Hola! A mis fantásticos lectores y lectoras! Se viene la sexta parte XD sé que la historia no ha avanzado mucho con el asunto del 1827 XD es que no sabía cómo juntarlos jajaja pero en el capítulo anterior prácticamente los obligue a que no pudieran despegarse (con la decisión de Dino) y ahora sí que sí que voy a tratar de que avancen más (*.*), este ha sido aún más complicado de hacer que los otros cap, ya que hay bastantes detalles que tuve que hacer calzar y en medio de mi creatividad me di cuenta que un personaje no me quedaba bien, y tuve que tomar una decisión drástica! (Ò.Ó)…XD no se preocupen, no lo notarán…sin más que decir…
DISFRUTEN-KORA! XD…
No todo lo que brilla es oro
Tsuna le miró algo preocupado, el rubio estaba muy serio, y además Hibari le miraba con algo de recelo.
-Kyoya será tu guardaespaldas hasta nuevo aviso.
-QUEEEEEEEEEE!
-Tienes algún problema conmigo herbívoro?- le miró amenazadoramente de brazos cruzados, Tsuna sintió un escalofrío recorrer toda su espalda.
-NO, CLARO QUE NO! –dijo moviendo sus manos con desesperación, para luego mirar al rubio- Pero que hay de ti Dino-san! Si Hibari-san me cuida entonces tu estarás solo!
Dino le sonrió tranquilo y conmovido por la preocupación del castaño.
-él no es mi único guardaespaldas, ya avisé a Romario, mi jefe de seguridad y vendrá de inmediato, así que estaré bien, pero tú no debes despegarte de Kyoya…
Eso último no le gustó para nada al castaño, el de ojos azules ya una vez quiso golpearlo o como él mismo le dice "Morderlo hasta la muerte" y si debía estar mucho tiempo con él seguro que se vuelve a presentar una ocasión así.
Tsuna trató de tomarlo con calma, pero ese chico lo intimidaba demasiado, y en ese momento recuerda parte del sueño que tuvo con ese joven, justo tuvo que ser la escena de cuando le besa.
Un sonrojo suave pero visible tiñe sus mejillas y mira inmediatamente el suelo, tratando de tranquilizarse, pero esas imágenes del sueño no se quitaban de sus pensamientos.
-Te sucede algo Tsuna?- le preguntó el actor al ver la reacción del menor, este se puso aún más nervioso, ¿Qué responder?, solo negó con la cabeza.
Mientras se dirigía al lugar donde trabajaba su pelirrojo amigo pensaba en cómo debía pedirle el gran favor, tanto era que le daba vueltas la cabeza pensando en la manera más correcta de pedírselo que no se dio cuenta cuando llegaron.
Eran alrededor de las dos de la tarde, el moreno dio un gran suspiro antes de entrar a un local donde revelaban fotos.
Ya adentro de inmediato notó que no había nadie atendiendo, se preguntó si había ido al lugar correcto, efectivamente esa era la dirección, no podía estar equivocado, así que simplemente se quedó esperando a que alguien apareciera, cuando de pronto escucha unos ruidos, unas voces provenientes de un cuarto que estaba al fondo del local.
-Por detrás…mételo por detrás…
El moreno reconoció la voz de su amigo.
-Aquí voy…-dijo una voz más grave que no conocía, lo siguiente que escucho fue un gemido de dolor -Shoushi, estas bien?.
Esto era demasiado sospechoso, claramente había ido al lugar correcto, pero no parecía el mejor momento, y el moreno no quería "interrumpir" lo que fuera que estuviera haciendo su amigo.
"Tal vez deba volver más tarde…" pensó a punto de irse.
-Sí, continúa por favor…
Luego de esas palabras sale el pelirrojo de la habitación, llevaba puesta su ropa así que todo estaba bien.
-Hola Yamamoto-kun!- se sorprendió al verlo y su rostro se llenó de alegría.
-Shoushi hola…escuche unos ruidos y pensé que estabas ocupado…
-Estamos arreglando una máquina que no ha estado funcionando bien…siempre que la toco me da una pequeña descarga eléctrica, me acaba de volver a ocurrir…-dijo rascándose la cabeza algo avergonzado.- Pensé que estarías ocupado estos días, por tu trabajo…
-Sí, en realidad aún me falta hacer algunas cosas…vine porque…quisiera pedirte un gran favor…
El pelirrojo se sorprendió un poco, el moreno no era de los que pedían favores, hasta ahora a pesar de tantos años de amistad, no recordaba alguna ocasión en la que le haya pedido algo, sin embargo sea lo que sea que quería debía ser de mucha importancia, así que no se negaría.
-Claro, dime que necesitas…
-Quisiera…si no te opones…-esto estaba más difícil de lo que se imaginó, pero estaba decidido, si quería siquiera tener una oportunidad con el peli-plata esto era algo indispensable -quisiera que salieras con un conocido, como una cita…
Yamamoto estaba muy tenso, es cierto que eran amigos, pero desde hace mucho no se veían y de un día para otro llegar y arreglarle una cita no era algo que digamos "ortodoxo".
Al pelirrojo se le comenzaron a debilitar las piernas y regresó un ligero dolor de estómago que seguramente empeoraría con los segundos.
-Esto…yo…- Le tomó por sorpresa la petición, no sabía que decirle, lo que si tenía por seguro es que no podía decirle que no a Yamamoto, había algo en ese chico que le hacía querer ayudarlo en lo que fuera.
-Si no quieres lo entenderé, pero significaría mucho para mi si me hicieras ese favor…
Shoushi vaciló un poco antes de responder.
-Está bien…
Yamamoto le miró sorprendido, aunque esa respuesta era la que quería, no había pensado que su amigo accedería con facilidad.
-Hablas en serio?
-Es importante para ti ¿no?.
-Si…-dijo algo quedo para buscar un papel en su bolsillo – tu dime dónde te sentirías más cómodo, para arreglar la cita allí, y si pudiera ser lo antes posible mejor…
-Es tan urgente? –Yamamoto no sabía cómo responderle eso, el pelirrojo se dio cuenta de su incomodidad- en cualquier caso…-tomó el papel de Yamamoto y escribió una dirección allí- este sería un buen lugar, tengo tiempo en un par de horas, así que puede ser después de las cuatro.
-Entonces a las cinco, realmente te lo agradezco, prometo explicártelo todo después.- terminó de decir para despedirse y marcharse rápidamente.
Ya estando en la calle llama al hotel Millefiore para dejarle el mensaje al albino.
Nervioso pero dispuesto se dirige a los hoteles restantes que le quedaban por visitar, estaba decidido a terminar su trabajo ese mismo día.
Alguien golpeó la puerta con delicadeza.
-Pase…
Una mujer del servició entro a la habitación con parsimonia, llevando en sus manos una nota que le entregó a un joven alvino que se encontraba sentado en un cómodo sillón en el balcón de su habitación.
-Gracias, puedes retirarte.
La mujer hizo una reverencia y se marchó, en la puerta casi chocó con un peli-plata que llegaba al lugar.
Byakuran al leer la nota rió por lo bajo, tomo el teléfono inalámbrico de la habitación que ya tenía en una mesita junto a él y marcó un número.
-Eres muy rápido Yama-kun! Bien, te devolveré el favor, esta noche…-advirtió la presencia del modelo- te llamo luego…-y colgó, dejando al otro lado de la línea a un muy sorprendido moreno, no recordaba haberle dado su número, ¿Cómo lo consiguió? Quién sabe.
Byakuran tomó una postura natural, relajado mirando el paisaje mientras acariciaba a una gatita a su lado quien dormía apaciblemente. Aparece el peli-plata y los queda mirando con el ceño fruncido.
-Que haces con ese animal?-dice de forma molesta Gokudera
-haya-chan, como puedes decirle así a tu gatita?…
-Hablaba con Uri…-Gokudera más serio, mientras que el otro infla las mejillas de forma infantil ofendido por las palabras de su amigo - Je…- Al fin Hayato sonríe de lado, siempre le habían divertido sus infantiles reacciones, por lo mismo trataba de fastidiarlo cada vez que tenía oportunidad.- Con quien hablabas?...
-No es nada importante…-El peli-plata le miró con clara desconfianza, sabía bien cuando su amigo le ocultaba algo- me voy a duchar…-el albino se levanta y pasa junto a Hayato para susurrarle al oído – quieres venir conmigo?
El modelo lo empuja lejos de si para luego caminar unos pasos hacia el balcón y afirmarse en el barandal.
-La oferta sigue en pie por si cambias de parecer! – le grita desde la puerta del baño.
El italiano suspira mirando ese bello paisaje, en un rápido movimiento saca la cajetilla de cigarrillos que traía en el bolsillo, lo tiene en su mano y lo observa detenidamente.
Luego de unos segundos de quietud inmensa saca uno, se lo pone entre los labios y lo prende. Con placer único inhala relajándose, lo exhala con lentitud, disfrutando solo la primera bocanada de humo para luego dejar el cigarro entre sus dedos y perderse entre sus pensamientos.
Sombríos recuerdos se abalanzan contra sus ojos que se pierden en una ilusión, una escena de hace casi un año se le viene clara y precisa.
"Estaban en una habitación obscura; ya faltaba poco para que llegara el ocaso a su fin, sería la última vez que se verían…
- Yo te quise de verdad…pero no puedo perdonarte...-dijo el peli-plata que estaba al borde del llanto.
-El verdadero amor perdona.
-Pero el verdadero amor no lastima, imbécil!"
Su mirada sombría evidenciaba la tristeza que sentía por aquellos tantos recuerdos que cada cierto tiempo regresaban a su mente para atormentarlo por cosas que él mismo dejó pasar.
Deja caer su cigarro al sentir unos brazos alrededor de su cintura, una calidez se apoderó de su cuerpo relegando la frialdad de sus pensamientos.
-Haya-chan, deja de pensar en esas cosas…
-No sé de qué hablas.- Le respondió secamente sin poder evitar sentir la humedad del cabello del albino.
-He estado pensando…
-No! enserio? Tú piensas?- le interrumpió al albino para retomar su actitud típica de sarcasmo que solía tener solo con su amigo.
Byakuran le soltó y el peli-plata se giró para mirarle a los ojos.
-Porque no salimos esta noche?- le sonrió con cariño al modelo.
-No tengo ganas…
-Voy a salir ahora, espérame listo a las ocho haya-chan.
Sin esperar respuesta se marchó con agilidad del lugar dejando algo sorprendido al de ojos verdes que nunca se imaginó lo rápido que podía ser el albino para escapar.
Sentía la fresca brisa alborotar su cabellos castaños mientras que el rubio conducía su impecable auto.
Faltaba poco para llegar a su destino y el castaño cada vez estaba más nervioso, ¿cómo debería explicarle la situación a su compañero de trabajo? Yamamoto era un tipo muy amable, pero ¿cómo reaccionaría al enterarse de tal enredo en el que estaba metido Tsuna?
Ya quedaban tan solo cuatro cuadras para llegar a la pensión donde se quedaba con el moreno, se detienen ante una luz roja y la mirada avellana del menor se fija en el retrovisor apreciando la figura del guardaespaldas indirectamente.
Muy serio de brazos cruzados, sentado en el asiento trasero parecía inmerso en sus propios pensamientos, cuando de un segundo para otro mira fijamente al castaño, este siente corriente pasar por su espalda tensando cada célula de su cuerpo y mira rápidamente hacia adelante muy rígido.
El auto se vuelve a poner en marcha.
-Tsuna, cuando lleguemos debes ser lo más rápido posible.
-Si Dino-san.
El menor hacía una lista mental de las cosas para no olvidarse de nada, había acordado ir a un "refugio" que preparó el actor para que Tsuna estuviera seguro, muy apartado de las personas que seguramente comenzarían a acosarlo, así que ahora debían ir por las cosas del fotógrafo encubierto a la pensión.
Cuando llegaron a la última calle doblaron en la esquina y pudieron ver a lo lejos a una multitud de personas que estaban afuera de su "hogar temporal".
Los tres hombres que estaban en el auto se quedaron atónitos –cada uno a su manera- mirando la cantidad de personas que había allí con cámaras, micrófonos, y la cantidad de autos estacionados cerca.
-AHÍ ESTAN!- gritó una de esas personas que tenía un micrófono en la mano, dando la alarma para que todos miraran en la dirección que apuntaba.
Todos los presentes giraron el rostro cruzando sus miradas con las del actor y su "pareja", para luego comenzar una carrera hacia sus vehículos para perseguirles.
-Hiiiiiiiiii! Dino-san arranca! Arranca!
-Tsk…
Refunfuñaba con fastidio el peli-plata mientras paseaba por los jardines del hotel, mirando el piso pensaba y pensaba en las ofertas de trabajo que debía aceptar o rechazar cuando regrese de sus vacaciones, cuando de pronto se detiene al ver un objeto brillante en el piso, se agacha y recoge una moneda plateada.
La mira detenidamente mientras siente que alguien le jala suavemente del pantalón.
-Disculpe señor, esa moneda es mía, ¿me la puede devolver?
Los orbes esmeraldas se fijaron en un pequeño que no pasaba de los cinco años, con ojos verdes como los suyos, pero con un traje de vaca y cabello muy enredado.
-amm…claro…
Y le pasó la moneda, el pequeño no le agradeció, solo se alejó para luego sacarle la lengua y hacerle una mueca de burla.
-Giajajaja que estúpido! Nadie es más listo que Lambo-san!
Gokudera se demoró un par de segundos para entender lo que había pasado, "Ese enano me engañó" pensó con rabia.
-Espera a que te atrape vaca idiota!
Miraba con insistencia su reloj de muñeca para comprobar que aún le quedaba tiempo de revelar unas fotos más.
Sin poder utilizar aquella máquina que le agilizaba el trabajo, todo el proceso de revelado debía ser a mano y por lo tanto consumía mucho más tiempo.
Se dejó llevar en su concentración porque todo fuera perfecto, así pasaron los minutos rápidamente, cuando recuerda que debe salir mira su reloj nuevamente y se desespera al ver la hora.
Marcaba las cuatro y treinta, era bastante tarde considerando que aun debía ir a su departamento y arreglarse.
-Spanner, cierra temprano si quieres, me tengo que ir! – rápidamente toma su chaqueta, guarda unos papeles y busca frenéticamente las llaves de su departamento que se supone estaban en su bolsillo.
Desde la habitación del fondo aparece un joven rubio de casi la misma edad del pelirrojo, traía un overol verde y un dulce en la boca.
Solo lo ve marcharse, no le dice nada, cuando el pelirrojo sale el rubio camina tranquilamente a la entrada del local y cierra desde adentro para luego irse a la habitación del fondo y dedicarse a revisar aquella máquina que tantos dolores de cabeza les había provocado.
Dino tras escuchar los gritos de su hermanito saca inmediatamente su auto de allí, acelerando lo más que podía, se demoró varias cuadras en perder a los reporteros, ellos eran personas con experiencia en ese tipo de persecuciones, sin embargo sus automóviles no estaban al nivel del auto del actor.
Cuando ya estaban temporalmente seguros se dirigió a un lugar cercano al centro de la ciudad donde dejo al castaño y a su nuevo guardaespaldas.
-Será mejor que busque dónde dejar este auto, si seguimos con él no será difícil que nos encuentren.
-Dino-san, que debemos hacer?...-Preguntaba muy afligido el menor, y no era para menos, estaba muy asustado, jamás se imaginó en una situación así, siempre fue un chico tímido y algo retraído, esta nueva experiencia le estaba afectando los nervios.
El rubio sintió pena por el castaño, se podía apreciar en su rostro lo abatido que se sentía y eso hacía sentir muy culpable al mayor. Así que con firmeza le habló a al de ojos azules.
-Kyoya, cuida a Tsuna y llévalo al lugar que acordamos por favor.
-Hmp.
Hibari gira su rostro con molestia, detestaba que el caballo salvaje le diera órdenes.
-Tsuna, has lo que él te diga, y todo estará bien.
Tras esta breve conversación se marcha a gran velocidad dejándolos solos.
-Hibari-san a dónde…?
El aludido se gira sin tomarle importancia a la pregunta casi hecha y comienza a caminar tranquilamente, el castaño no se atreve a decirle nada y lo sigue desde atrás.
Entraron a una calle donde había un sinfín de locales diferentes, Tsuna miraba curioso las cosas que se veían a través de los ventanales mientras seguía al de ojos azul metálico.
Se fijó en un hombre que sentado en la calle vendía varios artículos que estaban sobre unas telas, más que los objetos fue el mismo hombre el que llamó su atención, el color de su cabello era de un rojo intenso, al igual que sus ojos, claramente se notaba que pasaba los 24 años, con tan solo verlo se podría decir que era alguien de dudosa procedencia, igual que los objetos que vendía.
Sawada se detuvo un momento a mirar las cosas que tenía a la venta ese misterioso hombre, junto a este había una mochila que tenía escrito "Zakuro", probablemente sería su nombre.
Cuando va a preguntar el precio de un llavero siente como un brazo rodea su cintura y lo hala hacia su izquierda, torpemente avanza, al alzar la vista ve al de cabellos negros que es quien le tiene sujeto en un fuerte agarre.
-No hay que perder tiempo. – dijo secamente sin soltar al menor, quien se ruborizó por la forma en que era llevado. Al llegar a la esquina le suelta.
El hermoso día soleado con el paso de las horas había comenzado a nublarse, y ahora Tsuna se frotaba los brazos por el viento frío que había comenzado a refrescar la ciudad.
En la siguiente cuadra ya comenzaba un área residencial de pequeños edificios departamentales intercalada con locales, caminaban uno al lado del otro en completo silencio.
De improviso, el de ojos azul metálico se quita la chaqueta negra que llevaba sobre los hombros para ponerla en los del menor aplacando el frío.
En un rápido movimiento acorrala al castaño contra la pared, sujetando los bordes de la chaqueta que le puso al castaño evitando que tuviera salida.
-Hibari…san
Sentía su aliento tan cerca, su guardaespaldas prácticamente estaba sobre él, y no podía evitar perderse en esos hermosos ojos azules, tan atrayentes y tan misteriosos.
Su corazón latía a mil por hora, no sabía lo que estaba sucediendo pero por alguna extraña razón que no conocía no podía evadir el deseo de que ese momento no acabara.
-Abrázame.- le ordenó en voz baja el mayor.
CONTINUARÁ…
XD no tengo comentarios jajaja, perdón por la tardanza! Solo para que quede constancia les contaré que el tiempo que se supone viviría con bastante gente en un espacio reducido se ha alargado y la verdad no sé cuánto dure, solo sé que es DEMASIADO incómodo escribir yaoi o cualquier cosa con todos cerca (-.-'), ojala que me puedan entender, sus review me alegran mucho! Y son la razón por la cual no me desánimo y busco los momentos precisos de paz que tengo para escribir (aunque me gane algún regaño de mis padres XD) porque generalmente esos momentos son o muy temprano en la mañana o muy tarde en la noche (cuando los demás duermen XD).
Acepto críticas constructivas, ovaciones, amenazas, monumentos a mi grandeza, todo tipo de pago, dinero en efectivo, tarjetas, cheques, todo sirve XD.
Agradecimientos especiales a D-JK23, Kuromi-xan, Shimizu Maria,Lizi, KiyamaNikki16, Katekyo1827R27X27, Vy-chan, Dametsuna, Kurotsuki-tania1827, Hibari Hanabi y Nyanko1827.
Gracias por leer ojala que les haya gustado! Que tengan un lindo día, chaitoooo.
