NOTA: Dragon Ball es propiedad de Toriyama-san.
Adicionalmente, este fanfic es la traducción de "Bardock's story" por ravenclaw_scorceress29, y no es de mi autoría.
Capítulo 13: Fruta prohibida
Unos días después, Bardock y su equipo habían vuelto de una dura misión. En realidad, era una de las más duras que habían tenido. De alguna manera, Bardock logró llegar a Vegetasei sin necesidad de usar un Tanque de Recuperación. Pero Tora y los demás los necesitaban. Plenthor y Malaka los tenían desnudos en las Cápsulas, las máscaras de oxígeno y los sensores en su lugar. Era una vista preocupante.
"¿Estarán bien?" Preguntó Bardock con los brazos cruzados.
"Dales unas horas y luego déjalos descansar un poco," replicó Plenthor, "Estarán bien luego de eso."
Bardock asintió, pero seguía preocupado. Su equipo parecía atraer la mala suerte. ¿O acaso era Bardock? Por ahora, había poco que pudiera hacer y decidió irse. Mientras se alejaba de Recuperación, su mente comenzó a dar vueltas. No había visto a Kayla desde que su hermano los vio juntos en el centro de entrenamiento. Era extraño. Sólo había pasado unas pocas horas con la saiyajin pero se sentía mal no saber dónde estaba. Se había quedado atascada en su mente pero se rehusaba a salir de ahí. Todavía tenía mucho que aprender sobre la chica. Durante el entrenamiento, hubo un momento en el que le recordó a Matrika. No estaba seguro de por qué, sólo tenían la misma presencia. Pero eso no importaba; Siempre estaría en el escalón más alto en la escalera social que él.
'Su hermano me mataría si me viera con ella de todos modos.' Pensó Bardock.
Suspiró y siguió caminando.
Pero entonces, mientras doblaba por una esquina, alguien se estrelló con él, haciéndolo caer al suelo.
"¡Hey! ¡Deberías tener un poco más de cuidado!" Gritó, sus ojos cerrados en acto reflejo.
"Lo siento, estaba… ¿Bardock?"
Bardock abrió los ojos y ahí estaba Kayla, encima suyo, sus ojos esmeralda tan grandes como platos. Por unos momentos, los jóvenes saiyajins se quedaron así, Bardock de espaldas contra el suelo con Kayla encima. En ese momento, Bardock sintió el deseo de besar sus suaves y rosados labios. Pero se resistió. Kayla se levantó rápidamente y le estiró la mano a Bardock para ayudarlo a levantarse también. Revisando que nadie estuviese viendo, tomó su mano.
"En verdad lo siento," dijo ella, "¿estás bien?"
"Por supuesto que sí," respondió Bardock, "¿A dónde ibas con tanta prisa?"
Entonces lo oyeron, Roka gritando el nombre de Kayla. Instantáneamente, la expresión en el rostro de Kayla cambió a una de terror. Bardock entendió. Rápidamente, agarró su mano y, antes de que Kayla se pudiera cuenta de lo que estaba pasando, la empujó a una habitación cercana. Cerró la puerta y se recostó en la pared. Logró parecer casual cuando Roka apareció. Bardock estaba masticando un palillo. Roka paró y clavó los ojos en el saiyajin de clase baja.
"Hey," ladró, "¿no habrás visto una chica con armadura azul pasar por aquí, verdad?"
"Lo lamento," respondió Bardock tranquilamente, No la he visto."
Entonces Roka fulminó con la mirada a Bardock. Ambos se miraron fijamente, intentando leer la expresión en la cara del otro.
Entonces, Roka reconoció a Bardock. Retrocedió un poco y gruñó.
"Eres ese bastardo que estaba en el centro de entrenamiento con mi hermana hace unos días."
"Mi nombre es Bardock. Y tú eres el hermano de Kayla."
"Roka, tu futuro comandante."
"Justo como tu padre, ¿eh? Odiaría tener tanta responsabilidad encima."
"No te preocupes por eso, nadie sería lo suficientemente estúpido como para dejar la armada saiyajin en manos de un patético guerrero de clase baja."
Bardock sólo observó mientras Roka le sonreía con arrogancia. En verdad quería darle un puñetazo al engreído élite pero se contuvo. Al ver que su hermana no estaba, Roka se volteó para irse. Pero antes se detuvo y se volteó hacia Bardock.
"Oh," dijo en tono amenazante, "y si te veo cerca de mi pequeña hermanita una vez más, te mataré. Puede ser un poco extraña pero sigue siendo demasiado buena para una escoria como tú."
Con un gruñido, Roka se fue. Bardock sólo se quedó observando, la furia consumiéndolo por dentro. Estuvo a punto de olvidar que Kayla estaba encerrada en el cuarto a sólo milímetros de él. Ella abrió una hendija de la puerta y miró hacia afuera.
"¿Ya se fue?"
"Eh, sí."
Kayla suspiró con alivio y se recostó en el marco de la puerta. Entonces se dio cuenta de que Bardock no la estaba mirando. No se había movido de su lugar, dándole la espalda a Kayla. Parecía estar tenso.
"¿Bardock? ¿Estás bien?"
"¿Oíste lo que dijo sobre mí?"
Ella suspiró pesadamente. "Sí, lo lamento; él no era así cuando éramos niños. Claro, era arrogante pero nunca le hubiese hablado a alguien así. No eres una escoria."
Bardock dirigió la mirada hacia Kayla y vio honestidad en sus ojos.
"¿Qué hay de la otra cosa que dijo?"
"¿Qué? ¿Qué soy extraña? Bueno, soy la única saiyajin que se rehúsa a pelear."
"No."
Entonces Kayla se dio cuenta de lo que Bardock quería decir. "No soy mejor que nadie más, especialmente tú."
Se miraron fijamente. Sólo se conocían desde hacía unos días pero ya había confianza y atracción entre ellos.
Luego de unos momentos de no dejar de observarse entre sí, Kayla sonrió con atrevimiento, abarró la armadura de Bardock por las correas de los hombros y lo arrastró al cuarto. La puerta se cerró mientras seguía arrastrando a Bardock hasta que sus labios se estrellaron contra los de ella. Al principio, el joven soldado estaba demasiado sorprendido para reaccionar a la sensación de los suaves y rosados labios besando los suyos. Pero pronto su deseo superó su shock y comenzó a besarla de vuelta. Para el deleite de Kayla, pudo sentir a Bardock tomando el control. Pudo sentir su lengua palpando sus labios, exigiendo acceso. Decidió, con atrevimiento, mantener su boca cerrada y rechazarlo. Se llevó una pequeña sorpresa cuando sus dientes empezaron a mordisquear su labio inferior. Finalmente, abrió la boca lo suficiente para que su lengua entrara y acariciara la suya. Sus brazos se envolvieron alrededor de su cuello mientras él colocaba sus manos en sus caderas. Ninguno de los dos quería que terminara pero pronto tuvieron separarse para poder respirar. Cuando lo hicieron, se miraron mutuamente mientras recuperaban el aliento.
"¿Eres una criaturita muy entusiasta, verdad?" Bardock rio, sin aliento,
"Llámale un agradecimiento por cubrirme." Replicó ella, "He estado intentando evitar a Roka todo el día."
"¿Por qué?"
"Quería llevarme con él a su misión más reciente. Preferiría enfrentarme a Freezer antes que recibir órdenes de mi hermano."
"¿Y qué tal si yo te doy órdenes?"
Kayla cogió el rostro de Bardock firmemente con una mano. "Probablemente cortaría tu cola. Y luego te mataría."
Entonces lo besó bruscamente. Pero antes de que el beso se pudiera poner mejor, Kayla se apartó. Bardock intentó besarla de nuevo pero ella cubrió su boca con su mano, riendo.
"Debo irme. Tengo cosas que hacer."
"¿Podemos encontrarnos otra vez? No tengo misiones en los próximos días así que quizás podríamos entrenar juntos otra vez."
Kayla no dijo nada al principio. En verdad le gustaba Bardock y quería estar con él pero la posibilidad de que su hermano los descubriera la preocupaba. ¿O acaso había algo más? Bardock no estaba seguro. Todo lo que sabía era que quería volver a ver a Kayla.
Finalmente Kayla sonrió aún más.
"Tú escoges el centro de entrenamiento esta vez," Dijo, "Roka tiene razón, siempre entreno en ese lugar así que tiene más probabilidad de encontrarnos."
"Ok, hay un centro de entrenamiento justo a las afueras de la ciudad," replicó Bardock, "es un lugar ocupado pero la mayoría son niños y está lo suficientemente lejos."
"Perfecto. Mañana está tan bien como cualquier otro día. Te veré allí, Bardock. Y gracias."
Bardock retrocedió para que Kayla pudiera salir. Pero antes de hacerlo, besó su cicatriz. El beso fue muy suave, apenas tocó su piel. Entonces Kayla desapareció del cuarto.
Un tiempo después, Bardock estaba de vuelta en su litera. Una vez más estaba mirando hacia el techo, sus brazos bajo su cabeza. La barraca estaba silenciosa; la mayoría de los soldados estaban cumpliendo misionas o bebiendo de más en el bar. Una que otra persona entraba pero parecían no darse cuenta de que Bardock estaba allí. Bardock tampoco se daba cuenta de que ellos estaban allí. Su mente estaba concentrada en el beso con Kayla. La sensación de sus labios contra los suyos era lo mejor que había sentido en su vida. Todavía podía sentir su sedosa lengua u la curvatura de sus caderas. Se sentía muy bien saber que ella lo deseaba también. Pero su estatus seguía siendo un obstáculo. Era como si Kayla fuera una fruta prohibida; mientras más le dijeran que estaba fuera de su alcance, más quería tenerla. No podía dejar de imaginar cómo se sentiría la piel bajo su armadura.
Pero antes de que Bardock pudiera imaginar algo más, fue interrumpido por la llegada de Tora, Shugesh y Borgos. Fasha dormía en una parte diferente de la barraca, sólo para las mujeres.
"Hey Bardock," llamó Tora, estirándose, "Lamentamos haberte dejado tirado. ¿Nos extrañaste?"
"Nah, me gustó la paz y la tranquilidad." Replicó Bardock con arrogancia.
"Ha, ha, que gracioso… ¡En realidad no!*"
Bardock rio y se volteó, viendo cómo sus compañeros se preparaban para dormir. Normalmente, los cuatro irían a buscar a Fasha y se pasarían de copas pero Plenthor y Malaka les ordenado descansar por tres días, sin entrenar, sin recibir misiones y sin beber en la primera noche. Los tres saiyajins se quitaron la armadura y las botas, dejando sólo sus pantalones de spandex.
"Entonces, ¿qué hiciste mientras no estábamos?" Preguntó Shugesh.
"No mucho. Cené y luego vine hasta aquí. Oh, y vi a Kayla de nuevo.
Bardock sonrió ante las reacciones de Borgos y Shugesh.
"Ah, hombre, ¡eres un bastardo suertudo!" Exclamó Shugesh.
"En verdad lo eres. Es muy linda."
"Ella es más que linda, Borgos; es impresionante."
Pero había una persona que no estaba tan feliz por Bardock. Tora se quedó parado mirando a Bardock con preocupación. El saiyajin sabía que Bardock estaba más arriba en la cadena alimenticia que él y aun así se estaba poniendo a sí mismo en la posición perfecta para obtener problemas.
Más tarde, Tora se aseguró de que Shugesh y Borgos estuviesen dormidos, y decidió confrontar a Bardock.
"Bardock," susurró, "hey, Bardock, ¿estás despierto?"
Al no recibir respuesta alguna, pinchó el colchón con su dedo, dándole a Bardock entre los omóplatos. Tora se dio cuenta de que había funcionado porque escuchó refunfuños y quejas en la litera de arriba.
"Bardock, levántate."
"Estoy despierto. ¿Qué quieres, tora?
"Es sobre Kayla. Sé que te gusta. Pero debes ser cuidadoso. Recuerda que ella es élite. Su destino es diferente al tuyo. Si te apegas demasiado a ella y algo sucede, no será bonito."
La frase desalentó a Bardock pero Tora tenía razón. Kayla estaba muy por encima de ellos. Era prácticamente una princesa; Podía ser la pareja de otro saiyajin de clase alta o incluso del propio rey Vegeta.
"Puede ser muy hermosa," continuó Tora, "y puede ser una gran chica, pero no esperes que ambos se conviertan en una pareja. Te he visto recibir castigos que no merecías. Sólo quiero que Kayla no sea la siguiente."
En silencio, Tora se quedó dormido mientras Bardock pensaba, dejando a su amigo solo con sus pensamientos y una imagen mental de Kayla.
*En el fic original el texto dice "Ha, ha, that's very funny... not!" que traduciría "Ha, ha, eso es muy gracioso... ¡no!". No me parece que tenga mucho sentido, así que decidí ponerle "Ha, ha, que gracioso… ¡En realidad no!"
