NOTA: Dragon Ball es propiedad de Toriyama-san.
Adicionalmente, este fanfic es la traducción de "Bardock's story" por ravenclaw_scorceress29, y no es de mi autoría.
Capítulo 5: El sacrificio de Matrika
Inconscientes de lo que estaba pasando, Alwina y su familia intentaban relajarse por el resto de la tarde. Aun así, Alwina seguía muy preocupada por Matrika y Bardock. Tora y Takeo también estaban preocupados, especialmente Tora. Estaba sentado en la ventana de su cuarto, mirando hacia afuera, preguntándose si su mejor amigo estaba bien. Los dos niños se veían todos los días. Eran casi como hermanos. Mientras Tora seguía mirando hacia afuera, oyó golpes en la puerta. Alwina fue directo allí. Tora y Takeo acudieron. Su padre, Bane, salió con una toalla en el cuello, pues acababa de tomar una ducha. Lo que sucedió hizo que todos entraran en shock.
Alwina abrió la puerta. Cuando lo hizo, pudo ver a la persona antes de que colapsara en el suelo. Dirigió la mirada hacia abajo, encontrándose con el cuerpo de Bardock.
"¡Bardock!" Exclamó Tora.
"¿Qué le pasó?" Preguntó Bane.
Alwina recogió al hijo de su amiga y lo llevó al cuarto de los niños. Allí, lo puso en la cama de Tora. Revisó su pulso y respiración y se dio cuenta de que estaba en shock.
"¿Está bien, Mamá?" Preguntó Takeo.
"Eso creo," respondió Alwina, "sólo necesita descansar un poco."
"Deberíamos avisarle a Matrika que lo encontramos," sugirió Bane.
"No, algo está mal."
"¿A qué te refieres?"
"No estoy muy segura."
Antes de que pudieran seguir discutiendo, Bardock empezó a despertarse. Tora y Takeo se acercaron y lo observaron. Lentamente, sus ojos oscuros se abrieron y su mirada comenzó a recorrer la habitación. Luego reconoció a sus dos amigos.
"¿Tora? ¿Takeo?"
"Hola Bardock," Tora saludó con entusiasmo, "Nos estábamos preocupando por ti."
"¿Estás bien?" Preguntó Takeo, "Te desmayaste en nuestra puerta."
Bardock no respondió mientras recordaba cómo su madre le decía que se marchara. Alwina pudo ver la desesperación y la preocupación en los ojos del niño. Tenía que ver con Matrika.
"Bane," dijo firmemente, "llévate a Tora y a Takeo y dales algo de comer. Bardock necesita un poco de paz y tranquilidad.
"Está bien," respondió su pareja, "Vamos, muchachos."
"Ok."
"Nos vemos luego, Bardock."
Una vez que los gemelos se fueron con su padre, Alwina se sentó al lado de Bardock. Sabía que estaba cansado pero necesitaba su ayuda.
"Bardock," dijo suavemente, "¿Dónde estuviste? Sabes que Tora y Takeo te estaban esperando."
"Fue Papá." Replicó Bardock.
"Necesito más que eso."
Bardock no sabía cómo podía ayudar Alwina pero su gentileza y persistencia lo convencieron. Suspiró y le empezó a contar lo sucedido. Su corazón se rompió cuando él le dijo que había sido abandonado en las montañas pero se alarmó cuando explicó cómo Bozek los había atacado a Matrika y a él.
Luego de terminar, Alwina veía con sorpresa cómo Bardock intentaba no llorar. Se había endurecido con el pasar de los años pero los últimos eventos lo estaban poniendo a prueba. Bozek se estaba volviendo peligroso. Cierto, los saiyajins se atacaban los unos a los otros pero generalmente era por provocación o venganza, y Alwina nunca había oído de alguno que atacara a su pareja o a sus hijos. Acercó a Bardock y lo abrazó.
"¿Crees que Mamá está bien?" Preguntó.
Alwina no sabía que decir. Matrika era una chica dura, pero Bozek no era un comandante por nada. Era un formidable saiyajin de clase media con una aterradora reputación.
"No lo sé, Bardock," Respondió honestamente, "probablemente está bien pero nada está confirmado."
El joven guerrero miró hacia abajo y suspiró pesadamente. Entonces Alwina se dio cuenta de que estaba luchando por mantenerse despierto. Había tenido un día muy duro.
"Duerme, Bardock," dijo, "quédate en la cama de Tora. Estoy segura de que no le importará."
"Pero, ¿qué hay de…?"
"No te preocupes por tu madre. La buscaremos por la mañana."
Bardock se recostó y cerró sus ojos de mala gana. Alwina salió del cuarto y lo dejó dormir. Estaba realmente preocupada por Matrika pero era peligroso ir a su casa en esos momentos. Bozek podía hacer más daño si era provocado. Iba a ser una larga noche.
La mañana siguiente, Bardock se levantó, se vistió y si dirigió hacia la puerta.
"Espera Bardock," Llamó Tora, "aguarda un momento."
"Debo encontrar a mi madre."
"Deja que Mamá y yo te ayudemos."
"¿Qué hay de Takeo?"
"Él y Bane están entrenando," replicó Alwina, "Tora quiere ayudar."
Viendo que no tenía caso seguir discutiendo, Bardock esperó a que Alwina y Tora terminaran de alistarse. Una vez que terminaron los tres volaron a casa de Bardock. Alwina iba al frente con los chicos detrás. Tora observó a su mejor amigo y recordó la noche anterior. Bardock había pasado una mala noche, preocupándose por Matrika.
"¿No dormiste muy bien, verdad?" Preguntó.
Bardock volteó a mirar a su mejor amigo y notó la inquietud en su rostro.
"No." Replicó simplemente.
"Va a estar bien. Una vez que la encontremos, ella y tú podrán ser felices."
Bardock no estaba muy convencido.
Luego de media hora, llegaron a casa de Bardock. Nada parecía estar mal. Bardock aterrizó rápidamente y corrió hacia la puerta. Pero, en vez de abrirla, se estrelló contra ella y salió volando.
"¿Estás bien?" Preguntó Tora.
"Sí," replicó Bardock, "pero, ¿Por qué está cerrada?"
Alwina miró a través de la ventana y encendió su rastreador. No había nadie adentro.
"¿Dónde está Mamá?"
Alwina no respondió la pregunta de Bardock. Tenía la sensación de saber dónde.
"Vamos, niños."
Comenzó a volar, los chicos pisándole los talones. Mientras se acercaban, Bardock reconoció el lugar al que estaban yendo: Recuperación. Aterrizaron y Alwina guio a ambos niños adentro. Bardock podía sentir los desbocados latidos de su corazón mientras la seguía a través de los pasillos. Pronto se encontraron con una cara conocida. Plenthor había estado caminando de un lugar a otro hasta que vio a Alwina en el pasillo. Paró, pero luego su mirada cayó en Bardock y su expresión cambió.
"Plenthor," lo saludó Alwina, "Me alegra mucho verte."
"Hola Alwina," respondió, "tengo la impresión de que estás buscando a Matrika."
"¿Cómo lo sabes?"
"Será mejor que me sigas."
Ansiosamente los niños y Alwina siguieron al doctor.
Pronto llegaron a un cuarto donde Bardock se llevó la sorpresa de su vida. En medio del cuarto había un Tanque de Recuperación con un médico monitoreando los niveles de ADN. Adentro se encontraba Matrika. Estaba completamente inconsciente, llena de heridas y su radiante piel estaba pálida. Tora se volteó y vio a Bardock congelado. Apenas podía moverse y su labio inferior estaba temblando. Finalmente se acercó al Tanque y observó con terror la cara sin vida de su madre.
"Ya estoy aquí, Mamá," dijo, "Todo va a estar bien."
Plenthor explicó que Bozek la había traído en la noche, diciendo que se había pasado demasiado durante una sesión de entrenamiento. Bardock escuchó lo que dijo pero sabía qué había pasado en realidad.
En el par de días siguientes, Bardock estuvo al lado del Tanque de Matrika. Se rehusaba a moverse y nadie se atrevía a sacarlo de allí. Plenthor lo visitaba cada día y le dio agua, comida y una almohada. Alwina también fue a verlo. Sabía que su mejor amiga no iba a sobrevivir. Ella y Bane habían empezado a planear qué iba a suceder. Bardock iba a vivir con ellos. Bozek sólo fue visto una vez desde que llevó a Matrika a Recuperación. Apareció por la puerta de la habitación donde estaba su pareja, pero cuando vio a su hijo junto a la Cápsula de Recuperación, gruñó. Bardock fulminó a su padre con la mirada. El niño aún estaba asustado de su padre pero no lo mostraba. Su madre merecía que fuera fuerte. En la tercera noche, Plenthor entró a la habitación y encontró a Bardock dormido. Su cola estaba envuelta en su cintura y tenía su cabeza apoyada en sus manos. Plenthor alzó la mirada para ver a Matrika y vio algo terrible. SU máscara de oxígeno no estaba produciendo burbujas. Había dejado de respirar y estaba muerta. La vida del joven Bardock ahora estaba al revés.
