NOTA: Dragon Ball es propiedad de Toriyama-san.
Adicionalmente, este fanfic es la traducción de "Bardock's story" por ravenclaw_scorceress29, y no es de mi autoría.
Capítulo 15: Una reunión real
Luego de dos horas más de entrenamiento, Bardock y Kayla se ducharon en sus respectivos baños y se encontraron de nuevo en el lobby.
"Gracias por todo, Bardock," sonrió Kayla, "es divertido tener un buen compañero de entrenamiento."
"Sí, concuerdo contigo," Bardock sonrió de vuelta.
"Bueno, debería ponerme en marcha. No creo que mi madre y Roka se pongan felices si llego tarde."
Bardock asintió y se llevó una sorpresa cuando Kayla besó su cicatriz.
"Te gusta besar mi cicatriz, ¿no es cierto?"
"Me gusta pensar que te hace sentir mejor, aunque dudo que siga doliendo."
"Bueno, funciona."
Entonces, luego de asegurarse de que nadie estaba mirando, Bardock tomó la mano de Kayla y besó la parte de atrás. Fue difícil para ella ocultar el tinte rosado que adquirieron sus mejillas.
"Nos vemos pronto, Bardock."
"Adiós, Kayla."
Entonces ella despegó y voló hacia su casa. Bardock la observó hasta que desapareció. 'Wow'. Decidió seguir su ejemplo y voló hacia las barracas. Una vez allí, buscó a sus compañeros para cenar.
En contraste a la relativamente calmada tarde de Bardock, la tarde de Kayla iba a tomar un giro inesperado. Cuando aterrizó frente a su casa y entró, se llevó una sorpresa al ver a su hermano recostado contra la pared, esperándola. Sabía que estaba irritado pero se veía tranquilo.
"Hola, Kayla," dijo lentamente, "Cómo estuvo tu entrenamiento con el Bardock?"
Sintió cómo su estómago se revolvía. ¿Cómo sabía Roka que había estado con Bardock otra vez? No lo había visto en todo el día, ¿entonces cómo podía saberlo? Logró parecer desafiante en vez de admitirlo.
"No sé a qué te refieres. No he visto a Bardock desde que lo asustaste luego de nuestra primera sesión. No me sorprende que no tenga amigos cuando tu sólo los asustas."
"Oh, sé exactamente a lo que me refiero. Te vi a ti… Y a esa escoria… en el centro de entrenamiento a las afueras de la ciudad. Y los vi besándose."
Kayla siguió mirando a su hermano. La había estado siguiendo. Seguramente tenía derecho a tener un poco de privacidad.
"En verdad necesitas conseguirte una vida privada, Roka, en vez de intentar arruinar la mía."
Kayla intentó pasar por su lado, pero fue detenida por su hermano.
"estás deshonrando a esta familia al hablar con Bardock. Es, fue y siempre será de clase baja. Nosotros somos la élite; no tenemos tiempo para ellos."
"Son saiyajins como nosotros. ¿Por qué deben ser tratados diferente? Además, realmente me gusta Bardock. Tiene más personalidad y encanto que cualquier bastardo que dice pertenecer a la élite."
La furia de Roka incrementaba mientras Kayla se rehusaba a ser intimidada por él. Estaba a punto de lanzarla contra la pared.
Pero, antes de que el conflicto empeorara, fueron interrumpidos por una voz elocuente llamándolos. Unos segundos después, su madre Caliry apareció. Era una mujer muy elegante que siempre llevaba un aire de aristocracia. Como su hija, tenía cabello negro y suelto, decorado con cuentas rojas y plateadas, pero tenía ojos violeta oscuro. Trabajaba en el palacio como la escriba jefe del rey y se vestía como tal. Su armadura era dorada y blanca con correas doradas, una esclavina azul, botas y guantes blancos y un rastreador rosa.
"Ah, Kayla, ya era hora de que volvieras," dijo, "el doctor Sports debería haberte dejado salir antes. Honestamente, ese hombre tendría que haber muerto ya."
Kayla estuvo a punto de quitarse la lengua de un mordisco al oír la maldad en las palabras de su madre.
"Pero eso no importa ya, ve a arreglarte. Tenemos una cita con el rey Vegeta."
Kayla estaba confundida. ¿Una cita con el rey? ¿Desde cuándo? Entonces le echó un vistazo a Roka y se dio cuenta de que él también estaba vestido con su armadura ceremonial. Confundida pero poco dispuesta a hacer enojar a su madre, obedeció.
Un rato después, Kayla estaba en camino hacia el palacio junto con su hermano y su madre. Portaba una armadura similar a la de su madre, pero la esclavina había sido reemplazada por un manto blanco. Mientras se acercaban al castillo, Kayla observó los enormes torreones que lo caracterizaban. La familia fue recibida en la puerta por dos guardias reales. Hicieron una reverencia y luego guiaron a Caliry y a sus hijos dentro del palacio. Kayla se sintió fuera de lugar instantáneamente. Su madre y su hermano caminaban orgullosamente por el impresionante edificio como si no les importara dónde estaban.
"Madre, ¿por qué estamos aquí?"
"Ya te lo dije, Kayla," Caliry respondió abruptamente, "Vamos a ver al rey."
"¿Pero por qué quiere vernos? Seguramente tiene cosas más 'importantes' que atender."
Caliry se detuvo y se volteó hacia Kayla. "Por primera vez en tu vida, haz lo que se te pide sin cuestionar cada vez."
Kayla miró, irritada, el rostro lleno de ira de su madre. Caliry era famosa por su temperamento. Podía ponerse increíblemente furiosa en muy poco tiempo, especialmente con Kayla. Eventualmente, Caliry le dio la espalda a Kayla y continuó siguiendo a los guardias reales.
Finalmente, los guardias los llevaron hasta uno de los cuartos privados del rey. No era tan grande como la habitación del trono pero era igual de extravagante. Estaba decorado en púrpuras profundos y rojos ricos y habían varios sofás muy cómodos. Entonces Kayla vio al rey de la raza saiyajin. Vegeta estaba parado frente a una ventana observando su reino mientras sostenía una copa de Brandy. Incluso de perfil, era tan impresionante como su reputación lo hacía parecer. Su cabello marrón oscuro parecía una flama y tenía un mostacho y una barba del mismo color. Era alto y firme con su cola envuelta alrededor de su cintura y portaba la armadura real, capa y símbolo incluidos.
"Señor, Lady Caliry está aquí tal y como lo pidió." Dijo uno de los guardias.
El rey Vegeta se volteó y vio a Caliry y a sus hijos haciéndole una reverencia. Kayla alzó la mirada y se dio cuenta de que Vegeta parecía estar observándola. ¿O acaso era su imaginación?
"Mi rey," saludó Caliry, "Es un honor estar en su presencia."
"El honor es mío, Madame." Sonrió con confianza, y entonces se volteó hacia Roka y Kayla.
"Señor, éste es mi hijo, Roka, y ésta es mi hija, Kayla."
El rey le dio un apretón de manos a Roka y entonces se dirigió hacia Kayla. Ésta se sorprendió cuando el saiyajin más poderoso del planeta tomó su mano y la besó. Le dio un escalofrío. Bardock había hecho exactamente lo mismo unas horas atrás. Algo estaba mal.
"Kayla, te ves hermosa esta noche." Dijo suavemente, "Tus ojos resplandecen."
"Gracias, Señor, "respondió Kayla educadamente, "y usted se ve impresionante esta noche."
El rey sonrió. Entonces llevó a la familia a su comedor privado para la cena. La habitación, aunque más pequeña que la anterior, era tan impresionante como el resto del castillo. En el centro había una mesa de madera oscura y ocho sillas. La silla del rey estaba cubierta con una suntuosa manta azul mientras que las otras estaban cubiertas con mantas rojas. Tan pronto como los cuatro saiyajins se sentaron, los sirvientes llevaron un banquete digno de un rey. La comida hacía la boca agua y olía delicioso. Kayla no había comido desde su sesión de entrenamiento con Bardock así que ver y oler comida recién preparada era como una tortura. El rey se sentó con Kayla a un lado y Caliry al otro y Roka se sentó al lado de su madre. Entonces comenzaron a comer.
Pero a diferencia de otros saiyajins, el rey y sus invitados comieron lenta y civilizadamente. El ritmo estaba incomodando a Kayla. Su estómago gruñía furiosamente, indicándole que mandara todo al diablo y empezara a comer como lo hacía normalmente. Inconscientemente, su cola se desenvolvió de su cintura y ondeó con rigidez. Los otros tres comensales se dieron cuenta del gesto y eso hizo que Caliry se enfadara.
"Kayla," advirtió.
Pero el rey Vegeta no parecía enfadado, sino entretenido.
"Parece que tienes hambre, Kayla." Sonrió.
"Sí, señor," admitió ella, "Entrené hace unas horas y no he comido nada luego de desayunar."
"Entiendo. Siempre me da hambre luego de entrenar. Por favor, no te contengas frente a mí. Prefiero que estés cómoda y feliz y no hambrienta."
Kayla observó el rostro relajado de Vegeta. Le estaba dando permiso de ser ella misma. Lamiéndose los labios, Kayla comenzó a comer como un típico saiyajin hambriento. Se sonrojó un poco pero no se detuvo. Podía sentir a su madre fulminándola con la mirada. Pero Kayla sólo cerró los ojos y continuó. Se vio a si misma comiendo con Bardock, ambos atacando frenéticamente una montaña de comida, mientras que Bardock se volvía cada vez más irresistible. 'Daría todo por estar con él ahora,' Pensó.
Luego de comer, era hora de volver a casa. El rey le dio otro apretón de manos a Roka y besó la mano de Caliry. Entonces se volteó hacia Kayla.
"Fue un placer conocerte, Kayla." Dijo.
"El placer fue mío, mi rey." Kayla sonrió educadamente.
"Me gustaría volver a verte otra vez pronto. Pero por ahora, buenas noches."
Entonces tomó la mano de Kayla y la besó de nuevo. Esta vez, Kayla notó que el beso tuvo una duración un poco larga, como si Vegeta estuviese disfrutando la sensación de su piel. Cuando la dejó ir, ella y su familia despegaron y volaron hacia su casa. Mientras volaban, Kayla se dio cuenta de que su madre la estaba mirando.
"Bueno, parece que le causaste una buena impresión al rey." Dijo.
"Eso parece." Respondió Kayla tímidamente.
"Si todo sale bien, podrías ser su reina."
Kayla estuvo a punto de congelarse. Y entonces comprendió. El objetivo de la cena era presentarla al rey para que pudiera ser su pareja algún día. Pero ya había caído por Bardock. ¿Qué se suponía que debía hacer?
