NOTA: Dragon Ball es propiedad de Toriyama-san.

Adicionalmente, este fanfic es la traducción de "Bardock's story" por ravenclaw_scorceress29, y no es de mi autoría.


Capítulo 6: El sufrimiento de Bardock


La muerte de Matrika dejó a los saiyajins que la conocían furiosos ya que un miembro muy prometedor de su raza fue asesinada por alguien que debía protegerla. Nadie había vuelto a ver a Bozek desde que llevó a Matrika a Recuperación. Muchos de los saiyajin que sabían lo que había hecho estaban buscando para vengar a Matrika. Alwina era la única feliz de no ver a Bozek nunca más. Tal y como lo había prometido, llevó a Bardock a casa luego de que el cuerpo de su madre fuese sepultado. Tenía el presentimiento de que si veía a su padre, no habría fuerza en el universo que lo pudiera detener. Pero, si Alwina creía que Bardock iba a mostrar otros signos de estar sufriendo, estaba muy equivocada. El joven saiyajin parecía no tener emociones. Era como si se hubiese vuelto tan sólido como una roca. Eso no era bueno, incluso para un saiyajin. Mostraba poco interés en comer, casi no dormía y el resto del tiempo se iba a entrenar por su cuenta. Tora y Takeo intentaban unirse a él pero Bardock los ignoraba. Tora se estaba preocupando cada vez más. Durante una sesión de entrenamiento, Él y Takeo se sentaron en el suelo y observaron a Bardock. Había estado en el aire por casi tres horas seguidas. Su rostro estaba rociado de sudor y su respiración era agitada, pero aun así no paraba. Tora frunció el ceño.

"Tiene que detenerse," dijo.

"Estará bien," le aseguró Takeo, "ha estado en peores situaciones."

"Estoy preocupado. Desde que Matrika murió, Bardock no ha interactuado con nada ni con nadie."

"Sólo está afligido."

"Takeo, ¿has visto a Bardock llorar o hacer otra cosa que indique que está triste durante las últimas dos semanas?"
Takeo se inclinó hacia atrás y empezó a pensar. Su hermano gemelo tenía razón. La situación de Bardock era preocupante. Ambos gemelos alzaron la vista para ver cómo el joven saiyajin seguía entrenando.

"Además, se está presionando demasiado."

"Si sigue así, podría…"

"No, Tora. Bardock es más resistente que eso."

"Pero incluso el saiyajin más resistente tiene sus límites"

Eventualmente, luego de una hora de entrenamiento, Bardock completó su entrenamiento y aterrizó. Los tres niños regresaron a casa para la cena.

En la mesa, Alwina observó cómo sus hijos y su pareja comían rápidamente, como típicos saiyajins. Pero Bardock atrajo su atención. Apenas si había probado bocado. Parecía distante. Sabía por qué pero estaba preocupada, como sus hijos. Tampoco había visto que Bardock demostrara sus sentimientos. Su falta de interés en la comida era otra cosa por la cual estaba preocupada. A pesar de todo, sólo decidió vigilarlo atentamente. Esa noche, luego de cenar, Alwina encontró a los niños dormidos en sus camas. Tora y Takeo estaban durmiendo es sus literas, Takeo en la de arriba, mientras que Bardock estaba durmiendo en una bolsa de dormir. Los gemelos estaban soñando profundamente, pero la atención de Alwina no estaba en ellos, estaba en Bardock. El saiyajin estaba dando vueltas, claramente teniendo una pesadilla. Mientras lo observaba, Bane se acercó a ella. Suspiró cuando vio a Bardock moviéndose.

"Odiaría estar en el lugar de ese niño en este momento." Comentó, su voz profunda y suave.

"No debería estar pasando por todo esto," replicó Alwina, "sé que los saiyajin tenemos tendencias violentas pero no hacia nuestra propia sangre. Bozek no tiene idea de lo que ha hecho."

Bane no respondió. No necesitaba hacerlo.

"Estoy preocupada, Bane. Bardock no ha mostrado ningún indicio de estar triste. Sé que los saiyajins son fríos, pero él es sólo un niño."

"Debería volver a la normalidad eventualmente. No puede estar así por mucho tiempo."

"Eso espero."

Luego de dar vueltas por un par de segundos más, Bardock se detuvo. Una sonrisa de alivio apareció en el rostro de Alwina.

"Es un buen chico. Lo era todo para Matrika."

"Hizo un buen trabajo criándolo. Es más fuerte de lo que pensábamos; es recursivo y decidido."
"Bozek no se dio cuenta de eso. Sólo espero que podamos terminar lo que Matrika empezó."

Con incertidumbre, Alwina y Bane fueron a su cama.

Unos días después, Tora se levantó un poco más temprano de lo habitual. Podía oír a Takeo durmiendo en la cama de arriba y a su padre roncando desde el otro cuarto. Abrió los ojos y miró a su alrededor. La casa estaba empezando a iluminarse con los rayos del sol. Se estiró y volteó a mirar a Bardock. Todas las mañanas, Tora observaba a su mejor amigo. Y todas las mañanas, Bardock estaba de lado, ocultando su cara. Pero esa mañana, Tora recibió una sorpresa. Bardock no estaba. Su improvisada cama en el piso estaba vacía. Curioso, Tora salió de su litera. Entonces se dio cuenta de que la armadura de Bardock tampoco estaba. No requería de un intelecto superior para descubrir dónde estaba. Preocupada, Tora se vistió y salió en busca de su mejor amigo.

Tora, Takeo y Bardock no podían usar rastreadores por ser niños, así que encontrar a Bardock no fue tarea fácil para Tora. Tuvo que volar a cada centro de entrenamiento y buscar en cada cuarto. El centro más cercano a su casa estaba vacío, al igual que el segundo. Cuando llegó al tercero, se dio cuenta de que las luces estaban encendidas. Pronto, oyó ruidos. Reconoció la voz de Bardock. Caminó con cuidado hacia la puerta de la arena y espió el interior. Fue recibido por un potente grito de Bardock mientras el joven saiyajin golpeó un blanco, que se desintegró en el impacto. Tora estaba aturdido. Había tanta ira, furia y dolor en el grito que era aterrador. Durante unos minutos, Tora vio cómo Bardock se presionaba cada vez más, movido por el enojo. Su mejor amigo estaba dejando salir toda su rabia, y no era algo muy bonito de ver. Al paso al que iba, Bardock iba a terminar matándose.

Finalmente, Tora no pudo soportarlo más. Voló hacia Bardock mientras él disparaba una descarga de energía a los objetivos.

"¡Bardock!" Gritó.

De repente, Bardock se volteó, agarró a Tora por el cuello y levantó su mano, que contenía una esfera de energía que esperaba a ser disparada. Tora se congeló mientras Bardock lo fulminaba con la mirada.

"¡E-está bien, B-Bardock!" Tartamudeó Tora, "No v-voy a lastimarte."

"¿Qué haces aquí, Tora?" Demandó Bardock.

"Te estaba buscando. Entonces llegué y vi cómo te hacías daño a ti mismo."

"¡Estoy bien!"

Bruscamente, Bardock empujó a Tora y se volteó. Tora no podía dejar a Bardock así. Su mejor amigo necesitaba ayuda, aun cuando no la quería.

"A este ritmo vas a terminar matándote, Bardock."

"Como si a alguien le importara."

"A nosotros nos importa. A tu madre le importaría."

Tora pudo ver cómo Bardock temblaba, intentando controlar sus emociones.

"Lo que ese bastardo le hizo a tu madre fue imperdonable, "Tora dijo, "pero nada de eso fue tu culpa, Bardock. Nada de esto es tu culpa. A un desgraciado como Bozek sólo le importa que las cosas se hagan a su manera, sin importar el costo."

"Ella murió protegiéndome. Si yo no…"

"No, Bardock. Matrika hizo lo que tenía que hacer. Si no hubieses sido tú, hubiese sido cualquier otro hijo suyo."

La arena quedó en silencio, Tora mirando fijamente la rígida espalda de Bardock.

Finalmente, todos los sentimientos encerrados salieron y Bardock comenzó a llorar. Tora observó cómo su amigo se desplomaba en el suelo. Bardock estaba arrodillado, sollozos ahogados llenaron la arena. Cuando Tora aterrizó a su lado, empezó a golpear el suelo. Tora se arrodilló a su lado y frotó su espalda en actitud de apoyo.

"Está bien, Bardock," aseguró Tora, "Déjalo salir amigo."

"¿Por qué a mí? ¿Qué hice para merecer esto?"

"Nada, amigo, nada."

"Mamá era todo lo que tenía. ¿Qué se supone que debo hacer ahora que se ha ido?"

Tora pensó por un momento.

"No lo sé Bardock, nunca me ha pasado algo como esto."

Mientras los niños hablaban, oyeron pasos. Tora alzó la vista para ver a su madre en la puerta. Se había levantado unos momentos después de que Tora se fuera y fue en busca de los chicos cuando se dio cuenta de que se habían ido. Suspiró cuando vio a Bardock. Entonces se acercó a ellos.

"Tu madre estaba determinada a mostrarle a ese pedazo de basura que podías ser muy fuerte," le dijo a Bardock. "Deberías continuar lo que ella comenzó. Vive la vida que ella intentó darte. Te quedarás con nosotros hasta cuando tú quieras así que sácale provecho a eso."

Bardock levantó la mirada hacia los compasivos ojos de Alwina. En realidad, parecía que ella había estado en una situación similar. Ver lo sólida y fuerte que era le dio a Bardock esperanza. Una vez que las lágrimas se secaron, los tres saiyajins fueron a casa para desayunar.

Iban a haber tiempos difíciles para el hijo de Matrika más adelante.