Leo

(Explosiones)

A Leo Le gustaba reparar cosas.

Sobre todo, aquellas que solían decirle que eran difíciles y casi imposibles de hacer.

Si tenías algún artefacto casi destruido, él encontraba la manera de buscarle una solución, pues entendía perfectamente el lenguaje de lo trazado en planos y que necesitara engranaje. Las chicas, por el contrario, eran un tema completamente aparte.

Había querido llegar con un lindo ramo de rosas a la nueva roma para cada Dama que tenía la suerte de toparse, porque ¡Dioses! Nadie le dijo que las romanas eran tan guapas. Jason había sido muy reservado describiendo los detalles, pero creyó que ese pequeño y minúsculo dato se lo saltó a propósito.

Fue cuando esa guapa chica (la de mirada dura y cabello negro) les dio la bienvenida que se dijo así mismo que su esposa sería romana. Si, definitivamente aquella señorita de manos fuertes y armada se veía exactamente como la chica que Leo quería invitar a salir.

Intentó comportarse lo más agradable y menos griegamente posible, sin embargo, eso no le impidió notar la dura mirada de Annabeth hacia Jason y lo feliz que estaba su amigo entre una Piper muy incómoda y la chica Romana en cuestión.

Ah… lo entendió.

De acuerdo, no estaba preparado para tener una competencia inmediata, aunque, estando Junto a Jason nunca había una competencia, porque el siempre ganaba. Pero el saber que esa chica (Reyna, había escuchado alguna vez en las descripciones) no tendría el más mínimo interés en lanzarle siquiera un saludo cordial como buena anfitriona le dolió.

Casi quiso arrancarle la cabeza a Jason, ¿Dos chicas en una sola vez? ¡Eso era hacer trampa!

Tragó grueso su malestar, Reyna los estaba llevando a comer y como caballero que era, no podía rechazarla. Demonios, quería hablarle terriblemente, y sus ojos no pasaban de querer matar a Piper y causarle dolor a Jason. ¿Dónde quedaba Leo en toda la ecuación?

Su cabello se balanceaba de un lado a otro en una trenza muy larga, Leo quería sostenerla entre sus dedos magullados y deshacerla en un instante. ¿Era posible sentir esas cosas que le hacían cosquillas en el estómago tan naturalmente? Casi no comió, ni aunque la mayoría estuviese llevándose bien y él solo pudiese ver a Reyna de Re-ojo tratando de no parecer raro.

¿En qué momento su avión de aluminio salió volando por los aires?

No, detuvo sus pensamientos, Reyna era una chica tan lejana no solo por el hecho de que Jason (Me creo porque todos se vuelven gay por mi) estaba en su camino, sino que a juzgar por su cansada postura comprendía que jamás tendría oportunidad.

Esa era la primera vez que se rendía tan rápido ante algo que ni siquiera había intentado, puesto que las chicas del calibre de Reyna jamás notaban a los bufones como Leo.

Sonrió como si nada hubiese sucedido, junto con las palabras silenciosas que entre las chicas se lanzaban mientras Jason no tenía idea de nada. Vaya hijo de Zeus, a veces tan romano y muchas otras veces demasiado tonto.

Las voces alrededor de él se fueron haciendo como gorgoteos y poco a poco fue perdiendo la noción del tiempo, hasta que no tuvo control de si mismo. Ah, el rechazo podía convertirse en un sentimiento sumamente poderoso, pero la magnitud de lo que crecía dentro de Leo era incluso más fuerte aún.

No se deprimió, pero su cuerpo se movía por si solo, destruyendo y apretando botones en el Argo II como si de una rabieta se tratase. Detenerse le resultó imposible, aunque muy en el fondo quiso apartar su mano antes de detonar esa última arma que lo hizo volar todo.

El sonido fue estridente y el tal Octavian (un tío desagradable) salió corriendo.

Y eso fue lo último que recordó Leo.


Y se preguntarán, ¿Por qué Leyna?

Bueno, técnicamente no era Novia de Jason, pero no quería tomar a Piper porque tengo una historia reservada para ellos dos en otro momento.

Intenté, dado que ellos nunca han tenido una interacción interesante, pero comparten muchas cosas en común.

Ya, los empecé a Shippear.

Gracias a tooooodos los que que me leen y le dan oportunidad a las posibilidades.

Adivinen cuál sigue...

CHAN, CHAN, CHAN.

con amor,

Kura.