Okay ahora no fue mi culpa... bueno no fue tan mi culpa. Últimamente por donde vivo ha habido mucha lluvia y una que otra tormenta eléctrica y por donde esta ubicada mi casa no es una excelente zona para tener un internet decente con ese clima, con solo decirles que estoy peleándome con subir este capítulo desde el viernes. Con eso digo todo.
Como sea, después de un mes de no actualizar al fin nuevo capítulo y entre semana si se puede subo el otro que tengo medio escrito en mi cuaderno.
Black Rose -IMZ.- Ella jamás se enterará... Si, como no... Lo se, adoras mi sensual fic y mis descabelladas ideas también.
BrisTigressandPo.- Gracias, nunca me había sentido tan feliz al saber que alguien le gusta todos mis escritos.
Nirvanax.- Lastima de ser ese tipo de borracho(?) Yos oy de las mal humoradas.
Leonard kenway.- Hago mi mejor esfuerzo para que tenga romance y me alegra que lo aprecies.
phoenix-bird-blu.- El wiski y sus milagros.
LuisaLane-Tatis.- Pues aquí la tan esperada actualización.
Sal Rosi.- para que mentirte a ti, si de hecho es uno de los mejores hospitales ¿para que te digo que no?
Guest.- Los pantalones son muy importantes... creo...
Yushi Lucile and Agatha.- No es mi culpa que los pandas quemen las comidas, nutrientes y demás tan rápido... aunque me pase solo un poquitín, creo.
Laus Deo.- Luego te pago las 7 botellas, eso ni lo dudes.
Kung Fu panda pertenece a la franquicia de Dreamworks & Jennifer Yuh Nelson
Este día podría haber sido considerado como cualquier otro, formando la rutina que llevaban desde hace varios días todos los habitantes del palacio: levantarse, saludar a su maestro, ir a desayunar, ir a hacer los entrenamientos del día, defender el valle cuando había problemas o ir a hacer patrullaje, comer, ir a entrenar nuevamente, tomar un descanso, tomar un merecido baño, ir a cenar y a dormir.
Pensaban que sería otro día común y tranquilo… Lástima que iban a estar equivocados.
El día había empezado un poco fuera de la rutina, solamente habían acabado de desayunar y ya estaban solicitando su ayuda contra unos maleantes, cerca de del puente El Hilo de la Esperanza, donde tuvieron que ir a detenerlos y dieron una buena pelea donde los dejaron a todos realmente cansados aun después de que llegaran los rinocerontes guardias para ponerlos tras las rejas ,y como si eso no fuera suficiente, se ocultado el sol para dar paso a una gran llovizna que parecía un gran diluvio mientras iban regreso al palacio y se habían quedado refugiados en la casa del Señor Ping después de mojarse todos de pies a cabeza y llenos completamente de barro hasta que la lluvia disminuyo hasta convertirse en tímidas gotitas que caían del cielo.
"Genial, creo que me voy a enfermar." Se quejó Grulla después de estornudar.
"Es mejor enfermarse que ahogarte a causa de tanta agua." Replico Mantis. "Vi mi vida pasar enfrente de mis ojos… Fue genial mi vida, no me puedo quejar."
"Casi no la cuentas amigo." Se burló Mono antes de estornudar. "Genial, Grulla ya me pego sus estornudos."
"Ahora recuerdo porque no me gusta salir al pueblo cuando llueve, es tan resbaladizo en las escaleras." Mencionó Víbora al resbalarse por segunda vez.
"Necesito un buen baño." Comentó entre dientes Tigresa al ver su pelaje y ropa llenos de barro antes de abrazar la toalla que les había ofrecido el Sr. Ping a cada uno y que ahora todos portaban. "Un buen baño caliente. Y urgente."
"Y no olvides un buen plato de fideos recién hechos." Comentó Po al aire para que todos escucharan. "Necesitamos algo caliente para este clima."
Shifu los estaba esperando a sus alumnos con una sombrilla que lo protegía de las tímidas gotas que ahora caían antes de verlos frente a él todos mojados, sucios, despeinados, desarreglados y con una toalla cubriéndolos a cada uno.
"¿Qué les paso?" Preguntó extrañado su maestro.
"No queremos hablar de ello." Respondieron los seis a coro.
"Muy bien, a bañarse y descansen un poco." Les ordeno su maestro al verlos así. "Después me cuentan cómo les fue en su misión."
"Gracias Maestro." Respondieron a coro antes de hacer una reverencia. "Con su permiso."
Y sin más cada uno tomo su camino, ya sea al baño como era en el caso de Víbora y Tigresa, a las habitaciones como era el caso de Grulla y Po o a la cocina como era el caso de Mono y Mantis.
Tinlin Tin Clic Clap
"¿Qué fue eso?" Preguntó Tigresa al escuchar aquellas tonadas y dejaba un lado la toalla con la que se estaba secando la cabeza para ver a Víbora.
"Han de haber sido los chicos jugando con las campanitas de Zeng. Otra vez." Le comentó Víbora mientras acomodaba las nuevas flores a cada lado de su cabeza. "Necesitas relajarte un poco."
"Tienes razón." Le contestó la felina antes de soltar un suspiro y levantarse para ir a la salida. "Creo que la misión de hoy me dejo un poco alterada."
Víbora solo soltó unas risitas mientras movía levemente la cabeza. "Creo que necesitamos más tiempo para descansar."
"¿Enserio? Debes estar bromeando."
"No, creo que necesitamos pensarlo mientras comemos un poco de la sopa y… ¿Qué fue eso?"
Las dos se quedaron quietas mientras escuchaban algo acercándose…
Eran unos pasos leves y parecía de alguien de estatura baja, pero lo que más les llamó la atención no eran los pasos acercándose sino porque la sombra pertenecía a un felino. Y la pequeña figura de una cachorra de leopardo de las nieves que paseaba por el pasillo se los confirmo.
Ambas voltearon a verse y pudieron darse cuenta que no solo era una jugarreta de sus mentes decidieron ir tras la pequeña. ¿Cómo era posible que una cachorra que no pasaba de 7 años estuviera vagando cómodamente por el lugar y que nadie se hubiera dado cuenta?
"¡Puaj!" Se limpió la boca Mono. "Me entro lodo a la boca."
"El mal sabor de boca que una de tus famosas galletas de almendra no puedan solucionar." Lo animó Mantos mientras golpeaba levemente la mejilla de su amigo antes de entrar a la cocina.
"En eso tienes razón." Le respondió más animado el simio antes de tomar uno de las manzanas que había en la mesa. "Ah, hola mini Po…"
"Espera… ¡¿Po?!" Preguntaron ambos sorprendidos al ver un pequeño panda con un durazno en la boca, una manta sobre sus hombros y un frasco café en ambas manos.
"¡Oh no! ¡Po, se encogió!" Se lamentó Mantis.
"No te preocupes mini Po, iremos con el maestro Shifu y buscaremos una solución." Y apenas terminó de decir eso Mono, levanto en brazos al pequeño panda mientras fruncía el ceño.
"No me llamo mini Po."
"Lo sé, lo se… Pero tienes que entender que debido a tu estatura ahora serás llamado mini Po." Trato de tranquilizarlo Mantis e ignorando la mueca que el pequeño les regalaba antes de ir con el maestro Shifu.
"Sé que deje ese desinfectante por aquí." Volvió a rebuscar Grulla entre los estantes de aquella habitación. "Necesito desinfectar mi pico y…"
Su monólogo se vio interrumpido al escuchar unos pasos detrás de él, antes de darse media vuelta y encontrar un pequeño cachorro de tigre blanco, que no pasaba de 7 años, lo observaba sorprendido con una bolsa en ambas manos y una manzana en la boca.
"Ei… ¡Hola!" Lo saludó el pequeño después de masticar y tragar el pedazo de manzana que tenía en la boca, llevándose aquella bolsa detrás de él. "Es un hermoso día… ¿No es así?"
"Muy bien niño, te llevaré con el maestro Shifu y después le hablaremos a tu madre." Le avisó Grulla mientras tomaba en una mano aquella bolsa y en la otra una manita del cachorro.
"No por favor." Le suplicó el pequeño. "Todo menos decirle a mi mamá… ¡Nooooo! ¡La vida es cruel!"
"Muy bien, la sopa esta lista." Se dijo a si mismo Po mientras estaba a solo unos pasos frente al Salón de los Héroes. "Maestro Shifu ¿No quiere un poco de…? ¿Qué me perdí?"
Apenas entrar al lugar tuvo que voltear la cabeza para ver si no se había equivocado de lugar pero al parecer no era el caso, pero con solo tener aquel extraño escenario frente a él cualquiera pensaría lo mismo.
Grulla estaba sosteniendo de la mano un cachorro de tigre blanco que trataba de convencerlo que no le llamara a su madre, Víbora estaba hablando acaloradamente algo que ella solo podía entender mientras tenía una cachorra de leopardo de las nieves; Mono y Mantis tenían entre brazos un ¿cachorro de panda?; Tigresa no se veía por ningún lado… Y Shifu parecía que en cualquier momento iba a explotar.
"¿Pero qué…?"
"¡Juro que no fue mi culpa!" Gritaron ambos de cachorros de tigre y panda antes de señalar al otro. "¡Fue de él! ¡Yo soy inocente!"
La pequeña solo se llevó ambas manos a la cara mientras murmuraba: "No los conozco, no los conozco…"
Peor antes de que Po o cualquiera pudiera decir algo se escuchó la puerta siendo abierta nuevamente, dejando entrar a quien quiera que hubiera abierto la puerta.
"¡Víbora aun no encuentro al…!" Entró Tigresa, tratando de informar sobre que no había encontrado aquella pequeña figura. "¿Pero qué…?"
"Eso mismo digo yo." Murmuró Po a su amiga.
"¿Eso es un panda?" Preguntó anonadada viendo al pequeño antes de voltear a ver al panda 'adulto' que tenía al lado.
Como si sola la presencia de ambos guerreros en la habitación fuera la solución de calmar un poco aquella extraña escena los pequeños se calmaron al verlos, aunque más bien pareciera que vieron a un fantasma al ver a ambos juntos.
"Vamos a morir, vamos a morir…" Murmuraron los tres.
"Muy bien." Tomó la palabra el maestro Shifu, causando que todos voltearan a verlo. "Me gustaría saber qué diablos está pasando aquí. Y más vale que sea ahora."
Pero antes de que cualquiera pudiera pronunciar palabra entró una pequeña figura tarareando una melodía por la otra puerta, sin ser consciente de la cara de preocupación de los tres pequeños y al parecer sus acompañantes.
"No encontré el pegamento para…" Mencionó la pequeña mientras abría la puerta dejando a los adultos sorprendidos apenas la vieron.
Era otro cachorro de tigre, aunque eso no fue lo más sorprendente, no que va, sino porque era prácticamente una copia exacta de la felina pero en miniatura que tenían frente a todos ellos. Aunque la única diferencia es que la pequeña se veía como alrededor d años, vestía una blusa de manga larga de color azul y se veía más juguetona a causa de su edad…
"¡Oh no!" Exclamó Mono, llevándose ambas manos sobre su cabeza en el acto. "Tigresa se clono a sí misma."
La pequeña recorrió el lugar con la mirada mientras se asomaba por la puerta antes de sonreír y correr lo que sus piernitas le permitieron, pasando por la figuras de la mayoría que se encontraban ahí e ignorando sus expresiones sorprendidas o aquella extraña declaración por parte del simio.
"¡Volviste!" Gritó alegre mientras pasaba de largo a Tigresa dejando a todos sorprendidos y lanzarse a los brazos de Po. "¡Volviste!"
¿Tigresa no era su madre y la mantenía escondida debajo de su cama? ¿Y porque diablos se iba contra el panda? Esto ya era demasiado extraño para todos.
"¡Hey!" La saludó Po, mientras la pequeña se acomodaba en sus brazos. "¿Hola?"
"¡Papi volviste!" Le sonrió y le beso la mejilla un segundo después dejando a todos sorprendidos. "Te extrañe mucho."
Sinceramente había dejado a todos los adultos prácticamente petrificados en sus lugares al escuchar aquellas palabras de la pequeña. ¿Y a quién no?
¿Po, padre? ¿Y de una cachorra de tigre?
"Pa' enserio juro que ya estaba roto cuando lo tocamos." Tomó la palabra el cachorro de tigre, tomando a todos nuevamente por sorpresa.
"Espera." Trató de mantener la calma el viejo maestro del palacio. "¿Nos estas tratando de decir que Po es tu padre?"
"Sí." Respondió extrañado el pequeño. "Él es mi papá." Señalo el pequeño causando que todos voltearan a verlo. "Y ella es mi hermanita y el que está aquí." Señaló al pequeño panda. "Él es mi hermano menor también."
No sabía porque pero al escuchar aquellas palabras, Tigresa sintió una ligera punzada de molestia en el pecho. 'No saques conclusiones apresuradas, solo es una broma de mal gusto. Nada de qué preocuparse.'
"Panda…" Amenazó Shifu.
"¿Pero cómo es…?" Balbuceó Po mientras sentía todos los ojos sobre él. "¿Cómo es posible que yo tenga tres cachorros y yo no supiera?"
"Digo, el mini clon de Po te lo creo." Comentó Mantis mientras señalaba al pequeño.
"¡Oye!" Se quejó el pequeño, haciendo un puchero en el acto. "No soy mini clon."
"¿Pero y los otros dos?" Preguntó Mantis, ignorando el comentario del pequeño. "Y no olvidemos a esta pequeña que está aquí. Capaz y sea otra hija tuya."
"Él no es mi papá." Aclaró la pequeña leopardo, ahora tomando su turno de fruncir el ceño. "Es mi tío."
"Entonces." Comentó dulcemente Víbora dirigiéndose a la pequeña, más que nada para saber y de paso evitar que su maestro golpeara a Po en el acto. "¿Por qué dices que Po es tu tío?"
"Porque lo es." Respondió como si fuera lo más obvio del mundo.
"¿Y quién es tu madre?" Ahora fue el turno de Grulla preguntar.
"Mi mamá es Song." Le contestó alegre la cachorra antes de regalar una sonrisa. "¡Es una de las mejores mamás del mundo!"
"¿Pues no que era tu novia Po?" Preguntaron los chicos viendo a su amigo.
"Nunca fue mi novia, solo es una amiga." Se defendió el pobre panda aun cargando a la pequeña.
"Además mi tía regañaría a mi tío si alguna vez fueron novios." Respondió la pequeña leopardo, encogiéndose de hombros como si eso fuera lo más común del mundo.
"Y… ¿Por qué…?" Tigresa se aclaró ligeramente la garganta antes de continuar mientras forzaba una sonrisa. No era fácil digerir todo eso. "¿Por qué dices que saldría regañado Po?"
"Porque según de las novias locas de papá que casi tuvo." Le contestó el pequeño tigre. "Siempre dicen que todo terminaba en desastre…"
"Y no olvides las dos bodas fallidas de las dos novias locas de papá." Aportó el pequeño panda uniéndose a la conversación mientras ambas pequeñas afirmaban con la cabeza. "Incluso siempre nos lo dices mamá."
Lo último dejo prácticamente congelado a todos los adultos al escuchar aquellas palabras. De por sí ya era realmente sorprendente que Po, el panda más comelón, dormilón, dueño del título del Guerrero Dragón y un excelente cocinero de fideos fuera padre no de un cachorro sino de tres y, por si fuera poco, la madre de los pequeños era nada más y nada menos que una de las mejores estudiantes del Palacio de Jade, hija del respetado Maestro Shifu y la maestra del estilo del tigre mejor conocida como la Maestra Tigresa.
Po no sabía qué hacer, mientras veía nerviosamente a los cachorros frente a él esperando que dijeran algo como: '¡Ha! Cayeron en nuestra broma' y empezar a reír a carcajadas pero al parecer ese no era el caso.
Al contrario de Tigresa que, aunque estaba igual de sorprendida que los demás, sentía una pequeña satisfacción al saber que ella sería la madre de los pequeños y solo escuchar la palabra mamá se le calentaba el pecho.
"¿Pero cómo…?"
"Muy bien, quiero saber la historia completa." Interrumpió el maestro Shifu el balbuceo de sus alumnos mientras veía a los cuatro cachorros que ahora se encontraban frente a él. "Ahora."
"Bien, hace mucho tiempo había una tortuga llamada Oogway…" Empezó el pequeño panda.
"Eso no." Exclamó el viejo maestro mientras escuchaba las pequeñas risitas de sus alumnos.
"Se nota que es hijo de Po." Exclamó alegre Mono, ganándose la afirmación de los demás.
"Pues…" Tomó aire el pequeño tigre antes de empezar. "Estábamos jugando en el jardín del palacio mientras esperábamos a papá que llegará de su super misión de Guerrero Dragón y mi mamá y mis tíos estaban en el pueblo antes de que empezará a llover muy fuerte, como estábamos aburridos empezamos a revisar las viejas cosas del sótano buscando algunas cosas. Yo me dije a mi mismo 'Ryū, tienes que encontrar algo divertido que hacer' y encontramos en una bolsa un viejo xilófono que le regalaron a nuestros padres el día de su boda pero que solamente terminó ahí, Naomi alias la enana lo encontró y Rei quería tocarlo pero no encontrábamos las varitas para tocarla así que mejor empezamos a buscar y cuando Hikari las encontró empezamos a tocar, pero cuando lo tocamos muchas veces al azar se rompió y queríamos un poco de pegamento pero fuimos cruelmente llevados frente a nuestra madre pero vimos a mi papá que nos podría defender pero al parecer ellos no nos recuerdan y ustedes tampoco y esperamos que no nos dejen sin postre para la cena."
"Fin de la historia." Terminó de decir la pequeña tigresita que al parecer respondía al nombre de Naomi.
"Así que técnicamente encontraron un extraño xilófono." Comentó Grulla.
"Tocaron muchas veces." Se unió Víbora.
"Y al azar." Aclaró Mantis.
"Y muchas veces al parecer." Confirmó Mono.
"Hasta que lo rompieron." Agregó Tigresa.
"En un sótano que no sabía que existía." Terminó Po, ganándose varias miradas curiosas. "¿Qué? Yo no sabía que teníamos un sótano."
"Sip." Exclamaron los cuatro.
"Al parecer tendremos que resolver este problema." Exclamó cansinamente Shifu mientras se llevaba una mano a su frente, digiriendo la información que había recibido el día de hoy. "Necesitan regresa a su tiempo y yo necesito unas vacaciones."
"¿Y qué haremos con los pequeños?" Preguntó Víbora curiosa.
"Ustedes me ayudarán con reparar aquel xilófono que al parecer está en esa pequeña bolsa." Señalo aquella vieja bolsa que parecía olvidada hasta que lo menciono el panda rojo. "Po y Tigresa se encargarán de cuidar de los niños."
"Muy bien maestro Shifu." Todos hicieron una reverencia hacia su maestro.
"Y Po." Agregó Shifu una vez que todos salieron del lugar. "Si te acercas más de dos metros de Tigresa desearás haberte ido el día en que te conocí."
"S- sí maestro Shifu." Y sin más salió de ahí corriendo como si su existencia dependiera de ello, sin saber que a unos metros los pequeños estaban siendo interrogados por las únicas chicas del palacio.
"Así que… ¿Cómo terminaron juntos sus padres?" Preguntó curiosa Víbora mientras Tigresa escuchaba atentamente.
"Pues mi papá se declaró después de un accidente y tuvieron que darle mucho jugo…" Empezó a narrar Ryū, mientras se turnaban los cuatro en contar la historia sobre el inició de la relación de Tigresa con su mejor amigo Po.
