Capítulo 8: Dos Años Después…

Dos años han pasado, muchas cosas han pasaron, Ace fue asesinado en frente de Luffy y Nojiko, provocando que ninguno de los tres, también Sabo, regresaran a la villa y de allí no salieran por varios meses. Antes de la muerte de Ace nuevos nakamas se nos unieron a mi y a Luffy, un pequeño niño de quince años llamado Tony Tony Chopper, el medico, una mujer de unos veintiocho años de nombre Nico Robin, arqueóloga, un carpintero de nombre Franky de unos cinco años mayor que Robin y un músico que siempre llevaba un traje de esqueleto de nombre Brook.

Todos y cada uno de ellos intentaban consolar a los dos hermanos y yo mas que nada a mi hermana, puesto que ella, antes de que su amado fuera asesinado, iba a decirle que esperaba un bebé. Me sentí mal, por ambos, Nojiko había perdido a la persona que amaba y el bebé a un padre realmente maravilloso

Dos largos años nos mantuvimos ocultos en la villa, tratando de animarlos, en cuanto nacio el bebe de Nojiko, que fue varon y salio idéntico a su padre solo que con los cabellos de mi hermana, esta decidio llamarlo Ace en conmemoración a su padre. Ese adorable niño empezaba a curar poco a poco los corazones de Nojiko, Luffy y Sabo, quienes comenzaban a reir nuevamente.

Al no tener a Ace, no tenia sentido seguir viajando, asi que mi hermana decidio permanecer allí en la villa y criat a su hijo como cualquier madre común y corriente, Sabo regreso al lado de Koala, esta vez decidido a protegerla a toda costa. Finalmente, el sentido de aventura de Luffy se recupero y volvimos a nuestro viaje en busca de nuevos desafíos.

—Luffy…Ace estaría orgulloso de ti en estos momentos…—sonreí acercándome a el.

—Si, se que él no le gustaría verme asi—musito colocando su sombrero en su cabeza.

—Oye, nunca te pregunte…¿De donde sacaste el sombrero?—cuestione.

—Un pirata…que me salvo hace años atrás—respondio Luffy.

Desde que volvimos a surcar los mares mis sentimientos hacia Luffy comenzaron a cambiar, a decir verdad los dos cambiamos mucho en estos dos años, él se había vuelto mas fuerte, mas alto, un poco mas serio y maduro, en su pecho ahora yacia una cicatriz en forma de cruz producto del asesino de Ace.

Cada tanto notaba a Luffy frustrado mientras se tocaba esa cicatriz, muchas veces pensó en quitarse la vida para estar junto a Ace, pero tato yo como el resto de la tripulación se lo impedíamos. Aunque esas ideas locas se le fueron de la mente, aun no lo supera, pero sabe que puede contar con nosotros, pues somos sus nakamas.

—Nami…gracias…—agradeció Luffy tomándome de las manos—De no ser por ti, jamas hubiera superado lo de Ace.

—Eres mi mejor amigo Luffy, sabes que siempre estare contigo—musite abrazandolo, cosa que el me correspondio.