Antes de empezar una aclaración este capitulo se centra en los sentimientos de Splinter hacia Rafael por lo tanto me quedo un poco mas corto aun asi espero que les guste, no se imaginan la ilusión y el animo que me dan sus comentarios
Como siempre agradecimientos a maryhamatogirl, The Soul Of Black Teenager , Reki-zen, y JUANIS
Bien no mas lata y a leer el cuarto capitulo
En otro lugar de las alcantarillas tres tortugas, estaban fascinadas corriendo por todas partes mientras su maestro los observaba atentamente, pero con la mente puesta en la guarida y en el hijo que se había quedado en ella, se preguntaba como lograría hacer a entender a Rafael, que su actitud lastimaba a toda la familia, como lograría que el pequeño se abriera con el y por fin sacara afuera lo que le causaba tanta tristeza porque demasiado camino había recorrido Splinter como para no notar que esa ira era solo una forma de protegerse de algo que le dolía y que prefería ocultar, ¿pero que?.
Si se tratara de sus otros hijos podría saberlo aun si no se lo digiera directamente, Leonardo era transparente en sus preocupaciones que la gran mayoría de las veces se centraban en el bienestar de sus otros hermanos, a Donatello siempre se le había notado un sentimiento de inseguridad frente a las capacidades de sus hermanos pero logro encontrar su forma de ser útil gracias a su inteligencia innata y el como buen maestro le reforzaba esa área, Michelangelo era caso aparte el menor y mas inmaduro de los tras y su principal causa de preocupación podría ser no tener pizza durante el día, eso y su temor a la oscuridad pero Splinter estaba segura que lo superaría pero cuando intentaba saber cual era el problema de Rafael… se perdía, el chico lo alejaba a el y a los demás se encerraba y tratar de romper la coraza era tan difícil como intentar quebrar su caparazón . Siempre fue el mas irritable de los tres, pero antes eso no era tan difícil de llevar además era el mas independiente y fuerte en todo sentido de la palabra, por lo tanto el que necesito de menos atenciones o alabanzas, pero a medida que fue creciendo empezó a dejarse llevar demasiado fácil por la rabia y sus impulsos, como padre el tenia la obligación de hacerle ver sus errores y eso hacia, de alguna forma Splinter estaba seguro que fue en ese periodo cuando Rafael se alejo de el.
Una puntada en su pecho lo saco de sus pensamientos, algo no estaba bien, instintivamente busco a sus hijos con la mirada estaban bien, pero la angustia seguía creciendo y no tuvo dudas.
-¡¡¡ A la guarida¡¡¡
Los tres chicos se giraron asustados al oír el grito de su padre, el nunca gritaba, fueron a cuestionar si habiten hacho algo mal pero Splinter no tenia tiempo para explicaciones.
-¡¡¡ Ahora ¡¡¡- y dicho esto los cuatro empezaron a correr en dirección a su casa.
Al llegar busco a Rafael con la mirada y lo encontró, tirado de guata en la sala, con el balde a un lado se acerco a tocarlo y supo que era peor de lo que se había imaginado. Rafael estaba ardiendo en fiebre, lo trato de mover para despertarlo pero solo sintió un quejido de dolor, lo giro para inspeccionarlo mejor y vio con horror que el brazo izquierdo estaba completamente inflamado y de una tonalidad morada y sus labios estaban adoptando el mismo tono, en ese momento sintió la presencia de sus otros hijos junto a el los miro y los chicos estaban enmudecidos por el miedo y la preocupación.
-¿Papa que le pasa a Rafael?- Pregunto Michelangelo con un hilo de voz
-No lo se Michelangelo- dijo mientras sacaba la banda que Rafael se había puesto en el brazo, para dejar al descubierto una zona visible, muy inflamada, era como un cototo en el que se veían dos pintitas rojas, al tocarlas Rafael volvió a gemir y por reflejo trato de quitarle el brazo.
-Parece ser que algo lo pico- hablo mas para si mismo que para sus hijos, en un intento por entender que diablos había puesto tan mal a Rafael se volvió hacia Michelangelo.
-Hijo ayer no viste algo que podría haber ocasionado esto-
-No papa nosotros nos separamos por la carrera y luego cuando entre al túnel estaba todo oscuro y Rafael no venia, me asuste y me desmaye – guardo silencio un minuto tratando de recordar –los ojos amarillos había muchos ojos amarillos que se arrastraban por el suelo – finalizo.
-Serpientes- murmuro Splinter- ¿recuerdas como eran?- Michelangelo negó con la cabeza. Y el sensei siguió hablando en voz alta- muchos de estos seres no son venenosos, por lo tanto puede ser que la herida solo este infectada, pero puede ser que las que lo mordieron hayan sido venenosas.
-Leonardo-. El mayor de los hermanos tenia la vista fija en Rafael como si no pudiera creer que ese que estaba inconsciente y con tal mal aspecto fuera su hermano, al escuchar su nombre miro a su maestro- toma a Michelangelo y ve hasta ese túnel inspeccionalo bien y si encuentras a alguna serpiente o lo que sea que pudiera haber ocasionado esto tráemelo, lo mas rápido posible y ve con cuidado.
El mayor solo afirmo con la cabeza tomo a su hermanito de la mano y salieron a toda prisa.
-Donatello ayúdame a llevar a tu hermano a la cama tendremos que intentar bajarle la fiebre.
Una vez que lo acostaron el genio de la familia fue a buscar paños húmedos para ponerle en la cabeza a su hermano.
El es fuerte verdad sensei, se pondrá bien ¿verdad?
- Si Donatello tu hermano es fuerte seguramente saldrá adelante- Splinter deseaba con todo su corazón que eso fuera verdad, que Rafael saliera adelante no podía permitir que fuera de otra forma.
Mientras tanto al llegar a la boca del túnel Leonardo le ordeno a su hermano quedarse ahí afuera, y al llegar a la mitad del túnel vio huellas que seguramente correspondían a las de Rafael, al obsérvalas con cuidado se dio cuenta de que su hermano había peleado contra algo en ese lugar, se fijo mejor y vio el cuerpo de una serpiente muerta, se agacho para recogerlo y se dio cuenta de que una huella estaba muy hundida en la tierra, miro hacia arriba y corrio a la salida con el animal en sus manos.
- vamos Michelangelo, ya tengo la serpiente, tenemos que volver rápido-
- fue mi culpa verdad Leonardo- la voz de Michelangelo era un sollozo
- no, no fue tu culpa fue un accidente, ahora corre
Volvieron a la guarida y entraron a la pieza de Rafael con el reptil, la habitación estaba llena de paños húmedos en el suelo, donatello había ido por mas mientras Splinter intentaba que Rafael bebiera un remedio a base de hierbas contra la fiebre-
-Sensei encontré esta serpienteEl maestro se giro y en sus ojos se apreciaba desesperación, era la segunda dosis de remedio que le daba a Rafael y la fiebre iba en aumento en lugar de ceder, eso solo indicaba que era mas grave que una infección, su hijo debía tener veneno en la sangre.
buen trabajo Leonardo- se acerco al bicho pero no lo conocía
Don que venia entrando en ese minuto con un balde de agua, lo dejo caer al suelo
-sensei yo he visto a ese animal en uno de mis libros, y es muy venenoso los humanos solo tiene una hora para recibir el antídoto a si no…-no le salieron mas palabras su garganta se negaba a siquiera pensar que su hermano podría morir
-Donatello ¿en tu libro salía el antídoto?-Si sensei-
-Pues bien ve a buscarlo y ve si lo puedes hacer en tu laboratorio, ustedes dos vallan con el para ayudarlo o traer lo que necesite dense prisa
Los tres corrieron escalera abajo y el se sentó en la cama de Rafael para seguir tratando de bajarle la fiebre sin éxito.
Afortunadamente el antídoto no era difícil, pues su ingrediente principal era la leche, después de tres horas de tratafo en absoluto silencio los tres subieron con el antídoto, se lo dieron a beber a Rafael.
Pese a que todos estaban sumidos en sus propios pensamientos, sabían nunca en su vida habían tenido momentos de mayor angustia ni siquiera Splinter. Finalmente hubo reacción pero no era lo que deseaban.
Rafael comenzó a convulsionar violentamente, Leonardo y Donatello tuvieron que afirmarle las manos y piernas mientras Splinter le afirmaba la cabeza fueron momentos de espanto para todos cuando la crisis seso comprobaran con horror que le fiebre seguía aumentando.
¡¡¡ Por que no se mejora, papa hicimos el antídoto como el libro decía, pero esta peor , ¿porque?¡¡¡
Ese grito lleno de impotencia que había roto el silencio desgarro a Splinter, que miro a Donatello con lagrimas en los ojos, mientras que Michelangelo estaba completamente paralizado.
-Leonardo necesito que te calmes y te quedes con Rafael mientras yo llevo a tus hermanos a acostarse, de acuerdo.
Pese a la negativa de los menores, fueron llevados hasta afuera de la habitación por splinter, primero a que tomaran por lo menos un bazo de leche y luego a descansar.
Bajaron en silencio, su maestro sabia que todos pensaban lo mismo y que pese a la corta edad de sus hijos percibían el riesgo que Rafael corría pero ni uno lo verbalizaba, splinter comprendía esta actitud pues a el mismo, el dolor de siquiera pensar que Rafael podría morir era algo que le causaba un gran dolor en el alma y lo dejaba sin reparación, pero aun así el debía velar por todos y cada uno de sus hijos, ellos habían hecho todo lo posible por su hermano y Rafael no mejoraría porque ellos se quedaran despiertos junto a el toda la noche, con el era distinto no se movería de su lado el haría hasta lo imposible porque su hijo siguiera con vida.
Michelangelo y donatello decidieron acostarse juntos en la cama de este último, Splinter no puso reparos.
Si pensó que su desesperación no podía aumentar tardo un segundo en darse cuenta de cuan equivocado estaba.
¡¡¡ No Rafael, Rafael¡¡¡
Splinter prácticamente voló a la pieza de su hijo, y encontró a Leonardo desesperado sacudiéndolo como si de un muñeco de trapo se tratara.
¡¡¡ Papa, vivió a convulsionarse y luego dejo de respirar has algo , sálvalo¡¡¡
Splinter salto sobre Rafael alejando a Leonardo de un empujón, no podía ser , rogó a todos los dioses antes de poner su oreja sobre su pecho para comprobar que Leonardo tenia razón, Rafael no estaba respirando.
