Capitulo 2, escrito por mí esta vez
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- Despierta…-
Negro… es lo único que veo. Un sitio negro, con apenas luz… solo hay una persona mayor, diciéndome cosas en el oído que detesto, aunque lo único que puedo hacer es mirar con odio sin hacer nada….
- Venga, despierta…-
Y ahora… ¿otro lugar? Es un poco mas claro, pero igual no puedo ver mucho mejor, solo veo a un par de figuras hablando… pero, ¿de qué? Es lo que quiero saber…
- ¡DESPIERTA DE UNA VEZ MALDITA SEA!-
- ¡AY!-
¿Qué demonios ha pasado? He sentido como me pateaban el estomago, lo cual es raro, en el lugar donde estoy… Ok… esto no es el sitio donde estaba antes. Antes estaba en una calle, con luz y demás, pero ahora estoy en un sitio donde esta casi todo oscuro, pero se puede ver, además, parece hay trozos de edificios caídos, e incluso muebles y agua… aunque…
- Eh ¿se puede saber que estas mirando?- tan pronto como oí esas palabras, me di la vuelta, y vi que, detrás mía, había una chica, un poco mas baja que yo, pelo negro, ojos verdes, vistiendo una camisa de color negro, y una falda de color blanco. -¿Vas a decir algo o qué?- vuelve a preguntar la chica, viéndose mosqueada.
- Si eres tu la que me has golpeado, la próxima vez te mato- Le respondí, de mala gana, ya que no me tomaba muy bien esas cosas, fuera chico o chica, aunque creo que ella también se lo ha tomado mal.
- ¡Serás…! ¡Encima de que te salvo de morirte ahogado!- gritó la chica en respuesta- ¡Pues sobrevive tu solo en el abismo!- dijo, antes de alejarse, aunque la ultima palabra que dijo me dejo confuso.
- A…bismo…- ¿en serio estoy en el abismo? Tiene que ser una maldita broma, si hasta hace un momento estaba en… espera un segundo… -EH! AYUKO! ALICE! ¡SI ESTAIS AHÍ, DECID ALGO!-grite a plena voz, esperando que hubiera alguna respuesta, pero solo escuche el eco de mi voz.
- Maldita sea…- dije entre dientes, es como una maldita pesadilla, justo en el mismo día en que he dado mi primer beso… maldición… y eso no se hace todos los días… De haber sabido que esto pasaría… Lo siento… fue lo que me dije a mi mismo, seguro que Alice ahora mismo debe odiarme por "irme".
A pesar que hace un rato que estoy caminando, todo el lugar me parece igual, no hay apenas variación en lo que se ve, pero no se si soy yo, este lugar o yo que se, pero me siento observado. Desde hace un rato… ya no se que hora es, si llevo días, semanas, meses… ugh. Me senté en una silla, aunque tenía una forma bastante alargada, pero necesitaba descansar.
Solté un largo suspiro, y note como me rugía el estomago, de hambre. Lo que me faltaba… hambre, y no tengo nada para comer… hasta que veo que un plato esta en el aire, cerca mío, lo cual me sorprende.
- Si tienes hambre, come, no es lo mas sabroso, pero es algo…-era la misma chica que me encontré antes, al parecer me estaba invitando a comer eso que hay en el plato… parecen galletas en mal estado, pero… que demonios, tengo hambre.
Empecé a comer varias galletas, mientras ella me miraba, y mire a la chica también.
- ¿Has hecho tu esa cosa…? Lo de levitar el plato- Le pregunte a la chica, a lo que me respondió afirmativamente moviendo la cabeza- Pero, ¿Cómo?- Pregunté acto seguido.
- Es fácil cuando eres una Chain- Respondió ella.
- ¿Una qué?-dije, poniendo cara de extrañado, y ella procedió a explicarme lo que eran las chains y demás, aunque no es que lo capte del todo.
- O sea que, según tu… que por cierto aun no se tu nombre
- Kuro
- Ah…-replique un poco sorprendido-yo Ren… bueno como iba diciendo, según tu, esto es una dimensión aparte, pero es posible salir de aquí haciendo un… ¿contrato? ¿Eso es lo que intentas decir?- Asintió ella enérgicamente, incluso parecía que sonreía.
- Entonces… ¿lo hacemos?
- ¿Hacer qué?
- Un contrato, idiota- dijo ella. ¿Era necesario el insulto…?
- … No- La cara de alegría pasó a una de esperanzas rotas, y yo sonreí levemente de lado al ver esa expresión.
- ¿P-p-pero por qué?- Pregunto Kuro balbuceando, y yo solo suspire.
- Porque… ¿hm?- No pude alcanzar a terminar la frase, ya que sentí viento acercándose rápidamente hacia aquí, y que me golpeo en la espalda, haciéndome caer de la silla al agua, lo cual me cabreo bastante- ¿¡Vale, quien ha sido el listo!?- dije furioso, al levantarme, mirando a Kuro furibundo.
- Yo desde luego no- pero si que me saco la lengua a modo de burla, niña de… pero de pronto, empezó a levantarse viento, a lo cual ambos nos cubrimos, y cuando pudimos dejar cubrirnos, teníamos delante a una criatura alada, parecida a un pájaro, de color rojo, pero tenia las patas muy largas, y las alas aun mas, y me miraba a mi como si fuera su presa… Malas noticias, sobretodo porque se abalanzo sobre mi con las patas abiertas, para poder cogerme, pero fue repelido por la chica, que habrá usado sus habilidades para mantenerlo alejado.
- Oye…- Empezó a decir-Puedo encargarme de este bicho yo sola, pero sin un contratista voy a tardar mucho, no puedo usar todos mis poderes… Tienes que hacer un contrato conmigo AHORA si no quieres morir… ¡ah!- Al parecer, el pajarraco había mandado una ráfaga de viento que nos pillo desprevenidos a ambos, enviándonos unos metros atrás de donde estábamos, si bien Kuro pudo aterrizar de pie, y yo cayendo de espaldas, haciéndome daño.
Kuro y el pájaro empezaron a pelear, si bien parecía que ella llevaba ventaja al inicio, a lo largo de la lucha se hizo evidente ese limite del que me hablo, recibiendo varios zarpazos que le hicieron sangrar por el rostro y brazos, y en uno de los ataques del pájaro, que ataco con un picotazo, creo una barrera para protegerse, si bien al sobrepasar el bicho dicha barrera, la empujo cerca de donde estaba mi posición, y me acerque a ella.
- ¿Estas bien…?- pregunté preocupado, aunque ella se levanto aparentando que no le paso nada.
- ¿Tu que crees?- dijo ella en respuesta, si bien estaba malhumorada.
- Acepto
- ¿Q-qué?
- Acepto lo del contrato, si es verdad lo que dices, lo hare, solo dime que hay que hacer- Por lo visto, esas palabras alegraron a Kuro, la cual se acerco a mi contenta, y agarro mi rostro con las manos, y pude ver de cerca las heridas que tenia, a la par que me sonrojaba un poco, al tenerla tan cerca. -¿Q-que haces…?- pregunte, mientras ella me inclinaba, y ponía su rostro encima mío, pero sin llegar a rozarlo.
- Solo bebe…- dijo susurrando, mientras un hilo de sangre recorría su mejilla, y tras alcanzar la barbilla, varias gotas de sangre cayeron en mi boca.
El efecto fue casi instantáneo: nada mas tener su sangre en la boca, empecé a sentir un gran dolor en el pecho, y ella también, a lo cual me soltó, cayendo al piso, y al caer escuche como se reía enérgicamente, y destrozaba al pajarraco con poco esfuerzo, si bien con la explosión que causo, hubo un flash que nos cegó a ambos, a la par que nos tragó.
Cuando abrí los ojos, veía borroso, y me costo horrores levantarme, pero cuando lo hice, y mi visión se aclaro, pude ver que ya no estaba en ese sitio oscuro, sino en uno con luz… una calle.
-He vuelto… ¿o ha sido todo un mal sueño?-me dije, ya que de Kuro no había señal, si es que ella estaba aquí, o si existía
