Capitulo 16 Descubriendo identidad (3° parte)
Había pasado un día después de aquella pelea, el movimiento de los parpados de la espectro hizo reaccionar a las damas que se encontraba a cuidado de la huésped, una de ellas corrió a buscar a sus señores para informar la situación de la espectro, mientras las otras esperaban ansiosas.
Lentamente abrió los parpados, le tomo trabajo poder enfocar su alrededor principalmente por la luz de las velas que era muy tenia para la habitación, estas apenas iluminaban a las siluetas de las siniestras damas; aunque aturdida por los últimos momentos vividos y consiente finalmente pudo reconocer alguna de las habitaciones del castillo, algunas parte de los brazos, pecho, frente estaban vendados, cada uno de los cortes fueron tratados y vendados con mucho cuidado, movió de un lado a otro la cabeza, despejando los pocos cabellos que ocultaban su vista.
Las damas infernales rápidamente se encargaron de hacerle de apoyo cuando vieron que la espectro quería sentarse sobre la cama, una de ellas le ofreció agua mientras las otras le ofrecía cualquier alimento ligero, esta negó con la cabeza.
-¿cuánto tiempo?
-un día mi señora.
-¿mis heridas?..
-todas curadas y atendidas.
Akira observo su puño, la movió cerciorándose que la podía manejar adecuadamente.
-al fin despiertas Leviatán
Todas las personas que estaban en el interior de la habitación miraron hacia la puerta, Radamanthys fue el primero en aparecer y por el semblante que tenía podía adivinar que tal vez (de gran proporción) estaba en problemas, la espectro sin medir sus movimientos y su presentación, se bajó de la cama para horror de las damas que rápidamente la tomaron para obligándola a quedar acostada.
-suéltenme
-pero señorita.-inquirió una de las damas.
-les he dicho que me suelten.
Las damas observaron a Radmanthys, esté solo asistió así que tuvieron que obedecer a la orden de la menor, Akira se levantó y estuvo a punto de inclinarse ante el juez, sin embargo al momento de hacer un ligero movimiento, todos los músculos sufridos por los golpes de los siete espectros reaccionaron logrando que gimiera de dolor.
-no deberías moverte mujer-inquirió el rubio- aun estas heridas por los golpes de Gordon y esos seis malditos, así que obedece a las damas del señor Hades y descansa este día, ya para mañana temprano estarán en mejores condiciones.
-pero si estoy en pres…-La espectro se detuvo, mientras los colores desaparecían de la piel- ¿cómo saben que soy una mujer?
-te tomaste el tiempo de verte al menos-las mejillas de la espectro se tiñeron de rojo más por vergüenza que verse descubierta por su superior, Radamanthys oculto una risa que estuvo a punto de salir de los labios.
-señor Radamanthys… yo…no es lo que….bueno no es que…
-no tienes que dar explicación, la señorita Pandora nos dictó la situación en que estaban y el por qué guardar un secreto, solo las órdenes del Señor Hades nos obliga a ser atacadas
-por lo que veo te encuentras en mejores condiciones espectro de Leviatán. El juez de Caín y la espectro de Leviatán miraron a la puerta, ahí Pandora seguida de Minos y Aiacos iban llegando a la habitación. La espectro hizo una reverencia por la llegara, mientras Radamanthys se dirigía a un lado de sus hermanos al contario de Pandora que caminaba hacia su huésped.
-estas en mejores condiciones espectro Akira, además de que lograste callar uno que otro espectro con respeto a tu posición en las filas del señor Hades
-si señora Pandora, como cualquier espectro tiene que ser poderoso para que aniquilar a los enemigos del señor Hades, sin importar las heridas que tenga el cuerpo.
Pandora miro a su guardiana, estaba muy orgullosa de ella, no en balde la estrella de la huida lo había escogido.
-no tienes que ser muy formal espectro de Leviatán, al final de cuenta, una demostración de poder como el tuyo fue muy…
-revelador-inquirió Minos y Aiacos asistió mientras el rubio juez lanzaba una mirada amenazante el azabache quedo en el marco de la puerta mientras el albino se colocaba a un lado de la espectro la observo fijamente examinando de pies a cabeza.
-y sigo reiterando lo mismo, tienes unas muy bellas caderas, si no fuera porque la señorita pandora nos tuvo la estricta orden de hacerte tratada como uno de nosotros, te llevaría a mi cama en este momento.
Aiacos y Minos rieron a carcajadas, Radamanthys rodaba los ojos mientras Akira en vano trataba de disimular el sonrojo de la cara, si ya tenía considerando que los espectros no la molestarían, todo eso destrozaba sus vagas esperanzas.
-Juez Minos no se supone que usted estabas tras el resto de cierta persona de pelo azul que le dio muerte la anterior guerra contra Athena-intervino Pandora que con solo ver el sonrojo y las carcajadas, se hacia la idea de lo que estaba pasando a la mujer.
Todos los presentes podían jurar que Minos estaba perdiendo los colores, Radamanthys tuvo que hacer uso de mucha voluntad para no soltar una risa mientras Aiacos ni tuvo la mínima intención de ocultar la risa, Akira le sonreía a su señora y este le correspondía el gesto.
-si Minos que paso con aquella alma, acaso las espinas de la rosa aun duele.
-olvídate de eso Rada-Minos irrumpió- no vale la pena recordar viejos amores, además fue un pequeño desliz mío, era joven y tenía esperanzas.
Esta vez ni con toda la seriedad del inframundo pudo hacer efecto pues todos los presentes pudieron reírse por lo dicho.
-sabes que ni tú te la crees- inquirió Aiacos
-bueno- Minos encogió los hombros-no te voy a negar que el caballero de piscis si me había movido mis hormonas-aquella revelación puso de piel en punta a los presentes- sin embargo estábamos en guerra y si al menos él hubiera sido mujer, tal vez se hubieran hecho las cosas diferentes, e incluso y tal vez, y digo tal vez, si hubiera puesto en tela de juicio mi lealtad al señor Hades.
-Minos-hablo el rubio- hay a veces que me cuestiono si realmente eres mi hermano.
El albino sonrió como si fuera un niño inocente.
-hermanos genéricamente no, divinamente tal vez si, después de todo "Zeus"- resaltando esa palabra entre comillas-es nuestro padre, algo que tal vez sea mentira, pues tú eres rubio y yo soy albin…
-que no fue un experimento en la antigua roma lo del cabello-expreso Aiacos su punto de vista- más cuando te lo metimos la cabeza a esa cubeta después de hacer esa orgia con las ninfas de Dionisio.
-quien sabe, además que más da al menos tengo cabello pero volviendo al principio Rada por mí "Zeus" se va al mismo Tártaro aun así no deja de ser nuestro padre.
Radamanthys negó con la cabeza siempre era lo mismo en cada una de las reencarnaciones divina de su hermano.
-No vas a decir nada Aiacos-los presentes voltearon a ver al Azabache que estaba muy tranquilo desde hacía unos minutos, algo extraño en él.
-pues que tengo que decir, desde hace 500 años aprendí a dejar a Minos que haga lo que quiera, siempre y cuando no se meta con mis tropas, todo está bien, además no que puedes quejar que si no fuera por todas las situaciones que Minos nos mete, no tendrías tu cava llena todos los días.
-¡Oh Hades! ¿Porque me dieron unos hermanos así?
Este día, aunque no lo pareciera, por unas horas olvidaron que se encontraban en el inframundo, tal vez una acción que los jueces ni la regente no se percataron sin embargo Akira observaba en silencio el comportamiento de sus superiores, no sabía porque pero era una imagen que ella guardaría muy a fondo de su mente.
Continuara…
Luego nos leemos, y antes de que se me olvide, aquellos que estén leyendo mi otro trabajo "Diario", no se preocupen, muy pronto estare actualizando. Chao
