NOTA: Dragon Ball es propiedad de Toriyama-san.

Adicionalmente, este fanfic es la traducción de "Bardock's story" por ravenclaw_scorceress29, y no es de mi autoría.


Capítulo 8: Devolviendo el favor


La muerte de Takeo fue un golpe inesperado para su familia y su equipo. Era la primera vez que alguien había muerto desde que se formó el equipo. Alwina y Bane habían visto cientos de saiyajins cercanos morir, incluyendo a Matrika, pero era muy difícil creer que uno de sus hijos se hubiese unido a ellos. Durante los primeros días, Vivían en un constante estado de shock emocional.

Las cosas no eran mucho mejores para Bardock, Borgos y Fasha. Las vidas de los tres saiyajins eran un desastre y ahogaban sus penas en el bar de siempre. Borgos estaba más callado de lo usual y observaba cómo Bardock y Fasha expresaban sus sentimientos más abiertamente. Era la primera vez que Fasha había perdido a alguien tan cercano. Ella era una de esos desafortunados bebés saiyajin que fueron enviados a otros planetas casi después de nacer. Sus padres murieron en una misión así que nunca los conoció lo suficiente como para amarlos. Bardock y los otros eran lo más cercano que tenía a una familia, pro Takeo era más que eso. Su muerte había roto su corazón. En cuanto a Bardock, dos cosas estaban presentes en su mente. El deceso de Takeo era tan trágico como el de Matrika, y todo lo que podía sentir era culpa. Takeo era uno de su equipo, su responsabilidad, y ahora estaba muerto. También había sido el que sugirió que se separaran.

Pero el que estaba sufriendo más era Tora. Él y Takeo habían sido como uno solo cuando estaban juntos. Claro, eran hermanos y pelearse entre ellos era parte de su vida. Pero los gemelos se cuidaban el uno al otro y eran inseparables. Hasta ahora. Desde la muerte de su hermano, Tora casi no veía a sus padres ni a su equipo. Se encerró a sí mismo en el cuarto donde él y Takeo habían dormido desde que se unieron a la armada saiyajin, pensando. Cada momento de ese día era repetido una y otra vez en su mente. Ni siquiera recordaba si Takeo había pedido ayuda a través de los rastreadores. Cada vez que Tora pensaba en los eventos, el shock de ver a su hermano siendo cargado por Bardock y el estado de su cuerpo resonaba en su mente. Takeo había estado cubierto en su propia sangre y quemaduras de los ataques de Ki cubrían su piel. Tampoco hubo respuesta de Takeo cuando fue llamado. Pero ahora, dos tardes después de su muerte y luego de analizar los eventos una y otra vez, algo se disparó en su mente. Toda la ira, furia y el dolor que había acumulado ce centraron en una imagen. Era lo único que tenía, lo único que podía culpar. De repente se levantó y se marchó del dormitorio.

Mientras tanto, Fasha, Borgos y Bardock estaban en el bar bebiendo para ahogar sus penas una vez más. No habían visto a Tora desde la muerte de Takeo. Los tres estaban en silencio hasta que Bardock soltó un quejido. Borgos y Fasha alzaron la vista y vieron que tenía sus manos en la cabeza, sus dedos agarrando su cabello.

"Todo esto es mi culpa," refunfuñó, "¡tenía que haber sido yo!"

"No, Bardock," Replicó Fasha firmemente, "Pudo haber sido cualquier de nosotros. La gente de Ethica era mucho más poderosa de lo que creíamos."

Bardock alzó la vista, el enojo evidente en sus ojos. "¡Fui yo el que sugirió que nos separáramos, Fasha! Ustedes son mi equipo, mi responsabilidad. ¡Tenía que haber hecho algo para evitar esto!"

"¿Qué hubieras hecho, Bardock?"

Se volteó y vio fijamente a los ojos amatista de Fasha. Estaba sufriendo pero no lo estaba culpando. Era cierto, la muerte y heridas graves eran esperadas para cada saiyajin que peleaba en nombre de Freezer. El culpable de todo era el malvado tirano.

Finalmente, Bardock bebió el resto de su bebida en una sola sentada y se levantó. Borgos y Fasha observaron mientras su líder se marchaba del bar.

"Bardock," llamó Borgos, "¿A dónde vas?"

"A un lugar donde pueda pensar," respondió.

Los dos saiyajins restantes se miraron mutuamente con preocupación. Sabían que Tora, Takeo y Bardock habían sido muy cercanos. Sólo esperaban que su líder no hiciera algo estúpido. Pero unos momentos después de que Bardock se fuera, recibieron una sorpresa inesperada.

"Fasha, Borgos," una voz llamó.

Se dieron la vuelta y sus ojos se abrieron como platos.

"¿Tora?" Dijo Fasha, "¿Qué estás haciendo aquí?"
"¿Dónde está Bardock?"

"Acaba de irse. Se marchó unos minutos antes de que llegaras."

"¿Hacia dónde?"

Los dos saiyajins negaron con la cabeza, indicándole a Tora que no tenían idea de dónde estaba Bardock. De repente gruñó y se volteó, yéndose del bar. Pero la naturaleza del gruñido preocupó a Borgos y a Fasha. Tora parecía listo para asesinar a alguien. Ambos saiyajins se miraron, pensando en lo mismo. Con pánico, se levantaron y fueron a buscar a Tora.

Unos minutos delante de Tora, Bardock estaba caminando sin sentido por la ciudadela, perdido en sus pensamientos. No estaba prestando atención mientras andaba; sus pies lo estaban llevando a donde sea que lo estaban llevando. Estaba pensando en Takeo, Tora, Alwina y Bane. Habían sido una segunda familia para él. No sabía si hubiese podido superar la muerte de Matrika de no ser por ellos. Aunque había a su madre, se había ganado la amistad de dos grandes chicos, una verdadera figura paternal y una sabia figura maternal. Lo habían ayudado a superar tiempos difíciles, pero ahora ellos estaban en el suyo y Bardock no sabía qué hacer.

"Es en momentos como este que desearía que estuvieses viva, Madre."

Se detuvo y alzó la vista hacia el cielo que se oscurecía. Las estrellas estaban empezando a brillar. Pero había una que siempre le llamaba la atención. Era como si Matrika estuviese observando a su hijo desde allí. Pero antes de que Bardock pudiese volver a sus cavilaciones, oyó su nombre ser gritado de una manera agresiva. Se volteó justo a tiempo para recibir un puño en la cara. Retrocedió y vio a Tora al frente suyo, con el puño alzado. Su mejor amigo lo había golpeado en la mandíbula.

"¡Bastardo!" Gritó Tora.

"¡Qué demonios, Tora!" Vociferó Bardock.

"¡De no ser por ti, mi hermano aún estaría vivo!"

Antes de que Bardock se diera cuenta, estaba intentando defenderse de los ataques de un Tora furioso. Cuando Fasha y Borgos llegaron, Tora tenía a Bardock en el suelo, ambos saiyajins forcejeando. Intentaron separarlos pero Tora estaba cegado por la ira y estaba resuelto a lastimar a Bardock.

Los golpes de Tora eran rápidos y fuertes. Bardock podía sentir cómo su cuerpo vibraba con cada ataque, su corazón latiendo con adrenalina. Finalmente, Bardock recuperó los sentidos y golpeó a Tora entre las piernas. El saiyajin dejó de atacar y se dobló del dolor, dándole a Bardock la oportunidad de inmovilizar a Tora.

"¡Detén esto, Tora!"

"¡No! ¡nos dijiste que nos separáramos! ¡estabas a cargo, todo es tu culpa!"

Tora intentó librarse de Bardock pero, a pesar de la gran diferencia en altura, Bardock era más fuerte y consiguió mantener a Tora en su lugar. Eventualmente, Tora se detuvo y alzó la mirada hacia los ojos de Bardock.

"Tora, no había nada que pudiéramos hacer. Fue un horrible accidente. Pudo haber sido uno de nosotros. Lo lamento."

Tora miró fijamente a Bardock. Y fue ahí cuando lo vio. Era algo que había visto antes en sí mismo. Tora recordó a Bardock arrodillado en un centro de entrenamiento, golpeando el suelo mientras dejaba salir el dolor de perder a su madre, como si hubiese pasado el día anterior.

"Está bien, Bardock," aseguró Tora, "Déjalo salir amigo."

"¿Por qué a mí? ¿Qué hice para merecer esto?"

"Nada, amigo, nada."

Si Tora no hubiese sido tan paciente y persistente con Bardock en ese entonces, su mejor amigo no hubiera llegado hasta allí. Y ahora, Bardock estaba devolviéndole el favor. La mirada de Tora se llenó de tristeza, y sus ojos se humedecieron. Bardock suspiró, casi compartiendo el dolor de Tora.

Finalmente, Tora se calmó lo suficiente como para que Bardock se levantara y ayudara a Tora a hacer lo mismo. Fasha y Borgos dejaron salir un suspiro de alivio mientras Bardock abrazaba firmemente a Tora.

"Todo va a estar bien, Tora."

"Lo siento mucho, Bardock."

"Yo también Tora, Yo también."

Bardock le dio una palmada en la espalda a Tora, un gesto que el saiyajin más alto devolvió, y entonces se separaron. Cuando se miraron el uno al otro, se dieron cuenta de que ambos estaban cubiertos con tierra Y que Bardock tenía algunos moretones en la cara. También tenía sangre saliendo de su nariz.

"deberíamos limpiarnos," sugirió Tora.

"Sí," Bardock respondió, "deberíamos."

Con una triste sonrisa entre ellos y otro suspiro de alivio por parte de Fasha y Borgos, los cuatro saiyajins fueron a sus barracas. En el camino, Tora miró a Bardock.

"Bardock," preguntó, "¿Se va completamente la aflicción? ¿Todavía duele la muerte de Matrika?"

"¿Por qué lo preguntas?"

"Porque no sé cómo te sientes a veces, y necesito saberlo."

Bardock no respondió de una vez. Pensó mientras caminaban. Tora esperó pacientemente.

"Duele menos que cuando sucedió," Bardock respondió finalmente, "Pero el dolor no se va por completo. Sólo aprendes a vivir con él."

Tora suspiró profundamente. Bardock le dio una palmada al hombro de su mejor amigo. Tora comprendió que sus amigos iban a estar ahí para él, justo como él estaba ahí para Bardock. Pero aún habían desafíos esperando por el equipo.