Capítulo 4: Promesa y Pirata.
Flash Back
— ¡Luffy, Nojiko!—sollozaba Nami
— ¡No, Ace, sueltamete! ¡Lucha Nami!—le grite—¡Prometo que te salvare!
Fin del Flash Back
Esas palabras no las olvide jamás, ni tampoco la promesa escrita en ellas, mucho menos, olvidare el día en que no pude salvarla. Mis hermanos y yo logramos escapar hacia la que antes era nuestra villa, Villa Fucsia, allí, mi abuelo nos dejó a cargo de Makino y la familia Dadan.
Nojiko quería irse de allí a rescatar a su hermana, sin embargo, Makino la detuvo diciendo que la matarían antes de poder llegar a ella. Fue ahí cuando Ace creo un pacto entre él, Sabo y yo, entrenar día a día muy duro, hasta que todos no tengamos nuestros diecisiete años, no saldríamos al mar en busca de Nami.
A partir de ese momento, los tres entrenábamos dia y noche, Ace y Sabo fueron los primeros en cumplir diecisiete años, les deje en claro que seria yo quien rescataría a Nami y le daría una patada en el trasero a aquel pirata, pero ellos, solo buscaron información acerca de él. Según ellos, el pirata se llamaba Arlong, y había esclavisado a los pocos niños, entre ellos Nami, que dejo vivo y los convirtió en ladrones.
Frustrado de escuchar de como eran obligados a robar, a parte de ser cruelmente castigados, apenas cumpli los diecisiete me dispuse a partir en busca de mi amiga y salvarla.
—Nami—musite teniendo ya un barco y a mis hermanos.
—Traeremos a Nami pronto…lo prometo—aseguro Ace a Nojiko, quienes desde hace cuatro años comenzaron una relación.
—Preparate Arlong, lo pagaras—pensé en voz alta.
Emprendimos el viaje, y durante este, conocí personas que se convirtieron en mis nuevos nakamas, un espadachín de nombre Zoro, un cocinero de nombre Sanji y un francotirador el cual se convirtió en mi mejor amigo llamado Usopp. La verdad, ellos eran divertidos, y me ayudaban a olvidar los momentos dolorosos logrando hacerme reír como era en los viejos tiempos.
Navegue por dos días seguidos hasta que a lo lejos, pude divisar la isla y la Villa Cocoyashi, ya no faltaba mucho.
—Ace, Sabo, prepárense—ordene serio.
— ¡Si!—exclamaro mis dos hermanos.
"Solo espera Nami, espera un poco más y resiste, ire a salvarte cueste lo que cueste" pensé
