Holaaa a mis queridísimos lectores! Antes que nada quisiera dejarles algo bien claro (ò.ó), JAMAS de los JAMASES se disculpen por un review largo XD esos son mis favoritos! Así que si pueden me dejan un mensaje súper largo, aunque me hablen de cosas que nada que ver con el fic XD como de sus mascotas, etc, etc, etc.

Me he dado cuenta, por varios comentarios, que mis escenas de doble sentido y esas pequeñas trampas que pongo ya no son tan eficaces como antes, ya que a estas alturas hay varias personitas que han desarrollado cierta inmunidad ante ellas XD jajaja y de una vez averiguan más o menos como sigue el asunto, por ende (u.u) me veo obligada a suprimir esas escenas de ahora en adelante (ò.ó)…XD naaa, no puedo hacerlo! Son parte de mi! Jajaja, pero no se confíen, puede que no se trate de una trampa.

DISFRUTEN-KORA! (*.*)…

Mejor pedir Perdón que pedir Permiso

El castaño acorralado obedece el mandato y pasa muy lentamente sus delgados brazos por alrededor de la cintura de su guardaespaldas, mientras que este también le abraza protectoramente.

Tsuna, ahora recostado en el pecho del mayor, escucha los latidos de su corazón y no puede evitar comenzar a sentir un calor subir a sus mejillas y teñirlas de un tono carmesí.

-"Qué es esta extraña sensación…"- pensó algo confundido.

No podía ni quería decir nada, sentía una gran tranquilidad junto al de cabellos negros, esa protección que le daba le hacía sentir tan bien, tan pleno.

Estuvieron así unos pocos minutos, pero luego Kyoya le suelta y mira discretamente a los lados, tras verificar que no había nadie sospechoso toma de la mano al menor y camina rápidamente volviendo a tomar la ruta que previamente seguían.

Tsuna no entendía nada de lo que ocurría, estaba más preocupado de ese extraño sentimiento que comenzaba a fluir dentro de sí.

-"¿Será que…Hibari-san…me gusta?"


Tomó el primer taxi que vio en el frontis del lujoso hotel. Ya abordo miraba en la ventana su propio reflejo sonriéndose como quien ve sus planes resultar a la perfección.

Byakuran era una persona muy peculiar, a veces muy difícil de comprender, pero he ahí su encanto y eso lo sabía muy bien, esta era la ocasión perfecta para sacar provecho de eso.

Aún le quedaba algo de tiempo antes de la ansiada cita, así que decidió hacer una parada antes de ir al lugar acordado.

Se bajó frente a una pequeña florería, muy sonriente el albino ingresa al lugar.

Apenas se acerca siente de golpe esos delicados aromas tan fascinantes para él y tan simples para otros.

-Buenos tardes, en que puedo servirle?

Le dijo amablemente el joven que estaba tras el mostrador. Byakuran le inspecciono con la mirada sin dejar de lado esa sonrisa misteriosa que era tan característica suya.

Ese hombre tenía cabellos negros al igual que sus ojos y piel pálida, usaba una pechera verde en la cual tenía una identificación.

-Leo-kun cierto?- el otro afirmó con la cabeza.

-Busca algo en particular?

-Si…- dijo mirando la variedad de flores que había en el lugar.

-Hoy tenemos una oferta de Rosas.

-Voy a una primera cita, tu que me sugieres…

El joven pensó un momento y luego camino con cierta suavidad hacia un mesón donde tomó un ramo de flores.

-Lilas tal vez…acabo de armar este ramo- dijo sonriéndole dulcemente.

"Lástima que ya tengo a otro en la mira" se dijo mentalmente después de ver la forma delicada y tierna de comportarse del encargado.

-Quiero un ramo de estas flores.- dijo apuntando unas bellas flores blancas.


-Dónde estás Vaca estúpida!

Gritaba dentro del hotel sin inmutarse por la molestia de quienes pasaban por allí, ya estaba más que cabreado al no poder atrapar a ese pequeño niño, le iba a enseñar con quien se había metido, porque nadie se atreve a burlarse de Gokudera Hayato, nadie que viva para contarlo.

Casi le había perdido el rastro, pero por suerte alcanzó a verle la cola por un pasillo y continuó con su persecución.

A velocidad supersónica se abrió paso entre la gente y llegó al sector donde pudo -por fracción de segundos- ver la pequeña cola.

Cuando dio la vuelta a una esquina a punto de atraparlo choca sin querer con alguien.

-Auch! Fíjate por dónde vas!- le dijo una chica de cabello y ojos celestes.

Por alguna extraña razón con solo verla sintió cierta molestia, definitivamente ella no le agradaba.

-Tsk, tú fíjate!

Y continuó su camino. Tras correr unos metros se dio cuenta que por toparse con esa chica había perdido tiempo valioso y que ahora seguramente ya no podría alcanzarle, porque al fin y al cabo era un niño y lo mejor que saben hacer es esconderse a la perfección.

-Ah! No hay caso!- bufó en voz alta muy enojado.

Con un gran suspiro dio por terminada la persecución, no le encontraría pronto, pero tarde o temprano él se vengaría.

Metió sus manos en los bolsillos y dio media vuelta, si Byakuran salía a pasear por la ciudad ¿porque él se iba a quedar esperándolo?, era increíble como andar en las calles lo relajaba más que estar en un lujoso hotel, era una contradicción que no le molestaba para nada y a la cual estaba muy acostumbrado.

Saliendo del hotel prendió un cigarro, ignoró los taxis que habían en el frontis todo el tiempo y se alejó de allí caminando por la costa, ya que el hotel estaba situado junto a la playa.


-Me pregunto cómo reaccionara al ver esto-kora…

Se decía un rubio mirando unas hojas recién impresas de un diario de otra región.

"Vongola Magazine" era una revista de entrega mensual distribuida por todo el país, el contenido trataba más que nada de noticias que tenían que ver con celebridades y el mundo del espectáculo, sin embargo también habían otro tipos de reportajes, en esta época del año daba los mejores datos de hoteles dónde quedarse en sus vacaciones.

No sabía bien cómo debía explicarle lo que "encontró" curioseando en las redes al buscar nuevo material para la revista.

En el papel impreso se podía ver claramente el rostro del que "fue" –cuando Reborn se entere de lo que pasa seguro que no sobrevive- el novato de esa sección en una posición muy comprometedora con el actor italiano Dino Cavallone.

El rubio portador de esas hojas acusadoras estaba en un ascensor subiendo al último piso del edificio, donde estaba la oficina del editor en jefe.

Al abrirse la puerta para darle paso a un pasillo que tenía una luz tenue se topa con una mujer conocida.

-Bianchi…- no se sorprendió de verla por ahí, pero no le hacía mucha gracia su presencia.

-Hola Colonello.

Se sintió cierta tensión en el lugar, cosa que incomodó a ambos.

-Viniste a visitar a Reborn no?

-Sí, vengo de verlo…-dijo la delgada mujer posando su mano en el marco del ascensor que aún estaba abierto.

El rubio de inmediato captó un brillo en el fino dedo de la mujer, observó con desconcierto un bello anillo que jamás le había visto, ella notó como le miraba la mano y le sonrió con gran felicidad.

-Reborn me pidió matrimonio.

-…

Eso le llegó como una daga al corazón.

-Nos casaremos en seis meses, obviamente estas invitado.- dijo mirando su reloj de muñeca- ya me tengo que ir, nos vemos.

Colonello termino de salir del elevador y Bianchi subió para luego presionar el botón del primer piso.

Ya solo, no puede comprender lo que estaba pasando, no podía asimilar lo que la novia del jefe le había dicho.

-Entonces, ese día…el solo estaba…

FLASH BACK…

Ya muy entrada la madrugada el bar comenzaba a vaciarse, quedaban pocas personas allí, y entre ellos había un hombre de porte imponente vestido con un traje negro muy elegante, y junto a este estaba un rubio de ojos azules con traje de militar.

-y?...me dirás que te tiene así?- decía el rubio mientras bebía el alcohol contenido en su vaso.

-No sé de qué hablas- dijo con voz profunda mientras se cubría la mirada con la solapa de su sombrero.

El de ojos azules solo suspiró de cansancio, ya comenzaba a retirarse más gente, en el bar solo quedaban cinco personas, contándolos a ellos y al barman.

-Llevamos casi toda la noche aquí y…

-Estoy confundido, eso es todo.-Dijo secamente.

El rubio quedó impresionado, cuesta mucho sacarle algo de sinceridad a su amigo y jefe.

-Entonces…estas confundido, se puede saber ¿porque?.

-no.

Aunque no le dijera nada esa noche, el solo hecho de saber por sus propios labios que no estaba bien ya era una pequeña victoria.

-Oye Reborn te ves tan patético!

El aludido dirigió una feroz mirada llena de sed de sangre a quien le hablaba desde el otro lado de la barra.

-Di-digo…Sempai! Voy a…a buscarle un trago que le encantará!- decía con mucho nerviosismo un joven barman de cabello morado igual a sus ojos y labios que se retiró rápidamente del lugar.

-No le prestes atención, sabes que Skull siempre es así-kora.

Reborn no quería que la conversación continuara por dónde iba previamente a la interrupción, últimamente había estado teniendo impulsos que difícilmente contenía, sabía bien que no podría resistirse mucho, así que decidió desviar un poco el tema.

-Sabes que hoy… mandé al novato Tsuna a su primera misión?

-Ah ¿sí?, tu último estudiante te dio buenos resultados, probablemente pase lo mismo-kora.

-Eso espero…-dijo tomándose lo último que le quedaba de su trago, al dejar el vaso en la barra sin querer pasó a rozar la mano del rubio, este no se inquietó, solo esbozo una sonrisa de lado que a Reborn le pareció fascinante.

"Adiós cordura, adiós autocontrol" se dijo internamente.

Con suavidad tomó la mano que previamente había rozado, acariciándola lentamente. El rubio le miró fijamente, algo así no se lo esperaba. Con la otra mano el de mayor rango tomo el cuello de la chaqueta del rubio y lo acercó con agresividad a sí para finalmente unir sus labios en un beso apasionado y demandante.

No sabe exactamente como ni en qué momento se fueron, pero terminaron en un hotel cercano al bar.

Entre besos, caricias, gemidos y suspiros pasaron la noche en ese cuarto de hotel, con manos curiosas se recorrían sin freno y ninguno de los dos oponía resistencia a la pasión que ahora los había poseído.

Las promesas de un "juntos por siempre" esparcidas en el aire daban cuenta de que eso no era algo casual, sino algo que se mantuvo en secreto por mucho tiempo y que ahora se liberaba gloriosa bajo la luz de la luna que atravesaba esos fríos vidrios para iluminar aquellos cuerpos cálidos y deseosos.

FIN FLASH BACK

-Solo estaba…jugando conmigo-kora.-se dijo con rabia.

No quería creer que esa noche fue solo una "aventura" con su jefe, para él significó algo más, pero al parecer no valió nada para el otro, ya que el día anterior que paso "eso" con Reborn, él había tenido una conversación no muy larga con Bianchi, y ella no tenía ese anillo puesto, es decir, el muy bastardo le pidió matrimonio después de lo que ocurrió entre ellos, se comprometió después de haberle prometido el cielo y la tierra entre susurros al estar juntos en aquella cama.

Al pensar con mucho rencor en esas cosas no midió su fuerza al apretar el puño para evitar descontrolarse y romper algo, y no se dio cuenta de cómo había arrugado las hojas que le llevaba al de patillas rizadas.

Cuando comenzó a relajarse ligeramente soltó el puño y las hojas cayeron al suelo, desparramándose por todos lados, se agacho para reunirlas y ordenarlas, al hacer eso pensó con un poco más de claridad, no podía ir y enfrentar a Reborn con la rabia contenida, ya que no estaba en posición de exigir "fidelidad", ellos no eran nada y aunque le cueste aceptarlo eso era así.

-Entonces…que debería hacer…- susurró para sí.


El castaño parecía cansado, andaba más lento que antes y eso comenzaba a irritar al guardaespaldas.

-¿Que te sucede herbívoro?- le preguntó de forma "casi" amenazante.

-nada…-le respondió, y en su voz se notaba el cansancio.

Lo siguiente que se escuchó fuerte y claro fueron los sonidos de su estómago exigiendo comida.

Sawada se sonrojo por eso y puso ambas manos sobre su abdomen con la vacía esperanza de poder aplacar el ruido. Hibari suspira, mira a su alrededor y se acerca al menor.

De la mano, Tsuna es arrastrado dentro de un local de comida rápida que estaba al paso.

-Hi-hibari-san?...

-Come algo.-sentenció con voz firme y autoritaria.

Después de todo el ajetreo que habían tenido ese día Tsuna no había comido nada y ya era bastante tarde, el reloj marcaba casi las cinco de la tarde.

Tsuna no se hizo de rogar e inmediatamente pidió algo, el de ojos azules no presto atención y le espero cerca de la puerta. El de ojos avellana no se demoró casi nada, y en poco tiempo ya estuvieron en la calle nuevamente.

Caminaban normalmente, no a paso rápido como anteriormente lo hacían, sino que uno al lado del otro sin decir ni una palabra.

Pasaban frente a un cine, cuando de pronto Hibari tiene un presentimiento.

Toma del brazo al menor y lo guía a ese lugar, sin darle oportunidad al castaño compra rápidamente dos boletos y entra presuroso llevando a arrastras al menor dentro del recinto.

Va la sala indicada en el boleto y se sientan en la última fila. Esa sala estaba casi desolada, si no fuera por ellos que acababan de entrar, seguramente nadie hubiera ido a ver ese filme.

Era una película de terror de hace varios años, Tsuna al ver la pantalla pudo reconocer de cual se trataba y también pudo evocar algunos desagradables recuerdos de las secuelas que esa misma película le había dejado, como por ejemplo no poder dormir con la luz apagada, tener que revisar debajo de su cama antes de acostarse, y tantas otras cosas que le hacían sentirse muy paranoico. Estaba demás decir que no le hacía ninguna gracia volver a ver esas imágenes.

Por un sexto sentido pudieron sentir algunos movimientos en la puerta de la sala aunque todo estaba muy obscuro, cuando Tsuna piensa voltearse para ver si alguien anda por ahí Hibari pasa su brazo por el cuello del menor evitando que este logre ejecutar el movimiento y con su otra mano le toma la barbilla y sin previo aviso le planta un beso, tan delicado, tan suave, que logra robarle el aliento.


En la calle la gente mira muy sorprendida a un albino que camina con extrema felicidad llevando un ramo de Anémonas blancas entre los brazos. Aquellas eran unas flores blancas, muy bellas y con una fragancia única.

Ya iba en dirección al salón de té, que decía en la nota que el moreno le hizo llegar. Ya a una cuadra pudo ver el gran cartel con el nombre "Melone", estaba tan ansioso que apresuró el paso, pero a media cuadra del local, salió de un callejón estrecho un muchacho con vestimentas obscuras que pasó velozmente junto al albino sustrayéndole su billetera, este se percató y agarró del polerón al culpable, quien trataba de zafarse con todas sus fuerzas, era un muchacho enclenque, de cabello verde, aunque no lo pareciera tenía bastante fuerza, y tras un largo forcejeo se pudo quitar al albino de encima e intento huir nuevamente.

Byakuran no era una persona que perdonase y dejara ir así como así a quienes le perjudicaban de alguna manera.

Con un ágil impulso logró lanzarse sobre el ladrón y propinarle algunos puñetazos para luego solo inmovilizarlo, las bellas flores blancas yacían tiradas en suelo, el ramo completamente arruinado y un pelirrojo atónito y muy asustado mirando la escena.


Había tenido un día muy agotador, dio todo de sí para hacer su mejor trabajo y terminarlo durante el mismo día, cosa que consiguió, ahora solo quería descansar un poco, pero primero se daría un gusto, se le había hecho costumbre que luego de terminar con su trabajo salía a comer sushi, así que comenzó a caminar en busca de algún restaurant cuando ve un puesto donde vendían el periódico.

Solo por curiosear decidió mirar las portadas, enseguida llamó su atención una figura conocida.

-Tsuna?...

La foto, desde el ángulo que había sido tomada, no podía interpretarse de una forma inocente, y el título de esa edición no ayudaba en nada.

"ESCANDALO! Vean por primera vez el rostro del amante de Dino Cavallone"

Yamamoto no podía comprenderlo del todo, lo que decía el diario estaba muy claro, pero su compañero no podía ser el amante de ese actor, eso no era posible de ninguna manera.

Siente como alguien está de pie junto a él probablemente mirando los diarios también y no le toma mayor importancia, ya que aún está muy ocupado en el proceso de buscar algún motivo por el cual esa foto haya podido ser falsificada. De pronto escucha la voz de quien estaba a su lado.

-Y quién es ese que esta con el caballo salvaje? Tsk, Seguramente quiere colgarse de la fama de ese inútil.-aquella personano se dio cuenta que estaba pensando en voz alta.

Yamamoto se giró ligeramente, muy molesto por el comentario, no le gustaba que hablaran así de su amigo.

Cuando sus ojos se topan con la fina y bella figura del modelo, este levanta la vista y se quedan mirando a los ojos, el italiano sorprendido en demasía por no haber reconocido al idiota.

Ahora estaba claro que si hablaba su idioma.

CONTINUARÁ….

XDDDDDDD!...bueno, después de ese ataque severo de emoción quería agradecer los review que recibí, le he tomado mucho cariño a este fic en particular porque lo considero mi primer gran exitazo XD.

Y se sumó otra pareja! RebornxColonello, es la primera vez que los pongo juntos, la verdad no lo tenía planeado, pero enseguida les digo que su participación no será muy larga (o eso espero XD), en la idea original creo que solo estarán en unos tres capítulos, pero ustedes saben que las escritoras somos cambiantes XD, como cuando dije que este fic no tendría mas de cinco capi XD jajaja tremendo FAIL. Y ¿Por qué los agregué? Consideré que un personaje como Reborn no merecía ser secundario, y como no lo puedo poner como protagonista mejor le di su propia historia como se merece, si no les agrada me avisan!.

Amm…quisiera decirles, bueno…"adelantarles", ¬¬ si es que se puede decir así que no se pueden perder el siguiente capítulo! Durante estos siete cap ha habido varios giros en la historia XD y… mejor no les cuento nada XD, pero tal vez por fin aparezca el responsable de este gran problema en el que se metió Tsu-kun. ¬¬ ese malvado paparazzi tiene nombre y apellido y lo sabrán en el siguiente cap.

Se aceptan críticas constructivas, ovaciones, amenazas, monumentos a mi grandeza, todo tipo de pago, dinero en efectivo, tarjetas, cheques, todo sirve….XD.

Agradecimientos especiales a Kurotsuki-tania1827, D-JK23, Katekyo1827R27X27, Dametsuna, Akari-Cross, Vy-chan, Kuromi-xan, KiyamaNikki16, Bianchixgokudera25, Shimizu Maria y Neko-san.

Gracias por leer! Que tengan un lindo día, chaitooo.