Aqui esta el primer capitulo de blood,

La historia de como fue transformada Cassandra

Dejen Rewis para conocer su opinion

Nos leemos en el siguiente capitulo

Chaitoo!!


Capitulo 1 "El día que morí"

"Hoy perdimos a una gran persona

Buena hija, amiga, hermana, compañera

Solo nos queda el consuelo

Que hoy se encuentra junto a nuestro creador

Y es feliz en donde quiera que se este"

6 de febrero…

El 6 de febrero es el día que yo morí, o mejor dicho el día que debí morir, aun lo recuerdo, todavía era invierno cuando ocurrió mi desgracia, en mi lapida esta escrita esta fecha y procuro no olvidarla, para seguir recordando que en algún momento de mi existencia fui humana

El sol siguió saliendo, el mundo siguió su orbita, siguieron naciendo niños y muriendo hombres, solo era una menos en este inmenso planeta, para los humanos Casandra de 22 años dejo este mundo para pertenecer a otro mejor, jamás se me hubiera ocurrido pensar que en mi propio mundo existía otro universo tan diferente, uno que creía que solo existía en las películas y novelas de ficción, me convertí en una bebedora de sangre, odio mi posición, me canse de luchar contra la corriente, llevo poco con esta vida, en ocasiones siento que han pasado siglos en vez de años, he perdido la cuenta de las veces que he deseado dejar de existir, podría decir que morir, pero muerta ya estoy.

Soy especial o al menos es lo que dicen, gracias a este don me arrebataron mi vida humana y gracias a este aun sigo con "vida" si es que se le puede llamar vida a mi existencia. Desde el principio fui diferente a los recién nacidos, desde el comienzo pude establecer un comportamiento "normal", para lo único que soy buena es para desear, lo que deseo con fervor se cumple, ese es mi tan apreciado "DON", para mi desgracia y su fortuna solo se cumplen los deseos destructivos, para eso me querían para destrozar los clanes aledaños. Es una lastima que no pueda lastimarlos ya que uno de ellos es un escudo.

Hoy en día son dueños de la mayoría de esta tierra, no entiendo el por que de su avaricia, algún día se terminara todo el poder y al final la ciudad será de nadie, ni para dios ni para el diablo, eso es lo que siempre pienso.

Soy prisionera de mis creadores, me guardan como un tesoro, me traen el alimento al escondite así que nunca se en donde estoy con exactitud, los demás me odian y los entiendo, yo no salgo al campo de batalla, solo veo al enemigo una vez y hago mi trabajo, se q el motivo q este escondida tiene un fin, no conozco los motivos solo se q existen seres poderosos que si saben de mi existencia y mi paradero todo podría venírseles abajo, deseo q eso ocurra, pero no veo el día que suceda.

El día q morí/naci, los conocí, eran 5 criaturas celestiales, en un momento pensé que eran ángeles o algo por el estilo, pues su belleza era algo que no existía en la faz de la tierra, eran hermosos cierto pero algo en su mirada borgoña me avisaba que algo malo andaba mal con ellos, a pesar que, me dijeron que no temiese, mis sentidos me decían todo lo contrario, y al final me convertí en lo q soy hoy.

Ludwig, Camus, Paris, Eleazar y Uriel son los nombres de aquellos vampiros, que únicamente he visto dos veces en toda mi existencia, la primera vez fue cuando aun era humana y la segunda al mi despertar en esta nueva vida, recuerdo que el dolor que pase fue insoportable, no puedo decir con exactitud cuantos días pasaron, pero la sensación de quemarse en vida es lo mas fuerte q recuerdo, al abrir los ojos, pude divisar cosas que jamás creí capaz de ver, escuchar lo inexistente, sentir una fuerza que es imposible y experimente por primera vez el ardor y quemazón en mi garganta, aquella dependencia es lo que me describe ahora con la mayor su expresión, la condena a alimentarme por al eternidad, la sangre.

Los cinco se presentaron, me explicaron lo que era ahora, no lograba razonar con exactitud lo que decían, conforme me explicaban todo comenzó a tomar cierto sentido, aunque aun estaba renuente a creerles, me explicaron por que me habían elegido, en aquel momento se me hacia tan inverosímil todo lo que decían que llegue a pensar que todo se trataba de un mal sueño, que pronto abriría los ojos y estaría aun en mi habitación, con mi madre llamándome y todo seria solo el recuerdo de un mal sueño, la prueba que hizo que comprendiera que todo era verdad, fue cuando Eleazar me propuso que deseara destruir algo, lo veía aséptica, no comprendía lo que quería, me pidió que destruyese a otro como yo, en seguida trajo ante mi a un hombre, era como los otros, piel blanca como la cal, los mismos ojos borgoña, su cuerpo era musculoso, intimidaba solo con verle, automatíceme mi instinto salió a relucir, me puse en pose de defensa, Uriel y Camus me abrazan incapacitándome, intente quitármelos de encima pero no pude, el vampiro fuerte fue hacia a mi mostrándome sus dientes en forma desafiante, estaba desesperada quería pelear pero no podía, Eleazar me grito que deseara destruirlo, aun seguía sin comprender pero hice lo que me pidió, desee con todo mi ser que aquel que tenia delante de mi fuera destruido, estaba furiosa, en ese momento no pensaba, imagine destrozándolo poco a poco, recordé la agonía que yo había pasado al ser transformada, mis ojos ardían en fuego, me sumergí en la nada no podía ver todo estaba obscuro, de pronto oí un terrible chasquido, como cuando se rompe algo muy duro, luego un desagradable olor a quemado comenzó a rondar la habitación, después de un tiempo mi ceguera desapareció, cuando mis ojos volvieron a ver, enfrente a mi tenia un cuerpo destrozado consumido por las llamas, los q me sostenían temblaban o tal vez era yo la que estaba temblando, aquel espectáculo me hizo sentir el demonio mas terrible fue en ese momento que comprendí que jamás despertaría de aquella pesadilla

Ludwig se dirigió a Paris, ofreciéndole su agradecimiento por haber encontrado a tan raro y apreciada espécimen, yo aun estaba en estado de shock los dos que me tenían incapacitada me soltaron y fueron a reunirse con los otros tres, me veían con excitación, era como si hubieran encontrado a la gallina de los huevos de oro, todos me veían así, menos uno, Paris, su mirada era inescrutable, parecía lejano a mi realidad, como si fuera uno mas en aquel rebaño de demonios.

No suelen visitarme, mi único contacto con ellos es atreves de Max un vampiro que los conoce desde hace algunas décadas, se podría decir que el es mi "amigo" aunque es mas como un maestro y un compañero para que no me aburra, me enseño como utilizar mi don, aun sigue sin comprender la ceguera que experimento a la hora de atacar, cree que es un tipo de defensa propia, pues yo soy incapaz de ver como los destrozo y sufren, es a lo único que doy gracias de este poder, ser incapaz de ver como hago sufrir a otros.

El crepúsculo volvió a caer y con ello mi tormentosa rutina, odiaba alimentarme de sangre humana, pero me habían dicho que era la única forma en la que podía estar en pie, no creía que esto fuese verdad, tenia q existir otra forma, siempre existía una segunda opción, la forma en que vivía no me hacia feliz pero con el tiempo que llevo en esta vida me hace pensar que solo se puede vivir así, destruyendo, conquistando, tomando territorio y defendiendo, una parte de mi quería pensar en otras formas de vivir, tal vez allá afuera, en algún lugar no tan lejano los vampiros no se disputaran el territorio y vivieran en paz, eso es en lo quería creer, para cuando lograra escaparme de los demonios que me crearon, pudiera estar en un lugar mejor.

Max me llamo, era tiempo de tomar otro territorio, me prepare como siempre, salí antes que los otros, esta vez no tenia que atacar sino hacer que el enemigo desconfiara unos de otros, era una nueva táctica de Max, aun no estaba 100% segura si funcionaria, estaba preparada tenia que hacerlo, era una noche mas, una conquista mas, para lo que no estaba preparada era para lo que esa noche sucedería.

FIN. Capitulo 1 "El día que morí"