Primero que nada quiero agradecerles a todos los lectores anónimos, a los que me han agregado a favoritos y seguidores en esta historia, estoy realmente agradecida.

Segundo es que les deseo felices fiestas, vacaciones en este mes. Mis mejores deseos para el próximo año que viene, espero que sea mejor que este y les tenga muchas sorpresas.

Recuerden comentar en el pequeño recuadro de abajo dejando su opinión sobre este capítulo y una sugerencia con la siguiente letra que será "L" cualquier sugerencia será bien recibida.

Por cierto, para saber sobre el vestido chequeen el link en mi perfil.

Phoenix-bird-blue.- creo que todos tenemos una rutina en jueves o en cualquier día de la semana. Déjame checar mis mensajes, pero aun así te lo agradezco (no sé porque pero la página no me dejaba entrar.)

Askard.- Me alegro que te guste el capítulo pasado, enserio.

Little tigress.- Me alagas, enserio que sí. Espero verte más seguido por aquí. Gracias por las porras.

Venture into the imagination.- Oh lo que menos quiera es hacerte llorar, pero recuerda que al menos viviste momentos lindos con él. De nada, cualquier duda que tengas no dudes en preguntarme, tu pregunta y lo contestare feliz de la vida. Por cierto muchas gracias por incluirme en tu carta, enserio.

ErickLsK.- Muchas gracias por el aplauso, recuerda que cada capítulo es a lo mucho una semana para que estes al pendiente ¿Vale?

-Este capítulo va dedicado a todos ustedes, mis lectores, que me han seguido en este 2013-

Kung fu Panda pertenece a la franquicia de Dreamworks dirigida y producida por Jennifer Yuh


Karma

Si algo tenía claro Tigresa era que el karma la odiaba. Estaba completamente segura que quería que se tragara todas sus palabras que había dicho a lo largo de toda su vida: jamás usar un vestido extravagante, no usar perfumes raros, no ir a rastras a un evento y por nada del mundo caer en las manos de Víbora a la hora de arreglarse.

Como había mencionado anteriormente el karma realmente quería que se tragara sus palabras.

Ahora se encontraba en su habitación fulminando con la mirada el hermoso Hanfu que estaba encima de su cama, bien podría no ir pero el maestro Shifu prácticamente la había amenazado para ir al dichoso evento que organizaban los maestros Buey y Cocodrilo en honor a todos los maestros caídos a lo largo del año y recibir el solsticio de invierno, bien podría haber idos de buena gana si no fuera porque los querían con trajes elegantes y tradicionales de China, traducido textualmente: ella no podría ir con sus pantalones negros ni con su chaleco por el dichoso protocolo.

¡Era tan injusto! ¡¿Por qué tenía que usar ese Hanfu para ese evento?! ¡Ni siquiera en la cena de navidad le habían exigido ese requisito!

"Tigresa, espero que ya estés bañada y si no es así hazlo." Comento Víbora detrás de la puerta cerrada. "Si no lo haces cuando vuelva ten por seguro que te bañare y te meteré en ese vestido en contra de tu voluntad."

Un escalofrió recorrió a la felina. Si había algo que le tenía miedo más que los truenos y las amenazas de Shifu era a Víbora enojada. Era incluso peor que ella. Y que Tigresa digiera eso era ver al mismísimo diablo en persona, prácticamente Víbora tenia doble personalidad completamente diferentes.

Con un suspiro de resignación tomo una canasta con sus cosas para asearse y una muda de ropa para salir a tomar un baño, al menos tendría unos minutos de tranquilidad antes de que comience la tortura. Se bañó a conciencia e inclusive duro unos minutos más sumergida en el agua hasta que se empezó a enfriar antes de resignarse y vestirse. Por más que quisiera ya no podría evitar lo inevitable, mientras más rápido empiece la tortura más rápido podría salir y ser libre.

Cogió todo el aire que le permitían sus pulmones y entro a su habitación donde su amiga la estaba esperando. Apenas vio a su amiga sonreír de oreja a oreja supo que había firmado su sentencia de muerte. ¿Era demasiado tarde para salir corriendo? Al parecer sí.

"Hace tanto tiempo que quería hacer esto."

"Víbora, me estas espantando. Por favor baja ese pincel y hablemos tranquilamente como las adultas que somos."

"Oh no señorita, desde el momento que el maestro Shifu pidió mi ayuda me prometí a mí misma que haría lo imposible para que te vieras lo más femenina y delicada posible." Hablo como si esta conversación hablara del clima y no de la tortura que se aproximaba. Ya sentía un sudor frio en la espalda y casi podía escuchar la música de terror que ponían en los festivales cuando hacían esas obras de miedo como fondo. "Y tu más que nadie Tigresa, sabes que yo jamás rompo una promesa. ¿Estás de acuerdo amiga mía?"

"Víbora" Levanto las manos tratando de tranquilizar a su amiga y ¿Porque no? Salvar su pellejo. "Tranquilízate, mejor dejamos la fiesta a un lado y haremos todo lo que quieras ¿Si?"

"Oh no amiga mía." Negó suavemente la cabeza mientras se acercaba sutilmente mientras cogía el pincel fuertemente. "Todo lo que quiero es dejarte como una princesa para este baile."

"¡Víbora no! ¡Por favor no lo hagas!"

"¡YAAAA!"

Se arrojó sobre la felina con un grito de guerra. ¿Cómo alguien tan amable y linda podía convertirse en una psicópata? Tigresa trato de quitarse a Víbora de encima pero lo único que lograba es que se aferrara con más fuerza, incluso cuando logró zafarse de su queridísima amiga, Víbora la derribo con uno de los listones de baile que había traído consigo antes de noquearla con una de las agujas de apicultura de Mantis, dejándola literalmente inmóvil en el suelo.

"Ahora es el momento donde yo hare mi magia. No te preocupes Tigresa que no te dolerá mucho."

"Víbora, por favor no lo hagas, no quiero que lo hagas. Recuerda que soy tu mejor amiga."

"Y por ser mi mejor amiga seré tu hada madrina en este cuento."

En estos se retractaba, era mejor huir de Víbora y sufrir su furia más tarde en lugar de estar aquí con su cuerpo literalmente pegado al suelo con solo sus ojos diciéndole que no, ya que su boca no la podía usar con tanta libertad por la dichosa parálisis.

Lo único que pudo hacer fue lanzar un grito cargado de completo terror que retumbo por todo el palacio, espantando a todos sus habitantes.

"¡¿Qué fue eso?!" Comentó alterado Mono, mientras Grulla brincaba realmente espantado abrazando a Mantis. Incluso Shifu llego corriendo con los demás chicos medio arreglado.

"¡Ese grito era de Tigresa!" Contesto Po realmente preocupado. "¡Tenemos que ir a ayudarla!"

"Creo que ese grito vino de los dormitorios, vamos." Comento alterado el maestro Shifu, que Tigresa gritara así era prácticamente imposible, se imaginó lo peor.

"Espero que Tigresa no este con Oogway en estos momentos." Dijo en voz baja Mantis antes de ir corriendo con los demás chicos. Y hubieran llegado a las habitaciones si no fuera porque la Adivina les impidió el paso para llegar a su destino.

"¿A dónde creen que van?" Dijo ligeramente molesta mientras los veía con el ceño fruncido, recorriendo con la mirada a los chicos prácticamente arreglados con sus ropas elegantes, incluso Po había cambiado sus pantalones viejos por unos negros, excepto Shifu que tenía su tradicional ropa (aunque de diferente color, negro para ser más precisos), con su abrigo azul a medio poner mientras aun traía el broche plateado en su mano y con el bastón en el otro. "Las chicas aún no están listas."

"Escuchamos a las chicas gritar." Comento Po realmente preocupado. Se veía impaciente por ir a ayudar. "Para ser más precisos a Tigresa, así que si nos deja pasar."

Termino apenas de pronunciar esas palabras los chicos iban a pasar sino fuera porque la vieja adivina les dio a todos un golpe en la cabeza con su bastón.

"Oh ¿pero qué…?"

"Ahora escúchenme muy bien, nadie va a pasar hasta que las chicas estén arregladas. No me importa que quieran ir a ver par de chismosos pero de aquí no pasan y si no les parece suficiente les predeciré a todos una muerte lenta y dolorosa que me encargare que se cumpla." Comento enojada la vieja Adivina mientras ponía su mano en las caderas sin dejar de verlos, apenas vio que Po y Shifu iban a reclamar antes de interrumpirlos. "Y no me importa que sean los grandes maestros de kung fu, ni siquiera el alumno prodigo de Oogway ni el Guerrero Dragón así que fuera de aquí."

"Pero Adivina…"

"Largo chicos que estoy a puntos de predecir sus desafortunadas y trágicas muertes a la cuenta de tres."

"¡No puedes hacer eso!" Comentó Grulla alterado, no le gustaba la idea que les digiera como iban a morir.

"Una."

"Solo queremos saber si las chicas están bien." Comento Mantis sobre el hombro de Mono tratando de convencerla para que los dejaran pasar.

"Dos."

"Vamos, solo queremos a ver aunque sea si Tigresa aún está viva." Dijo Mono de pasada tratando de pasar.

"Tres."

"Como maestro y jefe del Palacio de Jade exijo saber si mis estudiantes están vivos." Apenas iba a pasar sino fuera porque el bastón de la vieja Adivina se lo impidió.

"Muy bien chicos ya que no me quieren hacer caso ahora les diré sus muertes y será así…" Apenas pronuncio esas palabras los chicos se miraron entre si reflejando el terror en sus ojos mientras Shifu aun fulminaba a la Adivina con la mirada. Y podría haber seguido así de no ser porque Mono y Po tomaron al maestro de ambos lados antes de irse corriendo de ahí mientras Grulla recogía el abrigo de su maestro junto con el broche y Mantis tomaba el bastón antes de salir corriendo igual que sus compañeros.

"Ah el viejo truco de la predicción de la muerte nunca falla." Suspiro alegremente antes de ir a checar a los chicos, con el poco tiempo que llevaba viviendo en el palacio ya sabía que necesitaban vigilancia antes de ir otra vez de chismosos." A veces me pregunto si soy la única adulta en este lugar."

Víbora sonreía al ver su obra maestra según su opinión. Estaba realmente satisfecha, después de su pelea todo había sido más sencillo para ella al arreglar a su amiga, inclusive había tenido tiempo para retocar sus nuevas flores en la cabeza y el maquillaje que había sido arruinado en la pelea que había ganado.

"Muy bien Tigresa, te quitare la parálisis pero prométeme que no arruinaras mi trabajo ni mucho menos desquitarte conmigo porque tendríamos que empezar de nuevo y créeme que te ira peor ¿Entendido?"

Viendo que su amiga soltó el aire suavemente pudo descifrar que cumpliría su promesa y eso le bastaba. Bien por las dos ya que una no moriría y la otra no sufriría otra tortura. Víbora decidió quitar las agujas sobre puntos de presión sobre su amiga antes de salir de la recamara para reunirse con los demás.

"¿Lista Tigresa?"

"Eso creo Víbora, vámonos de una vez mientras más rápido mejor." Y con esa contestación entro al salón de los héroes donde todos las estaban esperando.

Nadie podía creer lo que estaban viendo, Tigresa prácticamente estaba irreconocible. Víbora había hecho un trabajo estupendo.

El Hanfu era de un color verde pálido, el cinturón junto con el chaleco y el cuello tenia grabados de color plateado y negro dando un hermoso contraste pero al mismo tiempo resaltaban las curvas que escondía Tigresa a causa de su ropa a propósito, las mangas eran de un color blanco que esterilizaban sus brazos y la falda de un verde más oscuro estaba debajo de una gasa blanca que la hacían ver más alta y esterilizada. Esta vestimenta la hacía verse inocente e inofensiva a simple vista.

'¿Por qué todos se me quedan viendo raro?'

La primera en romper el silencio fue la Adivina. "Mi niña te ves hermosa." La tomo de las manos para verla mejor antes de darle una vuelta completa luciendo su vestuario. "Serás una de las más bellas de la noche, eso te lo puedo asegurar. Hiciste un gran trabajo Víbora."

"Muchas gracias, pero lo único que hice fue pulir lo que ya estaba. Tigresa es bonita solo yo le saque brillo a su belleza para que se viera espectacular."

El maestro Shifu se acercó a Tigresa y utilizo su bastón para estar a su nivel. "Creo que hablo por todos los chicos que te ves hermosa. Comparto las opiniones de las chicas: serás la más hermosa de la fiesta, tanto que me sentiré celoso de todas las miradas que te darán." Lo último lo comento tan bajo que solo la felina lo escucho.

"Gracias." Contesto con toda la sinceridad del mundo.

"Okay ¿Qué estamos esperando? Tenemos que ir a una fiesta que durará toda la noche." Comento Mantis un poco impaciente, aunque fuera un maestro de kung fu no dejaban de gustarle las fiestas. " ¡Seremos la alma de la fiesta! ¿Verdad amigo mío?"

"Concuerdo contigo, sin nosotros no es 100% una fiesta." Respondió Mono siguiéndole el juego a Mantis, aunque quería ir no estaba tan desesperado como su amigo. "Vamos de una vez antes de que se acaben los bocadillos de manzana." Y con eso Mono y Mantis fueron los primeros en salir seguidos del maestro Shifu y la Adivina hablando de cosas triviales.

"¿Nos vamos querida dama?" Comento caballerosamente Grulla mientras hacia una inclinación con su sombrero a Víbora.

"No me lo perdería por nada amable caballero." Y con esa contestación salieron a paso firme pero sin prisa mientras empezaban a platicar.

Soltando el aire que retenía inconsciente en los pulmones decidió seguir a los demás de no haber sido porque Po le dijo algo que simplemente la sorprendió.

"Te ves increíble, más que increíble estas bárbara. Pareces una princesa de esas historias fantásticas." Dijo Po con una voz segura aunque se podía notar que le dio pena decirlo en voz alta, como si hubiera pensado en voz alta y apenas se hubiera dado cuenta. "Tenía un regalo para ti, te lo iba a dar como regalo de cumpleaños pero cuando Víbora nos dijo que te iba a arreglar pensé que este era un buen momento para dártelo."

Le entrego una pequeña bolsa de tela de color rojo donde venía el regalo, apenas abrió la bolsa para sacar el contenido se quedó sorprendida por segunda vez en la noche: era un pequeño accesorio de cabello, un broche de plata con forma de flor para ser exactos.

"Po esto es… es hermoso, pero yo no puedo aceptarlo, debió costarte todos tus ahorros."

"No digas eso, eres mi amiga y quería darte esto. Además creo que esta es la ocasión para que lo luzcas."

"Muchas gracias Po, enserio aprecio este regalo." Comento Tigresa feliz, por más que lo negara el regalo era simplemente hermoso." ¿Podrías…?"

"Oh si claro." Tomo el broche para ponérselo en la oreja izquierda de Tigresa como último toque. Simplemente estaba más que lista para salir esta noche. "¿Me concedería el honor de ser su pareja en este evento amiga mía?" Pregunto Po mientras le ofrecía su brazo, bien podría tomarse la invitación enserio si no hubiera utilizado ese tono juguetón que siempre lo caracterizaba.

"Me siento alagada que me pida ser su acompañante, pero estoy gustosa de aceptar su invitación." Contesto del mismo modo siguiéndole el juego a su amigo antes te aceptar el brazo que le ofrecía para salir y alcanzar a los demás mientras Po le empezaba a contar lo que había pasado con lujo de detalles cuando escucharon su grito y la amenaza de la vieja Adivina.

Bien hoy se podría haber tragado sus palabras: jamás usar un vestido extravagante, no usar perfumes raros, no ir a rastras a un evento y por nada del mundo caer en las manos de Víbora a la hora de arreglarse.

Pero, había impresionado a sus amigos, se había ganado, no un alago, sino tres de la Adivina, de su padre y maestro Shifu y su mejor amigo Po. Y ni hablar del regalo que le hizo su mejor amigo y más porque ahora era su compañero esta noche.

Bien, se había tragado sus palabras, pero se sentía como una princesa esa noche. Al parecer tragarse de vez en cuando tus palabras no le hacía mal a nadie de vez en cuando ¿No?

Ahora el karma la estaba recompensando.