-Tenías el puto cielo en tus manos, chico.- Bobby se pasa las manos por el rostro con frustración.
-Sabes que no podía dejarlo así, Bobby.- Su mirada evade la ajena, no queriendo que aquel hombre pueda descifrar en ella todo los sentimientos que esconde.
-¿Cuándo dejarán de sacrificarse así el uno por el otro?- el hombre con canas adornando su cabello lo ve con expresión severa, buscando entender la dependencia tan enfermiza que existe entre aquellos chicos a los que ama como hijos.
Bobby no consigue respuesta alguna, por lo que decide abandonar la habitación sin poder evitar sentir algo de pena por el joven que deja atrás.
-No lo sé- contesta Dean a la nada en un susurro.
Desprende de la pared aquella foto que llevaba viendo un par de horas antes de que Bobby lo interrumpiera. En ella están Lisa, Ben y él, sonriendo como si la vida valiera la pena.
Y entonces, no la valía.
Suspira largo y tendido antes de dejar caer aquella fotografía en el cesto de basura, y con ella, los pequeños momentos que buscaban reemplazar su felicidad.
"Tenías el puto cielo en tus manos"
¿Cómo puede llamársele cielo a un mundo sin él?
