Después de 10 días al fin pude escribir algo y más publicarlo, más que nada estaba haciendo huelga... lo se,estoy un poco loca pero es la verdad y cierta personita sabe que no estaba bromeando pero en fin... así me ama, yo lo se.
Okay publico antes de mi cumpleaños porque si no lo hago, lo publico hasta que me acuerde y créanme: Tengo pésima memoria. Como quiera quiero que den una leída a las otras historias que tengo en mi galería y dejen su comentario sobre lo que piensan. Por cierto dejen sus sugerencias para la próxima letra ya que sinceramente ando corta de inspiración.
Yushi.- ¡No, por favor no llores! No tenía la intención de hacerte llorar. No creo que escriba tan perfecto pero gracias por tus palabras, debido al chantaje... bueno se acepta de todo haha. Suerte con tus estudios.
Ocelotl.- Me alegro haberte tenido en suspenso y atento a la pantalla, es gratificante que alguien te diga que sintió todo lo que me mencionaste al leer algo que una escribió eso, así que gracias por esas palabras.
ErickLsk.- Lamento si esos huecos te incomodaron un poco pero pensé que el lector se hiciera una loca idea de lo que pudo haber pasado dándole más emoción, me alegro que te gustará y consideres mis inicios y finales buenos.
Nirvanax.- ¡Lamento haberte hecho llorar! Aunque me alegro que consideres el capítulo pasado "épico" ya que creo que me faltaron más cosas pero en fin... Prometo algún día reponerte la caja de pañuelos.
Lizz Jiao.- Muchas gracias Lizz.
Guest.- No se porque pero presiento que tu eres el mismo que comento los capítulos pasados, mi intuición de lectora en fanfiction me lo dice. Me alegro que alguien notara que Po tiene algo de ¿Po? en sus lineas, lamento de antemano ponerte bipolar.
Black Rose -IMZ.- Prefiero la palabra persuasiva que chantaje. Se que soy malvada y por eso soy una de tus mejores amigas ¡Y no te atrevas a negarlo! Ya se lo que piensas sobre el capítulo anterior, es inspirador, lo sé. Y aquí esta mi actualización porque soy tan amable, amada mía... además el inframundo aun no esta preparado para alguien como yo hahah.
Kung Fu Panda pertenece a la franquicia de Dreamworks & Jennifer Yuh Nelson
Terquedad
Inhaló todo el aire que su cuerpo le permitía, tratando de mantener sus nervios alejados y mantener esa tranquilidad que reflejaba su madre en la mayor parte del tiempo antes de poner su semblante serio y cuadraba sus hombros. Observó la puerta de la cocina abierta para ver a sus padres y su pequeña hermana.
Bien, tenía que aprovechar que los demás no estaban cerca y poder llevar a cabo su plan.
"Mamá, papá." Saludo Ryû con voz neutra llamando la atención de ambos. "Necesito decirles algo muy importante."
"Claro ¿De qué quieres hablar?" Pregunto Po dándose la vuelta y Tigresa acomodando en sus brazos a la pequeña Naomi de tan solo 2 meses de vida. "Algo que tenga que ver con tu regalo de cumpleaños atrasado ¿ya lo pensaste mejor?"
"Si, y de eso quería hablar." Dijo con voz neutra y sus brazos a sus costados mientras los veía. "Ya sé lo que quiero como regalo de cumpleaños atrasado."
"Muy bien…" Contestaros ambos viendo raro al pequeño. Verlo comportarse con gran seriedad era raro, por no decir inaudito.
"Mamá, papá: Quiero un hermano panda." Dijo de sopetón, viendo a ambos con sus ojitos aguamarinas llenos de esperanza que un niño de 3 años podría tener.
Las reacciones no se hicieron esperar: Po casi se corta con el cuchillo que estaba usando para cortar las verduras y haciendo malabares para que no se le cayera al suelo un segundo antes y Tigresa agradecía estar sentada y dejar el biberón en la mesa ya que estaba segura que podría haber golpeado a la beba o se le hubiera resbalado de sus manos. Incluso Naomi había dejado de jugar con su cola y volteo a verlo.
"Emm… Ryû…"
"Piénselo ¡Sería bárbaro! Tendría alguien a quien enseñarle a jugar, podremos bajar las escaleras con las ollas de papá, hacer competencia de comida…"
"Ryû, eso no podrá ser posible." Le dijo Tigresa con voz calmada.
"Pero ¿porque no mamá?" Pregunto el pequeño extrañado. "Solo tiene que hacer lo que hicieron para tener a Naomi pero en lugar de ella es un panda." Le comento como si digiera que el cielo era azul.
"Pero los bebés no son juguetes, además los padres no pueden tener a cada rato….necesitan… permisos ¡Si, permisos! Para que los padres vuelvan a tener otro bebé y es un largo proceso y a veces no sabes si es un niño o una niña." Le explico Po al pequeño.
"¿Y yo no puedo escribir una carta para tener un permiso?" Le pregunto interesado y curioso viendo a su padre, tanto que ni siquiera vio que Tigresa se llevaba una mano a la cara.
"No porque… emmm… porque los padres tienen que ir a su cuarto y escribir la carta diciendo porque quieren otro bebé para tener su permiso." Termino Po con aire de superioridad.
"De acuerdo." Contesto el pequeño felino sonriendo a sus padres. "Entonces escriban muchos permisos para tener a mi hermanito."
Una vez que vieron que Ryû salió de la cocina y sus pasos dejaron de escucharse Tigresa volteo a ver a Po mientras lo veía con seriedad y él le regalaba una cara inocente.
"Ni creas que escribiré 'cartas' para tener un 'permiso' para tener otro bebé." Y sin más se levantó de la mesa aun con la pequeña en brazos.
"Oh, vamos Tigresa… ¡No le puedes romper la ilusión a un niño!" Le contestó Po con suplica en su voz.
Y así pasaron varios meses, podría decirse que el pequeño se había olvidado por completo el tema pero cada semana cuando tenía la oportunidad preguntaba sobre el permiso e incluso rogaba para que le dieran un hermano pronto pero al parecer sus padres hacía hasta lo imposible para evitar el tema distrayéndolo con otra cosa pero Ryû no daba su brazo a torcer.
"¿Por qué no les dan el permiso?" Preguntó una noche antes de ir a la villa de los pandas, él pobre ya se estaba hartando.
"Porque se necesita aunque sea un año para tener el permiso o incluso más." Le contestó Tigresa un poco fastidiada y rogando para que ya no preguntará otra vez.
Esa noche Ryû pensó hasta que se quedó dormido, un plan formándose en su mente y lo llevaría a cabo apenas llegarán a su destino, ya estaba harto de jugar al té o a las muñecas, amaba a su prima Hikari pero él quería hacer cosas como jugar en el lodo o a las peleas contra villanos imaginarios y aunque lo hiciera con su prima no era lo mismo.
Aunque sus planes se vieron frustrados cuando los realizo, para ser más exactos fue atrapado con las manos en la masa por aquel viejo panda que era su abuelo al ser informado por varios aldeanos sobre lo que estaba haciendo y verlos con sus propios ojos.
Ryû traía cargada a Naomi, de ahora 6 meses, mientras decía: "Cambio hermana por un hermano panda de la misma edad…"
Ni se diga cuando se enteraron sus padres: Tigresa estaba con ambas manos en sus caderas viendo desaprobatoriamente al pequeño y Po estaba cruzado de brazos con un semblante serio; y que el amable e infantil Guerrero Dragón estuviera así es que estaba muy decepcionado con su primogénito.
"¿Algo que quieras decir en tu defensa?" Le preguntó Po después de ambos llamarle la atención y que se disculpara con Naomi por lo que estaba haciendo.
"¡No me arrepiento de nada! ¡Lo volvería a hacer si es necesario!" Miraba a su padre amenazando hacer un berrinche de proporciones grandes. "¡Yo solo quiero un hermano panda!"
"Ryû…" Apretó los dientes Tigresa frunciendo más su ceño para evitar verse sorprendida por el primer berrinche del cachorro blanco que tenía delante. "Tienes a Naomi."
"La cambio por un panda." La pequeña solo lo miro de mala manera a su hermano, una copia exacta de Tigresa pero en miniatura.
Y así había acabado la conversación antes de que Ryû quedara castigado durante una semana por su intento de conseguir un hermano a cambio de Naomi. Él pobre incluso tuvo que pedir perdón a todos los que le ofreció a su hermana aunque no desistió en pedir un hermano de vez en cuando sus padres e incluso cuando iba al restaurante de su abuelo, el Señor Ping, revisaba las cajas de rábanos a ver si no había un panda tal y como le había contado su abuelo cuando llegó Po a su vida.
Y de eso ya había pasado seis meses desde aquel incidente.
Ahora estaba jugando con su Naomi de ahora un año con una bola de estambre arrojándola mientras los juguetes y hojas con colores estaban regadas en el suelo suspirando por milésima vez. En la mañana muy apenas había podido ver a sus padres y tíos en el desayuno antes de que los llamarán y pidieran su ayuda para derrotar a unos maleantes al pueblo de al lado, sabía que era su trabajo y todo eso, pero no dejaba de ser frustrante cuando ya tenían planes como familia.
"Ryû" Exclamó Naomi señalando la puerta que estaba detrás de su hermano antes de soltar una sonrisita. "Puerta."
"¿Puerta?" Pregunto el peliblanco antes de voltear y sonreír y correr a aquella figura como su hermana. "¡Abuelo!"
Aquel panda viejo solo se rio antes de tomar ambos felinos en ambos brazos y llenarlos de besos causándoles carcajadas a ambos hasta que se movían entre sus brazos a causa de la risa pidiendo tregua.
"Abuelo ¿Qué haces aquí?" Preguntó Ryû cuando se pudo tranquilizar.
"Bueno, vine a hablar con el maestro Shifu a pedir un favor."
"Y qué favor me has venido a pedir he de decir, viejo amigo." Respondió Shifu entrando al lugar después de suspirar. "Porque no vamos a la cocina para preparar algo para los niños, apuesto que tienen hambre."
"Ugh me estoy muriendo de hambre." Exclamó Mantis en el sombrero de Grulla.
"Te dije que desayunarás bien." Le respondió Víbora cansada de los reproches del insecto. "Pero alguien estaba desesperado por ir a patear el trasero a unos bandidos." Exclamó haciendo comillas con su cola repitiendo sus palabras.
Los demás solo soltaron la carcajada mientras que Mantis bufaba molesto pero sin decir nada en su defensa, sabía que si lo hacía ganaría un latigazo de su adorable amiga.
"Vamos, solo tenemos que subir las escaleras y podrás comer todo lo que cocine Po." Lo animo Mono tratando de quitar el mal humor de su amigo.
"Ugh, escaleras… Odio las escaleras." Ahora fue turno de Po quejarse. "¿Es que nadie entiende que los pandas no estamos hechos para subir las escaleras?"
"Solo tú eres el que no estas hecho para las escaleras." Comento Grulla ganándose la risa de todos y un bufido del panda antes de subir todas las escaleras para llegar al palacio entre bromas y comentarios.
"¡Al fin llegamos!" Exclamo Po exagerando la subida, después de tantos años y un no se acostumbraba. "Hogar dulce… Espera un segundo… ¿Ese no es…?"
"¿Ryû con un…panda bebé?" Pregunto con incredulidad Tigresa viendo la escena que tenía delante.
Ryû estaba riéndose a carcajadas mientras cargaba un panda de un año, 2 años a lo mucho, y caminaba a tropezones mientras le contaba historias y anécdotas del palacio antes de ver a los recién llegados y sonreír enseñando todos sus dientes blancos.
"¡Hola a todos!" Sonrió, acomodando el panda que se movía alegremente.
¡Oh no, Ryû si cumplió su amenaza!" Exclamaron Mono y Mantis. "¡Cambio a Naomi por un panda! Oh, todo es su culpa por no cumplir con la tarea" Señalaron los chicos a los padres.
"¡Cállense!" Gritaron ambos completamente sonrojados.
Los demás se aguantaban las carcajadas mordiéndose la lengua para evitar las malas miradas de ambos y uno que otro golpe extra en el entrenamiento, cortesía de Tigresa.
Trataban de alejar cualquier idea descabellada pero simplemente se repetía el viejo recuerdo de hace varios meses atrás: "¡No me arrepiento de nada! ¡Lo volvería a hacer si es necesario! ¡Yo solo quiero un hermano panda!"
"Ryû… ¿Dónde está Naomi?" Pregunto cautelosamente Tigresa haciendo grandes esfuerzos de no cargar aquel adorable panda bebé que la llamaba levantando sus manitas y su lado maternal pedía a gritos.
"Por ahí…" Comento casualmente Ryû mientras trataba de no reír por los balbuceos del pequeño que aun traía en brazos.
"Ryû, enserio…" Le dijo Po ahora preocupado. "No me digas que ahora si cambiaste a tu hermanita, ya sé que es linda y terca como tu madre pero aun así muchachito…" Lo señalo con uno de sus dedos.
"Hola alumnos." Saludo tranquilamente Shifu. "Al parecer tuvieron éxito en su misión."
"¡Maestro Shifu!" Grito Po. "Dígame la verdad ¿verdad que Ryû no tuvo éxito cambiando a su hermana o se lo robo? Oh se lo robo ¿verdad?" Po ya empezaba a sudar frío mientras sacaba más conclusiones exageradas.
"¡Papi!" Grito Naomi en el suelo ya que al parecer había llegado a gatas y ahora estaba levantando las manos hacia su padre, que estaba a punto de sufrir un ataque de nervios y Tigresa parecía que lo acompañaría en cualquier momento.
"¡Naomi!" Gritaron todos antes de abrazarla y llenarla de besos. "Estas aquí, oh dioses estas aquí."
"¿Creyeron que cambie a la enana por un hermano?" Preguntó con incredulidad Ryû.
"Sí." Fue la respuesta de todos.
"Claro, uno quiere cambiarla y jamás lo olvidan…" Gruño entre dientes el felino peliblanco.
"Veo que ya conocieron al pequeño." Comento el padre biológico de Po mientras cargaba al pequeño panda con ojitos color avellana que Ryû tenía momentos atrás.
"Papá." Lo saludo Po antes de cuestionarlo. "¿Quién es él? ¿De dónde lo sacaste? Por favor dime que no lo robaste…"
"No hijo mío, nada de eso." Contesto tranquilamente aquel viejo panda.
"¿Por qué no vamos adentro y les contamos toda la historia antes de que saque más conclusiones?" Preguntó Shifu invitándolos a ir al salón de los héroes y contar lo que se le había informado unos momentos antes.
El padre biológico de Po les comento lo que había pasado hace varios días atrás: El pequeño había quedado huérfano debido a que su madre había estado muy enferma últimamente debido a que su Chi estaba muy débil y su padre, bueno, había muerto según le habían informado dejándolo solo en el mundo solo con una petición y era que fuera criado en un lugar para que fuera fuerte para el futuro según las palabras de la madre del pequeño.
Y he ahí la razón por la que había viajado varios días hasta llegar al palacio y contarle todo a Shifu con lujo de detalle , tratando de convencerlo de que el pequeño fuera entrenado en el Palacio de Jade, pero cuando estaban hablando de ello Ryû y Naomi se encontraban fascinados por el pequeño de 2 años y según les contaron estaban jugando hasta que el pequeño panda se había desviado causando que Ryû lo cargará entes de que se lastimara.
"Su nombre es Rei." Les informó Ryû con una sonrisa. "Y él es mi nuevo hermanito. ¿Verdad Naomi?"
Como respuesta a la pregunta Naomi solo se rio para un segundo más tarde abrazar a Rei y el como respuesta le regresara el abrazo.
"Aww se ven tan lindo juntos." Dijo Víbora viendo la escena, rompiendo el silencio. Y era cierto, los tres se veían tan bien juntos y se trataban con tanta naturalidad como si se conocieran desde mucho antes y no solo una hora atrás.
"Bueno, solo hay que saber la respuesta de ustedes dos." Shifu pregunto mientras todos los demás veían a Po y Tigresa esperando una respuesta.
Ambos se miraron y después miraron a su alrededor, Shifu tenía una mirada tranquila junto con el padre biológico de Po, Víbora le sonreía animada, Grulla los animaba con la mirada, Mono y Mantis aprobaban levantando los pulgares o en el caso del último movía sus tenazas animándolos a continuar.
Posaron su mirada en los pequeños; Ryû estaba mirándolos con mirada esperanzada en sus ojos aguamarina, Naomi sonreía con la alegría heredada de su padre mientras los veía con esos ojos expresivos pero parecidos a los de su madre y Rei los miraba cautelosos con sus ojos avellanas al ver la seriedad de ambos.
Se volvieron a mirar y compartieron sus respuestas en silencio antes de voltear y sonreír levemente. Ya tenían la respuesta que necesitaban.
"¿Sabes que tendrás que compartir habitación con alguien más además de tu hermana?" Le pregunto Tigresa con voz neutra mientras cruzaba sus brazos.
"¿Y que tendrás que poner el ejemplo?" Preguntó Po siguiéndole la corriente a su esposa. "Además no podrás intercambiarlos como quisiste hacer antes…"
"¿Entonces….?" Preguntó con esperanza el pequeño, ignorando lo último.
"Sé que me van a dar un dolor de cabeza como su padre." Murmuro Tigresa recibiendo una mueca por parte de los pequeños y del Guerrero Dragón. "Pero creo que ya tenemos otro miembro en la familia.
"¡Sí!" Gritaron todos, en especial los pequeños antes de ser cargados por ambos padres al estilo 'Sándwich' y los demás festejaban a otro inocente que "corromper y apapachar."
"Po, tú serás el encargado de darle la noticia a tu padre, yo la última vez se la di." Comento Tigresa mientras se llevaba a Rei en un brazo y a Naomi en otro para ir a la cocina con Ryû haciendo muecas a sus hermanos para sacarles una sonrisa.
"¡Eso no es justo!" Contestó Po haciendo un puchero. "¡Sabes que me pegará con el cucharón porque pensará que oculte a su nieto por dos años o algo así!"
"Al menos tío Tai Lung no te hará nada." Respondió Ryû sonriéndole a su padre. "No tuviste que pedir permisos."
"¿Permisos?" Preguntaron todos mientras que los padres no sabían en dónde meterse.
"Si, el permiso que tienes que tener para pedir bebés." Respondió el pequeño felino concentrado, como si lo que digiera fuera lo más confidencial. "Los padres hacen cartas en su cuarto durante muuuchooo tiempo hasta que les den un permiso y puedan tener un bebé." Terminó Ryû con su explicación.
Los demás solo vieron a la pareja, los chicos aguantándose las carcajadas mientras que el padre biológico de Po solo se aclaraba la garganta y Shifu hacía grandes esfuerzos por no estrangular a Po ahí mismo.
"Panda…" Gruño Shifu.
"Oh, miren la hora… Creo que le voy a decir a mi padre sobre su nuevo nieto." Y sin más se fue corriendo al pueblo como alma que se lleva el diablo.
"3 galletas a que el maestro Shifu pone a Po a dieta." Murmuró Mono.
"3 a que le patea el trasero en el entrenamiento." Murmuro Mantis.
"Súmale otras 2 galletas a que termina sin sentir una extremidad." Murmuro Grulla uniéndose a la apuesta.
"4 galletas a que el maestro Shifu y Tai Lung se vuelven a unir contra Po." Víbora susurro.
"Hecho." Y con eso cerraron la apuesta sin importarles el gruñido que les regalo Tigresa al escucharlos hablar así como si ella no estuviera presente.
"Rei, espero que te acostumbres porque así será tu vida de ahora en adelante." Murmuró Tigresa viendo a los tres pequeños. "Aún no sé cómo están vivos."
"¡Oye!" Se quejó Ryû mientras compartía la mirada seria con Naomi a comparación de Rei que la miraba extrañado. "¡Y dices amarnos! ¿Qué clase de mamá eres?"
"La clase que te puede volver a castigar." Le respondió Tigresa. "Ahora a la cocina si no quieres morir de hambre."
"Ya quiero que Hikari llegue, así le diré que tengo un nuevo hermano menor." Sonrió con alegría. "¡Será bárbaro tener a alguien con quien hacer cosas de hombres!"
Los demás solo movieron la cabeza sabiendo las travesuras que habría en adelante en el palacio.
Rei.- Significa literalmente cortés aunque en sí significaría: Persona que tendrá buenos modales.
