lily le retuvo la mano.

—Déjate de tonterías, Potter! —le susurró molesta—. Ahora va empezar las clases.

Antes de que pudiera refutar lo que había dicho su compañera, la pelirroja junto con los demás alumnos entraron a la mazmorra. Severus Snape y los demás se quedaron todavía en la puerta.

—¡Arreglaremos esto después! —dijo James con despreció y guardó su varita.

Se sentaron en la parte de delante de la mazmorra en donde estaban los calderos para cada alumno con todos los ingredientes para la poción de esa clase. Cuando empezaron a hablar entre ellos, la puerta de la mazmorra se abrió y la barriga de Slughorn apareció antes que él en la puerta.

Mientras avanzaba hacia la sala, su gran bigote de morsa se curvaba por encima de su radiante boca y saludó a las niñas con particular entusiasmo. Se puso al frente de la clase, inflando su ya abultado pecho, con lo que los botones en su chaleco amenazaron con explotar completamente.

—Y bien, y bien, y bien, — dijo Slughorn, cuyo gran contorno se oscilaba—. Hoy vamos a hacer una poción muy sencilla. Pero primero evaluaré que tanto el profesor Mulciber les ha enseñado.

Todos los alumnos se miraron entre sí preocupados a excepción de Lily, quien parecía ansiosa de demostrar al nuevo profesor todo lo que sabía.

—Ahora bien, —continuo Slughorn—he preparado algunas pociones el profesor Mulciber me dijo que habían tratado. Lo que es raro porque debían haberla estudiado en sexto para sus EXTASIS. ¿Mulciber les habló de la Poción Multijugos o de la poción Amortentia?

Silencio total.

—Es lo que creí —dijo el profesor—. Bueno, por lo menos deben haber escuchado acerca de éstas o la han visto ¿Alguien me dice qué es esto?

Indicó uno de los tres calderos que estaban delante de él. Todos se empinaron en su asiento. Era una sustancia que burbujeaba lentamente. La mano de Lily se levantó al igual que la de James y la de Snape.

Sin embargo, Slughorn escogió la de James.

—Es la poción multijugos— contestó James reprimiendo un bostezo.

—¡Muy bien, muy bien!— dijo Slughorn felizmente. Lily fulminó a James con la mirada —Ahora, —señaló el segundo caldero que tenia delante de él, —esta de aquí. ¿Quién puede? —

La mano de Lily fue la más rápida otra vez.

—Es la poción del Olvido— dijo Lily antes que James levantara la mano.

—¡Excelente, excelente! Ahora, ésta de aquí... ¿Sí, querida?—, dijo Slughorn a Lily cuya la mano estaba nuevamente en el aire.

—¡Es Amortentia!

—¡Perfecto! Pero le quita la oportunidad de hablar al señor Potter —dijo Slughorn sonriendo abiertamente—. Pero no importa. Haber, señorita Evans. ¿Sabe que es la poción Amortentia?

—¡Es la poción de amor más potente en el mundo!— dijo Lily emocionada.

—¡Perfecto¿Y cómo la reconoció?

—Por su distintivo brillo madreperla —empezó a decir la niña entusiastamente —, el vapor levantándose en sus característicos espirales y se supone que huele diferente para cada uno, según lo que nos atrae, puede oler a hierba recién cortada, a pergamino nuevo y...

Pero ella se sonrojó ligeramente y no completó la frase.

—¡Excelente muchacha! Pues bien, pues bien, veinte puntos bien ganados para Gryffindor por la Señorita Evans y unos diez por el señor James Potter— dijo Slughorn con entusiasmo—. Veo que lo que alardeaba Minerva de usted no era equivocada. ¡Muy bien¡Hoy vamos a hacer la poción infladora! Anoten por favor los ingredientes antes que empezar a prepararla.

Se produjo un súbito movimiento de plumas y pergami­nos que solamente era interrumpida al momento de escuchar las indicaciones de Slughorn y preparar la poción.

Después de la clase, James y los demás salieron guardando frascos que contenían la poción.

—¿Qué toca ahora, Thomas? —preguntó James aburrido.

—Defensa de las Artes Oscuras —contestó el muchacho consultando su horario—. No enseña tan mal ese Slughorn.

—Sí, aunque Evans se iba a volver loca de la emoción de levantar la mano —opinó Sirius—. Aunque el idiota de Severus alardeaba de saber más.

La clase de Defensa Contra las Artes Oscuras, el profesor ingresó y empezó a cerrar las ventanas con la varita. Cuando el aula estaba tenuemente oscura, sacó del armario un proyector y dijo:

—Muy bien chicos, sé que esta clase no está programada para este curso. Pero es necesario aprenderla desde ahora porque es uno de los temas para sus TIMOS de quinto. Es mejor empezar a preparase para los TIMOS desde ahora que lamentarse en las vísperas del examen. Hagan apuntes sobre todo lo que se trate la clase e investiguen todo lo que puedan, ya sea de la biblioteca o de otras fuentes. Porque quiero una redacción de dos pergaminos del tema como trabajo final de este trimestre. Ahora, por favor, abran su libro en la página 394: Hombres Lobos.

Remus se sobresaltó al oír el tema y con torpeza empezó a sacar su libro de la mochila. Thomas. El profesor empezó a proyectar imagen que se reflejaban en la pared mientras explicaba:

—Su nombre original es Licántropo. Proviene del griego Lykos, que significa lobo y anthropos hombre. ¿Alguien me puede decir que es un licántropo? —James levantó la mano—. ¿Señor Potter?

—Un licántropo significa es la persona que en cada luna llena toman la forma de un lobo con sed de sangre humana —contestó el muchacho.

—Diez puntos a Gryffindor —dijo el profesor mientras cambiaba de imagen.

El profesor empezó a hacer más preguntas sin notar que uno de sus alumnos se sentía mal.

Remus no oía lo que el profesor decía, se sentía terriblemente mal. Un licántropo. Persona maldecida de por vida, condenada a convertirse en un lobo feroz irracional, capaz de matar a cualquier persona que se encuentre en su camino. Un maldición horrenda que le hacia ocultar de la luna y que no importaba si era un niño. Contagiada por un monstruo de la misma especie.

Un recuerdo se le vino a la mente...

Flash Back

"Se acercó silenciosamente a la baranda de las escaleras, sin hacer bulla. Aunque si no hubiera caminado tan sigilosamente, igual las tres personas de abajo no habrían notado su presencia porque en esos momentos discutían acaloradamente. Especialmente, dos hombres. Uno de ellos era su padre y el otro, un hombre alto y delgaducho, con su cabello gris enmarañado y bigotes, que en esos momentos estaba en el suelo, sobando con su mano sucia la herida de su labio.

¡Eres un maldito desgraciado, Greyback! —vociferó su padre furioso—. ¡Has condenado a mi hijo a esa maldición y todavía tienes el maldito descaro venir a querer llevarte mi hijo¡ERES UN MALDITO HIJO DE PERRA!

¡Estamos a mano, Lupin! —espetó el hombre, sonriendo—. Además, tú eres el culpable de la maldición de tu hijo.

Su voz era como un ladrido rasposo; y aunque estaba a un piso más arriba que ellos, podía oler una mezcla fuerte a suciedad, sudor y sin lugar a duda a sangre. Su madre estaba detrás de su padre sosteniéndolo fuertemente, porque su esposo parecía estar descontrolado.

¡Era una estúpida discusión! —gritaba su padre tratando de liberarse de su esposa—. ¡No tenias que morder a mi hijo, maldito¡DESGRACIADO!

¡John, por favor! —exclamó su madre.

Eso es para que aprendas a respetarme —dijo el hombre, levantándose—. Nadie ofende a Fenrir Greyback sin recibir su castigo.

¡No tenias que meterte con nuestro hijo¡El era inocente de esa estúpida discusión!

¡El señor Tenebroso necesita jóvenes licántropos para su ejercito!

¡Mi hijo nunca será uno de los seguidores de ese bastardo!

¡Cómo te atreves¡Escucha esto, Lupin! —exclamó furioso Fenrir, señalándolo con su dedo—. ¡Tu hijo está condenado de por vida a aislarse de los humanos cada luna llena¡Está condenado a recibir insultos y discriminaciones¡Con el tiempo aprenderá a odiar a la verdadera escoria: los malditos humanos como tú que lo discriminaran¡Con el tiempo aprenderá a odiar y él mismo se unirá! —empezó a reír como un loco.

¡ASQUEROSO HIJO DE PERRA! —exclamó furioso tratando de liberarse de su esposa

¡Tus insultos ya no me ofenden, pobre diablo! —rió con más fuerza—. Tu hijo es la venganza que he cumplido. Con el tiempo ese niño aprenderá a odiar a los demás e incluso a sus padres y cuando sepa que fue por tu culpa, Lupin, que sufre esa maldición, es posible que te mate a ti...

¡LARGATE¡LARGATE DE MI CASA!

Fenrir Greyback se fue riéndose de la casa. Y su risa resonó en toda la casa. Cuando el hombre salio de aquel lugar, su madre no pudo aguantar más. Soltó a su padre y comenzó a llorar amargamente.

Calmate querida. No llores... Ya pasó—trató de tranquilizarla su padre

¡Oh, John! —abrazó a su esposo—. ¡Ese hombre tiene razón¡Nuestro hijo está condenado a pasar prejuicios y con el tiempo aprenderá a odiarnos!

El aludido escuchaba todo mientras las lágrimas surcaban por sus mejillas. Así que ese era el tipo que lo había mordido. No lo había hecho sin malas intenciones; no sufría lo mismo que él todos los meses, los disfrutaba. No tenía miedo de saber que podía morder a alguien sino que lo planeaba. ¡No¡No¡No¡Eso no podía ser¡¿Cómo pudo ser tan estúpido¿Cómo pudo ser tan idiota para imaginarse que ese tipo sentía culpa por lo que le había hecho¿Cómo pudo perdonarlo por lo que había hecho cuando era realmente culpable? Pero en especial¿cómo pudo su padre dejar que él se tuviera una conclusión errónea de su agresor?

¡Tranquilízate, cariño! —decía su padre abrazando a su madre—. Remus nunca se enterara de esto...

Demasiado tarde, padre...

¡Remus!

Flash End

—¡Señor Lupin¡Señor Lupin¿Se encuentra bien?

Remus abrió los ojos sobresaltado. Lo primero que vio fue las caras preocupadas de sus amigos y la del profesor.

—¿Está bien, Lupin? —preguntó el profesor.

—Este... sí, profesor... Disculpe...

—No, Lupin. La culpa es mía. Debí imaginar que esto le afectaría. Vaya a la enfermería y dígale a Madame Pomfrey que le de una poción para los nervios.

Remus asintió y se levantó de su asiento.

James lo vio alejarse. Cada vez se convencía que algo raro le pasaba a su amigo y debía descubrirlo.


Las practicas para escoger a los nuevos golpeadores y el cazador se dio inició la segunda semana de Setiembre. Parecía que la mitad de la Casa Gryffindor se había presentado, desde alumnos de primer año que nerviosamente apretaban una selección de las pésimas viejas escobas de la escuela; hasta alumnos de séptimo que destacaban sobre el resto, intimidando descaradamente.

Pero eso no les importó a James ni a Jimmy Potter cuando llegaron a las pruebas portando sus escobas Nimbus 1000 para el asombro de los de primero y envidia de los de séptimo.

El capitán era el guardián Joseph Prescott, que estaba en sexto. Vino acompañado por los cazadores Sarah Spencer y Henry McGuirre y el buscador Greg Carmichael. El capitán, al ver la considerable fila dijo:

—Me da gusto que quieran pertenecer al equipo pero lamentablemente las reglas dicen que los de primer año no pueden entrar al quipo. Lo siento, chicos, pero no pueden...

Los de primero se alejaron con tristeza. Prescott se acercó a los mellizos.

—Ustedes tampoco pueden estar. Ya dije que los de primero no pueden entrar.

—Nosotros no somos de primero, somos de segundo —contestó James.

—Pero son muy pequeños, la señora Hooch no permitirá que ustedes... —pero no pudo completar la frase porque se quedó viendo los mangos muy pulidos y casi nuevos de las dos escobas de los niños—. ¿Esas son unas Nimbus 1000? —preguntó impresionado.

Los mellizos asintieron.

—Fabuloso —musitó el capitán mirando con avidez las escobas—. ¡Está bien¡Pueden hacer la prueba!

En las gradas se encontraban Remus, Sirius y Peter, quienes miraban el desfile de postulantes a los puestos de Golpeadores y Cazador.

El capitán decidió empezar con una prueba básica. Separó en dos grupos a los postulantes. Un grupo era para los que postulaban al puesto de Golpeador, en donde estaban Jimmy y Thomas y los demás al puesto de cazador, en donde se encontraba James. Los aspirantes al puesto de Golpeador empezaron primero.

La prueba consistía en que el aspirante esquivará la bludger con los bates. Parecía fácil pero era en realidad era muy difícil. Varios chicos, que se jactaban de saber, quedaron heridos; al igual que los demás chicos de otros cursos. Finalmente les llegó el turnó de Jimmy y Thomas, quienes solicitaron hacer la prueba juntos.

—Son unos niños, Joseph —exclamó la cazadora Sarah Spencer.

Pero el capitán, que estaba desesperado porque eran los dos únicos que quedaban, no hizo caso y aceptó la prueba de los niños.

Varios muchachos de séptimo que habían sido rechazado se habían quedado a ver y empezaron a reírse cuando Jimmy y Thomas se acercaron al campo; al igual que los del grupo de los postulantes a Cazadores. El único que no reía era James, quien estaba cruzado de brazos sonriendo pues ya sabían lo que su hermano y su amigo iban a hacer.

—¡Vamos, Jim, Thomas¡Enséñenles como se vuela! —animaba Sirius desde las gradas.

—¡Empiecen! —gritó Prescott.

Jimmy y Thomas dieron una patada al suelo y se elevaron al aire. Cuando estuvieron bien alto, Prescott ordenó a Henry McGuirre soltar la bludger, que se dirigió directamente a los dos muchachos.

Thomas y Jimmy no hicieron nada. Sarah Spencer iba a gritar cuando la bludger estaba a punto de impactarse en ellos. En un movimiento rápido y que casi no se vio, Thomas y Jimmy se alejaron en direcciones opuestas que esquivaron la bludger. Alzaron el mango de la escoba hacia arriba para ir a una velocidad impresionante. La bludger los seguía, pero ese era el propósito de los muchachos. Thomas alcanzó a Jimmy y los dos volaban en la misma dirección y misma velocidad.

Cuando la segunda bludger fue liberada, se apareció en frente de ellos, dispuesta a atacar. Pero antes que eso sucediera, ambos niños le pegaron con los bates al mismo tiempo logrando esquivarla y haciendo que la bludger se estrellara con fuerza en uno de los postes de gol, logrando que este se destrozara. Habiéndose librado de una, siguieron con la que iba detrás. Thomas empezó a bajar haciendo que la bludger lo siguiera. Pero en ese momento, Jimmy, con el bate en mano, golpeó la bludger con fuerza en sentido contrario, logrando esquivarla.

—¡Bajen! —gritó Prescott.

Cuando los niños bajaron, los de séptimo se habían quedado boquiabiertos de la impresión. Prescott tenía una expresión en el rostro como si de pronto hubiera visto la salvación.

—Esto es increíble! —exclamó Sarah Spencer acercándose a los niños— ¡Hicieron un Dopplebeater Defence!

—¡Sin contar la Bludger Backbeat que hicieron después! —añadió Carmichael emocionado.

—¡Una Bludger Backbeat! —exclamó Henry McGuirre— ¡Una jugada difícil!

—¡Oh, no fue nada! —dijo Jimmy haciendo como si sonrojara.

—¡Felicidades! Están dentro —dijo Prescott emocionado—. Ambos serán los golpeadores. Hacen una pareja espectacular en el aire.

—¡Bien! —exclamaron los dos muchachos entusiasmados y se golpearon las manos.

—¿Esa escoba es tuya, Ryddle? —preguntó Prescott mirando la Nimbus 1000

—No, es de mi amigo James —dijo Thomas—. Pero me compraré una escoba propia.

Ahora era el turno de los Cazadores. En dicha prueba, el aspirante a cazador debía esquivar las bludgers y marcar en los aros de gol. Al igual que Jimmy y Thomas, los mayores dejaron que James fuera el último de la fila.

—Eres muy niño para estas pruebas —le dijeron unos chicos mayores de séptimo—. Ve a atrás.

James no dijo nada y se fue al final de la fila con su Nimbus 1000 sobre el hombro y con una sonrisa divertida, no sin antes murmurar:

—Ilusos.

Aunque la mayoría de los muchachos volaban bien, Prescott no se decidía por ninguno. Finalmente le tocó el turno de James.

—¡Empieza! —gritó el capitán

James le dio una patada al suelo y subió a toda velocidad del campo. Carmichael arrojó con fuerza la quaffle al cielo mientras que Henry McGuirre soltaba las bludgers.

Ni bien Carmichael arrojó la quaffle, James se fue directamente a ella logrando agarrarla. Las bludgers trataban de dificultarle el paso, pero James lograba esquivarlas con gran facilidad, marcando tantos en los aros de gol.

—¡Vamos, James¡Enséñales que eres el mejor! —gritaban Jimmy y Thomas ante la mirada pasmada de los de séptimo y la de los del equipo.

—Henry, Sarah—llamó Prescott, sin dejar de mirar las piruetas de James, a los dos cazadores—. Monten sus escobas y traten de quitarle la quaffle a Potter. Veamos si puede esquivar a cazadores adversarios.

Los cazadores montaron sus escobas y se dirigieron a quitarle la quaffle al mellizo con gafas. James, al ver venir a Henry delante de él, puso sus pies en el mango, sin dejar de sujetar la escoba. Cuando parecía que Henry iba a arrebatarle la pelota, el muchacho saltó sobre él hacia a delante sosteniendo la quaffle con el brazo y cayó en la escoba sin perder la dirección, anotando otro tanto.

Todos exclamaron con asombro a excepción de Jimmy, Thomas, Sirius y Remus, quienes ovacionaron a su amigo.

Henry se había quedó aturdido con la jugada de James, que no se dio cuenta que se dirigía hacia las gradas donde se encontraban Sirius, Remus y Peter, quienes al verlo venir, se apartaron antes que el cazador se estrellara estrepitosamente en las gradas.

—¡Caray¡Eso debe doler! —exclamó Sirius acercándose al lugar del impacto.

Sarah trató de quitarle la quaffle antes que el muchacho llegará a los aros de gol. Pero James zigzagueó, logrando esquivar a Sarah y anotando otro tanto.

—¡Bajen! —gritó Prescott

Sarah y James bajaron y desmontaron de la escoba. Ambos fueron hacia Prescott, quien miraba a James emocionado.

—¡Estás dentro¡Las jugadas que hiciste son increíbles! —dijo emocionado el capitán.

—Especialmente la ultima con la cual esquivaste a Sarah —dijo Carmichael—. ¡Un Woollongong Shimmy¡Increíble!

—¡Bien hecho! —dijo Jimmy chocando su mano con su mellizo, que tenía una sonrisa de oreja a oreja.

—¡Felicidades, viejo! —exclamó Sirius emocionado junto con Remus y Peter, trayendo a Henry McGuirre.

—Vamos a la Torre Gryffindor, muchachos—dijo Sarah Spencer—. Veremos si las túnicas de Darius Spinnet y de los gemelos Lorimer les queda. Aunque...,—la chica los miró de pies a cabeza. Los mellizos y Thomas no tenían la misma estatura de los antiguos jugadores—. Mmm... Creo que tenemos que hacerles unos arreglos antes de ponerles sus nombres…

—Ahora sí que ganaremos la copa de quidditch —declaró Prescott mirando a sus nuevos golpeadores y cazador—. Este año será nuestra.


Después de haber festejado con el equipo, el nombramiento de los muchachos. Remus desapareció de la fiesta sigilosamente. Salió del castillo y se sentó en las orillas del lago.

El lago estaba tranquilo, aunque el calamar gigante asomaba su enorme cabeza de vez en cuando. El muchacho, apesumbrado, miró al cielo. La luna estaba en cuarto creciente lo que quería decir que dentro de pocos días iba a estar llena. Cogió una piedra y la arrojó al lado, haciendo que ésta diera saltitos en la superficie del agua. Dentro de unos días tendría que inventar una excusa a ellos para ausentarse durante unos días sin que tengan que preguntar nada.

Sonrió tristemente...

Ya no tenia caso preguntarse por qué de su problema. El mal estaba hecho ya no habría marcha atrás. No podía revelar ese secreto que lo acongojaba a sus amigos porque, como había dicho Fenrir Greyback, ellos lo repudiarían. Lo repudiarían por ser un maldito...

—Remus...

Una vocecita interrumpió sus pensamientos.

—Lily¿qué haces aquí?

—Te seguí —respondió ella acercándose—. El idiota de Potter está jugando con Black peor que unos niños de cuatro años. Han hecho otra guerra de comida.

—Esos chicos nunca se cansan de jugar —sonrió Remus.

—¡Pero deberían comportarse! —dijo Lily cruzando los brazos—. Si Potter fuera mas cuerdo, yo...

—¿Tú qué?

Lily se ruborizó ligeramente.

—¡Olvídalo! Hasta el pensamiento es ridículo. James Potter no seria el tipo de chico que quisiera como amigo. ¿No entiendo como Thomas y tú se llevan bien con ese cabeza dura?

—Bueno, James tendrá sus defectos pero es un buen amigo—dijo Remus mirando el lago—. El no seria capaz de dejar a alguien solo con un problema.

"A menos que no sea un monstruo" Pensó el niño con tristeza.

Lily lo miró por unos instantes.

—Talvez tu no quieras decirme nada, Remus; pero yo sé que a ti te pasa algo.

—¿A mí¿Qué me puede pasar?

—No sé, dime tú... Podría ser uno de los motivos por el cual te sentiste indispuesto en la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras.

Remus se asustó al oír lo que su amiga había dicho.

—Yo creo que es hora de volver... ¡Vamos! Seguramente James y los demás ya habrán terminado de...

—Remus —le cortó la muchacha—. No finjas más que sé lo que tienes...


Notas de Autora:

Al fin¡De nuevo puedo escribir como Dios manda, aunque sea solo por unos días, porque la próxima semana vuelvo a los libros para tratar de ingresar una vez más a la universidad. Esperemos que esta vez pueda porque sino me suicido. ¡Ja¡Era broma¿Cómo me voy a suicidar si todavía no sé que le va a pasar al pobre Harry y a los demás al final de la serie? Aparte todavía no he visto la cuarta película (porque no he tenido tiempo para verla por exámenes, trabajos, etc; y tampoco no he podido ir con mi enamorado por los mismos motivos. Aunque talvez la vea esta semana ya que sigue en cartelera en mi país) y no he leído el sexto libro, ya que su publicación todavía vendrá a mi país (Perú) en Febrero. Y aunque ya venden en librerías piratas el libro traducido, yo prefiero la traducción original. Aunque no he podido evitar darle unas hojeadas a la traducción que saqué de Internet para la historia como el hecho del nuevo profesor Slughorn y entre otras cosas.

Bueno, ahora si puedo estar más tranquilita porque he terminado este capitulo. Perdónenme las fanáticas de Remus por hacerlo sufrir, pero yo tengo la "mala costumbre" de hacerla larga una historia. Así que , al igual que lo que paso con Thomas, creo que con Remus será similar.

James y Jimmy al fin lograron lo que querían: entrar al equipo. Ha sido un poco difícil escribir como lo hicieron, pero me ayudó el libro: Quidditch a través de los tiempos. Los que lo tienen, échenle un vistazo al Capítulo 10: El Quidditch en la actualidad; y verán las jugadas que hicieron Jimmy, Thomas y James.

Bueno me voy; no sin antes desearles una Feliz Navidad y Año Nuevo para todos ustedes especialmente a mis compatriotas que leen mi historia.

Veré si puedo actualizar para el 24 o 25, ya que estoy trabajando en el capitulo 12. ¡La inspiración se viene a cada rato! Pero no aseguro nada.

Ya saben: Para preguntas, críticas, chistes, comentarios, opiniones, amenazas de muerte y declaraciones de amor (aunque no las necesito porque con mi enamorado estoy bien) mándeme un review.

Se despide

Jasmine McCainer


Reviews:

Miko dani: Disculpa que no haya podido actualizar pero como dije estaba muy ocupada. tienes razón al decir que por culpa de Sirius y James, el pobre de Jimmy se va a quedar sin novia, pero ya veremos si se vuelven a juntar o no. Con respecto a tu historia, si la he leído pero con las cosas que he tenido últimamente he podido mandarte ningún review. ¡Sorry por ello! Sigue leyendo y dime que opinas de este capi.

Andy Yogima: Me da gusto que me hayas escrito. Disculpa por no actualizar pero he estado ocupada en estos últimos dos meses. Estaba estudiando Diseño Grafico en un instituto, donde hiciste buenos patas y donde también me mandaban mucha tarea. Pero durante este tiempo me dije que el Diseño Grafico no era para mi (aunque no me iba tan mal y mis notas no eran malas, especialmente porque soy dibujante y como que en eso no tenia ningún problema) Ya que ahí también te enseñan publicidad y realmente no era para mi. así que ahora que estoy de vacaciones, las aprovecharé para meterme a una academia PRE de nuevo para postular a la universidad de nuevo. Esta vez postularé a la carrera que desde que estaba en el colegio he querido: Literatura. Para hacerme escritora y dejar atrás a J.K. Rowling (Jajaja¡Estoy bromeando!)

¿La historia de Snape? Sí, podría tratar un poco de la historia de Snape, pero ya veremos. Ahora estamos con Remus y algunas cosillas que James hace para llamar la atención de Lily. Con respecto a¿quien lo mordió?. Ya lo dije en uno de sus recuerdos. Sí, es verdad que la linda pelirroja lo ayudará en su recuperación emocional y es posible que eso despierte un tipo de atracción a la pelirroja pero no te preocupes no será más.

No, no veremos a Tom por un tiempo, pero si escucharemos de él y su "tour" por Europa en el Profeta. Con respecto a eso de verse tan amble con Thomas (aunque yo le digo Tommy¡pero sólo yo le digo eso!) es porque sí está formulando algo contra nuestro amigo; sólo que eso se verá en capítulos más pero mucho más adelante.

Las primitas de Sirius si van a volver aparecer. Estoy pensando en hacer aparecer a la familia Black para las navidades de ese año. Va a haber una separación de una de las primas de la familia Black. ¿Quién es? Te doy una pista: James, Jimmy y Thomas la consideran como una diosa. ¿Ya sabes quién es?

Las señoras Snape y Potter no son amigas. Ya sé que parecían pero su trato es como cualquier madre trata a la madre de un niño que estudia con el suyo. En otras palabras, no son amigas sino conocidas. La señora Potter conoce a Eileen Snape porque la ultima es una bruja conocida en el mundo mágico (Es verdad, en el sexto libro lo dice. Por los datos de una fuente muy fiable, supe que era así); y como la señora Potter es conocida, es un hecho que también la conoce. (Eso de que los Potter eran una familia rica y respetable era verdad. J.K. lo dice. ¿Por qué crees que James es un muchacho bien gamberro y arrogante? Porque sus padres lo miman mucho)

Mmmm, mi querida amiga, me vas a odiar pero por el momento no pienso arreglar la relación de Jimmy con Annie. Yo sé que los pobres se ven infelices estando separados, y que el pobre Jimmy reciba hechizos cuando quiere acercarse. Pero recuerda que en quinto, James era un idiota arrogante; bueno, lo mismo tiene que ser Jimmy ya que es su mellizo. Y estando con Annie (que en estos momentos es más buena que un pan de semana santa) esa posibilidad no seria posible. Es verdad, es posible que esos dos terminen juntos, pero ¿quién sabe si eso va a pasar? Solo yo. (Jajaja... perdón!)

Con respecto a teorías (que muchas veces son bien acertadas), te respondo: La teoría que tienes acerca de James y Jimmy tienen un poder es falsa. La señora Potter lo dijo por el simple hecho que cualquier madre no le gusta ver a sus hijos mellizos haciendo sus cosas, cada uno por su cuenta. Siempre quieren que estén unidos porque son hermanos y tanta cosa. Eso es lo que mi madre les dice a mis dos hermanos que no son mellizos como James y Jimmy pero van por la misma estatura y edad (se llevan por dos años). Aparte también nos lo dice a mí y a ellos. Que somos hermanos y debemos estar juntos y eso. La verdad es que tiene razón y por ello lo puse en la historia. Eso es lo único que lo tiene unidos y que será así hasta el final de la historia. Sí, la historia acabara hasta que Harry tiene once años y sabe que es un mago o depende, no lo sé aun. Pero lo que si sé es que va a seguir hasta después de que Sirius vaya a Azkaban. Ósea que hay personajes que van a morir aparte de James y Lily. Pero no lo diré.

La relación de Lily con Tom no es algo que le va a agradar a James ni a Lily. Pero sí, Tom quiere a Lily por algo que la difunta Sylvia Smith hizo en la niña.

Bueno, respuesta a tu review contestada. Sigue leyendo y mandarme más teorías. Ah, continua con la historia de Matrimonio Perfecto porque con el último capitulo me has dejado intrigada.


Avances del próximo capitulo 12: Investigando a un amigo

Madame Pomfrey lo llevó por aquí.

¡Maldición¡Todo está muy oscuro!

Entonces, algo surgido de no se sabía dónde golpeó a James tan fuerte en la cara que volvió a derribarlo y haciendo que sus gafas se desprendieran de su rostro.

¡James!

¡Lumos! —susurró Thomas.

La luz de la varita iluminó un grueso árbol. Un árbol muy grande y de ramas que se movían ferozmente...

Ese árbol... —musitó Sirius.

¡Oh, no!—exclamó Jimmy asustado.

James apenas los oía. Estaba más ocupado gateando y tanteando con la mano en el suelo, buscando sus lentes. Al encontrarlas pudo ver que era lo que le había atacado. ...

Nota: El contenido de este avance puede variar o aumentar a medida que se me vengan las ideas. ¡Para no prometer en vano!


Advertencia: Los personajes que aparecen en los libros de Harry Potter son propiedad exclusiva de la señora J.K. Rowling. Los demás personas son invención mía. A las nuevas autoras, les pido que no toquen los apellidos de mis personajes. Háganlo por cuestión de ética profesional.