¡Aquí va el capítulo nº 4!
Aclaraciones:
- diálogos y acciones-
- pensamientos de los personajes -
------------------------- cambio de personaje en una misma escena
_____________________ cambio escena
Los personajes de este fic no me pertenecen, son de Masashi Kishimoto, pero la historia es producto de mi cabecita n_n
Confesiones
.
.
Había pasado exactamente una hora desde que habíamos llegado a mi departamento, y todo era un completo silencio... Quería preguntarle tantas cosas, como por qué conocía a esa perra de Karin y por qué se había visto envuelta en una situación tan incómoda como aquella en la que la encontré... Estaba comenzando a sospechar demasiadas cosas irracionales como para continuar con la duda, pero... ¿por qué demonios me importaba lo que pasara en su vida?. Ella era una completa desconocida hace un par de días y ahora me preocupaba enormemente lo que pasara por su cabeza... Todo esto me está sacando de quisio... nunca antes me había sentido así, y es demasiado molesto no saber el por qué...
Avanzo lentamente hasta mi habitación, donde se encontraba Sakura mimando a su perro. Era casi hipnotizante para mí verla allí, sentada, irradiando dulzura por cada uno de sus poros y tornando el ambiente en uno plácido y acogedor. En verdad que no sabía qué era lo que tenía esta mujer... ¿qué acaso la experiencia no me había enseñado que todas eran iguales?. Si eso era cierto, ¿por qué no podía mantener la mente fría como con las demás?... Era hora de averiguarlo...
- Sakura - exclamo con un profundo tono de voz. Un respingo de su diminuto cuerpo me da a entender que no había sentido mi presencia en la habitación hasta este momento
- (suspiro) Me asustaste... ¿sucede algo? - me mira fijamente con sus profundos y espectantes ojos verdes
- Quisiera saber qué sucedió exactamente en la plaza... - noto cómo el destello que antes poseían sus orbes se apaga de golpe, dándole un semblante sombrío a todo su rostro, a pesar de que en sus labios se anidaba una tímida sonrisa
- Es... es una larga historia... - responde con voz temblorosa
- Tengo tiempo... - digo sin apartar mi vista de ella
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Me sorprende de sobremanera que él quisiera saber el por qué de todo lo que había sucedido. Conocía a este chico sólo hace unos días y ni siquiera el idiota que anteriormente tenía por novio se había interesado en algo que no tuviera que ver consigo mismo... Dudo un poco antes de iniciar algún tipo de relato, ¿podría acaso este chico ser más sencible de lo que aparentaba?. Sasuke se sienta en el piso frente a mí
- Te escucho - algo dentro de mí da un vuelco, alterando mi respiración y mi ritmo cardíaco. Su profunda mirada negra se fija en cada movimiento que realizo, dándome a entender que poseía toda su atención.
- Bueno... la mujer con la que me viste, Karin, es... - hago un poco de silencio. A pesar de que ya ha pasado un poco más de un año desde que todo sucedió, no podría decir que el tema está superado... - es la razón por la cual mi anterior novio me dejó...
- ¿Por ella?... Hn... tu ex novio debe haber estado bastante ciego... - una sonrisa se dibuja en mis labios
- Para ser sincera, encuentro bastante razonable su desición... - veo como Sasuke hace una mueca de desagrado ante mi comentario - Yo no era suficiente mujer para él...
- ¿Disculpa? - replica con un tono prácticamente de enfado
- Él estaba buscando una relación con una mujer, no con una niña sin experiencia como yo... - noto como relaja un poco su semblante - Desde que lo conocí, las circunstancias no estuvieron a nuestro favor... - comienzo, así, resignada el relato de mi vida, con la mirada gacha y mis manos entretenidas jugando con el pelaje de mi perro - Partí siendo su amiga de un modo bastante curioso. Él venía del extranjero y el único idioma que dominaba, además del nativo, era el inglés. Por cosas del destino, cuando yo trabajaba en una multitienda, tuve que atenderlo por ser la única que hablaba inglés decentemente, y desde ese momento comenzamos a frecuentarnos. Durante todo un año fuimos amigos y, un día, me pidió que fuera su novia, lo que acepté gustosa. A los pocos meses nuestra relación se vio afectada por los constantes comentarios de su madre, que insinuaba que yo sólo estaba con él por el dinero y que no quería nada más que aprovecharme de su fortuna. Nunca supe con certeza en qué se desempeñaba su familia, a la cual él ayudaba, pero era fácil apreciar, al momento de ir por primera vez a su casa, que era un negocio bastante próspero, que les daba muchísimo dinero. Por otro lado, mis padres estaban cansados de tantas presiones por parte de la familia de mi entonces novio para que rompiéramos nuestra relación y continuáramos nuestros caminos por separado... incluso estaban dispuestos a darnos una compensación económica para que yo desapareciera de sus vidas, situación que enfureció a mis padres. Mientras todo esto ocurría, a los cinco meses de relación, mi novio me propone matrimonio, aceptando de inmediato. Ante esto, mis padres pusieron el grito en el cielo, no sólo porque me iba a casar a la edad de 17 años, si no por la persona con la que había decidido pasar el resto de mi vida. No pude más con todo el lío que se estaba formando, por lo que tomé mis cosas y me dispuse a vivir con un compañero de Universidad de ese entonces. Mi cumpleaños nº18 tuve que pasarlo lejos de mi familia y amigos, sólo pude estar con mis compañero de Universidad en esa fecha, ya que con mi novio habíamos decidido fingir un distanciamiento y vernos a escondidas para que las aguas se calmaran en nuestras familias. Pasó un mes y, después de las penurias por estar lejos de mi hogar, volví a vivir con mis padres, con la mentira de que ya todo había acabado y que nunca más volvería a ver a aquel sujeto. Así estuvimos aproximadamente seis meses, hasta que fuimos descubiertos por unas cartas escritas por mí que encontraron en la casa de mi novio. Para ese entonces, el final del año se estaba acercando, por lo que me encontraba en los exámenes finales de mi primer año de Medicina. Todo el revuelo que causó la noticia en ambas familias hizo que no pudiera concentrarme y no sacar las notas relucientes que deseaba al final. Notando que las cosas iban a empeorar aún más, ya que no estaba dispuesta a dejar a la persona que amaba por supociciones estúpidas, decidí congelar mi carrera y comenzar a trabajar para poder salir de mi casa. No me costó mucho trabajo encontrar un lugar donde viivr, ya que, una amiga mía que vivía sola con su abuelo, me ofreció un espacio en su hogar de forma gratis hasta que yo tuviera mi primer pago como para poder aportar algo.
Hago un pequeño receso en toda la larga historia, pensando que tal vez Sasuke ya estaba bastante aburrido con todo mi blablabla. Sin embargo, al levantar mi vista, me encuentro con aquellos negros ojos que me cautivaron desde la primera vez, mirándome espectantes, esperando que mi relato continuara. Nerviosa, regreso a mi labor de acariciar a mi mascota, ya que mantener un contacto visual con Sasuke es una misión que aún no he podido llevar a cabo.
- Las cosas se estaban dando bastante bien, seguíamos frecuentándonos de forma oculta, ya que él continuaba viviendo con sus padres... Así pasó todo un año, mientras yo tenía rondando por mi cabeza el estudiar la carrera que siempre había soñado: Educación Física. Mi fuerte siempre habían sido los deportes y, desde pequeña, mi sueño había sido entrenar a aquellas personas que quisieran practicar algún deporte, así como especializarme y obtener, más adelante, un título de Medicina Deportiva. A los tres meses de estar fuera de casa, regresé nuevamente con mis padres, mentiendo una vez más, argumentando que ya nada ocurría entre nosotros. Con esto, tenía la esperanza de que, al siguiente año, pudiera entrar a estudiar lo que tanto deseaba... Sin embargo, todos mis sueños se vieron derrumbados al momento de comentarle a mi entonces novio la idea de irme a estudiar fuera de la ciudad en busca de una mejor Universidad, obteniendo una rotunda negativa como respuesta a mi búsqueda de apoyo. Desde ese punto, todo lo que pudo haber parecido hermoso y un fruto de la lucha por amor comenzaba a tomar su verdadera forma. Mis padres ya no confiaban en mi palabra, y no los culpaba por ello, mientras mi novio estaba tremendamente enfadado por mi desición de irme lejos. Con una enorme carga emocional, siendo yo la que perdía todo dentro de este juego ya que la familia de mi ex quedaba completamente tranquila y actuando como si nada hubiera sucedido cuando le decía que ya nada sabía de mí, comencé a caer en una especie de depresión. Lo que era alegría, en un segundo se transformaba en lágrimas dentro de mí, no era capaz de controlar mis emociones y me volví una persona muy inestable... Siempre creí que todo lo hecho me había transformado en alguien más fuerte, pero fue entonces cuando comprendí que simplemente había puesto sobre mi rostro una máscara para aparentar aquello de lo cual carecía, guardando lo que realmente sentía dentro de mí, viéndome transformada en una verdadera bomba de tiempo que decidió explotar en ese preciso segundo. Ya no sonreía como antes, no era aquella alegre niña que irradiaba felicidad. La relación me había consumido a tal punto que me convertí en una persona cínica en cuanto a sus emociones, intentando continuar con su misión de guardar sus verdaderos sentimientos para no preocupar a los demás y seguir con el maravilloso cuento de hadas que se había inventado... pero toda la situación me superó y no podía continuar, habían sido dos años de completa lucha con la que ya no podía cargar... Estaba decidia, todo esto debía terminar de una buena vez... pero al momento de comenzar mi discurso, sus palabras practicamente de súplica no me permitieron continuar... Preferí seguir cargando con el daño que me probocaba aquella prohibida relación, todo con tal de no arrebatarle lo que él decía era su felicidad: estar conmigo...
Lágrimas comenzaron a agolparse en mis ojos al recordar lo que luego de eso sucedió... No quería llorar... no estaba dispuesta a continuar regalándole mis lágrimas a un infeliz que no se las merecía... pero era algo que no podía controlar. Siento como Sasuke se acerca desde su posición un poco más para quedar muy cerca de mí. Aquella cálida sensación que me transmitía su cuerpo a tan corta distancia me llenaba de una paz increíble... era como si me abrazara sólo con su presencia, haciéndome sentir protegida. Paso mis manos por mis ojos para evitar que más lágrimas caigan
- Pasó un mes exacto desde ese acontecimiento y los papeles comenzaban a invertirse. Dos semanas antes de que cumpliéramos dos años y dos meses, sentía por fin que disfrutaba la relación. Cada segundo a su lado era maravilloso, lleno de lo que pensaba que era amor, hablábamos de nuestros planes de casarnos al año siguiente, buscar un lugar donde vivir y cosas así. Pero, repentinamente, su actitud cambió, volviéndose una persona mucho más fría y desatenta sin ninguna razón aparente. Se había transformado en su costumbre restregarme en la cara la actitud que había tenido cuando me encontraba mal emocionalmente, lo fría que había sido y lo poco que me había importado cómo se sentía él. Todo eso comenzó a destruirme poco a poco, trayendo nuevamente aquellas amargas sensaciones que tanto me había costado dejar atrás por el bien de nuestra relación... A pesar de suplicar aún más de lo que él había hecho, exactamete a los dos años y dos meses de relación decide, cruelmente, informarme que había encontrado a alguien más y que ya no quería seguir a mi lado. Sin la más mínima delicadeza, me presenta a su nueva novia, mientras yo me deshacía en lágrimas a sus pies... Todas las promesas quedaron rotas, al igual que mi corazón, en ese preciso momento, derribando todas mis ilusiones y sueños que había forjado a su lado. - veo como los puños de Sasuke se cierran con fuerza sobre sus piernas, mientras un leve temblor se apodera de ellos - Durante los siguientes meses, su misión fue aparecerse de la mano con su novia por todos los lados donde yo pudiera encontrarme, dándole cada vez más profundidad a las heridas que poseía y al dolor que sentía. Como si aquello no fuera suficiente, constantemente me llegaban mensajes de texto diciéndome que me extrañaba, que necesitaba estar y hablar conmigo, pero cuando ponía mínimamente uno de mis pies en su trampa, se encargaba de destruirme con comentarios de lo maravillosa que era su relación y la perfecta mujer que se había encontrado... no como yo, que era una simple niña que no había sido capaz de entregar nada por él...
Siento cómo mi voz se quiebra al pronunciar la última frase, siéndome imposible continuar. Pongo mis manos sobre el piso, intentando mantenerme en posición, mientras lágrimas caían descontroladas por mis mejillas. Desde un comienzo había sido mala idea recordar aquel doloroso pasado pero, por algún motivo, quería rememorarlo por Sasuke-kun...
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Ira, rabia, impotencia... daba la impresión de que todos esos sentimientos que me llenaban eran precisamente los que ella no podía experimentar aunque lo quisiera. Noto cómo sus hombros comienzan a temblar, señal clara de que intenta reprimir su llanto sin mucho éxito... Sin pensarlo mucho, acorto repentinamente la mínima distancia que nos separaba, obteniendo como respuesta un rostro completamente sorprendido y un tembloroso cuerpo apresado entre mi cuerpo y mi cama
- ¿Cómo es que, a pesar de todo eso que te ha ocurrido, entras como si nada al departamento de alguien que apenas conoces?- siento como su cuerpo se tensa ante mi comentario - ¿Acaso no temes que pueda hacerte algo? - un brillo especial se asoma en sus enrojecidas orbes verdes
- Confío en tí... Sasuke-kun - y me sonría de una forma dulce y sincera
- Es increíble como esta chica no conoce absolutamente nada de mí... pero siempre dice lo que necesito oir...
Como si fuera lo más natural del mundo, acaricio suavemente su mejilla con mi mano, borrando con mi pulgar el rastro que sus lágrimas habían dejado. Ella simplemente me mira sorprendida, mientras lentamente acerco mi rostro al de ella... Con cada segundo que pasaba a su lado, más incomprensible se tornaba lo que provocaba en mí. A pesar de eso, no podía retroceder. Nuestra respiración aumentaba a la par con la distancia que ya escaseaba, mientras ella apoyaba firmemente su cabeza contra mi cama, como conciente de lo que está por suceder. Entrecierro mis ojos, mientras mis labios ya palpan los suyos, entonces...
- ¡Ya estoy en casa! - escucho el estrepitoso grito de mi nuevo compañero de habitación
Alejo un poco mi rostro, mientras bajo mi cabeza para intentar controlar la fuerza asesina que me invadía por ser tan "oportuno". Levanto levemente mi vista, para encontrarme con Sakura mirándome tiernamente mientras se mordía el labio inferior, para luego regalarme una sonrisa. Un suspiro se escapa de mis labios.
- Puedes quedarte cuanto desees - beso su frente, me levanto y me dirijo hacia el recibidor, donde lo primero que veo es una rubia cabellera - ¿Podrías controlar tu volumen Usuratonkashi?, me alteras...
- ¡¡¿Cómo acabas de llamarme Teme?!!, ¡¡repítelo!!
- U-su-ra-ton-ka-shi
- ¡Ya verás, tú mal-... ¡Sakura-chan! - su actitud cambia completamente al ver a Sakura aparecer por el umbral de mi habitación - ¿Sasuke-teme te ha tratado bien?, ¿te ha hecho algo malo? - aparece una venita en mi cien
- ¡Eh!... ¡n-no!, ¡no ha pasado absolutamente nada!... yo... ya me tengo que ir... Mu-muchas gracias por todo Sasuke-kun - se acerca repentinamente a mí y besa mi mejilla - ¡No-nos vemos! - y desaparece rápidamente por la puerta de entrada
Después de eso, podía sentir de fondo los chillidos de Naruto de una forma incomprensible, mientras mi mirada continuaba fija en el lugar por donde aquella pelirosa se había marchado y llevaba lentamente mi mano hacia mi mejilla...
- Definitivamente no sé qué tipo de magia usas para provocar sensaciones desconocidas en mí... pero me gusta...
Uf!, al fin he terminado el cuarto capítulo, ¡espero que sea de su agrado!
Cualquier duda, consulta, reclamo, sugerencia, en los review... ¿me regalan uno? :)
