Ya era un martes por la madrugada, y un par de hermanos estaban recién levantandose… o eso se suponía.
–¡Kaito! –Le grito en el oído al chico que dormía plácidamente.
– ¡Ah! –Gritó asustado, se sentó solo por reflejo y miró a la chica, su cabello corto azul estaba perfectamente peinado sujeto con horquillas –Ya levántate hermano –lo sacudió molesta – ¿O no me irás a dejar al instituto? –Pregunto casi a llantos.
–S-sí, sal, me visto en unos momentos Kaiko –le acarició el cabello sonrojándola, Kaito salió del cuarto cerrando la puerta detrás de ella, su corazón latía con fuerza mientras controlaba su respiración.
–Hermano… –susurro mientras llevaba una mano al pecho.
Pasaron unos minutos, Kaito tomó su uniforme del closet dejándolo en la cama, se sacó su pijama celeste y vistió, bostezo mientras se estiraba y camino hacia la puerta, al abrirla vio a su hermana apoyada en la pared mirando su celular, ella levanto la vista y sonrió.
– ¿Listo? Aún tienes que desayunar Kaito.
–Sí Kaiko –respondió tranquilo, fue hacía la cocina encontrándose con su mamá, se saludaron como cada mañana y comenzaron a desayunar en silencio, al acabar ambos tomaron sus bolsos y partieron al instituto de la menor.
– ¡Hay Kaito! ¿Qué te parece si vamos al cine hoy? –Ilusión era lo que proyectaban sus ojos azules.
–Yo… Creo que… No estoy seguro de que pueda, ya sabes, cosas de instituto –trato de excusarse como de costumbre, ella su suspiro molesta, infló las mejillas y no dijo nada en todo el camino.
–Maldita Hatsune, siempre tú, siempre estás tú para arruinar todo –pensó mientras la ira se apoderaba de ella.
–Pero podríamos ir mañana ¿Qué te parece? –Trato de arreglar las cosas pero ella al llegar solo entro al instituto dejándolo solo en el lugar. Suspiró y camino hacía el de él.
Ya quedaban solo cinco minutos para que las clases comenzaran, Kaito entro a su sala, ahí estaba Luka hablando con Gakupo como siempre, él solo reía mientras ella parecía contarle algo, giro su rostro al verlos, los últimos años su relación había empeorado por muchos motivos. Fue hacía su asiento y dejo el bolso como cada mañana. La clase comenzó.
–Bueno, hoy les traigo las calificaciones del examen –anunció el maestro, un suspiro colectivo junto con un quejido inundó el aula –vaya que se tienen fe chicos, les diré que las notas no están… tan malas, –a los estudiantes les brillaron los ojos –como yo esperaba –se escucho un bufido.
Al final todos tenían sus exámenes, muchos sollozaban por la nota, mientras que otros celebraban.
– ¿Cómo te fue Luka? –Pregunto Gakupo en forma de susurro.
–Pues bien, con estas notas paso –rió bajo– ¿Y a ti?
–Pues, con esto repruebo, tendré que estudiar más para poder graduarme y salir de acá –suspiró cansado.
–Tú puedes.
Mientras en otro salón se encontraban entregando las notas del examen de matemáticas; Len se encontraba nervioso, si le iba mal significaría que todo el esfuerzo de Miku sería en vano, el profesor le entrego a ambos sus notas. Miku miró su examen con tranquilidad, lo revisó como si se tratara de alguna revista de modas, firmó y la dejo sobre el pupitre, miro a Len buscando respuesta, por unos segundos se asusto al verlo temblando, su piel estaba blanca y se podía imaginar que contaba cada punto, veía cada una de sus sumas y multiplicaciones…
Pov Miku
Lo observe algo asustada, parecía que le fuera a dar algún ataque o desmayo en cualquier momento… me acerque un poco para ver la nota pero él al notarlo la alejo de mi; me moleste y bufé molesta para volver a sentarme bien.
–¿Me dieras tú nota? –Pregunte molesta, la verdad es que le enseñe todo, los días que no fuimos a su casa estábamos en la mía estudiando; pero si no aprueba no me enojare, solo significa que le he enseñado mal…
–Yo… Yo… –repetía sin mirarme, sus manos temblaban, todos se encontraban hablando con sus amigos sobre las notas, por lo visto eran muy altas, pero Len… estaba ¿Asustado?
–Dilo de una vez, si no te fue bien… es mi culpa y seguiré enseñándote hasta que aprobemos ambos –concluí tratando de animarlo.
En silencio dejo su puntaje en el pupitre y lo corrió hacía mi sin verme. Tome el papel y lo primero que mis ojos vieron fue un gran y enorme 56 escrito con rojo en la esquina superior… 56/100, mire a Len y luego de nuevo la hoja, con esa nota con suerte quizás aprobaría, comencé a revisarla, ejercicio por ejercicio. Al terminar me levante y camine hacía el profesor.
–Profesor.
–¿Qué sucede Hatsune?
–Es sobre este examen –se lo mostré –está mal revisado –se lo devolví, él lo acepto y reviso, a los minutos cambio el puntaje. El examen realmente tenía 78 puntos, lo tomé de vuelta y camine hacía mi derrotado compañero –oye… –le pique la cabeza.
-Mmm ...
–Venga, no te ha ido tan mal, estaba mal revisado, 78 puntos es algo alto, no tanto –me burle para luego sonreír –ya no estés deprimido Len –se lo pase.
–¿7-78 puntos? –Pregunto incrédulo, levanto la vista y yo asentí, miró su hoja y al verlo alzó los brazos al aire feliz.
–¿A qué soy buena maestra? –Alcé las cejas mientras me acomodaba las gafas, el asintió avergonzado por el escándalo.
–Sí… ¿Usas gafas?
–Hace un tiempo, jejeje –reí tontamente –pero solo para leer…
–Se te ven bien –me sonrió bobamente.
Pov Len
Realmente se veía adorable con esas gafas color esmeralda, se sentó a mi lado y comenzamos a hablar como todos los días sobre trivialidades. Paso el tiempo y el profesor pidió de vuelta los exámenes.
–Bueno, chicos, me toca informarles que hay una junta de maestros, por ende quedan libres por el resto del día… –se escuchó murmullos alegando que mejor no hubieran ido a clases solo por la primera hora –ya está bien; arreglen sus cosas. Nos vemos la siguiente clases chicos –se despidió para irse.
–Mejor me hubiera quedado acostada… –bufó entre desilusionada y molesta, la mire de reojo, últimamente la veía más concentrada en clases que antes; pero que se molestara por salir antes ya era extraño…
–¿Qué tal si salimos? –le pregunte contento, después de todo somos los mejores amigos, pero algo revoloteaba en mi interior.
–¡Claro! –me contesto feliz, en eso apareció Kaito tan feliz como siempre en nuestro salón, ahora esa sensación cambio a una amarga.
–Miku-chan –canturreo como un niño hasta que llego a su lado, mi amiga solo lo miro y sonrió.
-Hola Kaito ¿Qué sucede? -Pregunte Ya que en nada.
–Te mande muchos mensajes Miku-chan, pero no contentaste ninguno, así que me preocupe y vine personalmente –comenzó a hablar como un niño pequeño, ella solo musito un "oh" tomo su celular rosa y reviso los mensajes.
–Correcto… tengo siete mensajes tuyos… –respondió mientras los leía, suspire molesto, cada vez Kaito me molestaba más.
–¿Entonces qué dices? –le susurro al oído tratando de que nadie más escuchara, peroyo tengo un muy buen oído.
-No.
-¿No?
–Miku, si quieres ve con él, paseamos otro día… –susurre tratando de que sonara bien, pero me sentía desilusionado, quería que saliéramos…
–No, lo lamento Kaito; vamos Len –me tomo de la mano entrelazando los dedos, un leve sonrojo apareció en nuestros rostros, bajamos las escaleras casi corriendo.
Al llegar a la entrada comenzamos a caminar, pude notar que ambos estábamos aún son sonrojados, pero entre ambos estaba el silencio, no de esos incómodos que te carcomen para romperlo, si no, de esos agradables.
–Oye Len –me llamo con un tono muy suave y confortante –podríamos salir más, digo ya fue el examen de matemáticas, ahora tendremos más tiempo –argumento, quizás pensando que lo negaría…
–Claro Miku –respondí muy contento, esto era lo que yo quería exactamente –podríamos ir al parque de diversiones, no está muy lejos ¿Qué te parece?
–¿A-ahora?
–Quizás querías ir a otro lugar, perdón no lo pensé –me lleve una mano a la cabeza nervioso.
–N-no, vamos –volvió a jalar de mi mano y la apretó un poco más.
Caminas por unos minutos y llegamos, era un lugar muy grande, y todo con el tema sobre…En fin casi un parque acuático, gire para verla, sus ojos brillaban de la emoción lo cual me dio satisfacción.
–Sabes… Hace mucho que no vengo a un parque –se aferro a mi brazo viéndome como si fuera una niña pequeña con su papá.
–¿De verdad? –Ella asintió asombrándome –¿Y todas las veces que sales con Kaito y los otros chicos? –Estaba atónito, como es que ninguno la podía llevar a un parque de atracciones, es decir, con todos los que hay en esta ciudad.
–Eres el primer chico que me lleva a un lugar así, ya vamos –me arrastro a la taquilla donde compramos los boletos y así poder entrar.
Pov Miku
El lugar era enorme, pero gigantisimo, tan grande que ni Dios podría acapararlo entero… Mire para todos lados, los juegos eran de barcos, troncos… Agua ¡Sera el mejor día de mi vida! Mire a Len emocionada, gracias a él estoy acá después de todo; un sentimiento comenzó a inundarme, mis mejillas constantemente estaban rosadas en los últimos meses cuando estaba con él, la diversión no faltaban y me sentía como yo misma.
–¡Vamos a ese! –Grite eufórica, era una montaña rusa, los carros tenían forma de botes y toda la zona baja había agua; ¡Perfecto! Después de todo el día se venía caluroso.
-¿A ... El mo-montaña? -Balbuceo, Pude notar que empezaba a decaer ...
–N-no te preocupes Len, mejor subamos a otro –trate de calmarlo dando una de mis sonrisa que calmaban a cualquiera.
–N-no, vamos –me guío tratando de ser valiente, sonreí de manera innata, me aferre a su brazo y le daba palabras de aliento. Al ser nuestro turno un chico muy amable nos ayudo a subir a nuestro puesto, bajo el sistema de seguridad ajustándolo a nuestro cuerpo y nos dio la indicaciones, yo asentía mientras Len temblaba.
–¿Estas seguro qué deseas subir? Cuando comience no podremos sacarte –le hablaba el chico preocupado.
–N-no hay problema, estos juegos me encantan –le respondió tratando de sonreír.
–Bueno, espero que lo disfruten –el joven se alejo y el juego comenzó.
-¡Ah!
–Len recién estamos subiendo –me reí como una pequeña –mira, ahí viene la bajada –señale emocionada, al subir lo vi muy asustado –¡Ah! –Grite mientras el bote baja a toda velocidad, Len se aferro a mi brazo como pudo, entrelace nuestros dedos mientras ambos gritábamos, ya sea de la emoción como del miedo, al llegar abajo el agua salpico a todos lados mojándonos el uniforme incluso, el juego dios dos vueltas más y volvimos al cemento.
–¡Al fin! –corrió y se arrodillo en el pavimento, la gente se reunió dejándonos en un circulo viendo la escena.
Pasaron unos segundos y volvió en pie. No deseaba más de esos juegos pero yo le hice ojitos y suspiro aceptando. Así fue como me pude subir a muchos juegos más mientras él me acompañaba con temor. Al finalizar el día ya volvíamos a casa, nuestro uniforme se había secado por la temperatura del día.
–L-Len… creo que esto fue lo mejor de mi vida –le dije sonrojada mientras me aferre a su brazo, le mire a los ojos quedando cerca, demasiado como para sentir su aliento en mi rostro.
–Y-yo creo que… –parecía un tomate, un hermoso tomate, lleve mi mano a su mejilla acariciándola.
–Muchas gracias, me has hecho la chica más feliz del mundo –lo abrace hundiendo mi cara en su pecho.
–Me alegro que disfrutaras tanto Miku-chii –me respondió abrazándome cariñosamente, llevo una mano a mi cabello y comenzó a acariciarlo.
–La chica con la que salgas será muy afortunada de tenerte –susurre algo sonrojada, una punzada me dio en el pecho al decirlo, mientras un sentimiento de amargura me llenaba. ¿Deseaba que otra chica estuviera con Len? Ya nos conocíamos hace más de un mes, y él… bueno pretendiente no le sobraban, salía con algunas chicas… Yo no puedo quejarme, yo sigo manteniendo mi relación con Kaito, pero aún así, cuando lo veo con otras chicas un dolor aparece en mi pecho…
–Tiene que tener el cabello largo y sedoso –susurró con serenidad, aquello me hizo sonrojar, pero sentía realmente mis mejillas arder…
–Miku-chii –me nombro, alce la vista para verle, sus ojos estaban sobre los míos –espero que nadie nos aleje… Deseo que estemos siempre juntos –susurro, me dio un pequeño beso en la frente y nos separamos, le tome la mano como suelo hacerlo, con ese simple gesto me sentía protegida. Finalmente llegamos a mi casa, nos separamos para poder despedirnos, un dejo de tristeza se veía en sus ojos celestes, lo cual me lo contagio, me di un último abrazo y nos despedimos de beso en la mejilla, entre a mi casa…
Siguiente capitulo
–¿Q-quien eres? –Yo recordaba haberme acostado sola el día anterior.
–Mmm… –fue lo único que escuche, se revolvió el cabello y un ojo… celeste –Miku-chan –canturreo feliz.
–¿Qué crees que haces? –Grito una chica de cabellos rosa corriendo donde estaba la menor siendo agredida.
–¿Eh? No sabía que esta tenía amigos –se burlo la chica acomodando sus cabellos azules.
-Luka-San en el -trato lío para evitar todo mal ...
–¡Claro que no!
