NOTA: Dragon Ball es propiedad de Toriyama-san.
Adicionalmente, este fanfic es la traducción de "Bardock's story" por ravenclaw_scorceress29, y no es de mi autoría.
Capítulo 3: El comienzo de una amistad
Unas horas después, Bardock despertó y se encontró a sí mismo fuera de la Cápsula. Estaba acostado de lado en el regazo de alguien. Abrió los ojos y miró alrededor. No se veía como ninguno de los cuartos de su casa. Las paredes y el techo eran blancos y lisos. Se empezó a preguntar qué estaba sucediendo. Entonces sintió unos dedos acariciando su cabello.
"¿Mamá?"
"Hey," respondió la voz de Matrika, "ya era hora de que despertaras."
"¿Dónde estamos?" preguntó soñoliento, sentándose para verla.
"Aún estamos en el centro médico. ¿Te sientes bien ahora?"
"Eso creo."
Parecía estar bien físicamente, pero Matrika no podía dejar de mirar la herida que recorría su mejilla. Bardock se dio cuenta de que su madre no lo estaba viendo a los ojos.
"¿Qué sucede, Mamá? Estoy bien."
"Lo lamento cariño. Es que tienes una marca en tu mejilla."
"¿No la curó la Cápsula?"
Matrika negó con la cabeza. Plenthor le había dicho que la herida se volvería una cicatriz con el tiempo. No se veía bien en el rostro de un niño de 6 años, pero pronto sería un rasgo característico de su hijo.
No había prisa para regresar a casa y los doctores querían asegurarse de que Bardock estuviese bien así que Matrika persuadió a su hijo para que se durmiera de nuevo. Cuando lo hizo, Alwina entró. Miró a Bardock y sonrió.
"Se ve mucho mejor."
"Físicamente," replicó Matrika, "aparte de eso, no estoy segura."
Alwina se sentó al lado de Matrika y observó a Bardock mientras dormía. Alwina podía ver el tajo en el rostro de Bardock desde donde estaba. No era algo bonito para ver, incluso en un niño que no conocía.
"Veo que quiere convertirse en un guerrero."
Matrika asintió, acariciando tiernamente el cabello de Bardock.
"Bueno, se ve bastante bien. ¿Siempre entrena solo?"
"Casi siempre. Intento unirme a él pero siempre llega antes de que pueda prepararme."
"Te entiendo. Bueno, quizás quiera entrenar con mis hijos."
Matrika miró a Alwina. Alwina le explicó que ella y su pareja, Bane, tenían gemelos de la misma edad que Bardock. Matrika estaba atónita. Era increíblemente raro que un Saiyajin tuviera gemelos. Alwina estaba acostumbrada a las miradas de asombro hacia sus hijos. Sólo sonrió calmadamente.
"Tora y Takeo son iguales a tu niño; son testarudos y seguros de sí mismos. Creo que sería benéfico para todos nosotros si entrenaran juntos."
"¿Cómo?"
"Bueno, Bardock estará más seguro si entrena acompañado que si lo hiciera solo, los tres se harán amigos y podemos hacer otras cosas sabiendo que van a estar bien. ¿Qué dices?"
Matrika miró a Bardock y tocó suavemente su nueva cicatriz, perdida en sus pensamientos. En ese instante sentía como si estuviese en deuda don su hijo. Deseaba que hubiese estado con él para detener a Bozek. Luego de unos momentos, sonrió y se puso de acuerdo con Alwina.
Unos días después, Bardock estaba de vuelta en casa y quedándose fuera del camino de Bozek. El comandante saiyajin aún miraba con odio a su hijo pero no se atrevía a tocarlo. Aunque estaba sorprendido por la actitud de Matrika. Cuando lo vio, se puso furiosa. En el fondo quería estrangularlo. Incluso pensó en sujetarlo contra la pared y sostenerlo hasta que se desmayara. Pero sólo se limitó a gritarle.
"¡¿Cómo puedes ser tan cruel?!" Comenzó, "¡Lo que le hiciste a Bardock fue repugnante!"
"Lo fue según tú."
"Eso piensan todos lo que lo vieron."
"Sólo estaba haciendo lo que tú querías, entrenar al Niño. El problema es que no salió como un luchador."
"No, fuiste muy lejos. ¡Eres tú el que no puede cortar el rollo!"
Lleno de ira, Bozek intentó embestirla pero ella no se movió. Sabía que no la iba a lastimar. No importaba lo que Bozek le hiciera a Bardock, no podía hacérselo a Matrika. Tenía razón. Paró justo al frente de ella, pero retrocedió de todos modos. Bozek se mantuvo callado, apreciando la persistencia de Matrika. Mientras tanto, Bardock había estado observando la discusión, algo que de lo que ni Matrika ni Bozek se habían enterado. Si corazón estaba en su garganta. Pensó que su madre iba a salir lastimada. Estaba admirado por su coraje. Bozek era mucho más grande que ella pero no tenía miedo. Bueno, parecía no tener miedo.
Una semana o dos después, Matrika estaba volando con Bardock hacia otro centro de entrenamiento. Hoy, Bardock iba a conocer a los gemelos de Alwina. No tenía idea de qué hacer. Su única 'amiga' era su madre y nunca había conocido a alguien de su edad antes. Pero Matrika le aseguró que todo iba a estar bien. Finalmente llegaron y Matrika llevó a Bardock adentro. No les tomó mucho tiempo encontrar a Alwina. Esa era la primera vez que Bardock la veía. Tenía cabello corto y negro y ojos índigo. Portaba armadura con tiras púrpura y negra y un rastreador verde. A ambos lados suyos se encontraban sus niños. Los dos tenían cabello marrón oscuro, ojos oscuros, y se veían exactamente iguales. La única diferencia eran sus peinados. El pelo de uno de ellos caía pulcramente sobre su cuello, mientras que el otro estaba en punta y cogido en una cola de caballo. Ambos niños vestían armaduras con hombreras negras y blancas, justo como Bardock.
"Así que lograron llegar." Saludó Alwina.
"Sip," Respondió Matrika, "aunque casi no llegamos. Alguien pensó que podía hacerse el tímido."
Alwina lo entendió. Bardock había intentado evitar la reunión.
"Bueno déjame presentarles a mis niños."
Takeo era el que tenía el cabello pulcro Y Tora el que lo tenía con puntas. Luego Matrika les presentó a Bardock. Ambos lo saludaron con entusiasmo.
'No están tan mal,' pensó.
"¿Quieres divertirte con nosotros, Bardock?" Preguntó Tora.
"Tenemos un montón de increíbles juegos para entrenar," agregó Takeo.
Bardock estaba inseguro y alzó la mirada hacia Matrika. Ella sonrió y lo empojó suavemente hacia adelante con su cola. Sin discusión, Bardock siguió la indicación y siguió a los gemelos hasta la arena. Matrika y Alwina se sentaron y observaron.
Fue un comienzo lento para los tres niños. A Bardock le pareció difícil unirse. No estaba acostumbrado a compartir una arena o unirse a otros. A pesar de todo, Tora y Takeo fueron un gran apoyo. Les gustaba su nuevo amigo, y realmente querían jugar con él. Así que se lo tomaron con calma y eventualmente empezaron a disfrutarlo. Estaban divirtiéndose y riendo cuando lo consideraban apropiado. Se perseguían los unos a los otros por la arena y entrenaban juntos. Matrika no podía dejar de sonreír. Bardock amaba cada minuto. La felicidad en sus ojos era reconfortante que sus ojos comenzaron a ponerse llorosos. Alwina lo notó.
"¿Estás bien?"
"Si, sólo que estoy muy feliz por él." Replicó Matrika. "Ha pasado un tiempo desde que lo oí reí así."
"Bueno, entonces deberíamos dejar que se vean más seguido."
"Definitivamente."
Mientras tanto en la arena, los niños estaban tan satisfechos con su entrenamiento que empezaron a usar ataques de energía. 10 blancos fueron puestos en la arena. Lo que los niños debían hacer era destruir tantos objetivos como les fuera posible durante 30 segundos solamente utilizando ataques de Ki. Takeo fue el primero y consiguió acertar 5 veces. No tenía muy buena puntería pero sabía cómo concentrar su energía. Tora siguió después y acertó 5 veces también. Tenía una puntería excelente pero sus ataques no eran lo suficientemente poderosos. Bardock, para sorpresa de todos, le dio a ocho. Su técnica era mucho mejor. La potencia, puntería y velocidad siempre estaban presentes en sus ataques. Matrika estaba impresionada por la habilidad de su hijo. Al fin pudo ver el resultado de su entrenamiento.
"Wow Bardock," dijo Tora, jadeando, "¡Eso fue asombroso! ¿Cómo lo hiciste?"
"Je je je," rio Bardock, "No estoy seguro pero sé que he practicado mucho."
"Eso está claro," replicó Takeo, "en verdad has entrenado realmente duro."
"Gracias."
Luego de otra hora de entrenamiento, era tiempo de que los tres niños salieran y se ducharan. Se bañaron rápidamente y se vistieron con la ropa nueva que sus madres les habían traído. Una vez que los chicos estaban limpios, secos y vestidos, las dos familias estaban a punto de volar a sus respectivos hogares cuando Tora se acercó a Bardock.
"Me divertí mucho Bardock," dijo, "Volverás a jugar con Takeo y yo, ¿verdad?"
Al principio Bardock no reaccionó. Pero luego una sonrisa se dibujó en su rostro.
"Claro que lo haré Tora," respondió, "hoy fue un día genial."
"¡Excelente!"
Entonces, para sellar su nueva amistad, los dos niños chocaron sus colas. Matrika no podía dejar de sonreír. Finalmente, Alwina llevó a sus hijos a casa.
"¿Deberíamos irnos también?" preguntó Matrika.
"Ok."
Luego de volar en silencio por unos minutos, Bardock se dio cuenta de que su madre lo estaba observando con una sonrisa que llenó de confianza a Bardock.
"¡Este fue el mejor día de todos!" Dijo sonriente.
"Parece que lo disfrutaste." Replicó Matrika.
"Si, fue realmente divertido. ¡Y Tora y Takeo eran muy divertidos también!"
"Parece que Tora es tu nuevo mejor amigo."
Bardock no dijo nada más pero el gesto que él y Tora compartieron lo decía todo. Madre e hijo siguieron volando con rumbo a su casa disfrutando de la reconfortante sensación del sol en su piel. Nada podía arruinar el nuevo sentimiento de felicidad, ya que Bozek estaba lejos en una misión. Desafortunadamente, una gran y oscura sombra estaba a punto de descender sobre la familia.
