La Ciudad de los Ángeles, es un sitio mágico, es aquel lugar en donde se te da la oportunidad de equivocarte y volver a renacer, así lo considera la mayoría del mundo, menos yo, quizás todo el mundo se pregunte por la razón de mi sufrir, si todos supieran que al llegar aquí perdí toda oportunidad de ser feliz.

Ahora estoy en mi cama descansando, junto al hombre que amo, este ser que siempre me ha apoyado siempre sin ninguna condición, aquel que ha estado a mi lado en las buenas y en las malas. Yo ahora me pregunto qué será de ella, no puedo sacarme de mi cabeza la idea de que ahora ella será una mujer hecha y derecha, aún el recuerdo de su carita llorosa invade mi mente, no puedo evitarlo, es tanta mi culpa. De repente siento un cálido abrazo y dejo que mis lágrimas caigan, esto se ha vuelto una constante rutina, pero no puedo evitarlo, y lo peor es que no sé cuándo mi corazón y alma encuentren la paz.

Shannon no sufras más, te prometo que algún día encontraremos a tu hija y seremos una familia completa

Tomo no puedo evitarlo, ya son 17 años que no la veo, cuando regrese por ella, me entere que se fueron y se la llevaron sin decir a nadie el lugar al que se iban, la policía la ha buscado y no hay resultados, no sé si está viva o muerta, ya no sé qué hacer.

Verás que un día el sol brillara para ti Shan, los caminos de la vida son tan misteriosos, confía en mí, te juro que no descansaremos hasta encontrarla, pero ahora descansa que esto no le hace ningún beneficio para tu salud.

Tomo yo confío en ti, pero no puedo evitarlo, es un presentimiento, siento que ella me necesita.

Duerme Shan, mañana será otro día, y hablaremos con Jared, para ver qué podemos hacer, te lo prometo.

Hasta mañana Tomo, gracias por ser mi soporte.

En ese momento nos besamos y me acurruco en sus brazos. Caigo en los brazos de Morfeo y sueño con lo que paso la última vez que la vi.

Flashback

Jonathan me tengo que ir, no puedo estar aquí, la muerte de Sara no es fácil, me ha golpeado duro.

Shannon entiende Atenea es una niña, te necesita aquí, tu eres su padre

No me importa Atenea, ella solo es un estorbo, nunca la he querido, no me interesa lo que pase con ella.

Papi, que pasa, ¿porque gritas?

Vete a tu habitación, que te he dicho de meterte en las conversaciones de los adultos

Pero pa….

Alzo la mano y la abofeteo, no soporto verla, es igual a Sara, la agarró del brazo y la llevo a la habitación donde descargo mi frustración en ella. Cuando me cansó de aquello Atenea me mira llorosa.

Te odio, ojala te murieras eres malo, tú no eres mi papi

Ojala tu deseo se cumpla; es mi simple respuesta

Salgo de ahí cerrando la puerta, cojo mis maletas, estoy saliendo de la casa, cuando me llaman.

Shannon si te vas no regreses, porque nunca nos encontraras de nuevo

No te preocupes Claire, esta es la última vez que nos vemos

Claro huyes y nos dejas el paquete de tu hija, que quieres que hagamos con ella – le pregunta un molesto Jonathan

Puedes hacer lo que quieras con ella, si quieres quédatela, o envíala a un orfanato, yo no sé.

Saco un par de billetes de mi bolsillo y los dejo sobre la mesa. Salgo de aquella casa sin mirar atrás. La moneda ha sido lanzada a su suerte.

Fin del Flashback

Me despierto bañado en sudor, aquel recuerdo es mi pesadilla mas recurrente, no puedo sacármela de encima, me siento lleno de culpa, aun no comprendo cómo fui capaz de golpear a mi pequeño ángel y después abandonarla a su suerte. Me levanto de la cama y voy a tomar una ducha, aunque todavía es la madruga no me siento capaz de volver a dormir. Al salir del baño miro hacia la cama y veo a Tomo durmiendo con tranquilidad, como quisiera ser él; inmediatamente me dirijo a la cómoda del cuarto y abro un cajón donde tengo un álbum de fotos, lo tomo con cuidado, me siento en el borde de la ventana y comienzo a revisarlo.

Al rato siento que alguien me besa en el cuello y en la mejilla.

Que haces levantado tan temprano – me pregunta Tomo sentándose detrás mío

Recordando - es mi única respuesta

No está bien que te tortures Shannon el pasado es algo que no se puede cambiar, aunque lo queramos.

Yo solo me acurruco donde él, me siento perdido, solo le pido a la vida que me dé la oportunidad de pedirle perdón y ofrecerle las comodidades y la familia que le corresponden a mi pequeño ángel.

Siento que Tomo me levanta y me lleva a la cama, él sabe lo que necesito, aunque no sea algo que me sane es esto lo que me ayuda a sentirme vivo.

Me contorsionó de gusto cuando un dedo toca mi piel, deslizándose por mi talle, acariciándome de tal forma que ya me sentía arder en llamas. Mis labios fueron apresados y devorados con firmes succiones. No se me ocurría otra cosa más que mover mi cadera ofreciéndole todo mi cuerpo y Tomo me aceptó de inmediato. Me despojó de mi ropa con prontitud, halagado de ver mi marcada erección. Olvidándose de sacar su propia vestimenta, Tomo me besó repetidamente la pared mi abdomen. Me mordí los labios al sentirme envuelto en su húmeda boca. Y hundí mis dedos en su cabellera, acariciándola en agradecimiento por las placenteras caricias que me daban sus labios, su lengua y dientes en toda la extensión de mi hombría.

Te… te lo advierto… —gemí entrecortadamente—… no duraré mucho… si sigues así.

Tomo supo que hablaba en serio, ya que sentía mi miembro completamente lleno y a punto de estallar, así que lo abandonó para volver a besar mis labios.

Eres delicioso, Shannon, eres mi dulce preferido.

Puedes comerlo cuando quieras, ya sabes que siempre estoy encantado. —respondí sin dejar de besarlo y abriendo mis piernas para enlazarlas con las de él.

Comerlo… lamerlo… besarlo… chuparlo hasta que duela.

Ya duele ahora… quítame este dolor. —sugiero restregando mi erección en su vientre.

Tomo se soltó de mis piernas y me giro, colocándome de espaldas a él. Deje salir un vaho cálido cobre la almohada cuando siento besos y húmedas lamidas en lo largo de mi columna. El placer máximo me llega cuando la lengua y dedos de Tomo se unieron para prepararme.

Tomo… entra, por favor.

Voy, Shan. Relájate un poco ahora.

Obedecí, abrase la almohada disponiéndome a memorizar para siempre este momento. Siento el pene endurecido de Tomo en posición consiguiendo adentrarse poco a poco. Ahora siento mi interior lleno a plenitud, suspiró enamorado, gire un poco mi cuello para buscar los labios de Tomo. Él me besó brevemente antes de acariciarme el rostro con su nariz.

Te amo, Shan… te amaré siempre, lo prometo.

Yo también, Tomo, sólo a ti… Nunca nadie más tocará mi cuerpo, sólo tú.

Ahogue un grito al sentir que Tomo me llenaba de placer, esto es demasiado delicioso, no quería que esto terminara, así que me contuve todo lo que pude.

Ahora suplicaba por más tiempo, más veces, más de aquello que me hacía sentirme vivo, como si fuera alguien que podía ser feliz con tan sólo vivir junto a la persona amada… nada era mejor que esto. Finalmente no puedo más, dejó salir mi semilla impregnando las sábanas. Mi respiración continua agitada mientras Tomo proseguía con sus movimientos hasta que finalmente también llegó a un fuerte orgasmo que le hizo convulsionarse apretando mi cuerpo contra el suyo.

¿Estarás conmigo siempre? —preguntó cuándo Tomo aún no salía de mi interior y reposaba suavemente sobre mí. Sé que no es un buen momento para estas preguntas… pero me gustaría saberlo y que seas sincero.

Cualquier momento es bueno, porque en cualquier momento mi respuesta sería la misma… Estaré contigo cada día de mi vida.

Cuando logre encontrar a mi hija… —continuó luego de un par de segundos—… me gustaría que hiciéramos planes ¿podría ser eso posible?

Sí, Shan… un día haremos esos planes.

Sonreí confiando en la sinceridad implícita en su voz. Y feliz, le permití separarse para enseguida unirnos en un fuerte abrazo.

Confió en él, y sé que con su ayuda y con la de mi hermano y mi madre, podre corregir el error más grande que he cometido en mi vida.