N/a: ¡Oh, este me encantó! Lo hice basado en mi canción favorita de Katy Perry (xD), Mannequin. No es exactamente igual a la canción, pero fue en lo que me basé (y lo que estuve oyendo mientras lo hacía) para el shot. Espero que les guste, a mi en lo personal me gustó mucho...

Tema: Futurista/Sci Fi

Ship: Zutara

Disclaimer: Ninguno de los personajes me pertenece, son propiedad de Michael y Brian xD || Mannequin (c) Katy Perry

*****

Katara se encontraba en su trabajo, una pequeña reparadora de máquinas.

No entendía cómo había terminado ahí, pero hacía su trabajo con gusto, arreglando máquinas viejas, a veces tenía la suerte de trabajar con los más nuevos modelos del mercado.

Como fuera, ella casi siempre se la vivía ahí. No tenía a donde ir, su hermano siempre estaba fuera de la ciudad, siempre que regresaba tenía una nueva nave, y nuevos artefactos que descomponía en su camino. Y como todo hermano, se los dejaba a ella para repararlos.

La verdad Katara no se quejaba, de un tiempo acá disfrutaba arreglar cosas. Sabía que sería más divertido crearlas, pero de poquito en poquito se las arreglaba fenomenalmente.

La empresa donde trabajaba la conocía a la perfección, y para Katara eran como su segunda familia. Y la mayoría del tiempo se quedaba dentro del establecimiento, incluso cuando cerraban.

Tenía metas; una de ellas era siempre terminar lo que empezaba. Como sus reparaciones. Siempre se le asignaba una máquina a cada trabajador, y si no la acababa ese día, continuaba el siguiente. Pero Katara siempre quería acabar el mismo día que empezó.

Era una manía que disfrutaba.

La paz que reinaba en el establecimiento cuando no había nadie era genial. Sólo se escuchaban los movimientos que ella realizaba, y el sonido de uno que otro aparato en reparación.

Realmente lo disfrutaba.

Un día como otros, se le asignó este modelo. Un K600WZ, un robot viejo. En algún tiempo era el mejor de todos, pero ahora era una máquina obsoleta que su dueña, una señora ya mayor, no quería tirar. No hablaba, sólo hacía cosas. Era monótono, ninguna actualización se le podía aplicar. Y era tedioso, porque sólo se movía de un lado a otro.

La misma dueña del robot fue quien se lo entregó. Le dijo que lo quería cómo a su propio hijo, y que se lo encargaba mucho.

—Señora, no le pasará nada...

—Oh, por favor... dime Ursa —Sonrió, mostrando la dentadura de metal que estaba de moda—. Y ya sé que no le pasará nada. Sólo quiero que sepas que lo estimo mucho, mi hija Azula piensa que quiero más a Zuko —Señaló al robot— que a ella, pero eso es una equivocación... sí, señor. Zuko es un robot, pero tiene tanto tiempo conmigo, que simplemente no puedo deshacerme de él.

—¿Zuko? Le... ¿Le puso nombre a un robot viejo?

—Oh, no es un robot viejo. Es sólo que ya han inventado nuevos artefactos; pero Zuko es especial. Puede no hablar, pero entiende perfectamente todo lo que ocurra a su alrededor... ¿Puedo confiártelo, cierto?

—Ya le dije que sí, señora... digo, Ursa —Katara sonrió, no pudo evitarlo.

—Gracias, cariño —Le respondió la señora alejándose.

—Así que Zuko —Dijo Katara mientras daba vuelta para observarlo mejor—. Espero que nos llevemos bien, señor...

Se dio la vuelta para ir por su material, y no pudo ver cómo el robot inclinaba un poco su cabeza.

—Bien —Dijo, poniendo las cosas sobre la mesa—, veamos cuál es el problema, ¿de acuerdo? —Katara se sintió estúpida. Nunca antes le había hablado a ningún robot, ni siquiera a los nuevos que sabían entablar conversación con los humanos...

¿Entonces por qué lo hacía?

Subió la cabeza para observarlo mejor. Si fuera humano, definitivamente saldría con él. No sabía que los K600WZ eran apuestos... Esperen, ¿acababa de decir que un robot era apuesto?

Negó con la cabeza mientras una sonrisa estúpida se empezaba a formar en sus labios. No sabía que había desayunado aquel día, pero seguramente fue algo que estaba mal hecho.

Ahora que lo pensaba, Sokka acababa de llegar a la casa, y él había hecho el desayuno... Entonces sí hubo algo...

Comenzó a checar lo básico.

Realmente estaba viejo. Todo su sistema era un desastre... Bueno, en lo que actualidad se refiere...

Trató de reparar lo más común y sencillo en aquel momento. Pero desde aquella vez que había visto sus ojos miel sintió algo extraño...

Se sentía cada vez más estúpida, pero no podía evitar mirarlo de vez en cuando. Iba más allá diciéndole cosas acerca de su sistema, o lo mucho que lamentaba que no pudiera hablar.

Pero, ¿por qué lo lamentaba? Era sólo una máquina... un robot.

Y era un robot viejo, que no podía hablar, que era anticuado, que sólo servía para ir de un lado a otro...

No tenía sentido lamentarlo...

Una idea loca cruzó su mente, ¿y si lo desarmaba? Podía buscar algo, lo que sea que no aceptaba las actualizaciones, y así cambiarlo y reemplazarlo con lo más nuevo y sofisticado... así hablaría y podría hacer más cosas que de otro modo no podría.

No... No estaría bien hacerlo. Aunque quisiera hacerlo, Ursa quería al callado Zuko. Sería como quitarle algo que ama...

No, sería quitarle algo que ama.

Aunque... podría probar, ¿no?

¡Sólo una pequeña prueba! No pasaría nada... no tenía porqué pasar algo.

Sería un experimento. Nada más. No era que Katara quisiera intentar hacerlo hablar para así comprobar que no amaba eso.

¡Amar un robot!

Era imposible... mucho más tomando en cuenta que acababa de conocerlo... ¡Conocerlo! ¡Sólo era un robot!

¿Y si realmente lo amaba?

No, eso no era posible. Simplemente imposible.

Sería no profesional, y sería una tontería, una estupidez.

Volvió a negar con la cabeza mientras miraba a Zuko. Pero en serio era guapo... y era callado, así que no se quejaría nunca... También se veía que si hablara sería un robot amable...

¡¿Pero qué cosas estaba pensando?!

En primera... todos los robots son amables... se suponía que estaban hechos para así serlo.

¡Oh, pero de qué hablo!

Katara no sentía nada por ese robot. No, no y no.

Siguió trabajando, arreglando las partes descompuestas, y las que estaban sin usar. Sin quererlo miraba hacia arriba y se encontraba con sus ojos abiertos (Bueno, no se puede dormir a un robot) mirándola fijamente.

¿La estaba mirando o sus ojos sólo estaban colocados encima de ella?

Volvió a concentrarse en el trabajo. Era lo que tenía que hacer; de todas formas, acabaría con él esa misma noche, y la mañana siguiente se iría con Ursa. Y nunca lo volvería a ver.

Nunca lo volvería a ver... Levantó la cabeza (otra vez) y ahí se encontraba él, mirándola nuevamente.

¿Se supone que sería así siempre?

—No sé qué es lo que ocurre —Le confesó—. Pero después de mañana no te volveré a ver, así que tengo que trabajar. ¿Entiendes?

Ahora sí lo vio, una pequeña inclinación de cabeza proveniente de Zuko.

—Gracias —Contestó, algo incómoda.

Zuko volvió a inclinar la cabeza.

—¿Es todo lo que sabes hacer? —Preguntó, divertida.

Ésta vez Zuko negó con la cabeza.

Y Katara rió. Acarició el viejo pedazo de metal que tenía por brazo en señal de apreciación y siguió con su trabajo.

Más rápido de lo que pensó cerraron el establecimiento. Y ahora sí, estaba sola y podía hacer lo que quisiera con Zuko.

Y ésta vez fue el momento decisivo, ¿lo desarmaba o lo dejaba como estaba?

Sería un riesgo grande si lo desarmaba...

—Mira, estaba pensando en desarmarte —Le dijo a Zuko—, y así remover lo que sea que no te permite actualizarte —Zuko solamente se le quedaba viendo, y Katara comprendió que debía seguir hablando—. De esa forma puedo intentar instalarte actualizaciones, y así hacer que hables. También puedo intentar unas aplicaciones para tu rostro y así podrías hacer muecas...

Se calló de golpe. Estaba pensando demasiado. ¿Por qué le importaba si hacía muecas o no? Era una tontería.

—¿Actualizaciones? ¿Muecas? ¿Quieres cambiar por completo a este robot, Katara? —Iroh, el dueño del establecimiento había regresado y se encontraba detrás de ella.

—Yo... yo... ¿Por qué regresaste? —Le espetó, confundida.

—Me temo que se me olvidaron algunos artefactos que necesito en mi casa —Dijo, mirándola sonriendo—. ¿Y tú? Quieres cambiar un robot sin siquiera consultarlo con la dueña.

—¿Y tú cómo sabes que no me dio su consentimiento?

—Porque te acabo de escuchar decirle a este robot que estabas "pensando" en desarmarlo —Remarcó las comillas con los dedos—. Si hubieras tenido el permiso de la dueña, simplemente lo hubieras hecho. Cierto... —Se quedó un momento pensativo, y Katara se sintió más nerviosa—, tú nunca le hablas a ninguno de los robots con los que has trabajado. ¿Qué hace diferente a éste?

—No habla —Fue lo primero que llegó a su mente.

—Oh, ya veo... Con razón querías ponerle actualizaciones para que hablara —Sonrió, y Katara no pudo evitar ruborizarse—. No te preocupes, es sólo que no es normal que tú le hables a tus "trabajos".

—Lo sé, lo sé... —Katara suspiró—. Bien, supongo que entonces tendré que terminar de arreglarlo para mañana en la mañana.

—Así es —Dijo Iroh mientras iba a su oficina.

Katara miró a Zuko; no podía estar enamorada, es más, ¿cómo fue que se le ocurrió tal cosa?

¿Acaso lo sintió?

No, no pudo...

—Bien, Katara —Iroh salió de su oficina con varios objetos en los brazos, caminó un paso y estuvo a punto de caerse, entonces Zuko casi corrió a ayudarle—. Oh, gracias... muchacho —Le sonrió a Zuko mientras éste salía con sus cosas—. Creo que sí me gustaría saber qué piensa. Pero para eso te tardarías más, Katara.

—Pero valdría la pena, ¿no, señor?

—¿Estarías dispuesta a tardarte más de un día por un robot? Definitivamente tiene algo especial.

Katara negó con la cabeza sonriendo al tiempo que Iroh salía de la tienda; vio cómo Zuko dejó las cosas arriba de su nave para ayudarlo a subir a ella. Luego le entregó las cosas con sumo cuidado e hizo su repetida inclinación de cabeza.

No pudo evitar sentir ternura.

Salió por Zuko, y lo llevó adentro.

—Entonces, creo que mejor hablo con tu dueña. Ella me dirá si realmente quiere que hables —Le sonrió—. Pero... —Lo miró dubitativa— ¿tú quieres hablar?

Zuko simplemente se le quedó viendo... como siempre.

—Ya veo —Dijo ella y luego comenzó a reir.

Lo sentó en la mesa mientras ella iba por sus cosas.

—Creo que entonces te veré mañana —Le dijo.

Guardó todo en su lugar, y luego se paró frente a él.

Acarició su rostro y se sintió impotente. No podía saber qué sentía, o si al menos sentía algo. Tal vez ella sí sentía algo. Acercó su cabeza a su rostro y le dio un pequeño beso en los labios.

Cerró los ojos fuertemente, sintiendo algo extraño moverse en su estómago.

Cuando se apartó de él corrió por su mochila y se fue de ahí.

Al salir comenzó a llover. Corrió por las calles sintiéndose más extraña que nunca. Contando todo el día previo.

Sólo esperaba que no saliera del establecimiento. No podría, ella lo había cerrado con llave. No había forma de salir.

¿Cómo haría para verlo el día siguiente?

Esa era una duda que la acompañó por el resto del camino. Al llegar a casa Sokka la recibió sorprendido. Era la primera vez que llegaba temprano.

—Mañana continuaré con Zuko.

—¿Zuko? —Fue lo único que preguntó, aunque tenía muchísimas más preguntas. Cómo la más importante: ¿Acababa de decir que mañana seguiría con un trabajo? Eso era nuevo.

—Ajá, un robot K600WZ, su dueña lo llamó así —Dijo estirando los brazos. Se talló los ojos y bostezó—. Creo que iré a dormir, mañana me espera un largo día.

—Claro... —Contestó su hermano.

Pero Katara no pudo dormir esa noche. Necesitaba verlo, aunque supiera que faltaban pocas horas para regresar a su trabajo.

Toda la noche la pasó en vela recordando el beso, y cómo se había sentido.

¿Era posible amar a un robot?

Parecía que Katara lo hacía... y en el fondo deseaba que él también la quisiera, al menos un poco...

Aunque no fuera un hombre, tan sólo un robot.

*****

N/a: Sí, cómo que lo dejé inconcluso... pero así me gustó. Iba a seguirle, pero todavía me faltaba el rompecannon y pues... tenía que escribir. Lo que sí fue una copiadera (¡¡plagio!!) es el final... es parecido a la canción. Una parte dice: "'Cause you're not a man, you're just a mannequin" que se puede interpretar cómo la última frase (oración, lo que sea xD). Espero que les haya gustado... ¡En éste me dejan review porque me dejan review! ¡Quiero saber qué opinan! :)