¡Enserio lamento la tardanza! Diez días es demasiado tiempo, se supone que a lo mucho tarso 7 días, pero deben saber que la universidad me absorbe demasiado tiempo, si no paso estas materias no podre hacer mi servicio y enserio necesito enfocarme. Se supone que debería estar estudiando mi libro de ingles pero necesitaba publicarlo.

Por cierto quiero que chequen mi nueva historia "Una llamada y una vida nueva" realmente apreciaría si le checaran un vistazo y comentaran sus opiniones acerca de ella, realmente se los agradecería.

Black Rose-IMZ.- Claro que no lo castraran, digo seria una gran perdida y Song no quiere eso(?) Espero que Po tenga un As bajo la manga si valora sus panditas, enserio lo espero.

Phoenix- bird- blue.- Ellos jamas cambiarán, no si yo puedo evitarlo, regla numero uno: jamás digas una palabra que sabes que los niños preguntaran y no les puedes contestar si no quieres morir. Si, de ahí lo saque, aun tenia los efectos de la película cuando lo escribí.

Little tigress.- Si, no sorprende porque sabemos que eso pasaría...algún día pero pasaría, los piratas de caribe tienen efectos secundarios... jamás la veas si vas a escribir después.

Askard.-Si, reaccione un poco tarde, para ser mas exacta cuando subi el capitulo pero en fin. Me alegro que te gustara y gracias, enserio aprecio tus palabras.

Guest.- Gracias por los comentarios, espero verte mas seguido nuevo lector.

Ocelot.- Me alegro que te gustara, siempre es divertido usar a los personajes pero dejando la seriedad a un lado pero respetándolos, creo que merecían un capitulo divertido. No se porque pero siempre me he imaginado una reacción de todos mas o menos así. Gracias por tus palabras, enserio.

LOBINA16.- Me siento alagada cuando lei que te gustaba mi forma de escribir y redactar, me siento satisfecha que te agrade. No creo que mis historias sean las mejores, animo que yo se que tu puedes.

Ani Lawliet.- Me alegro que te sorprendiera.

ErickLsK.- Nuevo miembro en la famila, la familia necesita crecer. En eso te doy toda la razón, jamas es fácil empezar y tampoco es fácil terminar, te encariñas. Él es feliz, aunque corre por su vida pero lo es.

Lizz Jiao.-Muchas gracias, yo también soy fan de tus historias, gracias a ti y a otros autores me anime a escribir sobre este fandom así que te daria las gracias. Ellos dos son almas gemelas y solo Song se caso con Tai Lung porque ella manda en la relación(?)

Este capitulo es dedicado para Black Rose-IMZ, sin ti este capitulo jamas podría haber sido posible.

Kung Fu Panda pertenece a la franquicia de Dreamworks y dirigida por Jennifer Yuh.


Niñeras

Se sentía un poco mejor después de una ducha por tan duro día, había tenido tanto trabajo en el campo, moviendo varias cargas de un lado a otro durante horas y aunque ya estaba acostumbrado al trabajo pesado debido a los antiguos entrenamientos con su padre durante años, su cuerpo ya no era tan joven y pedía tiempo para descansar. ¿Y qué mejor forma de tomar un baño después de la cena?

Entro a su habitación mientras se secaba un poco la cabeza con la toalla, pudo observar a su esposa con su pijama: una blusa de talle largo y ligeramente suelta junto con unos pantalones para dormir, mientras se terminaba de limpiar la cara para irse a descansar. Se recargo en el marco mientras veía la figura de su esposa bajo la ropa que llevaba puesta; pudo apreciar las caderas ligeramente anchas a lo que eran cuando la conoció, su busto había crecido un poco, la cintura había sido menos destacada pero aun así notoria, su pelaje era suave y sedoso cuando lo tocaba y aún mantenía esa mirada traviesa. Su cuerpo había cambiado por el embarazo pero para él simplemente era perfecta.

Se acercó lenta y sigilosamente hacia ella, para unos segundos más tarde abrazarla por la espalda y besarle la mejilla, ganándose una sonrisa de parte de ella.

"Hey…" Comento Song mientras se volteaba ligeramente para ver a Tai Lung. "¿Y eso porque fue?"

"¿Uno no puede besar a una bella dama sin que piensen mal?" Contesto juguetonamente, besando el hombro.

"Lo lamento, pero no creo que lo correcto sea seducir a una persona casada." Miro al leopardo de las nieves con esa mirada altanera, sus ojos violetas brillando con una chispa de picardía, la misma que le regalo el día en que se conocieron.

"Creo que correré el riesgo." Y con esa contestación la beso, ambos con una sonrisita en los labios de ambos hasta llegar al bode de la cama.

Tai Lung la deposito lentamente, quedando el sobre ella manteniendo el peso en sus codos para no aplastarla. La besaba en las mejillas, su cabeza, sus labios, la nariz y los parpados, haciendo un pequeño camino de besos hasta llegar a la mandíbula y poder besar el cuello y el hombro.

Aunque Song no se quedaba atrás, ella recorría con sus manos el cuerpo de su esposo gentilmente, acariciando cada cicatriz que se había hecho durante toda su vida: aquel que se hizo de pequeño, otro que se hizo en uno de sus entrenamientos en el palacio, otra que le hicieron en la prisión de Ghorh – Gom e incluso la que se hizo hace una semana en el trabajo. Le ponía tanta dedicación a cada cicatriz que se topaban sus manos, poniéndole la atención que ella creía necesaria e incluso besaba las que tenía más cerca.

Se mostraban su amor con carisias y besos, tomándose su deliberado tiempo, él besaba cada pedazo de piel y ella admiraba y trataba de curar sus cicatrices con sus caricias.

Un ronroneo salió de la leopardo de las nieves al sentir los labios de su esposo besando su hombro, sentía su respiración chocar contra su cuello mientras sus labios tocaban su hombro dándole un pequeño mordisco. Bajo sus manos hasta llegar hasta el borde de los pantalones de su amante mientras él subía levemente su blusa para poder acariciarla, para poder obtener ambos lo que querían… hasta que un llanto resonó por la casa.

Tai Lung escondió su cara en el hombro de Song, ambos tratando de coger aire para llevarlo a sus pulmones para tratar de tranquilizarse. Era la segunda vez de la semana que los interrumpían, para ser más exactos su pequeña de 7 meses: Hikari.

Amaban a su pequeña, enserio la amaban con toda su alma pero en estos momentos enserio que estaban más que decepcionados, al parecer hoy no podrían terminar lo que empezaron. Otra vez.

"Tai Lung, necesito ir a verla." Comento quedamente Song, al parecer había logrado tranquilizarse. Como única contestación de él era un ligero apretón sobre sus caderas mientras sentía que negaba con la cabeza, aun su cara escondida en su hombro. "No seas ridículo, anda levántate."

Tai Lung soltó un suspiro antes de moverse levemente, lo suficiente para que Song pudiera levantarse de la cama, para un segundo más tarde dejarse caer sobre su panza con un ligero gruñido. "Quiero a nuestra cachorra, pero creo que abusa de nuestro amor ¿sabes?"

"Tu querías un cachorro, así que atente a las consecuencias." Contesto divertida mientras trataba de alizar su ropa, para poder salir a ver a la pequeña.

"Si, quería una cachorra pero creo que debimos esperarnos un año después de casarnos, no solo 3 meses." Refunfuño como niño chiquito, moviendo levemente la cabeza para observarla. Ella solamente negó con la cabeza mientras acariciaba la mejilla de su esposo.

"Yo iré a verla, no te preocupes." Le dio un beso en la mejilla. "Mientras tanto tú te encargas del 'pequeño problema'" Con la mirada señalo sus pantalones y sin más salió de la habitación a ver a la pequeña que aún seguía llorando.

Suspiro mientras tomaba nuevamente la toalla y se dirigía a tomar una ducha de agua helada, que en lo personal duraría un rato, una para su problema y otra para buscar una solución. Después de su ducha de agua helada urgente volvió a su habitación, donde puso ver a su esposa profundamente dormida a causa del cansancio, decidió ver a la pequeña que al parecer estaba en el mundo de los sueños; su bata de dormir blanca contrastaban con sus manchas, con sus ojos cerrados movía perezosamente su cola esponjada y podía ver su puñito en la boca.

"A veces me pregunto si lo haces a propósito." Susurro mientras la veía dormir. "Hikari, tienes que ser buena…mamá y papá merecen un tiempo a solas ¿sabes?" Como única contestación de la pequeña fue un pequeño bostezo antes de acomodarse y volver a dormir.

La arropo y salió de ahí para dirigirse a la cocina por un vaso con agua. No tenía ni ganas de hacerse un té, necesitaba pensar para tener un tiempo a solas con su esposa. Urgente.

Amaba a su hija, diablos la amo desde el momento en que se enteró de su existencia, nunca imaginó conocer a la persona ideal, casarse y mucho menos formar una familia; Hikari era su niña, cuando la cargo por primera vez la amo aún más si era posible, siempre buscaba aunque sea un segundo para estar con ella. Pero en estos momentos quería un tiempo a solas con Song, enserio ambos necesitaban estar juntos pero con la pequeña interrumpiéndolos a cada rato era simplemente imposible.

Cogió el vaso con agua para llevárselo a su habitación, aunque hubo un papel en la mesa que le llamo la atención al felino; al verlo más de cerca pudo ver que era un sobre con una carta, al parecer llegó hoy por la mañana mientras estaba afuera trabajando, tomo el sobre y la leyó; al parecer la visita que habían hecho casi un mes les había agradado y esperaban ansiosos verlos pronto, las cartas ya no eran suficientes por el momento para ese panda y ni se diga de los habitantes del palacio.

Miro la carta que tenía en la mano una vez más, una sonrisa empezaba a posarse en sus labios… Al parecer ya había encontrado la solución a su problema


"…Y es así como los maestros Rhino Trueno, Ox Tormenta y Cocodrilo se unieron y gracias a sus diferencias pudieron vencer a las hermanas Wu." Terminó de contar Po a los pequeños que lo veían absortos en la historia.

Hoy era día en que Po le tocaba dar clases de kung fu básico a los pequeños, aunque en su clase más que nada hacían uno que otro ejercicio y después si se portaban bien, les contaba historias sobre algún maestro o alguna leyenda de kung fu para que aprendieran que no todo era sobre quién era el más fuerte… aunque la verdad era que era demasiado cansado cuidar a varios niños hiperactivos, ahora sabia porque el maestro Shifu se evitaba las molestias.

"Muy bien niños." Choco sus palmas, llamando la atención de los pequeños que se habían puesto a platicar. "Es todo por hoy, así que quiero que practiquen sus movimientos y repacen la historia que les acabo de contar."

"Si Po." Contestaron los pequeños mientras hacían una reverencia y salían platicando sobre la historia que les habían terminado de contar y uno que otro hacia un movimiento torpe de kung fu al aire, dejando al panda solo en el patio de entrenamientos mientras recogía los aparatos que habían sido abandonados en el suelo a causa de la historia.

Era raro que Tai Lung no respondiera su última carta, la había mandado hace dos semanas aproximadamente y siempre tenía una respuesta más o menos inmediata desde que le mando el leopardo de las nieves por primera vez hace ya tantos años atrás con un lindo: 'Púdrete… estúpido y gordo panda, solo te escribo para que sepas que estoy vivo y que empezare desde cero…'

Desde ahí siguieron escribiéndose (aunque en el caso de Po, él debía cuidarse a la hora de escribir y mandarlas), contándose lo que habían hecho e incluso con el tiempo el panda iba a visitarlo cuando le mandaban misiones solitarios. Incluso le toco estar en el nacimiento de su sobrina Hikari, con solo recordar los gritos de su amiga Song… Sentía escalofríos y se le erizan los pelos de la nuca y eso que él estaba afuera de la casa mientras la partera y Tai Lung estaban adentro con la embarazada, no quería ni saber el calvario del leopardo de las nieves estando con su esposa.

Duro unas semanas sin poder ver a Tigresa ni a Víbora de la misma manera cuando llegó al palacio, en estos momentos agradecía que su hijo Ryū no hubiera llegado de esa forma a su vida.

Un escalofrío le recorrió en el cuerpo y decidió terminar de guardar las cosas en el salón de entrenamientos antes de ir con Ryū a comprar lo que le faltaba para la comida, no quería que el maestro Shifu lo volviera regañar… de nuevo. Con solo recordarlo aún le dolía los oídos y ni se diga el castigo.

Termino de dejar todo guardado y tomo al pequeño tigre en brazos para ir a hacer las compras que le hacían falta en la cocina, aprovecharía para pasar un tiempo de padre e hijo y dejar que los demás hicieran lo que quisieran sin necesidad de cuidar a un pequeño cachorro de 5 meses cada cinco minutos.

Aunque ni siquiera dio diez pasos cuando Zeng llego a él agitado, como si hubiera corrido un maratón. Pobre necesitaba unas vacaciones. "Po, necesitan tu presencia en el salón de los héroes." Dijo el ganso lo más legible que pudo. "Los demás ya se encuentran ahí." Y sin más salió de ahí, lo más probable a la cocina a tomarse un té para sus nervios.

"Parece que nuestra salida al pueblo se atrasará un poco." Comento Po, el pequeño solo frunció el ceño mientras miraba a su padre. Cualquiera que lo viera aseguraría que había sacado ese rasgo de Tigresa. "¡Hey! No pongas esa cara, cuando terminen de decir lo que quieren decir iremos al pueblo como te lo había prometido. Apuesto que el abuelo le gustaría verte de nuevo."

Viendo el semblante serio del pequeño, decidió soltarle un gran sonoro beso en la mejilla mientras iban al salón de los héroes, ganándose una carcajada de completa felicidad por parte del pequeño felino blanco, riéndose todo el camino incluso cuando llegaron a su destino estaba riéndose a carcajadas acompañadas con las de su padre.

Aunque las risas del panda pararon cuando vieron la verdadera razón por la que el maestro Shifu los llamo a todos: Tai Lung junto con su esposa Song y su pequeña Hikari en brazos del primero, se encontraban ahí junto con una pequeña mochila, lo suficiente grande para cargar unos rollos, una que otras frutas o algo por el estilo.

"Gracias por venir acompañarnos panda." Lo recibió Shifu mirándolo seriamente, al parecer se habían tardado en llegar aunque relajo levemente su ceño cuando vio al pequeño tratando de darle un sonoro beso en la mejilla del panda, antes de voltear a ver a los recién llegados. "Me alegro verlos de nuevo, aunque jamás pensé que llegarían así tan de repente. ¿Cuáles el problema?"

"¿Bandidos? ¿Piratas? ¿Un loco que no te quiso pagar? Oh, sí fue lo último deberías ver lo que hace mi pa' con su cucharón…."

"Panda, vuelve… vuelve…"Dijo Shifu con voz neutra, viéndolo seriamente mientras sacaba el bastón del viejo Oogway de su espalda, listo para golpearle la cabeza si no volvía de su delirio. Los demás solo se le quedaban viendo al panda, aunque para ser sinceros Mono y Mnatis se llevaban las manos para sofocar la risa, Grulla bajaba levemente su sombrero hacia adelante para que nadie notara la sonrisa que se le formo, Víbora solo meneaba la cabeza y Tigresa se llevaba una mano a la cara, mientras Tai Lung y Song desviaban la mirada divertidos… al parecer a los pequeños le parecía interesante y divertido.

"Lo siento." Respondió en panda apenado. "Me deje llevar."

"No es ninguna emergencia ni nada de eso maestro Shifu." Afirmo Song para tratar de tranquilizar a todos, su esposo solo soltó un bufido ya que para él sí lo era y gracias a eso se ganó un golpe en el estómago.

"Mmmm… Entonces si no es una emergencia…" Dijo Shifu, observándolos a ambos felinos tratando de obtener una respuesta.

"Maestro Shifu, enserio necesitamos este favor." Empezó Tai Lung con firmeza pero mostrando humildad, sorprendiendo a todos los presentes excepto al panda rojo, al menos no tanto. "Solamente queremos dejar a Hikari durante unos días, un fin de semana a lo mucho. No viniéramos si de verdad no fuera tan importante." Para Tai Lung enserio era importante, su salud mental principalmente dependía de ello.

"Oh vamos maestro Shifu, no creo que no podamos encargarnos de la pequeña." Dijo Po al ver que el maestro se había puesto pensativo. "Digo, es solo una pequeña de 7 meses y nosotros somos 7 guerreros de kung fu, si podemos cuidar de uno de 5 meses que no podamos con otro."

Suspiro, en eso el panda tenía razón. "Creo que podremos cuidar de la pequeña durante unos días…"

"Perfecto, aquí están las cosas de Hikari." Le paso la mochila al panda rojo. "Ahí está todo lo que necesitan, incluso aquí hay una lista si necesitan algo." Tai Lung le entrego una hoja doblada después de que Shifu le pasara la mochila a Mono. "Nos veremos dentro de 3 días, pórtate bien."

Y sin más le paso a Tigresa a la pequeña para más tarde cargar a su esposa y ponerla sobre su hombro mientras ella pataleaba enojada e indignada, antes de salir lo más rápido y educado que pudo. Solo observaron la puerta cerrada y los gritos de Song: 'Bájame.' '¡Yo soy la madre y tengo derecho de despedirme de mi cachorra!' '¡Bájame! maldita sea Tai Lung!'

"Okay, eso fue demasiado raro." Dijo Po sin dejar de mirar la puerta y los demás solo afirmaron con la cabeza.

"Muy bien alumnos, que les parece si van a dejar las pertenencias de la pequeña y vuelven a sus cosas. Los veré a todos a la hora de la cena." Y sin más salió Shifu del lugar con un rollo que utilizaría para mañana, una nueva técnica de mejoría que les enseñaría a sus alumnos.

"Bueno creo que iré a dejar esta mochila, al parecer tendrás que compartir tu cuarto." Le dijo Po al pequeño tigre, antes de sobarle ligeramente la cabeza." ¿Podrían llevarlos a la cocina? Más tarde iré al pueblo y creo que a los pequeños le vendrían bien." Pidió de favor antes de dirigirse rumbo al cuartel de los alumnos.

"Bueno yo me llevare a los pequeños a la cocina, estaba terminando de comer algo. Si quieren adelantarse, yo más tarde iré al salón de entrenamientos." Ofreció Víbora gentilmente.

"¿Segura? ¿No necesitas ayuda ni nada de eso?"

"Estoy segura Tigresa, vamos no te preocupes tanto." Tato de quitarle importancia a la pregunta de su amiga, al parecer la maternidad la habían hecho un poco paranoica aunque lo negara." Es más me acompañaran Grulla y Mantis, mientras tú y Mono terminan con su entrenamiento."

Y sin dejar a la felina responder salieron los tres junto con los pequeños felinos con rumbo a la cocina a esperar al panda. Lo esperarían alrededor 10 minutos tranquilamente, mientras la reptil lavaba los últimos platos, Mantis los secaba y Grulla terminaba de anotar lo que les hacía falta.

Si hubieran puesto atención a los pequeños felinos se hubieran dado cuenta que Hikari había obtenido la atención sobre el tarro de galletas de almendras, recién hechas por Mono y al parecer Ryū había tenido la misma idea que su prima: conseguir esas galletas que ahora se encontraban encima de la mesa a como diera lugar.

La pequeña leopardo de las nieves se levantó, apoyándose con una pata de una silla, tratando de alcanzar inútilmente las galletas estirando sus manitas hacia el jarrón mientras el pequeño tigre blanco gateaba para estar a su lado, y tratar de copiar torpemente los movimientos de su prima. Aunque cuando trato de mantener el equilibro, ambos tomaron un trapo de cocina que se encontraba en la mesa, para ser más exactos ubicado debajo del preciado jarrón con las galletas, pero que también tenía varios platos, una tetera con agua caliente y unos cuantos cuchillos que había dejado el panda para evitar que el pequeño o tomara por accidente. Con un jalón de parte de ambos felinos provoco que lo que estaba encima de la mesa saliera volando, llamando la atención de los tres maestros.

Tratando de evitar una desgracia se movieron con gran velocidad para evitar que los pequeños resultaran heridos; Grulla alzo vuelo y con una de sus patas cogió la tetera y con la otra el jarrón con las galletas con ayuda de su sombrero, Víbora con agilidad atrapaba los platos para evitar que se estrellaran contra el suelo y Mantis había cogido una tabla de madera que se utilizaba para cortar los vegetales, usándolo como escudo y atrapando los cuchillos en el aire, incluso uno estuvo a milímetros de rebanarle la cabeza.

Suspiraron aliviados al ver que había logrado evitar un accidente. Aunque cuando trataron de localizarlos con la mirada se dieron cuenta que los pequeños del palacio no estaban por ningún lado en la cocina, el pánico invadió sus cuerpos. ¿Dónde estaban los niños?

En el salón de entrenamientos los maestros Mono y Tigresa ya estaban terminado de hacer sus ejercicios rutinarios, aunque se podía decir que él primero decidió terminar antes, ya quería solo tomar un baño e irse a la cama un rato mientras que la felina aún se encontraba destrozando algunos muñecos. Y hubiera seguido así de no ser porque tres figuras llegaron corriendo mientras se veían un 'poco' desesperados.

"¿Pero qué diablos les pasa?" Pregunto la felina a los recién llegados, como única respuesta fue varias respuestas de parte de los tres causando que la felina entendiera aún menos." ¡¿Podrían tranquilizarse y decirme que diablos les pasa?!"

"Emmm… Tigresa…." Susurro Mono, ahora sabia la razón de porque sus amigos estaban así.

"¿Qué?" Como única respuesta del primate era señalar las herramientas de entrenamiento, para ser más especifico el campo de la muerte ardiente donde se veían a los pequeños gateando alegremente mientras jugaban con el muñeco de trapo de Ryū arrojándolo de un lado a otro.

"¡Niños!" Gritaron todos, aunque los pequeños no les prestaron atención ya que estaban demasiado entretenidos lanzándose el muñeco, esquivando inconscientemente las llamas que caracterizaban a esa área de entrenamiento.

Sin esperar un segundo más se lanzaron al campo de la muerte para evitar que los niños se hicieran daño, esquivaron las llamas y cuando pensaban que iban a llegar hacia ellos siempre había una inconveniente ráfaga de fuego que les impedía el paso y cuando se quitaba los pequeños no estaban.

"Búsquelos chicos." Dijo Tigresa al borde de un ataque de nervios. Ryū y Hikari podrían estar heridos o algo peor…

"Chicos ¿Qué hacen?" Pregunto Po, completamente extrañado ver a los cinco furiosos en el campo de la muerte esquivando las flamas, aunque pareciera que estaba buscando algo.

"¡¿Cómo qué hacemos?! Los niños…" Respondió Tigresa en nombre de todos, girando su cabeza para gritarle que les ayudaran, pero se quedó sorprendida al ver al panda junto con los niños en cada brazo; Hikari abrazaba el muñeco de trapo y Ryū mordía ligeramente su cola, copiando a la primera, como si eso fuera lo más interesante del mundo.

"¡Niños!" Gritaron aliviados el resto de los cinco furiosos antes de correr hacia los pequeños y llenarlos de besos, murmurando '¡Están vivos!' 'No moriremos a manos de Tai Lung' 'Gracias Po, estamos eternamente agradecidos.'

"¿De qué me perdí?"

"Solo te diré Po." Dijo la felina mientras se acercaba al panda. "Que cuando estemos en el modo de niñeras, tú estarás a cargo."

Y sin más salieron del lugar, dejando al pobre panda confundido y con dos niños adormilados en brazos. "¿Eso significa que no podre bajar al pueblo a comprar lo que nos falta? ¿Chicos? ¡¿Alguien que me responda?!"

Salió detrás de ellos, al parecer tendría que mandar a Zeng al pueblo para decirle a su padre si podría hacer la cena, no creía que se negara, cualquier excusa para ver a su nieto era bienvenida. Ugh, en estos momentos realmente extrañaba no tener a la vieja Adivina en el palacio en lugar de ir a visitar a los maestros Buey y Cocodrilo en la ciudad de Gongmen, al menos ella tendría la molestia de explicarle el raro comportamiento de los cinco.