Bien, no tengo palabras para disculparme, así que lo haré con capítulos.
Publicaré hasta el capitulo 7 ;)
Enjoy!
Capitulo 4
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Escuchó que algo vibraba en el suelo pero lo dejo pasar, no quería despertar aun. El sonido llego de nuevo y se vio obligado a abrir los ojos. Su celular estaba en el suelo y las imágenes llegaron a su cabeza, se había acostado con Ultear, de nuevo. Se había prometido que ya no lo haría más. Esa chica no tenía nada que le atrajera pero el sexo era bueno, esa era la única razón.
Salió de la cama evitando despertar a la chica, aún seguía desnudo pero no importaba, nadie podría verlo y la bruja aún seguía dormida. El celular seguía vibrando con insistencia, se inclinó para tomarlo y sin ver la pantalla contesto.
— ¡Maldito imbécil! ¿Por qué no respondes?- lo que le faltaba, ser molestado por Gajeel.
Se pasó una mano por el rostro. — ¿Qué sucede?- pregunto sin importancia.
— ¿Qué sucede? ¿Me preguntas que es lo que sucede idiota?
— Si, es lo que estoy haciendo Gajeel, ¿estás ebrio?
—Deja de bromear y revisa tus llamadas.
Suspiró fastidiado y dejo a Gajeel en la línea y mientras lo hacía miro la hora. Eran las nueve de la mañana, se vio tentando a reclamarle pero las llamadas captaron su atención. Tenía siete de Natsu y diez de Gajeel, debía ser urgente si lo llamaban de esa manera y a esa hora, pero era un más extraño que Natsu lo hiciera tan insistentemente.
— ¿Por qué tantas llamadas? ¿Son acosadores o qué?- trato de bromear.
— Trae tu trasero a mi casa.- demando su amigo y escucho un suspiro del otro lado de la línea. — Volvieron a hacerlo.
Sabía que Ultear dormía como un oso, nada podría despertarla. Quiso gritar en sorpresa pero ningún sonido salió de su boca. Froto su frente con los dedos indicando frustración.
— ¿Estas jodiendo?
— Quisiera.- respondió frustrado. — Natsu esta cabreado y debes venir en este momento porque ni loco lo enfrentare yo solo.
Busco su ropa con la mirada. — Voy para allá.- colgó rápidamente.
Su ropa estaba esparcida por el suelo, había sido una noche muy loca y no había ingerido una gota de alcohol o eso se hizo creer. Coloco su ropa interior seguida por su pantalón y pasó la playera por sus brazos cubriendo su bien formado abdomen. Su cartera y pertenencias aún seguían en el auto. Según Ultear, sus padres estaban fuera de la ciudad así que podría salir sin dificultar sin tener que dar explicaciones. Dio una última mirada a la chica y salió de la habitación, no debía haber ningún problema, su relación era prácticamente así.
Se escuchó un portazo y Ultear abrió los ojos, no estaba dormida, solo pretendía que así era. Gray siempre hacia lo mismo, por más que lo intentara, jamás conseguiría que él la vería de otra manera y aunque quisiera negarlo era un poco doloroso, pero ella así lo había querido y ahora se arrepentía de ello.
Gray bajó las escaleras a toda velocidad y salió directo a su auto que aún estaba en su lugar. Tener que lidiar con Natsu era un problema pero eran los únicos que podían hacerlo entrar en razón o al menos tranquilizarlo un poco.
Tardaría una hora en llegar a casa de Gajeel, estaba malditamente lejos por eso siempre se reunían en la suya o en el departamento de Natsu.
Encendió el vehículo y se dirigió a su destino lo más rápido que el motor le permitió, no dejaría a su amigo solo, lo había salvado demasiadas veces de Ultear y se lo debía aunque en verdad quería huir, el idiota de Dragneel era peor que un grano en el trasero cuando se molestaba.
Entró a la residencia de Gajeel sin ningún problema, todos lo conocían. Aparco el auto y camino a toda prisa hacia la enorme mansión. La puerta se abrió justo antes de que la tocara.
— Gray.- lo nombro sorprendido el hombre.
— Que tal, Metalicana.- saludo el chico.
— Deberías entrar, camina desesperado por toda la habitación.- comento. — Parece mi esposa.
— No creo que a Gin le guste la manera en que hablas de ella.- dijo divertido, solo la madre de Gajeel tenía el carácter para lidiar con ellos dos.
— Y por eso tú no vas a contarle.
— De acuerdo.- respondió cómplice. — Debo ir con la esposa.- entro por la puerta.
— ¡No causen problemas!- Metalicana gritó cuando Gray se adentró por el pasillo. Solo sonrió aunque sabía que no podía verlo.
Gajeel estaba histérico y eso indicaba que el mayor de los idiotas aun no había llegado. Camino hasta la habitación de su amigo, si no conociera el camino ya estaría perdido, todo el lugar era como un laberinto.
Entro a la habitación y vio a Gajeel caminar de un lado a otro casi mordiendo sus uñas.
— ¿Por qué tardaste tanto?- pregunto exaltado.
— Diablos, tranquilízate amigo.- hizo un gesto de desagrado. — Tu padre tenía razón, pareces mi esposa.
— ¿Tienes idea de lo nervioso que estoy?
Gray giro los ojos, había cambiado de opinión. El más idiota de los tres definitivamente era Gajeel.
Estuvieron así unos minutos hasta que escucharon un portazo a lo lejos y algunas maldiciones. La peor esposa había llegado.
Ambos sintieron que sus fuerzas desaparecían, necesitarían toda la ayuda para poder lidiar con él. No pensaron que Igneel y Grandine llevarían a otra chica, ellos no tenían idea de lo mucho que las lastimaban, si había alguien más idiota que Gajeel y Natsu juntos eran ellos. Pensó que todo había terminado después de la última.
— Estúpida chaqueta.- Natsu cruzó por la puerta luchando con quitársela y sosteniendo a Happy con su brazo libre.
Dejó al felino en el suelo que rápidamente se alejó de él ni siquiera Happy podía soportarlo cuando se ponía así. Lanzo la chaqueta, era buena idea que se desquitara con eso en vez de romper la discografía completa de Bullet For My Valentine que Gajeel atesoraba con su vida, tal vez eso lo había traumatizado.
— ¿Estas bien?- pregunta estúpida
— Estoy perfectamente.- sonrió, respuesta errónea y volvió a su postura de antes. — ¿Te parece que luzco bien?- pregunto molesto.
— Porque no tratas de tranquilizarte.- Gajeel se acercó a él. — Y te alejas de mi tesoro.- miro su discografía a sus espaldas.
Natsu se sentó sobre la cama de su amigo tomando una postura rígida.
— Suéltalo.- indujo Gray. — ¿Quién es la nueva?
El pelirrosa soltó un suspiro frustrado. — Lucy heart algo.- miro a su alrededor tratando de recordar. — No lo recuerdo, no tengo porque recordar su nombre, no se quedara por mucho tiempo.
Gray frunció el ceño. Lucy heart… heart… ¿heartfilia?Trato de pensar en otro nombre que encajara pero no encontró ninguno. Heartfilia, había leído algo sobre ellos en los archivos de Ur. Lyon no parecía interesado en la empresa de
Ice Make que la misma que Ur lideraba pero él si lo hacía. Quería hacerse cargo de la compañía cuando ella se retirara, era lo más probable que sucediera.
Sabía la historia de los Heartfilia perfectamente pero no se la contaría a Natsu, le daría un arma contra ella y no quería ser el culpable de tal desastre.
Lo escucho quejarse y llamar a sus padres unos ''idiotas'', él también lo hacía. A esas alturas hasta ellos debían darse cuenta de que Natsu no volvería a ser el mismo, él también comenzaba a creerlo.
— ¿Y bien?- pregunto llamando la atención de ambos chicos. — ¿Cómo es?- eso ayudaría a tranquilizar el ambiente.
— No he hablado mucho con ella pero tiene buen trasero.- admitió. — Esta buena.
— ¿Es pelirroja o…- pregunto Gajeel siguiendo la conversación, capto el mensaje de Gray.
— Rubia.- rasco su barbilla. — Nunca he estado con una rubia, supongo que es lo único bueno de esto.
— ¿Natsu Dragneel jamás ha estado con una rubia?- se burló el pelinegro.
— Cierra la boca, son demasiado estúpidas para mi gusto- y comenzaron a discutir.
Gray sonrió disimuladamente, habían logrado distraerlo. Estuvieron el resto de la tarde jugando videojuegos y comiendo, buscando cualquier cosa que pudiera distraer a Natsu y no volverlo loco hasta que dio la hora para volver o Ur lo mataría.
— Debo irme.- dijo el peli oscuro.
— Yo igual.- el pelirrosa se puso de pie.
— ¿Estas seguro?- pregunto Gajeel. — ¿No necesitas un trago o algo así?
— Estoy exhausto y mañana debemos ir a la universidad, lo dejaremos para después.- miro a sus amigos que lo observaban con cara de póker. — ¿Qué?
— Rechazo un trago.- le dijo a Gray bastante sorprendido.
— Y dijo la palabra prohibida.- respondió, nadie debía nombrar nunca la universidad.
— Creo que esa rubia ya le quemo el cerebro.
— Son unos idiotas.- no se molesto más, siempre era lo mismo con ellos.
Ambos chicos se despidieron de Gajeel y abordaron sus respectivos vehículos. Lo único que odiaba más que asistir a clases era que Ultear se encontraba ahí, aún era imposible creer que se había acostado con ella de nuevo.
Llego directamente a su habitación, ya había comido lo suficiente en casa de Gajeel. Cayo sobre el colchón rogando que nadie lo interrumpiera en su glorioso sueño y afortunadamente así fue. A la mañana siguiente comenzó su rutina de nuevo. Ducharse, comer algo y conducir hasta Fairy Tail.
Las clases comenzaron aburridas como era costumbre, según Natsu, la rubia llegaría con él y estaba curioso de conocerla.
Durante el almuerzo se sentó en el mismo lugar de siempre y hablo con sus amigos hasta que observo a Natsu, se veía algo inquieto y siguió su mirada hasta la rubia que caminaba para salir de la cafetería. Todos lo notaron.
Hasta esa distancia podía notarse que la chica era linda y el mismo Natsu lo había notado.
Sonrió burlón. — ¿Ella es tu nueva niñera, Natsu?
— Cierra la boca, Gray.
Río. — ¿Cuál era su nombre?- fingió no recordar.
— ¿Qué? ¿Estas interesado en ella?- pregunto su amigo tratando de molestarlo de la misma manera.
—No seas tonto, jamás tocaría a la chica de un amigo. Recuerda que tus padres la eligieron solo para ti.- todos sus amigos rieron.
— Si salamander.- Gajeel se unió. — Ella podría ser tu futura esposa.
— Son unos idiotas.- dijo fastidiado. — Me desharé de Lucy lo más rápido posible.
Las risas se detuvieron. Ninguno de ellos eran buenos chicos pero Natsu siempre hablaba como si cada una de ellas fueran un pedazo de carne, él así las veía. Era doloroso ver a su amigo perderse de esa manera.
— La manera en la que hablas no es la más bonita.- dijo desaprobatorio.
— Si claro, como si me importara.- lo observó ponerse de pie. — Me voy primero.
Soltó un suspiro en cuanto lo vio alejarse.
— Pobre chica.- Gajeel comenzó a hablar. — Sus padres deberían de dejar de hacer eso, no va a ayudarlo.
— Creo que la llamo Lucy.- fingió no conocerla o sino los demás harían preguntas. Escucharon el timbre indicando que debían volver a clases. — Es hora de irnos Gajeel.
El resto del día pareció eterno, solo quería salir de clases. Su rutina era fingir ser feliz con Ultear y llevarla a su casa después de clases para que nadie sospechara nada, debían darle un oscar por su actuación. La chica no menciono nada de su encuentro pero lucía extraña, evito la molestia de preguntarle que sucedía, sabía que no obtendría una buena respuesta de ello.
Al día siguiente conoció a Lucy durante el almuerzo. Resulto ser una buena chica y le agrado de inmediato, el pensar que Natsu le rompería el corazón lo hizo sentir culpable pero a pesar de todo era su amigo y no podían abandonarlo.
Gajeel se quejaba de todo y solo quería volver a casa.
Su vida se estaba tornando aburrida, necesitaba que algo lo sacudiera. Al menos el idiota de Dragneel tenía una linda chica a quien molestar de no buena manera y era exactamente lo que estaba viendo en ese momento.
Los observo discutir hasta que Natsu subió a su auto con una chica y dejo a Lucy a su suerte.
— No lo culpes.- se acercó a ella.
— ¿Cómo pueden dejar que sea asi?- le pregunto, todas le hacían la misma pregunta.
— A nosotros tampoco nos gusta su actitud Lucy, pero no podemos abandonarlo.- respondió sereno.
— Podrían tratar de ayudarlo.
— Lo hacemos.- admitió. — Sin nosotros estaría peor.
No culpaba a Natsu por comportarse de esa forma, culpaba a la estúpida que le había hecho eso. El solo pensarlo lo hacía enfurecer, solo les había contado una parte de lo sucedido y fue suficiente para comprenderlo aunque sabía que aun ocultaba algo, tenía todo el derecho en no confiar en nadie, a él también le hizo dudar sobre si enamorarse era lo correcto y por un tiempo le aterro.
Estuvo a punto de abrir la boca de más cuando una voz lo llamo.
— ¡Gray!- solo una persona conseguía ponerlo de mal humor en segundos.
Contuvo el aliento. — Mierda ¡La bruja!
— Creí que habías dicho que era tu novia.- dijo la rubia.
— Lo es.- mintió, aún era muy pronto para confiar en ella y contarle la verdad. — Nos vemos, Lucy.- se giró y fingió una sonrisa. — Ya voy Ultear.
La chica estaba con sus amigas y se despidió en cuanto lo vio acercarse. Camino hacia él y lo ignoro completamente. Perfecto,pensó.
— ¿Qué hacías hablando con ella?- pregunto molesta.
— ¿La nueva? Ella es…
— Una de las putas de Natsu, todos lo sabemos.- dijo amarga.
La miro incrédulo y un poco molesto ¿Qué es lo que se creía?— No voy a permitir que hables de ella de esa manera.
— ¿Por qué la defiendes? ¿Acaso te atrae?- la chica alzo la voz y varios miraban curiosos, estaban haciendo una escena. — Quieres entrar en sus bragas ¿no es así?
— ¿De qué mierda estás hablando?- había perdido la paciencia.
— No me hables de esa manera recuerda que puedo decirle a todos sobre lo nuestro.- amenazo.
No pensó en lo que dijo, la palabras salieron solas. — Haz lo que quieras.
Tenía que hacerse cargo por sus acciones, si Ultear abría la boca todo se iría a la borda y Ur pagaría por sus pensamientos egoístas pero estaba harto. Escuchó que la chica lo llamaba pero en ningún momento se giró. Que todos se fueran a la mierda porque él apenas estaba saliendo de ella, subió a su auto y arranco sin dar vuelta atrás.
Durante la semana circularon rumores de que su relación con Ultear estaba en dificultades, al ser la pareja más famosa de Fairy Tail era obvio que hablarían de su ''pequeña'' discusión.
Ellos no se habían dirigido la palabra desde entonces, no tenía una razón para disculparse y no lo hizo. Distrajo su mente con una rubia y un pelirrosa, el contrato apenas llevaba poco tiempo y notaba a Natsu un poco diferente, Gajeel pensaba lo mismo. Bromeaba un poco más y había dejado de salir por las noches solo un poco, no como solía hacerlo. Se notaba curioso con ella y todas sus sospechas acertaron cuando se metió en una pelea y los encontró algo juntos en la enfermería. Él se traía algo con Lucy.
Estaba feliz de poder ver una chispa en su amigo pero también eso era una distracción para él. Sabía que debía arreglar las cosas con Ultear aunque en verdad no quería hacerlo pero no tenía otra opción. No era como si tuviera otra cosa que hacer, tal vez se escuchaba muy femenino pero dudaba poder encontrar a la chica correcta y después de todo con Ultear, estaba perdiendo aún más las esperanzas.
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— ¿Te vas?- una chica pelirrosa se acercó.
— Lo siento Meredy, sabes que debo ir por mis hermanos.- se excusó.
— Lo se.- sonrió amable. — Nos vemos mañana ¡No olvides estudiar!
Sonrió y salió a toda prisa. Debia pasar a la escuela por los gemelos y después a la guardería en donde cuidaban a Hikari para después encontrarse con Haru en la estación.
Así siempre era su rutina, sus días eran apresurados y rara vez tenía tiempo para ella pero no se quejaba, nadie más lo haría por ella aunque también sabía que debía preocuparse por su salud, no podía dejarle todo a su madre. Paso por cada uno de los niños y se encontró con Haru en la estación como siempre, el chico también salía de la escuela secundaria y en unos meses entraría a la preparatoria.
— Lamento llegar tarde.- respiraba con dificultad tomando a los niños de las manos. Sabían comportarse cuando estaba fuera de casa.
— No te preocupes.- dijo el chico. — Deberías apresurarte o llegaras tarde al trabajo.
Asintió y se despidió. — ¡Los veré en la noche!
Llego mucho antes de lo que esperaba y eso estaba bien, la puntualidad era su fuerte. Lucy llego unos minutos después. Después de todo lo sucedido por fin le había contado o que sucedía.
Su padre había arruinado todo de nuevo ¿Qué solo existían para eso? Eso era otra cosa que las unía, tenían demasiada mala suerte y no queria hablar de los chicos. Lucy estaba teniendo problemas con ese tal Natsu con el que vivía, la mala suerte de su amiga era peor que la suya aunque notaba cierto brillo en sus ojos cuando hablaba de él.
El chico se había metido en una pelea y Lucy no paraba de hablar de ello, no pudo evitar molestarla por un rato.
— Debemos ir a trabajar, quiero salir temprano.- dijo la peliazul.
— ¿Y eso porque?- pregunto su amiga.
— Mañana tengo examen de química y sabes lo mala que soy en esa materia.- suspiro. — Así que debo ir a la cafetería Kolh, es la única abierta a esas horas y en casa no poder estudiar.
— Y menos con todos tus locos hermanos ahí.- la chica asintió. — ¿Por qué no estudias en mi departamento? Más bien el de Natsu, pero tú me entiendes.
No era mala idea y así podría conocerlo. — ¿En serio?
— ¡Si! Te quedas a dormir y solo en la mañana tendrías que despertar temprano para ir a la universidad.
Acepto gustosa. Podría estudiar tranquila y conocería a la ''pesadilla'' de su amiga o más bien quien hacia brillar sus ojos. Hacía mucho tiempo que no veía vida en ellos y debía conocer al suertudo de cautivar un corazón Heartfilia.
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Gajeel lo llamo para pedir ayuda. El chico debía ir con sus padres a una cena de negocios y estaba aterrado de ir solo, era demasiado aburrido en solo pensarlo así que se negó a ayudarlo y decidió ir al departamento de Natsu a matar el tiempo. Lucy también estaría ahí y era una buena forma de descubrir que es lo que había entre esos dos, porque definitivamente había algo.
Cuando llego Natsu pareció sorprendido y un poco molesto pero lo dejo pasar, no había nada mejor que hacer así que decidieron jugar una partida de su videojuego favorito.
Según el pelirrosa, Lucy había traído a una amiga y estaba algo curioso sobre con el tipo de personas que se relacionaba, sabía todo lo de su padre.
— Iré por algo de beber.
— No tardes, después es tu turno.- dijo su amigo sin dejar de presionar los botones.
No respondió y salió de la habitación. La habitación de Lucy se veía animada pero evito molestarla. Bajo las escaleras y camino hasta la nevera buscando algo de beber, al final se decidió por un vaso de agua.
¿Qué diablos estaba haciendo con su vida? Hacia todo lo que Ur le pedía, al fin y al cabo se lo debía pero por una vez en su vida estaba pensado en sí mismo aunque no tenía idea de cómo hacerse cargo, no había nada interesante en ella. Su vida era una rutina.
Estaba a punto de terminar de beber el agua cuando las luces se encendieron cegando un poco sus ojos. Se giró un poco para observar al culpable y se encontró con una chica, una muy linda… demasiado linda. Se dio un golpe mental, estaba exagerando pero en verdad era linda. Vio un sonrojo en sus mejillas y desvió su mirada.
— No te preocupes.- dijo por fin comprendiendo. — No soy un ladrón, soy un amigo de Natsu.
La chica no respondió y asintió caminando hacia donde estaba el, en la cocina. Sabía que su mirada la incomodaba pero no podía apartar sus ojos de ella. La había visto antes. Trato de recordar hasta que la reconoció, era la misma en ese restaurant de comida rápida.
¿Cómo lo había olvidado? El no creía en cosas del destino pero eso no era una coincidencia. Algo tenía esa chica que lo atrajo desde ese momento. Bendita seas Lucy, pensó. Sin ella jamás la hubiera recordado o visto de nuevo.
— Soy Gray.- se presentó y ella lo miro tímidamente. — Gray Fullbuster.
Ella se mostro sorprendida. — ¿Hablas de los Fullbuster? ¿Los propietarios de Ice Make?- sonrió como un tonto, su voz era dulce y melosa.
— Los mismos.
La chica pareció pensar algo creando un silencio incomodo que ella no notó.
— ¿Estudias en Fairy Tail?- su pregunta la desoriento. — Nunca te había visto.
— Oh no.- sonrió levemente. — Yo voy a una universidad diferente.
— ¿Cuál?-pregunto. Debía saber todo lo posible si quería encontrarla de nuevo.
— Phantom Lord.
Había escuchado sobre ella. Prácticamente todos los criminales salían de ahí, no tenía muy buen prestigio.
— ¿Phantom Lord?- pregunto sin poder creerlo. — Pero es universidad es para pobr…- se detuvo, estaba a punto de decir algo estúpido. Vio como una sonrisa se formaba en los hermosos labios de la chica.
— Termina lo que ibas a decir, no me molesta.
No solo era linda sino también amable. Se sintió un idiota, el mayor idiota de los idiotas, lo estaba arruinando todo.
— Y-yo…- tartamudeo ¡el nunca tartamudeaba! — Lo siento.
— No importa, en serio.- la observo tomar sus cosas. Si importaba porque si no fuera así no estaría huyendo.
Lo había arruinado. La vio caminar hasta las escaleras hasta que recordó que no sabía su nombre.
— ¡Espera!- le grito. — ¿Cuál es tu nombre?
Giro su cabeza para verlo. — Juvia.- le mostró una sonrisa que lo hizo embobar. — Juvia Loxar.
Fue lo último que escucho de ella hasta que se perdió en la habitación de Lucy. Nunca se había sentido atraído por una chica de esa manera, jamás le había sucedido ¡Y ni siquiera la conocía!... por ahora.
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Y así fue como se conocieron, los que leen The deal ya lo sabían.
Continúen-
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