Hola de nuevo, este es mi segundo capítulo de esta historia de Kung Fu Panda y quiero agradecerles a todos los que han leído esta historia, los que la han agregado a favoritos y/o seguido, enserio muchas gracias.

Okay ahora les dejare una contestación de los reviews que me dejaron (enserio se los agradezco):

lola3934 : I appreciate that you read my story, is it not in your native language and that is why I appreciate it too. I hope the next chapters also are to your liking.

: Agradezco de todo corazón que te guste mucho la historia y la forma que utilizo para narrarla, aunque creo que necesito dejar un poco la seriedad. Por cierto, muchas gracias por seguir mi historia y tenerla en favoritos, sinceramente lo aprecio.

El siguiente capitulo es "baile", espero que la disfruten y me den sugerencias sobre que palabra quieren que se trate el siguiente capítulo que será con la palabra "C"

La música que en la que me base en describir fue "Kung Fu Piano: Cello Acsends" -ThePianoGuys

Kung Fu Panda pertenece a la franquicia de Dreamworks, dirigida por Jennifer Yuh, yo solo utilizo a los personajes con fines para entretenerme. Disfruten el capítulo.


Baile

Si hay algo que destacaba en el Valle de la paz cuando estaba celebrando sus festividades no era los fuegos artificiales, los adornos, la amabilidad de los habitantes, los juegos, la venta de recuerdos o incluso la comida. Lo que más destacaba sobre todas esas cosas era el baile.

Incluso la más seria y radical no podía evitar sentirse atraída hacia ese evento tan envolvente que les ofrecían durante esas fechas. Solo basto unas palabras envolventes (por no decir chantajistas) de la maestra Víbora hacia su amiga, sobre lo mucho que se divertiría viendo el evento (sabiendo que esa era su debilidad y usándolo a su favor ¡Por el amor de todos los maestros habidos y por haber en el arte del Kung fu! Ella sí que sabía cómo usar las palabras) y utilizando a Po como arma para que le lanzara la mirada de cachorro ilusionado y ella había caído. ¡Ella, la maestra más radical de toda china!

Aun pude recordar con perfecta claridad como esos dos se unieron en su contra para tratar de convencerla.

Tigresa había ido a la cocina después del entrenamiento y e ir por su merecido descanso después de tomar una ducha rápida, ahí podría observar a Víbora platicando cómodamente con Po mientras el panda terminaba de guardar unos platos antes de meterlas en el armario.

Podía escuchar unas palabras al azar sobre su conversación mientras ella buscaba distraídamente un vaso con agua fresca y unas galletas saladas. Baile, fiesta, diversión eran una de las palabras que más destacaban y solo cuando se dirigieron hacia ella con una pregunta que la saco de onda después de tomar asiento presto atención.

"Entonces Tigresa, ¿Qué piensas sobre el evento que se celebrara esta noche?" Dijo víbora para integrarla a la conversación.

"¿Eh?" Dijo la felina mientras salía de su ensueño, mientras observaba a su compañera y amiga.

"¿Cómo que 'eh'? Tigresa tienes que prestar más atención y de paso venir a ver el festival que va a ver esta noche, por favor. Todos van a ir. Incluso los chicos se están arreglado para ir."

"No creo que sea una buena idea, tengo mucho que entrenar y…" ya no pudo terminar de defenderse porque la reptil la interrumpió dejándola con la palabra en la boca.

"Nada de que tienes que entrenar ¡me lo prometiste! Y recito las palabras que textualmente me dijiste: 'Claro que te acompañare a las festividades cuando me lo pidas ¿de acuerdo? Pero por favor déjame dormir que ya no aguanto el sueño.' " Acabo la maestra con una sonrisa de oreja a oreja.

"¡No puedo creer que aun recuerdes eso! ¡Teníamos 10 años por el amor de Buda!" Dijo mientras empujaba el plato con las galletas a medio comer.

"¿Y? ¿Eso importa? ¡Lo prometiste! y según tengo entendido tú siempre cumples tus promesas, en especial a tu mejor amiga… o es que ¿ya no soy tu mejor amiga?" Termino con la voz temblando mientras le daba una mirada de profunda tristeza, casi podría escuchar la música de fondo con violines mientras esperaba su respuesta.

¡Oh eso sí que no! esa mirada infernal siempre hacia caer redondita en su teatro, pero esta vez no caería fácilmente. Volteo ligeramente la cabeza mientras cruzaba los brazos sobre su pecho. Esta vez no caería en su trampa, no señor.

Viendo la conducta de Tigresa, Víbora decidió jugar su carta secreta. Volteo su cabeza hacia Po (que no había abierto la boca observando el cambio de palabras entre ambas maestras del kung fu, con miedo a que una palabra suya afectara la situación) Víbora le daba esa mirada de profunda tristeza, peor que cuando le quitan a un cachorro su juguete favorito , cuando se acaba la temporada se la serie que te gusta y ya no hay más o te dicen que ya no puedes comer más dulces antes de comer o irte a dormir, esa mirada que sientes el estómago revuelto, la necesidad de ver a esa persona feliz urgentemente sin importar el costo.

"Oh vamos Tigresa, mira esa mirada…no le puedes negar nada, eso es inhumano por todos los cielos" Comento Po mientras señalaba a Víbora que aún mantenía esa mirada de cachorro apaleado.

"Po, no caeré tan fácil en esa trampa ¡siempre la hacía cuando éramos pequeñas!" Dijo Tigresa inflamando sus mejillas, aunque se podría ver que su voluntad empezaba a flaquear.

Viendo la oportunidad que se le presentaban a ambos al ver la reacción de la felina, se voltearon a ver antes de sonreír imperceptiblemente antes de volver a la carga.

"Ándale Tigresa, vamos al festiva ya verás que será divertido, es más… limpiare tu habitación más la comida que quieras por una semana" Termino de decir el panda mientras juntaba las manos debajo de su barbilla, rogándole a ir juntos con los demás.

"No lo sé Po…"

"Vamos Tigresa, sabes que necesitas distraerte, es más, tomare tus tareas de limpieza del palacio para que tengas más tiempo para entrenar" Comento la reptil, sabia como detestaba perder tiempo que bien podría aprovechar para meditar o entrenar en lugar de cumplir la tarea de limpiar. Oh ya veía su mirada temblar ligeramente, ya casi podía cantar la victoria, sabía que Tigresa esas ideas le resultaban tentadoras.

"Ándale Tigresa, esta fiesta será la más barbará si vas con nosotros… por favor, por favor, por favor, por favor, por favor, por favor, por favor, por favor, por favor, por favor, por favor, por favor, por favor, por favor…" Rogaba Po mientras Víbora le hacía segunda en sus ruegos.

"¡De acuerdo, ustedes ganan! iré al festival ¿de acuerdo? Pero a cambio quiero que hagan todo lo que me prometieron por 1 mes y que Po se levante temprano durante ese tiempo ya que no quiero ir a levantarte como siempre"

"¡Hecho!" Dijeron ambos antes de sonreír de oreja a oreja antes de chocar sus patas en señal de victoria.

"¿Qué es todo ese escándalo?" comento el maestro Shifu, mientras entraba a la cocina después de su meditación con la paz interior, mientras observaba a Tigresa refunfuñando al dejarse convencer y a los otros dos haciendo baile de victoria mientras escuchaba: Lo logramos, lo logramos, somos barbaros porque lo logramos

"Nada maestro, solo logramos convencer a Tigresa a que nos acompañe al festival con nuestra barbarosidad"

"¿Enserio?' Y como lo lograron? Es más déjenme reformular la pregunta ¿Cómo es que aun sigan vivos y de una pieza?" comento Shifu mientras abrazaba con una mano el bastón que le dio Oogway, mientras que con la otra se sobaba la barbilla con aire pensador.

"¡Maestro Shifu!" grito Tigresa mientras se sonrojaba de vergüenza. ¿Ahora todos estaban en su contra? Hasta su maestro y padre adoptivo se les había unido a ese par de locos que consideraban sus mejores amigos que por cierto se encontraban haciendo grandes esfuerzos por no soltar unas buenas carcajadas acosta suya, lo único bueno es que los demás no estaban presentes sino ya podría considerarse la burla de Mantis y Mono antes de que se les una Grulla con frases indirectamente directas hasta el día de su muerte o hasta que les rompiera los dientes, lo que ocurriera primero.

"Maestro Shifu ¿Por qué no nos acompaña al festival?" Ofreció Víbora cordialmente, si pudo convencer a Tigresa que era la más difícil se podría decir que el maestro era más fácil a comparación.

"No lo sé Víbora, creo que ya estoy demasiado viejo…"

"Maestro Shifu, si usted va al festival, podría pedirle una revancha a mi padre en el juego de Xiangq" Comento 'distraídamente' Po, esperando la reacción del maestro en 3…2…1…

"Tigresa ve a arreglarte, Po de a decirles a los ayudantes del palacio que dejen sus tareas y que tienen el día libre, Víbora ve a decirles a tus compañeros que los quiero listos para ir al festival en 5 minutos. Esa revancha será mía…" Termino de decir el panda rojo mientras levantaba su puño en señal de su próxima victoria contra el Sr. Ping con una mirada de determinación en los ojos antes de salir corriendo hacia su habitación para arreglarse, dejando a los 3 alumnos sorprendidos.

Ahora se encontraban en el pueblo, hace unos minutos habían llegado y se habían separado; Mono se había ido con Mantis a los puestos de juegos, Grulla había ido a saludar a unos viejos conocidos suyos, Víbora aprovecho ir con él ya que le quedaba cerca los puestos con los nuevos accesorios para cabello de la temporada y Po se había desaparecido, al parecer hacia los puestos de comida, eso lo podía asegurar la felina. A lo lejos observo al Maestro Shifu jugar Xiangq con el padre de Po, al parecer se tomó la revancha muy enserio. Podía ver que los demás se habían esforzado en esta festividad, las lámparas de papel eran coloridas, se escuchaban las risas de los niños y a uno que otro adolescente con su pareja. Inclusive se escuchaba la música que tocaban en la plaza principal.

Guiada por su curiosidad sobre la melodía que empezaba a tocarse (gracias a los aldeanos de la aldea de los músicos, que ironía ¿no?) decidió echarle un vistazo, quería ver los nuevos bailes donde todos se movían con gracia, donde te envolvían contando las historias fantásticas sobre china y sus historias escondidas detrás de una fantasía.

Una nueva melodía empezó, todos a su alrededor decidió prestar atención, empezaba lentamente antes de utilizar una nueva herramienta, un piano, según la maestra tenía entendido mientras utilizaba un cello. Era una melodía lenta, tranquila, relajante pero al mismo cargado de sentimiento antes de empezar con una pequeña aceleración para introducir un efecto de baile. Un clímax.

Sin saberlo una figura atrajo su atención, una muy familiar para cierta felina antes de ver una pata y una sonrisa tímida dirigida a ella. Una invitación de baile. Po la estaba invitando a un baile enfrente de todos mientras se escuchaba la melodía aun lenta y suave. Un pequeño susurro "no se bailar" y una mirada incrédula de 'no te creo' y una contestación igual de tímido "inténtalo"

No sabía a ciencia cierta que había impulsado a nuestro panda favorito invitar a la maestra, tal vez la mirada soñadora que rara vez mostraba la felina, el ambiente de la fiesta, tal vez la música o solamente porque una pequeña vocecita de su cabeza había tomado todo el control del panda. No lo sabía, pero agradecía esa muestra de valentía.

Una pequeña batalla empezó en la pista de baile, parecían dos guerreros luchando sin luchar, sus pasos coordinados utilizando a su favor lo que le faltaba al otro, vueltas, acrobacias y patadas por aquí y por allá, utilizando pequeñas y eficaces piruetas que utilizaban juntos en batalla, una que otra vuelta coordinándose perfectamente. Cualquiera que los viera parecía que estaban en una batalla, contando las historias completamente diferentes pero tan unidas que no desistían en dejar a un lado un futuro junto.

La pequeña melodía sonaba, un paso melancólico se podría identificar anunciando su deceso, inconscientemente recordaron la batalla de Gongmen, pero cada recuerdo era distinto. Para Tigresa podría recordar el abrazo que le dio al guerrero dragón para evitar que los acompañara a derrotar a Lord Shen, "la muerte" de Po frente a sus ojos, la alegría al verlo con vida y el abrazo al salir del agua; para Po era el abrazo recibido por la felina, las memorias recordadas sobre el cruel destino sobre su pueblo cuando era un cachorro de apenas 1 año, el sacrificio de sus padres, la alegría de ver a todos con vida, la tristeza y la derrota en los ojos de Tigresa cuando se interpuso frente al cañón del albino pavorreal, el abrazo de alivio al ver a la felina con vida y la reconciliación y reconocimiento hacia su padre como su fuera biológicamente su hijo.

Con la pequeña melodía sonando, ambos maestros se empezaron a acercar tímidamente con sus manos unidas guiados por sus recuerdos hasta llegar juntos, frente a frente, antes de que se abrazarán tímidamente mientras el panda se inclinaba lentamente mientras la felina lo abrazaba delicadamente por los hombros, poniendo su barbilla encima de la cabeza del guerrero blanco y negro mientras que inconscientemente se abrazaban como dos amantes que había sufrido demasiado para estar juntos, ignorando a todos los demás.

Unos aplausos lo sacaron de su ensoñación, separándose rápidamente y completamente sonrojados mientras observaban que toda la aldea se había quedado observándolos, inclusive los niños y los adultos habían dejado sus juegos, las pláticas había quedado interrumpidas convirtiéndose en exclamaciones y ovaciones, las jovencitas se encontraban suspirando; inclusive los 5 furiosos y el maestro Shifu se habían interrumpido sus actividades mostrando diferentes reacciones. Víbora no sabía si sonreír o llorar de felicidad al ver tan bella interpretación, Grulla se había quedado estático de la impresión y una prueba de ello era su pico abierto, Mono había quedado con los ojos abiertos y la boca ligeramente abierta mientras que mantis (encima de la cabeza del simio) había dejado sus pinzas colgando mirando en shock la escena que se le había presentado antes de unirse a los aplausos y el Maestro Shifu no se diga, prácticamente estaba congelado, ni siquiera sabía si eso había pasado o era una jugarreta de su mente vieja.

No sabían como los había llevado a tan comprometedora escena frente a toda la aldea, tal vez la música, el efecto que le daba ese aire mágico esta noche o solamente porque sus corazones tomaron las riendas de sus cuerpos tratando de negar un pequeño sentimiento que empezaba a formarse. Quien sabe la verdadera razón de sus acciones, pero apenas al verse frente a frente, chocando la mirada jade con la mirada rojiza, nada de eso importaba y una pequeña sonrisa de ambos lo confirmaba.