Holaaa a mis amados lectores, aquí me reporto con la segunda parte de esta historia.

Perdón por la demora, es solo que se han presentado problemas familiares y otras cosas bastante tristes (u.u) como que hace poco perdí –gracias a un ajetreado día de trámites –un objeto muy valioso para mí que me lo había regalado mi musa antes de irse a otra ciudad…(TAT), también me mudare pronto de casa así que tal vez me demore un poco más en volver a actualizar, estamos pasando por una crisis.

No saben lo feliz que me siento de que haya gustado tanto el primer capítulo sniff –se emociona y lágrimas bajan por sus mejillas- (:'-D), los reviews que me dejaron me hicieron muy feliz y me dieron fuerzas para escribir esto (recuerden que escribo sobre la marcha, ¬¬ ósea que ni idea de cómo terminara la historia XD), sin más que decir comencemos!

DISFRUTEN-KORA! XD


El que quiera celeste…que junte blanco y azul (*)

En medio de la calle un moreno parece perdido mirando a todas partes, su agitada respiración se hace más notoria al tratar de hablar pero solo logra gesticular, ni un sonido logra ser emitido.

Con un poco más de desesperación trata de caminar hacia las personas que pasan a unos cuantos metros de él, pero siente muy pesados sus pies, como si estuvieran pegados. Baja la vista y se da cuenta que sus zapatos están literalmente introducidos en el pavimento.

Se desespera, trata de gritar con todas sus fuerzas pero nada…no puede hacer nada, nadie lo ve, nadie se acerca, ni parece importarle su estado.

De pronto repara en un objeto que está a metro y medio frente a él, se trata de su preciada cámara, intenta alcanzarla pero no puede, no se puede mover de su lugar, en su frustración ve como una silueta se acerca a dicho objeto y lo levanta; se miran fijamente a los ojos y el japonés no disimula el odio que siente por esa persona, dedicándole la más fiera de todas sus miradas, el otro le da una sonrisa, una que solo logra sacarle de quicio, se trata de aquella persona que vio no hace mucho, el de mirada lila.

El peli-blanco le da la espalda y se va con el objeto entre sus brazos, mientras que el otro desesperado trata de librarse incluso creyendo en la posibilidad de arrancarse las piernas cuando…

-Mi cámara!- Se sienta de golpe en la cama blanca, en la cual que se encontraba acostado hace varias horas, pero un dolor muy fuerte en su cabeza lo hace volver a su antigua posición, cerrando los ojos para soportar esa dolencia que tan repentinamente lo invadió.

-Yamamoto!-Un castaño sorprendido suspira de alivio y sonríe después de pasarse toda la noche preocupado por el inconsciente -Por fin despertaste, que bien…tu cámara ésta bien, no le ha pasado nada, se encuentra con todas tus cosas en ese mueble…

Tsuna sonríe tranquilo y con los ojos un poco más húmedos, el alivio que sintió en ese momento no se comparaba a nada que hubiese sentido anteriormente, una paz interna se apoderaba completamente de él, realmente se había preocupado mucho por Yamamoto, aunque el doctor le había dicho que estaría bien, de todas formas al ver que no despertaba se había llegado a desesperar un poco.

El moreno se tomó unos segundos para analizar lo que ocurría, primero procedió a mirar dónde se encontraba, era una habitación demasiado blanca para su gusto, no había nada llamativo, todo era muy monótono, lo único que hacía esa habitación un poco diferente era un joven castaño que tenía unas grandes ojeras que se habían marcado demasiado bajo sus tiernos ojos avellana.

-Emm…Tsuna, que hago aquí…- Yamamoto le miraba recostado sin comprender mucho lo que pasaba, estaba claro que se encontraba en algún hospital, el color de las paredes y aquel característico aroma propio de esos lugares no lo hacían dudarlo, pero no recordaba que lo llevó a estar allí.

-Eh?, no lo recuerdas?...mmm…lo que me dijeron fue que fuiste a ver un partido de beisbol y la pelota te golpeó muy duro en la cabeza, aunque fue muy fuerte al parecer no te fracturó ni nada grave pasó, tienes mucha suerte…

-Partido?...de beisbol?...-Yamamoto se quedó pensando en ello y de pronto varias imágenes se le vinieron a la mente, recordó la boletería, recordó al hombre que le detuvo en la planta baja, recordó ajustar la cámara para fotografiar, recordó a un joven de cabellos plata…y también al maldito que estaba junto a él…

-Tsuna por favor pásame mi cámara…- más que una petición, por el tono de voz usado parecía una súplica, Tsuna vaciló un poco en obedecer, Yamamoto debía reposar pero no vio nada malo en hacer lo que pedía, así que se levantó despacio y fue en busca de ese objeto.

Cuando se lo entregó el japonés lo prendió rápidamente y miró a través de la lente, evocando sus recuerdos de la tarde anterior, rápidamente se perdió en la imagen imaginaria que veía, recordaba al chico de cabellos plata, recostado en la arena, su belleza era impresionante, era como una aparición divina, según Takeshi.

Una gran sonrisa se formó en sus labios, Tsuna solo observó cómo parecía que el otro estaba inmerso en un mundo diferente, ajeno a lo que ocurriera a su alrededor.

-Emm…Yamamoto?...ya tomaste las fotos que te pidió Reborn?... – Tsuna no preguntaba por curiosidad, sino más bien por preocupación, si Yamamoto como fotógrafo experimentado había obtenido lo que necesitaba no había necesidad que se quedara más tiempo por allí, y Tsuna temía quedarse solo.

-Uh?-Takeshi volvió abruptamente de su ensoñación, lo que lo hizo sentirse algo confundido, pero luego de dos segundos pudo responder - No, aún me faltan algunas…pero no sé si pueda continuar pronto…

-El médico me dijo que después de algunos exámenes vieron que no tenías fracturas ni lesiones internas, pero que estarías en observación por lo menos un día más.

-Mmm…ya veo…-Takeshi giró la cabeza y miró el cielo a través de la ventana que tenía las cortinas abiertas, se veía el firmamento obscuro, eran muy pocas las estrellas que se podían apreciar por la luz que emitía la ciudad.-Y a ti como te fue?

Tsuna rió nerviosamente mientras buscaba las palabras correctas –Digamos que fue Dino quien me encontró…- Takeshi le miró algo confundido por esa respuesta inesperada, Tsuna sonrió de forma más segura y le conto su "aventura", sobre cómo se encontró con el actor y todo lo que sucedió…

Flash Back

-Que haces merodeando por aquí herbívoro…-le hablaba un joven de tez pálida, cabello negro y ojos azul metálico.

-Hiiiiiiiiii…Yo-yo…ammm…- Tsuna con cara llena de terror no podía formular ningún tipo de respuesta coherente lo que hizo al otro molestarse aún más, mirándolo con odio, Tsuna sintió –gracias a aquellos filosos ojos- su cuerpo estremecer por completo, y se quedó paralizado.

-Te morderé hasta la muerte…- Dijo levantando una de las tonfas que llevaba consigo a la altura del rostro del castaño.

-Hiiiiiiiiiiiiiiiiiii!-

El violento chico ya estaba dispuesto a cumplir con cada palabra que pronuncio, observando al castaño que tenía acorralado con la digna y altanera mirada que tiene un carnívoro al haber acorralado a su presa.

-Kyoya! Que haces? No llames la atención! – El actor dio la vuelta a la esquina y sus ojos inmediatamente se toparon con unos ojos avellana llenos de terror, un terror tan grande e indescriptible que era capaz de transmitir a todos los que mirara.-Tsuna, que haces…Kyoya suéltalo…

Dino le miraba confundido pero con el semblante más sereno, por otro lado estaba Kyoya para nada satisfecho con la orden del rubio, giró el rostro y le observó fijamente, si la mirada matara Dino seguramente hubiera muerto ya mil veces.

¿Cómo se atrevía ese insolente a contradecirle? Si el de cabello negro decía "Te morderé hasta la muerte" se debía tomar como una promesa, no había que dudar que lo efectuara en los instantes siguientes, y nadie se había salvado de que cumpliera con su palabra.

El de ojos azul metálico bajó lentamente a Tsuna, sin quitarle la vista de encima al "caballo salvaje", estaban ahí de vacaciones, bueno era Dino el que estaba de vacaciones y por eso debían mantener un perfil bajo, sino sería descubierto y la prensa llegaría hasta allí arruinándolo todo.

Tsuna recorría el rostro del joven que prácticamente le quitaba gran parte de su espacio personal, estaban tan cerca que incluso podía sentir el aroma de su perfume, aprovechaba que este miraba al actor, y con algo de descaro miraba su apariencia y las perfectas facciones de su rostro, estaba vestido de negro, con ropa más bien formal y una camisa blanca semi-abierta. Se le veía una actitud tan orgullosa y desafiante que Tsuna prefería no moverse para no molestar al joven de ninguna manera y es que era mejor no tentar la suerte que por fin se había dignado a ayudarle un poco llevando a Dino a su rescate.

-Y bien…Tsuna, que te trae por estos lados?- Lo que en realidad quería decir Cavallone era "Que haces aquí? Me has seguido?porque?" pero lo disimulaba muy bien con un semblante de pura serenidad.

-Ammm…-Tsuna abrió los ojos de par en par, ¿que se supone que debía responder? Obviamente no podía decir la verdad, pero no tenía un plan B que lo sacara de apuros o alguna mentira preparada, es que sinceramente siendo novato jamás se imaginó ser sorprendido de esa manera.

Dino le miraba con algo de duda, pero no creía que ese chico tan "adorable" o "inocente" fuera algún tipo de amenaza para su privacidad.

De pronto la mente de Tsuna se iluminó, ya se estaba volviendo cada vez mejor en inventarse mentiras más rápido y eso de cierta forma le asustaba.

-Es que encontré esto tirado en el suelo…-dijo metiendo la mano en su bolsillo y sacando de allí un monedero pequeño de color rojo- creí que era tuyo así que vine corriendo a ver si te encontraba para devolvértelo…

-Uh?- Le miró sorprendido, nunca había conocido a nadie tan honesto como para devolver algo que contenga dinero, de esas personas ya casi no había, era muy difícil toparse con alguien tan "noble", o viéndolo de otra forma "ingenuo".

Tsuna esperaba con todo su corazón que se lo creyera, ese monedero era suyo, pero debía ser su excusa, su salvación.

-No es mío Tsuna…- Dino le miró enternecido, ese pequeño era demasiado bueno para ser verdad, Kyoya se sintió fastidiado por la inútil conversación y se fue, dejando atrás a un castaño que lo observaba marcharse.

-¿No es suyo?, entonces lo llevaré a alguna estación de policía, me tengo que ir, que estés bien.

Tras estas palabras no dejó despedirse al otro y se marchó corriendo, las mentiras se le habían acabado y no quería correr más riesgos, necesitaba respirar, necesitaba ordenar la información que había recopilado, aunque no era mucha, ya era un gran avance, seguramente NADIE había estado tan cerca de esa foto, y tenía todas sus esperanzas en tener otra oportunidad para conseguirla pronto.

Tras correr unas cuadras comienza a caminar tratando de regular su respiración, en eso estaba cuando recuerda que su celular había sonado, lo buscó con más calma y lo encontró de inmediato, maldijo su suerte por no haberlo encontrado así de rápido momentos atrás, miró la pantalla y vio que era un número que no conocía.

-Tal vez Reborn me llamó desde otro móvil…- mirando la pantalla no se fija en una abertura que había en el pavimento y cae de bruces al suelo, quejándose de dolor se sienta y completamente rojo pide al cielo que nadie lo haya visto.

En eso el celular comienza a sonar en su mano, este se asusta un poco pero recobra la calma, ya se preparaba para hablar con su jefe y tratar de convencerlo de que no lo presionara tanto. Apretando una tecla contestó.

-Aló? -Su semblante cambia al notar una voz femenina, muy diferente de la voz del psicópata de su jefe -...si soy yo…cómo?...voy enseguida.

Fin Flash Back

-Era una enfermera que trataba de ubicarme por el accidente que sufriste, de allí me vine inmediatamente a ver como estabas…llamé a Reborn pero no lo pude localizar. Como aún es de madrugada no creo que vaya a contestar así que le avisaré en la mañana temprano.

Yamamoto no estaba muy preocupado por decirle lo que había pasado a su jefe, ni tampoco estaba muy inquieto por terminar luego su trabajo, más bien se encontraba ansioso, se sentía extrañamente muy angustiado, se sentía abatido por haber perdido la pista al joven de aquella fotografía. Ahora que se supone que debía hacer, no sabía nada de ese chico, quería salir de allí lo antes posible y recorrer la ciudad con la esperanza de poder encontrarlo para verlo aunque sea una vez más, daría lo que fuera por saber su nombre.

Se quedó en esa habitación toda la mañana, Tsuna se había ido temprano por las cosas que aún tenía que hacer, era completamente comprensible, Reborn era alguien de temer cuando no se le cumplía lo prometido, él nunca había fallado pero si había conocido otros fotógrafos que le había defraudado, de ellos ya no sabe nada, mucho menos de su carrera, es como si hubieran desaparecido y con ellos su prestigio y trayectoria.

Habló con el doctor varias veces, todas tratando de convencerlo que le deje irse, ya no podía estarse quieto, lo invadía una angustia terrible, se sentía como si con cada minuto que pasara perdiera más probabilidades de encontrar a su "ángel". Después de revisarlo y ver que estaba en perfecto estado, aunque fue más por cansancio, le dejo partir entrada la tarde.

….


Tsuna se encontraba de nuevo en la contienda, esta vez estaba en la playa detrás de unas palmeras. Llevaba puestos unas gafas obscuras, usaba ropa de calle, también tenía un bolso para nada discreto por sus colores llamativos, pero él no había tomado eso en cuenta.

Observaba fijamente a un rubio que se encontraba recostado en la arena solo, estaba bronceándose totalmente relajado mientras escuchaba música con sus audífonos puestos.

-Ser paparazzi es muy aburrido…-Dio un suspiro de cansancio, hace bastante rato que había logrado encontrar al actor en ese mismo lugar y no se había movido para nada.

De pronto su celular comienza a vibrar, si…había aprendido su lección, cuando siguiera a alguien tenía que poner su teléfono en modo de vibración. Lo sacó de su bolsillo y contestó sin siquiera mirar al nombre de la persona que llamaba, sabía bien quien era, por la hora y por los cientos de mensajes que le había dejado en su buzón de voz.

-Alo?- Decía el castaño con voz muy baja sin dejar de mirar al rubio.

-Tsuna dime, ¿Por qué no he recibido mis fotos?

-A-aún no las tengo…pero pronto…

-Dame-Tsuna! Le haces honor a tu apodo…

-REBORN!

Repentinamente un escalofrío recorrió su espalda, sintió una mano posarse en su hombro y girarle con fuerza, Tsuna solo atinó a poner cara de terror al toparse con los ojos de la persona que iba a "morderlo hasta la muerte" ayer.

-¿Qué haces aquí herbívoro?...¿acaso estas espiando? – La voz tan seca y demandante del otro solo hizo que se le pusieran los pelos de punta al castaño que solo quería salir corriendo, pero en vez de eso se quedó parado ahí y con su dedo corto la llamada que estaba atendiendo segundos antes.

….


Al salir del hospital se fue directo al siguiente punto de la ciudad que tenía que visitar por el tema del reportaje, se trataba de los hoteles de la ciudad que en su mayoría se encontraban cerca de la playa, así que no sería difícil terminar esa parte pronto.

Mientras caminaba por las calles pensaba en ese chico de cabellos plata, miraba a las personas que pasaban por ahí con la ilusión de poder ver su rostro entre la multitud, pero no había conseguido nada.

Entro en el primer lugar que ya tenía pre-visto por internet y el recepcionista lo recibió con demasiada amabilidad…

-Uhuhuhu tú debes ser Yamamoto Takeshi, encantado de conocerte!-Le tomó ambos hombros y le besó en la mejilla, el moreno se inquietó un poco, esperaba un apretón de manos, pero prefirió no darle mayor importancia- Me llamo Lussuria, pero dime Luss.

-Sí, soy yo, es un gusto…-dijo tomando un poco de distancia y dándole la mano- ¿Dónde puedo comenzar?...

Luss sonrió de manera pícara y contestó – Si quieres puedo mostrarte las habitaciones…

Yamamoto no perdió su postura profesional, ya estaba lo suficientemente grandecito para saber cuándo alguien se le estaba insinuando y era preferible en esa situación hacerse el desentendido.

Prefiero ver el exterior por ahora, la luz es muy importante y debo aprovechar la que hay ahora…

Luss no dejo que el disimulado rechazo le desanimara, al contrario, ya imaginaba como lograr su objetivo, así que le guió adentro del lugar, a Yamamoto le encantaba fotografiar los jardines de hoteles, el diseño de esos lugares es lo que hacía la distinción de los buenos hoteles y los de excelencia.

-Es un lugar muy tranquilo…

Comentó al hombre de gafas que tenía un peinado muy particular que desentonaba mucho con su manera tan formal de vestir.

Lussuria iba a responderle cuando se acerca un empleado y le avisa que lo necesitan adentro, así que se disculpa y se dispone a marcharse cuando Yamamoto le detiene un momento.

-Antes de irse ¿podría presentarme a su jardinero por favor?

-Uh?- Luss ladeo su cabeza, algo así no se lo esperaba, pero no iba a negárselo, si se quería ganar a ese moreno no podía negarle nada, así que llamó a un joven que estaba junto a la piscina y los presentó.

- Yamamoto-san! él es nuestro jardinero-limpia piscinas, Sasagawa Ryohei!

Takeshi le dio la mano y se presentó, luego de esto Luss se marchó dejándolos solos, a Takeshi le pareció algo particular el uniforme del que tenía en frente, todos los empleados usaban uniformes azules, aunque su forma variaba por las funciones que desempeñaban en el hotel, este joven traía unos short negros muy cortos y muy ajustados, tan ajustados como su polera blanca, su marcado pectoral se notaba perfectamente, era como si la polera que quedara demasiado justa; tenía el pelo blanco y ojos grises.

-Si necesitas algo te ayudare AL EXTREMOOO!- le dijo con demasiado entusiasmo.

Yamamoto solo rió, este hombre quizás era demasiado "extremo" para su gusto, pero se veía que era un buen sujeto.

-Cuáles son los lugares más bellos del hotel?...

-Ven, sígueme, te los mostrare!

Ryohei le hizo un pequeño recorrido por los alrededores, donde Yamamoto había quedado encantado con la simetría que tenían los jardines, se notaba que el joven de ojos grises sabía lo que hacía. Después lo guío adentro del hotel y le presentó a una mucama que tenía cara angelical y el cabello rubio-dorado.

-Soy Sasagawa Kyoko, es un gusto Yamamoto-san…-La chica le sonrió con agrado y lo llevo a recorrer dentro del recinto, le mostro el restaurant, la sala de eventos, el bar, y por ultimo lo llevó a conocer una habitación. Cuando estaba abriendo la habitación aparece Luss detrás de ellos con una pequeña bandeja entre sus manos que tenía un trozo de pastel.

-Yamamoto-kun! Traje esto para usted!

Yamamoto se giró para mirar a Lussuria, en ese momento Luss avanza y finge un tropezón manchando parte de la polera y el pantalón del moreno.

-Yamamoto-san!- la chica busca rápidamente un paño y se acerca para tratar de ayudar a limpiar a Yamamoto, pero enseguida Luss la empuja y le quita el trapo para acercarse luego al moreno.

-Lo lamento! Déjame ayudarte!

Justo cuando va a limpiar la ropa Takeshi delicadamente le quita el paño para limpiarse él. No le costó demasiado darse cuenta de las perversas intenciones del hombre de gafas, y prefería evitarse cualquier tipo de conflicto, así que con su encantadora sonrisa le dijo –No es necesario, yo puedo hacerlo…- luego de quitar el pastel de sus ropas quedaron varias manchas muy notorias pero el moreno despreocupado no le dio importancia, rápidamente sacó las fotos a la habitación y se marchó despidiéndose amablemente.

-Vuelva pronto Yamamoto-kun!- Luss le decía con entusiasmo, quizás demasiado entusiasmo.

….


-Responde, te he hecho una pregunta…acaso estas espiando? – El de ojos azul metálico sonaba tan peligroso como se veía.

Tsuna estaba tan asustado que parecía que se iba a poner a llorar en cualquier momento, cuando su celular comienza a vibrar en su mano, Hibari lo observó, y luego retornó su vista a los ojos del castaño.

-Acaso no contestarás el celular?...

Tsuna sintió que esa más que una pregunta era una orden y no dudó en contestar, rogaba al cielo que no fuera Reborn, si le preguntaba algo con respecto al actor y Hibari escuchaba –seguro que él tenía un oído agudo- lo dejaría inconsciente por acosador. Con miedo contestó sin fijarse en quien llamaba.

-Aló?- El castaño tenía una voz temblorosa que rosaba en voz quebrada por llanto.

-Hola Tsuna! Te llamaba para saber si querías salir hoy a dar una vuelta…- El menor reconoció enseguida la voz, y miró al rubio recostado en la arena con su móvil en la oreja.

-Cla-claro…

-Bien, que te parece si nos vemos en unos minutos en la heladería de ayer…

-Está bi-bien…

Luego de estas palabras cortó, el rubio quedó algo preocupado, el pequeño hablaba de forma extraña, como si tuviera miedo, lo poco que le había conocido le había hecho notar que era una persona muy nerviosa, pero eso era de cierta forma divertido para él, solo llevaba un día de conocerlo y sentía que le tenía cierto afecto, como si fuera un hermanito menor, sentía que quería protegerlo como si fuera el hermano grande, y eso en su solitaria vida le llenaba de una gran calidez.

Tsuna por otra parte estaba mucho más pálido que de costumbre, aún no era capaz de dirigirle una palabra a la persona intimidante que le tenía acorralado, otra vez.

-Que te traes herbívoro?- Hibari entrecerró los ojos haciendo temblar por completo al castaño.

-Yo na-nada…-dijo mirando para otro lado.

Hibari no le creía nada, pero tener una conversación con ere herbívoro era inútil, así que solo decidió dejarlo por ahora, sin decir más se alejó yendo en dirección al rubio.

Tsuna estaba muy asustado, pero al momento de marcharse el de cabello negro sintió un tremendo alivio, ahora tenía que concentrarse en su próximo movimiento, iba a verse con Dino y debía averiguar si ellos estaban juntos, el castaño tenía una sensación extraña, era como duda mezclada con nervios, la verdad es que quería escuchar de la boca de Dino si estaban juntos o no, por algún extraño motivo no quería creer que si tenían algo esos dos, aunque había visto claramente como el rubio había rodeado la cintura de Hibari con su brazo, pero tal vez esa podría considerarse una acción de confianza, quizás eran muy amigos y esa cercanía solo era confianza, sea lo que sea Tsuna comenzaba a dudar, ignorando el motivo, si quería o no saber la verdad.

Recuperándose por completo comenzó su camino al lugar indicado después de observar como Hibari le propinaba una patada en las costillas al rubio acostado, tenía que tener mucho cuidado de ahora en adelante…

CONTINUARÁ….


(*) Aquí (Chile) tenemos un dicho que dice "El que quiera celeste, que le cueste", significa que el que quiera algo debe trabajar duro para conseguirlo, no sé si es una frase chilena o de otro país pero aquí se dice mucho. En el titulo solo quise hacerle la variación para decir que para obtener el resultado deseado solo debes juntar los elementos necesarios.

Ese Hibari (*.*) interroga como solo él sabe hacerlo (Me refiero al primer cap) XD …TE ADMIRO KYOYAA! CUANDO SEA GRANDE QUIERO SER COMO TU! XD jajaja.

Bien y… que tal? Quisiera saber que opinan del capítulo, acepto críticas constructivas, ovaciones, amenazas, monumentos a mi grandeza XD, todo tipo de pago, dinero en efectivo, tarjeta, cheques, todo sirve…en serio XD, una vez una chica me dio un "cacahua-dolar" XD.

Agradecimientos especiales a xKagurax, nyanko1827, kandy238, Yami Akuma, Dametsuna, CHIBITALIA, Bluee Miku, bianchixgokudera25, Vy-chan, Tania D, Kyomi120500 y Lizi, espero les haya gustado este capítulo que va para ustedes y también espero ansiosa sus valiosísimas opiniones y las de los demás también!

Tengo un mensaje especial para Tania D…"Llámalo, por favor llámalo…o sino dame su númerooo (*.*)", para que el resto de mis lectores entienda les contare que esta persona me amenazó (u.u), y dijo que si no actualizaba luego llamaría a Alaude! (*.*)! XD ahora seguramente entienden mi súper mensaje.

Voy a recalcar el PD del primer cap: Aquí TODOS pueden dejar review, no es necesario que este registrado, así que se agradecen desde ya las opiniones (^.^), que tengan un lindo día!.chaitooo