Suspiró guardando en mi pecho aquellas emociones que nadie puede saber, manteniendo mi actitud de hielo, los gritos de afuera no logran inunda mis sentidos, son solo un murmullo torpe que no deja mi cabeza, respiro contando cada segundo entre el oxigena miento de mis pulmones para solo ver a la oscuridad, siento su presencia, aquel fuego invasivo que me ayuda a dominarme, toco mi cabello largo hasta la cadera y simplemente lo remuevo hacia mi espalda, uno pasos se acercan llamando mi atención cual polilla a la luz, un anuncio de minutos para salir, sonriendo apenas afirmando con mi cabeza, me levanto, miro a la sombra para luego cerrar los ojos y caminar hacia el escenario, enfrentándome ante aquellas luces claras, sonriendo falsamente, sorprendida de que nadie descubra la mentira que planto frente a todos, tan real es la máscara que llevo, comienza el espectáculo de esta bufona, de esta arlequín que esconde todo, canciones que todos entonan, bailando a un ritmo suave, apegados a esa persona especial y única para cada uno muerdo mi labio en un momento, un segundo, nadie lo nota, la pantalla atrás mío que me enfoca todo momento justo giro a enfocar a los asistentes.

Ya ha pasado un buen tiempo, el acto va a terminar y yo solo les canto una última canción una suave despedida casi como la del ángel que se hundió en la más profunda oscuridad, vuelvo al camerino, vienen los agentes a celebrarme y yo los ignoro, esperando estar sola, ya luego de su rato de la charla de la Idol me dejan en completa soledad según ellos, mas aquel chico vuelve a estar frente a mi

-que te ha parecido Zero-

Le pregunto a lo que solo me mira de una manera en la cual las mentiras parecen chiste, me tiende una carta, una nueva misión, ni modo, no me contesta y sol acepto esa realidad, tomo mis cosas para ir a mi apartamento, guardo todo y me dejo a los bienes de un baño, suspiro pesadamente sabiendo que lo que viene en unas horas no es de mi agrado, pero me prometieron que regresaría… ¿cuál es el costo?, ¿sigo dispuesta a pagarlo?, dejo las cosas, cambio mi ropa por algo mas cómodo, mi cabello pasa a encontrarse en dos coletas, tomo aquella capa de carmín oscuro colocándola para cubrirme

-Vamos, Zero-

Comento mientras camino hacia la salida con las armas ya escondidas, coloco la capucha sobre mi cabeza buscando esconder mi verdadero rostro, así comienza la cacería por aquel sujeto, comienzo a tararear una canción, una suave melodía que simplemente me trae recuerdos, veo a la victima de este baile, tiendo mi mano juguetona, las llamas invaden el lugar y comienzo a jugar, una gata jugando con el ratón

-N-no moriré, no así, aléjate, bestia infernal-

Grita y solo saco de entre mis ropas aquella espada corta para atacar a directamente, aparece ante mí un erizo, que patética Chain, esquivo las púas jugando con él, dejando que ataque mientras bloqueo con elegancia, ya me está aburriendo, es un juego muy fácil para mí, ataco a la Chain con el fuego para detenerla y me dirijo a su poseedor

...

-Ya está muerto-

Susurra a mi oreja, me doy la vuelta para ver un segundo a Zero y volver al cadáver, suspiro y lo suelto, le indico que lo queme mientras comienzo a caminar a la salida con dirección a algún lugar donde nadie me reconozca, suelto otro suspiro y escucho una risa, aquella mocosa frente a mi

-la pequeña Alice está muy enojada jajajaja, ne te tengo un dato interesante, tu amado apareció-

Me paralizo mientras le miro, ¿qué clase de locura tienen estos caperuzos ahora?, ¿debería seguirlos? Los brazos de Zero me abrazan, tratan de cuidarme mas solo chasqueo los dedos indicándole que me suelte y me le acerco a aquella sombra odiosa

-Más vale que sea algo interesante, Lisbeth-

Comento mientras comienzo a avanzar a su lado… lo recuperare…. Este es el pago por recuperarlo