-Más vale que sea algo interesante, Lisbeth-

-la pequeña Alice está muy enojada jajajaja, ne te tengo un dato interesante, tu amado apareció-

POV Zero.

El hecho de que esa niña haya dicho esas palabras ha impactado mucho a Alice. Llevo el suficiente tiempo con ella para saber cuando algo la ha sorprendido, y debo admitir que esta vez esta muy sorprendida, pero pronto recupero la compostura.

-No digas tonterías, él se fue, yo le vi…

-Jo… Para una vez que no miento… mira, si incluso saque una foto, solo para ti- Lisbeth, cuyo aspecto no se veía muy bien por la capa que llevaba puesta, mostro una foto de un chico, que parecía reciente, y cuando vi la foto…

-Anda… Pero si yo también lo vi el otro día, lo salve de una cadena loca- Pude sentir la mirada asesina de Alice casi de inmediato, y me miro, con mezcla de dolor e ira.

-¿¡Por qué no me dijiste nada, cadena idiota!?- Me gritó, y en su tono de voz se reflejaba esa mirada, de la cual mire a otro lado para no verla así.

-Yo no sabia que era ÉL quien estabas buscando, nunca me dejaste ver fotos de él, solo me lo describiste… ¿Qué querías que hiciera?- Apenas me dejo decir algo mas, ya que se fue de allí corriendo, a lo cual yo solo suspire. Mujeres… Son tan impredecibles…

Claro que esta persona que no se ha ido aun encontraba todo esto muy entretenido, cosa que a mi me tocaba las narices.

-Por favor, casi me muero de la risa, realmente le has dado donde le duele esta vez, Zerito

-¡NO ME LLAMES ASI, MALDITA HUMANA!- preso de la furia, transforme mi brazo hasta formar unas garras en los dedos, y me lance hacia Lisbeth, pero ella evadió el ataque sin problema. Luego de eso, volvió a su forma original.

-Uuuuuh, das mucho miedo así- dijo ella riéndose, a lo cual yo solo me cruce de brazos

-Deberías de saber quien… no, QUE soy en realidad… no deberías de tomarme tan a la ligera. Como sea… ¿Que sabes de ese chico?

-Oh, solo que es el que Alice busca, y que esta en manos de esa gente- Tch… esa gente… se a quien se refiere- ¿No es hermoso? Buscaba una excusa para cortar, cortar y cortar y ahora la tengo, ¡esto va a ser hermoso!

-Quieta ahí, niñata- Dije automáticamente- Deja ya de pensar en matar a esa gente, sabes muy bien que "el líder" no quiere que liemos mas de lo necesario- dije calmadamente, a lo cual Lisbeth, a pesar de que no podía ver su rostro, podía imaginar que estaba molesta.

-Eso no vale… ¡yo quiero acción!- Replico, pero yo hice oídos sordos.

-Eso díselo a "el líder", yo solo digo lo que el dice… además, yo puedo sacarlo de ahí sin que hayan victimas, y en un día.

-¿Ah, si? ¿Y como piensas hacerlo, señor Zerito?- Me entraron ganas de destriparla, partirla en dos, no se que mas cosas, pero me concentre para no caer en su trampa otra vez.

-Je, ya lo veras… Para algo su apellido tiene todavía utilidad en este mundo- Dije, desapareciendo de allí, con un plan en mente.

POV Ren

Cuando abrí los ojos, mi visión fue borrosa al principio. Poco a poco, se aclaro, y pude ver donde estaba. Habían barrotes, una ventana pequeña en la pared, una litera… diría que estoy en una prisión. Simplemente genial. Mire a los lados, pero no vi a Kuro por ninguna parte. Esto era preocupante, ya que no sabía que había sido de ella. Lastima que no tuve mucho tiempo para poder pensar en eso, ya que de repente, vino una persona, y abrió la puerta de la celda.

- Oye tu, mocoso, ven conmigo, van a hacerte preguntas.- Me dijo el guardia de forma muy seca, a lo cual yo solo me cruce de brazos.

- ¿Ah si? Pues no me voy a mover hasta que sepa donde esta mi compañera.

- Tu compañera estará por ahí con algunos de mis compañeros, eso no es asunto tuyo, ahora muévete de una maldita vez- Me dijo, y cuando se acerco hacia mi para agarrarme de la ropa, le di un codazo en el estomago, y luego, como se encogió por el golpe, le sacudí una patada en el rostro.

- Gracias por las aclaraciones… Payaso.- Le dije de mal humor, y salí de la celda con algo de prisa, ya que temía lo que podría pasar, ya que ella apenas entendía las cosas de este mundo. Por suerte, no ande lejos, ya que al avanzar, habían varios hombres en el suelo inconscientes, y Kuro estaba de pie. Suspire aliviado, y le puse una mano en el hombro. Gran error.

- ¡TE HE DICHO QUE ME DEJES EN PAZ, IMBECIL!- Tan pronto como hice ese gesto, se dio la vuelta, y me dio un golpe en el rostro, con todo el puño derecho, y tengo que decir que duele. – ¡Waaaah! ¡Lo siento, Ren, lo siento!-dijo ella disculpándose, a lo cual yo solo suspire

- Joder, eso ha dolido, ¿sabes? No se que te habrán querido hacer, pero les has tenido que dar bien.

-Y que lo digas… estos tíos me querían llevar a una sala para hacer no se que, pero yo no quería, y les tuve que dar su merecido.

-Eso esta bien, pero la próxima vez ten cuidado con tu ira…

Al poco, unos pasos se escuchaban, y cuando estuvieron a la vista, resultaron ser las dos chicas que nos encontramos en la calle, y se habían sorprendido con el estropicio que se había formado.

- Nos habían dicho que había problemas… pero esto es pasarse…- dijo una de ellas, y nos señalo- Vessalius!- Automáticamente puse una cara de asco al escuchar mi apellido- Estas en suficientes problemas de por si como para tener otros mas, como atacar a oficiales de Pandora.

- Espera… ¿acabas de decir Pandora? ¿Esa organización que tiene objetivos encubiertos?

- La misma-dijo- Y si te hemos traído es porque estas detenido por hacer un contrato ilegal con esa cadena de mala muerte- señalo a Kuro, la cual se ofendió, y bastante

- ¡¿C-como!? ¿¡Como te atreves a llamarme así, zorra de mierda!?- si no llego a sujetar a Kuro por los brazos, capaz de lanzarse hacia ella… Pero me olvide de que tenía poderes psíquicos, y usando esos poderes, lanzo a la que estaba diciendo el discurso hacia la pared, dejándola algo dolida. En eso, la otra chica que estaba a su lado, de inmediato, golpeo a Kuro en el estomago, y la solté para que pudiera taparse esa zona, y bloquear un golpe dirigido a la nuca de ella con un brazo, aunque esa chica era fuerte, ya que sentía como me dolía el brazo.

-Si es que… Estoy fuera un par de días y esto se desmadra- una voz masculina se escucho en el lugar, y de repente, apareció un chico conocido a la izquierda de todos los presentes.- Desde luego, se ha montado una buena…

-¿Z-Zero?- La chica que había sido lanzada se había repuesto, y le molesto ver a ese hombre aquí- ¿Qué demonios estas haciendo aquí? ¿No ves que tenemos a un prisionero por hacer contrato ilegal?

-Pues precisamente por eso estoy aquí. Veras- El chico llamado Zero saco un papel, y lo mostro a todos- Tengo autorización de la cabeza de familia de los Nightray para llevármelo, y no podéis hacer naaaaaada para impedirlo- pude ver que disfrutaba, con ese tono burlón, mientras que la chica solo podía apretar los dientes, y se dio la vuelta

-Tch, vale, llévatelo, solo nos da problemas con esa niñata… - y dicho esto, junto con la otra mujer, se fueron hasta perderse de vista.

-Esto…- comencé a decir perdido- ¿gracias? Yo a ti te conozco de algo… ¿No eres tu el que nos salvo de una cadena…?

-Tal vez… pero no hago esto porque quiera, ¿vale? Lo hago porque alguien quiere verte. Así que mueve el culo y cuando quieras, sal a la calle, y te llevare a un sitio mejor- dicho esto, desapareció de nuevo. Dejándome bastante incrédulo.

Desde luego… que gente mas rara… Me dije a mi mismo.

Una vez Kuro se recupero, iniciamos el camino para salir de las cárceles, para llegar a una sala de recepción, bastante amplia, y bien decorada, con sus lámparas, un mostrador de información, y muchas mas cosas, y sobretodo, gente yendo de un lado para otro, tanto gente uniformada como gente de calle. En eso, alguien se choco conmigo.

- ¡Oye! Ten mas cuidado por donde andas-le dije a una chica de mas o menos mi altura, pelo castaño suelto, ojos azules, llevaba ropa casual, aunque de color rojo, lo mas destacable podría ser la falda que llevaba, que era de tamaño mediano, y la delantera casi era del mismo tamaño que la de mi cadena…

- ¡L-lo siento! No te había visto, es que estoy buscando a alguien, veras, es alguien de esta estatura-dijo poniendo un brazo a la altura de la cintura- Pelo rojo, y va vestido mas o menos formal… ¿lo has visto?

- No tengo ni idea de quien me hablas, lo siento- Le respondí negando con la cabeza

- Jo, ese niño es escurridizo… por cierto, me llamo Hime Rainsworth, encantada de conocerte.

- Ah… igualmente, yo soy…- dude un poco si decir mi identidad- Ren- si no digo mi apellido, creo que estará bien…- Esta de aquí es Kuro

- E-encantada de conocerte… -¿soy yo o había algo de vergüenza en la voz de ella?

- Ren… ¿De que me suena ese nombre...? Que mas da, un gusto conocerte, Ren, me gustaría hablar y eso, pero tengo que hacer unas cosas- dicho y hecho, se empezó a ir, pero se podía escuchar algo al irse- Teruuuuuu, no te escondas, será peor para tiiiiiii- y con ese eco, se fue.

Pobre del que se llame así… Dije mentalmente, y sin decir nada, cruce la puerta que me separaba del recinto a la calle.

Una vez fuera, el chico llamado Zero estaba apoyado en una limusina, y tras mascullar algo, abrió la puerta trasera, y nos indico que entráramos. Tras hacerlo, él entró también, y tras cerrar la puerta, el vehículo empezó a moverse.

Si algo me molestaba de él, es que por mucho que le preguntara, no me decía nada, y me miraba con resentimiento, o eso me parecía a mi. No me gusta esto… es como si hubiera hecho algo malo, pero no se el qué, y me mosquea. Tras al menos una hora de viaje, el coche se paro de pronto, y tras salir el chico, lo hicimos nosotros. Estábamos enfrente de una mansión muy conocida para mi, ya que había estado aquí muchas veces en la niñez, junto con mi hermana… Hm… tengo que buscarla luego, y explicarle todo esto.

Por cada paso que daba, mi corazón se encogía. Sabía quien vive ahí, demasiado bien. No sabia que hacer. Por un lado quiero salir corriendo, por otro, ver lo que ha pasado… y sin comerlo ni beberlo, me encontraba dentro de la mansión.

-¡Aaaaaaliiiiceeeee! ¡Te tengo una sorpresa! ¡Ven abajo y mírala!

-¿¡Q-que!?- dije, muy sorprendido.

-No tengo tiempo para tus bromas pesadas, Zero, mas vale que sea importan…- La voz familiar que se iba haciendo cada vez mas fuerte llego, y era Alice. La misma Alice que, antes de caer al abismo, la había besado por hacer algo diferente. Pero ella estaba incluso más sorprendida que yo.

La niña tardo poco en estar enfrente mío, lo cual no pude evitar sonrojarme, ya que me acordaba de todo esto como si fuera ayer. Claro que para mi lo fue. Por unos instantes, ninguno de los dos supo que hacer.

-R-ren…- pude ver como una de sus manos iba dirigida a mi rostro, pero de repente, esa mano cambio de dirección, golpeándome en el rostro, y el sonido se escucho por el recinto- Eres… ¡eres un idiota!- tras decir eso, se fue corriendo, a saber donde.

- … - no dije nada, puesto que se por que estaba furiosa.

-Bueno… mereció la pena todo esto, aunque Alice esta de mal humor… ya se le pasara- dijo el otro chico, para luego irse a otro sitio andando.

-Bienvenido a casa…- dije en voz baja en tono de sarcasmo.

-¿Esto… que ha pasado aquí? ¿Alguien puede explicarme?- Bendita ignorancia la de Kuro… bendita ignorancia