Lamento la espera y por eso hoy tienen dos caps!
Los que obviamente siguen The deal, ya saben como se conocieron. Aquí sera exactamente igual solo que lo desarrollare mas a fondo.
¿Cuando sera eso? En el capitulo 4 ;)
ENJOY!
Capitulo 2
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''Ordenes, efectivo, tarjetas de crédito, hamburguesa doble, papas fritas, refresco light.'' Su cabeza estaba hecha un lio, jamás había visto tantos clientes como ese día. Era la única tomando las ordenes y todo el trabajo era para ella. Al menos recibiría una comisión por el arduo trabajo o así le había prometido el jefe.
Deseaba que Lucy estuviera ahí, realmente necesitaba ayuda. Algunos clientes estaban desesperados y hambrientos, otros simplemente esperaban pacientes mientras charlaban y otros hacían escándalo molestando a los demás, justo como los de la mesa cinco.
Juvia solo los veía desde la distancia. Tampoco era como si pudiera decirles ''cállense o lárguense de aquí'' aunque realmente quería decirlo. Ya comenzaban a colmar su paciencia.
Sus risas y comentarios molestaban a todos pero nadie podía hacer nada contra ellos, ''el cliente siempre tiene la razón'' y debían respetar ese dicho por más molestos que fueran.
—Alguien debería callarlos.- un chico de cabellos castaños se acerco a darle una hamburguesa a Juvia.
—Buena idea.- Juvia tomo la orden y se la dio a una anciana que esperaba de pie. —¿Por qué no vas tú?.- se burlo.
—Que graciosa, mi trabajo es cocinar.- la señalo. — El tuyo es tratar con los clientes. – la chica lo miro con mala cara y él se alejo riendo.
Tenia razón, ella era la única que podía calmarlos. Se suponía que no debían molestar a los clientes pero ellos molestaban a todos los demás, incluyéndola. El gerente estaba en su oficina asi que no podía interrumpir su trabajo con algo que ella debía manejar.
—¡Guarden silencio!.- un hombre grito desde una mesa. — ¡Están molestando a todos!
—¿¡Y a mí que me importa!?.- grito un amigo de Lyon.
El hombre hizo una mueca en desagrado y no dijo nada más. Todos los miraban furiosos, estaban comenzando a cansarse.
—Oye.- el mismo chico la llamo. — Quiero otro refresco.
La peliazul asintió, era el momento perfecto. Sirvió el refresco de la maquina y se acerco a ellos.
—Aquí tienes.- lo coloco sobre la mesa. El chico ni siquiera se molesto en mirarla, ninguno de ellos lo hizo. Se aclaro la garganta tratando de llamar su atención. —Disculpen.- levantaron la mirada para observarla. —Pueden bajar la voz, están molestando a los demás.
Uno de ellos la miro divertido. — No queremos.
Juvia apretó los labios. Eso sería más difícil de lo que esperaba. Debía mantener la calma y no alterarse.
—Por favor guarden silencio, debemos mantener un orden.
—No me interesa.- contesto el mismo chico.
Lyon por su parte, la observaba detenidamente. El uniforme constaba de una pieza, un vestido por encima de las rodillas al estilo maid. Acentuaba sus pechos a la perfección y resaltaba sus caderas y por lo que podía observar, tenia lindas piernas.
—Ya no la molestes Yuuka.- dijo el peliblanco.
—No trates de defenderla Lyon, no se va a acostar contigo.- todos sus amigos rieron.
Juvia respiro hondo, debía mantener la calma y no enfurecer, necesitaba el trabajo y no podía arruinarlo.
—Por favor.- forzó una sonrisa. — Manténganse calmados o tendrán que irse.
El otro chico bufo. — No puedes sacarnos de aquí.
—Si es necesario, si puedo.- afirmo.
Todos miraban la escena curiosos. Al menos ya no hacían escándalo como antes pero se notaba que la chica tenía problemas.
Yuuka comenzó a reír.— Tu chica es muy graciosa Lyon.
—¿Disculpa?.- pregunto indignada.
—Lo escuchaste bien, ya te eche el ojo bonita.- dijo Lyon en tono presumido.
—No soy un pedazo de carne.
—Si que lo eres.- sonrió y miro sus piernas. — Y uno muy bueno.
Todos sus amigos rieron al escuchar ese comentario. Eso era todo, no iba a soportarlo más.
Juvia tomo el refresco y quito la tapa inclinándolo sobre la cabeza de Lyon bañándolo completamente en refresco. Jadeos y pequeñas risas de los curiosos se hicieron presentes mientras Lyon solo se quedo en su lugar sorprendido. Juvia vació hasta la última gota sobre su cabeza.
El chico levanto la mirada para observar a Juvia y por lo que podía ver estaba furioso.
—Oye, al menos era light.- la peliazul sonrió.
Lyon limpio con sus manos las gotas de refresco que caían por su frente. — ¿Por qué mierdas lo hiciste?
—Lamento decirlo pero tienen que irse.- ignoro su pregunta. — Están molestando a los demás clientes.
—¿Qué?.- señalo su cuerpo. — ¡Mira lo que me hiciste!
—Si ¡lárguense!.- grito un hombre.
—¡No los queremos aquí!.- ahora fue una mujer.
Gritos se escucharon en todo el lugar tratando de hacerlos huir cosa que lograron. Los chicos se pusieron de pie furiosos y avergonzados, habían perdido. Juvia sonreía, lo había logrado. Lyon se puso de pie y se acerco a ella a escasos centímetros de su rostro.
—Te vas a arrepentir de esto.- amenazó. De sus ojos salían chispas.
Giro y salió del lugar haciendo gritar y aplaudir a todos. La peliazul no dejaba de sonreír, no solo los había ahuyentado sino también había protegido su orgullo, nadie debía hablarle de esa manera y menos unos pretenciosos.
— Juvia.- una voz ronca la llamo, todo el mundo guardo silencio y su sonrisa se borro de sus labios.
Cerro los ojos con fuerza. Diablos, pensó. Ahora si estaba frita. Giro su cuerpo y vio al jefe de pie a unos pasos de ella. Se acerco temerosa, todos estaban en silencio, sabían lo que pasaría.
El hombre era alto y su presencia intimidaba a cualquiera, tenía razones para sentirse nerviosa, aparte de que había hecho algo no muy apropiado.
— Señor.- contesto cuando lo tuvo de frente.— ¿D-Desde cuando esta aquí?.- su voz tembló.
—Desde que derramaste la bebida en la cabeza de ese chico.
Juvia bajo la cabeza avergonzada, ya sabía el resultado de sus actos. — Lo siento.
—Y también desde que ese chico comenzó a hablar mal de ti.- aclaro el hombre.
La peliazul alzo la cabeza sorprendida ¿había escuchado bien?
— Bien hecho.- el hombre asintió y miro a los demás clientes. Todos lo miraban igual que Juvia, sorprendidos. — Vuelvan a trabajar.
Todos asintieron y miro a Juvia.
— Si señor.- dijo la chica al captar el mensaje.
El gerente asintió y dio la media vuelta para volver a su oficina. Juvia vio como se alejaba mientras una sonrisa se formaba en sus labios. Todos estuvieron en silencio hasta que el hombre entro a su oficina. Juvia giro su cuerpo quedando frente a todos los clientes del lugar. Levanto los brazos e hizo una pose victoriosa haciendo gritar y aplaudir a todos contagiando el buen humor.
Reía como una tonta, sus nervios estaban al tope. Pensaba que iba a reprenderla o darle un buen castigo o peor aún, despedirla pero afortunadamente para ella, eso no sucedió. El chico de cabellos castaños se acerco a ella y se coloco a su lado mirando a todos reir.
— Casi me hago en los pantalones.- dijo Juvia soltando un suspiro.
—Técnicamente es en las bragas, no llevas pantalones.
Rio. — Cállate Chris.- golpeo amistosamente su brazo. — Es hora de volver a trabajar.
Ambos chicos volvieron a sus lugares, los problemas se había alejado y el ambiente se sentía agradable, lo sucedido había calmado la tensión. Al menos el resto del día no sería tan malo.
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Fijo su mirada en el objetivo, tenía que lograrlo. Cerró un ojo tratando de ver mejor y medir el golpe. Inhalo profundamente y soltó el aire relajando sus músculos. El taco golpeo con fuerza la bola roja golpeando a su vez a la bola negra haciendola caer dentro de la buchaca.
— Carajo.- maldijo el pelinegro.
— Eres un asco en el pool.
—Ni me lo recuerdes.- se apoyo sobre el palo de pool. — Necesito unas clases.
— No creo que ayude demasiado.- se burlo su amigo.
—Cállate Natsu.- dijo fastidiado.
Gray y Natsu comenzaron a reír. Gajeel odiaba perder y el pool no era su fuerte, odiaba ese juego.
Habían estado jugando un tiempo pero el juego se estaba tornando aburrido con Gajeel perdiendo todo el tiempo así que optaron por molestarlo.
—Me alegra que se diviertan con esto.- dijo molesto el pelinegro.
—El pool te pone sensible.- dijo Gray.
—Deben ser las hormonas.- rio Natsu.
—Ustedes dos…
Rieron de nuevo. Natsu saco su celular y miro la hora sorprendiéndose.
—¿Qué sucede?.- pregunto Gray al ver la reacción de su amigo.
—Debo irme.
—¿Una cita?
— Quisiera.- guardo su celular en su bolsillo. — Igneel me llamo hace un rato. Quieren verme en mi departamento, al parecer quieren hablar de algo, no tengo idea.
— Uy estas en problemas.- Gajeel trato de molestarlo.
— No lo creo.
—Yo creo que tal vez te darán un regalo. Ya sabes, tu cumpleaños es en un mes.
—Gray tiene razón.- hablo el pelinegro. — Debemos prepararnos para tu gran fiesta.
Natsu sonrió. — Es por la única razón que recuerdan mi cumpleaños.
—¡Por supuesto!.- dijeron al unisono.
— Pues espero que sea un buen regalo. Nos vemos idiotas.- se despidió.
Los chicos levantaron la cabeza despidiéndose.
—Solo quedamos tu y yo.
Gray suspiro. — Así ha sido desde hace un tiempo, siempre nos deja solos.
— Presiento que lo que le darán a Natsu no será para nada bueno.
— ¿Para él o para nosotros?.- pregunto divertido.
— Ambos ¿Quién debe soportarlo cuando se pone como mi mamá?.- señalo hacia donde se había ido Natsu. — Olvídalo ¿Qué sucedió contigo después de lo de anoche?
—¿Sabías que Ultear fue la que me llevo?.- Gajeel asintió. — ¡Carajo amigo! ¿Por qué no la detuviste?
— Lo intente pero la bruja se negó.
— Ur se puso furiosa pero logre tranquilizarla.
— ¿Se entero?.- pregunto sorprendió. — Nunca te atrapa.
—¿Tu qué crees? Ultear fue la culpable.- paso una mano por sus cabellos. — No soporto a esa mujer.
—¿Por qué simplemente no terminas con ella?.- trato de golpear una bola pero fallo.
—Sabes que nuestra relación es falsa.
—Lo sé pero ¿Qué harás si te enamoras de una chica?.- Gray lo miro sin entender. Dejo su taco sobre la mesa. — Me refiero a Ultear. Todos piensan que ustedes son novios verdaderos pero si aparece una chica ¿Qué es lo que harás?
No había pensado eso. Debido a su situación con Ultear debía mantener un perfil bajo y si quería salir con alguna otra chica solo por diversión debía tratar de no ser descubierto. Ambas familias se necesitaban, sus negocios eran una mina de dinero y para hacerlo más importante y exitoso los hijos de los empresarios debían tener una relación. Todas las miradas estaban sobre Gray y Ultear ''la pareja de año''. Frente a todos se mostraban cariñosos pero apenas se soportaban, Gray odiaba a las chicas superficiales y presumidas y Ultear era mil veces peor que todas ellas, una bruja sin sentimientos. Si por él fuera jamás hubiera aceptado pero se lo debía a Ur.
— Saldré con ella a escondidas, no le veo el problema.
— Yo si.- dijo su amigo divertido. — Tendrás problemas dobles.
—¿Dobles?
—Con tu futura enamorada y Ultear.
— Ultear no tiene nada que ver con eso.
—¿En serio?.- arqueo sus cejas en diversión. Gray seguía sin entender. — Dejémoslo aquí, pronto de darás cuenta. A veces eres más denso que Natsu.
Gray frunció el ceño pero decidió dejar la conversación ahí. Tal vez Gajeel tenía razón y tendría problemas si encontraba una chica con quien salir pero era demasiado pronto para pensar en ello, o al menos eso pensaba.
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No tengo idea de como jugar al pool pero ustedes imaginen que si xD
Aun queda el capitulo tres!
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