Hola a todos otra vez, aquí subiendo un nuevo capítulo de este fandom de Kung Fu Panda, les agradezco mucho los que leen, siguen, agregan a favoritos y/o comenten mi historia ¡Muchas gracias chicos! Me siento tan feliz que apoyen mi historia y tenga buena aceptación, nunca creí tener tantos seguidores en tan pocos capítulos. Espero que les agrade este capítulo y si quieren que recomienden sus historias o alguna que les agrade no les den pena y díganme y con gusto los promociono en los próximos capítulos.
Recuerden dejar su comentario al final de la historia sobre alguna crítica constructiva, mejorar, eliminar, observaciones o alguna sugerencia sobre la letra "F" para el próximo capítulo será totalmente bienvenido.
Por cierto, hace días que tengo varias ideas en la cabeza y una de ellas es hacer otra pequeña historia hecha con una frase clave en lugar de una letra del abecedario y otra donde los personajes sean totalmente humanos y en la actualidad. Aun me faltan muchos detalles que ver, pero si les agrada la idea, déjenmelo saber en sus comentarios.
Maestra Víbora.- Me alegro que te diera risa la última parte, creo que después de tanto drama en el capítulo pasado merecía un final más o menos feliz. Escúchala bien, la música siempre tiene algo que contarnos, solo hay que prestar atención. Muchas gracias por tus sugerencias y aceptare toda tu suerte de ahora en adelante.
Lia.- Me siento feliz que te encanten mis capítulos y sus mini historias, ya me chiveé, recuérdame algún día escribirte algo como a los demás ¿eh?
Shallene.- ¿Enserio te gusta mi historia? Muchas gracias, no te preocupes a lo mucho me tardo una semana más o menos depende de lo pendiente que tengo en mi vida diaria (escuela, proyectos, etc.) saludos desde México.
Lola3934.- I'm glad you like both the chapter, I hope this is to your liking girl.
Maaariii.- No estés triste por ellos, no los hare sufrir nunca más. Bueno no mucho.
Phoenix-bird-blue.- Me alegro que te gustara el capítulo 3, pensé que nadie le gustaría ese capítulo por el pequeño Ryū ya que pensé que sería demasiado rápido el cambio. He leído tu historia y es interesante, prometo pasar y dejar mi cometario pronto.
Between the notes.- Me alegra que te pasaras por mi historia y te gustara el capítulo 3, sabes que si necesitas algo cuentas con mi ayuda ¿okay? Espero verte más seguido por aquí.
Por cierto aquí en este capítulo más que nada me basaría (por así decirlo) en la próxima película que saldrá en diciembre 2015 en Estados Unidos, donde saldrá el padre biológico de Po (¡al fin!) con un nuevo villano sobrenatural "jamás antes visto" y una posible competencia para Tigresa contra una Panda que quiere la atención de Po (que dilema), para más información chequen en la página oficial de Dreamworks.
Kung Fu Panda pertenece a la franquicia de Dreamworks y dirigida por Jeniffer Yuh.
Encantador
Si hay una palabra que describiera al pequeño hijo del Guerrero Dragón y la maestra del estilo de Tigre, Ryū, era encantador. Y no solo porque ellos fueran sus padres, si le preguntaras a cualquiera sobre el pequeño todos te darían la misma respuesta o al menos con palabras expresando sobre lo adorable que era.
Al principio a todos se habían sorprendido con el pequeño, por decirlo de alguna manera, ¿Quién se hubiera imaginado que el Guerrero Dragón fuera padre tan joven? Algunas teorías eran desde lo más simple hasta lo más exagerado, un ejemplo de esos chismes eran que había tenido armonio con una joven que apenas tuvo el niño se lo entrego a su padre ya que no quería saber nada del pequeño, otros decían que la maestra Tigresa y él habían tenido una relación a escondidas y habían mantenido el embarazo a escondidas hasta que el cachorro nació y lo presentaron cuando ya no podrían ocultarlo con apenas 1 mes de nacido y cuando ellos apenas tenían 4 meses de noviazgo oficialmente.
Pero conforme pasaron las semanas esos chismes que andaban en la boca de todos habían perdido fuerza y habían aceptado la noticia sobre la nueva paternidad del guerrero. Y si alguien pudiera decir algo a su favor es que era un padre ejemplar –estando en los estándares de padres primerizos claro está- siempre ponía primero al pequeño en satisfacer sus necesidades básicas y dándole la atención necesaria sin dejar de lado sus obligaciones ni a su pareja, tratando de mantener un equilibro perfecto en su nueva faceta. Y aunque no fue fácil al principio para ambos padres, obtuvieron apoyo de sus amigos y sus padres (Shifu, Sr. Ping y el padre biológico de Po) y gracias a ellos pudieron salir adelante.
Y después de un año y medio desde la llegada de Ryū había habido cambio para bien, había traído la alegría al palacio y para todos los que vivían ahí y los que prácticamente se querían ir a vivir ahí solo por el pequeño.
Un ejemplo de esa alegría era cuando el pequeño empezó a hablar. Los maestros estaban preocupados ya que, aunque Ryū había cumplido su primer año, no hablaba…no, ni siquiera formulaba una palabra o al menos algunos balbuceos. Solo se mantenía mirando a los adultos tranquilamente y les regalaba sonrisas o risitas antes de entretenerse con algún objeto brillante o que estuviera cerca pero ni una palabra o intento de decir alguna.
Se encontraban en el restaurante del Sr. Ping, habían acordado ir a comer en su negocio después de un patrullar a los alrededores de la aldea ya que el padre biológico de Po venia de visita por unos días para tener una 'reunión familiar' como lo habían llamado ambos padres de Po, para poder relajarse un poco, hablar con los chicos y Shifu sobre cosas que los tres entenderían y como no, consentir a su único nieto. La reunión estaban todos platicando sobre las misiones, aventuras, recuerdos y riendo de las tonterías de los chicos, aunque llego un momento donde los 3 'adultos' por así decirlo, decidieron llevarse una plática acalorada sobre quien era mejor en que y nadie daba su brazo a torcer.
"Yo soy el mejor abuelo que Ryū pueda tener ¿verdad pequeñín?" comento el Sr. Ping mientras ponía un bol con panes de frijol antes de sentarse en la mesa.
"Oh claro que no" Dijo Shifu contradiciéndolo. "Yo soy el mejor, a él le encanta pasar tiempo conmigo."
"Siento desilusionarlos a los dos" comento el viejo panda mientras posaba la mirada en las dos últimas personas que habían hablado antes de acomodarse en su silla. "Pero es obvio que Ryū me quiere más a mí ya que siempre vengo de visita pide que lo tome en brazos"
"Oh ni hablar, el solo te quiere ya que eres el único que lo puedes cargar y lanzarlo al aire; por no decir que siempre le traer uno que otro regalo y eso amigo mío es chantaje" Señalo el Sr. Ping con su cucharón de madera. Y cuando él te señala con la cucharón de madera era que la cosa iba enserio.
"¡Ja! A ustedes solos los quieren por la comida" Señalo Shifu al Sr. Ping para señalar más tarde al panda" Y por los regalos. En cambio a mí me quiere porque le encanta pasar tiempo conmigo y aprender las historias sobre el kung fu" Señalo su punto mientras se cruzaba de brazos reclamando su victoria.
"Eso sí que no Shifu, el solo te quiere por tus orejas y porque eres muy bueno durmiendo a las personas a la hora de hablar" Dijo el panda, era claro que no se quedaría de brazos cruzados.
"¡¿Qué dijiste?!"
"¡Lo que oíste viejo maestro del kung fu!" Contestaron los dos padres del Guerrero dragón antes de mandarse los 3 miradas matadoras mientras sostenían con fuerza sus objetos (el bastón de Ooway, el cucharón de madera y un viejo bastón que alguna vez fue un mazo) antes de volver a la carga con sus argumentos.
Los 5 furiosos y el Guerrero Dragón estaban callados viendo la acalorada discusión que se desarrollaba, ninguno querían meterse ya que si lo hacían se podrían ir despidiendo de este mundo y saludar a Ooway.
El único que no prestaba completa atención a lo que estaba sucediendo era el pequeño Ryū, que después de terminar de comer su pan de frijol tenía ganas de tomar un poco de agua para calmar su sed, trataba de llamar la atención desde los brazos de su padre para que le sirviera un poco de agua fresca aunque lo único que logro fue que Po lo acomodara en brazos sin dejar de poner atención a la discusión. Trato de llamar la atención de sus tíos pero solo le daban palmaditas en la cabeza o en el caso de Víbora le paso un peluche que el pequeño había dejado olvidado en la mesa. Inclusive Tigresa estaba enfrascada viendo la discusión y cuando Ryū trato de llama su atención solo recibió un beso en la frente antes de volver a observar a los 3 adultos. Y hubieran continuado con su 'pequeña platica' de no ser porque una voz sorprendió a todos los presentes.
"Papá" Comento Ryū con una voz infantil al mismo tiempo que jalaba ligeramente su brazo para llamar su atención "Papá, quiero aguaaaa" termino de decir el pequeño y para dar a conocer su punto señalaba la jarra con agua que se encontraba en medio de la mesa. Su cola se movía de un lado a otro mientras su carita mostraba frustración.
Con la sorpresa de todos los presentes al escuchar sobre la primera palabra- no- la primera frase del pequeño, todos se quedaron totalmente quietos viendo al pequeño tigre albino de bengala antes que el maestro Shifu le pasara un vaso con agua a Po y se lo diera de beber. Apenas termino de beber le sonrió a todos los presentes dando un pequeño "gracias" alargando la 's' al final.
Ni se diga lo que paso a partir de ese día, todos estaban más que orgullosos del pequeño, aun siendo tan pequeño ya podía hacer frases simples pero entendibles que pocos a su edad podían lograr. Aunque Ryū prefería no hablar más que lo necesario señalando un objeto y decir su nombre o para despedirse.
Unos que los que aprovecharon el encanto del pequeño tigre eran sus tíos Mantis y Mono. Salían con la excusa de que el niño necesitaba salir más seguido del palacio y convivir con más niños, aunque lo único que hacían era pasearse por el pueblo mientras las jóvenes iban atraídas hacia el niño como abejas a la miel mientras alagaban a los maestros sobre su sobrino y "lo bueno que eran como tíos del pequeñín" como solían decirles. Y lo que más adoraban era cuando se iban rumbo al palacio el pequeño volteaba y les decía con su vocecita infantil "Adiós" mientras se despedía con sus manitas (tal y como le había enseñado Grulla). Aunque dejaron de hacerlo tan seguido ya que habían sido cachados en el acto por Tigresa y no se salvaron de un sermón sobre "es inmoral utilizar un pequeño para conseguir chicas"
Pero también el pequeño por más cariñoso, adorable o encantador que fuera era muy posesivo con sus padres, en especial cuando iban a otras ciudades. Ahí era donde Ryū solía aferrarse a los brazos de su madre o padre (dependiendo quien lo tuviera en brazos) les daba a las demás personas del sexo contrario una mirada seria que no lo caracterizaba mientras movía su cola de un lado a otro repetidamente mostrando su mal humor. Era pequeño, pero sabía cuándo alguien quería coquetearles a sus padres y trataban usarlo como trampolín se ponía en ese plan que Mantis había llamado "la mirada del mal" tratando de alejar los posibles pretendientes.
Y si eso no funcionaba y la persona seguía tratar coqueteando con alguno de sus padres, se acomodaba mientras rodeaba con sus pequeños brazos alrededor del cuello y con una mirada cargada de inocencia soltaba la siguiente frase "¿Dónde está papá/mamá?"
¡Boom! ¡La bomba ya había sido lanzada! Y todos los posibles pretendientes salían despavoridos al enterarse que alguno de ellos tenía pareja y un hijo que alguna vez pensó que era un sobrino y eso no era lo peor. Lo peor de todo es que el resto de los compañeros soltaban la carcajada hasta que les faltara el aire y se burlaran de la pobre victima con sus intentos de coqueteo hasta que hubiera otro del cual acordarse para comentarlos después al maestro Shifu o en las reuniones familiares lo que se presentará primero la oportunidad.
O tal vez cuando empezó a dejar de gatear y dar sus primeros pasos. Aunque todo fue un poco confuso.
En un momento Ryū estaba sentado jugando con su pequeño muñeco de tela lanzándolo al aire para que el juguete copiara los movimientos de sus tíos y padres tal y como lo hacían en este momento en la sala de entrenamiento y en la otra salía corriendo a esconderse en los brazos del maestro Shifu. ¿La razón? El muñeco de entrenamiento para principiantes del gimnasio que se encontraba al lado del pequeño sosteniendo la puerta había sido golpeado uno con los restos de los que alguna vez fueron los guerreros de madera, causando que se moviera rápidamente de un lado a otro espantando al pequeño. Tanto fue el miedo de Ryū que se fue corriendo a los brazos de la persona más cercana para refugiarse en ellos, en este caso en los brazos del Maestro Shifu.
Aunque después de varios días e intentos, el pequeño perdió el miedo al maniquí y empezó a correr y dejar destrozos por donde pasaba –aunque aún no superaban los que dejaba Po en la sala de los guerreros o en los entrenamientos, ni siquiera Mantis y Mono podían superar el record del Panda y eso que llevaban años viviendo en el palacio- aunque siempre había alguien cuidándolo para que no se hiciera daño.
Ahora se encontraban todos tomando un merecido descanso en el jardín mientras el maestro Shifu tocaba una melodía con su flauta de bambú relajando aún más el ambiente en especial para cierto pequeño felino mientras abrazaba perezosamente su muñeco antes que un sonido de unas pisadas lo hiciera voltear para encontrarse con dos figuras distintas pero al mismo tiempo familiares para todos los presentes, en especial para el más joven del grupo.
"¡Abuelitos!" grito con emoción un momento antes de arrojarse al Sr. Ping y al viejo panda, y que este último lo tomara en brazos mientras lo llenaba de besos.
"Pero mira que grande estas Ryū, cada vez que vengo cada día estas más grande, si sigues así estarás tan grande como yo ¿Qué es lo que comes?"
"Fideos del abuelito Ping" Con esa contestación se ganaron las risas de todos y que el mencionado se le inflara el pecho de orgullo por la respuesta.
"Pues esos fideos son mágicos, tal vez y cuando seas grande seas una gran persona que ayudara a los demás."
"Yo quiero ser tan grande como tú, cocinar como el abuelito Ping y ser tan rápido como el abuelito Shifu."
"Eh ¿y qué hay de mí?" Pregunto Po con un pequeño tono de pena pero se notaba a lenguas que estaba jugando.
"Mmm" Saco la lengua mientras se ponía a pensar y movía su cola suavemente. "¡Quiero ser tan suave y esponjado como tú papá! Así cuando me caiga de las escaleras no me lastimare como los demás" La contestación tan inocente de Ryū había avergonzado al panda que su cara parecía competir con el tomate más rojo del lugar mientras se reían a costa del pobre panda hasta que el estómago les empezó a doler por tanto reír.
Ahora después de 1 año y medio desde la llegada del pequeño Ryū le había traído más vida al palacio y a sus habitantes de la creían posible. Había unido más a los maestros haciendo maduros para beneficio del pequeño (aunque a veces se preguntaban quién era el niño y quien el adulto si los chicos o el bebé) habían recuperado el tiempo que creían perdido gracias al pequeño (Shifu y el padre biológico de Po eran un ejemplo de ello), recordar viejas memorias que se veían tan lejanas (en el caso del ), consentir a su nuevo y único sobrino (Víbora, Mantis, Mono y Grulla aceptaban esa tarea) o aprender poco a poco como ser padres (en este último caso de Po y Tigresa)
Tal vez no todo sería color de rosa, habría problemas y dificultades mientras pasara el tiempo, pero aprovecharían cada momento, harían lo imposible para que el pequeño sea feliz pero al mismo tiempo humilde y ayudara el próximo.
Ryū era un ser encantador y harían lo imposible para que su encanto envuelvan a los que lo rodean siendo una mejor persona en un futuro no muy lejano.
