Ace miraba a Marco que se encontraba su lado, quería salir corriendo de una vez, malditos Law y Kid, nunca estaban cuando los necesitaba y ahora se encontraba en esa situación
-Ace-san quiero invitarte a comer algo, después de estar más de una hora en el sol deberás estar hambriento, no dudes. Yo pago.- el rubio intentaba persuadir al pecoso, no sabía que la comida era parte de la debilidad de Ace; solo lo dijo para estar junto al moreno.
El pecoso estuvo tentando a decir que si, en menos de un minutos pero recordó lo que no debía irse con el rubio, porque parecía querer algo más que una amistad, además si estaba allí era para solucionar sus problemas amorosos con su hermano.
- gracias por la invitación, pero tengo que buscar a mis amigos... es que fueron a comprar algo para que comamos- dijo al final. Mintiendo.
-oh ya veo, ¿te molestaría si te ayudo a buscarlos? es al chico pelirrojo y el de cabello azabache ¿cierto?- fuera como fue el joven Marco quería estar cerca de Ace.
- no es necesario, tampoco quiero que desperdicies tu tiempo - dijo algo tenso pero el rubio no lo noto, Ace había tomado esa decisión así el hombre se entretendría buscando a sus amigos y el iría a ver a Luffy. Por si no se lo podía quitar de encima.
-no hay nada que perder, al contrario podría ganar nuevos "amigos".- Marco se aferró al brazo de Ace como había hecho un par de horas antes.
-Mierda, mierda, mierda- se lamentó Ace alejándose del hombre sin brusquedad, en su mente solo venia las imágenes de Luffy una y otra vez.
-te parece si yo voy por la derecha así abarcamos más campo- dijo al final el mayor de los D corriendo hacia esa dirección, era donde estaba más cerca el campo donde debía estar su Luffy.
-está bien Ace-san si veo algo te llamare.- salió corriendo hacia el lado contrario. - Pero a donde le llamo.- se dijo así mismo, cuando se giró para ver a Ace ya se le había perdido de vista.
XXX
Sanji se alejó del todo el ruido de la celebración porque su escuela había ganado, eso la verdad le daba muy igual en ese momento era más que obvio que el equipo de futbol no se cambiaría hasta dentro de un rato por el festejo, así que se dirigió a los vestuarios.
-solo hemos ganado un partido sin valor, no sé porque le dan tanta importancia; solo quiero quitarme toda esta suciedad.- dijo al entrar a los vestidores.
Dentro de los vestidores fue desprendiéndose de la camiseta que estaba llena de sudor y tierra, de verdad odiaba estar sucio, abrió su casillero cerciorarse de que tenía sus artículos de limpieza en el. Un jabón de pastilla banca y un shampoo en un botecito trasparente de color azul.
XXX
Zoro se encontraba hablando con Perona acerca de lo bien que se había visto jugando el equipo con Sanji, Zoro solo asentía algo molesto, pues todo cuanto salía de la boca de la peli rosa; era, Sanji esto, Sanji lo otro.
Por fin después de un par de palabras más se logró deshacer de la plática de la chica. Diciéndole que tenía que ir a ducharse para regresar a casa, por supuesto con el gran sentido de orientación de Zoro, ella decidió llevarlo a los vestidores.
XXX
Sanji escucho unos ruidos afuera pero no le prestó atención, seguro eran visitantes y no tenían ascenso a los vestuarios pero cuando la puerta se abrió, vio entrar al marimo idiota con su típico mal humor y un sonrojo se instaló en su rostro.
-hola...- dijo el rubio por cortesía y metió la cabeza de nuevo en su casillero como si buscara algo, su corazón estaba latiendo fuertemente lo más sensato era ponerse de nuevo la camisa y salir de allí, la ducha podía esperar.
-Zoro no tardes mucho, quiero ir a comprar algo lindo para regalarte por jugar tan bien.- dijo Perona desde afuera de los vestidores.
-Tsk.- respondió el peli verde al escuchar a la chica llamándole.
Al escuchar la voz chillona que ya le era familiar no pudo evitar apretar su camisa con fuerza y rabia, - claro, el maldito marimo no podía venir solo, tenía que estar con su noviecita- maldijo aporreando la puerta casillero tomando sus cosas y poniéndose la camisa.
- si me disculpas, no quiero verte en plan romántico con tu novia, no me agrada la gente que esconde sus relaciones, cuando la tiene- dijo Sanji frio, mientras metía sus cosas a una mochila cercana sin mirar al peli verde, pero todo su cuerpo desprendía la molestia que sentía.
-sigues con lo mismo idiota, te dije que no es mi novia, solo me trajo porque pensó que me perdería; además que te importa si es o no mi novia, después de todo tu rechazaste mis sentimientos.- Zoro que ya estaba molesto cerro de golpe el casillero que recién había abierto.
- ¡o claro que los rechacé!- dijo en tono sarcástico
- no es más que obvio, un estúpido marimo que ni siquiera sabe declararse y no espera una respuesta apropiada, tu eres el único imbécil que estipulo que te rechacé, idiota- continuo diciendo molesto Sanji sonrojado por vergüenza y enojo, se encamino a la salida.
Zoro le tomo por la muñeca antes de que pudiera salir.
-¿porque no puedes ser más claro con lo que dices?, te alejas y enojas conmigo, pero dices que no me rechazaste ¿que se supone que fue eso entonces?- el peli verde intentaba no perder el control de sí mismo.
Sanji bajo la mirada en su flequillo. - TÚ FUISTE EL ÚNICO QUE ME RECHAZO IDIOTA, es tu culpa que me sienta confundido con solo verte... siempre me han gustado las mujeres... pero tu... GRRR llegas haces lo que quieres y luego me botas y actúas como si no hubieras hecho nada, ¡IMBECIL!, y yo fuera el culpable de todo- se soltó del agarre.
-tienes toda la razón, yo soy el que ha salido huyendo cada que intento aclarar la situación.- dijo con sarcasmo en la voz.
- ¿no eras tú el que no quería trabajar en el proyecto del viejo de Smoker conmigo?, ¡además tú me evadiste primero! es obvio que no voy a querer ver a la cara al imbécil que me dejo con las palabras en la boca y luego actúa como si nada-
-yo quería estar contigo, pero no en mi casa ¿acaso no viste a mi loca familia?- sentencio Zoro. Aun recordaba el enorme lio que había causado el idiota de su profesor Smoker.
- acaso eres idiota... Grr... Realmente me enfureces, has lo que quieras- dijo aun molesto su rostro se ponía cada vez más rojo de la furia contenida.
-Que estúpida discusión de telenovela estoy teniendo con el marimo- se maldijo recordando los dramas que ponía Paty y carne en la cocina del restaurante todos los días a la misma hora.
-si es lo que quieres.- Zoro soltó su agarre hacia Sanji, este se desconcertó un poco, creía que la discusión seguiría un poco más.
Se llevó la mano a donde había estado posada la mano de su compañero, palpando el calor que aún se sentía en ella. Ni siquiera fue consiente cuando Zoro rodeo su cuerpo con sus brazos, dejando atrapados entre los casilleros y el calor del peli verde, sin darle oportunidad de huir.
- oye... qué demonios haces... marimo idiota- decía Sanji sumamente nervioso y enojado - estoy hecho un asco ¿sabes? y tu igual... aléjate un poco tu también estas sudando, joder...- el rubio no podía pensar con claridad todos sus sentido estaban entumecidos.
-hare lo que quiera, ¿no lo dijiste tú?- el peli verde presiono sus labios contra los de Sanji haciendo que este abriera un poco la boca debido al dolor, Zoro aprovecho para besarle; un beso intenso, la lengua del moreno se adentró en la boca del rubio, Zoro aflojo el agarre para no lastimar al rubio.
Era la segunda vez que sentía esos labios finos y duros, podía sentir la calidez de otros dientes rozar los suyos, aunque intentaba apartarlo no podía la fuerza de su compañero era mayor.
Una mano se coló debajo de la camisa del rubio tocando su estómago - oye... marimo...- no pudo continuar por que el peli verde lo había callado volviéndolo a besar.
Zoro rompió el beso para dirigirse al cuello de Sanji, lamio y beso dejando un camino de saliva a su paso. -Hago lo que quiero.- volvió a repetir con una sonrisa en su rostro.
-idiota…- lo maldijo de nuevo el rubio, él no se refería a eso con la frase que le había dicho –será cabron- pensó.
La mano de Zoro le subía la camisa lentamente ya estaba a la mitad para quitársela o arrancársela, el rubio ya no ponía atención a esos detalles, su resistencia estaba flaqueando, sus ojos estaban fuertemente cerrados disfrutando las caricias de su "atacante".
-veo que te gusta...- dijo Zoro al separarse el cuerpo de Sanji.
- ya quisieras... marimo...- decían entre cortado el rubio, Zoro termino de quitar la camisa y su lengua se dirigió a los pezones de su amantes, estos eran pequeños botones rosas sobre la piel pálida de Sanji, mientras su mano acariciaban toda la piel expuesta con devoción.
Sanji se contrajo ante el tacto nada inocente causado por Zoro. -¿decías?- se burló el moreno pero el rubio no pudo rebatirle nada porque Zoro mordió fuertemente uno de sus pezones.
Esto causando un grito por parte del rubio que se retorcía ante el pacer de ser "comido" por el peli verde.
Zoro detuvo toda caria mientras el rubio recuperaba la razón y la respiración. Ambos ojos chocaron, aguamarina con dorado.
-me gustas.- dijo Zoro con seguridad mirando aun a los ojos a Sanji. -Esta vez no te dejare huir.- lo abrazo por la cintura.
-tu...- dijo en respuesta el rubio quedando rojo al ver que Zoro se detenía de su tarea, obligándolo a pensar - ¿te parece el momento más adecuado para decir eso?... estúpido marimo...- decía avergonzado y alivio sin darse cuenta por las palabras mencionadas por el marimo.
El rubio sin ser consciente entrelazo una de sus manos con las de Zoro.
-creo que es el más perfecto.- respondió Zoro con una suave sonrisa. -ahora si escuchare tu respuesta.
-...-
Todos los sentidos de Sanji se fueron por la borda y su corazón volvió a latir fuertemente, era obvio que no odiaba a Zoro si no ya lo hubiera molido a patadas de tocarlo como lo hacía, pero tampoco quería que se creyera porque le gustaba... solo un poco.
-si no te he matado con una patada... es obvio... que no te odio... idiota- dijo apenado sus orejas se pusieron rojas.
-entonces, ¿te gusto?- volvió a preguntar el moreno, sus ojos intensamente se clavaron en los bellos ojos azules de Sanji, parecía que buscaba en ellos la respuesta a su pregunta.
- tu... maldito sádico... idiota... marimo... imbécil... tarado... me... gustas... ¿FELIZ?, ¡joder! no volveré a decir algo tan vergonzoso y cursi en mi vida, ¿me escuchaste?- le reclamaba, viéndolo a los ojos, podía ver la leve sonrisa de su amante y no pudo más que avergonzarse aún más.
-más que feliz.- Zoro devoró los labios de Sanji nuevamente. Este por acto reflejo envolvió sus brazos en su cuello dejándose besar.
-jamás te dejare escapar.-Zoro levanto a Sanji por las nalgas llevándolo dentro de las duchas.
El rubio con todo su "pesar" se sostuvo de sus piernas en la cadera de Zoro mientras sus brazos se afianzaban más al cuello de este, pudo sentir la loza fría de las duchas cuando Zoro lo dejo allí mientras abría la regadera.
-después de todo, a esto veníamos.- espeto Zoro dejando que el agua fluyese por sus cuerpos. Sus manos acariciaban los músculos del pecho de Sanji.
El rubio se dejó llevar, le hacía falta esa ducha, podía sentir el agua cayendo en todo su cuerpo, sus brazos volvieron a enredarse a los del peli verde que lo acóralo en la regadera volviendo a besarlo. Zoro correspondió gustoso.
Ambos amates se besaban, sus cuerpos estaba lo más cerca que se podía, el peli verde no perdió más tiempo y arrancó el pantalón con la ropa interior del rubio que protesto mordiéndole el labio.
-¿te molesta si hago esto?- Zoro llevo una de sus manos en medio de las nalgas de Sanji introduciendo uno de sus dedos en el ano húmedo por el agua. El cuerpo de rubio se pegó más a Zoro.
-idiota, ¿pero qué haces?, - jadeo en su oreja al sentir la intromisión, toda su cara se tornó de rojo, se sentía extraño, era lo más raro que había experimentado en su vida.
-pregunte si te molesta.- Zoro mordisqueo un poco el cuello del rubio, metiendo más su dedo en Sanji.
-Tks... Es obvio... se siente... extraño...- como venganza mordió la oreja de su amate con fuerza
-pero te gusta.- aseguro el peli verde. Ignorando el dolor de los dietes del rubio.
-me gustaría explorar más de ti.- su mano izquierda delineo el rostro de Sanji, así como su cuello, pecho, dorso hasta llegar a su pelvis. Un pequeño espasmo hizo que el rubio diera un saltito al sentir las manos de Zoro acercarse a su pene.
- idiota- lo maldijo pero se dejó acariciar, las sensaciones eran nuevas de alguna forma, no es como si nunca hubiera tenido sexo, pero esto se sentía diferente; caliente, placentero, excitante…
Descendió una de sus manos a el miembro de su amante peli verde y acarició aun sobre el pantalón mojado - ¿contento?...- sonrió victorioso al escuchar un jadeo de su compañero. El no sería el único en disfrutar allí torturando a alguien más.
-No aun.- Zoro comenzó a descender más, besando delicadamente la piel blanca, el camino era como una tortura para Sanji; su mano había sido cruelmente alejada del miembro de Zoro.
El peli verde llego a su lugar predeterminado: el pene del rubio. Al llegar allí engullo el miembro erecto de su compañero de una sola vez.
El rubio jadeo al sentir la boca de su amante, este lamia su miembro de manera fuerte, salvaje, casi animal... se encontraba sintiendo millones de sensaciones cada una mejor que la otra, con conciencia llevo sus manos a la cabeza de Zoro para que este intensificará las succiones.
El peli verde empezó a acariciar los testículos de Sanji ahora los jadeos de placer del rubio se volvieron gemidos, Zoro dio unas cuantas succiones más y este se corío dejando caer todo en su boca chupándolo con gula y avaricia, las piernas de Sanji temblaban del espasmo de su corrida. Si no fuera porque estaba sentando en el piso se hubiera caído.
Su corazón estaba desbocado y la vista borrosa era la primera vez que sentía tanto placer, era como ir del cielo al infierno al mismo tiempo, y el que se lo estaba brindando no era otro que Zoro.
Se sacó de la boca el miembro de Sanji dejando ver todo el semen del rubio, esto le causo un sonrojo al cocinero. –perver…tido.- apenas pudo articular el rubio, desde cuando Zoro tenía ese aire tan sensual y lujurioso se preguntó. Zoro solo sonrió como si leyera su mente.
- tu eres el pervertido...- contesto su amante. La esencia de Sanji la llevo directo a su entrada untándola con su lengua por encima, por respuesta Sanji cerró las piernas.
-¡¿cómo puedes hacer algo tan vergonzoso, jodido marimo!?- le maldijo.
-si te tensas dolerá.- Zoro intento relajar los músculos de Sanji. -Se lo que hago.- Zoro nunca había tenido relaciones con alguien, pero sus padres sí que hacían ruido en sus encuentros nocturnos. Y por desgracia algunos traumas de la niñez ahora le ayudaban.
-¿Tú qué sabrás? Idiota...- decía molesto al escucharlo hablar de sus anteriores encuentros, prefería vivir en la ignorancia. Muchas gracias. - no es como... si ya hubiera hecho esto... con un hombre...- decía avergonzado quedando rojo hasta las orejas.
-yo tampoco lo he hecho.- Zoro delineo la entrada de su ante subiendo hasta la espalda de Sanji con su lengua, hasta llegar a su nuca.
Había puesto a Sanji a cuatro patas, para que pudiera penetrarlo sin tanto dolor y fuese más fácil.
-haz lo que quieras...- decía molesto y cohibido, el peli verde comenzó a introducir uno de sus dedos con su semen en su ano, el rubio apretó sus manos el agua aun caía sobre él le daba de lleno en la espada, no le dolía el dedo dentro de él, solo que era extraño.
El peli verde empezó a meter un segundo dedo en el rubio, preparándolo lo más que podía, su cuerpo pedía a gritos poseerlo y dejarse de tantos juegos, pero no quería lastimarlo. Mientras Sanji gemía bajito evitando que el mayor le oyera.
-¿aun sigues diciendo eso? ¿No puedes simplemente aceptarlo?- Zoro agacho a Sanji poniendo su mano en la espalda del rubio, dejando ver la rosada entrada del chico.
- ¿aceptar que?...- pregunto volteándose para encarar al peli verde y lo beso, pegando sus pechos - si dije que hagas lo que quieras... hazlo...- mordiendo el labio de Zoro sonriendo descaradamente.
-No soy una chica sabes…pero creo… que tu ropa te estorbará aun…- dijo en un susurro excitado, cuando Zoro movió los dedos que tenía aun dentro de él. Sanji estaba sentado en las piernas de Zoro. Sus bocas aún permanecían demasiado cerca. Ambos podían sentir el aliento cálido del otro.
Zoro se sacó la ropa en 2 movimientos quedando desnudo frente a Sanji; lo levanto nuevamente por las nalgas abriéndolas para poder introducirse en su entrada. Sentándolo mejor encima de él.
En eso introdujo tres dedos en la entrada de Sanji, el rubio apretó sus brazos en el cuello del mayor, eso sí dolía bastante, su respiración empezó a ser irregular.
-relájate...- susurro al oído del rubio, para después besar sus labios. El agua de la regadera comenzaba a tornarse fría, pero ellos no lo sentían debido al calor que emanaba de sus cuerpos.
Sanji asintió como pudo, los dedos de Zoro daba pequeñas embestidas en el interior de su amante para ensanchar su entrada, el rubio bajo su mano a la entrepierna de Zoro para acariciar su miembro, empezó tocando la punta que estaba bañada en preliminar.
Podía sentir las palpitaciones del miembro del peli verde, aclamado por clavarse jodidamente hondo en él.
-Ahh!- gimió el peli verde. -Ya no puedo esperar más, lo siento.- Zoro saco sus dedos de la entrada de Sanji, posicionando su pene en su lugar.
-oye... marimo idiota... espera...- grito el rubio sintiendo la intromisión los dedos de Zoro eran pequeños en comparación con su miembro este solo tenía metido la punta y lo sentía enorme. Se mordió los labios evitando dar un grito más fuerte - despacio...- susurro apenas en la oreja de Zoro.
-no quiero esperar más.- se introdujo de golpe, la estreches de Sanji se sentía genial, apretaba su pene a la perfección. Como anillo al dedo. Húmeda, suave, simplemente deliciosa.
-imbe...cil...- jadeo al sentir el pene de su amante en su interior, era jodidamente grande, o así lo sentía - joder... hasta lo tiene más grande que yo- lo maldijo en sus pensamientos sus manos arañaron su espalda cuando Zoro apenas se movió.
Se aferró a los brazos de Zoro mientras que este subía y bajaba al rubio con las manos aun en sus nalgas, en un ritmo jodidamente despacio. -Tan apretado.- dijo el moreno.
-no lo digas… - susurro en su oreja mordiéndola fuertemente sintiéndolo bajar y subir.
Zoro empezó a embestir a Sanji fuerte, duro, doloroso quizás… pero la voz de su amante no parecía quejarte de ese trato, incluso se había empezado a mover.
Sanji sentía que en cualquier momento se iba romper, pero Zoro sin ser cociente había comenzado a dar a su próstata, mostrándole el mismísimo infierno del pecado. Se sentía tan jodidamente caliente.
Jadeos, gemidos, gritos, maldiciones, ruegos, palabras inteligibles. Eran lo único que se podía escuchar en las regaderas, maximizadas por el eco.
Así Sanji se dejó llevar disfrutando a su amante al máximo, y aún más cuando Zoro tomo su miembro marcando el mismo ritmo tortuoso y delicioso que su embestidas. Se sentía hecho una gelatina, estaba seguro que su mete estaba desconecta al cien por ciento.
El morbo de tener a Sanji en su poder gimiendo su nombre tan roncamente, sumado a la estrechez que abrazaba su pene, así como el calor que lo invadían, estaban por ayudarlo a llegar al punto cúspide de la acción llevada a cabo. -Me... corro.- dijo entre cortado sin detener las embestidas.
- oye... espera...- Sanji pareció reaccionar ante esas palabras se apretaba al cuello de Zoro jadeando, las embestidas eran fuertes- allí… no- grito extasiado al sentir al peli verde dar más fuerte casi desgarrándolo en el punto especial en su interior sus piernas se apretaron a la cadera de Zoro.
El punto tocado no era otro que su próstata, una última envestida, un toque más profundo y ambos chicos estaban derramando semen. El líquido blanquecino cubrió el vientre de Zoro, así como la entrada de Sanji.
El rubio se encontraba al punto de la locura, sentía el semen de Zoro llenarle, embriagadlo, tan profundo, y tanto.
Por acto reflejo Sanji araño la espalda de Zoro aun si se podía dejando marcas rojas con un poco de sangre y semen que el agua de la ducha se llevaba, se quedaron así uno alado del otro regulando sus respiraciones, Zoro permaneció aun dentro de Sanji.
-Disculpa, pero no pude contenerme.- Zoro que no era muy afecto a pedir perdón, sentía que debía hacerlo en esta ocasión.
- por algo… eres un marimo idiota..- sonrió levente Sanji al escuchar al rudo y salvaje Zoro pidiéndole perdón - ummm... te perdono... pero solo porque eres un idiota incorregible- dijo Sanji en besando el cuello de Zoro
El peli verde sonrió. -esto significa que ¿eres mío ahora?- pregunto.
- no te creas tanto... idiota- lo mordió, estaba seguro que Zoro había quedado con demasiadas marcas de sus dientes y uñas. - digamos que... te soporto y no me molestara estar un rato contigo-
-eso es un si para mi.-Zoro tomo el rostro de Sanji entre sus manos para volver a fundir sus labios en un suave beso.
Cuando se separaron Sanji le miro serio -si te atreves a dejarme antes que yo...- miro la puerta hacia la salida - juro que te matare de la manera más dolorosa posible... no dejare que te libres... después de que me hiciste todo esto- amenazo.
-no me confundas contigo, jamás huiré.- finalizo Zoro.
- tks... ya te dije que tú fuiste el que huyo, marimo imbécil- así comenzó de nuevo una de sus peleas, claro que con nuevos métodos más efectivos para detenerlas, Zoro besando a Sanji para callarlo. Por ejemplo.
XXX
Afuera de los vestidores Perona como toda buena Fan BL tenía la nariz empapada de sangre debido a los "sucios" gemidos que provenían de adentro de los vestidores.
-será mejor que me vaya, no quiero que el novio celoso y posesivo de Zoro me mate- dijo feliz alejándose dando saltitos.
XXX
Luffy se estaba quitando los guantes que uso para el partido, cuando su vista detecto a Ace, estuvo tentando a gritarle a pesar de su enojo, querían que hicieran las pases, pero fue cuando noto que hablaba con alguien, este alguien era el entrenador del equipo contrario y no había rastro de Torao o Kidy.
En ese momento todos los jugadores celebraban su triunfo y los perdedores felicitaban de buena fe a los locales. Bartolomeo quería felicitar a Luffy por su maravilloso trabajo como portero e igual Hancock quería darle más que felicitaciones.
No tuvo el valor de acercarse a Ace así que entro al edificio sin darse cuenta, cuando por fin se decidía a hablar con su hermano este parecía bastante feliz con ese hombre rubio, hizo un puchero, tenía que arreglarlo pero no sabía cómo, necesitaba de Torao o Kidy, ellos sabrían que hacer además podrían decirle que relación tenían SU novio y hermano con ese entrenador.
Luffy empezó a buscar el sitio donde se encontraban sus amigos, sin darse cuenta que ya estaba dentro de un edificio subiendo las escaleras.
La conciencia le estaba quemando, pero eso aún no lo entendía, él pensaba que solo quería estar con Ace y no que su conciencia le estaba diciéndole que estuvo mal como actuó respecto a su hermano con sus celos inconscientes.
Subió llegando al segundo piso abriendo salones a lo loco tratando de encontrar a sus amigos sin tener idea si estaban en el edificio para empezar - ¡ya se! los llamare- se dijo, saco su celular de la bolsa de su short de deporte, busco el número de Kidy que era el que tenía el tono más fuerte. Con su rock-Metal.
Unos segundos pasaron cuando mucho, cuando escucho el teléfono del peli rojo proveniente de un piso más arriba, el tercer para ser exactos, era el teléfono de Kid, no tenía duda.
Corío de nuevo hacia las escaleras, el ruido se detuvo de golpe, como si lo hubieran apagado a de mala gana. Volvió a abrir puertas al azar.
Al llegar al último salón del tercer piso, justo estaba por abrir la puerta cuando escucho la voz de Kid.
-¡espera si no quieres problemas!- dijo el pelirrojo, su voz se escuchaba amenazadora, como pocas veces había escuchado el pelinegro.
- ¿cómo sabes que soy yo?- pregunto desconcertado apenas había tomado la manija de la puerta
-¿Oh? eres tu Luffy, jajaja no pensé que eras tú, solo lo dije para que no entraran.- se empezó a reír como loco el pelirrojo.
- a bueno Luffy apenas escucho la contestación de Kid abrió la puerta dejándola levemente abierta era corrediza, dentro del salón Kid traía encima solo sus pantalones a medio subir y sin camisa por su parte Law no traía nada puesto y parecía que algo choreaba de su pierna pero no podía asegurarlo porque tenía la camisa de Kid sobre sus partes nobles.
- tu...- dijo Law en tono amenazante y le lanzo el borrador a Kid en la cabeza.
-¿han visto a Ace?- pregunto Luffy ignorando por completo el estado de sus amigos.
- ummm- Law puso su dedo índice en su boca como si pensara - la última vez que lo vi fue en las gradas, te buscaba por cierto, pero como veo que lo buscas supongo que aún siguen peleados ¿no?- dijo sentándose en la mesa cruzando sus piernas aun con la camisa de Kid sobre sus partes íntimas, lo hacía por la "inocencia" de Luffy.
-eso ha dolido, joder- se quejó Kid sobándose la cabeza.-¿porque demonios fue eso?- pregunto levemente enojado.
- numero.1 los baños están lejos así que no debiste correrte dentro de mí, limpiarme será un fastidio Numero. 2 Luffy-ya debe evitar ciertas cosas hasta que entre al mundo "adulto" y Numero 3 y más importante recuerdas que nuestro primer encuentro fue en un salón como este y comenzó por que te pegue con un borrador por ser un imbécil- lo miro cuando se lo dijo. Entre enojado y nostálgico.
- Torao, ¡no me ignores!- grito Luffy y se tiró a abrazar al moreno.
-Luffy.-ya no te ignoro, pero recuerda que me llamaste idiota el fin de semana. ¿Lo olvidaste?- Law alejo un poco de él menor, no quería tenerlo tan cerca debido a su aun erecto miembro.
- pero fue porque Torao lo fue...- inflo sus cachetes aún estaba abrazado de la cintura del moreno mayor - además... necesito tu ayuda... Ace estaba con el entrenador del equipo contrario... y no pude disculparme...- suspiro
-me temía esto- pensó el ojigris.
-¿Ace estaba con cabeza de piña? jajajajajaja, me imagino jajajaja.- Kid se hecho a reír como poseído, imaginando a Ace pegado del brazo del rubio o viceversa.
- ¡Sí!- dijo enojado Luffy alejándose de Law - ese estúpido entrenador acaparo a Ace y luego lo perdí de vista... ¿saben dónde puede estar?- pregunto el menor de los hermanos D - además quería preguntarle a Torao... como debo... disculparme... aunque yo no tenga toda la culpa-
-umm, yo tengo una idea- dijo Kid acercándose a Luffy, este simplemente lo miro esperanzado - lo primero, quitamos esa camisa de futbol y el pantalón...- lo medio desnudo a excepción de los bóxer.
-¿Trafalgar tienes ropa limpia?- pregunto Kid mirándolo-
- umm creo que sí... déjame ver… es obvio que no imbécil, estamos en un salón... Ajeno Eustass-ya-
- yo tengo ropa en mi pupitre, además este es mi salón, pero solo tengo una playera, lo demás está en mi casillero, es lo único que se quedó antes que de viniera en entrenador narizón Usopp versión 2.0- dijo refiriéndose a Kaku.
Luffy se encamino hacia su asiento, sacando de él una camisa blanca, pero al colocársela esta se le transparentaba demasiado, se podía ver sus pequeños y pequeños pezones debido al sudor que aun recorría su cuerpo
Sin mencionar que dicha camisa era de Kid… y faltaba el saco, el peli rojo se le quedo viendo entre entender si eso podría excitar a alguien o no, no se había tomado la molestia de ver bien a Luffy por su personalidad infantil y de conocerlo desde hace años.
- ni... lo piense Eustass-ya...- dijo una voz macabra detrás de Luffy.
-¡Hey!, si no he pensado nada.- levanto las manos como si Law le estuviese apuntando con un revolver.
-Luffy, esa camisa deja poco a la imaginación, creo que no deberías usarla.-Law se acercó al menor, tomando la camisa por debajo y sacándosela en un movimiento.
- pero de todas formas, no tengo nada más que ponerme...- dijo como si fuera la explicación más sencilla, además no le apetecía ponerse el uniforme de nuevo, volvió a ponérsela, pero esta vez se le atoro en el cuello en un mal movimiento.
-deja te ayudo bien…- dijo el médico jalando de ella pero hizo bastante fuerza haciendo que tanto el como Luffy se fuera la piso, Law quedo encima del moreno menor, Trafalgar aún estaba desnudo.
- saben... tengo una buena vista- dijo Kid echándose a reír, Law le fulmino con la mirada
-ayuda a sacársela, además es tu culpa- dijo enojado.
Kid se acercó al dúo del piso para ayudarles, quedando detrás a Luffy. La escena era más que comprometedora. La puerta del salón se abrió de golpe dejando ver detrás de ella a Marco. Al ver al trio de chicos en semejante pose, no pudo evitar que su mente trabajara rápidamente.
-¡Oh, lo siento!- grito avergonzado. Se quedó mirando.
- no sale y me está ahorcando- se quejó Luffy. Pero cuando escucho la voz del hombre la reconoció, el medico termino de tirar de la camisa sacándosela.
- le importaría... estamos en algo- dijo aún más enojado Law. Sin explicarse.
-oh, de verdad lo siento.- Marco cerró la puerta, su rostro se sonrojo al pensar en los 3 cuerpos bien formados de los jóvenes tras de la puerta.
-Es por cosas como esas que soy entrenador.- dijo para sí mismo, llegando a su mente montones de imágenes de sus chicos (jugadores) en los vestuarios y las duchas.
- él podría saber dónde está el idiota de Ace...- dijo de la nada Kid.
- ¡de todas formas el me cae mal!- hizo un puchero Luffy, se cruzó de brazos.
-espera, de seguro él va tras de Ace.- reacciono por fin el menor, se levantó abruptamente del piso corriendo tras del rubio. -¡oye, espera!- le grito a Marco, pero este ya no estaba a la vista.
XXX
Bartolomeo entro al edificio donde había entrado su ídolo, no había podido por la avalancha de gente felicitando al equipo empezó a buscarlo por el primer piso como no hubo rastros subió al segundo piso.
En el pasillo del segundo piso observo al moreno correr hacia él. -Hey Luffy, espera.- el peli verde paro el recorrido del pelinegro
Luffy paro de mala gana - estoy ocupado...- dijo fue cuando Bartolomeo se fijó que solo traía unos bóxer encima.
- esto… sempai...- le empezó a sangrar la nariz, de tras de él venía Hancock que estrujo sus pompones hasta romperlos al ver al peli negro en todo sus esplendor.
La morena agarro velocidad, quería quitar a Bartolomeo del lado de su amado Luffy, detrás de ella venia Marco aferrado al brazo de Ace.
-Como te digo Ace, encontré a tus amigos en el salón del fondo. - decía al rubio aun con pequeños residuos de sangre en su nariz. Y Ace siendo arrastrando de mala gana.
- aléjate de él maldito pervertido, imbécil- grito la peli negra corriendo mas rápido, pero no se fijó que no tenía sus zapatos para fuera de la escuela y derrapó cayendo de culo en eso había empujado al peli verde sin darse cuenta y cuando Luffy se dio cuenta había pasado, su rostro choco con los labios del más alto (Bartolomeo) besándolo. Más bien fue apenas un roce.
Luffy abrió los ojos ante lo que había pasado.
El peli verde no se movió y Luffy tampoco, fue un momento en que no sabían que hacer. No fue hasta que la voz de Marco lo hizo regresar a la realidad.
-Es por aquí Ace.-
La pelinegra se sobaba su trasero y levanto la vista dispuesta maldecir a Bartolomeo pero cuando vio a los chicos así, se llevó las manos a su boca por acto reflejo.
-Te matare, torturare y triturare maldito cabeza de césped- pensaba, pero su cuerpo no racionaba.
Ace había sido arrastrado contra su voluntad y cuando llego a la mitad de pasillo abrió los ojos como platos, Luffy estaba besando a alguien más, incluso Marco se había detenido en su caminata
-Pues sí, este chiquillo tiene pegue- pensó el rubio al ver la escena.
Luffy se separó de Bartolomeo, ni siquiera se dio tiempo de disculparse con él o pensar detalladamente lo que había pasado, el hecho de ver como el rostro de Ace se ensombrecía fue suficiente para ir tras de él.
-bien Marco, vayamos a esa comida.- dijo el pecoso, dio media vuelta dejándose llevar por un emocionado rubio. Mientras lo tomaba del brazo.
Reconciliaciones y ¿más malentendidos?
