¡Nueves días desde mi última actualización! ¡Todo un logro para mi!

Bueno he visto que todos quieren matar a la panda y que incluso los hice llorar... ¡Lo siento tanto! No quería ponerlos melancólicos por el capitulo pasado pero pensé que había muchas cosas lindas en esta historia y merecía su momento de drama y quebrar a Po, lo se, soné cruel pero es verdad.

Así que dejo este capítulo y espero que les guste, realmente fue demasiado divertido escribirlo. Por cierto dejen sus sugerencias para el próximo capítulo, realmente se los agradecería mucho.


phoenix-bird-blu.-Estas en lo correcto, él confió en la persona que no debía y ella prácticamente lo ataco por la espalda.

Black Rose -IMZ.- ¿Para que te niego la verdad? ¡Es mi venganza así que sufre! No es cierto(?) sabes que te amo.

Ocelotl.- Muchas gracias, me alegro que te gustará mi villana. Siempre he visto así a los villanos.

flowerforever355.- Le pensaré pero no aseguro absolutamente nada.

Yushi.- Okay estoy abierta a chantajes...No creo que tus escritos sean tan malos. Tigresa tuvo su tortura en esos 9 meses, Po merecía una pequeña muestra de lo que ella vivió en ese tiempo. Enserio, me parece mucho tiempo para mi varios días sin actualizar.

Wildfenix.- Lamento hacerte llorar, no quería eso. Gracias por tu sugerencia.

Venture into the imagination.- Le estoy pensando una pequeña continuación pero no aseguro nada. Gracias por mandarme la inspiración.

Sal Rosi.- Tendrás que hacer ila porque al parecer esta muy larga. Gracias por la sugerencia, espero usarla un día de estos.

Lizz Jiao.- Me alegro que te gustará, al fin alguien no quiere matar a la panda.

Maria H.A.- Gracias, ni que lo digas, si una se confunde por cosas insignificantes en la mayoría de los casos imaginatelo a él. Muchas gracias por chulear mis ortografía y la secuencia, se agradece enorme.

tec 9.- Me siento horrible hacérselo a Po pero era necesario.

Kung Fu Panda pertenece a la franquicia de Dreamworks y Jennifer Yuh


Resfriados y respuestas

Habían llegado por fin al palacio, estaban cansado y sucios por el viaje que habían realizado pero se encontraban felices de que al fin había terminado y ahora podrían asearse, comer y descansar como merecían y que sus cuerpos pedía a gritos. Después de informar al maestro Shifu sobre su exitoso viaje se fueron a tomar un merecido baño y Po preparo una deliciosa pero rápida cena debido a su cansancio, aunque pudieron notar algo distinto en el panda.

"Cariño ¿Estas bien?" Preguntó Víbora preocupada.

"Amigo parece que estuviste todo el día entrenando con el maestro Shifu." Bromeo Mono aunque se podía ver que también compartía la misma preocupación que sus compañeros.

"Más bien parece que el Sr. Ping lo volvió a golpear con su cucharón." Se burló Mantis para ser callado un segundo más tarde por un siseo de Víbora y malas miradas de los demás.

"Si, todo está bien, más que bien estoy bárbaro, listo para competir con los bandidos." Contestó Po con un tono alegre mientras miraba a cualquier lugar excepto a sus compañeros.

"Enserio, parece que te vas a caer en cualquier momento." Contesto Grulla.

Y era más que cierto, el pobre estuvo a punto de cortarse dos veces cuando cortaba algunas zanahorias, había titubeado frente a la olla al ponerle algunos complementos y cuando termino de servirles se restregaba la cara y se tallaba los ojos a cada rato.

"Pff, claro que estoy bien chicos." Respondió el panda restándole importancia. "Están exagerando."

"Si estamos exagerando ¿Por qué no te has terminado la cena?" Preguntó Tigresa seriamente, señalando el plato del panda a medio comer. Era realmente extraño cuando él no terminaba la comida, incluso cuando estaba preocupado podía llevarse comida a la boca y que no lo hiciera era porque realmente estaba enfermo.

"Bueno… es que…" Balbuceó Po mientras jugaba con sus dedos.

"Nada de peros." Se levantó la felina mientras lo veía seria y ponía sus manos en sus caderas. "A la cama."

"Pero… Me siento bien."

"Si no quieres que te usemos como saco de entrenamiento es hora que vayas a tu habitación." Señalo la puerta para que se fuera al cuartel y se fuera a descansar. Vio que quería debatir así que le quito las palabras de la boca gruñendo: "¡Ahora!"

"Una hombre se casa para sufrir estos abusos ¿sabes?" Contesto Po haciendo un puchero.

"Bienvenido al palacio amigo mío." Respondieron los 3 maestros. "Aquí no necesitas casarte para recibir esos abusos."

Y refunfuñando y regañado como un niño pequeño salió del lugar acompañado de los chicos para evitar que rodara por las escaleras. Y ¿Por qué no? Burlarse del panda al ser tratado como un bebé.

"Pobre Po, parece que el capuzón de regreso al valle le hizo daño." Contesto divertida Víbora viendo la figura de los chicos alejarse.

"Nadie le dijo que corriera en línea recta sin fijarse solo para ganarse unas galletas." Respondió Tigresa mientras terminaba de limpiar la mesa, aun se preguntaba porque el panda las amaba tanto. "A veces me pregunto si no son unos niños."

"Tienes que admitir que fue divertido." Le sonrió Víbora a su amiga. "Aunque también le hizo daño mojarse en la lluvia y no secarse bien si quieres mi opinión. En fin, creo que necesitamos descansar, ya verás que mañana estará bien."

"Creo que tienes razón, mañana tendremos que volver a la rutina." Y salieron rumbo a sus habitaciones a recibir el merecido descanso que se merecían.

A la mañana el gong sonó como de costumbre y los guerreros ya estaban saludando al maestro Shifu, excepto uno. Él panda al parecer se había quedado dormido.

Con un suspiro cansado Shifu fue hasta el cuarto de Po, ya se imaginaba que se había quedado jugando con sus figuras de acción o incluso se metía todas las galletas a la boca que había logrado robarle a Mono.

"Panda, más te vale que no estés jugando otra vez con los objetos sagrados…" Abrió la puerta de par en par, dejando ver la habitación solo iluminada con los tímidos rayos del sol y la habitación en silencio. Demasiado silencio viniendo de Po.

Observo la figura que estaba en la cama envuelta entre sus adoradas mantas, se movía levemente y con una que otra tos con flema realmente horrible, tanto que incluso el maestro hizo una mueca al escucharlo. Se acercó hasta su cama y lo zarandeo ligeramente, logrando despertar a Po.

"¿Maestro Shifu? ¿Me quede dormido?" Pregunto Po con la voz patosa a causa del sueño y arrastrando las palabras. "No se preocupe, ya ahorita me levanto…" Apenas le levanto se dejó caer otra vez la cabeza a la almohada. "Mejor más tarde."

"Ni hablar, ahora te tienes que quedar ahí acostado. Un guerrero tiene que cuidarse antes de poder cuidar a otros." Le dijo para más tarde voltearse a sus alumnos. "Quiero que vayan a desayunar más tarde a entrenar."

"Si maestro Shifu."

"Excepto tu Víbora, estarás a su cuidado debido a tus conocimientos en medicina." Le comento antes de que se fueran, la mencionada solo inclinó la cabeza. "Vendrá más tarde Zeng a traerte lo que necesitas, lo demás hagan lo que les dije."

Y dejaron solo a Po y Víbora en la habitación para que ella lo cuidara. "Lamento que estés cuidándome cuando tienes mejores cosas que hacer."

"Oh hermano, está bien. Tu salud esta primero." Le sonrió a su amigo dándole una sonrisa materna. "¿Por qué no duermes y descansas un poco? Eso te ayudará a recuperarte más rápido."

"Muchas gracias Víbora."

"Para eso estamos los amigos." Y como única contestación le sonrió a su amiga antes de quedarse profundamente dormido.

Y así paso un rato, incluso Zeng había dejado las cosas en la mesita que estaba en la habitación y ahora Víbora terminaba de leer uno de sus libros favoritos, aunque si era del todo sincera, esto era un poco aburrido sin hacer nada y con nadie que platicar.

"Ugh… esto es un poco aburrido, ojala Po estuviera despierto y así al menos poder platicar un rato." Como única respuesta fue un ligero movimiento del panda y un ¿balbuceo? Se acercó un poco para ver si era cierto lo que escuchaba y en efecto, estaba balbuceando.

"Pss… ¿Po? ¿Estas despierto?" Casi se golpea la cabeza, que pregunta más tonta había hecho. ¡Claro que estaba dormido! Aunque un murmullo patoso la sorprendió.

"¿Que pasa Víbora?" Murmuro dándose la vuelta para suspirar y acomodarse en la cama.

La reptil se quedó esperando a que dijera algo más, pero simplemente no decía absolutamente nada. Eso era raro, pero decidió hacer un pequeño experimento.

"Po ¿Cuál es tu momento más vergonzoso?"

"Cuando Mono me tiro agua en los pantalones frente a todo el valle y parecía que me había hecho pipí." Murmuró tranquilamente, solo moviendo ligeramente la nariz demostrando su molestia.

Víbora sonrió divertida mientras veía a Po volverse a acomodar en la cama. ¡Oh ya encontró con que entretenerse por el resto del día! Una sonrisa se estableció en su rostro. Esto será realmente divertido.

"¿Creen que Po este bien?" Pregunto Grulla antes de llevarse el vaso a la boca.

"Lo peor que podría tener es esa tos horrenda…" Comento Mono casualmente mientras veía los restos de su cena.

"…O que Víbora lo maquille para ver que colores van con él." Dijo Mantis haciendo que los chicos soltaran una carcajada al imaginarse al panda maquillado.

Tigresa solo movía su comida con los palillos antes de soltar un leve suspiro y llevarse la comida a la boca con la que había jugado momentos atrás. Realmente se sentía un poco preocupada por su amigo, aunque sabía que estaba en buenas manos de Víbora aún estaba ligeramente inquieta.

La única vez que había visto tan mal a Po fue cuando se le ocurrió cocinar el arroz en su estómago comiendo el arroz crudo y bebiendo agua hirviendo, él pobre no pudo hablar durante varios días y ni se diga comer cosas que no fueran papilla. Los chicos e incluso el maestro Shifu saboreaban la comida que no podía comer en su cara.

"Buenas noches." Saludo Víbora. "¿No creen que es una hermosa noche? Yo creo que es genial."

"Emm… ¿Víbora te sientes bien?"

"Claro que me siento bien Grulla ¿Por qué la pregunta?" Le sonrió angelicalmente mientras tomaba asiento para comer su cena.

"Pensamos que estarías aburrida por cuidar a Po." Dijo Mono mirando raro a su amiga.

"Incluso pensamos que lo maquillaste. ¿Lo maquillaste verdad? Ya decía yo que por algo estabas tan feliz." Medito Mantis sacando sus alocadas conclusiones.

"No, no lo maquille. Es más hasta disfrute cuidarlo, es relajante." Contesto después de masticar. "Aunque no estaría mal probar el maquillaje con él." Lo último lo dijo tan bajo que solo Tigresa la escucho solo porque estaba cerca y le regalo una mirada de incredulidad que olímpicamente ignoró la reptil.

"Como sea, yo estoy cansado y no me vendía mal un baño y un poco de apicultura." Dijo Mono mientras se estiraba tratando de quitarse un poco la tensión a causa del entrenamiento. "No todos tenemos el día libre cuidado a un panda debilucho que posiblemente maquillaste."

"Yo iré a practicar un poco mi escritura. Hace mucho que ya no lo hago."

"Así que… nos vemos en la mañana." Y con la despedida de Mantis salieron de ahí, una Víbora alegre cuando debería estar aburrida daba escalofríos.

"Así que… ¿No me vas a preguntar por Po?"

"Aunque no lo haga me lo dirías de todos modos." Le contesto relajada la felina. "¿Cómo esta Po?"

"Ya está mejor, solo esta resfriado y con una tos realmente horrenda si quieres mi opinión. Pero estará bien mañana, solo necesitaba reposo."

"Me alegro. Conociéndolo estaría refunfuñando al no poder salir de la cama y estaría muerto de aburrimiento."

"Ni que lo digas, fue un milagro que se la pasará el mayor tiempo dormido." Respondió Víbora antes de que se quedaran en silencio, una enfocada en la cena y la otra perdida en sus pensamientos.

"Oye Tigresa, muchas me han hecho una pregunta desde hace tiempo…" Inicio casualmente Víbora, ahora era el momento para llevar a cabo su plan.

"¿Si?" Preguntó Tigresa incitándola a continuar. "¿Qué es lo que te han preguntado?"

"Bueno, muchas chicas me han preguntado que si les doy permiso de salir con Po… "Dijo distraídamente, viendo como Tigresa se atragantaba un poco en el agua que estaba bebiendo.

"Espera ¿Qué?" Le preguntó Tigresa sorprendida. "Obvio que les dijiste que no."

"Claro que les dije que no, aunque hubo una pregunta que realmente me dejo pensando."

"¿Y cuál fue esa pregunta si se puede saber?"

"Que si estaba saliendo con él." Contesto sencillamente, como si estuviera hablando del clima. "Claro, entiendo que quieran saber si él está disponible, es más, hasta yo lo preguntaría si soy realmente sincera."

"¿Estás hablando enserio?" Pregunto Tigresa sorprendida, haciendo grandes esfuerzos para no levantar la voz y que algún chismoso las escuchara.

"¡Claro que estoy hablando enserio!" Dijo antes de bajar ligeramente la voz. "Digo, no estoy ciega: Es guapo, un lindo caballero cuando quiere, es excelente en la cocina, es bueno con los niños, tiene un título como Guerrero Dragón y heredará el restaurante de su padre en un futuro…"

"Estas loca…" Respondió Tigresa incrédula, Víbora continuó como si no la hubiera escuchado.

"Y seamos sinceras, tiene buen trasero."

"¡Víbora!" Grito la felina mientras sentía sus mejillas calentarse. ¡¿Cómo era posible que su amiga dijera eso de Po?! ¡Vamos, era Po! El chico más dulce de toda China.

"¿Qué?" Preguntó la reptil con una sonrisita en sus labios. "No me digas que no habías notado. Digo como no podrías notar un trasero tan lindo…"

"Víbora…" Tigresa se llevó ambas manos tapando su cara, realmente estaba avergonzada. ¿Cómo diablos llegamos a tener esta conversación? Se preguntó.

"Aunque tengo que admitir que ellas tienen razón para querer desposarse con él, digo además de lo que te mencione es lindo, suavecito y tibio, perfecto para el invierno." Se respondió ella misma a su pregunta, observo a su amiga abochornada aun con las manos ocultando su cara. Esta es mi oportunidad. "Aunque me pregunto si es como ellas me dijeron en ese campo… tu sabes…" Y le hizo un movimiento con la cabeza, dándole una sonrisita avergonzada.

Por favor, por favor que no sea lo que estoy pensando. Rezó Tigresa en su mente mientras bajaba sus manos de su cara y veía directamente a su amiga.

"¿A qué te refieres?" Preguntó haciéndose la tonta.

"Sabes a lo que me refiero Tigresa, ya sabes… en la intimidad. A la hora de tener sexo."

"¡Víbora basta!" Grito realmente abochornada ahora, no sabía dónde esconderse ahora. Sabía que Víbora era abierta en algunos temas pero jamás pensó que hablarían de eso y mucho menos en la cocina y de Po. ¡De Po maldita sea!

"¿Qué?" Preguntó inocentemente. "¿A poco crees que los niños nacen de las flores?"

"Por favor Víbora, cállate." Comento Tigresa con los dientes apretados, abochornada y avergonzada a más no poder. "¿Por qué tenemos esta conversación?"

Víbora continúo hablando distraídamente, sin escuchar las peticiones de su amiga.

"Por cierto, he escuchado de varias personas que dicen que los más tímidos son excelentes en la cama. Y según los rollos viejos de la biblioteca del palacio, los pandas, como son la familia de los osos, son más tranquilos que otras especies pero que son unas fieras, con un gran apetito en la cama… Digo Po es realmente inocente en algunos casos ¿crees que cumpla con lo que dicen?"

"¡Víbora basta!"

"¡Víbora nada!" Mira seriamente a su amiga, pero por dentro cantaba victoria. "Ni te hagas que sé muy bien que se te ha pasado esta conversación por la mente. ¡Y no te atrevas a negarlo!"

Antes que la felina pudiera abrir la boca y responderle escucharon unos pasos y vieron una figura que se acercaba peligrosamente a la cocina. Ambas se quedaron quietas, sin mover ni un musculo y aguantando la respiración cuando vieron que la puerta estaba siendo abierta ni más ni menos que por el panda.

Él pobre estaba cubierto por los hombros en una frazada gruesa de lana que sostenía en una mano, con un pañuelo en la otra para limpiarse la nariz ahora roja y taparse la boca. Había decidido a levantarse a comer un poco después de estar todo el día dormido y se sorprendió ver a las chicas sentadas en la cocina a estas horas.

"¿Chicas?"

"¡Hola Po! Veo que ya te has despertado al fin." Lo saludo Víbora, siendo la primera en recuperarse y regalándole una sonrisita nerviosa que el panda no noto. "¿Qué haces aquí?"

"Tenía un poco de hambre, así que vine a comer algo." Le respondió un poco extrañado. "No quiero sonar chismoso ni nada por el estilo pero ¿Qué hacen aquí a estas horas?"

"Ya sabes, hablando cosas de mujeres, cosas sin importancia." Le respondió la reptil, moviendo su cola para quitarle importancia al asunto.

"¿De acuerdo…?" Respondió extrañado por la respuesta de su amiga, si ella decía que eran cosas de mujeres era mejor dejar el tema a un lado.

Les dio la espalda mientras se recalentaba un poco de la cena de hace unas horas haciendo que las chicas soltarán un sordo suspiro de alivio que él no vio. No querían que les preguntarán sobre lo que estaban hablando y ni modo de contestar: "Oh, pues verás Po, estábamos hablando de ti y el buen partido que eres como esposo ¿te mencionamos que también varias chicas piensan que serías excelente en la cama?"

"Ei Po." Víbora le hablo de repente, llamando la atención del panda y ganándose una mirada incrédula de Tigresa que la reptil olímpicamente ignoró. "¿Es cierto que los pandas tienen un gran apetito?"

"Emmm… Sí, claro." Po la miro extrañado por esa pregunta. "Los pandas tenemos un gran apetito y no somos amigos de las escaleras. ¿Por qué?"

"Oh, nada cariño. Simple curiosidad." Le contestó Víbora tranquilamente, regalándole una pequeña sonrisita mientras Tigresa no sabía si golpearla o salir corriendo.

"Bueno…"Contesto Po, mirando extrañada las conductas de las chicas mientras tomaba su comida para llevárselo a su habitación.

Antes que el panda saliera por la puerta e irse a los cuarteles escucho la voz de Víbora llamándolo nuevamente.

"Po, una última pregunta antes de que te vayas. ¿Es cierto que eres suavecito y calientito?" Preguntó inocentemente la reptil.

"Bueno, soy un oso." Se señaló a sí mismo. "Mi cuerpo está diseñado para aguantar el frío y mi pelaje es para mantenerme abrigado, aunque claro, no está de mal una que otra manta." Les dios una sonrisita tímida para señalar su punto.

"Muchas gracias por responder mis preguntas cariño."

"De nada, ahora si me disculpan…" Y se fue de la cocina haciendo malabares para que no se le cayera la comida mientras se llevaba un pan de frijol a la boca y cerraba la puerta de la cocina detrás de él.

"Tigresa, tienes mi permiso." Le dijo después de unos segundos de silencio, causándole un sobresalto a Tigresa. "Eres perfecta para él y seamos sinceras, Po no es mi tipo." Le guiño el ojo para momentos después salir, dejando sola a Tigresa en la cocina.

Tigresa solo se volvió a cubrir la cara con sus manos. ¿Cómo había logrado Víbora avergonzarla con sus insinuaciones? Mejor aún ¿Cómo había logrado dejarla vulnerable y pensativa con sus comentario subidos de tono? Con solo recordarlo sentía sus mejillas calentarse aún más si eso era posible.

Víbora ahora tarareaba una melodía pegajosa mientras se iba al camino hasta su habitación, pensando en que su plan estaba a completado la fase uno. Sonrió cuando llego a su habitación mientras soltaba una sonrisita tonta.

¿Quién hubiera sabido que Po le contestaría todas sus preguntas estado dormido y le confesará que estaba enamorado de Tigresa sin saberlo?

Saco un rollo nuevo, un pincel y un poco de tinta, necesitaba escribir una lista para lo que necesitaría para la boda de su amiga y tachar en el viejo rollo que estaba debajo de su tabla floja con el que estaba titulado "Cosas por hacer" y tachar (¡por fin!) "Unir a uno de mis amigos con su otra mitad."

Sonrió con alegría. Ya después le pediría ayuda a Grulla a la organización de tan importante evento, China recordaría esa fiesta durante generaciones.