Capítulo 3: Amigo
Era simple, un asesino, una tigresa vestida de forma inapropiada y veinte ninjas…
Connor tenía su mano en su espalda, como si fuera a sacar una espada, Lía no sabía qué hacer, y en un abrir y cerrar de ojos cuatro de los matones de negro se abalanzaron hacia la pareja, el asesino arrojó cuatro cuchillos arrojadizos y cayeron tres cuerpos a sus pies, el otro intentó cortarle la cabeza, pero él fue más rápido, se agachó y le undió una daga en el pecho, ya iban cuatro muertos y Lía aún no reaccionaba, al principio por la idea de que alguien contrató a un grupo de mercenarios para matarla a ella y a su amigo, pero luego por ver tanta cantidad de sangre correr bajo sus pies, jamás había visto sangre ajena, la menos no provocada por algo con filo…
-¿No me piensas ayudar?- preguntó Connor
Ella no respondió, ya lo había visto matar a alguien, y no sentía nada por eso, pero en ese momento ni siquiera podía mirarlo, el color rojo tiñendo el suelo, los cuerpos sin vida que yacían en la calle, el olor de la sangre, era demasiado para ella, simplemente no podía soportarlo, tenía nauseas, y sentía que se desmallaría… Otros cuatro corrieron nuevamente hacia ellos, pero esta vez dos fueron hacia él y los otros dos hacia ella, intentó defenderse, recibiendo golpes de espadas y devolviendo patadas horizontales, sus esfuerzos eran en vano, y estaba cada vez más cansada, llegó el momento en el que le faltaban las fuerzas para seguir, pues sus atacantes eran realmente fuertes; finalmente, luego de bloquear una patada, quedó mal parada, perdió el equilibrio y calló sentada, uno de ellos le dio un espadazo en la cara, dejándole un corte horizontal desde el pómulo derecho hacia abajo, Lía lanzó un fuerte grito dejando aturdidos a sus atacantes, el que le cortó la cara le clavó una garra en la pierna derecha y le hiso un profundo corte hasta la rodilla, Lía no paraba de gritar, el dolor era insoportable, intentó pararse, pero una fuerte patada la dejó tendida en el suelo, las lágrimas le caían del ardor que sentía en su pierna y en la cara…
Por otro lado, Connor estaba bastante ocupado, uno le atacaba de un costado y el otro le atacaba desde el otro costado, llevaba ya unos cuantos cortes en las piernas y en los brazos, podía defenderse, pero no le era fácil, además ya no tenía armas, nada salvo la hoja oculta, hasta ahora sin ser usada, logró contra atacar en un torpe movimiento de uno de los rivales y le propinó un poderoso puñetazo en la tráquea rompiéndosela, haciendo que su enemigo se ahogue en su propia sangre, luego le pateó fuertemente la entrepierna al otro haciendo que caiga de rodillas, le arrebató las sais y se las clavó en la espalda, inmediatamente corrió hacia su amiga, tomó del cuello a uno de los que la torturaban y lo lanzó contra una pared, tomó la katana que se le había caído al ninja y le cortó la tráquea, el otro no dudó, levantó a Lía, se colocó detrás de ella y le puso su espada en el cuello, el asesino levantó su mano libre, hizo como si apuntara a la cabeza del rival, sin bajar su brazo movió su cabeza y la tigresa le dio un codazo en el abdomen al ninja y tras un sonido parecido a una explosión salió disparado de la muñeca de Connor una especie de cuchillito que se clavó en la frente del atacante, Lía sintió un ardor en su pecho, los ojos le cambiaron de forma, era una sensación imparable, amenazadora para su conciencia, en pocas palabras, perdió su control y se convirtió temporalmente en una máquina de matar, tomó la espada del recién abatido ninja y con sus garras cortó un extremo del vestido para moverse mejor, encaró al grupo de mercenarios en cuatro patas con un profundo enojo, todas las rabias, todas las reacciones agresivas las había guardado por mucho tiempo hasta que explotó en forma de una implacable sed de sangre(cierta gente sufre de estos arranques, que llegan a un punto tal de ira que simplemente no pueden controlar sus instintos depredadores, porque después de todo los humanos somos, bueno, animales), esquivó fácilmente una patada giratoria y le propinó un rodillazo en el mentón dejándolo invalido en el suelo, el segundo desafortunado no hizo tiempo a moverse que ya tenía la espada de Connor atravesada lateralmente en el cuello, ella clavó su nueva espada en el cráneo de otro ninja, esta vez eran ellos los traumados, él saltó sobre uno y le dio múltiples cuchillazos en el pecho, ella saltó sobre otro también, pero lo que hizo traumó hasta al tan temido asesino, le arrancó la yugular con sus dientes(recordemos que Lía no tiene colmillos, osea que le mordió muy fuerte) y la escupió, su boca, tan bonita y fina, estaba cubierta de sangre…
Salieron corriendo los demás restantes, pero Lía tomó unas kunais de las ropas de un cadáver y las arrojó con tal precisión que ninguno de los cobardes logró seguir de pie, o al menos, con vida…
Connor dudó entre correr, felicitarla o no hacer nada, al fin y al cabo ella era solo "un poquito" más sanguinaria…
-¿Te sientes bien?- habló él…
Ella estaba de espaldas a él, dio media vuelta y lo miró de pies a cabeza hasta clavarse en sus ojos, ahora eran un verde claro casi celeste, y se veían preocupados, no por él mismo, sino por ella, notó eso e intentó darle vuelta al asunto, aún estaba en sus momentos oscuros, como si su "luz" hubiera sido enterrada en ella misma temporalmente mientras que su "oscuridad" hacía de las suyas…
-¿Crees que me siento mal?, jajaja, nunca he estado mejor, gracias a ti…
Él empezó a pensar que ella estaba borracha pero no habían tomado alcohol; mientras, ella se le acercaba moviendo las caderas y con mirada "seductora", lo cual solo logró asustarlo aún más…
-"Ella no es así, algo le pasa…"- comentó la luz de Connor…
-"No, en serio?, es más que obvio que su lado oscuro ha salido y por lo visto tiene deseos hacia ti, odio decirlo amigo, pero aléjate de ella, no me agrada nada…"- habló su oscuridad…
-Entonces, me acompañas a casa? Tengo trabajitos que hacer…- esta frase la dijo arrastrando las letras como para aclarar que habla en "ese" sentido…
-Te veo mañana…- dijo Connor dando media vuelta e intentando irse pero Lía lo tomó del hombro y lo trajo hacia ella, le quitó la capucha e intentó besarlo para convencerlo, pero él estaba más que seguro de no querer ir con ella así que se hizo hacia atrás y le tapó la boca…- esta no eres tu Lía, si voy a salir contigo será cuando estés cuerda…- ese fue el último comentario de Connor…
Lía se recuperaba poco a poco pero su maldad aún tenía el control, y por demás de fuerte era astuta, y haría lo que fuera necesario para tenerlo en su cama y amanecer con él; mientras ella organizaba un plan para saciar sus necesidades con el humano, Connor se alejaba por las calles sin siquiera mirar hacia artrás…
-¡Connor!, me siento mal, necesito ayuda…- llamó Lía
-Son los cortes, estarás mejor si visitas a un médico…- respondió Connor…
A pesar de que aún estaba en su lado oscuro realmente estaba mal, tenía un corte en la cara, muchos más por todo el cuerpo y una hemorragia en la pierna derecha, intentaba decírselo pero él no le creía, tras el comportamiento que había tenido poco antes era de esperar que no le creyera. Ella no pudo evitar desmallarse, había perdido mucha sangre...
Connor volteó a verla tras escuchar un fuerte golpe en el suelo y allí yacía inconsciente, corrió hacia ella, la cargó al estilo "novia" y corrió lo más rápido que sus piernas le permitieron, él también estaba muy lastimado pero no le interesaba, la salud de su amiga era lo único que le importaba en ese momento. Al llegar al hospital inmediatamente la llevó a la sala de emergencias sin pedir permiso ni nada por el estilo, lo estaban por echar pero notaron dos cosas, una era que cargaba con la famosa hija del Guerrero dragón inconsciente y cubierta de sangre, y la otra(cosa que ni él se había percatado) era que no llevaba capucha, osea que su rostro estaba a plena vista, los médicos lo tomaron como un milagro, un ser de una raza casi extinta llevó a Lía al hospital justo a tiempo para salvarla de la muerte…
Tras hacer una respetuosa reverencia hacia el humano cargaron a la tigresa en una camilla y la llevaron a la sala de operaciones, finalmente uno de los médicos le pidió respetuosamente que se retire y que se haga limpiar las heridas, pero él solo responde…
-No me voy de aquí hasta que ella despierte…- el personal del hospital no le podía prohibir su deseo, así que si no lo podían sacar lo usarían como uno de ellos, para que ayude…
-Ha perdido mucha sangre, necesitamos donaciones para que sobreviva…- dijo uno de los doctores pero antes de que hubieran dicho o hecho algo, Connor alzó su brazo y se ofreció a quitarse sangre para Lía…
Estuvieron toda la noche cociendo las heridas y dándole sangre, pero finalmente terminaron al amanecer…
La noche anterior mucha gente había visto a un humano cargar en brazos a la sexta furiosa, y la noticia se propagó por casi todo el valle, así que había una gran multitud esperando fuera del hospital para ver al tan esperado humano y a la herida Lía…
Pero en lugar de ellos salió un puma y le gritó a la gente a un estilo "Frankenstein"…
-¡ESTÁ VIVAAAAA!-
-Queremos verlos a ambos idiota!- gritó uno de los ciudadanos impaciente…
-Vale, perdón, no pude evitar decirlo, pero están dormidos, cuando despierten les diremos, ahora vallan a sus casas, gracias…- terminó el médico…
Acto seguido todos se fueron, completamente desilusionados a sus hogares, toda una mañana esperando con cara de… O_O , para tener que irse
POR OTRO LADO…
Estaba acostado boca arriba sin prendas en el torso y sin calzado, miraba sin mirar, imaginándose a sí mismo como un sicario, siendo entrenado severamente, sintiéndose parte de una hermandad donde no hay traiciones y todos se protegen entre sí; En ese momento aún era de noche, no tenía idea de que hora era, pero no le importaba, solo quería estar a su lado, se sentía… tranquilo, completamente despreocupado, a pesar de su bajo estado social, de haber pasado de ser el hijo del banquero a ser un campesino cualquiera, viviendo en un lugar donde apenas podían dormir, se sentía más o menos bien, solo algo vacío dado su estado y con intenciones de ser alguien más importante; Distraído con sus pensamientos no escuchó su comentario…
-¿Será peligroso?- le preguntó ella sin recibir respuesta-… Connor!
-¿Hum?-
-¿La vida en la liga de las sombras es peligrosa?- volvió a preguntar…
Quiso reírse por ese inocente comentario de parte de su novia, pero su cara de angustia decía claramente que no estaba para bromas así que le respondió…
-De no serlo no pagarían tanto…-
-Podrías ir a la armada, allí recibirías una paga digna y no te arriesgarías…- siguió ella…
La miró de reojo, pero sin voltearse a verla de frente y comentó…
-No, por cada moneda que gano yo los superiores ganan seiscientas, así no se hace una fortuna…- la voz de Connor sonaba amargada, claramente no quería hablar sobre la armada…
-No nos sirve una fortuna…-
Él se sentó en la cama y la miró a los ojos, quería que supiera que estaba convencido de eso y que no se haría para atrás hasta lograr conseguir lo que quería…
-No es por necesidad, amor… Quiero comida que no me enferme, quiero paredes que protejan del viento, quiero una vida decente, para los dos, y si tenemos suerte algún día…-antes de continuar posó su mano en el abdomen de su querida- será para los tres…
Él quitó la mano de donde la había dejado y ella desvió la mirada, sus objetivos eran nobles, pero requerían muchos sacrificios para alcanzarlos…
-¿Cuánto tiempo piensas quedarte con esos asesinos?-
-Seis meses calculo, un año a lo mucho…-
-Vale, pero no más que un año, prométemelo…-
Él no supo que decir, sus planes desafiaban lo dicho y la promesa también, así que se limitó a cerrar los ojos y a darle la espalda…
Connor despertó sobresaltado en una silla al costado de una cama donde Lía parecía dormir tranquilamente, se tardó unos minutos en orientarse, en convencerse que ya no estaba en esa cabaña y que estaba en el hospital…
-"Solo fue un sueño, solo un sueño"- se repetía mentalmente…
-"¿Lo fue?"-
-"Que quieres decir"-
-"Ambos sabemos que no es un sueño"-
-"Si, como digas"-
-Solo un sueño- volvió a repetir, esta voz en voz alta…
Lía llevaba despierta horas, escuchando las historias de su amigo que relataba inconscientemente entre sus sueños, no entendía muy bien de que trataban, pero logró descifrar algunas palabras tales como "amor", "vida decente", "para los tres", y "un año", al principio creyó que se trataba de un simple sueño, pero al ver la histeria de Connor al despertar y que se repetía a si mismo que "era un sueño" comenzó a suponer que podía ser algo más que un simple sueño, tal vez era un momento vivido en su pasado, sea como fuera, quería averiguarlo…
-Qué es solo un sueño?- preguntó Lía asustando a su compañero quien creía que seguía dormida…
-N… Nada que… Te incumba a ti y a tu narizota…- se apresuró a contestar…
-Jajajaaa! Te atrapé, ahora me lo dices…-
-Es personal-
-Somos amigos, ¿no?, puedes contarme lo que sea-
-Esto es algo que no puedo contarte, no al menos ahora…
-¿Qué pasa, no confías en mí?-
-A ser sincero… No, no confío lo suficiente en ti- eso pareció afectarle a su amiga, así que decidió explicarse mejor…-, mira, la experiencia me ha demostrado que los amigos de verdad no existen, me he sacrificado toda la vida por mis amigos, recibiendo castigos inimaginables para salvarlos, pero para agradecerme se salvan el pellejo a ellos mismos y me traicionan, no importa cuánto uno se esfuerce, las posibilidades de encontrar un amigo de verdad son de una en un millón veinticuatro mil sesenta y ocho…-
-Pero yo, yo soy diferente…- habló Lía aún dolida por el comentario de su "amigo"…
-No veo las pruebas…- dicho esto desvió la mirada y se puso la capucha…
Ella realmente creía que eran amigos, a pesar de que se conocían desde hace apenas un par de días, ella lo consideraba un amigo del corazón, e incluso, algo más. Decidió demostrarle su confianza con la historia más triste que pudo recordar…
-Desde pequeña quería hacer amigos, quería a alguien que me escuche y me entienda, quería alguien con quien hablar y compartir momentos, pero solo recibía burlas y humillaciones, solo por ser una "degeneración", según los otros niños, por ser mitad tigresa y mitad panda, por no tener garras afiladas ni colmillos, siempre que ponía un pie en el valle me insultaban y me agredían…- Connor no podía dejar de escuchar, se sentía simplemente atraído por la triste historia que le había tocar vivir a una hermosa chica como Lía(sé que alguno va a escribirme un… "Jajáh, este tío es un estúpido esta no es una historia triste, XD", pero pónganse en su lugar, rechazado por la sociedad y siendo víctima constante de agresiones físicas y verbales, es algo muy deprimente, yo mismo soy víctima de esto, y créanme si les digo que es muy triste)- me decían cosas como "monstruo" por ser una mezcla entre razas, "machona" porque siempre y hasta ahora me fascinan las figuras de acción, y "porquería" por ser diferente, por no tener los mismos gustos que los demás…- Él ya no pudo evitarlo, se acomodó de tal forma que quedó sentado mirando hacia la cama y la miró a los ojos, con una expresión que exclamaba un "te entiendo", pero ella aún tenía la mirada baja, al fin y al cabo él sufrió lo mismo por ser un humano…- por las tardes y las noches me gustaba subir al durazno de nombre largo(Durazno de la Sabiduría Celestial) y mirar a los niños jugar en sus casas o en la calle con sus amigos, y me hacía la idea de que algún día yo viviría algo así, he vivido mi vida sola, sin amigos y casi sin familia ya que viven viajando, y finalmente apareces tú, un chico que no se aleja de mí, que no me insulta, que me comprende, que me hizo divertir desde el… Desde el segundo encuentro, logrando sacarme una sonrisa con un simple chiste y logrando sonrojarme más de una vez…- se detuvo para mirarlo, para verificar que al menos la había escuchado, fue grande la emoción al ver que se había sentado de frente a ella y que no le quitaba los ojos de encima, entonces, siguió…- Yo tampoco creí en la amistad, hasta que te conocí, vi que eras diferente, que eras como yo, que compartimos casi los mismos gustos, y yo, a pesar de conocerte desde hace poco, no te ocultaría nada, y me imaginé tu tampoco lo harías, pero me equivoqué…-
-Yo…- suspiró antes de confesarle algo- Yo… Yo te entiendo, pero ese sueño es algo que realmente no puedo revelarte ahora, es muy personal, aún más que lo de mi familia, solo, espera a mañana, y te juro por el poco honor que me queda que te lo voy a contar…- tras decir eso, Lía, no pudo evitar sonreír y alzar la mano para quitarle la capucha…
-Te ves más guapo sin eso…-
Estuvo a punto de impedírselo, pero aunque le costara admitirlo, ella le daba confianza, más de lo que pensaba, y quedó su rostro al aire, momentos después se iluminó por los primeros rayos de luz que entraban por la ventana…
-Gracias, ahora vístete, dijeron que cuando despertaras podíamos irnos…-
Connor se dio la vuelta y esperó a que ella se terminara de cambiar, con ropa del hospital(pantalón largo gris y remera suelta blanca), estaban a punto de salir cuando algo llamó su atención, gente acumulada afuera esperando para verlos, no dudaron en buscar una salida trasera, la cuál encontraron tras recorrer el hospital por media hora, subieron al techo más cercano y escaparon con rumbo al Palacio de Jade…
MIENTRAS, CERCA DEL VALLE…
-LES DIJE QUE YO NO FUI!- exclamó Mantis..
-No, claro que no, simplemente encontramos a un insecto idéntico a ti husmeando en la mochila de Po…- respondió Víbora…
-Y terminándose la comida que quedaba…- siguió Tigresa…
-Pero… Perooo… Pero Mono me desafió!.- se excusó el insecto…
-¡Cierra la boca, bicho!...- exclamó alarmado Mono…
-Ahora que lo pienso… Mono, Mantis y Grulla estuvieron casi toda la noche mirándonos con una de esas miradas que hacen antes de hacer alguna de sus travesuras…- agregó Po…
-Y ahora caigo yo- comentó Grulla desanimado…
-No te ofendas, al fin y al cabo es cierto…- comentó divertida Víbora
-¿De qué lado estás?- volvió a comentar aún más desanimado…
Llevaban discutiendo toda la noche y parte de la mañana, todos habían quedado con hambre, sobre todo Po, el estómago tronaba tan fuerte que parecía que se avecinaba una tormenta, pero finalmente habían llegado al Valle de la Paz… Subieron las eternas escaleras y se dirigieron a la cocina para desayunar, estaban a punto de comenzar a comer, y unos ruidos constantes provenientes de los dormitorios llamó la atención de todos, de todos menos de Po, quien se quedó en la cocina, los demás se acercaron… Era cada vez más fuerte, y provenía de la habitación de Lía, siguieron a paso prudente para evitar hacer ruido hasta quedar parados frente la puerta, finalmente la abrieron y lo que vieron los dejó a todos helados en su lugar… Y cuando nada de lo que veían podía ir peor, llegó Po corriendo gritando "¡¿Qué me perdí?!" y al llegar vió la escena y calló desmallado al piso…
CON CONNOR Y LÍA…
Ambos habían ido al palacio para escapar de la multitud, ya habían desayunado, y Lía consiguió llevarlo a su cuarto donde intentó seducirlo toqueteándole el pecho e intentando masajearle la espalda, así es, aún estaba en su lado oscuro, pero él no era nada estúpido…
-No- negó Connor
-Vaaaamos…- insistió Lía
-¡No!, me niego, no lo harás a la fuerza…- volvió a reusarse Connor
-Yo digo que sí, vamos, sé que tú quieres hacerlo…- decía ella intentando acercarse y gracias a eso poco a poco lo acorralaba…
-¡No, no quiero hacerlo, somos amigos, nada más!- habló siendo acorralado en una de las paredes de papel, podría haber roto todo y haber escapado, pero no quería romper nada…
Ella lo miró a los ojos y notó como cambiaban rápidamente de colores oscuros a colores claros y de colores claros a colores oscuros, se notaba que estaba nervioso, era extraño para él, jamás había sentido algo así, por más extrañas que fueran sus emociones solo las quería apartar, pero no podía, los brazos de su amiga lo rodeaban, y sus ojos delataban un fuerte deseo hacia él, tal vez, esa era la forma más directa que tenía la oscuridad de la sexta furiosa para expresar lo que ambas partes sentían por un peculiar asesino… Ella solo insistió con sus ojos, él no podía negar que le gustaba la forma en que lo miraba, a pesar de tener un punto de vista atrevido le transmitía tranquilidad, seguridad, y claro, diversión… Ya no podía pensar en otra cosa que no fuera ella, sus pensamientos se cegaron ante Lía, su conciencia se durmió para rato, y no necesitaba consejos de su oscuridad para saber lo que realmente quería, era simple, la quería a ella. La tomó por las muñecas y posó sus manos en su pecho, su amiga se calmaba poco a poco, y esa mirada pervertida se tornaba dulce, amorosa y algo cansina también, si, de hecho estaba cansada, recostó la cabeza en su pecho, sintiendo el calmado y fuerte latir del corazón de Connor… Poco a poco fue quedando dormida en los brazos de su "amigo" quién al notar que estaba completamente dormida la cargó en brazos y la dejó en su cama, aún no tenía claro el por qué se había dormido pero para él estaba bien, bueno, mejor eso que tenerla enzima siendo violado…
En una de esas horas que parecían pasar volando viendo a Lía dormir, se comenzaron a sentir ruidos en el pasillo, algo así como pasos, Connor subió a las vigas que sostenían el techo y desde allí buscó el causante del ruido, y eran nada más y nada menos que unos ladrones, patéticos ladrones por cierto, es decir, que clase de chorro hace ruido y discute con sus colegas dentro de una casa ajena, pero algo llamó su atención, parecían asustados, como si estuvieran escapando "sigilosamente" de algo, y al final del pasillo lo vió, mimetizado entre las sombras había una bestia enorme, creyó que era producto de su cansancio, pero no, estaba completamente despierto, finalmente los ladrones se fueron, pero la bestia se quedó frente a la puerta de Lía, Connor rezaba para que su amiga no hablara mientras dormía, pero exclamó entre sueños un…
-¡QUE TE FOLLEN!-
Connor pedía desesperadamente que no la hubiera escuchado, pero cuando quiso darse cuenta esa cosa estaba a metros de ella, un ardor la recorrió el pecho al verlo tan cerca de Lía que se largó y calló enzima suyo, comenzó a pegarle una y otra y otra y otra vez, pero ese sujeto parecía no sufrir ante los ataques, se lo sacó de enzima suyo y le intentó dar una patada lateral, pero se sobreexpuso con eso, Connor aprovechó esa oportunidad y le pateó lo más fuerte que pudo la entrepierna, ahí si que le dolió, digamos que se quedó de rodillas en el suelo con ambas manos entre las piernas, finalmente se paró y encaró a su "agresor" quién lo saltó con facilidad, le colocó una llave y le apoyó su daga en la garganta para que se calme un poco, justo en ese momento entra la familia completa de su amiga quedándose congelados en sus lugares al ver la escena, por último llega Po gritando "¡Qué me perdí!" y segundos después cae al piso inconsciente, osea, vieron a un humano, alias: "el asesino", detrás un cocodrilo gigante con una daga en su garganta en la habitación de Lía mientras ella dormía, obviamente todos(menos Po) quedaron mirando así como… ¿WTF?, finalmente el humano salta por la ventana que estaba abierta y sale corriendo hasta desaparecer, el cocodrilo lo mandaron a prisión, y cierta felina seguía durmiendo…
Era mediodía en el palacio de jade, todos comían y miraban a Lía con caras de "¿Qué hiciste anoche?" a la vez, pero ella estaba en su mundo, ni siquiera había comido, no dejaba de pensar en la noche pasada y en por qué dejó salir tanto tiempo a su lado oscuro, se sentía penosa y no sabía cómo mirar a Connor la próxima vez que lo vaya a ver. Finalmente se paró y se fue a su habitación ignorando las acusadoras miradas de su familia, pero aún había algo que no entendía, ¿Por qué su pieza estaba completamente desordenada siendo que se durmió en los brazos de su amigo?…
Mientras ella intentaba resolver ese "acertijo" él observaba la ciudad desde el tejado del edificio más alto buscando ladrones, bandidos o problemas para ver si les podía ser de ayuda, pero lo único que escuchaba eran los rumores sobre un humano y la sexta furiosa, ya se aburría de eso, pero finalmente recuerda que debía ir a buscar a Hikari, sin saber por qué saltó del techo, se dio cuenta de lo que hiso a mitad de la caída y ya era tarde para planear una bajada "suave" así que calló de lleno en la calle agrietando el suelo, levantando una nube de polvo y mandando algunos ciudadanos a volar, aprovechó la poca visibilidad para ponerse la capucha(hasta ahora sin poner) y escapar ya que le darían una buena paliza si lo atrapaban, o al menos intentarían darle una paliza, en fin, siguió corriendo por callejones subiendo rápidamente a los techos, saltando de uno en uno, dándose cuenta tarde que se había pasado por un par de cuadras, y volviendo a caer levantando polvo frente a la casa de la leopardo; tocó suavemente la puerta, nada, tocó un poco más fuerte, finalmente aparece un vecino que le dice…
-Hola, ¿buscas a Hikari?, se fue hace unos minutos a la plaza, dijo que si venías que te dijera que vuelvas a las 5:00 hs PM bvsajkhbu(xD), buenos días…- comentó el cerdo…
-Oh, sí, gracias…- terminó Connor mirándolo como diciendo "tendrían que arreglarlo, está averiado"…
Se marchó de allí a paso tranquilo, pensando en lo sucedido la noche anterior, estaba seguro que esos no eran asesinos cualquiera, eran sicarios entrenados casi a su nivel, y nadie entrenaba de esa forma más que sus "ex hermanos" en la liga de las sombras, un escalofrío recorrió todo su cuerpo, si la liga lo estaba atacando tenía pocas posibilidades de salir con vida, pero no tenían razón para hacerlo, además, ellos están por todos lados, es imposible que solo veinte lo hubieran atacado, tenía que ser otro clan, pero no conocía otro, y además, qué hacían esos ladrones y el cocodrilo gigante en el palacio de jade, nada tenía sentido, pero algo estaba claro, más claro que el agua de un riachuelo en primavera, él le gustaba a Lía, por más que se lo haya dicho su parte oscura, era algo más que obvio…
Algo interrumpió sus pensamientos, escuchó que hablaban en el valle sobre una tal "Madame Di Firenze" que iba a ir allí, no tardó en darse cuenta que esa era su hermana, su hermana lo estaba yendo a visitar…
-"Maldita sea, hará que la maten"- pensó Connor..
Y para sumarle problemas estaría allí al otro día, justo el día de la fiesta de Leïto, estaba en un lío terrible, y no podía quedarse sentado a esperar, un segundo, si podía, de hecho era la opción más sensata que podía tomar, solo tenía que llegar puntual a la casa de Hikari, invitarla a salir, allí convencerla, meterse a la fiesta, matarlo, escapar y lueeeego encontrarse con su hermana, fácil(" ")…
HORAS DESPUÉS…
Ya era de noche y esta vez había llegado temprano a su casa, tocó la puerta pero nadie abría, hasta que se escuchó una voz que decía…
-¿Quién es?-
-Soy yo, Connor…- contestó él- ¿Salimos?...-
No se escuchó nada más, solo se abrió la puerta, una mano salió, lo tomó de las ropas y se lo llevó adentro seguido de un…
-Yo tengo otros planes…-
Era Hikari, en ropa interior, con planes más que evidentes, lo arrojó a su cama, se subió encima suyo y le comenzó a quitar la ropa mientras él forcejeaba para impedirlo y no dejaba de pensar...
-"¡Esto está mal, esto está mal!"-
-"No, está bien, déjala la vas a pasar bien, esta es la idea, deja de forcejear y basta de orgullo"-
-"Tengo una mejor"-
Y en uno de los forcejeos logró tocarle una serie de puntos en el cuello que la durmieron inmediatamente dejándola dormida sobre él, quien la tomó en brazos, la dejó en la cama y la tapó, por la mañana se inventaría alguna mentira sobre lo sucedido, mientras se iría a ver a Lía, solo esperaba verla cuerda esta vez, porque ya iban dos noches que intentaban llevárselo a la cama…
CONTINUARÁ…
Bueno gente, perdonen la confusión del capítulo anterior con "Connor" y "Leonardo", es que hago historietas, en esas el protagonista tiene ese nombre y se parecen bastante así que me confundí, hasta la próxima, chau…
