Capítulo 5

El contrato


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Draco vio el lago, no fue su intención oír lo que la comadreja Weasley quisiera decir, de hecho fue un accidente

—Vamos Hermione, sabes que fue un error, además debemos estar juntos

— ¿Por qué Ron? ¿Por qué debemos estar juntos? —pregunto Hermione viéndolo fijamente

—Es lo que se espera, además estamos predeterminados tú y yo. —Ron sujeto su mano —solo fue un error, sé que tu aun me quieres como lo hago yo, además nadie te amara como yo, lo sabes soy el único para ti

Draco pudo notar duda en la mirada de la leona, ¿acaso realmente estaba considerando volver con ese imbécil?

Apretó los puños fuertemente, no podía seguir ahí escuchando lo que ese imbécil le decía ¿Por qué ella no lo apartaba? Ella se merecía algo mejor « ¿Cómo quién?» Se preguntó de pronto «alguien como yo» se sorprendió ante su propia respuesta, eso no podía estar bien sin darse cuenta se había acercado demasiado a ellos dos

— ¿Qué quieres Malfoy? —Ron lo vio como quien quiere matar a alguien

—Granger, necesito hablarte —dijo Draco sin prestar atención al pelirrojo. Hizo un movimiento con la cabeza indicándole que lo siguiera. Hermione solo dio un bufido exasperado pero agradeció que alguien llegara y la salvara de la incesante Plática de Ron

Draco se detuvo en un pasillo vacío

—Escucha Granger, no sé qué pretendes ¿planeas volver con ese imbécil? —pregunto casi en un grito

Hermione frunció el ceño ante esa pregunta, ¿qué le importaba a Malfoy lo que hiciera?

—Ese es mi problema—contesto la castaña

—Tienes razón, después de todo se merecen ambos, aprovecha, solo alguien como él te querría de verdad, eres insufrible.

—Lo tengo claro. —Le dijo Hermione conteniendo las ganas de llorar —Me lo has dicho demasiado. ¿Es todo lo que tenías que decirme?

—No, escucha Granger...—se detuvo de golpe al darse cuenta de lo que estaba pensando. -—solo me das pena y quería hacerte un favor

Draco Tragó saliva con dificultad, tenía un enorme nudo en la garganta. Quizá se había precipitado al decírselo. ¡Diablos! ¿Cómo podía haber dicho eso? Ni siquiera estaba seguro. ¿Qué pensaría Granger de él? Sacudió la cabeza y apretó los labios. A lo hecho, pecho. No iba a dar marcha atrás. Ni loco.

—Era todo —dijo dando media vuelta

—Me pareció que toda la conversación fue provocativa —dijo. Su voz era apenas poco más que un susurro—. Nunca antes había hablado con un hombre de esta manera. Fue instructivo. —dijo Hermione logrando que Draco volteara a verla

— ¿En serio? —Confusión. Draco no entendía lo que ella quería decirle ¿acaso no estaba molesta? .Le pareció reconocer esa mirada en el mismo, la intensidad con la que ella lo veía. Ella tenía una mirada tímida e infantil en su cara. Draco la observó mientras su mirada rebotaba en su lugar y volvía a verlo, en un movimiento que era a la vez de anciana, de enferma y de niña. Él se daba cuenta de que se había enterado de algo y se esforzaba por precisarlo interiormente. Entonces Draco sonrió,

—Granger, creo que puedo ofrecerte algo interesante, te lo diré esta noche en la torre

Hermione parpadeo sorprendida y asintió no estaba segura porque lo había hecho. Camino alejándose de Draco Malfoy, debía alejarse había aguantado estoicamente estar frente sobre él, pero lo sabía su corazón se había acelerado y las cosas que él, le había dicho le habían dolido, pero no había lágrimas. Ya, no. Había pasado tiempo desde que lo había hecho, llorar simplemente no se le apetecía mucho, pensó en las palabras de Ron

No era muy linda. Por primera vez se encontró en una situación difícil de comprender, jamás se creyó linda, a excepción de sus pequeñas citas no había experimentado nada parecido al amor. Tampoco supo de nadie que la viera demasiado atractiva como las demás chicas, puesto que procuraba estar alejada de ese tipo de situaciones. Como podría saber que precisamente era lo contrario que esa forma de ser, reservada, diferente y hasta cierto punto rebelde fuera la causa por la que muy pocos chicos se acercaban a ella. Que preferían objetivos más fáciles que ella.

Lo único cercano a un romance era Ron, desde quinto año había comenzado a sentir cosas por su amigo, pero quizá solo era la sensación de pérdida, al verlo con Lavender, en ese momento quizá sintió que perdía algo importante aunque ese sentimiento parecía egoísta. Hermione no lo sabía, sabía que Ron era un poco despistado pero sentía algo por el quizá un cariño de hermanos, un cariño diferente al que sentía por Harry y sin duda muy diferente al que sentía por Malfoy

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Harry veía las cosas a su alrededor, no estaba seguro que buscaba, hacia días que las cosas le parecían diferentes

«Estoy muerto» —pensó cuando cruzo la puerta de la sala común. Aunque realmente no lo estaba así se sentía. Podía verlo en los ojos de los alumnos —que rápidamente evitaban la mirada—, en los hombros ligeramente encorvados, en el aspecto nervioso y apresurado de todos, mientras atravesaba velozmente la Habitación. Las únicas preguntas verdaderas que de inmediato le venían a la mente eran: ¿Cuánto tiempo tenía sintiéndose así? ¿Qué se suponía que debía hacer ahora? Con parsimonia camino hasta su cuarto

—Harry —La voz de Ginny lo detuvo

— ¿Qué ocurre? —sonrió forzadamente, después de todo Ginny no tenía culpa por que él se sintiera de esa forma

— ¿Estás bien? —pregunto Ginny acercándose a él. —Hace días te noto preocupado

Harry negó restándole importancia a las cosas

— ¿Has visto a Hermione?

Esta pregunta causo que la pelirroja se molestara

— ¿Estas preocupada por ella?

—Es mi amiga, claro que me preocupo —Harry vio a Ginny de forma seria y hasta cierto punto cansado, no sabía que le pasaba salvo sentir que ya nada encajaba, luchar año tras año. Era todo lo que había hecho, pero ahora se respiraba una tranquilidad que lo asfixiaba. Había cumplido su parte en todo, derroto a Voldemort ¿Qué más esperaban de, él?

—Harry, creo necesitas descansar. —Dijo Ginny amablemente —o quizá Hablar con Ron

¿Por qué,se preguntó, iba a querer hablar con Ron? ¿Sobre qué podía hablar con él? Quizá Ginny quería que interviniera por él. Harry estaba cansado de eso, los asuntos de Ron debían ser de él, no podía ir arreglándole la vida siempre que la regaba

—Sí... —dijo finalmente, viendo a Ginny quizá si le decía eso lo dejara ir a su cuarto.


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La tarde se iba desvaneciendo a su alrededor y podía sentir una caricia de frío por la espalda. No estaba vestido para una caminata y las sigilosas sombras de Hogwarts llevaban cada una consigo un soplo sobrante del fin de la estación, pronto seria invierno. Lo mismo que con sus zapatos, que se empapaban con rapidez, hizo caso omiso del frío. No había nadie más en el sendero ningún alumno perdido, Sólo Draco, sin compañía, caminando con paso regular. Estaba feliz por esa soledad. Tenía la extraña idea de que si llegaba a encontrarse con otra persona se habría sentido obligado a decirle:

Creo que estoy enamorado de una impura, soy un traidor de la sangre y todo yo soy más que mentiras, reducidas a la nada

Estaba enfadado y quería golpear, dar una patada a algo; en cambio sólo caminaba cuesta arriba. Escuchaba su respiración. Era estable. Normal. De ninguna manera alterada. Habría preferido con mucho un sonido tortuoso

Draco se sentó finalmente y comenzó a escribir no estaba seguro de lo que hacía pero las palabras de Zabini resonaban en su cabeza sonrió ante lo que estaba haciendo, realmente se había vuelto loco, con sumo cuidado y como si se tratara de algo importante guardo el pergamino entre su túnica.

Draco respiró hondo

Vete a casa,ordenó en voz alta. Lánzate un imperdonable, mientras todas estas cosas que te dieron placer siguen siendo reales, antes que descubras que todo esto es una tontería

Draco, Siempre se había considerado a sí mismo una persona decidida y recibió bien esa fuerte insistencia en hacerlo. Intentó buscar argumentos para una Postergación, pero nada le vino a la mente. Quizá era lo mejor ¿qué le diría a Lucius? No quería lidiar con su padre y sus amenazas aunque después de todo lo ocurrido no había mucho respeto que pudiera inspirar el patriarca Malfoy

Tal vez—se dijo— simplemente quédate aquí mismo.

Era un sitio agradable. Uno de sus favoritos.

No más demoras,insistió. Draco se puso de pie y se sacudió un poco el polvo de los pantalones. Podía ver las sombras que se filtraban a través de los arbustos y los árboles mientras el sendero que bajaba del bosque prohibido se iba oscureciendo a cada segundo que pasaba

Ingreso al castillo, siempre había sido bueno para saltarse las normas, no le preocupaba que lo descubrieran después de todo ¿Qué podían hacerle? ¿Enviarlo a Azkaban? Fue hasta la torre, esperaba que Hermione estuviera esperándolo, había puesto mucho empeño en el pergamino. Entro y se sorprendió al verla ahí esperándolo con un libro en la mano durmiendo.

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Se había quedado dormida. No sabía por cuánto tiempo — ¿minutos, horas, días?—, el sonido de una voz la despertó

—Granger ¿solo eso sabes hacer? —dijo Draco en un tono bajo

Hermione alzo su vista le costó reconocer precisamente qué era.

Entonces lo vio frente a ella

—Toma —dijo Draco entregándole el pergamino. Se sentó frente a ella clavo sus ojos grises en Hermione. —Antes que preguntes que es, te lo diré es un contrato, un contrato de relación simplemente léelo

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Solo tengo dieciocho años, se recordó Hermione no era un soldado, ya no, la guerra había terminado. No había viajado a lugares exóticos ni había vivido un romance de ensueño, solo era ella una estudiante con excelentes notas, solo eso existía, tenía miedo que al cerrar los ojos dejara de existir. No era nada salvo lo que veía. Se obligó a ver al chico frente a ella ¿acaso estaba loco? Lo más seguro era que sí. Ella no comprendía cómo había salido la idea de ese estúpido contrato. Titubeo unos segundos sin atreverse siquiera a verlo.
—lo leeré—finalmente dijo. Tomando el pergamino

Por supuesto mientras más se veía empujada en esa dirección, la dirección que Draco estaba marcando, una dirección más cruel y podía sentir como ella misma se volvía así, no es que ella fuera cruel simplemente trataba de protegerse. Leyó las primeras líneas del pergamino. Noto la fina letra con la que estaba escrito, detonaba un gran esfuerzo y dedicación. No estaba segura de poder entregar esa misma dedicación que él, a lo que estaba pidiendo "tengo miedo" pensó y supo que algo había hecho click en ese momento, en el momento en que había estado en cama del rubio había dado más de lo que hubiera querido... Entonces podría suponer que una parte de ella quería aceptar esa absurda proposición leyó cada línea

Para engañar a tu enemigo primero engaña a tus amigos por la presente yo Draco Malfoy propongo una contrato de relación con Hermione Jane Granger.

•Acepto tener una relación amorosa en secreto

•Acepto que podremos fingir odiarnos en público, pero puede haber demostraciones de cariño en privado

•Acepto, estar juntos durante el tiempo que demoren las clases

•Acepto fingir prestar a tención a otras personas pero respetare nuestra relación

•Acepto engañar a todos para mantener esto en secreto

»En el momento que el contrato se rompa será de mutuo acuerdo«

•Contrato a renovación después del final de clases

Ella se había esforzado en mantener una fina línea entre él y ella. Negaba cualquier posible atracción o sentimiento que pudiera despertar el chico frente a ella. Además ¿Qué rayos era todo eso? Parecía un contrato matrimonial

¿Por qué entonces él lo hacía? ¿Acaso no eran enemigos? Ella confiaba en eso, para alejarlo pero el parecía dispuesto a algo más que una rivalidad.
Suspiro profundo mientras sostenía la pluma con tinta. ¿Debía firmar? Vio hacia la ventana esperando una respuesta mágica, pero no había nada salvo los copos de nieve que comenzaban a caer, nada que pudieran darle una idea de lo que tenía que hacer.

Draco la observo. Observo cada una de sus reacciones mientras iba leyendo ¿Qué estaría pensado en ese momento?

Hermione luchó contra sus emociones. No más lágrimas. No más llanto. No eres un bebé.No se permitió a sí misma pensar que tal vez sí era un bebé. Mientras trataba de averiguar si todo aquello era una broma de mal gusto por parte del Slytherin, También era lo suficientemente lista como para reconocer que cada vez que había insistido en su interior para controlar sus emociones, algo había ocurrido. Que Afectaba a sus esfuerzos y ese algo se llamaba Draco Malfoy

— ¿Lo firmaras? —Pregunto Draco desde el lugar donde estaba. — ¿Qué esperas? Dime algo Granger ¿Por qué te involucraste conmigo? Espera ¿Por qué me entregaste tu primera vez? Supuse que buscabas algo especial y cursi

Hermione lo escaneo. Draco le parecía detestable pero en cierto punto tenía razón ¿Por qué lo había hecho?

—Lo siento. Déjame poner en orden mis ideas. ¿Dónde estábamos? —pregunto como si no hubiera oído lo que el rubio le había dicho

— ¿Firmaras? —pregunto Draco, de forma fría

—Sí, por supuesto. Esto es de lo que hablábamos...—dijo Hermione y volvió su vista al pergamino — ¿Por qué me propones esto?

—Tengo una pequeña idea —dijo Draco—. Tal vez la única idea. Granger no lo has notado, es obvio que algo ocurre, tómalo como un juego mas

Era, pensaba, una manera poco usual de proponer algo. Draco lo supo al ver la cara de desconcierto de Hermione supuso que en cualquier momento ella le aventaría el pergamino en la cara y eso estaría bien, así se podría olvidar de toda esa locura

«Pronto va a gritar»calculó él. Suspiró, se paso las manos por su cabello en espera de alguna reacción.

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Harry estaba acurrucado en su cama. Aspiraba profundamente, diferentes olores, como si cada uno expresara algo único.

Él recordaba. No había olvidado ni un segundo de aquello, no había olvidado lo ocurrido

— ¿Harry? —Ron le hablo sacándolo de sus pensamientos —Ginny me dijo que querías hablar conmigo

Esto último resonó como si lo repitiera el eco en un desfiladero. Y se sintió molesto ¿Por qué Ginny lo comprometía de esa manera?

—Sobre Hermione —dijo Harry tratando de que su voz saliera tranquila

—Lo sé, he hablado con ella esta mañana, le he dicho las cosas ¡vamos Harry! Incluso tú sabes que soy el único que puede estar con ella, la amo demasiado

Harry frunció el ceño ante este comentario

— ¿entonces porque lo hiciste?

—No lo sé, es algo difícil de describir. Hermione es el amor de mi vida pero siento que ella me aleja

Harry ya lo había escuchado antes y, como antes, abrió a medias los labios para protestar y luego supo que Ron no iba a prestar atención, nunca lo hacia

—No creo que eso sea verdad, Hermione puede estar con cualquier chico, pero te había elegido a ti

— ¿Por qué hablas en pasado? —Pregunto Ron a la defensiva

—Lo diré, de una vez no creo que Hermione regrese contigo y no quiero meterme entre ustedes, simplemente no puedo seguir haciéndolo

— ¿Qué ocurre Harry? ¿Acaso tú y ella?

—Si Ron, es eso. —contesto con Sarcasmo.

Ron le dirigió una mirada de enojo a Harry, luego simplemente suspiro

—Lo siento —dijo sentándose al lado de su amigo —sé que no es eso, y que no te gusta estar entre nosotros, simplemente que todo cambio

Harry asintió, las cosas estaban cambiando y eso estaba bien, había que seguir adelante la vida continuaba sin preguntar si estás listo. Se puso de pie con la idea de dirigirse a la puerta. Miró Hacia Ron que seguía sentado

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Hermione no supo qué fue lo que se apoderó de ella precisamente en ese instante. Cuando puso su nombre al lado del de Draco, quizá el hecho de sentir una emoción

«Uno no puede hacer que la gente se enamore de algo que va a terminar después»pensó

Eso era algo fuera de lo normal. Estaban realmente al borde de algo especial con ese contrato, algo que ella no había imaginado, y no había previsto. Hermione tembló de la emoción. El riesgo, se decía a sí misma, era como el amor. Draco parecía sentir lo mismo. Se agachó repentinamente e hizo pasar sus labios sobre los de ella, suavemente, sugestivamente

Hermione vacilo y se alejó de el

— ¿A que le tienes Miedo? —Pregunto Draco

Hermione se sorprendió por la pregunta. Entonces pensó que no era a ella a quien se dirigía. Hermione Jane Granger estaba oculta de emociones esta era alguien distinta. Era un juego después de todo no debía involucrarse

—A nada —contesto y noto que el rostro del chico cambiaba de actitud de nuevo se mostraba frio. La misma pregunta retumbó sobre ella. Se preguntó: ¿Cuál es el problema con mi respuesta?Una o dos palabras se le atascaron en la garganta

— ¿Sientes algo por mí? —Pregunto Hermione

Draco pudo sentir algo espeso en la lengua, un sabor ácido en los labios. Estaban secos y se los lamió varias veces. No sabía cuál era la respuesta correcta. La verdad era «Sí» pero ¿ésa era una respuesta buena o mala?

¿Por qué Hermione Granger tenía que hacer todo tan difícil?

—Solo es un juego —finalmente contesto Draco

Hermione asintió y sintió un alivio si él le decía que «si» no estaba segura de poder seguir siendo fuerte. Una parte de su defensa requería que imaginara todo sobre la vida de la que había formado parte. Lo bueno y también lo malo. Pero no en Draco Malfoy él no debía estar en sus pensamientos

Sonrió, sólo un poquito, y se detuvo porque no quería que la sonrisa fuera Captada por Draco.

Estaba hecho había firmado

—y ¿Cuándo comenzamos? —dijo Hermione pero mentalmente ya estaba pensando

«No es Hermione la que firmo ese papel delante del mundo. Es solo un número más para Malfoy. No sé quién es ella. Es otra persona. Alguien diferente. Yo todavía soy yo. Esta es otra persona, la que habla »